Ya estamos de vuelta! Siento la tardanza, pero he tenido visita estos días! Vaya trabajo extra que me ha dado mi sobrino de 4 años... Pero bueno, lo he disfrutado... Viviendo algo lejos de la familia, es difícil tener varios días para poder disfrutar de la compañía de los míos! Ahora de vuelta a la normalidad y a esperar que la próxima visita no se demore mucho en el tiempo.
Eristera, aquí veremos que sucede con Ruby y también decirte que ya queda poco para el final de la historia... Si, se están haciendo pesaditos, pero al ser parte de la historia, no puedo hacerlos desaparecer así sin mas, vamos ha darles un buen final! ¿Quien morirá? ¿Quien no? Qui lo sá, jejeje.
Por cierto, como ya sabéis, esta historia apenas se desplaza en el tiempo, cada minuto cuenta, Ahora la noche está siendo la protagonista y solo decirlos a todas, que el amanecer traerá el final de este fic... No puedo prometer cuantos capítulos serán, ya os he dicho muchas veces que se me extienden demasiado :O No puedo evitarlo jijiji
Yara sosa, En el capítulo anterior te quedarías con las ganas de saber que hará Elsa... Pues bien, este capítulo su decisión es crucial para que las fichas del dominó de esta historia comiencen a caer! Espero que me digas que te parece!
Ya no os entretengo mas! A leeerrrrr
- Dime, sobrina... ¿Has pensado mi proposición? - Ingrid pregunta cuando es de vuelta en su celda, bajo la atenta mirada del capitán.
- Entre otras cosas... - Mira al pirata en la celda de al lado, mientras hecha la llave para bloquear la puerta de barrotes. - Es curioso... ambos me habéis pedido exactamente lo mismo. - Dice situándose en el centro de la habitación, encarando a ambos presos.
- ¿Te ha pedido que... ? - Killian abre desorbitádamente sus ojos mirando con horror a la reina de Arendelle.
- Que le ayude a devolverle la vida al que debería haber sido mi primo Gareth... -
- Exacto... al fin y al cabo, somos familia, Elsa... Se que he cometido muchos errores pero... Podemos ser una familia... Tu, mi hijo... Anna... - Al pronunciar el nombre de la hermana, la rubia lanza una mirada mortal a su propia tía.
- ¡No la escuches! ¡Solo quiere manipularte! - Killian atrae la atención de las dos mujeres. - Sabes que ayudarla puede ser peligroso... y me refiero para todo Storybrooke... -
- Mi hijo será feliz teniendo una gran familia... Todos podemos ir a Arendelle... -
- Tu quieres que tu hijo sea rei... Pero la reina de Arendelle soy yo, Ingrid. - Dice altiva.
- Además, el chico no quiere resucitar... Me lo ha dicho... -
- ¿De que demonios estas hablando? - Pregunta Ingrid molesta ante esa afirmación.
- El chico... Siempre ha sido consciente de todo lo que has hecho, bruja. - Mira duramente a su vecina de celda. - El no desea volver a la vida, lo que siempre quiso fue que lo dejaras partir. - Aprieta los dientes agarrando fuertemente uno de los barrotes que separan ambas celdas.
- Si eso es cierto... Mi primo no puede volver a la vida... - Elsa murmura para si misma, barajando sus opciones.
- ¿Es que no lo ves? ¡Dice eso por que quiere salvar su propio pellejo! Si me ayudas, te garantizo que volveras a Arendelle y te reunirás con tu hermana. -.
- ¡No! Elsa, escúchame... - Se detiene cuando ve a la rubia hurgando entre sus ropas. - ¿Pero que...? - Extrae un objeto alargado, envuelto en un pañuelo.
- No me lo puedo creer... La tienes tu... - Ingrid sonríe extasiada. - Si tu la tienes, es por que será de tu mano que se cumplirá el último deseo del genio, Elsa. - Mira esperanzada a su sobrina mientras se acerca lo posible a ella.
- ¿Por eso el genio me la ha entregado? ¿Por que sabe que estaría en esta situación? - Elsa mira a ambos y deja caer los ojos hasta la daga oculta en seda.
- No puede ser... - Killian mira asustado como la rubia desemvuelve la daga mágica. - Rubia, vamos, escúchame... - Traga grueso el nudo que se le forma en la garganta. - El genio será libre de ambas maneras... si matas a esa bruja... - Mira con odio a ingrid
- Oh, pero no serías capaz de matar a tu propia familia... - La reina de hielo, hace gala de sus dotes interpretativas, fingiendo consternación.
- Elsa... Gareth no desea volver... Me lo ha dicho. - Dice el hombre desesperado.
- Eso es imposible... Tu cerebro ha perdido todo juicio y solo escuchas lo que te conviene, pirata... -
- ¿Es eso así? ¿Es posible que Gareth si desee volver? - Pregunta la rubia perdiendo su mirada en las formas ondulantes de la magia que corre por la daga.
- Claro que si... Es tan solo un niño que hecha de menos a su madre... - El golpe surte efecto, cuando la rubia sonríe con melancolía, recordando a sus desaparecidos padres, y alza la cabeza mirando al pirata.
- Lo siento... - Dice la rubia cuando agita su mano y la celda del hombre se abre de golpe.
- Elsa, no, escúchame... tu no eres así... - Killian alza ambas manos intentando convencer a la reina de Arendelle. - De entre todas las reinas de este pueblo, tu eres la última en cometer un acto así... - Elsa se sitúa en el umbral de la celda, daga en mano.
- No lo escuches... Mírame. - La rubia mas joven voltea el rostro para mirar a su tía. - Tendrás a tu familia de vuelta... Volverás a Arendelle... Y créeme... Prefiero ser una campesina sin poderes... Que una reina de hielo... si tengo a mi hijo de vuelta. - El alarde de sinceridad es acompañado por una lágrima solitaria que se desprende de los ojos de Ingrid.
- Killian... - Elsa devuelve la mirada al hombre con tristeza. - Lo siento... - Dice con un suspiro mientras alza la daga temblorósamente.
- Pensé... Que de alguna manera habíamos conectado... - Dice el hombre resignado, bajando ambos brazos. - Se que hay algo bueno... muy bueno en ti... - Sonríe con los ojos vidriosos en el centro de la celda cuando Elsa da un paso al interior. - Y pese a lo que hagas hoy... Se que serás una reina justa... valiente... Lucharás contra quien haga falta para mantener a los tuyos a salvo... - Suspira cuando la rubia se coloca ante el. - He cometido muchos pecados... Y sinceramente... Si he de morir... Prefiero que sea a manos de alguien digno... alguien que sienta mi perdida... -
- Yo... - Titubea alzando la mano para posarla sobre el pecho del capitán. - Gracias... Por todo... Killian Jones... -
- Hazlo... - Ingrid demanda desesperada ante la interacción de los dos. - No lo pienses mas, hazlo. - Pega su rostro a los barrotes cuando Elsa alza la daga sobre su cabeza.
- No te preocupes... tranquila... - El hombre pese a su situación, sonríe después de suspirar para calmar sus nervios. - Solo me apena no haberla conocido antes, majestad... - Le guiña un ojo, sorprendiendo a Elsa cuando ve que el pirata aún tiene ganas de seducirla.
- A mi también me apena... - Susurra, coge aire y lo contiene, agarra con firmeza la daga y cierra los ojos.
- Me alegra que sea un rostro tan hermoso como el tuyo, lo último que vea... - Killian juega su última carta para salvar su vida y sonríe cuando la rubia abre de golpe sus ojos.
- ¡Hazlo ya! - Grita la reina de hielo.
- No puedo... - Relaja el agarre dejando caer la daga al suelo. - No puedo... - Centra sus ojos en el pirata a través de la neblina que causan las lágrimas acumuladas en sus ojos.
- Lo se... - Killian alza su única mano para acariciar el rostro de Elsa. - Alguien como tu no debería cargar sobre sus hombros un acto así. - Se acerca hasta posar sus labios sobre la frente de la rubia. - Eres demasiado buena para hacer algo tan malo. -
- ¡NO! - Ingrid golpea los barrotes indignada atrayendo la atención de los ocupantes de la celda contigua.
- Debería aprovechar para matarte ahora, bruja... - Killian la mira lleno de ira.
- No... vete... márchate... - Elsa les da la espalda a ambos conteniendo sus emociones. - Huye... -
- ¡Eres una inútil! - La reina de hielo ve con resignación la escena, cuando el pirata se agacha para recoger la daga. - Maldito seas capitán... esto no acaba aquí... - Dice entre dientes cuando Killian se da la vuelta, le muestra la daga, y abandona a toda prisa la comisaría.
- Hecho de menos a mi hermana... Pero eso no justifica que haga algo tan atroz, tía... - Se da la vuelta con el rostro cubierto de lágrimas. - Si el capitán tiene la daga, dudo que sea para entregársela a quien deba darle fin. - Sale de la celda sin volver a mirar a la mujer.
- Esto no acaba aquí... - Dice mas para si misma que para su sobrina.
- No... Aún no ha acabado... Pero no seré yo quien te de muerte a ti... o a Killian... - Desaparece en una nube mágica dejando a Ingrid en la soledad de su celda.
- Esto no ha hecho mas que empezar... - Sonríe pese a la situación y se siente elegantemente en el camastro.
- Pero... ¿Que...? - Una conocida voz suena desde la procedencia de la luz mágica, sorprendiendo a todos. - ¿Quieres un público concurrido para esto, verdad Azul? - El genio transmutado mira a su alrededor, observando a las hadas conteniendo la magia.
- Re... ¿Regina? - Cuando la luz remite, Tinker pregunta confundida al ver a su amiga en el centro del círculo.
- No es Regina... - Dice Azul con desprecio antes de agitar su varita mágica, haciendo que el genio vuelva a su forma original.
- ¡Sidney! ¿Por que demonios tenías la forma de Regina? - Pregunta Snow cuando se acerca cautelosa a las hadas.
- Eso solo me concierne a mi... Disculpe que no pueda dar mas explicación. - Inclina la cabeza de forma respetuosa pero también con burla.
- Esto se acaba aquí genio... - Azul da un paso hasta situarse ante el antiguo espejo. - Acabaré contigo para que el bien prevalezca... -
- ¡Por supuesto que esto se acaba aquí! - El hombre sonríe abiertamente observando al hada madrina. - Estamos a unos instantes de saber si mi último movimiento ha sido suficiente para que vuelva a mi lámpara. -
- ¿Que has hecho? - David pregunta claramente enfadado.
- No puedo responder a eso... Cosas de genio. - Se ríe volviendo su atención a Azul. - Y tu... Tu doble moral te va ha salir cara tarde o temprano... - Entrecierra la mirada con odio hacia el hada.
- Si aún no ha vuelto a la lámpara... es por que todavía no se sabe si su movimiento ha sido suficiente para cumplir con el último deseo... - Mira duramente al genio y mientras explica a los presentes. - Por lo tanto... ¡No es seguro dejarte ir! -Una caja, similar a la caja de pandora, aparece a los pies de Signey.
- ¿Queriendo ganar puntos...? - Pregunta con burla el genio.
- ¡Cállese! - Grita furiosa Azul, bajo la confusa mirada de algunas hadas.
- Si desaparezco... si el chico resucita... ¿Que harás entonces con un verdadero salvador? Todo ese poder... - Sidney sigue presionando al hada sonriendo para si mismo pese a estar retenido mágicamente.
- ¡Solo Emma es la verdadera Salvadora! ¡Producto del verdadero amor! ¡No ese bastardo impuro! - Una exclamación de sorpresa se hace audible pese a los gritos del hada madrina. - ¡Nadie merece el poder de los dioses! ¡Y menos alguien que nace de la oscuridad! - Azul controla su verborrea cuando ve que está quedando en evidencia.
- Eso es lo que deseas... Ser tu quien decida quien posee que poder... Que sea Emma la que a tu lado, sea la verdadera salvadora... ¡Pero sabes que la verdadera salvadora, es aquella que posea ese poder! ¡Ambos poderes! ¡Pese a tus intentos por arrebatarle toda luz! ¡Pese a tus tratos con el Oscuro! -
- Las fronteras están para respetarse... ¡Jamás deberá poseer la pureza que requiere! - Dice el hada entre dientes intentando controlar su respiración, aunque ya sabe que la situación se le ha ido de las manos.
- ¡Las fronteras solo privan de libertad, Azul! - Snow da un paso al frente y se coloca tras el genio. - ¿Quien no debe ser pura... hada madrina? - Entrecierra la mirada cruzándose de brazos.
- ¿Pero de quien habla... ? - Astrid murmura por lo bajo siendo prácticamente ignorada.
- Ya sabéis de quien habla... ¿Verdad? - Campanilla da un paso al centro del círculo y se dirige a las hadas. - A aquella que Azul siempre le negó ayuda... Por que debía caer en la mas absoluta oscuridad... Por que nació de la oscuridad... Nadie podía ayudarla para mantener la luz de su interior... - Detiene su mirada hasta posarse en la madre superiora que le devuelve la mirada entre la sorpresa y la ira.
- ¿Como te atreves...? - Pregunta Azul bajando varios decibelios su voz. - ¿Acaso omites todo el mal que ha hecho? ¿Acaso ignoráis de quien es hija? Su destino siempre estuvo en el lado de la Oscuridad... Es ahí a donde pertenece... - Dice tranquilizando su respiración para no exponerse mas.
- ¡Oh, por el amor de dios! ¿Y tu olvidas que investigué a Emma cuando llegó a Storybrooke? Su vida no es que digamos el camino del "Bien" - Sidney ironiza al finalizar la frase mientras hace rodar sus ojos.
- No es una asesina... Y si tuvo malas elecciones... Ya sabéis a quien se debe que Emma tuviese una vida desdichada. - Contesta la provocación del genio apretando los puños.
- No hay que ser una asesina para dejar de estar en, el que denominas, tu lado de la frontera... ¿Se puede uno corromperse y cruzar la frontera? ¿Y no se puede hacer a la inversa? Amenos, claro, seas la salvadora que tu decidas... ¡Tu frontera es una farsa en este mundo y en todos los mundos! ¡Y la verdadera salvadora te lo hará ver! -
- ¡Es y será la Reina Malvada! - En ese momento, todos los presentes fruncen el ceño ante la crudeza de la discusión. - ¡Emma es la que está destinada a ser la salvadora! ¡Como ya lo ha sido! ¡Y COMO SIEMPRE SERÁ! - Estalla harta de la discusión acercándose peligrosamente al genio.
- ¡Alto! - La poderosa voz de David rompe el momento y el hada detiene su avance. - No aprecio tu postura en todo esto, Azul... - Alza un dedo acusador ante su rostro. - Pero lo que creo importante ahora es saber si Sidney vuelve a su lámpara o no... - Deja caer su brazo suspirando incomodo. - Tenemos una emergencia entre manos... - Habla para todos los presentes. - Y cuando resolvamos todo esto, aclararemos ciertas cosas... - Después de mirar a su esposa, fija su vista de nuevo en Azul.
- Oh... - Sidney exclama, llamando la atención de los presentes. - Estamos a punto de averiguar si he cumplido con el tercer deseo... - Dice con la mirada perdida. - Estamos apunto de ver si ya he hecho todo lo posible para que la resurrección se lleve a cabo... -
- Sidney... por favor... - Snow se coloca ante el genio. - Dime que debo hacer... Que podemos hacer para que Storybrooke no desaparezca... - Mira al hombre con ojos suplicantes.
- Ingrid es mi ama... por ahora... No puedo decirte nada que interfiera en sus planes... -
- Pero si cumples con el tercer deseo... -
- Ya no lo será... -
- ¿Donde está la lámpara? - Pregunta de forma seria.
- No hasta que se cumpla el deseo... -. Contesta con la mirada perdida de nuevo.
- ¿Lo tienes todo? - Belle pregunta desde la puerta de la biblioteca.
- Si... He recogido los libros... Quiero mi madre no solo tenga la versión de la declaración... - Carga su mochila al hombro si camina hasta la entrada.
- Es curioso... Cuando hemos encontrado esas leyendas... era todo muy confuso pero ahora... Todo tiene sentido. - Cierra la puerta de la biblioteca y camina hasta el coche de Gold. - Es como ver que un cuento no es solo un cuento... Si no un informe de un acontecimiento pasado... - Arranca el vehículo cuando Henry se sienta en el lado del copiloto.
- La historia de mi vida... - El chico niega con la cabeza mientras rée resignadamente. - Parece que cada vez que un libro cae en mis manos... se convierte en realidad. -
- Cierto... - Belle le dedica una sonrisa brevemente y centra su atención en la carretera. - Creo que deberías dejar la lectura durante un tiempo, Henry. - Bromea consiguiendo que el chico asienta divertido con la cabeza.
- Lo tendré en cuen... - Corta su frase entrecerrando la mirada en un punto concreto. - ¿Que está pasando ahí? - Pregunta cuando el coche se acerca al hospital.
- No lo se... - Belle ralentiza la marcha del vehículo cuando se acercan al edificio. - Pero no tiene buena pinta... - Observa al personal del hospital, cuando alzan un cuerpo sobre la camilla justo al lado. - ¿Pero... Que? ¡Es Ruby! - Dice horrorizada cuando da un volantazo y frena bruscamente.
- ¡Whale! - Henry corre cuando desciende del coche, alertando al médico. - ¿Que ha pasado? - Pregunta cuando ve el desastre de la entrada mientras corren introduciendo la camilla.
- ¡No lo se! Oí un fuerte golpe y la encontré herida... - Dice con temor mientras siguen la camilla que lleva a la loba.
- ¡Oh, Dios mío, Ruby! - Belle se sitúa al lado de la camarera y observa con horror sus heridas. ¿¡Pero que hacía aquí!? - Dirige su mirada al médico.
- Dijo que estaba haciendo una ronda... La vi ir al sótano... - Dice mientras llegan a la zona de urgencias y entran en un box para atender a la loba. - Esperad aquí, dejadme hacer mi trabajo, por favor.
- ¡Mierda! - Henry golpea el suelo con el pié mientras se queda a solas con Belle en medio del pasillo. - No puedo quedarme aquí sin mas... debemos ver que hacía en el sótano... - Sin dar mas explicaciones a la esposa de su abuelo, camina hasta desaparecer por el pasillo.
- Espera... Henry... - Belle duda en su seguridad, pero sus pies se niegan a moverse de la posición. - Esto no está pasando... - Niega con la cabeza cubriendo su rostro con ambas manos, dejando salir un sollozo.
- ¿Henry? ¿Que haces aquí, muchacho? - Jack de seguridad pregunta extrañado, al ver acercarse al chico.
- Ruby está arriba... herida... - Dice recuperando el aliento después de correr hasta su posición. - ¿Sabes a que vino aquí? -
- Es horrible chico... lo siento... - Niega con la cabeza mientras se levanta y se sitúa al lado de Henry. - Vino justo después que tu madre... la adoptiva... Estuvieron unos pocos minutos dentro y después se fueron... - El joven asiente entendiendo.
- ¿Supongo que no me dejarías entrar, verdad? - Pregunta conociendo la respuesta.
- Sabes que no puedo chico... Pero ven con un adulto, y haré una excepción viendo la situación actual, ¿De acuerdo? - Posa su mano sobre su hombro y Henry asiente con una sonrisa conforme.
- De acuerdo, hasta luego, Jack. - Corre el camino de vuelta hasta la zona de urgencias donde encuentra a Belle conteniendo las lágrimas.
- ¿Has... descubierto algo? - Pregunta manteniendo la compostura.
- Ruby estuvo en el ala de psiquiatría... Entró siguiendo ha Sidney... Bueno, a Sidney siendo mi madre... - Dice molesto.
- Veremos que pasó ahí dentro, enton... - La presencia de Whale tiene la atención de ambos cuando sale del box. - Whale... ¿Como está...? -
- Tengo que preparar un quirófano... - Dice con preocupación. - Tiene un pulmón perforado, cada minuto cuenta. - Posa una mano sobre el hombro de la mujer. - Podéis entrar a verla mientras todo esta listo. - Deja que ambos entren en el box, mientras el equipo médico se dedica a preparar la operación.
- Tenemos que llamar a mis madres... - Dice el chico mientras observa el rostro pálido de la loba, entubada y con una máquina ayudándola a mantenerla con vida.
- Oh Ruby... - Belle acaricia la mano de la camarera mientras el chico extrae su teléfono...
No se el tiempo que nos queda... el tiempo que me queda... No se en que momento se desatará el Caos... Y por eso quiero mostrarle lo que significa para mi... pero... ¿Por que soy incapaz de decir con palabras lo que siento? ¿Todo lo que me hace sentir? Pero sé que ni siquiera soy capaz de formular esas palabras en mi mente... es como... Darle sentido a todo... y si lo hago, se que no seré capaz de dejarla ir... de cumplir mi maldito destino una vez mas... No tengo derecho ha decirselo... Por que los villanos no tenemos finales felices... Ahora lo veo mas claro que nunca... Ahora lo acepto, cuando mas llena me siento...
Me mira confusa, pero la excitación del momento la convence de que no es momento de preguntas... y me alegro... Si preguntase las cuestiones correctas, no tengo garantías de que no me desmoronaría... De que no hundiese mi cabeza en su cuello y dejar que me acune en un llanto desesperado... No, no es algo que me pueda permitir... debo ser fuerte, por ella, por Henry... por mi...
Sentada sobre ella, beso sus labios borrando toda angustia de mi interior... Es la suavidad de su piel la que me transporta a un mundo diferente, en el que solo existimos ella y yo... Su cuello recibe mis besos y sus manos se enredan en mi pelo atrayéndome mas... Muerdo sutílmente, provocándole jadeos y que sus caderas se alcen para sentirme mas... Ese movimiento me enciende y no puedo evitar bajarme de ella y colocarme entre sus piernas... Aun hay demasiada ropa entre nosotras pero de un chasquido de mis dedos, hago que todas las prendas acaben de forma desordenada, esparcidas por la habitación...
- ¡Mmmhhh! - Un gemido de sorpresa, suena en la garganta de la rubia, cuando siente el contacto piel con piel. - Joder, Regina... - Jadea contoneando las caderas para sentir a su amante contra su excitación.
- ¿Algún inconveniente... ? - Murmura sobre la piel expuesta mientras desciende hasta el pecho de la salvadora, arrastrando sus labios.
- Ninguno... - Suspira atrayendo la boca de la morena a la suya en un rápido beso. - No es tiempo... lo que nos sobra... - Jadea fuertemente cuando los labios de la reina envuelven uno de sus pezones extremadamente duros.
- Me alegra que estés de acuerdo... - pasea su lengua y sus dientes por ambos pechos, antes de comenzar a descender por su abdomen. - Deseaba hacer esto... - Dice bajando mordiendo cada abdominal definida que encuentra.
- ¡Aahmm...! - Los gemidos de la rubia se repiten cuando la morena sigue descendiendo y con ambas manos separa las piernas de la sheriff.
- Me encanta que me recibas así... - La ex alcaldesa observa la clara humedad acumulada entre las piernas de la salvadora y justo antes de hundir su rostro en ella, el timbre estridente del teléfono de la rubia, resuena en la habitación.
- Mierda... - Emma, mira la procedencia del sonido, descubriendo sus pantalones colgados del cabecero de la cama. - Joder... espera... Puede ser urgente... - Atrae su propio pantalón y extrae el teléfono mientras Regina se dedica a besar el interior de los muslos de la salvadora.
- ¿Quien es? - Pregunta paseando su lengua por la ingle de la rubia.
- Ammh... Es Henry... Estate quieta... - Dice desesperada justo antes de contestar. - Chico ¿Que ocurre? - Regina apoya la mandíbula sobre la pierna de Emma observando atentamente. - Espera, espera... Mas despacio Henry... - Regina hace rodar sus ojos hasta volver a centrarse en la humedad de la rubia. - ¿Que? ¿Cuando, ahoraaahh? - Se le escapa un jadeo y mira duramente a la morena entre sus piernas, que se divierte soplando aire frío en su centro. - Oh cariño... - Detiene con su otra mano a Regina para que preste atención. - No te preocupes, Ruby es fuerte, se recuperará... - Mira con temor a la mujer situada aún entre sus piernas.
- ¿Que ha pasado? - Regina pregunta ya convencida de que la llamada es de verdad importante.
- Es, Ruby... La han atacado... está muy mal herida y ahora la llevarán a quirófano. - Dice manteniendo el aparato junto a su rostro.
- Trae... - La morena vuelve a apoyarse sobre la salvadora, demandando el teléfono. - ¿Henry? Soy mamá... - Con su mano libre coge la mano de la rubia y besa sus nudillos para tranquilizarla.
- ¡Mamá! Es... es Ruby. ¡Está gravemente herida! - Dice el chico lleno de temor.
- Henry tranquilo... ¿Con quien estas? - Emma pasa su otra mano por el cabello oscuro, ordenando sus mechones, mientras escucha atentamente.
- Con Belle... Salíamos de la biblioteca y al pasar por delante del hospital, vimos que algo había sucedido y... y... - Solloza preso de los nervios.
- No te preocupes... Pásame a Belle. - Sonríe para tranquilizar a la rubia. - ¿Belle? -
- Oh, Regina... Esto es horrible... Ruby está intubada y tiene un pulmón perforado y... -
- Belle, relájate. Escúchame. En donde se encuentra Ruby... ¿Hay ventana? -
- Em... Si, pero, que tiene que... -
- ¿Que orientación tiene la ventana? - Pregunta interrumpiendo a la bibliotecaria.
- ¿Que...? Pues... Sur... Sur-Este... Creo... - Belle contesta claramente confundida.
- Es decir, que desde esa ventana se puede ver la Luna... Haz una cosa. Aparta toda persiana, cortina o cualquier objeto que obstaculice la entrada de la luz lunar... - Guiña un ojo a la rubia cuando esta frunce el ceño.
- Esta bien... Henry... ¿Puedes apartar ese biombo de ahí? ...Ya está... Creo que ya te entiendo... -
- Acerca a Ruby a la ventana, si debes desconectar el respirador, alzo... No te preocupes. -
- ¿Estas segura? -
- Ruby es un ser mágico... No lo confundamos con un ser con magia, como yo... yo puedo curarme a mi misma... Pero la naturaleza de Ruby hace que sea un influjo exterior lo que necesita para sanar. Hemos tenido la suerte de que hoy es la última noche del ciclo lunar... -
- De acuerdo... Henry, sostén el teléfono. - Emma gesticula con los labios un "¿Funcionará?" Y la morena asiente con la cabeza segura, mientras espera al chico ponerse al teléfono. - Hey, mamá... Ahora estamos colocando a Ruby... Belle por seguridad, sigue ventilando aire con un balón... No ocurre na... ¡Oh Dios mío! -
- Se recupera ¿Cierto? -
- Acaba de abrir los ojos... los cortes están desapareciendo... Oh mierda, te tengo que dejar, está intentando respirar por si misma... y tengo... que ayudar a Belle... Gracias, mamá, te quiero! -
- Yo también te qui... - Regina mira el móvil cuando Henry ha cortado la llamada. - ...Quiero - Observa las dudas de la rubia cuando lanza el teléfono, al otro lado de la cama. - La loba está vivita y coleando... No te preocupes. -
- Ufff... - La rubia se deja caer pesadamente sobre la cama, relajándose al fin. - Menos mal... - Cierra los ojos suspirando ruidosamente.
- Si... ¿Por donde iba? A ya... - Regina vuelve a hundir su rostro entre las piernas de la mujer, y no espera ni un segundo, cuando lanza su lengua a pasear por toda la longitud del sexo.
- ¡Joder, Regina! - Las manos de Emma vuelan hasta la cabeza de la morena, tensando todo su cuerpo. - Eso aaahhh... ha sido a traición... Mmmmpppfff...! - Muerde su propio labio inferior resistiendo la sensación que provocan los labios de la morena rodeando su clítoris.
- Oh si... Adoro el sabor de la venganza... - Sonríe malévolamente cuando la salvadora mira a los ojos marrones que emergen de entre sus piernas. - No creías que iba a pasar por alto lo de la cocina... ¿Verdad? - Vuelve a atacar ferozmente el sexo de la rubia, hundiendo su lengua en su interior.
- Ohh... Mierda... Ahmm... - Gime sin control enredando sus dedos en el cabello oscuro. - Regina... Esto no va a quedar asiiimm... - Comienza a contonear sus caderas acompañando el movimiento de la boca sobre su intimidad.
Ojalá esto no quede así... Ojalá tuviésemos mas momentos como este... Y si hubiesen garantías de que todo acabará bien para mi... Ojalá esto sea parte del resto de nuestras vidas...
Hasta aquí el capítulo! Para no variar, me ha quedado algo extenso... Pero aún así, espero que haya gustado!
Killian ha convencido a Elsa y ha huido con la daga mágica! En el próximo capítulo veremos si consigue huir!
Ruby recuperandose! Lo siento, tenía que noquearla lo suficiente para que la historia continue, jeje
¿Este era el propósito de Sidney? ¿Volverá a su lámpara? Yyyy en el próximo lo veremos junto a sus últimas palabras!
Y Regina aprovechando lo que se suponen, sus últimos momentos con la Salvadora? ¿Que hará Emma? ¿Podrá hacer algo cuando la ex Reina Malvada quiere evitar que se entrometa entre ella y su destino?
Todas estas respuestas en el siguiente capítulo!
Saludos y comentad! (No estaría mal :P)
