Hola!.. Quiero agradecer por todos lo reviews :)... no puedo creer que llegué al 500 :o!.. es demasiado emocionante! ...

´Quiero decir que este cap está dedicado a una niñita que en algún momento fue adorbale, pero que cada día se pone más violenta xD!...! no, mentira... éste cap va dedicado especialmente a Jose.C por su apoyo en todos los capítulos del fic y por seguir mis consejos literarios (espero que leas pronto Crepúsculo).. :)

un besito a todos en general y, como estoy algo apurada (demasiado inspirada y necesito escribir un nuevo chap), quiero aclarar una duda que alguien me hizo en un review... con respecto a Voldemort... no desesperen, ya aparecerá (siempre tan cargante! xD) y.. no, no tengo todo el fic ya escrito, pero voy algo más adelantada de lo que publico :)

Espero sus saludines!

Ember


Capítulo XXIX: Buscando la oportunidad.

Tal como Pansy se lo había asegurado.

Había llegado a la fiesta usando el pasadizo secreto que llegaba a la tienda de ropa "Tiros largos Moda", para luego limitarse a esperar que su amiga cumpliera su parte del plan. Y ella había cumplido…

Las había visto llegar, Pansy sonriendo y Granger con un gesto de impresión que aún le provocaba risa cuando lo recordaba. La Slytherin le hablaba con naturalidad y luego la jaló hacia una de las mesas del fondo, donde se tenía una panorámica de toda la pista de baile.

Él, por su parte, había prometido que iría solo, deshaciéndose de Williamson que lo tenía loco con sus comentarios susurrantes y su sonrisa de mosca muerta, para que así nada ni nadie pudiera estropear todo lo planeado por la muchacha…

Se dejó ver entre la gente y clavó sus ojos en la castaña, saboreando con ellos cada gesto de ella. Se veía linda, con sus mejillas sonrosadas por el calor y esa camiseta negra que acentuaba su escote y disimulaba el vientre que aún mantenía un par de kilos del embarazo.

De pronto ella le vio y él fue consciente de su nerviosismo. La muchacha mordía su labio con ahínco y sus manos temblaban sobre la mesa, en búsqueda de algo con qué distraerse.

Entonces él dio un paso hacia adelante y ella saltó de la impresión, mirándolo de reojo como si no supiera que ahí él estaba. Draco sonrió ante esto y caminó, seguro, altivo y galante… a buscar una oportunidad de remendar el daño hecho, daño que no le agradaba causar a la madre de su hijo, como decía él.

Hermione lo vio avanzar y entrelazó sus manos con fuerza, bajando la mirada a la mesa y tarareando la letra de la canción que sonaba, como si cantar pudiera relajarla en ese momento.

- ¿qué tal Pansy?- escuchó que saludaba cerca de ellas, viendo como una de sus manos se apoyaba en la mesa.

- ¡Draco!, que sorpresa verte- señaló la muchacha, sonriendo ante la desfachatez de su mentira.

Hermione sentía su corazón latir y no quería elevar la mirada, no, no quería hundirse en esos ojos grises que ahora la miraban…

- más sorpresa es verte a ti… y a Granger aquí- señaló apuntando a la castaña que aún miraba hacía abajo.

-sácame a bailar- le gesticulaba Pansy exageradamente al rubio- ¡ahora!

- Pansy, vamos a bailar- le ordenó. Él no pretendía preguntarle si quería, sólo los inseguros de su hombría hacían eso.

- lo siento Draco no puedo, Nott estuvo acá hace un momento y me pidió que lo acompañará a poner la música- explicó Pansy haciendo una seña al muchacho, diciéndole que ya iba- permiso- se disculpó, dirigiéndose hacía la castaña que recién ahí levantó la mirada… una mirada completa de horror y de asombro en ese momento.

- Granger…- murmuró entonces Draco sentándose a su lado, con todo el desplante de su elegancia que solía llevar con él- … supongo que quedamos los dos entonces.

Hermione lo miró indignada y sonrió, una sonrisa absolutamente falsa desde cualquier punto de vista.

- claro Malfoy… tú, yo y las otras cien personas que están aquí- espetó de forma irónica, desviando de inmediato sus ojos hacia la pista de baile.

Draco sonrió hacia el comentario de la muchacha e intento proseguir con la conversación, aunque algo dentro de él le decía que Hermione no era de aquellas que se dejaban seducir con las mismas tetras que usaba en las otras chicas.

- bailemos- soltó sin más, no como una pregunta, si no como un hecho y se levantó del asiento y la miró, esperando que ella se levantará.

Hermione posó sus ojos asombrados en él y rió, rió por la ingenuidad de Draco… ¿cómo se le ocurría que ella aceptaría bailar con él?, aunque por dentro lo deseara con todo su ser. No, ella debía ser firme… ahora no tenía excusa como el alcohol para dejarse caer.

- olvídalo, antes muerta que bailar contigo- explicó y volvió a desviar la vista, no quería saber cómo reaccionaría el muchacho ante su negativa.

Draco enarco una ceja impresionado y la llamita de la rabia comenzó a emerger en él… ¿qué se cree?, yo haciendo todo el esfuerzo … ¡y ella se niega!. Lo mejor será decirle a Pansy que su amiga es insufrible y que prefiero… ¡uf!, diablos, en verdad no hay nada más que pueda hacer…

El muchacho respiró hondamente y contó hasta tres para calmarse, entonces caminó justo frente a Hermione y se agachó un poco, lo suficiente para que ella no pudiera desviar su mirada a la pista de baile, entonces con su voz seductora y áspera… aquella que surgía sólo cuando lo que iba a decir superaba su orgullo y ego, preguntó:

- ¿quieres bailar conmigo?-.

Hermione se paralizó y, mordiéndose el labio, clavo sus ojos en los del chico, intentando descubrir si quien tenía frente a ella era realmente Draco Malfoy o era otra persona con poción multijugos.

Lo miró tímida y sintió como un rubor asomaba por sus mejillas, haciéndola involuntariamente sonreír. Y a pesar de todo su raciocinio, de todo aquello que había meditado los últimos tres días… no tuvo la frialdad para negarse, jamás podría negarse a una sincera súplica de Draco.

- pero todo Hogwarts está aquí- le dijo, aún reacia, aún evitando el seguro final…

- sí, pero de los presentes sólo tú, Pansy y yo estamos sobrios- explicó con una sonrisa- así que si te preocupa que te vean conmigo… probablemente nadie se acordará.

Hermione asintió en silencio, sabía que el muchacho tenía toda la razón… ¡hasta Neville estaba con sus tragos! Y antes de desmayarse ahí mismo por la falta de aire que significaba tener a Draco hablándole de tan cerca, se levantó, algo tiesa para su gusto, y caminó hasta el centro de la pista de baile, donde no llamara mucho la atención.

Draco ejecutó una de sus sonrisas galantes y le guiñó un ojo a Pansy, que se encontraba sobre una pequeña tarima y caminó tras la castaña, seguro de que ahora sólo quedaba un paso para lograr lo que se proponía.

Draco se paró frente a ella y justo cuando le estaba tomando una mano, para darle una vuelta, la música rápida empezó a cambiar y una melodía lenta y romántica sonó en el ambiente.

Hermione se puso nerviosa cuando los brazos de Draco abrazaron su cintura, acercándola a él y sintió el aliento del rubio golpeando su frente. Ella posó sus manos en el cuello del muchacho y los dejó ahí, como estacas, asustada de darle más énfasis a la situación.

Él sonrió ante el gesto y movió sus manos por la cintura de la chica, suavemente… acariciando cada centímetro sin propasarse en nada más. Ella se estremeció ante ese contacto y luego relajó sus brazos, llevando sus manos inquietas al blondo pelo del chico y lo masajeó, para ocupar en algo más su mente que no fuera sólo en escuchar los latidos de su corazón.

Draco cerró los ojos al mismo tiempo que ella lo hacía y percibió el olor a lavanda de su cabello, sus pequeñas manos jugando bajo su nuca y su simple tambaleo en el puesto donde bailaban… que se parecía mucho a levitar.

La abrazó con algo más de fuerza, sintiendo la necesidad de nunca olvidar que tan bien encajaba ella entre sus brazos y suspiró, suspiró por que necesitaba contenerse… necesitaba evitar asustarle y darle bruscamente un beso.

- ven…- le murmuró al oído cuando se percató que la canción estaba por acabar- quiero hablar contigo- le explicó, no quería ahuyentarla.

Hermione estaba tan relajada que el simple murmullo la hizo despertar y alejando un poco su cabeza del pecho del muchacho lo miró, preguntándose qué quería hablar con ella.

Después de internarse en esos ojos grises y verlos brillar bajo las luces azulinas, asintió, no podía negarle nada.

- yo iré primero… cuenta hasta cinco y búscame en el corredor que sigue al vestíbulo- le señaló y se separó de ella… alejándose entre la gente.

-1…- contaba Hermione en silencio- …2,…3,…4, y… 5- finalizó y haciéndose camino entre el mar de jóvenes que habían, llegó al corredor del cual Draco había hablado.

Era un pasillo angosto, donde algunas parejas habían decidido que era el mejor lugar para besarse y otras cosas más. Hermione miró sorprendida la falta de pudor de algunas parejas y pasó lo más rápido que pudo por ahí, aunque creyó reconocer a Parvati con un chico un año menor de Ravenclaw…

Pero cuando iba a voltearse para confirmar su visión, una mano la tomó por la cintura y la arrastró dentro de una habitación, provocando con ello un grito ahogado de la muchacha.

- ¿estás bien?- le preguntó Draco, sin la necesidad de gritar… con la puerta cerrada la música sólo era un sonido de fondo.

-sí…- murmuró Hermione y escudriñó el lugar donde estaban.

Era un armario bastante pequeño, que sólo gracias a que estaba casi vacío, ambos pudieron entrar. El muchacho estaba frente a ella, mirándola, sosteniéndola de la cintura con una mano y haciendo lumus de su varita con la otra.

La chica se sonrojó aún más y haciendo todo el esfuerzo por no parecer nerviosa. ¡Por Merlín Hermione¿cómo le hiciste caso y lo seguiste?, le preguntó:

- y… ¿de qué querías conversar?-.

Draco intento sonreír galantemente, pero el miedo que sentía en ese momento no se lo permitió. Muchas veces había estado encerrado con chicas en un armario, claro está que no era para conversar precisamente, pero jamás, jamás, se había sentido tan inseguro como en ese momento… ¿y si la hacía enojar? O, peor aún¿la hería?... cuando estaba con ella nunca sabía qué podría suceder, porque Hermione no era como las otras chicas… nunca lo sería.

- quiero hacerte una propuesta…- le murmuró, acercándose a su oído.

- ¿cuál propuesta?- interrogó Hermione, estremeciéndose con el contacto del aliento del chico.

Draco la acercó con el brazo en su cintura y apoyó su frente en la de la muchacha, para así no tener que mirarla a los ojos, cuando se humillaba no desebaba ver sus ojos…

Hermione se asustó por el movimiento del muchacho y cerró los párpados de forma automática, pero no podía apartarse, no quería apartarse…

- quiero que me des una oportunidad… de estar con mi hijo-.

La chica se tensó y sintió como una lágrima emocionada se escapaba hacía su mejilla. No lo podía creer, no era posible que Draco le estaba pidiendo permiso para algo, y no para cualquier cosa, sino para ser papá… para ser padre del hijo que en un principio había negado.

Ella separó su frente de la de él y con su mano levantó su mentón, necesitaba mirarlo, guardar en su retina ese momento de sensibilidad que mostraba el muchacho.

Draco se dejó guiar y admiró los ojos chocolates de la chica, torneados por un suave amarillo que revelaba su humedad.

Mierda… ¡la hice llorar!... ¿pero qué fue lo que hice?, pensó asustado.

Entonces ella sonrío, con una sonrisa que sólo había visto dirigida a Potty o a pobretón. Lloraba y sonreía y a pesar de que él no entendía como podía hacer ambas a la vez, supo que había acertado y que esas lágrimas no podían ser de tristeza, esos ojos iluminados no reflejaban tristeza.

- ¿estás seguro?- le preguntó finalmente.

-sí…- murmuró él y en ese momento recibió un abrazo. Hermione lo había rodeado con sus brazos y lo estaba abrazando… como sólo ella lo podría hacer.


-¡Nott, cuídado!- exclamaba Pansy al chico castaño que se tambaleaba a su lado.

Lo que le faltaba, como Draco había acompañado a Hermione al castillo, ella tuvo que quedarse unos minutos más en la fiesta… para no interrumpir. Y de paso llevarse al Slytherin que estaba más que pasado de copas.

- oh… ¿de… dóndeee salió esa tablaaa?- preguntaba el muchacho, sujetándose con una mano en la pared del túnel y con la otra del hombro de la chica.

- está ahí desde hace veinte años- respondió Pansy enojada, mientras levantaba su varita para iluminar el retrato al cual ya se acercaban.

- ahora cállate- ordenó en un susurro- si la señora Norris nos escucha es el fin de nuestras salidas… ¿entendiste?

El joven la miró con los ojos muy abiertos y asintió de manera exagerada.

Pansy bufó y dijo "luna llena" y el retrato se abrió, dejando pasar a la pareja.

Caminaron en silencio hacía las mazmorras, Nott tropezándose de vez en cuando, pero gracias a Pansy sin llegar a caer.

Doblaron por el pasillo hacía la izquierda y pasaron frente a la escalera que llevaba al despacho de Dumbledore… donde la tenue luz de una antorcha iluminaba el perímetro.

A la muchacha eso le pareció extraño, pero no le dio mayor importancia… hasta que unos pasos se escucharon alrededor. Escucho un grito ahogado y luego un viento helado sopló tras ella, como una corriente de aire que golpeaba su espalda.

Y justo cuando volteó una sombra corrió unos metros y desapareció tras un enorme cuadro que mostraba a un medimago haciendo una cirugía.

Pansy soltó a Nott y retrocedió frente a la pintura, pero el médico se veía muy concentrado en su operación y no había indicios de que lo que hubiera visto no fuera nada más que obra de su imaginación.

De pronto un ronroneo se escuchó a lo lejos y Pansy sabía que ese si era real y que significaba huída.

- vamos Nott- dijo corriendo tras el muchacho que sólo se había adelantado unos pasos con su zigzagueante caminar y jalándolo de un brazo, fueron escalera abajo… aún faltaban unos metros para encerrarse en su Sala Común.


yo y mi intriga...

¿qué era esa sombra que vio Pansy?... ¿alguien rondeando a oscuras por el castillo de Hogwarts?...

Wooow!.. nuestro caballero de hielo parece tener corazón:)... que mono, no?... aunque todos esperaban un beso... lo sé. Pero que se acerque a su hijo es el primer paso para conquistar a una madre, no creen?

y cómo se acercará a su hijo?, Hermione se lo dirá a Harry?, ese acercamiento es real o es para cumplir su misión?...

espero sus rr!... kiss!