La muerte del Inmortal

Por la pérdida de sangre, la adrenalina y la confusión de la situación, no había entendido bien qué sucedía. Solo vio que Alphonse estaba protegiendo a Hawkeye, y que ese homúnculo que había atravesado a Havoc y lo había herido a él los estaba atacando. Poco recordaba de cómo había llegado hasta ahí, simplemente la atacó. La atacó, y la siguió atacando hasta que la piedra en su interior no sirvió más.

Cayó agotado al suelo y su fiel Teniente se había acercado a él. ¿Esas eran lágrimas en los ojos de Hawkeye? No recordaba haber visto lágrimas en los ojos de Riza en los años de haberla conocido. Llegó a pedir ayuda para Havoc y luego nada más hasta estar en el hospital.

Abrió los ojos lentamente y vio sobre él el techo blanco sucio del cuarto de hospital. Sintió una respiración pausada cerca de él, giró la cabeza y vio a Havoc en la otra cama. No sabía cómo estaba su subordinado, sólo se había encargado de cerrar su herida luego de terminar con la suya propia y salió en busca de Hawkeye, había oído disparos mientras estaba en el suelo.

- ¿Coronel? - Escuchó a su lado la voz de Riza, se oía cansada. Giró su cabeza a verla y estaba levantándose del suelo, seguramente el cansancio la había vencido y se había sentado en el piso a descansar, aunque sea su cuerpo… ¿Eso que tenía junto a sus piernas era su chaqueta militar?

-Teniente ¿qué sucedió exactamente? - Tenía recuerdos borrosos de todo lo que pasó una vez la encontró; sabía que Alphonse Elric la había protegido, pero no notó que estuviera herida como para estar arrodillada en el suelo y requerir la protección del menor de los Elric.

Pudo percibir que Riza tenía la mirada algo esquiva, poco propio de su persona. Bajó un poco la cabeza y no lo miraba directamente.

-Esa mujer dijo que lo había matado Coronel. - Un poco precipitado de parte del homúnculo cantar victoria, pero en el estado en que los había dejado a él y a Havoc, no podía culparla.

-Si bueno, no estuvo tan lejos. - Torció un poco el gesto cuando la piel de alrededor de su herida se estiró e hizo que sintiera un dolor punzante.

-Yo… Le disparé muchas veces, pero no le hizo nada. - No, ciertamente las balas no le harían nada, no la cantidad que ella podía cargar al menos. A él le exigió una descomunal cantidad de alquimia para deshacerse de la piedra filosofal que le servía de núcleo.

-Yo me rendí Coronel. - Dijo Riza casi en un susurro. -Perdí el control cuando lo creí muerto, y luego… Simplemente me rendí. Si no hubiese sido por Alphonse posiblemente yo sí estaría muerta. -

"Yo me rendí" esas palabras le habían detenido el corazón por unos segundos. Se sintió desolado por un momento al imaginar que, de tardar unos minutos más, Alphonse no habría podido protegerla y ella ahora estaría muerta.

- ¡Idiota! - Fue lo primero que supo salir de sus labios, Riza levantó la barbilla, pero cerró los ojos como aceptando la reprimenda. Nunca la había insultado, jamás, probablemente se habría mordido la lengua antes de hacerlo. Pero se sentía tan furioso.

- ¿Creyó en la palabra del enemigo y dejó de luchar? - Quería gritarle que su vida no valía lo suficiente como para que ella aceptara morir en su ausencia ¿Por qué haría eso? ¿Cómo podía resignar su vida por la suya de esa manera?

-Lo siento mucho, señor. -

-Conserve la compostura y valore su vida. - No quería ser tan formal, pero era su modo natural de comunicarse, y Havoc estaba en la otra cama. No podía decirle todo lo que tenía en el pecho amenazando con aplastarlo. Si pudiera la abrazaría, la atraería junto a él y le diría que no volviera a hacer eso. Él podía morir cualquier día, pero ella no, ella debía seguir.

¿Qué sería de él sí al llegar ella ya estaba muerta? Había un camino complicado por delante por lo que descubrieron anoche, necesitaba tenerla con él. Un escalofrío le recordó cómo se había desesperado cuando ella cortó la comunicación con él y oyó los disparos. Contra todo razonamiento salió de la oficina motivado por el terror y rogando a cada paso que daba llegar a tiempo para salvarla. Lo había logrado. Dos veces en una noche, se preguntaba si la próxima vez tendría tanta suerte.

-Si va a ser mi asistente, debe ser más fuerte que eso. - Ella asintió. - Seguiré confiando en usted para mi protección. - Lo dijo como si existiera la posibilidad de lo contrario. No sabría dar un paso tras del otro si ella no estuviera para cuidarlo.

Porque en ese momento se dio cuenta de cuánto la necesitaba en su vida, nunca había necesitado a nadie como a ella, ni siquiera a su querida tía que lo había criado. ¿Por qué la necesitaba tanto?

¿Será qué…? Y la voz de Havoc lo sacó de sus pensamientos y no le permitió terminar de enroscar su mente en lo que estaba sintiendo.


Otra semana, otro capítulo! Tenía ganas de profundizar un poquito en los pensamientos de Mustang en esa escena que le grita a Riza por haberse entregado a morir, así que acá está. Espero les guste.

Tengo una pregunta para hacerles: Escribí un one-shot que está ubicado en lo que sería luego del final de la película Conquistador del Shambala (No me gustó para nada la película, pero es buena fuente de material jaja) quieren que lo suba acá o se los subo aparte como un one-shot individual? Qué prefieren?

Nos leemos la próxima!