Pistola.
Cada momento que se encontraban era como jugar a la ruleta rusa.
Ambos sudando frío.
Ansiosos de saber quien seria el primero en disparar a la boca del otro e inundar todo su ser con mariposas que hambrientas se alojarían en el estomago.

Pistola.
Cada momento que se encontraban era como jugar a la ruleta rusa.
Ambos sudando frío.
Ansiosos de saber quien seria el primero en disparar a la boca del otro e inundar todo su ser con mariposas que hambrientas se alojarían en el estomago.
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