Hola *w* aquí está el capítulo de esta semana :) espero que os guste *w*


Vigésimo noveno capítulo

La venganza del brócoli

Mutsu se había tranquilizado un poco, pero ahora tenía un mayor problema, la vergüenza. No sólo se había puesto a llorar como una niña, sino que también se había aferrado a la chaqueta del chico mientras lloraba. De solo recordarlo era vergonzoso y ahora no sabía cómo apartarse sin que fuese incómodo. Quería evitar la mirada del chico a toda costa, le daba miedo ver burla o vergüenza en él y también se avergonzaba de su comportamiento infantil. Se separó del abrazo y se limpió la cara con la manga de su vestido, que todavía seguía mojada mientras que desviaba la vista y se negaba a verlo a los ojos azules que tanto le recordaban al agua.

Mutsu contó lo segundos creyendo que el joven se burlaría, pero nuevamente le demostró lo equivocada que estaba, en lugar de su típica risa pudo escuchar su voz preocupada y ver una tímida sonrisa cálida.

- ¿Te encuentras mejor? - preguntó Sakamoto

Mutsu estaba avergonzada por sus actos y ahora también por pensar tan mal de él.

- Si, lo siento - dijo la joven mientras asentía con la cabeza

Aquellas palabras tenían un doble significado para Mutsu, pedía perdón por su comportamiento, que por su culpa se vio obligado a saltar al agua helada para salvarla y además ella pensó que se burlaría cuando el chico estaba visiblemente preocupado.

- No tienes que disculparte, es normal que tengas miedo en esa situación y llorar no te hace más débil, eso te hace humana, ya tenía miedo yo de que no tuvieses sentimientos - dijo el chico de broma, intentando así mejorar el humor de Mutsu

- En ese caso, gracias por salvarme - agradeció la joven con una sonrisa sincera

- Quién sabe cuando tendrás que salvarme el trasero de nuevo, así que digamos que fue por la vez que abofeteaste a Sougo - añadió Sakamoto

- Creo que entonces deberías salvarme todo el rato por todas tus locuras, aún me debes la de la cucaracha - se burló Mutsu de buen humor

- No empieces a llevar la cuenta porque saldré perdiendo - se quejó Sakamoto

De alguna manera aquella conversación había logrado relajar la tensión un poco, pero igualmente había cosas que debían ser aclaradas.

- ¿También le temes al agua?, parece ser cosa de familia - dijo Sakamoto en voz baja e intentando no ofender a Mutsu

La chica tembló ante la pregunta, pero no tenía intención de esquivarla, es lo mínimo que le debía.

- No le temo al agua, pero de alguna manera... - Mutsu intentó buscar las mejores palabras para describir su situación lo mejor posible sin tener que mentir demasiado - Supongo que no se nadar -

- Ya veo - dijo el chico mientras pensaba que podría decir para animar a la chica - Si quieres yo-

- Ni se te ocurra ofrecerte para enseñarme a nadar - lo interrumpió Mutsu - Siempre y cuando no me acerque al agua no tendré problema, además de que no tendría sentido algo que nunca más utilizaré -

- Nadar es algo que te puede servir de por vida - explicó Sakamoto

- A mi no - murmuró Mutsu

Sakamoto sintió que discutir aquello no serviría de nada, por lo que optó por dejar el tema estar. Ya comenzaba a entender cuando era mejor no discutir con la chica y cuando podía intentar insistir.

- Entonces deberíamos ir a conseguirnos ropa seca antes de que acabemos congelados o enfermos - explicó el chico mientras se levantaba del suelo y le tendía la mano a Mutsu

Después de la experiencia del agua, Mutsu no dudó en tomar su mano para levantarse. Aún así se sintió extraño, como si Mutsu aún no se sintiese bien al confiar en Sakamoto, algo dentro de su cabeza le decía que aquello era un error y que no debía confiar tanto en un simple humano.

- ¿Qué tipo de ropa prefieres? - preguntó Sakamoto sacándola de sus pensamientos

- Cómoda - añadió la joven

- Me lo imaginaba, pues vamos en busca de algo bonito y cómodo - dijo Sakamoto mientras buscaba tiendas de ropa con la mirada

Mutsu sentía un poco de miedo pues Sakamoto no parecía el más indicado para buscar ropa y menos aún para ella, pero no quiso decir nada.

- Aquí tienen chaquetas rojas como la mía - dijo el chico bastante emocionado mientras veía las chaquetas

El chico entró sin dudarlo a la tienda y desapareció entre las prendas, Mutsu mientras tanto vio una capa de color violeta que llamó bastante su atención, se veía cómoda y sencilla.

- ¿Te gusta? - preguntó Sakamoto sorprendiendo a la joven pues ella creía que seguía con sus chaquetas - Es bonita y seguro que te queda bien, pero igualmente debes elegir algo más para usar debajo -

Nada pudo preparar la cara de asombro de la joven al verlo aparecer con una horrible nariz, así que actuando antes de pensar, le pegó un puñetazo en el estómago. El chico cayó al suelo por el golpe, dejando caer al mismo tiempo la nariz falsa que se había puesto para gastarle una broma a la chica.

- Que buenos reflejos, pero soy yo así que no me golpees más - explicó el hombre mientras se levantaba con dificultad

- Eso ya lo sabía - murmuró Mutsu - Pero fue tu culpa por hacer semejante estupidez, además de que te veías tan horrible que no pude evitarlo -

Sakamoto aprendió una valiosa lección, nunca volver a hacer semejante broma a la chica, al menos si quería salir vivo de ahí.

Intentando olvidar aquella broma y lo ocurrido, Sakamoto se acercó a Mutsu e intentó ser útil por una vez.

- ¿Quieres que te ayude? - preguntó el hombre mientras sonreía intentando mejorar el mal humor de la chica por su culpa

- No, me pones nerviosa con tus tonterías y bromas sin sentido, además de que tienes mal gusto para la ropa - añadió Mutsu de manera fría

- Entonces iré a buscar algo para mi - dijo el chico intentando huir antes de lograr despertar la furia de Mutsu y ser golpeado nuevamente

Sakamoto no entendía porque los que lo rodeaban no lograban comprender su maravilloso humor, pero seguro que algún día se darían cuenta de ello.

Una vez que él se fue donde la ropa para hombres, Mutsu siguió en la búsqueda de un vestido parecido al que llevaba puesto y que fuese igual de cómodo.

Ella prefería la ropa cómoda, pero se había acostumbrado a ese tipo de ropa que "tomaron prestado" con Kagura el día que llegaron a la tierra y creía que era bastante normal, incluso para una sirena como ella que nunca antes había usado algo así.

Al final eligió la capa y un vestido celeste parecido al suyo con bordados de flores, mientras que Sakamoto encontró una chaqueta roja parecida a la suya y una camiseta y pantalones negros.

- No creí que fueses a escoger algo tan femenino - añadió Sakamoto cuando salieron de la tienda con sus ropas nuevas y secas

- Era bonito y debo aprovechar a usarlo mientras pueda - dijo Mutsu mientras pensaba que tenía un tiempo limitado para usar aquella hermosa ropa

- La calidad es buena así que dudo que se rompa - explicó Sakamoto sin comprender realmente el significado de la frase de la joven

Mutsu ignoró aquello cuando un pensamiento apareció por su cabeza.

- Creo que es bastante obvio, pero igualmente me gustaría asegurarme de que no dirás nada de lo que sucedió hoy - dijo Mutsu mientras dejaba de caminar y buscaba los ojos del mayor

- Soy algo idiota, pero hasta yo se lo que debo decir y lo que no - dijo Sakamoto muy serio, para segundos después esbozar una gran sonrisa - Lo ocurrido en nuestra cita se quedará entre nosotros -

Mutsu se sintió más tranquila, no quería preocupar a su hermana y temía de su reacción si se llegase a enterar. Aún así no pensaba dejar pasar la palabra cita tan fácilmente.

- Si vuelves a decir que esto fue una cita, créeme que será lo último que digas - amenazó Mutsu de buen humor

Sakamoto notó aquello y solo comenzó a reír a carcajadas, de alguna manera sentía que se estaban haciendo buenos amigos y eso le agradaba bastante, pues además de Sougo y su recién estrenada amistad con Saito, no tenía muchos amigos.

Como si la suerte se estuviese burlando de ellos, escucharon una voz bastante conocida en uno de los puestos de verduras.

- Explícame porque esto no es un brócoli, tiene pinta de brócoli -

- Eso siempre fue una zanahoria y creí que ya habíamos dejado el tema hace demasiados capítulos - añadió Sougo molesto

Sin dudarlo, Sakamoto y Mutsu se acercaron a ambos y se los llevaron a rastras de allí.

- Te dejo sola un rato y ya estas armando un escándalo en el mercado - se quejó Mutsu

- Y eso que no viste lo del pulso - añadió Sougo

- Tú tampoco te libras, tú debías ser el responsable que cuidase de ella, ya que sabes como fue la última vez con el brócoli - añadió Sakamoto

- A mi me da igual, si se la llevan a un psiquiátrico estaré feliz - explicó Sougo mostrando desinterés - Además de que no eres nadie para regañarme -

- Tú hermana me confío tu protección así que ahora mismo soy responsable de todos tus actos - explicó Sakamoto

Sougo esbozó una sonrisa maliciosa y Sakamoto supo que estaba perdido.

- Eso significa que si algo llegase a pasarme, sería tu perdición - añadió Sougo

Y una colleja no tardó en llegar, por parte de Mutsu que como hermana mayor no pensaba permitir el comportamiento del joven.

- Deja tus tonterías - le recriminó la chica mientras que después se dirigió a Sakamoto - Y tu me debes ahora un favor más -

- Ya te dije que mejor dejes de contar o no me alcanzará la vida para devolver tu ayuda - explicó Sakamoto

Mutsu no pudo evitar pensar en la ironía de ello, realmente no le alcanzaría el tiempo pues volvería pronto al mar y nunca más se volverían a ver.

Continuará


Bueno, antes de nada... ¿Que os pareció el nuevo Sakamoto del manga? xD tengo la impresión de que ahora le haré mucho más bullying por ello xD pero me pareció muy graciosa esa parte del raw