Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.


29. Arder

Un gran estruendo resonó por toda la fragua abandonada. Los asistentes de Otr intercambiaron miradas nerviosas.

—La puerta principal, mi Lord... —Uno de ellos se atrevió a declarar.

Otr le lanzó una última mirada furiosa a Loki y se volvió hacia sus secuaces.

—Enciéndanla.

—Pero... mi Lord, ¡el Seidr* no tendrá a dónde ir! Sin que usted se lo ordene, él no podrá canalizarlo en los cristales de almacenamiento. El vínculo no está bajo su control...

—¡HÁGANLO! —les gritó Otr—. ¡No he llegado tan lejos para detenerme ahora! ¡El poder de Yggdrasil está en mis manos! ¡El esclavo se someterá como mi propiedad o arderá vivo en esa jaula!

Afuera, Tony levantó su placa frontal.

—¡Thor! ¡Tenemos que irnos! ¡Ya! ¡Ahora!

Los artesanos se apartaron corriendo de la entrada. Habían estado debilitando puntos clave de los gigantescos portones. Thor levantó el martillo, un relámpago recorrió su brazo y se arqueó en dirección al suelo. Lo estrelló contra él, canalizando la fuerza de su relámpago en las cerraduras metálicas, los pernos y los barrotes que los sujetaban. Transcurrió un segundo interminable, el aire olía a ozono y a madera quemada. La debilitada estructura se destrozó, fragmentos de madera y metal volaron por los aires.

Tony agarró a Thor por la cintura y despegó. El dron ya había mapeado la ruta de acceso y Tony podría sortear los recodos más rápido que Thor. Pasaron como una ráfaga de luz delante de unos pocos sorprendidos mercenarios en el primer patio. Los artesanos se encargarían de ellos. Tony los conducía a un ritmo peligroso, demasiado rápido para los estrechos pasillos. Thor destrozó las paredes cuando se vieron demasiado arrinconados, manteniéndolos en curso y conservando la velocidad.

Salieron a un espacio descubierto en el interior de la fragua, el viento de su salvaje viaje soplando a su alrededor. La diabólica máquina de Otr había florecido como una flor siniestra. La carcasa estaba rota revelando un conjunto de cristales protuberantes. Brillaban y parpadeaban débilmente, dispuestos en el metal como huevos de insectos esperando eclosionar. Un gemido agudo provino de la máquina, casi imperceptible. Debajo, Loki se arrodillaba agachado en la jaula.

Tony arrojó a Thor en dirección a Otr y aterrizó junto a la jaula. Los barrotes daban vueltas lentamente iluminados con una tenue luz, como nubes moviéndose alrededor del sol. La luz estaba derramándose en la jaula, de una manera intensa y errática. Loki trató de apartarse, pero provenía de todos lados. No tenía a dónde ir. La luz ascendía por sus pies y rodillas, hundiéndose, creciendo más y más intensa, apilándose en él como las olas en la playa. Loki estaba temblando violentamente, ojos cerrados con fuerza, labios moviéndose en alguna expresión silenciosa. Para su horror, Tony vio que las puntas del cabello del dios empezaban a humear y a rizarse, como si estuviera demasiado cerca del fuego. Lágrimas brotaban de sus ojos cerrados.

Tony recuperó la voz.

—¡LOKI! —gritó, pero su voz sonó muy, muy lejana, incluso para sus propios oídos. Sus ojos ardían y lagrimeaban, no podía enfocarlo. Loki estaba desapareciendo bajo la luz, su forma difuminándose, ardiendo incluso mientras Tony lo observaba y le gritaba.

Tony le disparó a la cerradura de la jaula una y otra vez. Las ráfagas del repulsor se hundieron en la luz circundante y desaparecieron, sin surgir efecto. Thor lo agarró, gritándole al oído, pero Tony no pudo escucharle. El viento los atravesó, agrupándose en la jaula, caliente con magia y sombras. Thor estaba gritando, repitiendo algo una y otra vez, sacudiendo a Tony como si fuese un trapo. Tony empujó a Thor, apartándolo, sabía qué tenía que hacer.

La jaula era como un horno. Tony se obligó a acercarse tanto como pudo. Puso al límite el amplificador del traje y gritó desesperadamente:

—¡Loki! ¡Canalízalo hacia los cristales! —Los señaló, incluso aunque sabía que Loki no podía verlo—. ¡Loki! Loki! ¡Canalízalo hacia los cristales! ¡Por favor! ¡Por favor! —La bruma sobre la jaula brillaba y se retorcía, el calor golpeteaba contra la armadura. Loki estaba atrapado en el centro de aquel infierno, indefenso.

Necesitaba acercarse. Agarró un barrote de la jaula y se tiró contra ella, encendiendo una luz roja en su HUD* mientras el calor inmediatamente comprometía su traje. La palma de su mano ardía donde se agarraba al metal. Estiró la mano a través de los barrotes, sientiendose enfermo mientras la luz circundante invadía su guantelete. Tocó el hombro de Loki, restos de seda verde cayeron, ardiendo. Loki volteó la cabeza, aterrorizados ojos verdes se abrieron de par en par al observar las luces blancas de Iron Man.

Tony volvió a intentarlo:

—¡Los cristales! —gritó, señalándolos nuevamente, apenas oyendo su propia voz—. ¡Canalízalo hacia los cristales!

Por un momento desesperado, Tony pensó que Loki no le había escuchado. Después, las gemas del maldito collar brillaron en un blanco incandescente, cegador, desterrando las sombras.

Tony cayó hacia atrás, calor dominando los sistemas de enfriamiento del traje. No podía ver a Loki, solo luz cegadora y sombras retorciéndose, el poder de Yggdrasil extraído de alguna forma por aquella impía máquina. Comenzó a fluir hacia el conjunto de cristales.

El calor disminuyó rápidamente, los cristales resplandecieron cada vez más con el paso de los segundos. Thor y Tony estaban parados lado a lado, protegiendo sus ojos de la cegadora luz blanca. Tony observó por encima de su hombro y vio a Otr en el suelo con el Mjolnir sobre su espalda, inmóvil.

La luz se desvaneció abruptamente. Loki estaba sobre sus manos y rodillas, respirando con dificultad, jadeando gemidos de dolor con cada inhalación. La jaula era una forma derretida, retorcida y destruida, encorvada en el suelo a su alrededor. Las gemas en el collar aún eran terriblemente blancas y brillantes. Tony y Thor corrieron hacia Loki. Su cabello estaba quemado, su camisa de seda era harapos humeantes, sus botas y sus pantalones de cuero estaban desgastados y ennegrecidos. Le ayudaron a sentarse. Las esposas en sus muñecas habían desaparecido, derretidas, dejando horrible carne oscurecida donde habían estado. Loki estaba temblando incontrolablemente. Se tambaleó hacia Tony y Thor, manos agarrándolos con fuerza.

—¡Viniste! —jadeó—. ¡Viniste!

Thor y Tony lo envolvieron en un abrazo de oso, sosteniéndolo fuertemente entre ellos. Tony se quitó el casco y los guanteletes, haciendo una mueca por su mano quemada. Thor envolvió sus brazos en su hermano desde atrás, Tony envolvió sus brazos al rededor del dios por el frente. Sus brazos se enredaron, firmes, fuertes y seguros. Habían recuperado a Loki, y no planeaban soltarle.


N/T.

Seidr: es magia o poder extraído de Yggdrasil.

HUD: siglas de Head-Up Display, es decir, la visualización frontal del traje.

Algo más, sé que muchas cosas no van a quedar claras (los cristales, por ejemplo), pero eso se aclarará más adelante en el fic.