Capítulo 29: "Consultorio sentimental"
Casi un mes después, estamos en el cumpleaños de Ami. Sin mayor novedad en el frente. Con la salvedad de que Seiya me habla lo estrictamente necesario, y en el Colegio. No me sigue a todas partes. No me busca, no me exaspera, ni se pone cargante. Y empiezo a extrañarlo tanto…
Mis amigas me han notado desmejorado y ojeroso, y es que en las noches me cuesta quedarme dormido… A mí, que siempre he sido un lirón (como chica y como chico) Sin poder evitarlo, su imagen se me aparece. Pienso en mucho en ella. Rememoro sus palabras, sus sonrisas, su espíritu de pelea y auto sacrificio. Aunque mis notas han mejorado. Y eso me ha valido felicitaciones de mis padres.
-¡No estudies demasiado, Lune! Hoy al desayuno mi mamá me ha puesto la mano en la frente, preocupada.
¡Si ella supiera! Si tan sólo imaginara que su hijo adorado, era hija, y que ahora hasta la comida ha perdido interés para mí desde que pienso día y noche en este dilema sin solución.
Una noche, sin ir más lejos, hice algo que nunca creí que haría… había rememorado tanto ese momento en que tuve a Seiya recostada sobre mí, que… bueno… creo que me emocioné en exceso. Me sentía ahogado, hambriento, casi casi, capaz de ir corriendo al departamento de los Kou para tomarla entre mis brazos y volver a sentir un beso como los suyos. Mi cuerpo se sentía enfebrecido sin estar enfermo… y la cosa, esa cosa traicionera que no traía al nacer, estaba tan inquieta. Venciendo toda aprehensión y repugnancia intenté hacer lo que había oído por ahí que hacen los hombres cuando no tienen pareja y están tan angustiados como yo lo estaba. Sólo pensé en la chica de pelo negro azabache y ojos color azul de cielo y su aspecto, apenas cubierta por esa toalla rosa, y fue la mar de fácil, ¡demasiado! … mis manos actuaron casi solas, como por instinto.
Luego me sentí culpable. Avergonzado, un poco sucio. Mi corazón dejó de latir con tanta fuerza que me hacía daño, pero… la soledad y la añoranza de ella no se marcharon. Creo que no es sólo este cuerpo el que la necesita…
Los Kou se quedaron sólo un rato en el cumpleaños de Ami. No reinaba la alegría que había en el cumpleaños de Seiya, y era, obviamente porque la estrellita misma estaba un poco apagada. Nuestra amiga de pelo azul recibió todos sus regalos con una dulce sonrisa, que se volvía ávida cuando veía que algún regalo era un libro que no había leído. Recibió ropa, libros y Taiki la sorprendió con una cadena de plata con una joya azul, que puso en su cuello con dedos temblorosos. Cuando se marcharon, él prometió llamarla o mandarle un mensaje por Facebook más tarde, y una alegría nueva y desconocida iluminó la mirada límpida de mi amiga. Casi sentí envidia. Se nota desde kilómetros que son el uno para el otro. Yaten estuvo pensativo y gruñó toda la velada. Miraba a Seiya, me miraba a mí y a ratos miraba disimuladamente a Mina, que era, debido a la falta de la animosidad de la estrella de pelo azabache, el alma de la fiesta.
Advertida por nosotros, el deseo de cumpleaños de mi amiga fue algo terreno, simple y fácil de cumplir ¡Que no requirió de peleas interplanetarias para cumplirse! Cuando los Kou, más relajados, por evitarse un enfrentamiento contra las Negaestars se marcharon, me quedé a solas con mis amigas de toda la vida…
-Ahora puedes decirlo, Lune…
-¿Qué cosa, Mina? -Replico intentando hacerme el desentendido.
-¿Qué es lo que te sucede, amigo? No eres el de siempre… ¿algo te su-ce-de? – pregunta canturreando.
-Es verdad, me dice Lita, ni siquiera has probado los bocadillos que traje, tal vez estoy perdiendo mi toque… - se estruja las manos con nerviosismo.
-Están exquisitos -le dice Rei que no ha parado de comerlos – Creo que no cabré en mi uniforme de sacerdotisa – agrega soltándose el cinturón.
-Es verdad, dice la cumpleañera - acariciando mi brazo tímidamente – todas nos hemos dado cuenta de que algo te sucede, Lune… y a Seiya… ¿acaso está peleados? – agrega sin poderse contener y sonrojándose.
-Para nada, seguimos siendo amigos…
-Pero está enojada contigo, ¿no? – presiona Mina, agarrándome el moño y jugueteando con él.
-Algo así…
-No entiendo – Rei me mira enfadada – Uds. tienen todas las facilidades del mundo para ser novios, nadie se opone a que estén juntos y se la pasan como el perro y el gato… ¿O crees que se enojará tu fan club?
¿Cómo explicarles si ni yo mismo puedo entenderlo?
-¿Y qué hay de ti, Rei? ¿Cómo estuvo tu última cita?
-No es tema, dice haciendo una mueca, salí con un chico guapísimo, pero no pude dejar de pensar en el templo… Mis responsabilidades no me dejan divertirme – concluyó agarrando un nuevo panecillo con pasta de ave-mayo.
-¿Es eso o te estás enamorando de Nicholas? - no pudo dejar de preguntar la Diosa del Amor.
-¡Quién habla! – Replicó la chica morena – Y tú… ¿no has salido con media docena de chicos este último tiempo?
-Touché… Creo que no encuentro a mi pareja perfecta… ¿Y qué hay de tí, cumpleañera? Te lo tenías tan calladito… ¿Ya son novios?
Ami enrojeció hasta las raíces del cabello.
-Bueno… Taiki y yo hemos estudiado mucho últimamente…
(Desmayo colectivo)
-Al menos ya se tutean – meto la cuchara para variar – a este paso, creo que estarán saliendo para el año 2025…
-¡Tú, Lune Tsukino traidor! ¿Y qué hay de ti? – Se defiende mi amiga peliazul, deseosa de dejar de ser el trendy topic – ¿Qué vas hacer para que Seiya te perdone?
-¿Qué clase de pregunta es esa? Me habría esperado algo así de Mina, no de tu parte…
-¡Es verdad! Lun-lun – dice Mina mirándolas a todas con gesto significativo y remedando la voz de la estrellita – estás en problemas y necesitas tener un gesto especial y romántico si deseas que ella vuelva a mirarte.
-Algo romántico, como otra cita - suspira Lita.
-Un regalo costoso – dice Rei mirando sus dedos, como si pensara en un anillo caro.
- Hmm… - Mina está pensando y cuando piensa es mejor estar lejos para cuando le viene la idea genial – ¡Creo que lo tengo! ¡Creo que deberíamos postularlos a Rey y Reina de la velada de las Estrellas!
-Para eso falta casi un mes – medita Ami – no es mala idea, pero recuerden que es por votación.
-Haremos una gran campaña mediática - Sailor Venus se entusiasma por momentos, sacando su Tablet, de momento, propondré tu candidatura y le pediré el voto a todos mis contactos. ¡Hay que avisarle a tu fan club!
¡Canastos! Meneo la cabeza tristemente. Es imposible sacarle una idea de la cabeza a Mina. Está tan entusiasmada con preocuparse de la vida de los demás que no se ha dado cuenta de que le gusta a Yaten. Je, je, je. No seré yo quien se lo diga, espero que se dé cuenta por sí misma.
Al irme a casa, busco un pretexto para encaminar a Lita y poder estar a solas con ella y preguntarle por Shadow. Adoramos a nuestras amigas, pero si alguien en el Colegio supiera que una chica que vive sola está dándole albergue a un chico… ¡Ardería Troya! A cualquiera de nuestras amigas se le podría escapar. Mientras menos lo sepan, mejor.
Al parecer, sigue en coma. Pero ella tiene la esperanza de que se recupere, y que vuelva a hacer de las suyas robando sus pasteles. Le doy un abrazo de apoyo muy grande a mi amiga. Creo que de todas, es la que está en la mejor posición para entenderme.
-Lita… Hm… Esto te parecerá muy extraño, pero… Si, Hmmm fueras chica y te dieras cuenta de que te gusta otra chica… ¿Qué harías?
Me mira con expresión extrañada, con ojos redondos como platos.
-¡LUNE! ¿Acaso te gustan los chicos?
-¡Noooo! Manoteo en el aire, sintiendo que me pongo colorado… No, o sea, es un supuesto, me refiero a… ¿Irías con todo? ¿Te importaría el qué dirán? ¿Dejarías pasar la oportunidad por temor a la reacción de los demás? Por favor, necesito que seas sincera en tu respuesta.
Ella se pone muy seria, agacha la cabeza y medita un rato.
-Si a mí me gustara una chica, Lun, ¿Te das cuenta que estás siendo un poco absurdo con tu pregunta…? Estoy sintiendo algo más que amistad por alguien que no sólo es de este planeta y es un enemigo de las Sailor Stars y las Sailor Scouts… ¿Crees que me preocuparía por la opinión pública, amigo?
-Es verdad…
Ella pone su mano cálida y amable sobre mi cabeza.
-El lugar de origen, la raza, la estatura (se pone colorada al decir esto) y el género… ¡Qué importan! Las divisiones y los nombres los ponemos nosotros. Kamisama nos hizo a todos iguales aquí – entierra su dedo en mi ropa, sobre mi corazón. Si te refieres a que temes tener algo con Seiya porque es extraterrestre, estás buscando escollos donde no los hay, Amiguito… - Y me dedica su dulce sonrisa de los buenos tiempos. Si la quieres, ¡lucha por ella! –Me muestra su puño en alto hacia el infinito.
-Supongo que tienes razón, gracias Lita...
La veo alejarse y subir a su autobús, con su coleta castaña bamboléandose en su espalda, y veo que reprime un suspiro al sentarse en el asiento de plástico. Seguro su corazón está acelerándose de solo pensar que volverá a casa, donde alguien que la necesita está esperando por ella…
De todas mis amigas es la más madura. Ha debido endurecerse a golpes, pero la vida no ha podido con ella. La quiero mucho.
Continuará T.T
