CAPITULO 29

(Pov Jessy)

Estaba tumbada en un colchón recubierto de cuero, me dolía la espalda, me dolían los labios Máximo los había mordido y echo heridas hasta que había querido y no era algo que me importase.

Me gustaba. Mantuve los ojos cerrados. Escuchaba la respiración de Máximo no muy alejada a mí. Estábamos en paz después de toda esa tormenta de sexo desenfrenado y rudo, del que se escucha hablar pero no se tiene por miedo a llegar al límite y traspasarlo.

Máximo se levantó y me miró.

-Tengo que irme-.

-¿dónde?-.

Quise escuchar mi voz pero no pude hablar solo pronunciar las palabras.

-Tengo que ocuparme de mi madre-.

Asentí y cerré los ojos.

-No salgas de aquí-.

Asentí otra vez.

Escuché como se fue.

(Pov Máximo)

Al entrar en la habitación vi a Verio mirando la TV y ella estaba dormida.

-Has tardado mucho-.

-Ya estoy aquí-.

Como cuando éramos niños, apagué la TV y me acosté al otro lado de la cama, abracé a mi madre y Verio hizo lo mismo desde el otro lado.

-¿Cómo te ha ido con la profesora?- dijo en voz baja-.

-Bien... está en mi sala-.

-Un poco pronto para sacar la artillería pesada ¿no?-.

-¿Desde cuándo te preocupa?-.

-No se parece buena chica-.

-Era virgen-.

-¿En serio...?-.

-Sí, la he desvirgado yo-.

-Muy bien hermano, así no podré llamarte cornudo-.

-Cállate-.

Mi madre se movió.

-La vas a despertar- susurré-.

Verio se mantuvo callado.

(Pov Hannibal)

Cuando acabé de solucionar esos problemas en el club de Rusia, me fui al hotel.

Me tumbé en la cama sin quitarme la ropa.

-Marica-.

Troy salió de entre las sombras.

-Te estaba esperando-.

-Idiota ¿qué haces aquí?-.

-He venido contigo sé que no te gusta este sitio además dijimos que nos encargaríamos los dos ¿por qué no me has llamado?-.

-No quería molestarte-.

-No me molestas-.

-Te odio maricón déjame dormir-.

-Será mejor- dijo entre risas- estoy en la habitación de al lado-.

-Más tarde me paso por algo de sexo duro en la ducha-.

-Cuando quieras- dijo riéndose-.

Cerré los ojos, estaba cansadísimo, quería volver a mi casa.

El móvil sonó.

-Hola- dije con los ojos cerrados-.

-Papá- era Verio-.

-¿Qué pasa?-.

-No está...-.

-QUIEN NO ESTÁ...-.

-Mamá... no está-.

-BUSCALA! QUE HACES? DONDE ESTABAS?-.

-Con ella durmiendo... se ha ido, lo siento tanto...-.

-BUSCALA AHORA MISMO!-.

-Si...-.

Colgó el teléfono.

Fui hacia la habitación de Troy.

-Anny no está en casa-.

-La rastrearé- dijo caminando hacia el ordenador-.