Capítulo 27:
Las tormentas son algo que siempre viene de repente.
El timbre se empezó a escuchar con insistencia y no iba a dejar de sonar hasta que fuera atendido.
-Buenos días Kyoya – en sus labios se formó una hermosa sonrisa de las típicas que siempre mostraba, hasta se podían ver las rosas de fondo
-… … … … … Mukuro… … que hora crees que son? – Kyoya estaba realmente molesto – te morderé hasta la muerte – estaba listo con sus tonfas
Sin importarle Mukuro entro al departamento de su querido hermano menor.
-Son 5 de la mañana… estas escuchando?! – escucharlo gritar no era común
-Eso es bueno no? despertarse temprano es una buena manera de ganar provecho, sobre todo en un domingo si no haces un mejor uso de tu tiempo – siguió caminando a la sala – ah Kyoya me gustaría un poco de café –
Esto era lo último Kyoya estaba a punto de matar a su propio hermano y no le importaba en lo más mínimo.
Pero lo que Mukuro se encontró en la sala lo dejo con los ojos bien abiertos, en el sofá… se encontraba un hermoso ángel durmiente de cabellos castaños cubierto con una fina sabana que estaba todo enredada en su cuerpo que apenas se cubría. A un lado Gyoku se estiraba.
Tsuna estaba durmiendo en el sofá.
Mukuro empezó a analizar las cosas, finalmente lo trajeron de vuelta de Vongola, Mukuro esperaba ver a su querido hermano menor todo desaliñado por compartir la cama con Tsuna todas las noches… había pasado una semana de todo ello… era posible, era posible que todavía no hayan hecho nada?
Kyoya regreso con el café que de todos modos preparo a regañadientes, conocía muy bien a su hermano y si no conseguía su café se iba a armar una buena batalla que deseaba más que nada para morderlo hasta la muerte pero ahora no tenía ni una pisca de ganas.
-Hey tu café – le estiro la tasa de café
Mientras Mukuro siguió observándolo, comprendía que estuviera tratándolo tan preciadamente pero era tanto no quisiera tocarlo? No… podría ser que…
-Te has vuelto "impotente" Kyoya? –
De inmediato Kyoya escupió su te, a los segundos un aura negra lo rodeo sacando sus tonfas.
-Te morderé hasta la muerte –
Luego de este incidente Kyoya se fue a trabajar.
-Buenos días Jefe – dijo Kusanabe con una sonrisa en los labios – aquí está la lista de los miembros del B&B que son delincuentes y que pagan sus derechos – le entrego unas hojas
-Matsushita y Hatoyama… Nakao tiene dos meses sin pagar – eran los nombres de la lista que leía Kyoya todos ellos están intentando pasar sobre mí? – sí que tenían valor para que se les ocurriera si quiera esa idea
-Esto es por lo de la otra vez – le recordó Kusanabe
-Ya se eso – tiro las hojas a su escritorio – si tú no tienes dinero, deberías dejar de ser un miembro, son una manada de herbívoros inútiles –
-Jefe en cuanto al restaurant ya hice una reservación para hoy a las 8.30 pm – dejo una taza de té que siempre preparaba
-Kusanabe tú también vienes – ordeno
-Eso estará bien? Tsunayoshi-san no estará más contento si solo fueran ustedes dos… -
-Probablemente ellos vengan juntos, recomendable tener a más de uno tapando la huida –
Kusanabe no comprendió a que se refería.
En ese mismo momento en una tienda de ropa muy exclusiva…
-Lo tienes Tsunayoshi-kun? – decía el que esperaba huir con su dulce ángel de los cabellos castaños – es de tu talla? – estaba de muy buen humor
-Si… - Tsuna salió de los vestidores vistiendo una camisa de mangas cero color blanco y unos pantalones cafés sueltos pero perfectamente hechos para que los usara
Las empleadas de la tienda quedaron maravilladas con solo verlo.
-Pruébate el próximo y después me lo muestras – Mukuro le extendió más ropa
A Tsuna le daba corte estar midiéndose tanta ropa pero que podía decir si la persona que le entregaba toda aquella ropa con una sonrisa de oreja a oreja.
Tal como pidió se midió toda la ropa, algunas elegantes otras comunes, lo último de la moda y la mayoría de ellas eran ropa muy tierna, como chaquetas con orejas de animalitos, todo le quedaba fabulosamente perfecto a Tsuna no importaba lo que se probara, el hacía que la ropa tuviera un toque especial.
Después de tanto probarse…
-Me pregunto si podemos llevarnos toda la ropa que se probó –
-Mukuro-sensei! – Tsuna no necesitaba tanta ropa
-Claro por favor espere solo un momento – dijo una de las empleadas con una sonrisa dejándolos solos
-Yo estaría bien con uno, no malgaste el dinero en mi – realmente se sentía mal dejar que le comprara tanta ropa
-Para – Mukuro le puso los dedos en los labios – me tome muchas molestias para escoger todas esas cosas – se acercó a su rostro mirándolo a los ojos – me lastima si pones una cara de problemas como esa –
-Yo… - la forma en como lo decía…
-Donde está su dócil "Gracias sensei"? – estiro los brazos
-Gr-gracias Mukuro-sensei… - se dejó abrazar
Tal hermosa escena, tan tierna escena…
Byakuran que estaba presente acompañándolos tuvo dos reacciones, una le pedía disculpas a Kyoya por no detener a Mukuro y la segunda los celos lo carcomían.
Terminaron sus compras en esa tienda. Así que ahora pasaban por un parque…
-Ahora que ya compramos tomaremos un descaso? – propuso Mukuro
En eso escucharon el llanto de una niña, Tsuna volteo a ver lo que pasaba.
-Lo siento, el globo que le di era el último – decía una chica
-Eh, Kana si continuas así molestaras a esta señorita – le decía la madre de la niña que lloraba – y la mama no puede alcanzar el globo del árbol – trataba de hacerla entender pero la niña seguía llorando
Un globo… Tsuna levanto la mirada hacia arriba, el globo que decían tal como dijeron estaba atrapado en lo alto del árbol. Se preguntaba si podría atraparlo si agitaba el árbol.
Mukuro se dio cuenta de las intenciones buenas de Tsuna. Se acercó a la pequeña niña.
-Nosotros deberemos atraparlo para usted? –
-Mukuro-sensei… -
-Si nosotros no lo hacemos parece que Tsunayoshi-kun no se moverá de este lugar – rio al descubrir sus intenciones
-Usted realmente puede bajarlo? – pregunto la niña
-Claro! Solo espera un minuto – contesto Mukuro – Tsunayoshi-kun tu iras a pararte justo en el puente de peatones por mí? –
-Si – Tsuna obedeció
-Byakuran – el nombrado se acercó – tu turno –
Byakuran entendió a lo que se refería, soltó un suspiro y con una agilidad dio una patada fuerte al árbol, haciéndolo temblara junto con las hojas dejando libre al globo que voló hacia arriba donde Tsuna estaba esperando en su posición, dando un salto consiguió atrapar el globo.
La niña sonrió muy contenta. Y luego de tener su globo agradeció por la ayuda junto a su madre mientras se iban.
Después de su buena obra del día, ahora estaban en un café al aire libre comiendo unos bocadillos.
-El sabor del te es especial después de hacer una buena acción – dijo Mukuro
Tsuna ni Byakuran dijeron una palabra, no deseaban morir si preguntaban "incluso cuando usted no hizo nada?" apreciaban sus vidas.
-Ese patada… - Tsuna recordó – fue genial, pero… que estaba haciendo Byakuran-san? –
-Lo general del judo, karate, shinjutsu y cosas como esas – contesto llevándose un malvavisco a los labios
-En nuestra casa cuando éramos niños nos hicieron aprender todo ese tipo de cosas – agrego Mukuro – en cuanto a Kyoya, el hizo todo para la pelea cuerpo a cuerpo con sus tonfas –
Saber esto lo sorprendió.
-Te abras dado cuenta que siempre las saca cuando menos se lo espera, si tienes una oportunidad puedes conseguir que él te lo muestre –
-Eso es genial… - sonrió, Tsuna solo lo había visto usar algunas técnicas sin usar las tonfas, realmente quería verlo en acción
Siguió tomando su te cuando noto la mirada de Mukuro.
-Pasa algo? –
-Pareces tan feliz desde que empezamos a hablar de Kyoya, solo estaba pensando en cuanto lo amas –
Tal comentario hizo ruborizar a Tsuna, todo su rostro estaba rojo como tomate, era tan lindo.
-Eso es… Tsunayoshi-kun entra en la casa de Hibari como su esposa –
Tsuna se cayó de la silla y Byakuran dejo caer sus malvaviscos al suelo.
-Po… porque debo hacer eso?! – Tsuna se levantó aun rojo
-Espere un minuto… la edad política es de 18 para adelante – recordó – bueno por mientras puedes ser como su novio –
-Aun cuando tenga 18 nosotros hombres no podemos… - decir esto era mucho para el
-Estoy de acuerdo, mientras tanto yo cambiare esa ley para ti – dijo Mukuro con una sonrisa y una mirada seria – ya que está decidido, nosotros necesitamos un anillo – se levantó – Byakuran próxima tienda una joyería –
-Eso es… un chiste, no…? – Tsuna le pregunto a Byakuran sin poder creérselo
-No… - contesto Byakuran, él era el mejor que conocía a Mukuro y sabía que si decía algo lo haría
Mientras ellos iban con dirección a su nueva tienda desde la terraza de uno de los edificios que estaba cerca dos personas los observaban.
Uno de cabellos castaños casi naranjas oscuras y otro de cabellos blancos que fumaba.
-Eh, si ellos vienen que harás? – pregunto el castaño
-Nada… solo es mi deber de buen ciudadano – su compañero lo observo – que Shoichi estas quejándote? –
-Zhè shì bùshì zhèyàng de, wǒ zhǐshì xiǎng zhīdào (Ese no es el caso, simplemente estaba preguntando) – hablo en chino
En la tienda de joyería…
-Entonces Hibari-sama este reloj seria de su agrado? – pregunto la empleada mostrándole un lujoso reloj de oro puro
-Uh huh… - parecía pensárselo – puede ser un presente? –
Tsuna agradecía desde adentro que de algún modo el anillo pudo ser evitado.
-Ciertamente –
-Es en celebración de Tsunayoshi-kun por entrar a su nueva escuela – volteo a mirar al castaño – realmente pensaste que iba a comprar un anillo? – le giño un ojo
-Pero… sus ojos parecían un poco serios, Sensei… -
-Lo siento pero te siento como mi hermano menor largo y perdido, Tsunayoshi-kun – lo abrazo – parece que mis acciones te molestaron pero no quise decir nada malo en lo absoluto –
De nuevo las empleadas del local dieron un gritillo al ver tan hermosa y tierna escena.
Byakuran le volvía a pedir a Kyoya disculpas por no detener a Mukuro.
Luego de decidir lo que comprarían.
-Me disculpo por la espera – dijo una de las empleadas entregándole la compra
-Traeré el automóvil más cerca – aviso Byakuran saliendo de la tienda
-Siento hacerla quedarse después de que la tienda cerrara – se disculpó Mukuro a la empleada
-No es nada, por favor regrese cuando quiera –
Sin que pudieran darse cuenta de lo que iba a pasar…
-Están aquí – dijo Shoichi preparándose
A la tienda entraron dos personas sospechosas.
-Oh por favor perdónennos pero la tienda ya está cerrada por hoy… - intento decir la empleada
Fue tan repentino lo que paso… uno de los hombres saco una pistola apuntándole a…
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Aquí nos quedamos, espero que les haya gustado n.n
Mentira, mentira sigamos jejeje no me maten TnT
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Mukuro abrió los ojos con sorpresa al ver como Tsuna era siendo apuntado por la pistola de aquel hombre.
-NO SE MUEVAN! – grito el ladrón – EL DINERO! DENNOS TODO EL DINERO Y LAS JOYAS! – ordeno
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Siento la demora, no fue mi intención sinceramente no iba a escribirlo porque realmente no me siento bien pero la inspiración llego a mí y lo escribí espero que les haya gustado n.n
La cosa se pone interesante, no? jejeje
Y con respecto a la tercera pareja no sé si se dieron cuenta pero la parejita ya salió y está muy sólida, pronto se dirá más de ella, su historia juro que les hará llorar Jajaja bueno no tanto.
Espero sus comentarios nos leemos bye bye
