CAPÍTULO 29: PROVOCACIONES
Sheva se quedó inmóvil en su celda durante un momento, haciendo presión con sus manos sobre su pierna golpeada, fingiendo una fractura para evitar llamar la atención del guardia infectado que la vigilaba.
"Dios mío, tengo que escapar de aquí, Jessica está loca y quien sabe que tantas cosas pueda hacerle a Jill que aún no está totalmente rehabilitada del daño que sufrió en África. Tengo que encontrar una manera de salir de aquí, pero ¿cómo?"
La celda en que Sheva se encontraba encerrada no ofrecía muchas posibilidades de escape, ya que lo único que había dentro de ella era la capa negra del disfraz de Jill que estaba tirada en el suelo. Pero a pesar de que el panorama no era nada prometedor, Sheva era una Shuuja, una guerrera por naturaleza, y no iba a rendirse.
De repente se le ocurrió una idea, que si funcionaba, sería su escape de esa celda, pero si fallaba no tendría una nueva oportunidad.
El guardia permanecía de espaldas hacia Sheva parado muy cerca de los barrotes de acero pertenecientes a su celda mirando hacia la entrada donde había desaparecido Jessica y Jill.
"Sólo tengo una oportunidad y no voy a fallar" Se dijo Sheva a sí misma y tomando la capa que estaba tirada en al suelo, la estiró entre sus manos y con velocidad y agilidad, se puso de pie y uso la capa para colocarla en el cuello del guardia infectado y comenzó a tirar de ella a través de los barrotes de acero. El guardia comenzó a manotear e hiperventilar en señal de asfixia hasta que cayó inconsciente en el suelo.
-Genial, es mi momento de escapar.- Dijo Sheva mientras tomaba el cinturón del guardia y comenzaba a inspeccionarlo.
Dentro del cinturón encontró las llaves de su celda que usó rápidamente para salir de su cautiverio, además de tomar un cuchillo, una pistola, una caja de balas con veinte cartuchos y 3 granadas cegadoras que habían pertenecido a uno de sus captores.
A pesar de que este equipo era suficiente para que Sheva pudiera defenderse mientras encontraba a Jill, sabía que no podía darse el lujo de gastar munición ya que no sabía que peligros le depararían después de que cruzara esa puerta hacia donde se había dirigido Jessica. Entonces optó que lo primero que haría sería investigar en qué clase de lugar se encontraba y evitar ser detectada por alguien.
Por un momento Sheva no supo qué hacer, ya que a pesar de que jamás había tenido miedo de participar en alguna misión de la BSAA, ésta era muy diferente, porque implicaba no sólo su vida, sino la vida de Jill o peor aún, la vida de Chris, tal y como Jessica lo había mencionado momentos antes. Pensó en toda la gente que había conocido después de lo sucedido en África y que ya consideraba como parte de su familia, debido a que su primera familia le había sido arrebatada por culpa de Umbrella. Pensó en Chris, en Jill, Claire, Leon… Ellos ya eran su familia que ahora Jessica pretendía destruir, si ella así lo permitía. Sheva ya había perdido a demasiada gente por culpa de ambiciones ajenas, no era justo perderlo todo de nuevo.
"No puedo dejarme vencer por esto, salvaré a Jill pero sobre todo salvaré a Chris de que se tope con Jessica. Tengo que ser valiente, soy una guerrera, soy una Shuuja…"
Entonces con coraje y decisión, Sheva tomó su arma la cargó, apuntó, y disparó directamente hacia la cámara de seguridad, destruyéndola por completo. "Esto me dará unos minutos más, además de que todo el personal se dirigirá hacia aquí para averiguar qué ha sucedido" Pensó para sí misma mientras se dirigía la acceso de la puerta donde rápidamente colocó su mano para que esta se abriera, desapareciendo en la oscuridad del largo pasillo.
-Este buque sí que es enorme.- Comentó Carlos dando una mirada retrospectiva.
-No bajemos la guardia ni un segundo.- Indicó Leon preparando su arma para cualquier otro posible ataque.
Leon y Carlos exploraron el lado norte del buque, descubriendo que aparentemente era un buque de carga, por lo que había cajas de madera en demasía.
-¡Leon!- Gritó Carlos que se encontraba arriba de una de las cajas para intentar tener una mejor visión del barco.- ¡Ahí hay una puerta!-
Leon miró hacia la dirección que Carlos señalaba y caminó hacia la puerta con su compañero tras de él.
En cuanto llegaron a la puerta se dieron cuenta que estaba cerrada con un enorme candado y cadenas que parecían difíciles de abrir.
-Genial, está cerrada.- Dijo Leon observando la puerta.
Entonces sacando su arma y apuntando fijamente, Carlos disparó directamente hacia el candado y las cadenas haciendo que éstas cayeran al suelo dejando abierto el acceso de la puerta.
-Ya no está cerrada.- Respondió Carlos guardando el arma en su funda.
-Oliveira, es excelente tu manera rápida de resolver los problemas.-felicitó.- Entremos.- añadió Leon pasando por el acceso.
En cuanto ambos hombres entraron miraron una enorme escalera de caracol hecho de acero por la que tenían que bajar unos cuantos metros para llegar a una especie de plataforma que conducían a la única puerta que indicaba justamente a la zona de controles. En los alrededores sólo había cajas de metal bien selladas y columnas de acero que pertenecían a la estructura del barco.
-Creo que es nuestro día de suerte, allá esta la puerta de controles.- dijo Carlos a Leon mientras bajaban rápidamente las escaleras.
-Me resulta extrañamente sospechoso una entrada tan fácil hacia el área de controles. No bajes la guardia ni un segundo.- Contestó Leon con su arma preparada en sus manos.
Los agentes llegaron a la plataforma donde reinaba un silencio sepulcral, acercándose con precaución hacia su destino, cuando de repente una alarma estridente comenzó a sonar incesante.
-¿¡Qué demonios?!- Maldijo Leon llevándose instintivamente las manos a los oídos ante el insoportable ruido.
-¡Genial!- Dijo Carlos con sarcasmo cuando observó que en el suelo de la plataforma estaba ubicado en puntos específicos un sistema de detección vía laser casi invisible al ojo humano.
Entonces la puerta a la que esperaban llegar se abrió rápidamente para que enseguida entraran hordas de infectados, armados con porras eléctricas, armas medianas y escudos de metal.
-Leon, si sobrevivimos de esta, quiero que seas mi padrino de bodas.- Comentó Carlos mientras preparaba una escopeta Hydra apuntando hacia los soldados infectados que venían hacia ellos.
-Será un honor Carlos.- Respondió Leon mientras cargaba su arma en una mano y en la otra una granada explosiva.
Y preparados, Carlos y Leon se lanzaron al ataque sobre los soldados, cubriéndose las espaldas entre ellos.
Mientras tanto en uno de los pasillos del barco, los hermanos Redfield caminaban buscando el área de experimentación tal y como habían acordado al inicio de la misión, Carlos y Leon buscarían el área de controles para desactivar los sistemas de seguridad, cámaras y demás mecanismos que hubiesen en el barco, a su vez que Claire y Chris irían a buscar el área de experimentación para así encontrar algún indicio que revelara la ubicación de Jessica con Jill y Sheva como rehenes.
-¿Crees que estemos cerca Chris?- Preguntó Claire a su hermano-
-A juzgar por la estructura del barco, es muy probable que el área más grande sea en el sur, así que si nos dirigimos hacia la popa de la embarcación, creo que encontraremos algo útil.- Respondió Chris con suma concentración.
De repente el intercomunicador de Chris se activo y Chris inmediatamente se dio cuenta que se trataba de Leon.
-¿Leon dónde están?- Preguntó Chris al agente Kennedy apretando con la palma de su mano el auricular colocado en su oreja, para así lograr escuchar mejor.
-Estamos cerca del área de controles, sólo que Carlos y yo tuvimos un pequeño percance, es probable que necesitemos de su ayuda.- Respondió Leon con la comunicación entrecortada.
-¡¿Qué sucede?!- Cuestionó Chris un tanto alarmado.
-Una horda de soldados infectados nos atacó, Carlos y yo les estamos haciendo frente, pero son demasiados. Estamos en la zona norte, entramos a través de una puerta lateral, cerca de la cubierta. El acceso conduce a unas escaleras, es el único camino. Estamos en una plataforma.-
Claire puso una cara de evidente preocupación ante la situación de su prometido y miro a Chris pidiéndole respuestas con la mirada.
-Resistan Leon, vamos enseguida en su ayuda. Vayamos a ayudarles, después volveremos a este lugar. ¡De prisa!- Ordenó Chris a su hermana que lo seguía detrás de él.
-¡Chris mira!- Señaló Claire hacia una puerta lateral.- Quizá sea un acceso para llegar más rápido a cubierta.-
-Entremos.- Indicó Chris, ahora con él siguiendo a su hermana.
Claire entró con cuidado en caso de que hubiese algún peligro, y miró con expectación la zona en la que entraban.
Era una habitación amplia, llena de monitores enormes pertenecientes a computadoras, cilindros que contenían una especie de algas marinas que flotaban en un líquido azul. Había también matraces, microscopios y algunos cuadernos con anotaciones. Sin duda, el lugar se trataba de un laboratorio.
-Parece que dimos en el blanco.- Comentó Chris a su hermana.
-¿Qué es esto?- preguntó Claire sosteniendo en sus manos una especie de tubo de ensayo, perfectamente cerrado y que en su interior contenía una especie de líquido espeso de color violeta brillante.- ¿T-UroAbyss?- Leyó Claire la etiqueta del recipiente con confusión.
-Déjame ver- Pidió Chris con cierta incredulidad.
Y entregándole el recipiente a su hermano, Chris lo tomó en sus manos, y comprobó lo que ya sospechaba.
-Es el virus que tenía Piero Gionne y que su cómplice robó una muestra. Eso significa que la persona que atacó a Leon y Sheva en las montañas es la misma persona que secuestro a Sheva y a Jill. Tenemos que llevarnos esta muestra, si cae en manos equivocadas, puede provocar una catástrofe biológica.-
Claire tomó la muestra del virus y los cuadernos de anotaciones que allí se encontraban, colocándolos en una pequeña mochila que llevaba en la espalda.
-Salgamos de aquí.- Dijo Chris a su hermana que lo siguió enseguida.
Cuando estaban a punto de salir, Claire con un movimiento instintivo empujo a su hermano, derribándolo hacia el suelo, mientras gritó alarmada.
-¡Chris cuidado!-
Un tentáculo enorme formado de carne podrida color rojizo con manchas negras, estuvo a punto de golpear a Chris impulsado por una terrible fuerza descomunal.
De una de las puertas laterales que aparentaba ser una especie de ascensor, salió una grotesca masa de tentáculos que se arrastraba en lo que parecía ser un par de piernas deformes. Use trataba de una horrible mutación de color rojo y negro formada de piel carcomida y pegajosa. Enseguida el sistema de seguridad cerró todas sus puertas dejando encerrados en el laboratorio a Chris y a Claire.
Chris rápidamente se incorporó y ayudo a su hermana a hacer lo mismo.
-¡Dispersémonos!- Ordenó Chris a su hermana que se corrió hacia la parte izquierda del laboratorio y él hacia la derecha.
La creatura soltó un potente rugido mostrando una dentadura repleta de puntiagudos colmillos y dientes, y que miraba a Chris y a Claire con sus ojos inyectados de sangre.
Sin pensarlo dos veces Chris sacó su arma a su vez que Claire hizo lo mismo y comenzaron a disparar hacia los costados de la B.O.W. que intentaba atacarlos con sus poderosos tentáculos.
Entre el ajetreo de tiros y evasión de golpes, el intercomunicador y el radio de Claire cayeron al suelo, sin que ella se diese cuenta que se activó por accidente.
-¡Es muy fuerte!- Gritaba Claire a su hermano.
-¡Debemos encontrar su punto débil!- Respondía Chris con agitación.
León escuchó estás palabras y el sonido de las balas a través del intercomunicador y enseguida trató de comunicarse con Claire.
-¡Claire, Claire! ¡¿Qué está sucediendo?! ¿¡Chris qué pasa?! Escucho disparos.-
Inmediatamente después, Leon escuchó el rugido gutural de la B.O.W. seguido de los gritos de Chris dándole instrucciones a Claire de que esquivara uno de los golpes que venían hacia ella.
-¡Maldita sea que está pasando!- Gritó Leon desesperado por no saber lo que ocurría.
Carlos que le cubría las espaldas a Leon mientras trataba de comunicarse con sus compañeros, al percatarse de la expresión de éste último, supo que algo estaba saliendo mal.
-Leon, ¿qué está pasando?- Preguntó Carlos a la vez que disparaba directamente hacia la cabeza de un infectado.
-Parece que algo está atacando a Chris y a Claire, pero no logro comunicarme con ellos.- Respondió Leon alarmado.
De repente el intercomunicador volvió a activarse dando señales de comunicación con Claire y Chris.
-Leon, una B.O.W. nos atacó en los laboratorios del barco, pero el sistema de seguridad se activo y estamos atrapados. Claire y yo estamos tratando de acabar con esta escoria.-
Carlos y Leon recibieron el mensaje de Chris al mismo tiempo y ambos se miraron tratando de pensar en una solución rápida.
-Chris, traten de resistir, buscaremos la manera de entrar al área de controles y desactivar el sistema de seguridad para que puedan escapar. ¡Resistan!- y cortando la comunicación con Chris dijo dirigiéndose a Carlos.- ¡Basta de juegos, tenemos que acabar con estos cabrones ya!-
Entonces de entre sus armas, Leon le dio a Carlos la ametralladora AK-47, y le indicó:
-Cúbreme, les haré frente lanzándoles una granada cegadora para afectar su visión, y en seguida tú los rocías con la AK-47. Que no quede ni uno vivo.-
-¡Estás loco! ¡No les puedes hacer frente tú sólo! ¡Te dispararan!- Discrepó Carlos.
-Sólo tenemos una oportunidad y no vamos a fallar.- Respondió Leon con seguridad dándole confianza a su compañero-
En un principio Carlos pensó que era una locura el hecho que Leon les hiciera frente a esos hostiles armados, pero viéndose en tal estado de necesidad, Carlos tomo la ametralladora, listo para esperar la señal de Leon.
Durante todo el altercado, Carlos y Leon se mantuvieron cubriéndose de los disparos detrás de una enorme caja de metal, cuando Leon, saliendo del escondite, de repente se lanzó hacia los hostiles con un enorme salto de improviso que tomó por sorpresa a sus adversarios, cayendo sobre sus palmas, y sin pensarlo dos veces, quitó el seguro de la granada y la lanzó hacia sus enemigos.
Esquivando los disparos Leon rodó hacia un lado, cubriéndose detrás de una de las columnas de acero del barco y cuando la granada detonó, Carlos salió del escondite, y comenzó a disparar velozmente con el AK-47 contra todos los soldados infectados, que permanecían cegados sin poder defenderse.
Cuando Carlos miró que todos los soldados ya habían caído bajo su ametralladora, Leon salió de su escondite y ambos agentes comenzaron a hiperventilar a causa del alivio por haber salido ilesos de esa operación riesgosa.
-Vayamos a la zona de controles.- Dijo Leon después de que se tomaron unos segundos para recuperarse.
Leon y Carlos corrieron hacia la puerta de controles que ya se encontraba abierta y miraron a través de las cámaras de seguridad el área en donde estaban atrapados Chris y Claire.
-¡¿Qué mierda es eso?!- Exclamó Carlos cuando vio por la pantalla la enorme abominación que perseguía a Chris y a Claire que se defendían con disparos y golpes de los ataques de la B.O.W.
-Chris, estamos en el área de controles, ya sabemos donde están, enseguida desactivo el sistema de seguridad para que tú y Claire puedan huir.-
Chris recibía este mensaje mientras pensaba que la única forma de detener a la B.O.W. no sería huyendo sino acabando con ella.
-Leon, tengo una idea. No servirá de nada que escapemos, de todas formas, La B.O.W. continuará persiguiéndonos. Colocaré una bomba de proximidad en una de la parte inferior del laboratorio para que este monstruo estalle al contacto. En cuanto la ponga en el piso, abre la puerta del laboratorio con el sistema de seguridad para que Claire y yo podamos escapar.- Indicó Chris a Leon mientras sacaba una bomba de proximidad, lista para activarse.
-De acuerdo, estoy listo.- Respondió Leon manejando la computadora del área de controles, esperando a que Chris colocara la bomba.
-Claire, ve hacia la puerta principal, Leon la abrirá en cuanto yo coloque la bomba, ¡Cúbreme!-
Claire obedeció a su hermano y se colocó al lado de la entrada principal protegiéndole las espaldas a Chris que colocaba la bomba de proximidad en el suelo y corría hacia la puerta para que la B.O.W. lo persiguiera y detonara el explosivo.
-¡Leon es el momento!- Dijo Chris a Leon a través del intercomunicador.
Leon abrió la puerta de los laboratorios y Claire salió de ahí con Chris pisándole los talones y la B.O.W. corriendo detrás de ellos.
-¡Leon cierra la entrada!- Siguió indicando el agente Redfield a su cuñado.
Y presionando una serie de botones en el teclado de la computadora principal del área de controles, Leon cerró la puerta de los laboratorios dejando a la B.O.W. encerrada dentro de ellos, mientras profería nuevamente otro estridente rugido.
La B.O.W. continuó su camino hacia la entrada principal y tocando la bomba de proximidad, hizo que ésta detonara y la B.O.W. estallara en mil pedazos de carne podrida, sangre y demás desagradables residuos.
Chris y Claire que permanecían afuera de los laboratorios suspiraron llenos de alivio, y la pelirroja le pidió un momento el radio e intercomunicador a Chris, para poder comunicarse con Leon, ya que ella había perdido el suyo en el incidente de la B.O.W.
-Gracias amor, te debo una.- Decía Claire a Leon con la voz entrecortada a su prometido.
-Es un placer. Claro después puede pagarme el favor, mi lady.- Contestó Leon a Claire con una sonrisa socarrona.
Claire sonrió y le devolvió el radio a Chris.
-Leon mira.- Interrumpió Carlos sacándolo de su ensoñación.- ¡Ahí está Jill!- Señaló a una de las pantallas que mostraban a Jill atada a una silla.
Leon trató de descifrar la ubicación en donde se encontraba Jill pero Sheva no se encontraba por ningún lado, cuando Carlos intervino:
-Jill está en problemas, debo ir a salvarla.- Habló Carlos con determinación.
-Espera. Llevemos un mapa del barco y marquemos la ubicación de Jill, hagamos todo con cuidado para no ponerla en peligro.- Explicó Leon deteniendo a Carlos que estaba a punto de actuar por un impulso.
Carlos asintió aunque no dejaba de sentirse ansioso por llegar a donde estaba su prometida.
Entonces Leon encendió el intercomunicador y habló con Chris.
-Chris, encontramos la ubicación de Jill, está cerca de la zona sur del barco, pero no encontramos a Sheva por ningún lado. También hayamos unas coordenadas que podrán sernos útiles para llegar a donde se encuentra Jill y quizás Sheva esté cerca.-
Chris sintió una punzada de tensión en el corazón cuando escuchó que Sheva no estaba por ningún lado, pero trató de mantenerse imperturbable y conservar la calma para no entorpecer la búsqueda de Sheva a causa de los nervios.
-Leon, reunámonos en este punto donde estamos Claire y yo, encontramos algo muy interesante en el laboratorio que me gustaría que vieras. Estando los cuatro juntos, podremos continuar con la búsqueda de Jill y Sheva.-
-Copiado.-
Entonces Carlos y Leon, fueron a reunirse en la zona sur del barco con los hermanos Redfield, para continuar con la búsqueda de Sheva y Jill.
En otro lugar de la embarcación, Jill se encontraba atada de pies y manos con esposas y grilletes de metal, a la vez que permanecía inmovilizada en una silla amarrada del abdomen con cuerdas resistentes, imposibles de romper o desatar con las manos. Todo esto mientras Jessica observaba divertida el cautiverio de su víctima.
-¿Recuerdas cuando en el Queen Zenobia buscabas a Chris con desesperación, ayudada por Parker, y en tu búsqueda sólo encontraste un sujeto de plástico amarrado en una silla porque dentro de tu ingenuidad creíste que era Chris? ¡Qué situación tan graciosa! Ahora a ti te pasa exactamente lo mismo, sólo que yo no le haré creer a Chris que estás secuestrada. ¡En verdad estás secuestrada!- Se burló Jessica de Jill mientras ella la miraba con desprecio.
-En verdad estás demente Jessica. Nunca he entendido tus propósitos.- Respondió Jill a la mujer loca que la mantenía cautiva.
-Mis propósitos no son algo que te importe, pero quiero contártelos de todos modos. Siempre me ha gustado el poder, esa sensación que se produce de poseer autoridad frente a otra persona y poder decidir sobre ella, es fascinante. El dinero y los lujos son consecuencias del poder, son las delicias de éste. ¡Y qué mejor forma de obtener el poder a través de adueñarme de un conglomerado farmacéutico tan poderoso como lo fue Umbrella, como lo fue Tricell!… Excella Gionne no supo lo que quería y por eso acabó en el fracaso, autodestruida, con un leve empujón por parte de Wesker claro está. Al principio me alié con Piero Gionne para formar nuestro propio gigante de los farmacéuticos y ¿por qué no? Entrar en el jugoso negocio del tráfico de las B.O.W.'s, las armas biológicas siempre serán las mejores herramientas para la guerra, que por cierto, deja muy buenas ganancias. ¿No lo crees Valentine?-
Jill le echó una mirada envenenada a Jessica, que sin perturbarse continuó con el discurso de sus planes con singular alegría.
-Piero pondría el capital económico y yo, ex agente de la BSAA aportaría la información secreta para formar nuestro negocio. Entonces Leon S. Kennedy tuvo que ponerse en medio, retrasando mis planes y dejándome sin mi principal aliado. ¡Cómo siempre todos los agentes de la BSAA tratando de hacerse los héroes! Cuando por fin iba a acabar con el entrometido de Leon, tuvo que llegar tu amiga Sheva a jugar el papel de heroína del día, que por cierto, me ocuparé de ella más tarde. Pero en fin, Piero iba a acabar estorbándome tarde o temprano así que no fue tan malo que lo quitaran de en medio, sólo necesitaba su dinero para impulsar mis planes y ya lo hice. Con el virus T-UroAbyss que tengo en mi poder será sencillo conseguir lo que quiero, ser la reina de los fármacos, y dominar ese imperio a mi antojo, mucho mejor que el fracasado intento de Excella. Yo crearé enfermedades de las que sólo yo conoceré el antídoto, infectaré a naciones enteras, y con la cura únicamente a mi disposición, lograré que el mundo se arrodille a mis pies, lucrar con la salud y el bienestar humano, no es algo con lo que la gente se detenga a escatimar…-
Jill escuchaba sin poder creer los disparates de Jessica que estaba sedienta de poder y pensaba con desesperación una manera urgente de detenerla.
En otro lado, dentro de un ducto de ventilación del barco que conducía directamente hacia donde estaban Jill y Jessica, se hallaba Sheva oculta tal y como lo había aprendido en la misión contra Piero Gionne. Todo el tiempo había estado escuchando y mirando lo que Jessica decía, esperando el momento oportuno para atacar y desatar a Jill.
"Esta mujer ha perdido la razón, más vale que la detenga rápido. Pero tengo que encontrar una manera eficaz para frenarla o le hará daño a Jill." Pensaba Sheva mientras seguía escuchando con atención el monólogo de Jessica.
-¿Te preguntarás qué tienes que ver tú con todo esto y porqué te tengo secuestrada Jill?- Continuó Jessica dialogando.- Mi segundo propósito además de obtener el poder que tanto deseo, es Chris Redfield.-
En cuanto escuchó el nombre de Chris en los labios de Jessica y saber que él era parte de sus planes, Sheva no puedo evitar cerrar los puños con fuerza mientras contenía un ataque de ira.
-Chris, el agente que conocí en la misión de Terragrigia, es sin duda el hombre por el que más he sentido atracción en toda mi vida. Varonil, fuerte y formal. Simplemente Chris tenía que ser para mí, a cualquier costo.-
Jill puso los ojos en blanco y siguió escuchando la sarta de disparates e impertinencias.
-Chris va a ser mío, y voy a lograrlo sin duda. Pero tú querida,- habló Jessica levantando la cara de Jill por el mentón.- me estás estorbando.- Y empujó la cara de Jill hacia abajo con desprecio.
-Ningún hombre se me ha resistido, y el no va a ser la excepción. Pero tranquila Jill, no voy a eliminarte, sería desperdiciar tu talento y es un lujo que no me puedo dar. Así que haré lo mismo que hizo Wesker contigo. Serás mi más peligroso perro fiel, sometido a mis órdenes. Eres una excelente arma biológica, ¿Ya te lo habían dicho?-
Jill siguió sin contestar las provocaciones de Jessica que seguía disfrutando de humillar a la agente Valentine.
-Así que vete despidiendo de tus planes de boda con Chris.-
-¿Boda con Chris? No sé de qué hablas.- Respondió Jill con indiferencia.
-No te hagas la ingenua Valentine, noté perfectamente tu ridículo anillo de compromiso que llevas en la mano. Pero te advierto, ¡No te quedarás con Chris, no lo voy a permitir! ¡No te vas a casar con Chris!- Gritó Jessica levantando la voz una octava pronunciando sus amenazas acentuándolas con movimientos de manos.
Sheva escuchó con atención estás últimas palabras de Jessica que la habían hecho perder la cordura. Sheva notó de inmediato que el punto sensible de Jessica era Chris, ya que claramente perdía los estribos cuando se tocaba el tema, y comenzaba a portarse como una mujer despechada y herida en su orgullo, actitud bastante evidente en su rostro cuando sus facciones se contraían y sus ojos delataban una mirada enloquecida por los celos.
Entonces una idea vino a su mente. Si el talón de Aquiles de Jessica era Chris, iba a usarlo en su contra, sin importarle si quiera un poco que tuviese que jugar el mismo juego sucio de Jessica.
-¡No te vas a casar con Chris, me oíste, no lo harás!- Le gritaba Jessica a Jill que la miraba con expectación, al ver la estúpida actitud infantil de su captora.
De repente dando una fuerte patada a la reja del ducto que cayó al suelo de un golpe, Sheva tomó un pequeño impulso hacia atrás cayendo sobre sus piernas con un salto perfecto, quedando frente a los ojos sorprendidos de Jessica y Jill.
Jessica recobró la compostura y comenzó a dar un aplauso cínico a Sheva que lentamente se incorporaba mirando de manera obstinada a su enemiga. Jill miró la escena sin comprender nada por lo que decidió permanecer en silencio para ocultar su evidente nerviosismo de que Jessica pudiera dañar a Sheva en su afán de protegerla.
-Creo que te he subestimado Sheva.-
-Bastante diría yo. Suelta a Jill.- Ordenó Sheva a Jessica levantando la barbilla con orgullo.
-¡Wow, en verdad eres obstinada querida!- Respondió Jessica con altivez.
-Jill no tiene nada que ver contigo, a la que buscas es a mí. Déjala ir.- Volvió a hablar Sheva con voz autoritaria.
-Linda no puedo dejarla ir,-contestó Jessica con sarcasmo,-como seguramente ya oíste, Jill me está estorbando en mis planes y no puedo acceder a liberarla.-
-Si te está estorbando porque lo que quieres es quedarte con Chris, nuevamente te equivocas Jessica. Chris no se va a casar con Jill, Chris va a casarse conmigo.-
Y levantando su mano izquierda, Sheva le mostró el anillo de compromiso que llevaba en su dedo anular, haciendo que la sonrisa de Jessica se crispara en una mueca feroz.
-No es cierto, eso es una mentira.- Recriminó Jessica con negación.
-No lo es. Creo que sigues subestimándome Jessica. Yo soy la prometida de Chris Redfield. Jill efectivamente va a casarse, pero con Carlos Oliveira. Como ya te dije, a la que buscas es a mí.- Contestó Sheva retándola con la mirada.
-No te creo.- Replicó Jessica con tono de despecho.
-No tengo razón para mentir. Pero si no me crees, puedo contarte con detalle lo que se siente besar a diario a alguien como Chris.-
Jessica miró a Sheva con desprecio, comenzando a sentir temblores en las manos a causa de la rabia. Entonces Jill comprendió las intenciones de Sheva. Sheva quería molestar a Jessica, haciéndola caer en provocaciones para que esta perdiera los estribos y Sheva pudiera acabar con ella más fácilmente mientras permanecía en un ataque de cólera. "Un plan brillante." Se dijo Jill a sí misma.
-Jessica, no te culpo en tu afán de destruir al mundo, debe de ser frustrante soñar todas las noches con estar en los brazos de un hombre como Chris y saber que él duerme abrazando a otra.-
-¡Cállate perra!- Gritó Jessica encolerizada, que sólo causó que Sheva continuara con sus provocaciones y estas subieran de tono.
-¡Oh Jessica! Si supieras lo que es sentir que Chris te haga el amor, no tienes idea de todo lo que sucede cuando estamos bajo las sábanas. Es indescriptible la sensación de cuando toca con sus fuertes manos cada centímetro de mi piel, cuando explora mi cuerpo con sus besos.-Dijo Sheva suspirando y abrazándose a sí misma con una expresión de placer.
Jill no pudo evitar soltar una pequeña risita ante los efectos que estaban causando las burlas de Sheva en el ego herido de Jessica.
-¡No voy a creer en tu mierda!- Gritó Jessica escupiendo las palabras.
-No es necesario que me creas. Me basta con que lo imagines.- Respondió la belleza africana a Jessica con una sonrisa burlona en los labios.
Mientras tanto, en uno de los pasillos cerca de donde se encontraban Jill, Jessica y Sheva, corría el equipo de la BSAA formando por Leon, Carlos, Chris y Claire, que estaban a punto de llegar hacia el lugar donde estaban las mujeres, cuando de repente una conversación ajena comenzó a hacer interferencia en los intercomunicadores y radios de los agentes a causa de las ondas de sonido provocadas por los dispositivos de seguridad ahí instalados. Entonces comenzaron a escuchar voces
-¡Cállate bastarda!- Gritaba una mujer histérica
-No me interesan tus insultos.- A lo que respondía una apacible voz conocida para los agentes.
-¡Es la voz de Sheva!- Dijo Chris, aliviado al escuchar la voz tranquila de su prometida.
-Está discutiendo con otra mujer.- Intervino Leon a la vez que los demás ajustaban el auricular a sus oídos para poder escuchar mejor la conversación.
-Chris es una bestia en la cama.- Hablaba Sheva con cierta lujuria en la voz.
Leon, Carlos y Chris que estaban escuchando todo, no pudieron evitar mirar con sorpresa y extrañez a este último, y Chris sólo mantenía una expresión de desconcierto y un poco de pena ante las palabras que acababan de escuchar por boca de Sheva. Claire que no llevaba un auricular ni un radio se mantuvo mirando a todos con dudas sin entender nada de lo que pasaba entre los varones que la acompañaban.
-Un hombre como Chris, una bestia en potencia, sólo merece a una mujer que pueda complacerlo como lo hago yo. Una mujer joven, guapa, dispuesta a aprender todas las lecciones que él me enseña en su cama. Nunca se fijaría en una mujer como tú, porque tiene a su lado a alguien como yo. No eres una mujer de verdad, eres sólo un despojo y aunque me mates nunca podrás borrar de la mente de Chris todas y cada una de las noches que él y yo pasamos juntos…-
Con su ego más que herido por las palabras de Sheva, Jessica temblando de rabia, interrumpió a Sheva a mitad de su frase:
-¡Cállate maldita perra!-
Y Jessica se abalanzó sobre Sheva, con sus manos dirigiéndose hacia su cuello totalmente enloquecida por la ira, Sheva logró esquivar la embestida de su atacante con facilidad y agachándose rápidamente, estiró una de sus piernas para derribar a Jessica con una patada por lo bajo, haciendo que Jessica resbalara con una caída inevitable en el suelo.
Sheva se levantó y Jessica que enseguida volvió a incorporarse atacó a Sheva con más furia sacando el cuchillo que llevaba en una de sus piernas. Jill miró asustada cuando Jessica se disponía a enterrar su cuchillo en la piel de Sheva, cuando ella sin perturbarse logró contraatacar a Jessica, desarmándola quitándole su cuchillo por medio de una fuerte patada en el abdomen que la arrojó contra una de las paredes, dejándola sin aire por un momento.
Mientras Jessica recuperaba el aliento, Sheva corrió rápidamente hacia la silla donde Jill estaba atada y con el cuchillo que le había decomisado a Jessica cortó las sogas con las que la agente Valentine permanecía amarrada.
-Lamento que hayas tenido que presenciar esta escena.- Se disculpó Sheva ante la serie de comentarios desagradables que tuvo que realizar para hacer enfadar a Jessica.
-No te preocupes.- Dijo Jill mientras se sentía aliviada de poder respirar mejor sin esas cuerdas que la ataban.
-¿Dónde están las llaves de las esposas y los grilletes?- Preguntó Sheva.
-Jessica las tiene.- Respondió Jill a su amiga.
De repente Jessica se encontraba detrás de Sheva dispuesta a atacarla, cuando Jill se levantó rápidamente de la silla y tomando un ligero impulso hacia atrás se lanzó sobre Jessica colocando las cadenas sobre su cuello, usando las esposas para hacer una especie de llave que logró inmovilizarla.
Mientras Jill permanecía inmovilizando a Jessica, Sheva se acercó a su enemiga tomando su traje por el cuello jalándolo hacia abajo para desgarrarlo del escote, mientras Jessica luchaba por liberarse de la llave de Jill.
Rápidamente Sheva metió la mano dentro del escote desgarrado del traje de Jessica y sin esforzarse mucho sacó de entre el pecho de su adversaria un juego de llaves que parecían ser las que liberarían a Jill de las esposas y grilletes. Cuando tuvo las llaves en sus manos Sheva tomó fuertemente por la cara a Jessica y le propinó un fuerte cabezazo que de inmediato la desvaneció en el suelo dejándola noqueada.
Para su buena suerte, las llaves dieron en el blanco y lograron liberar a Jill por completo.
-Gracias Sheva.- Agradeció Jill mientras movía las manos y piernas en círculos en señal de liberación.-¿Pero como supiste que Jessica guardaba ahí las llaves?- Preguntó Jill señalando el escote de la mujer que estaba tirada en el suelo.
-Intuición femenina.- Respondió Sheva con cierto grado de altivez.
Enseguida miraron hacia la entrada de la guarida en donde se encontraban, ambas poniéndose en posición de combate, en cuanto escucharon pasos que venían directo hacia ellas.
-¡Jill!- Gritó una voz masculina que enseguida hizo que las mujeres bajaran la guardia cuando la silueta de un hombre se acercaba corriendo hacia la agente Valentine.
-¡Carlos!- Respondió Jill que también se acercó corriendo para lanzarse a los brazos de este.
Carlos abrazó con fuerza a Jill acunándola entre sus brazos dándole un beso tierno en la frente.
-Sé que eres una chica fuerte, pero no vuelvas a asustarme así ¿de acuerdo? Hay otras maneras de librarse de mí.-Habló Carlos en tono tierno y bromista abrazando a Jill sin ninguna intención de soltarla.
Sheva veía con ternura aquella escena cuando escuchó que alguien gritaba su nombre.
-¡Sheva!- Gritaba Chris que venía corriendo a toda velocidad hacia donde ella estaba con Claire y Leon detrás de él.
Chris se acercó rápidamente hacia Sheva tomándola por los hombros e inspeccionándola de pies a cabeza para comprobar que ella no tuviese ningún daño.
-Sheva, gracias a Dios estás bien.- Finalizó Chris su escrutinio abrazando a Sheva por la cintura.
Sheva se abrazó al cuello de Chris agradeciendo al cielo poder volver a verlo y sentirlo cerca.
-¡Qué tierna escena!- Dijo con sarcasmo Jessica incorporándose observando todo aquello.
-¡¿Jessica?!¿Tú estás detrás de todo esto?- Habló Chris con sorpresa mientras colocaba a Sheva ligeramente detrás de él, sin soltarla de la mano en su apretón posesivo.
-Jessica era el desconocido aliado de Piero Gionne y la autora de este rapto contra mí y contra Sheva.- Explicó Jill a los demás sin soltarse de del brazo de Carlos.
-También es ella el soldado que nos atacó a mí y a Leon cuando se llevaba una muestra del virus T-UroAbyss.- Añadió Sheva a la explicación de Jill.
-¡Que agradable sorpresa volver a vernos después de tantos años Chris!- Finalmente habló Jessica dirigiéndose sólo al agente Redfield, ignorando a todos los demás.
-Lamento no poder decir lo mismo.- Respondió Chris a la mujer que lo miraba con cierta extrañez en sus ojos.
De repente, Jessica empezó a toser con violencia y sus ojos claros comenzaban a adquirir una tonalidad color negro, que lentamente iba oscureciendo también sus globos oculares, mientras era observada con extrañes por los agentes de la BSAA que no alcanzaban a distinguir lo que pasaba.
-Chris, fuiste muy lento al darte cuenta que era yo quién estaba de todo esto, pero aún no estoy derrotada.-
Entonces abriendo una puerta que lateral, salió corriendo tras ella dirigiéndose hacia la cubierta del barco.
-¡No dejemos que escape!- Gritó Leon a su equipo que salieron corriendo tras ella para detenerla.
Claire que era la última en la carrera se detuvo en el lugar donde Jessica había estado unos momentos antes al ver un pequeño frasco tirado en el suelo y se inclino a levantarlo para leer la etiqueta.
-¿T-UroAbyss? ¡Oh no! ¡Chicos!- Gritó Claire para llamar la atención de sus compañeros.
-¿Qué pasa Claire?- Preguntó Leon acercándose a la pelirroja.
-Parece que Jessica ingirió el virus T-UroAbyss, por eso tocía con violencia y sus ojos se veían tan extraños.- Respondió Claire evaluando el frasco pequeño.
-Siendo así es sólo cuestión de tiempo para que mute.- Contestó Jill alarmada.
-No lo vamos a permitir.- Dijo Carlos cargando su arma y llevándola lista entre sus manos.
Entonces los agentes cargaron sus armas y corrieron hacia la cubierta del barco para buscar a Jessica antes de que el virus lograra mutar en su cuerpo.
NOTA DEL AUTOR: ¡Hola a todos! Este es el penúltimo capítulo de esta historia que espero y hayan disfrutado tanto de leerla como yo de escribirla, en verdad gracias por seguir estos 29 capítulos y el gran final será publicado en los próximos días donde prometo redactar un capítulo igualmente largo y entretenido. Su opinión es muy importante para mí y les agradecería demasiado que dejaran su review para conocer qué es lo que les ha parecido esta historia. Cualquier crítica buena o mala es bienvenida. Nos vemos en el final de esta historia. ¡Abrazos! ;)
