Capitulo 29 Manteniendo un Sueño

El sensei de la arena se detuvo, plantando sus pies en el barro, alzando la cabeza para ver mejor aquel lúgubre, ruinoso y enorme edificio

Asintió para sus adentros al comprobar la descripción exacta de la casa, tal y como había logrado que la chica se lo dijera durante el interrogatorio en Suna. Una vieja, inmensa -y cayéndose a pedazos- casa de madera frente al mar, apartada de la aldea por un par de kilómetros en aquella isla del país de las olas

El viento cargado de olor a lluvia hizo revolotear la tela con la que cubría la mitad de su rostro, a medida que se acerco a la entrada. Al menos la chica no había mentido, pensó el para si, tocando con fuerza la oscura madera, dando un paso atrás al sentir como esta se cimbro, agrietándose levemente

Pasaron los minutos, sin que nadie respondiera a su llamado, comenzando a pensar que la chica lo había engañado. Pero justo cuando se disponía a entrar por la fuerza, alcanzo a escuchar, del otro lado, la voz apagada de un anciano

- Ya voy, ya voy… no me apresuren, que todavía faltan semanas para que les entregue el manuscri-… ¡oh!

Frente a Baki apareció un viejito un tanto extraño, vestido de pies a cabeza de una túnica negra y rasgada, sosteniéndose sobre un alargado y retorcido báculo rematado en una esfera de cristal azul aguamarina… era increíblemente flaco y ligeramente encorvado hacia delante, con la piel apergaminada y tan pegada a los huesos que parecía un esqueleto andante, con los ojos empañados por el peso de la edad, que contrastaban fuertemente con aquella sonrisa jovial que le mostró al extraño frente a el

- ¿Esta segura de dejar a esa niña pelear, Tsunade-sama? –pregunto preocupada Shizune, junto a su maestra, mirando como la chica bajaba de las gradas, al lado de su compañero de equipo

Tsunade suspiro, haciendo un vago gesto con la cabeza – Fue Iruka el que movió mar y tierra para que no la dejara fuera

- Pero aun así, ella podría…

- Es un riesgo que ella ha decidido correr –le respondió tajantemente, sin quitar la vista de la niña, entrecerrando levemente los ojos. Había comenzado a entender un poco más a esa chica, aferrada a la vida solo por cumplir aquel sueño. Su más joven discípula bien lo había dicho: hace mucho que esa chica debería haber muerto, su cuerpo estaba prácticamente hecho polvo

Pero eso no era lo que la tenía preocupada. Eran las palabras de Tenten las que la habían puesto a pensar. En un principio, simplemente la había mandado a que descansara un poco, pensando que la había hecho trabajar demasiado… pero conforme pasaron los días…

Hacia siglos que el último exterminador de demonios había muerto, llevándose todos sus conocimientos consigo. Eran solo el recuerdo olvidado de una época alguna vez oscura, una época aun anterior al surgimiento de los bijus. Era casi imposible encontrar algún manuscrito de ellos, y menos aun en la biblioteca central

Alzo la mirada, al ver como Shikamaru se acerco a los dos contrincantes con su típica expresión, dándoles las últimas indicaciones, de la forma de rendirse, o cuando eran automáticamente descalificados, por ejemplo al matar a su contrincante

Idei trago grueso, sacando lentamente el pergamino de su estuche. Shikamaru marco el inicio, mientras Idei se arrojo hacia atrás, manteniendo la distancia a medida que invoco su marioneta

Vio extrañada como el chico saco igualmente un pequeño pergamino de su estuche, tomándose todo el tiempo del mundo para desenrollarlo con calma, formando la invocación a medida que emergió algo alargado de el. Tsuki respingo, al reconocer aquel bastón. Era el arma de Kenta, el hermano de Haru. Pero… ¿Qué planeaba hacer con ella?

- ehh… ¿Qué haces? –termino por pregunta Idei, mirando como este se colgó la retorcida y rota arma en la espalda

- Cosa de hermanos… -murmuro sencillamente el, antes de volverse hacia ella -… a ti eso no te incumbe –soltó, extendiendo bruscamente su mano y formando una ráfaga de viento, que cruzo en apenas un segundo el campo de batalla al ras del suelo, literalmente cortándolo

Idei apenas logro percatarse del sorpresivo ataque, golpeándola de lleno y lanzándola por los aires, cayendo al suelo, rodando un par de veces antes de incorporarse apresuradamente, interponiendo a Idia para evitar un segundo golpe. Miro incrédula como aquellas ráfagas comenzaban a arrancar pedazos del suelo, arrastrándolos consigo, tal y como lo habían hecho con la hojarasca, aquel día en el patio de la academia

- …solo espero que haya logrado hacer algo, con esa horrenda defensa –pensó en voz alta Kankuro desde lo alto de la baranda, mirando como ella hacia lo posible por evitar aquellas ráfagas de viento y escombros, a la vez controlaba a su marioneta. Pero el se volvió, al escuchar como la otra integrante del equipo le susurro, sin dejar de mirar a su compañero

- Ambos tiene una defensa pésima, están parejos en ese aspecto. Por eso mi aldea me había colocado en su equipo, para cubrir esa debilidad. Idei tiene una posibilidad si explota eso… aunque lo mismo podría decir para ella

Kankuro se quedo callado, regresando de nuevo la vista al campo de batalla, que comenzaba a sumergirse vertiginosamente en un completo caos

Simplemente no podía creerlo, pensó Idei para si, viendo como aquellas simples ráfagas de viento estaban comenzando a destrozar el campo, convirtiéndose en torrentes prácticamente sólidos a medida que succionaban más escombros, viendo como el mismo arbitro tuvo que apartarse de un salto, trepándose literalmente a un muro para evitar aquellas cosas

Soltó los hilos de su mano izquierda, comenzando a realizar los sellos de su ilusión, pero tuvo que detenerse al instante, al sentir como su pierna le fallo, casi haciéndola caer. Pudo ver como la sangre comenzó a brotar de entre los vendajes, entrecerrando los ojos e intentando completar la ilusión

Apenas alcanzo a hacerse a un lado, sintiendo como uno de aquellos torrentes paso violentamente a escasos centímetros de su cabeza, pero logrando al fin y al cabo esquivarlo…

Pero se dio cuenta de su error al instante, escuchando como, detrás suyo, su marioneta era despedazada

Se volvió, pudiendo ver como los escombros serpentearon por el campo, arrastrando consigo lo que quedaba de la marioneta, girando y dirigiéndose de nuevo hacia ella

Reacciono, intentando huir de aquellas cosas, solo para ver de reojo como un tercer torrente de escombros se arrojo sobre ella

Haru sonrío, viendo como la rodeaban. No podría escapar de esta. Mas vio, sin creérselo, como ella freno de súbito, tirándose al suelo y dejando que los escombros se estrellaran entre si, rodando por el suelo e incorporándose a toda prisa, extendiendo sus manos hacia el

- ¡Per que-…! –exclamo, sintiendo como ella había proyectado los hilos, sujetándole el brazo y tirando de el, haciendo que perdiera el control de su técnica, que comenzó a destrozar todo a su paso, a medida que el luchaba contra los hilos que tiraban de el, intentando recuperar el control

Idei casi es aplastada por uno de los torrentes, zigzagueando al ras del suelo a medida que perdía uno a uno los hilos que tenía unidos al brazo del chico, concentrándose y proyectando más con la otra mano

Pero esta vez los unió a su pierna, haciéndole perder el equilibrio. Y de paso, todo control sobre los torrentes de escoria

Las ráfagas de viento se desintegraron, formando un remolino deforme que mantuvo los escombros en el aire por solo un par de segundos más, antes de que estos se precipitaran sobre ellos. Haru apenas logro alzar la cabeza, maldiciendo antes de quedar enterrado bajo aquel alud de tierra y escombro, al igual que la chica

Todo quedo envuelto en una nube de polvo, impidiendo que nadie pudiera ver nada, mientras los genins hacían alboroto, alarmados al pensar que tendrían que enfrentarse contra ese tipo.

Shikamaru literalmente broto de la tierra, al haber sido también enterrado por aquel desastre, tosiendo lastimeramente y mirando a su alrededor, buscando signos de los dos contendientes, a medida que el jounin de la arena se aferro con fuerza sobre la baranda, intentando distinguir algo entre aquel caos, pidiendo para sus adentros que la chica estuviera bien

- ¡Si! –grito emocionado, al poder ver como Idei surgió lentamente de entre las ruinas del campo de batalla, herida pero triunfante, volteándose hacia donde el estaba y alzando en alto la mano con la señal de paz

Mas se quedo de una pieza, al escuchar como su contrincante emergió a unos metros detrás de ella, volviéndose para ver como sonrío con malicia, limpiándose con el dorso de la mano un río de sangre que corría por su rostro, cegándole de un ojo

- ¿Sabes? No puedo darme el lujo de perder contra una vil novata –dijo a media voz, alzando su mano y elevando de nuevo los escombros a su alrededor, viendo como ella comenzó a retroceder, completamente agotada

Idei formo dos ilusiones de si misma, oprimiendo con fuerza el rollo en su mano. Su marioneta estaba destruida, no le quedaban mas armas que un par de agujas… solo quedaba el pergamino. Maldijo por lo bajo, obligándose a si misma a no usarlo. Para ello debía…

En solo un instante una de sus ilusiones desapareció bajo otro de aquellos ríos de escoria, a medida que la verdadera se aparto, sacando de su estuche sus últimas agujas, aferrándolas con los hilos

- ¡Haru, no bajes la defen-…! –alcanzo a gritar Tsuki, solo para ver como su compañero era alcanzado por las agujas que intentaba esquivar. Un grito de dolor inundo el lugar; las agujas se habían clavado sobre su brazo inútil, causándole un dolor indecible

Idei tenso los hilos, extrayendo al acto las agujas, viendo como este se sujeto el brazo vendado, sacando una cuchilla de su estuche, sin dejar de mirarla con una pesada ira. Ella se preparo para atacar por segunda vez. Pero se detuvo…

Junto con todos los allí presentes, miro horrorizada como el se corto de tajo el brazo, dejando que este cayera, flácido, sobre el suelo destrozado, sobre un charco de su propia sangre

Sonrío, a pesar del dolor, mirando con una expresión espantosa hacia donde estaba ella, que desvaneció al acto los hilos de chacra, conmocionada

- Ha-… Haru ¡Haru! –grito Tsuki, viendo como este aparentaba ignorara el sangrado de su propio muñón, comenzándole a gritarle que se detuviera, que no valía la pena

- ¡Cállate! Tú mismo lo dijiste: no puedo siquiera darme el lujo de regresar con la derrota encima. ¿Y sabes que? ¡No me interesa! ¡No estoy aquí para ganar en nombre de mi estupida aldea! ¡No estoy aquí para que mi villa se luzca en las finales!

El chico se detuvo, esforzándose por mantenerse de pie, sintiendo como le faltaba el aire - No sigo aquí por nada de eso… -alcanzo a decir, permitiéndose una sonrisa manchada en sangre, mirando de reojo el roto bastón que colgaba de su espalda, antes de volverse de nuevo hacia su compañera - Es por mi hermano… el anhelaba verme en esas finales, el quería ver como le pateaba el culo a todos ustedes, y créanme… -se detuvo, escupiendo la sangre que comenzaba a impedirle hablar- …que eso es lo que pienso hacer

No pienso decepcionarte, hermano…

El alzo su ahora única mano, y con ella infinidad de torbellinos que succionaron los escombros que cubrían el destrozado campo, dispuesto a sepultar a su ex-compañera

Ella sin pensarlo más, desplegó su pergamino en derredor, comenzando a recitar… algo. Nada se le entendía, como si fuera un idioma distinto, haciendo que del pergamino comenzara a emanar un chacra negro.

"Ay no" –pensó Kankuro, viendo como la mano de la chica comenzó a agrietarse, curvando los dedos convirtiéndose lentamente en garras, a medida que su ojo derecho adquiría de nuevo aquel aspecto siniestro

A punto estuvo de gritarle que se detuviera, cuando quedo helado, al ver como un "torrente" negro de huesos y cráneos fragmentados emergió violentamente del pergamino, agitándose y retorciéndose en conjunto como si de agua se tratara

El reflejo de su obsesión, una retorcida forma de Suiton

La Hokage se paro de un salto, mirando incrédula aquello, sin poder realmente creerlo. Eso era una técnica demoníaca

- Así que… tu técnica maestra es ¿agua sucia? –pregunto Haru, con una mueca de dolor, sin dejarse impresionar, pensando que no era mas que una grotesca ilusión

Pero el jounin estaba horrorizado, mirando como aquella horrenda técnica se agitaba alrededor de la chica, trepándose a la baranda, dispuesto a detenerla.

Una mirada de ella basto para detenerlo. No podía creerlo, le estaba sonriendo, a pesar del dolor que se reflejaba en su rostro, podía ver un brillo diferente en el ojo "sano" de ella. Quedo aun mas pasmado, al ver como ella lentamente susurro algo

De alguna manera logro entender aquellas palabras. El no sabia leer los labios, mas aun así logro entender aquel débil susurro – tranquilo… aun soy yo

Haru lanzo los escombros sobre ella, solo para ver como esta los bloqueaba con aquella jodida barrera, arrojándose sobre el e intentando acuchillarlo con las garras. Tuvo que sacar mano del bastón de su hermano para evitar que literalmente lo empalara con esa retorcida mano, obligándole a retroceder

Mas, cuando parecía que la chica iba a destrozar su improvisada defensa, el bastón de su hermano, Haru se tambaleo, retrocediendo hasta chocar contra la pared

Había perdido demasiada sangre, pudiendo sentir como la vista le fallaba, apenas pudiendo ver como la chica se detuvo, a unos pasos de el, viendo como los escombros caían alrededor de ella, al desvanecerse su técnica de viento

Era todo, lo habían derrotado. Casi sonrío, imaginándose lo que ocurriría, una vez que regresara a su villa con la derrota a cuestas, o mas aun, lo que le diría su hermano, una vez que lo viera. Lentamente alzo su mano, la señal para rendirse

- La… la aspirante del examen Chuunin de la ola… se rinde – alcanzo a exclamar Shikamaru, viendo como la chica había sujetado el brazo de su contrincante, deteniéndole y alzando ella misma su mano corrupta

El chico de la nube alzo la vista, sin creerlo, pudiendo ver como ella le mostró una calida sonrisa, a medida que los huesos que había invocado yacían desintegrándose en el suelo a sus pies

- No tienes porque renunciar a tu sueño, yo ya cumplí el mío… el haber estado aquí… solo eso era -susurro apenas ella, con un hilo de sangre brotando de la comisura de su labio, completamente pálida, antes de cerrar lentamente los ojos, cayendo de rodillas frente a el

No alcanzo a caer al suelo, Kankuro en un parpadeo había caído a su lado, sujetándola y preguntando casi gritando como se encontraba, alarmándose al verla inconciente, sintiendo su piel increíblemente fría, pidiendo a gritos un medico

Haru Arashi resbalo lentamente por el muro hasta el suelo, viendo como la misma Hokage comenzaba a revisar a la chica, solo desviando la mirada al sentir como Tsuki aparecía a su lado, deteniendo con su mano desnuda la sangre que brotaba de su brazo amputado, momentos antes de que aparecía una chica de pelo color chicle, que al instante se hizo cargo, deteniendo el sangrado con un jutsu de curación

Apenas pudo oír las palabras preocupadas de Tsuki, desviando la vista de nuevo, con expresión ausente hacia donde estaba su rival, tendida en el suelo, mientras la vieja bruja intentaba mantenerla con vida

Todo se volvió negro, y no supo nada más…


Listening:

Dark River - X-ray dog

Darkness and Light - X-ray dog

Spawn - Brand X Music

Bring The Pain - Brand X Music

Move Along - The All American Rejects