Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.
Capítulo 29
– ¿Desean continuar?
– Sí.
Dinero y más dinero, la codicia por poseerlo era el único pensamiento en la cabeza de Hibiki. Habiendo ganado la primera ronda, el ladrón se moría de ganas por incrementar la torre de fichas que representa su floreciente riqueza. El crupier sin demoras les repartió la siguiente mano de cartas a los dos, y al levantar suavemente la mirada, Hibiki no evitó hacer contacto visual con él.
– ¿Qué haces aquí, chico? –Le cuestionó sin rodeos– ¿acaso me estás siguiendo?
– ¿Y por qué tendría que estarte siguiendo? –Frío, Gohan le regresó la pregunta– ¿será que tienes algo que ocultar y metes que sea descubierto?
– No sé de qué demonios hablas–reaccionando a la defensiva, Hibiki respondió apresuradamente–sólo quería bromear contigo, me resulta curioso verte otra vez y aún más en un sitio como éste, aunque bueno, ya nos habíamos visto la otra noche en el bar.
– Caballeros–interrumpiéndolos, el tallador les habló, dirigiéndose enseguida a Hibiki– ¿cuál será tu jugada?
Hibiki se olvidó de Gohan por un instante, mirando firmemente sus naipes. A diferencia del juego anterior, la suerte no fue tan benevolente con él. Poseía un siete de tréboles y un cuatro de diamantes, sumando el puntaje, obtenía un once. Necesitaría diez puntos más para ganar, o al menos, una cantidad cercana a veintiuno para volver a triunfar.
– ¿Por qué tardas tanto en pensar? –Gohan, rompiendo su concentración, le dijo en forma interrogativa–hace poco dijiste que era tu día de suerte, adónde se fueron esos ánimos.
– Si lo que quieres es distraerme, no lo conseguirás, niño–replicó Hibiki–me sigue sorprendiendo que tus padres te permitan salir de casa a estas horas, deberías estar en tu cama bebiendo leche con galletas…
– ¿Conque recurriendo al sarcasmo, ehh? –Ironizó Gohan–ese mismo chiste ya me lo habías dicho, deberías mejorar tu repertorio de bromas.
– ¿Y a qué viene todo esto? –Lo interrogó con leve molestia.
– No es necesario que lo diga, tú, en el fondo, sabes muy bien a lo que voy…
– No sé de qué hablas…
– ¡Caballeros! –Alzando sutilmente la voz, el crupier se hizo notar–les ruego regresar al juego…
– Quiero otra carta–Hibiki le solicitó.
– De acuerdo.
El tallador le entregó un nuevo naipe, el cual resultó ser un ocho de espadas, incrementado su sumatoria a diecinueve. Recuperando el buen humor, Hibiki sintió la suficiente confianza como para plantarse, temiendo que al pedir una cuarta carta acabara sobrepasando los veintiún puntos. Con una evidente arrogancia, le dialogó al crupier:
– Me planto.
– Muy bien–contestó mirando a Gohan–es tu turno.
– Yo también me planto–el saiyajin le indicó en un pestañeo.
Curioso, Hibiki se volteó a mirar la jugada del chico. Para su consternación, su entusiasmo recién recobrado se esfumó al ver las cartas que Gohan tenía. El adolescente presumía un diez de corazones y un as de diamantes, el as podía tomarse como uno o como once, en este caso, era obvio que Gohan lo utilizaría como un once, dándole un total de veintiuno, para ira de Hibiki.
El truco de Gohan funcionó, haber distraído a Hibiki le hizo perder la noción de las acciones.
– Eres muy afortunado–el tallador le comentó al ver su black jack.
Continuando con la partida, el crupier reveló su carta oculta. Antes de hacerlo, él ya exhibía un rey de tréboles, ahora, al descubrir su otro naipe éste se trataba de una reina de espadas. Sumándolas, el tallador conseguía un total de veinte. Viendo tal cosa Hibiki maldijo mentalmente, esta vez fue él, el que terminó perdiendo.
– Parece que los papeles se invirtieron–el crupier castigó a Hibiki quitándole su apuesta inicial, a continuación, premió a Gohan pagándole el triple por haber ganado con un black jack, adicionalmente, le dio un extra por tener una mejor mano que la suya.
– ¿Les apetece una tercera ronda?
– Sí…–Hibiki se disponía a afirmar cuando una voz cortó sus palabras.
– Oye, Van Zant está esperándote…
– ¡Qué! –Exclamó abriendo los ojos.
Gohan sólo arqueó una ceja.
– Me retiro, fue todo por hoy–apresurado, Hibiki amontonó sus fichas antes de marcharse alejándose de su joven contrincante.
– ¡Hey! –deteniéndolo en seco, Gohan lo llamó.
– ¿Qué quieres?
– Se te olvidó esto–sosteniendo una ficha entre sus dedos, Gohan se le acercó para entregársela.
– Quédatela, considérala un regalo–con sutil burla, Hibiki acotó–ahora vete a casa, tu mamá debe estar preguntándose dónde estás.
– Te la devolveré muy pronto…
Viéndolo alejarse, Gohan miró el ambiente que lo rodeaba, en las otras mesas los apostadores proseguían con sus juegos sin dejar de beber y fumar. Estando tantos criminales reunidos en un mismo sitio, al chico no le fue difícil preguntarse cómo era posible que la policía no hiciera algo para arrestarlos. Bufando, Gohan se convenció de que esa tarea recaería en él sin poder oponerse.
Y con tal pensamiento, el saiyajin, inquieto, se humedecía sus labios. Ansioso por hacer lo que realmente quería, caminó aceleradamente, ocultándose detrás de una de las columnas del edificio. Sin vacilación accionó su reloj, su álter ego justiciero se materializó reemplazándolo en un santiamén. Dando un rápido vistazo, avistó a Hibiki marchándose y no queriendo perderlo, actuó.
– ¡Oye!
Escuchando que alguien le hablaba, Hibiki se dio la vuelta, topándose para su inmensa sorpresa con…
– Te dije que te la devolvería muy pronto–alegó el Gran Saiyaman, tirándole la ficha al rostro.
– ¿Cómo diablos entraste aquí? –cuestionándole en voz baja, Hibiki recordó la pesadilla que días atrás casi le roba la cordura.
– El cómo no importa, sólo importa el por qué.
– ¿Por qué…?
– Vine para que hablemos…
– ¿De qué?
– De Videl–le dijo con dureza–y por tu propia seguridad, te recomiendo no mentirme…
– ¿Estoy soñando?
– Para tu desdicha, no.
– ¡Pero qué demonios hace él aquí!
Rompiendo la tenue burbuja que los envolvía, uno de los matones bajo las órdenes de Van Zant se congeló al ver al héroe en el casino. Su vociferación provocó una avalancha de miradas que se aglomeraron en un mismo punto, la diversión oficialmente finalizó. Instintivamente, los hombres empuñaron sus armas olvidándose de las cartas y el licor, las mujeres fueron más listas: huyeron.
A ciencia cierta, Gohan no supo quién de todos le disparó primero, pero a fin de cuentas, terminarían de igual modo. Tomando ventaja de la situación, Hibiki empezó a correr dejando esparcidas por el suelo las cientos de fichas multicolores que tanta felicidad le habían dado. Paralelamente, Gohan se veía las caras con los delincuentes que no dejaban de dispararle.
– No sé cómo fue que llegaste a este sitio, pero te juro que hasta aquí llegaste–amenazándolo a sus espaldas, Gohan sintió la punta de un arma en su nuca.
Desvaneciéndose, el Gran Saiyaman eludió ese burdo intento por asesinarlo desconcertando a su agresor. Al cual, conectó con un puñetazo que lo mandó a chocar con una de las miles de máquinas tragamonedas. Una vez hecho eso, Gohan avanzó hacia él notando como la sensación de haberlo visto con anterioridad crecía en su cabeza.
– Yo te conozco–convencido de ello, Gohan lo sujetó por su cuello alzándolo–sí, yo te conozco, he visto tu cara en otro lugar, sí, eres de la policía.
– ¡Tus días están contados, payaso! –El individuo, sin temor, lo retó–vas a caer, pasarás a formar parte de la historia igual que ella.
– Nunca vuelvas a hablar así de ella, nunca–elevándolo todavía más alto, para Gohan fue casi imposible no resistirse a la demencia que florecía en su interior– ¡nunca más vuelvas a hablar de ella así, nunca más!
El saiyajin pretendía pulverizarlo, pero para su desconcierto, ese rufián estalló en carcajadas deteniéndolo abruptamente.
– ¿Quieres matarme, bufón? –Con descaro, le indagó– ¡anda, puedes hacerlo!
Gohan resopló tranquilizándose; sin embargo, deseaba silenciarlo eternamente.
– ¡Vamos, mátame! –Con burla, ese corrompido uniformado le expresó– ¡pero hacerlo no hará que ella regrese de entre los muertos!
Y su paciencia, se agotó.
– ¡Perdiste, superhéroe, perdiste!
Detectando varias presencias rodeándolo, Gohan se evaporó justo a tiempo escapando de los múltiples disparos que pretendieron eliminarlo. Olvidándose de ese sujeto, el superhéroe se apuró en alcanzar a Hibiki que continuaba huyendo de él. Atravesó una muralla de bandoleros tirándolos al piso uno a la vez, aún así nada lo detuvo, sintiéndose hambriento por desenterrar la verdad.
Finalmente, luego de dejar relegados una infinidad de bandidos vencidos, esa cucaracha despreciable se hallaba a unos metros de distancia. Hibiki, desesperado, corría descendiendo por una larga escalera que lo enrumbaba al sótano del edificio. Siguiéndolo, Gohan extendió un brazo al frente, creando una esfera de energía que con todo el gusto del universo se la lanzó.
Creyendo que un rayo, literalmente, le había caído encima, Hibiki se retorció de dolor al experimentar como esa ráfaga energética lo embestía. Gracias a la onda expansiva que se produjo, se convirtió en un cohete que entró veloz en la habitación oculta en el nivel más inferior de la edificación, encontrándose ésta, repleta de mafiosos y pistoleros.
– Ahí viene…ahí viene…
Estando Gohan a punto de entrar, los criminales le bloquearon el paso cerrando la gruesa y pesada puerta de acero. Pensativamente, el Gran Saiyaman se mantuvo inmóvil por un instante, y con las puntas de sus dedos, acarició la fría superficie metálica de la portezuela en absoluto silencio. Sintiendo como su corazón bombeaba vivaz, apretó los puños antes de golpear.
Y el eco de sus embates, retumbó en las paredes.
Fin Capítulo Veintinueve
Bueno aquí estoy de regreso con un nuevo capítulo del fic, este no fue muy emocionante, como algunos de los anteriores, este episodio fue para explicar detalles sueltos y narrarlos desde otro ángulo para que la trama quede más sólida. Espero que el siguiente sea más entretenido, nos vemos en otras dos semanas, les agradezco apoyar el fic, gracias.
Pasando a otro tema, les comentaré una noticia que tal vez muchas ya saben pero otros no. Lo que por años los fans de Dragon Ball soñamos se ha vuelto una realidad, una nueva serie de Dragon Ball está en el horizonte: Dragon Ball Super, por lo que he leído se estrenará en el próximo mes de julio, les juro que no les miento, esto es oficial, pueden confirmarlo ustedes mismos.
Antes de retirarme, les doy las gracias a SaritaSan, VidelxGohan, Naye 345, Mtzrael, Mar-chan, Son-Cindy, ByaHisaFan, Gohan098, Lector Shenlong, Guest y a Luis Carlos por sus comentarios en el episodio pasado.
Gracias por leer y hasta la próxima.
