Declaración: El mundo de Harry Potter pertenece a Rowling. Aunque algunos de los personajes de este epílogo son de mi invención.
Excusas: Lamento la demora, de verdad que si… nuevo trabajo, menos tiempo que nunca, pero al menos es algo que disfruto. ¿Quién era que decía que si trabajas en los que disfrutas no tendrás que trabajar un solo día? Ese es el caso aquí.
Dato Freak: He dejado de ser rubia… Me ha dado por teñir mi cabello por primera vez, ni más ni menos que a castaño, y no puedo estar más arrepentida!
Y ahora si… A leer:
EPILOGO
"Querido Theodore,
¿O debería llamarte melosamente "amado mío", como solían hacerlo esas muchachas idiotas que se colgaban de tus brazos en Hogwarts? Puede que yo estuviera solo en primer año para ese entonces, pero como puedes ver, lo sentía ya como una afrenta personal.
¿Habrá sido aquello un primer indicio de mi interés por ti? A estas alturas, la verdad es que me resulta difícil saber cuando empezó, y no importa cuanto intentes convencerme de que fue recién en mi decimoséptimo cumpleaños, hace ya cuatro años, que llamé tu atención como algo más que una chiquilla ridícula. Noté el nerviosismo que generaba en ti mi presencia mucho antes que eso… lo admitas o no.
Pero pasemos por alto el "querido" -que nunca he sido buena comenzando cartas- y reservemos el "amado mío" para un momento más íntimo… uno de esos momentos que mi madre se niega a creer que hemos compartido ya, y que en su afán de evitarlos me ha soltado ayer un largo sermón sobre el valor del matrimonio previo al sexo.
A veces me pregunto si en verdad me considera tan idiota como para no deducir que, o soy la primera bruja cuatrimesina en sobrevivir el nacimiento, o bien se casaron bastante después de haber sido yo concebida. Y aún no he encontrado registros de la primera opción…
Te preguntarás por qué te escribo, cuando juré que no tendrías de mí una sola palabra hasta que no anunciaras tu regreso, pero la cuestión es esta: Te has ido a tu linda pasantía de "Arte en el Mundo Muggle" por todo un mes, luego de soltarle lo nuestro a mi padre. Como bien dijiste, pareció tomárselo mejor de lo que esperábamos -considerando su reacción histórica a mis novios anteriores- pero no bien tú abordaste ese tren, tres días atrás, han comenzado los interminables interrogatorios y recriminaciones.
Que ¿por cuánto tiempo hemos estado juntos?; que ¿cómo empezó todo?; que ¿por qué no se lo dije antes?; que si no será un problema la diferencia de edad entre nosotros- ¡como si seis años fueran una verdadera diferencia!-, que si tío Blaise lo sabe; que si tu madre lo sabe; y que ¿como pudo estar tan ciego como para no notarlo todo este tiempo? Sólo espero que no comience a hacer preguntas más íntimas, pues a papá no puedo mentirle, y no es un tema del que quiera hablar con él. ¡Ya es suficiente con los discretos sermones de mi madre!
Quien mejor se lo ha tomado ha sido Cepheus. Aunque no te confundas, que no es nuestra felicidad lo que mueve los intereses de mi adorable hermano menor, sino la certeza que tiene ahora de que recaerá sobre sus hombros continuar el apellido familiar. Ya sabes cómo insistía papá en que mantuviera mi nombre incluso después de casada; pero siendo tú el elegido, las cosas cambian, pues tío Blaise jamás aceptará que nuestros hijos lleven un apellido que no sea Nott.
Con la importancia que ese niñato engreído que se hace llamar mi hermano da a esas cosas, seguro que ya sacó esa cuenta también. No digo que sus bendiciones a nuestra relación no sean sinceras- algo dice quererme después de todo, y a ti no ha hecho más que admirarte desde niño- pero creo que para él pesa mucho más lo otro. Según mamá, no debo juzgarlo tan duramente, pues mi padre era idéntico a él a su edad. Pero me niego a imaginar a papá siendo un mimado, mujeriego, pretencioso, ególatra, fantoche y engreído. ¿Olvidé algún apelativo? Y aunque papá lo fuera, ¿no es ella misma quien dice que la guerra los cambió a todos? Pues yo no veo ninguna guerra cercana capaz de hacer algún bien a Cepheus.
La guerra… ¿Te has preguntado alguna vez qué sería de nosotros sin la guerra? ¿Existiríamos siquiera? Seguro tu padre seguiría vivo, pero ¿habría sido tu padre? Quizá nunca hubiese debido interactuar con tía Luna en el modo en que lo hizo, y por tanto nunca habría estado dispuesto a dar su vida por ella. Tío Blaise me habló de ello el mismo día que te fuiste, como si con tu partida, solo quedara yo para hablar de ti. Me dijo que muchas veces pensó que si tu padre no hubiese amado a tu madre, seguiría con vida, pero que a la vez, eso haría que tú no existieras y que por lo mismo no podía desear algo así.
También me habló de aquella conversación que tuvieron años atrás tú y él, cuando le preguntaste si había presenciado la muerte de tu padre. Me dijo que nunca tuvo tanto miedo como entonces de perder tu afecto; de que no lo perdonaras nunca, de que lo odiaras por no hacer nada para impedirlo, por no haber dado su vida por salvar a su amigo. Dijo que por eso había quedado aturdido cuando, tras confesarte que lo había presenciado todo, tú le diste las gracias por haber estado ahí, y que le habías dicho que debió ser menos terrible para tu padre el tener a su lado a un amigo. ¿En verdad crees que su presencia mejoró en algo las cosas para tu padre, o dijiste eso solo para no herir a tío Blaise?
Pienso que en el fondo él mismo no se perdonaba él no haber hecho algo más, y por eso fue tan valioso que tú lo redimieras. ¿Has notado que desde entonces parece más feliz? Sólo espero que algún día encuentre quien lo ame como él merece. Sé bien que tú le quieres como un padre, y nosotros le queremos también, pero él merece otro tipo de amor, ¿no lo crees? Y en cuanto a tus sospechas respecto a la poca convencionalidad de sus preferencias, debo decir que estabas en lo cierto. Me lo ha confesado él mismo- ya te dije que tu ausencia lo ha hecho hablar conmigo más de lo que había hecho nunca antes- pero no he querido decirle que aún así tendrá tu apoyo. Eso es algo que tú debes hacerle saber personalmente.
Seguro ya te estás riendo de mí y de mis intentos por emparejar a todo el mundo, pero es que desde que veo lo feliz que es la señora Lupin con su nueva pareja, no puedo pensar en otra cosa que no sea la necesidad que tenemos todos de amar para ser felices. Por eso, no entiendo a las personas como tío Blaise, o tu madre. Supongo que tía Luna es feliz viviendo de recuerdos, pero a veces me pregunto ¿cómo pueden durar tanto los recuerdos?… ¿Será que en verdad la guerra marca a las personas tan profundamente?
Es la pregunta que me ha perseguido desde niña. Veía a mis padres y no podía imaginar un mundo en que no se amaran, y hasta ahora no logro creer que hubiera un momento en que se miraran distinto.
Según tío Blaise, cuando ellos eran niños, existía una serie de prejuicios que separaban sus mundos; prejuicios que ya sabemos no tenían tanto que ver con que mi madre trajera el racismo de los muggles y odiara a las personas de piel oscura- como él nos hizo creer durante nuestra infancia- sino más bien con el origen no mágico de mi madre. Me alegra vivir en un mundo donde esos prejuicios ya no existen- aunque existan otros- pero lamento no entender esos prejuicios, pues quizás así lograría entender un poco más el por qué terminaron juntos.
¿Has notado que nadie habla de ello? Todos los demás entregan detalles de sus romances de principio a fin, como si postularan su historia como temática de una novela, pero de mis padres, nada. Solo tu madrina se atreve a decir que ella tuvo algo que ver en todo, pero los demás admiten que no entienden cómo empezó, por qué terminaron al final de la guerra, o cómo fue que volvieron cinco años después. Aunque por el modo en que el padre de James guarda silencio, siempre he pensado que él tiene la clave para comprenderlo todo, pero no parece dispuesto a compartirla. ¿Qué tipo de secreto puede unir a dos personas tan intensamente? Ni aún estoy segura de querer una respuesta, pero la curiosidad a veces puede más en mi.
¿Me lees aún, o te he mareado ya con mis palabras? No me alargo más. No diré más. No escribiré más. No, hasta que regreses por mi.
¿Cómo has podido irte, ingrato, dejándome atrás? No me importa que solo sean treinta días. No me importa que por no estar casados no puedas llevarme contigo. No me importa que pienses que esto es lo correcto.
Lo único correcto para mí, es que nos tengamos el uno al otro, siempre… Alguien toca a la puerta. ¿Comprenderán ellos que no es este un momento de interrumpir?
….
Ha sido tu carta la que interrumpió mi escritura. Me alegra que llegara antes de yo enviar la mía. Me agrada saber que me extrañas tanto o más que yo a ti. Me complace que digas pasar pegado a la ventana, contemplando la constelación que lleva mi nombre y "evocando mis ojos grises"; como tan "empalagosamente" mencionas; pero lo que más me entusiasma es saber que ya mañana te tendré conmigo.
Créelo o no, eso me emociona incluso más que saber que pretendes pedir mi mano. ¿Piensas que servirá esto para que me permitan ir contigo? Esperemos que si, pues no aguantaré un día más en tu ausencia, menos ahora que seré más tuya que nunca, aunque dudo que existiera un solo momento en que no lo fuera.
Dejaré hasta aquí mi perorata interminable y dormiré pensando en tu regreso, para que mi aspecto trasnochado no afecte tu decisión mañana.
En cuanto a tu pregunta, si... te sigo amando, tanto o más de lo que te amaba hace tres días, y mucho más de lo que tú dices amarme.
Tan tuya, como siempre,
Ara Malfoy… de Nott."
-Fin del Epílogo-
Y es así como esta historia ha llegado a su fin… Gracias infinitas a todos los que con sus comentarios y mensajes han aportado su granito de arena… Y sé que quedan muchas preguntas sin resolver, pero pensé que era mejor enfocarme en el núcleo de la historia, aunque si tienen dudas respecto a lo que ocurrió con los demás, pueden preguntar tranquilos en sus comentarios, y les entregaré más detalles sobre el trabajo de Ron, la pastelería que maneja Daphne, los libros que ha escrito Luna, o cómo terminó sus días Xenophillius Lovegood, o como confesó a su nieto de lo culpable que se sentía por la muerte de Theodore.
Como podrán ver, seguí la línea de Rowling, tomando nombres de constelaciones para los hijos de Draco, aunque el nombre de Ara siempre fue Cassiopeia, pero desistí al comprobar que ese nombre ya estaba en el árbol de los Black. Y si… este epílogo ya estaba estructurado desde casi el inicio de la historia, aunque el final era muy distinto. Supongo que ya no pierdo nada con confesarles a estas alturas que, como debieron suponer siempre, este era un dramione en que los protagónicos no terminaban juntos. Pero Cassiopeia (Ara aquí) si existía. Si iba a Hogwarts y ahí conocería a Theodore. Como dije en algún capítulo, Theodore Nott siempre estuvo condenado a morir, pues necesitaba que su hijo fuera el enlace entre la hija de Hermione y los Malfoy.
Sin embargo, creo que este final resultó mucho mejor y menos triste.
Quedo atenta a sus comentarios respecto al final, a lo que faltó al final, a lo que gustó de él, lo que no, y lo que creen que debí haber agregado aquí de todos modos.
Y reitero mis agradecimientos a todos ustedes, especialmente a quienes siguieron esta historia de principio a fin, y solo espero tener tiempo en el futuro para poder aparecer aquí con algo más, aunque no creo que sea un nuevo Dramione (digamos que al menos por ahora estoy tan contenta con Oblivion, que no creo ser capaz de superarla), pero digamos un ¿Rose-Scorpius? Siempre me ha tentado la idea y ya hay algo dándome vueltas hace rato…
Cariños, como siempre,
Alexandra Riddle
Marzo 16 del 2013, Santiago de Chile.
Y una frase final para reflexionar:
"Amo a aquel que cree en lo imposible"
Goethe.
