Mas tarde con el Black Dragon.
Como era de esperarse, los del clan de criminales se acostumbraban a levantarse tarde, ahora su líder se encontraba relajado en su oficina mirando la TV.
Eso causo, que miles quedaran sin agua y sin alimentos – informo la noticiera.
Jaja, adoro los finales felices – comento Kano ante la noticia.
En ese momento la puerta de su sala se abrió de repente, el mercenario suspiro molesto ante su visita.
¿Qué quieres? – pregunto cabreado el homicida.
Perdón, por la interrupción jefe – se disculpó Tremor.
Colega…estoy tratando de hacer mis deberes… y me interrumpes – confeso algo disgustado Kano – Mejor dime que sucede antes que me arrepienta.
No le va a gustar… - dijo el ninja.
Luego…
Drake había vuelto a su habitación como si nada hubiera pasado, el estaba durmiendo tranquilamente hasta que…
¡DRAKE! – grito su papá.
Su hijo levemente abrió los ojos al escuchar que lo estaban llamando.
¡DRAKEE! – volvió a gritar, pero más enojado.
Draco rápidamente se levanto de su cama, en su mente pensaría que estaba en problemas al enterarse que Cassie se había escapado.
¿Si papá? – dijo el lo más calmado posible.
¡LA ZORRA SE ESCAPO! – exclamo el jefe cuando entro en su pieza.
¿¡Que!? no te puedo creer – dijo Draco intentando estar sorprendido, poniéndose de pie.
Dime, la verdad – exigió el líder empujándolo - ¿La ayudaste a escapar?
¿Es enserio? – pregunto el hijo lo más sereno posible.
¡No te quieras pasar de listo conmigo! – aseguro el jefe - ¡La chica se escapó! ¡Tú la ayudaste!
Sabes… tu tienes la culpa de que ella se haya escapado – refuto el moreno.
¡Que! ¡YO! – reclamo el homicida, confusamente.
Solamente tenían que entregarla para que pudiéramos ganar el dinero y la información – declaro Drake, molestando más a su padre – Pero no… decidiste dejarla encerrada dándole el tiempo suficiente para que ideara un plan de escape y ahora nos quedamos sin dinero y sin las armas…Ah y sabes que es peor… que lo más probable es que ya nos delato ante los demás.
Pese a que estaba furioso, Kano comenzó a pensar en su error y que el argumento que le dio su hijo era irrefutable, así que lo único que hizo fue aceptar la verdad, de la frustración que tenia le dio un fuerte golpe a Drake dejándolo en el suelo.
Genial, solo por decirte la verdad me golpeas – desafío el moreno.
¡PEDAZO DE MIERDA! – grito Kano antes de que Elena lo detuviera.
¡Alto jefe, el dice la verdad! – interrumpió la fémina – Yo sé lo que paso.
¿Qué dices? – pregunto su superior.
Eran como las 4 de la mañana cuando me levante para ir al baño, justo pase al lado de la celda de Cass, cuando ella me llamo diciendo que tenia un dolor intenso en la parte de las piernas – mintió la chica intentando parecer lo más calmada posible – Al principio no le creí, hasta que la vi llorar del supuesto "Dolor'', que equivocada estaba, entre a su celda dejando la puerta abierta, saque sus ataduras, grave fue mi error ya que me ataco y escapo del lugar.
Ves – señalo Drake.
Kano soltó un suspiro de frustración, dirigiéndose lentamente hacia su subordinada.
Lo lamento mucho… fue mi culpa – dijo ella, esperándose lo peor.
El mercenario la miro muy enojado, Elena era una de sus asesinas más experimentadas y viniendo eso de ella no lo dejaba tranquilo.
¡Que estúpida eres! – exclamo Kano, tomándola por el cuello – Pensé que eras más lista que el resto.
Perdón, jefe – dijo la mujer, intentando respirar.
¡Inútil! – dijo él solamente, soltándola.
La pelicastaña tosió varias veces mientras recuperaba el aliento, Drake le dio unas palmadas en la espalda para poder ayudarla.
Por su parte Kano salió de la habitación totalmente frustrado.
¿Cómo estás? – pregunto el a su compañera.
No es nada, estoy bien – aseguro ella.
- ¿Por qué hiciste eso?
Una buena soldada jamás deja solo a un compañero, somos amigos recuerdas – dijo Elena dándole una sonrisa.
Es obvio que te gusta esa tal Cassie, lastima que ella ya tiene pareja, tal vez lo que dijo Kano sea verdad… preferiría sacrificarme por los que quiero y no quiero que el te trate peor que a nosotros – admitió feliz la fémina.
Muchas gracias – dijo Draco.
De vuelta con las SF.
Después de un día productivo, Cass y Julián volvieron a casa, ambos estaban en el living viendo la TV hasta que el reloj toco las 21:00 hrs.
¡Ahhh! – bostezo la rubia y poniéndose de pies mientras se estiraba – Me voy a la cama.
¿A las 21? – pregunto confuso el pelinegro – Oh debe ser por dormir muchas veces en el piso.
Pues sí, hecho de menos mi camita y… - confeso la rubia guiñándole un ojo a su pareja – Y un cuerpo abrigado a mi lado.
¡Cass! Después iré, aun no tengo sueño – dijo el riendo antes de recordar el regalo de Sonya - ¡Espera!
Rápidamente se dirigió a la cocina saliendo con el presente en sus manos.
Se que no lo quisiste – dijo el entregándole el artefacto. – Pero Creo que deberías tenerlo.
¿Lo sacaste de la basura? – pregunto la chica riendo.
Creo yo, que lo hiciste estando aun enojada con Sonya y supongo que ya no lo estas ¿No es así? – cuestiono curioso Julián.
Gracias Julián – dijo Cassie dándole un abrazo y un tierno beso – También echaba de menos tus labios.
Lo mismo digo – dijo el devolviendo el abrazo – Buenas noches linda.
Ya al separarse, la rubia fue hacia su habitación acostándose boca abajo para poder ver mejor la carta.
Para mi querida hija:
Se lo que estarás pensando que soy la peor madre del mundo por haber olvidado el cumpleaños de mi única hija. Se que no soy la mejor expresando mis emociones. Pero tienes que saber que eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, casi nunca te lo digo, pero es que te amo más que a nada en el mundo, feliz cumpleaños hija y que cumplas muchos más.
Con amor Mamá.
Cassie sonrió feliz ante la sincera carta de su progenitora, la doblo con cuidado dejándola dentro del cajón, ahora abrió su regalo el cual era un cheque de $1000 dólares los cuales podría cobrar y gastarlos en lo que ella quisiera.
Con todo el enojo ya fuera de ella, se animo a llamar a su madre.
- ¿Hola?
-Hola mamá.
- ¿Cómo estás hija?
- Yo estoy bien… pues abrí tu regalo después de todo ya que antes seguía enojada contigo por lo que tu ya sabes… y quería decirte muchas gracias por el regalo.
-De nada hija, se que soy muy enojona y dura con todos ustedes en especial contigo, así que decidí regalarte dinero para que lo gastes en lo que quieras, pueden ser drogas o alcohol lo que tu quieras ya que no te diré nada por esto, aunque creo que a Julián no le gustara que lo malgastes en eso.
- ¿Y qué tal si entre los 2 gastamos estos verdes?
-Claro, por mi no hay problema, solo dime cuando.
-Yo te aviso, ahora estoy muy cansada y me iré a dormir, eso es todo, adiós.
-Buenas noches hija, te amo.
Ella colgó su celular, dejándolo cargando sobre su cajón antes de abrir las tapas de su cama las cuales extrañaba muchísimo, sin nada más cayo en los brazos de Morfeo.
Mientras tanto Julián siguió en la sala de estar viendo tele hasta aburrirse.
Demasiado para eso – dijo el, levantándose del sillón.
Iba a ir hacia la habitación antes de recordar un artefacto que guardo por muchos años, fue hacia un cajón del cual saco la diadema la cual intento reparar sin obtener resultados.
Fui tan estúpido, tuve que haberme ido contigo cuando tuve la oportunidad – comento el pelinegro con añoranza – Tal vez todo hubiera sido diferente.
Al demonio – dijo el guardándola – Me iré a dormir.
1 semana después…
Era un día soleado, Cassie salió a trotar en los bordes de la playa mientras iba escuchando música en su reproductor, siguió su recorrido hasta el parque de diversiones que estaba en el muelle hasta ver a alguien conocido mirando el mar a lo lejos.
¿Qué haces aquí? – pregunto ella.
Drake se dio la vuelta, para ver quien le había hablado.
Me tome el día libre – informo el moreno.
Vaya, pensé que los Black Dragon tenían días libres – dijo la rubia.
Y además solo estaba viendo el océano – confeso Draco.
Cassie se paro junto a él, también mirando el mar.
Ya que estas aquí ¿Qué están tramando? – interrogo curiosa ella.
Je, si quieres saberlo, tendrás que hacerme hablar – desafío riendo el hijo de Kano.
Lo haría, pero… ahora estoy en mi descanso – dijo la chica.
Gracias entonces – dijo el aclarándose la garganta – Como va todo después de que hayas regresado.
-Todo igual, salvo que ahora mamá esta mas al tanto de mí.
- Y ¿vienes aquí con frecuencia?
- Se podría decir que si, los juegos, la comida y el mar.
- ¿Hace cuánto?
- Bueno, la primera vez fue solo una coincidencia ya que me habían pedido juntarme con mis viejos en su oficina para decirme algo, yo pensé que nos divertiríamos en familia, lastimosamente para mí, solo para decirme que ellos se iban a divorciar y pues para desestresarme vine aquí.
- Eso debe ser duro.
-Pero están en buenos términos ahora, no como antes que no se querían ver ni en pintura, suelo venir aquí ya que el sonido del mar me calma.
- Ojalá me pudiera calmar a mí también.
- ¿Qué tal si nos divertimos con las atracciones de este lugar? Supongo que traes dinero ¿No?
- Si tengo algo, vámonos entonces.
Esto será divertido – dijo Cassie siguiendo a Drake a comprar boletos para subirse primero a la montaña rusa.
Mas tarde, pero en casa de Julián…
¡Cass, ya llegué! – anuncio el pelinegro sin obtener respuesta - ¡Cass… CASS!
Aun no llega, ya va a anochecer – dijo Julián mirando la hora – Tendré que esperarla, de lo olvidadiza que es, aseguro que olvido sus llaves.
Luego de una hora…
¡TOC, TOC, TOC!
Aquel ruido hizo que el pelinegro despertara ya que se encontraba dormido sobre el sillón.
¡Un momento! – dijo él.
¡TOC, TOC, TOC!
¡YA VOY! – dijo más fuerte.
Cuando el abrió la puerta, la rubia a quien esperaba se asomó, parecía estar en estado de ebriedad ya que en la mirada se notaba.
Hola Julián – dijo ella intentando parecer normal.
¿Dónde estabas Cass? – pregunto el yendo al grano.
Tenia el día libre así que salí a hacer un poco de ejercicio, ¿No te lo dije? – dijo ella entrando.
Saliste a hacer ejercicio y vuelves en ese estado – refuto el, cerrando la entrada - ¿Qué mierda hiciste?
-Estaba tranquilamente en el muelle y me encontré a Drake, parecía un poco estresado y pues nos subimos a varios juegos en el parque y tomamos unas cuantas copas.
-Creo que seriamente tengo que mandarte a un centro de rehabilitación por tus problemas con el alcohol.
- ¡Ey es mi vida ok! ¡El solo quería desestresarse de sus cosas! ¡Además sabes que el no es un mal tipo!
¿No es un mal tipo? – se burlo Julián - ¿A cuantos perdimos ese día por culpa de ellos? ¿Qué es lo que me hicieron ellos a mí?
-Bueno lo sé, tienes razón ya la cague ok, ya no tienes que estarme sermoneando.
- ¿Cuántas veces tenemos que ir sobre lo mismo?
- ¡Sabes que púdrete si, me iré a la cama ahora!
-Mejor así, mañana me hablaras mejor ya que lo más probable es que no te acuerdes que tuvimos esta discusión.
Espero que el sofá sea cómodo para ti – dijo la rubia irónicamente mientras se tambaleaba para ir a su habitación – Hasta mañana.
Esto acabara mal – murmuro Julián.
Continuara…
