Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de TheSaintsMistress, yo solo la traduzco.
Holaaaa, que contenta estoy, ¡vamos a pasar ya de los 1300 reviews! No me lo puedo creer, muchísimas gracias por comentarme, me dais aún más ganas de seguir traduciendo, y como ya os dije por facebook, tengo una historia a mitad y otra que me dieron permiso para traducir hace poco, así que aún me tendréis para rato :)
Bueno, sólo deciros que disfrutéis mucho de estos capítulos, los dos están juntos, son muy felices, y ya que no queda prácticamente nada (2 capis + epilogo+ outtake) pues disfrutadlos mucho ;)
Capítulo 29 – El pasado, 1ª parte
Vamos a empezar la cuenta atrás...
-3 -
"¿Así que es esta?", pregunté, mirando sobre la cabeza de Bella hacia la casa suburbana de dos pisos situada entre enormes árboles y plantas. Joder, este lugar tenía un montón de vegetación.
"Sí, es esta", ella asintió con la cabeza girada hacia la ventana del lado del pasajero.
Dejé caer mi mirada desde la casa pequeña y pintoresca hasta su cara y me di cuenta de que estaba mordiéndose el labio inferior pensativamente.
"¿Estás nerviosa?", pregunté suavemente, colocando mi mano sobre la suya, la cual había estado descansando en mi muslo durante todo el camino.
Ella giró la cabeza hacia mí, liberando sus labios y sonriéndome suavemente.
"¿Lo estás tú?", ella inclinó la cabeza hacia un lado.
Sonreí, volteé su mano y entrelacé nuestros dedos. Mi ojo captó por encima del hombro de Bella un movimiento en el porche. Renee y Charlie habían salido por la puerta principal. Renee estaba prácticamente vibrando de emoción, con las manos entrelazadas mientras iba arriba y abajo en la punta de sus pies, con una gran sonrisa. Charlie, por su parte, estaba entrecerrando los ojos hacia nosotros, probablemente tratando de ver si estaba profanando a su hija en su camino de entrada.
Consideré la ironía de su preocupación, dado el hecho de que era yo quien tenía que disuadir a su hija de querer sexo. Una lucha que no estaba orgulloso de ganar en absoluto.
"No, en absoluto", finalmente respondí, llevando mi atención de nuevo a Bella. "Pero no estoy seguro de si puedo decir lo mismo de tu padre", asentí con la cabeza en dirección a su padre, haciendo que Bella se girara y gimiera.
Me reí entre dientes suavemente cuando vi a Charlie relajarse al ver claramente que la cabeza de Bella no estaba en mi regazo.
"Supongo que es ahora o nunca", murmuró Bella casi para sí misma.
"Creo que estás nerviosa", bromeé mientras Bella se soltaba su cinturón de seguridad y suspiraba profundamente.
"Y yo creo que tú estás lleno de nervios", bromeó, lanzándome una sonrisa de soslayo y luego abriendo la puerta.
Me reí de nuevo antes de seguir su ejemplo.
Esto iba a ser divertido.
"¡Hola, chicos!", Renee nos llamó con entusiasmo, dando unos pasos hacia nosotros, emocionada.
Yo sonreí y seguí a Bella al porche. Sus pasos fueron lentos y vacilantes al principio, pero a medida que nos acercamos, el ritmo de Bella aumentó hasta que ella casi corrió hacia ellos.
Renee chilló justo antes de que Bella se lanzara a sus brazos.
Sonreí ante la emoción de Bella y luego tomé los pasos que faltaban hasta el porche para estrechar la mano de Charlie.
"Señor", le saludé, poco dispuesto a llamarlo por su nombre. En Seattle él quiso que yo le llamara Charlie, pero eso fue hace dos semanas, no iba a tomar ningún riesgo. El hombre era el jefe de la policía, lo que significaba que estaba probablemente armado.
"Edward", me estrechó la mano con firmeza, pero estuve aliviado al ver que no había un toque de advertencia en su agarre. "Es Charlie, hijo".
Yo di un suspiro de alivio, uno que no me di cuenta que tenía retenido, y luego le di una sonrisa agradecida.
"Edward, cariño", el saludo de Renee me alejó del bigote intimidante de Charlie.
Antes de que tuviera la oportunidad de hablar ni moverme siquiera, estuve envuelto en un abrazo maternal, prácticamente perdiendo todo el aire de mis pulmones.
"Hola, Renee", me reí entre dientes una vez que ella se alejó.
"Es maravilloso tenerte aquí", ella golpeó suavemente mi mejilla, su sonrisa me hizo sentir mi interior cálido y difuso. Maldita sea, yo adoraba a la madre de Bella.
"¿Qué tal el tráfico?", Charlie preguntó desde algún lugar detrás de mí.
"No hemos tenido casi nada, gracias, Señ- umm, Charlie", oí a Bella reírse a mi lado antes de tomar mi mano entre las suyas. Le di a su mano un tirón hasta que ella se puso en mi costado, y luego solté su mano para poner mi brazo sobre su hombro.
"Tendríais que haber salido a las cinco", dijo Charlie correctamente.
"Sí, queríamos haber salido a esa hora", asentí con la cabeza, frotando mi palma sobre el brazo de Bella.
Sus dedos temblaron contra mi cadera antes de que ella pusiera el dedo a través de uno de los agujeros del vaquero, donde se ponía el cinturón.
"Bueno, os prometimos un desayuno, y llegáis justo a tiempo", Renee sonrió de oreja a oreja antes de ponerse a un lado para que entráramos.
"Probablemente debería dejar el equipaje primero", empecé alejarme de las garras de Bella.
"Primero a comer", Charlie declaró decididamente. "No puedo trabajar con el estómago vacío".
OoOoOoO
"¿Así que esto es Forks, eh?", pregunté, lamiendo el cucurucho de helado de vainilla en mi mano.
Después del desayuno con Renee y Charlie tuvimos que arrastrar mi bolsa de lona y las dos maletas de Bella hasta la casa. El por qué ella necesitaba dos maletas para un viaje de fin de semana me desconcertaba como la mierda, pero yo sabía que era mejor no preguntarle. Mi chica no viajaba ligera, eso era jodidamente seguro.
Sacamos nuestra ropa en la habitación de Bella, la cual, para mi sorpresa, era muy normal, sin embargo no tenía ni baratijas personales ni fotos. Cuando le pregunté al respecto, ella murmuró algo acerca de Jacob estando en todas ellas. Al parecer, en su primer viaje a casa después de su ruptura, Bella liberó su habitación de cualquier cosa que le recordara a ese hijo de puta. Definitivamente no me iba a quejar.
En estos momentos estábamos caminando por la calle principal de Forks, comiendo un helado que Bella insistió en que compráramos a pesar del clima frío, porque supuestamente era bueno. Dando otra lamida, tuve que estar completamente de acuerdo con ella. Era jodidamente delicioso.
"Sip", ella asintió con la cabeza. "Esto es básicamente todo lo que hay", la vi saboreando hasta la última pizca de su cucurucho de fresa y una sonrisa de felicidad apareció en sus ojos.
Con un resoplido suave - porque la encontraba malditamente adorable - levanté mi brazo y lo puse sobre sus hombros, metiéndola con firmeza en mi costado. Ella desplazó su cucurucho de su mano derecha a la izquierda y serpenteó su brazo alrededor de mi cintura, metiendo la mano en el bolsillo trasero de mis vaqueros.
Esto era bueno, caminar con ella a mi lado, hablándome de su ciudad natal y de las cosas que solía hacer aquí cuando era niña. Me podría acostumbrar a ello.
"Esa es la biblioteca", ella señaló hacia un edificio antiguo al final de la calle. "Solía pasar mucho tiempo allí".
"Siempre una lectora ávida", le besé la parte superior de la cabeza, y ella me apretó el culo a través de mi bolsillo. Sí, definitivamente podría acostumbrarme a esto.
Caímos en un cómodo silencio mientras paseábamos alrededor de la pequeña ciudad viendo librerías, boutiques y otras cosas.
"¿Siempre supiste que querías ser editora?", le pregunté una vez que lancé la servilleta de mi cucurucho devorado en un cubo de basura cercano.
"Pensé en escribir por un tiempo" - admitió con un encogimiento de hombros - "quise tener ideas, pero en vez de sentarme a escribirlas, pensé en que alguien las podría escribir y yo podría sentarme y leerlas", los dos nos reímos en voz baja.
"Así que, en lugar de escribir, decidí editar. De esa manera podría leer grandes historias, y también ayudar a moldearlas hasta que simplemente fueran perfectas", continuó explicando mientras yo movía mi mano hasta su cuello y frotaba la piel debajo de la línea de su cabello.
Asentí con la cabeza, comprendiéndola, cuando cruzamos la calle despacio, sin prisas, ya que parecía que un coche pasaba cada veinte minutos como máximo. Forks era un mundo distinto de Seattle, eso era seguro.
"¿Qué hay de ti?", preguntó después de un momento, inclinando la cabeza para mirarme. "¿Siempre quisiste ser escritor?", yo sonreí mucho cuando mis ojos se posaron en una pizca de helado en su labio superior.
Dejé caer mi cabeza y cubrí sus labios con los míos, sobre sacando mi lengua para limpiar suavemente el helado.
"Mhh...", gemí contra su boca mientras el beso se profundizaba automáticamente. Bella frotó su mano sobre mi culo mientras yo pasaba mis dedos por su cabello, saboreando el sabor de la fresa en su lengua.
"¿Bella?", nuestro momento fue interrumpido por una voz femenina que no reconocí. Me gustaban los besos lentos y perezosos, así que en vez de apartarme bruscamente, empujé mi lengua contra la suya una vez más antes de sacarme a mí mismo suavemente de su boca.
Santa. Mierda.
Frente a nosotros se encontraba una mujer, probablemente de nuestra edad, casi cubierta de pies a cabeza de tatuajes. Su cabello era largo y negro y caía hasta más allá de sus codos. Su labio, su nariz y su ceja estaban perforados. Sus ojos estaban cubiertos de maquillaje oscuro. Llevaba capa tras capa de ropa aunque ninguna cubría sus brazos. Estaba seguro de que tenía que ser de aquí y se había aclimatado a la temperatura de aquí porque mis pelotas se congelaron sólo de mirar su piel desnuda.
No me malinterpretéis, me encantaban los tatuajes, yo tenía uno, después de todo. Sólo era que no esperaba encontrar a alguien cubierto de ellos desde el ombligo hasta la nariz en un lugar como Forks. Parecía pertenecer a Seattle, incluso más que Bella y yo.
Su sonrisa era amable mientras miraba a Bella, después a mí y luego otra vez a Bella.
"Ángela", Bella respiró a mi lado antes de inclinarse hacia adelante para darle a la chica un abrazo. "¿Cómo estás?", vi el rostro de Bella y me relajé cuando vi que ella estaba sonriendo con una sonrisa sincera. Yo conocía la diferencia.
"Estoy bien", esa chica sonrió de manera brillante mientras Bella dio un paso atrás hasta ponerse a mi lado. "No puedo creerlo", ella negó con la cabeza con asombro. "Bella Swan en persona. Joder, ¡te he echado de menos, nena!".
Bella se rió y cogió la mano de Ángela para darle un rápido apretón.
"Yo también te he echado de menos", respondió ella con sinceridad, confundiéndome aún más.
La atención de Ángela pasó a mí mientras ladeaba la cabeza hacia un lado y bajaba la mirada para hacerme un lento repaso. Cuando sus ojos se encontraron con los míos otra vez, me sentí un poco expuesto y gravemente violado.
"¿Y quién es él?", Ángela levantó una ceja con arrogancia.
Yo apreté mis manos desesperadamente sobre los hombros de Bella. No había sido follado con la vista en un tiempo muy largo.
Oí reír a Bella de nuevo, pero yo estaba tan distraído con el número de agujeros en las orejas de Ángela que no vi cuando ella hábilmente se echó el pelo hacia atrás con una carcajada.
"Ángela" - Bella finalmente habló - "este es Edward Cullen. Edward, esta es Ángela Weber, una de mis mejores amigas de la escuela secundaria".
"Enchantée", ronroneó ella antes de agarrar mi mano libre.
"Uh-¿hola?", tartamudeé, alejando mi mano de la suya con torpeza. Esa pequeña señorita era definitivamente un sándwich apartado de un picnic. Me pareció absolutamente asombroso que Bella la hubiera conocido, y mucho menos que se hubiera hecho amiga de una chica como esa. Asombroso, y totalmente intrigante.
Sentí a Bella temblar de risa a mi lado. Le pellizqué el hombro sólo para recibir un apretón en mi culo como represalia. Yo ahogué mi grito afeminado y forcé una sonrisa con los labios apretados por la mujer que nos miraba con curiosidad.
Moon Shine finalmente alejó la mirada de mi cuerpo y la desplazó de nuevo hasta Bella. Sentí que yo suspiraba de alivio, como si hubiera escapado de la muerte.
"Me gusta este", comentó ella descaradamente. "Es más caliente que dickwad".
Mis oídos escucharon eso. Sólo pude imaginar que 'dickwad' era en referencia a Jacob. Tal vez había sido demasiado rápido juzgando a la ninfa del bosque, ella obviamente tenía una buena cabeza sobre sus hombros. Envalentonado por sus palabras, me relajé de nuevo.
"No está mal", bromeó Bella con cautela. "Pero, ¿qué hay de ti, Angie?", detecté un cambio de tema. Estuve tentado a hacer pucheros, pero estaba jodidamente asustado con que esa chica delante de nosotros volviera su atención hacia mí. Me quedé callado y vi a las dos mujeres hablar con nostalgia acerca de alguna mierda de la que no estaba seriamente interesado.
"¿El señor Banner?", jadeó Bella, efectivamente retirándome de mis reflexiones internas. "Pero él era mayor, y era nuestro profesor de biología, Angie. ¿Cómo diablos fue eso?".
Pétalo de flor se rió a carcajadas, echando la cabeza hacia atrás para enfatizar su deleite, revelando un nuevo tatuaje debajo de su barbilla. ¿Quién coño se hacía un tatuaje bajo su barbilla?
"Oh, Bella, Bob tenía como veintiséis años o algo así en nuestro último año. Él es apenas diez años mayor que yo", estuve ligeramente impresionado. Parecía que Kat Von D se había liado con un antiguo profesor suyo. Genial.
"Además, es mi alma gemela", el impulso de rodar los ojos fue casi paralizante. "Él es un hijo de la luz, Bells. Te lo juro, Florence and the Machine escribió sus canciones basándose en el espíritu de ese hombre", creo que podía probar la sangre en el sitio donde mis dientes estaban mordiendo mi mejilla. Quería pedir que se detuviera antes de que me meara de la risa.
"Él entregaba los premios de la cebolla dorada, Angie. Tú solías despreciarle", pude decir que Bella estaba débilmente divertida, pero estaba a nueve niveles de distancia desde donde yo necesitaba que estuviera.
"Él me folla, te puedo asegurar eso", yo tosí y me quedé atónito por sus palabras sinceras. Pocas veces me quedaba sorprendido al oír esas palabras. Estaba jodidamente impresionado. "Apuesto a que tú también, ¿eh?", ella me dio un guiño sugerente, dándole a mi cuerpo otra mirada.
Quise empujar a Bella delante de mí para que me cubriera.
"Voy a mantener eso para mí", le respondí con una indiferencia forzada.
"Estoy segura de que lo haces", ella asintió y luego miró a Bella como si no me acabara de violar con la mirada.
La cabeza de Bella se fue hacia mi pecho mientras ella se reía exuberante. Yo sonreí con ironía, porque mierda, no podía evitar gustarle un poco a esa chica. Ella era una especie de persona extraña y fascinante.
"Deberías venir a saludarle", Ángela ofreció amablemente una vez que Bella se recompuso.
"No creo que el señor Banner esté muy contento de verme", le dijo Bella con una sonrisa.
"Probablemente tengas razón", reflexionó Ángela juguetonamente. "Fuiste un poco infernal con él en ese entonces".
"¿Qué?", interrumpí antes de que Bella pudiera pronunciar una palabra. ¿Un poco infernal? ¿La señorita Swan? Yo lo dudaba.
"¿No se lo has dicho?", Ángela levantó una ceja hacia Bella, quien de repente pareció estar mucho menos locuaz que hacía unos segundos.
Bella murmuró algo, pero no me molesté en escucharlo. Mis ojos estaban fijos en Angela, suplicantes. Tenía que escuchar eso.
"Bueno", la chica se frotó las manos antes de darme sinuosamente una mirada rápida. "Parece que Bella ha estado ocultándotelo, campeón".
"Eso parece", miré hacia una muy tranquila y muy roja Bella.
Recordé la conversación que Jasper y yo tuvimos semanas atrás cuando por primera vez me llevé a Charlie al pub. Me dijo que Bella solía ser un poco salvaje. Recordé sus experiencias de la universidad, pero al oír que comenzó mucho antes de eso, estaba prácticamente babeando por más información.
"Esta pequeña chica tuvo a todo el pueblo corriendo con todos los trucos que ella hizo", resopló la ninfa del bosque. "Me sorprende que el señor Minola de la tienda de animales no te haya pillado por la calle para cobrarte la comida de perro que le robaste esa noche".
Yo fruncí el ceño por la confusión.
"¿Comida de perro?"
"Había un montón de perros callejeros en nuestra escuela. Yo no tenía dinero, y no podía dejar que pasaran hambre", Bella se defendió a regañadientes.
"¿Así que decidiste robar?", prácticamente me quedé boquiabierto. ¿Quién mierda era esa mujer?
"No antes de que le pidiera que donara algo", ella sopló indignada. "El viejo loco se negó".
"Bueno, en ese caso...", me encogí de hombros aceptándolo.
"Sí, pero robar alcohol de la tienda de licores de Newton no tuvo nada que ver con esos malditos perros", dijo Ángela con una sonrisa.
"Joder", yo grité, alejándome de Bella para poder ver su rostro con claridad. "Así que eras una delincuente juvenil", golpeé su brazo juguetonamente. Ella rodó los ojos y golpeó mi mano con una sonrisa.
"Mike Newton me acusó ante Banner por copiar la tarea de Alice. Su padre lamentablemente tuvo que soportar el peso de los pecados de su hijo", Bella se encogió de hombros con indiferencia.
Bueno, yo estaba jodidamente feliz. Bella Swan, o mejor dicho, la antigua Bella Swan era una delincuente de mierda.
Creo que me acababa de enamorar aún más de ella.
...
...
...
Espera... ¿Qué?
OoOoOoO
"Deja de acaparar las Pringles", estiré la mano hacia Bella.
Ella resopló, pero empujó las delicias saladas en mi dirección. Busqué a tientas hasta que mis dedos llegaron a la entrada del tubo.
"¿Cómo puedes estar leyendo esa cosa?", preguntó distraídamente mientras yo empujaba una pila de diez papas en mi boca. Era un cerdo cuando se trataba de Pringles. Amaba esas cosas.
Amaba a Bella también.
"Una noche con esto y nunca leerás un libro de bolsillo de nuevo", le respondí con pereza una vez que me había tragado la mayor parte de los contenidos de mi boca.
Era tarde, pero después de la cena y de ponernos al día con los padres de Bella, todavía no estábamos cansados. Creo que Bella estaba muy nerviosa por la boda de mañana, y yo era muy consciente del hecho de que estaba enamorado de ella. No me jodáis.
Estábamos acostados en su cama, nuestros cuerpos perpendiculares el uno con el otro. Bella estaba apoyada contra la cabecera de la cama, libro en mano, y yo estaba apoyado contra las almohadas a los pies de su cama, armado con mi ebook marca Kindle.
La oí rabiar por mi respuesta, y yo sonreí en respuesta, sin apartar los ojos de mi Kindle por un segundo. Por fin estaba siendo capaz de leer un libro que había estado tratando de conseguir desde hacía años y nada me iba a distraer de ello, ni siquiera mis nuevos sentimientos por Bella. No me malinterpretéis, me imaginé que desde hacía tiempo mis sentimientos por ella habían estado creciendo constantemente, yo no tenía miedo de enfrentarlos, era jodidamente increíble estar enamorado. Sin embargo, esta era la primera vez en mi vida que estaba enamorado de alguien y no estaba seguro de si en realidad ella correspondía a mis sentimientos. Esa era la jodida razón por la que estaba decidido a entretenerme con este libro.
Me di cuenta del movimiento a mi derecha cuando Bella levantó su pie al lado de mi cabeza para empujar las Pringles de nuevo hacia ella.
"Joder, por favor, no hagas eso", le rogué con un estremecimiento. Por mi periferia vi su pie congelarse en el aire y giré toda mi atención a mi libro.
"¿Qué?", preguntó ella con sorpresa.
"No muevas las papas con el pie", murmuré, dándole a su pie una mirada rápida y desagradecida antes de empujar el tubo hacia ella con la mano libre.
"Mi pie no va a tocar las papas, ¿lo sabes, verdad?", su voz estaba llena de un humor confuso.
"Lo sé", suspiré pesadamente y bajé el Kindle, sabiendo que tendría que explicar mi pequeño cabreo con su pie o ella nunca lo dejaría ir. "Yo no soy fan de los pies, ¿de acuerdo?", como era de esperar, Bella estaba mirándome por encima de su libro, confundida.
"O-kay", señaló la palabra mientras levantaba sus bonitas y pequeñas cejas por la confusión. ¿Bonitas y pequeñas cejas? Joder.
"¿No te gustan en ningún lugar cerca de tu comida, cosa que estoy de acuerdo que es inaceptable, o no te gustan en absoluto?".
"Digamos que nunca voy a frotarte los pies después de un largo día, o a utilizarlos en cualquier forma o modalidad durante el sexo", le expliqué cuidadosamente. Sabía que era raro, pero me costaba estar tocando mis propios pies, por lo que era aun peor tocar los de cualquier otra persona.
Ella se rió, pero se inclinó y me hizo una demostración de cómo recuperaba las Pringles con su mano. Le sonreí dándole las gracias y levanté mi Kindle para continuar mi lectura.
"Eres extraño", murmuró entre bocado y bocado.
"Yo no soy el que robó comida para perros, cariño", le contesté secamente, buscando el punto donde lo había dejado.
"¿Nunca vas a dejar eso?", ella suspiró, pero sentí temblar la cama por su risa.
Yo sonreí distraídamente y negué con la cabeza en respuesta. No en algún momento cercano, mi amor.
Estuvimos en silencio por un largo tiempo, ambos atrapados en nuestra lectura, cuando con el rabillo de mi ojo me di cuenta de un movimiento. Como una escena de Tiburón, todo a cámara lenta y con una música demasiado dramática, su pie se levantó de al lado de mi cabeza, avanzando lentamente hacia mi cara.
Me giré lejos del pie con un grito agudo, justo antes de que ella fuera capaz de empujar sus dedos en mi cara, el Kindle voló a través de la habitación mientras yo corría para apartarme.
"Mierda, Bella", me quejé cuando salté de la cama para llegar lo más lejos posible de ella y de su pie bonito pero repugnante.
Estaba acurrucada en su lado, riendo tan fuerte que las lágrimas estaban literalmente rodando por sus mejillas.
Yo crucé los brazos sobre el pecho con un resoplido, tratando de ignorar el impulso de reír con ella, pero fallé miserablemente.
"Eres un friki", se las arregló para decir entre jadeos cuando finalmente levantó sus ojos divertidos hasta los míos.
Resoplé indignado y me di la vuelta para recoger mi Kindle, al cual afortunadamente no se le había dañado la pantalla tan bien conservada.
"Apestas", dije con una risa suave mientras lo colocaba sobre la mesa de noche y me dirigía hacia ella, sujetándola por debajo de mí.
"Lo siento", se disculpó de manera poco convincente mientras miraba fijamente hacia mí con los ojos muy abiertos e inocentes. "Tenía que ver lo mala que era tu fobia".
"¿Satisfecha?", le pregunté con una sonrisa mientras yo levantaba la mano para limpiar los restos de las lágrimas de sus mejillas.
Ella asintió con la cabeza y me ofreció una sonrisa de oreja a oreja.
Joder, la amaba.
Me incliné hacia abajo y le di un beso en la punta de la nariz antes de caer al lado de ella, cruzando los brazos detrás de la cabeza para mirar al techo.
Estuvimos en silencio después de eso, Bella seguía leyendo su libro mientras yo soñaba a su lado.
"¿Qué estás pensando?", preguntó después de unos momentos, cerrando su libro y colocándolo en su mesa de noche.
"Estoy pensando en el hecho de que no podamos follar", bromeé, volviendo la cabeza hacia ella con una sonrisa. No había manera de que estuviera haciendo cosas sucias con Bella en casa de sus padres. Charlie podía estar bien con el hecho de que estuviéramos compartiendo una cama, pero estaba seguro de que iba a estar menos que encantado de encontrar las sábanas sucias cuando nos fuéramos el domingo.
"¿Eso es en lo único que piensas?", ella se rió, girando sobre su lado para mirarme.
"Me paso una buena cantidad de tiempo pensando en ello, muchas gracias", me defendí con una sonrisa.
"¿Podríamos jugar a un juego?", ella ofreció con esperanza.
"¿Cómo cual?", suspiré, volviendo la mirada hacia el techo. "Nuestros juegos suelen acabar conmigo entre tus piernas".
"Bueno...", ella se desvaneció sugestivamente. Yo giré la cabeza hacia ella, completamente intrigado por el tono sensual de su voz.
La vi pasar la mano por mis pectorales cubiertos, y luego frotó suavemente mis abdominales antes de meterla en mis bóxers.
"Bella", le advertí de manera espesa, sin embargo no estaba dispuesto a retirar su mano, sintiendo mi polla revolverse bajo su tacto. Charlie sería un maldito, pero yo sabía cómo funcionaba una lavadora.
Ella sonrió dulcemente y luego envolvió su mano alrededor de mi pene semi-erecto.
"¿Podemos jugar a invasores del espacio?", ella sugirió inocentemente, tirando suavemente mi polla hacia un lado y luego apuntándola como si fuera un arma. Yo ladré una carcajada cuando ella comenzó a apuntar en varias direcciones haciendo suaves sonidos de ametralladoras.
Yo estaba jadeante, traté de mantener mi risa baja mientras Bella disparaba objetos invisibles con mis genitales.
"Cariño", logré decir a través de una risa histérica por lo ridículo de la situación. "Si vas a usar mi pene como un joystick, al menos pulsa el botón situado en la parte superior".
"¿Por qué?", ella se rió, haciendo unos ruidos más fugaces.
"Esa es la única forma en la que va a disparar", dije levantando mis cejas hacia ella, porque maldita sea, ella podría estar bromeando, pero no fue suficiente para detener el crecimiento de mi polla.
"Ew", ella fingió asco y apartó la mano de mis pantalones con un tirón espectacular.
Yo me reí e hice una mueca de dolor mientras me dirigía hacia ella, poniendo mi polla en una posición más cómoda.
Nos sonreímos el uno al otro estúpidamente durante unos segundos, simplemente disfrutando de la ligereza del momento.
"¿Por qué hiciste todas esas cosas que Ángela ha dicho hoy?", le pregunté con suavidad.
Mi pregunta la cogió con la guardia baja, pero me lo había estado preguntando toda la tarde. Parecía que había sido muy diferente a la chica que era hoy en día, y estaba curioso como el infierno sobre la antigua Bella.
"Siempre he luchado mucho y a veces de manera injusta por las cosas en las que creía", su cara estaba seria mientras respondía con suavidad.
Me gustó su explicación.
Me gustaba ella.
Mucho.
Para consolidar eso me incliné hacia adelante y capturé sus labios con los míos. Fue un beso largo y solitario, pero no profundo, ya que sabríamos que nos tendríamos que dejar llevar.
"¿Cómo yo?", pregunté con una sonrisa torcida una vez me alejé. No había duda de que Bella luchó duro y sucio por mi libro, y por razones muy claras para mí ahora quería saber que ella no sólo había estado luchando por mi libro, sino también por mí.
Ella rodó los ojos en respuesta y se empujó torpemente contra mi pecho. Cedí con una sonrisa y me extendí sobre ella para apagar la luz, tirando de ella en mis brazos mientras retrocedía a mi lado de la cama.
Estuvimos en silencio mientras Bella moldeaba su cuerpo al mío, con la cabeza apoyada en su lugar ya familiar, en mi pecho.
Mis pensamientos fueron tumultuosos mientras estaba mirando el techo de su dormitorio. Mañana iba a ser un día largo, y a pesar de mis repentinas revelaciones emocionales, estaba aquí para Bella. Y por ahora, eso era lo único que importaba.
"Así es, ya sabes", susurró en el silencio, empujando su mano por debajo de mi camiseta y pasando sus dedos suavemente sobre mi abdomen.
"¿El qué?", yo fruncí el ceño en la oscuridad, frotándole la espalda y luchando contra la reacción natural de mi cuerpo a su contacto.
"Que luché por ti".
OoOoOoO
-2 -
"Nunca entenderé por qué las mujeres tardan una eternidad en estar listas", Charlie resopló a mi lado.
"Estoy seguro de que valdrá la pena", le dije con una sonrisa mientras él cambiaba el canal una vez más. Estábamos vestidos y listos para la boda, sentados pacientemente en el sofá de la sala, esperando a Bella y a Renee. Bueno, esperando tan pacientemente como los hombres podían, que no era pacientemente en absoluto.
Yo hubiera empezado a subir por las paredes, ya que las dos mujeres, a este ritmo, estaban realmente carcomiendo nuestro tiempo de viaje, pero mi mente estaba por todo el lugar.
Charlie dijo algo detrás de mí, pero yo estaba demasiado absorto en mis pensamientos como para hacerle caso.
Si todo iba bien, hoy sería el final de Jacob, y el comienzo de mí. Tenía un plan.
Los dos saltamos al mismo tiempo que escuchamos pasos bajando la escalera. Como dos adolescentes en la noche del baile de graduación, enderezamos nuestras espaldas y esperamos ansiosamente el descenso.
Renee fue la primera en aparecer, y se veía preciosa. Le sonreí, consiguiendo un guiño a cambio antes de que ella levantara una ceja desafiante hacia Charlie. Yo sofoqué una carcajada cuando Charlie se aclaró la garganta y puso una gran sonrisa en su rostro.
"Te ves hermosa, querida", comentó con gracia mientras Renee se dirigía hacia él y tomaba su mano.
Mis ojos estaban buscando frenéticamente a Bella. No tenía ni idea de por qué, pero yo sólo sabía que verla hoy iba a ser el final de toda pretensión o de lo que fuera que había tratado de construir. Ella me iba a tener después de esto. Sólo esperaba y rezaba para que yo llegara a tenerla también.
"Juro que paso la mayor parte de mi vida esperándote", Charlie murmuró a mi lado. Quise sonreír e incluso reír, pero mis nervios estaban carcomiéndome.
"Al igual que yo paso la mayor parte de la mía esperando a que crezcas", Renee bromeó con dulzura. Esa vez tuve que reír, alejando mis ojos de las escaleras. La expresión de Charlie se vio aplastada y me reí de nuevo.
"Touché", reconoció con una sonrisa tímida y puso a Renee detrás de él para hacer su camino hacia la cocina. "Bells, será mejor que te des prisa o vamos a llegar tarde", él la llamó por si acaso.
"Ya estoy lista", oí su suave voz sólo a unas cuantas respiraciones lejos de mí. Mi cabeza se movió hacia atrás en la dirección de la escalera. De pie a sólo tres pasos de mí estaba lo más hermoso que había visto nunca. No me jodáis, era bellísima. Y a pesar de las probabilidades o posibilidades o la suerte o incluso Jacob Black, ella sería mía después de hoy.
Yo ni siquiera traté de describir lo que llevaba puesto. ¿Creo que se llamaba un vestido largo hasta la rodilla? Creo que el color podía ser rosa, o incluso podría ser algo más cercano al magenta o al salmón o al perla, no lo sabía, y no me importaba una mierda. El punto era que era elegante y suave y se moldeaba a sus curvas, y no sabía dónde enfocar mi atención, si en sus interminables piernas, en sus sensuales caderas, en sus tentadoras tetas o en sus delicadas clavículas. Creo que estaba babeando sobre mi corbata, pero maldita sea, ella estaba sexy.
Mis ojos se levantaron hasta los de ella, y la satisfacción arrogante en ellos se borró de mi mente el tiempo suficiente para sonreírle apreciativamente mientras ella descendía los pasos finales.
"Me gusta esto", le susurré mientras mi mano trazaba suavemente las flores colocadas detrás de su oreja derecha.
"¿Eso es todo lo que te gusta?", preguntó nerviosamente mientras mi mano se movía para acariciar su mejilla.
"No", negué con la cabeza y sonreí. "Es la única parte segura que pudo tocar en estos momentos".
Ella se rió con voz entrecortada antes de que yo me inclinara para darle un suave beso en los labios.
"Vas a ser la mujer más encantadora de allí", suspiré en su mejilla antes de retroceder.
"Yo no quiero eclipsar a Leah", susurró en voz baja, con el ceño fruncido hacia su vestido.
Puse un dedo bajo su barbilla y ella levantó su mirada angustiada de vuelta a la mía.
"Sin importar el vestido, siempre lo harás".
Su sonrisa derritió mi corazón mientras ella levantaba su mano para sostener mi muñeca.
"Eres muy parcial", dijo ella, frotando su pulgar sobre mi pulso.
"Y tengo razón", sonreí, llevando su mano hasta mi boca para besar suave pero deliberadamente sus nudillos.
Yo sabía lo que significaba besar la mano de Bella. Desde el comienzo, cuando hicimos nuestras condiciones estúpidas para el acuerdo, Bella mencionó específicamente que no le besara la mano. En aquel entonces yo pensaba que estaba loca, pero después de pensarlo llegué a la conclusión de que para ella era un gesto de cariño, de intimidad y de amor. A juzgar por su tranquilo jadeo, supuse que tenía razón.
Ahora, lo único que podía hacer era esperar.
Esperar que ella me amara.
OoOoOoO
-1 -
"¿Qué es este lugar?", pregunté mientras nos dirigíamos hacia un gran claro, rodeado de bosques y una vez más, cargas de mierda verde.
"Estamos en la reserva de La Push", Bella contestó en voz baja mientras yo doblaba su mano sobre mi brazo y la ponía a mi lado. "Aquí es donde Jacob y Leah crecieron".
"Extraño", fruncí el ceño, fijándome en todos los invitados que se dirigían hacia los asientos montados fuera. Un mirador de algún tipo, cubierto de hiedra y flores, se elevaba en el extremo del pasillo improvisado. No sabía qué idiota pensó que sería una buena idea tener una boda al aire libre a mitad de mayo, pero al parecer, nadie más parecía desconcertado por el clima frío. Por lo menos todo estaba puesto bajo una carpa blanca, no es que me imaginara que sería suficiente para bloquear el frío, pero lo que fuera.
"¿Estás bien?", le pregunté al oído, cavando mi nariz en los suaves rizos que enmarcaban su rostro. Ella olía jodidamente bien.
Asintió con la cabeza, dando a mi brazo un apretón.
"Ahí están Jasper y Alice", inclinó la cabeza en dirección a nuestros amigos. Jasper se veía tan frío e incómodo como yo, y no pude evitar reírme cuando me dio la mano.
"Menudos frikis amantes de la naturaleza", susurró con complicidad mientras Bella y Alice se abrazaban.
Me reí y asentí estando de acuerdo.
"¿Has visto eso?", preguntó, señalando a los invitados ya sentados.
Mis ojos pasaron por la gente y observé que los invitados parecían dividirse en dos grupos. A un lado del pasillo estaban un montón de nativos con la piel y el pelo oscuros, e iban aparentemente vestidos con ropa tribal original que iba a juego con sus expresiones pensativas. En el otro lado estaban todos los pueblerinos de rostros pálidos, la única indicación visible de que aquí todo el mundo vivía en una ciudad que casi nunca veía la luz del sol.
"Ebony and ivory", comenté con una sonrisa.
"No me refería a esa canción", Jasper gimió. "Ahora va a estar pegada en mi cabeza durante todo el día".
Momentos más tarde, estábamos haciendo nuestro camino hacia las filas de sillas. Estábamos rodeados de susurros mientras nos abríamos camino por el pasillo para tomar nuestros asientos al lado de Charlie y de Renee, quienes curiosamente habían elegido asientos en el lado de los nativos americanos.
"Pareces ser la comidilla de la ciudad", bromeé en el oído de Bella mientras nos sentábamos.
"Estoy bastante segura de que todos están hablando de ti", Bella se rió y puso su cabeza en mi hombro. Bueno, eso me hizo callar. Mis ojos se perdieron en secreto a través de las miradas curiosas, todas ellas centradas en mí.
Bueno, mierda...
Un movimiento en el extremo del pasillo me llamó la atención a mí, y por suerte al resto de los buitres. Avanzando hacia el mirador iba un hijo de puta enorme. Iba en un traje curtido, de marrón oscuro, y prácticamente rasgado. A su alrededor había otros cuatro tíos, igualmente curtidos e igualmente enormes. Ellos bromeaban a su alrededor, golpeándole el hombro al bastardo número uno antes de alinearse detrás de él, dejándolo de pie solo frente al altar como un Hulk color café.
"¿Es él?", medio susurré medio grité al oído de Bella. Yo había perdido la calma, eso era absolutamente seguro. En todas las semanas previas a este hermoso evento, había evocado imágenes del hijo de puta que era Jacob Black. Ni una sola de esas imágenes lo representaba como el gemelo Apache de Vin Diesel.
Bella asintió en silencio en mi hombro.
"¿Saliste con ese tipo?", estaba jodidamente aturdido por decir lo menos. Bella era intelectual, no podía imaginar que tuvieran algo en común. Él probablemente tuneaba y arreglaba bicicletas mientras golpeaba árboles en su tiempo libre. Ella era delicada, suave, elegante y limpia. Me estremecí con un poco de asco.
Ella se rió y levantó la cabeza para darle un beso a mi suave mandíbula.
"¿Sobre qué mierda hablabais?", fruncí el ceño, ignorando su dulce gesto.
Ella se rió un poco más fuerte esta vez, ganándose un par de miradas deliberadas.
"Él es más inteligente de lo que parece".
Yo dudé eso, resoplando internamente.
"Parece que él tiene las orejas sucias", comenté hoscamente. Esta vez recibimos un par de miradas de la tribu de los alrededores.
Bella giró su cara hasta mi cuello mientras sus hombros temblaban por la risa. En silencio me uní a ella, sintiendo mi disgusto bajar ligeramente.
"Deberías ver sus pies", bromeó, levantando los ojos brillantes hasta los míos.
"Oh mierda, Bella", me estremecí, apretando los ojos cerrados ante la imagen mental tan inquietante de sus dedos enormes y peludos. "Eso ha estado fuera de lugar".
Mis ojos se abrieron cuando su mano acarició suavemente mis mejillas. Miré su cara sonriente y reflejé su expresión.
"¿Por qué estás tan tranquila?", miré sus ojos claros, todas las bromas estaban a un lado.
"Porque verlo a él me hacer recordar que no eres tú", susurró, su expresión se tornó suave y cálida, y oh, jodidamente tierna.
"¿Eso es algo bueno?", mi voz traicionera se rompió un poco mientras me perdía en sus ojos. Perdido, os lo aseguro.
"Sí", ella asintió con la cabeza, pasando su pulgar por mi labio inferior.
"¿Sí?", besé la yema de su pulgar.
"Sí".
Nos miramos el uno al otro durante un largo momento, su pulgar hizo que mis hormonas trabajaran en un frenesí de mierda mientras mi corazón se golpeaba contra mi pecho.
Las palabras estaban ahí, en la punta de mi lengua, pero sabía que ahora sería el peor momento, así que traté de expresar mis sentimientos con mis ojos. Parecía que Bella también estaba tratando de tener una conversación silenciosa conmigo, con nuestros ojos nos comunicábamos. Yo abrí la boca para hablar, lo que estaba planeando decir era un misterio para mí, pero lo intentaría de todos modos.
Afortunadamente, unos golpes en unos tambores y un sonido simulando a una sirena nos sacaron de nuestra burbuja.
Las personas que nos rodeaban se levantaron poco a poco a medida que Bella y yo rápidamente nos apresurábamos a levantarnos.
De pie en el otro extremo del pasillo estaba una chica que era un clon del hombre que esperaba por ella. Ella no era tan enorme, por supuesto, pero era una amazona.
"Joder, ¿no son pequeños por aquí, verdad?", murmuré a nadie en particular, pero los hombros de Bella temblaron delante de mí, lo que indicó que ella me había escuchado fuerte y claro. Yo sonreí y posesivamente doblé mis manos alrededor de su cintura mientras ella se recostaba en mi pecho.
Y entonces la novia, quien sólo podía suponer que era Leah, poco a poco comenzó a moverse.
Le di una mirada más, tratando de ver lo que Jacob había visto en esa mujer para dejar ir a la mujer que actualmente presionaba contra mi pecho. No se me ocurrió nada.
Supuse que era cierto lo que decían, que la pérdida de uno era la ganancia de otro.
Jacob Black podía ser un hijo de puta enorme, pero también era un gran idiota.
¿Qué os ha parecido? El miércoles seguiremos con la 2ª parte, ainss, que poco queda :(
Os voy a resumir mi experiencia en la premiere de Madrid :)
Me fui con unas amigas el martes por la tarde, allí conocimos a muchas chicas y estuvimos dos días durmiendo en la calle, pasamos frío pero también nos lo pasamos muy bien y disfrutamos de los ratos juntas.
El miércoles nos dieron nuestros 'kits de supervivencia' con una mantita, unas zapatillas de estar por casa y una mano para que nos firmaran, y además nos pusieron la pulsera con la que podríamos salir y entrar de nuestro sitio en la alfombra.
El jueves nos metieron en los sitios que hay al lado de la alfombra y estuvimos ahí todo el día en primera fila (de algo tenía que servir haber estado allí 2 días jejeje) Y sobre las 8 de la tarde aparecieron los actores, productor y director.
Yo llevé mi libro de Amanecer para que me lo firmaran y me dediqué a grabar mientras mi amiga Cris hacía las fotos. Cuando nos dimos cuenta teníamos allí al productor, un hombre muy simpático que se paró a firmar y a hacerse fotos. Luego vino Bill Condon y lo mismo, son muy agradables, parándose con la gente a hacerse fotos y firmar.
Taylor también pasó a firmarnos pero no se paró a hacerse fotos, no lo vi demasiado alto, aunque eso ya lo sabíamos, jejeje.
Rob apareció después y se paró a firmar y a hacerse fotos, la verdad es que es alto, no creo que llegue a 1.80 metros pero casi casi, mi amiga me hizo una foto con él pero salió borrosa, pero otra chica que estaba a mi lado (Alison) nos la hizo a las 2 con él y esa sí que ha salido bien :) Estoy esperando a que me la mande para ponérmela de foto de perfil, jajaja.
Y la última Kris, empezó a hacerse fotos con todos y se quedó la ultima, así que cuando llegó a nuestra zona el guardaespaldas dijo que sólo podía firmar, no hacerse fotos, ya que sino no llegaba, no tengo foto al lado de ella, pero sí vídeo y fotos de ella pasando por delante de mí. Es como una muñequita, muy chiquitina porque yo mido 1.62 y ella era de mi estatura y encima llevaba taconazo :)
En cuanto subieron las escaleras me fui corriendo con Cris ha la sala a ver la peli, ya que me habían tocado dos entradas para la premiere, y eso es todo, disfruté muchísimo y sé que nunca se me olvidará ese 15 de noviembre de 2012.
Ojalá les podáis ver algún día vosotras también )
Muchas gracias por seguirme y comentarme en esta historia:
aleshita-luvs-paramore, Milita Cullen, Cullen Vigo, Shibubi, Rosi22, VaNeSaErK, pekascullen, ryomahellsing, AnnBitchCullen, elena robsten, AnnieFP, torposoplo12, anita cullen, Mentxu Masen Cullen, Aleowo, beakis, milisil, Jess Wayland Cullen, Inkdestiny, ludgardita, sophia76, lizco2, JeniZuluCullenM, Konnyxa, ini narvel, DarkWardObsession, Alex-Cullen-Pattinson, Loonydraconian, Luz, Alejandra, Sofy Vicky, DaniiEverdeen, lovebyInspired, HoneyStewart, Cath Robsteniana, Roxcio, SteFi-Art, patymdn, mirylion, Mareenma, LuluuPattinson, Ely Cullen M, ViviORD`Cs, MaxiPau, chusrobissocute, Pamelita, Milhoja, Patchmila Cullen Mellark, felicytas, karenov17, Diana Prenze, Madriguerita, Gusdha, TheDC1809, Mary Cullen, AlejandraZJofre, Kdaniela, fer93vulturi, twilight-love1694, XkanakoX, Heart on Winter, Tita Moon, Naida Lilith, EmilyLuchia, yiyu46, RaqLopez, freckles03, sandra32321, CindyLis, Rocxio, maria moreno, fary03, Babyboo27, Marianixcr, Laucami, janalez, gotik pirata, AlejandraZJofre, larosaderosas, Litha McGuiness, sweetdirtydraco, Rossy- Bells- Cullen, greek- cullen, eli1901, leyswan, Lupita Calvo, Esme Mary Cullen, anamart05, Coco Cu, Cindy M Galvez, Lakentsb, EdithCullen71283, Melania, BarbyBells, mariale24, Milee36, SabiaAtenea, belly bells cullen-salvatore, bitha- granger, Kisara Masen, terewee, Monique, Neko de Pattinson, Katiuska Cullen Swan, L´Amelie, kaalii, SofiGM, eddieIlove, 0kallii Cullen, marcecullenswan, Claudia Valencia, antomirok, nadu, luzdeluna2012, carola, Vanina, krisner, ErandiLina, GilbbertaGrell, EleGL, MarieElizabethCS, karlin M, Nilari, Cata, lexa0619, pitita10cullen, ninacara, sheyla18, Bad Littel Bunny, Ximena, PrettyBells, valu03, Guacha, madeki, Rosy Inda, jesk, MSG, Lore562, A Cullen, elis, Gabs, Barbaraaa7, Ximena del Caos, Priscila, Mara, Ap19, Sara, Laura Katherine, elis, mueganiTo Cullen, yakari, Kta, TwiMaria812, gesykag, LucyFelton14, M´BlueArmor, Lofe, Lo farfan, Mia´s, Eleonora328, angi cullen, Clau Vale, Amorgen Lestrange, Pattworld, The Princess of the Dark, CasbabySwan, Negriithaah, ela fordyce, CrissYmell, BellaEdwardRobsten, SharinPattinson, Yekitab, Pan Cullen, julieta rendon, LauriCullen, PaOPattzZ, karlita carrillo, kami cullen castillo, solecitopucheta, kiztiapotter, rafaela monterroso, catitacullen, pituk9, florima, DarkWardObsession, Zeelmii Black Cullen Withlock, alimago, Esyaba, Leslycan, Viki, Marchu, Caniqui, Juliannis, Masilobe.
