ACLARACIONES:

Los diálogos están con - y se cierran también con -

Los pensamientos están con " " y en cursiva

Los cambios de escena se verán con….*******…

Si no se ven ninguno de estos signos y aun así continua, es solo la narración de los hechos.

DECLAIMER: Como saben ninguno de los personajes del magnífico anime y manga INUYASHA me pertenecen, pero la historia es completamente mía, así que cualquier tipo de plagio está prohibido.

********AMANE2306********

LA MIKO DE LAS CUATRO ALMAS

CAPITULO 29

La sangre bombeaba con fuerza, su respiración se arremolinaba y salía con desesperación, su cuerpo se sentía pesado y al mismo tiempo su mente le hacía saber que era más fácil perder la conciencia y así mitigar el dolor, era como un ardor corriendo por sus venas y entorpeciendo sus sentidos, la azabache afino los ojos a su alrededor y casi de forma espontanea miro las posibles consecuencias de dejarse vencer por la inconsciencia, estaba rodeada de personas que podían lastimarla si perdía el conocimiento y eso era algo que no podía permitirse, ella no caería tan fácil y menos por la rabia en proceso que le lanzaba Sesshomaru.

-¿Estás bien? –Pregunto Zia mientras se acercaba con sutileza y un poco de precaución hacia ella.

-¡No la toques Mazia! –Indico Kuso.

-¡Ella dijo que no era youkai y yo le creo! –Contesto ella. Kagome respiro varias veces, su kekkai seguía tan firme pero ante las inocentes intenciones de Zia de ayudarla le habían permitido atravesarla, su kekkai era como Yakko para Sesshomaru, claramente no tenia pensamiento propio ni nada por el estilo, pero era una barrera de protección instintiva y natural que la protegía, incluso si ella no se encontraba en las facultades necesarias para erigirla.

-Estoy… bien. –Respondió levantándose nuevamente, notando como las ropas blancas se veían sucias y en varias partes tenían cortes, que eran resquicios del anterior ataque de cadenas.

-¿Cómo podemos saber que eres la nueva señora del Oeste? –Pregunto Kuso con un tono hostil.

Kagome se irguió mas restablecida, sintiendo que la presión sobre su cuerpo menguaba poco a poco, pudo focalizar mejor su vista, ya no veía borroso y ya no aspiraba aire como si se fuera a acabar, elevo su mano a la altura de su cuello y retiro ligeramente las prendas que cubrían su marca que ardía de forma punzante. –Esta es mi marca. –Dijo de forma altiva, aunque su cuerpo resentía el dolor.

-¡Por Kami! –Gimió sorprendida Zia.

-Definitivamente es la marca de un lord youkai. –Comento el hombre.

-¿Porque esta tan amoratada? –Pregunto Zia al hombre, el negó con la cabeza y ambos miraron a Kagome con una pregunta muda.

-¿Fue una marca forzada? ¿Te forzaron Miko? –Pregunto Kuso que al fin parecía mirar a la azabache con más humanidad.

Kagome negó un tanto ofendida. –No sé cómo esta exactamente, y tampoco se el porqué tiene esa apariencia, pero he de suponer que es porque me fui de los dominios de mi pareja sin su consentimiento y ahora el está forzando la unión de mi marca para intentar localizarme. "Aunque también puede ser posible que simplemente intente castigarme de alguna forma… tal vez yo también debí morderlo, no sé si a mí se me concederían tales capacidades de manipular a mi compañero con solo desearlo, pero no perdería nada con intentarlo la siguiente vez… por supuesto si es que sobrevivo al neurótico de Sesshomaru."

Todos los exterminadores parecieron bajar sus armas, como si comprendieran algo y ya no la vieran como una amenaza.

-¿A eso has venido aquí Miko Kagome? –Pregunto nuevamente Kuso. –¿A qué te ayudáramos a deshacerte de tu compañero?

Ella negó nuevamente con el ceño fruncido, la sola idea de aquello le repugnaba y la ofendía.

-Porque otra cosa vendrías a una aldea de exterminadores de youkais, huyendo de tu propia pareja. –El hombre la miraba como si estuviera tanteando en si confiar o no en ella.

-Yo quiero a mi pareja. –Contesto ella. –Me empareje voluntariamente. –Todos parecieron volver a tensarse y mirarla como una traidora.

El hombre delante de ella que parecía mirarla con una frialdad glacial miro una vez a Zia de forma preocupada y luego se enfoco solo en la azabache como si se hubiera rendido y estuviera dispuesto a mantener una conversación civilizada.

-Nuestra aldea se encarga de exterminar a los youkais que ataquen aldeas que requieren de nuestros servicios, pero no vamos atacando tribus youkais y menos invadimos tierras cardinales sin ser invitados o requeridos, nos encontramos en el centro de todo, y tenemos un acuerdo con la mesa de lores, uno de nunca atacar con intenciones de dominación o búsqueda de poder. –Kuso parecía tenso ante su explicación, ella no sabía qué tipo de acuerdo tenían con los cuatro puntos cardinales, pero era difícil imaginar que entre humanos y youkais hubieran cualquier tipo de conexión diplomática.

-Como es…

-Inu no Taisho. –Contesto el hombre. –El firmo un acuerdo con las primeras generaciones de exterminadores cuando varias aldeas humanas del Oeste fueron atacadas por hordas de youkais renegados que huían del Este, nuestros antepasados fueron los primeros en levantarse contra aquellos youkais y así formaron a los exterminadores, Taisho sama llego a la recién formada aldea, y a pesar de que todos pensaron que nos destruirían, el nos mostro su forma humana y llego a un acuerdo de paz y convivencia con nuestro líder, con la condición de que mantuviéramos vigilada una aldea donde residía una humana que se rumoreaba era su concubina.

"¿Isayoi?"

-¿Entonces sirven al Oeste? –Todos parecieron bufar ante aquello, al parecer en la aldea de exterminadores eran muy temerarios, Kagome miro a cada individuo sopesando sus lealtades y cualidades, mientras lo hacia se fue dando cuenta que el dolor antes constante y poco soportable iba cediendo gran terreno dejándola casi sin dolor pero aun con la sensación de fatiga y cansancio.

El hombre negó. –No servimos a nadie. Aunque es cierto que llegamos a un acuerdo de convivencia, nosotros no atacamos si ellos no nos atacan, es muy parecido al acuerdo de paz firmado hace más de mil años entre ambas razas, youkai y ningen, ambos convivimos juntos en paz, por supuesto la monarquía youkai esta encima de la nuestra, pero hemos aprendido a vivir de esa forma.

-¿A qué clase de acuerdo llegaron exactamente con Inu no Taisho? –Pregunto ella.

-Como se habrá dado cuenta, nuestra aldea queda al centro de los cuatro puntos cardinales, no pertenecemos a nadie, ni siquiera los señores feudales pueden exigir nuestra lealtad, así que prácticamente no tenemos patria, pero siendo buenos en la pelea y en la época en la que vivíamos, nuestras cualidades eran realmente requeridas, estas tierras no son lo suficientemente buenas para la producción, y como somos sin patria no contamos con la protección ni económica ni alimenticia de nadie, teníamos que valernos por nosotros mismos, y es ahí donde entran nuestras cualidades de pelea, vendimos nuestra fuerza de batalla y nos encargábamos de destruir las amenazas youkai de las aldeas ningen. En esa entonces nuestros antepasados se toparon con la mayor amenaza en medio de una misión de exterminio, frente a ellos se presento el Lord del Este y su hijo, acusaron a nuestra aldea de invadir sus tierras y de atacar sus dominios, por lo que sabemos según los pergaminos que dejaron escritos nuestros antepasados, fue una terrible matanza, más de la mitad de los exterminadores murieron ese día, pero no fue una muerte rápida ni piadosa, sus cuerpos fueron desmembrados uno a uno, al final murieron desangrados, los que sobrevivieron solo lo hicieron por la llegada de Taisho sama, a pesar de que no se encontraban en territorio del Oeste, él convenció al lord del Este de que se detenga y después de pedirle una explicación a los exterminadores se convenció de que realmente no intentábamos atacar al Este en sí. No sé cómo ocurrió todo exactamente, pero sé que poco tiempo después se firmo un pacto con los cuatro puntos cardinales, en donde se nos permitía transitar libremente por las cuatro fronteras y ofrecer nuestros servicios siempre y cuando nos mantengamos al margen de las condiciones que nos dieron.

-Entonces, en agradecimiento a la intervención de Inu no Taisho, ustedes cuidaron de su concubina. –Afirmo Kagome.

–Sí. Pero esa parte del acuerdo termino cuando Taisho sama murió, aunque a pesar de eso se cuido a su concubina hasta que ella lo siguió en muerte.

-¡Pero ella tenía un hijo! –Protesto Kagome sabiendo que Inuyasha se había sorteado a los peligros de esa era solo y siendo solo un pequeño.

-Ese niño mestizo no entraba en el acuerdo. –El reiki de Kagome comenzó a crispar creando una pequeña ola de energía que asusto a más de un exterminador que volvieron a amenazar con sus armas en posición de pelea.

-¿De verdad eres la shikon no tama? –Pregunto Zia, que se había mantenido en silencio hasta ahora.

Kagome asintió aun sin despegar la mirada del líder de los exterminadores.

-Eres un peligro para todos, youkai, humanos, todos. –Comento el hombre, Kagome retuvo las ganas de blanquear los ojos y gritar "¡¿Crees que no solo se?!"

Como si ella no supiera de antemano que aquello era una verdad innegable.

-Lo soy. –Contesto sin inmutarme ante la reacción de pánico de la mayoría y el ligero interés en algunos pocos. –Pero también soy una mujer fuerte que no se dejara vencer por su propio poder y el deseo de algunos de obtenerme. Por eso pido su ayuda.

Todos parecieron ahogar un gemido ofendido y algunos murmuraban respuestas cortantes y nada agradables sobre la presencia de Kagome.

-¿¡Porque te ayudaríamos!? –Grito uno de los hombres que estaba parado unos metros más atrás. –¡No confiamos en que puedas manejar semejante poder! ¡Deberías estar recluida en algún templo! Además eres una mujer. –Se burlo el hombre con lo último.

Kagome achico los ojos de manera peligrosa ante el hombre machista escondido tras muchos otros que la miraban como si ella fuera más inferior que un simple insecto, se veía tal vez un poco mayor que Kuso, tenía un aire de arrogancia en él, y a pesar de pertenecer a la aldea de los exterminadores Kagome pudo ver claramente su esencia humana, tenía el resplandor más opaco de la aldea, ella sonrió.

-¿Cuantos pecados has cometido, para tener una esencia tan poco brillante? –Le pregunto mirándolo con el rostro altivo.

El hombre chasqueo la lengua claramente a la defensiva. –¡De que hablas bruja! ¡Yo soy un digno exterminador! –Reclamo él. Ella realmente dudaba de la veracidad de sus afirmaciones.

Miro nuevamente al líder Kuso, que parecía analizar la situación en silencio. –¿Me ayudaras? ¿O no confías en que una mujer puede ser tan o más poderosa que un hombre? –Pregunto ella pero él no contesto, solo la miro seriamente sin moverse ni un poco a pesar de que los demás exterminadores parecían enfurecer con cada una de las palabras que ella decía.

Kagome dejo de enfrentarse con su mirada al hombre y miro al antepasado de su amiga.

– Escúchame bien Zia, una mujer puede ser fuerte, independiente, valerosa, inteligente y muchas otras cosas más, nunca permitas sentirte rebajada por ningún hombre. –Miro nuevamente a Kuso como dándole a entender la indirecta, y dando una relajante respiración dejo escapar un poco del peso que tanto había cargado, el reiki salió como chillando la ansiada libertad en un sonido electrizante que recorrió la tierra y logro hacerla temblar, el viento empezó a avivarse más acompañando la ola del poder interno y sagrado, cada arma o instrumento que estaba en esa aldea y que fuera de restos youkai exploto en miles de fragmentos, causando inevitablemente algunas que otras heridas y laceraciones.

Los rostros de todos los que rodeaban a Kagome incluidos Kuso y Zia se veían preocupados y sorprendidos, Kuso se sostuvo del hiraikotsu que generosamente ella no había destruido por ser la futura herencia de Sango.

-¡Detente! –Grito Kuso con el pánico en sus ojos.

La azabache no sabía exactamente qué imagen se llevarían de ella, pero se sentía cálida y rebosante de energía sagrada, sus cabellos flotaban como si no existiera gravedad a su alrededor, la trenza larga comenzó a deshilarse con las ráfagas de poder y viento y sus cabellos flotaron alrededor de su rostro, Kagome noto eso, que nunca antes había sucedido en esa magnitud y recordó haber visto la misma situación con Sesshomaru, cuando Yakko hizo acto de presencia en la noche de apareamiento.

-¡Detente por favor! –Grito el hombre, Kagome volvió a respirar con fuerza guardando su poder.

Todo se detuvo, pero no así los rostros asustados de los hombres y mujeres.

-Eso fue sorprendente. –Murmuro Zia, aunque en su mirada había precaución y un sentido de alarma, la pobre estaba temblando.

Vio como Kuso se acerco a Zia y la abrazo esperando a que se relaje, se le veía preocupado.

Ella volvió a sonreír.

-¿Me ayudaran? –Ambos la miraron y aunque no respondieron ella sabía que lo harían. –Entonces vamos a un lugar más privado a conversar. –Sonrió ella, como si nada hubiera pasado.

…..***************…..

Sesshomaru sabía que estaba siendo perseguido por su medio hermano, y aunque eso lo molestaba y lo ofendía no tenía tiempo de regresar y darle una lección al bastardo de su padre, la ráfaga de reiki que había sentido de su pareja hacia algún tiempo lo estaba llamando a apresurarse y apresarla entre sus brazos para protegerla y luego castigarla por la ofensa. Yakko no estaba más tranquilo que él, la bestia sagrada aunque alerta se encontraba recluida en las profundidades de su mente, rabiaba y se arrastraba con sus garras pidiendo por su compañera. –Este la quiere… este la necesita… -Susurraba Yakko en gruñidos casi inentendibles.

-Este está cerca. –Contesto Sesshomaru con la visión roja, mientras sorteaba a toda velocidad los bosques del punto central cardinal.

Sesshomaru no sabía exactamente que pensar de la locura que envolvía a su bestia a la hora de estar separado de su compañera, pero a él mismo lo estaba carcomiendo hasta casi hacerle difícil el respirar tranquilamente, como si estuviera continuamente en peligro inminente, el nunca se había sentido vulnerable pero ahora al estar lejos de ella era como si estuviera siendo amenazado por una fuerza invisible y mortal. No sabía si era así en todos los youkais, o tal vez era una cualidad especial de su cachorra que lograba enloquecerlo con su terca actitud rebelde que él ansiaba dominar.

-"Este la quiere… este debe protegerla…" –Susurro nuevamente Yakko seguido por una retaría de gruñidos en el lenguaje inu que casi nunca utilizaba.

Sesshomaru se detuvo de golpe analizando las palabras delirantes de la bestia. El lenguaje que había creado Tsukuyomi y que había delegado a sus inus ancestrales le fue heredado también a los portadores de las bestias, así que comprendió claramente aquellos gruñidos que profesaba Yakko, y aunque debió suponerlo antes, no lo había llegado a pensar por las circunstancias que acontecieron luego del emparejamiento, pero ahora que estaba seguro de ello la inseguridad y preocupación lo embargo aun mas, como si su cuerpo se estuviera consumiendo con su propio veneno y su mente estuviera siendo lacerada por el mismo Yakko que se revolcaba en la oscuridad de su subconsciente.

Su lado dominante resurgió con máxima potencia y se interno con más rapidez dentro de la espesura nocturna del bosque, ya estaba cerca, muy cerca… "Toda nuestra… para castigar" susurro Yakko ocultándose entre las sombras mentales aguardando el momento para salir.

…..***********….

-¿En los últimos ocho años? –Pregunto Kuso meditando. –En esa entonces mi padre era el líder, yo estuve entrenando por algunos años fuera de la aldea y me entere de algunas cosas, en varias aldeas alrededor de los cuatro puntos cardinales iban desapareciendo sagrados, tanto mikos como monjes, y también habían muchos ataques a aldeas youkais… -Kagome alzo una ceja ante la mención de las aldeas de youkais, recordando claramente que a los exterminadores realmente no les agradaban los seres sobrenaturales. Kuso se aclaro la garganta y continúo. –A pesar de que eran youkais… no le hacían daño a nadie así que como exterminador no ataco a menos que el youkai este atacándome o a seres inocentes, pero esas aldeas no invadían territorios ajenos ni atacaban ciegamente a los ningen, pero aun así fueron devastadas, especialmente en el Oeste.

Kagome apretó los puños frustrada, ya tenía una idea de que algo así podía haber sucedido. –¿Sabes si en algunos de los cuatro puntos cardinales hubieron mas desapariciones?

El hombre asintió. –En el Oeste, en el Este y en el Sur.

Kagome medito las palabras con cuidado "Era de esperarse que sea el Oeste… ¿Pero porque el Este y el Sur?"

-¿Con respecto a los youkais, ha habido ataques espontáneos o extrañamente grandes por parte de ellos?

Kuso miro a Zia y después de una conversación muda entre ambos ella asintió. –Yo estuve presente en muchas de las excursiones de la aldea, claro que siempre fui una espectadora porque se me consideraba muy pequeña para participar en cualquier cosa y aun mas por ser mujer, pero en ese tiempo pude ver muchos ataques injustificados, yo misma escuche a mi padre que era la mano derecha del líder, decir que nunca habían presenciado tantos ataques sin motivo por parte de los youkais, ellos regularmente ataquen pequeños lugares y en tropas pequeñas, pero los últimos ataques fueron de centenares de ellos, y siempre en las aldeas más grandes de la región,

Kuso que hasta el momento había guardado silencio ante el relato de Zia interrumpió con una voz fría. –Nosotros como aldea no nos dimos abasto para luchar contra ellos así que decidimos retirarnos a esta base, el Oeste no copero con nosotros incluso cuando le enviamos una petición formal al Lord Sesshomaru recordándole nuestro viejo acuerdo con Inu no Taisho, nunca obtuvimos respuesta. –Dijo Kuso con tono resentido.

-Lamento escuchar eso. –Comento ella sinceramente, puesto que sabia el porqué Sesshomaru no había intervenido en aquello, era por ella y su furtiva desaparición.

-Nosotros lo lamentamos más. –Contesto él aun con algo de recelo, pero guardando el debido respeto. –Perdimos a muchos hombres intentando salvar las aldeas que nos rogaban que intervengamos.

-Entiendo tu enfado, entiendo que viste a tus compañeros sufrir, entiendo tu lucha. –Dijo ella.

Kuso la miro fríamente. –¿De verdad usted entiende? –Pregunto con tono sarcástico.

Kagome no aparto la vista de él, su rostro no demostraba ningún sentimiento pero asintió. –Créeme que lo entiendo, porque de donde yo vengo he vivido muchas batallas, he visto a gente sufrir y morir, he peleado lo mejor que mi condición ningen me lo permitía y al final he terminado siendo vencida por el poder de la shikon no tama, que me uso por fines que dudo absolutamente que sean para un bien, me he fusionado con ella y he despertado siendo un arma mortal que puede dañar a cualquiera sin proponérselo, he sufrido para suprimir este poder… no sabes cuánto dolor tuve que soportar, mi cuerpo era pequeño, solo el de una niña y no podía tolerar tanto dolor, pero aprendí a vivir con ello y aquí estoy, esperando que me des tu mano y me permitas ayudarte y que me ayudes por un bien mayor.

Las palabras llenas de honestidad y poder lograron llegar hasta ambos que la miraban apenas comprendiendo todo, pero llenándose poco a poco de una convicción más fuerte.

-Por obra del destino o de los kamis… resulte ser la compañera de uno de los lores cardinales, y nada más ni nada menos que el que les dio la espalda, y ahora como señora del Oeste tengo el poder necesario para hacerme cargo de todo esto que está ocurriendo, no puedo prometer que terminara rápido, porque a pesar de todo lo que dicen de mí no soy alguien que puede lograr las cosas con solo desearlo, al menos no que yo sepa, puesto que si fuera así hace mucho yo habría regresado. –Conto ella recordando sus primeros años en la aldea de Shin en donde cada noche rogaba porque al despertar estuviera con sus amigos y con su familia.

-Entonces Mi Lady ¿Cómo espera solucionar todo este caos por el que está pasando especialmente el Oeste? –Pregunto Kuso con un tono de respeto renovado, pero aun con una actitud de líder.

-Gracias al poder que obtengo de mi emparejamiento puedo tener el control de la armada del Oeste, las aldeas youkais a cargo de nosotros se mantendrán vigiladas y resguardadas, yo me encargare de ello. –"Después de convencer a Sesshomaru de que no me mate por traición" Pensó. –El problema son las aldeas ningen, aunque quisiera ayudar a resguardarlas estas no confiarían en un ejercito youkai ni aunque pertenezca al poder del Oeste.

-Podrían entrar en un acuerdo con los señores feudales. –Aconsejo Zia. –Después de todo, tengo entendido que ya existen acuerdos entre los señores ningen con los lores cardinales, por eso los lores se encargan de proteger con su nombre las aldeas ningen y los señores ningen se encargan de hacer valer el nombre de ellos con poder militar.

-Eres muy inteligente. –Comento la azabache con una sonrisa ligera a Zia que se sonrojo con el alago.

-Esa sería una buena idea, pero si no me equivoco, los señores feudales en estos momentos deben estar esperando levantarse contra los señores cardinales en cualquier momento ¿cierto? –Pregunto ella viendo fijamente a Kuso que asintió en silencio.

-No sabía que estuviera al tanto My Lady. –Contesto él.

-No lo estaba, solo lo supuse, creo que el que este organizando estos ataques tiene el propósito de crear caos en el Sur, el Este y especialmente el Oeste, no puedo asegurar su propósito real, pero tengo la hipótesis de que lo que quiere es que los ningen se levanten contra los lores que gobiernan por sobre todos y en medio de la batalla y los conflictos diplomáticos enfrentar a los puntos cardinales entre ellos, quieren derrocar el poder cardinal. –Termino de decir ella, aunque se guardo la información de que casi estaba segura de que el punto principal era destruir a Sesshomaru, destituirlo de su titulo y de paso hacerse con el poder de la shikon no tama, ósea ella.

Ambos parecían sorprendidos ante la teoría y el nivel de respeto aumento dejando a Kagome más complacida, al saber que ahora tenía su atención y tal vez poco a poco su apoyo.

-Entonces… si las tierras que han sido más vulnerables son el Sur, el Este y el Oeste ¡Eso significa que el culpable es el Norte! –Indico Zia que parecía emocionada de participar en una conversación tan importante.

Kagome negó con la cabeza. –Eso es lo que quieren hacernos creer, pero realmente creo que tratan de inculpar al Norte. –Contesto ella pensando en sus amigos Okamis. "Koga nunca lo haría" –Sera difícil convencer a los demás de que el Norte no es el perpetrador de este plan, pero lo lograre.

-¿Como sabe que el Norte no tiene nada que ver? –Pregunto un tanto desconfiado Kuso.

-Créeme conozco a los Okamis, ellos no lo harían. –Respondió ella.

-Permítame dudar. –Dijo él de forma desconfiada.

Ella sonrió ante la terquedad del hombre de llevarle la contra, el noto aquello y bajo la cabeza algo mas intimidado.

-¿Entonces My lady como planea utilizarnos? –Pregunto él bajando la mirada con respeto.

-No los quiero utilizar, solo deseo que me ayuden, que colaboremos juntos para terminar todo esto que está ocurriendo y que nos afectan tanto a youkais como ningen y los demás seres de este mundo. –Kuso elevo un poco la mirada, y el brillo en sus ojos le dijo a ella que estaba de acuerdo. –Las aldeas confían en ustedes, ustedes los han protegido incluso más que los señores feudales que se han estado dedicando a acrecentar su ejército para atacar a la monarquía youkai. Ustedes pueden unir las fuerzas con nuestros ejercito youkai y con su presencia calmar la opinión pública de los aldeanos y al mismo tiempo protegerlos. –Kuso hizo una mueca inconforme ante la propuesta pero al poco tiempo acepto.

-Tal vez con nuestras acciones, podamos mitigar la ira de los señores feudales, no lo sabemos exactamente, pero ese es nuestro propósito principal ahora. –Dijo ella.

-No lo sé, My Lady… -Comento Zia dudosa. –Los señores feudales realmente están molestos con el Lord Taisho, será difícil convencerlos de que ahora el Oeste los protegerá como se debe.

Kagome sonrió ante la participación activa de Zia, ese era uno de los primeros pasos para que la aldea de exterminadores se convierta en lo que ella conocía en el futuro a través de Sango. –Sí, realmente tienes razón Zia chan, no es seguro que ellos dejen sus intentos de derrocar al Oeste youkai, pero también hay otra poderosa opción para hacerlos cambiar de opinión.

Ambos la miraron expectantes.

Kagome sonrió astutamente, casi de una forma parecida a la de Irasue. –Yo. –Contesto de forma algo arrogante, Zia sonrió y Kuso solo se quedo mirándola sorprendido.

-Es increíble, usted es poderosa, valiente, inteligente… y es simplemente una…

-¿Mujer? –Pregunto Kagome con gracia, pudo ver como Kuso se avergonzaba un tanto por su osadía, pero más allá de parecerle una época muy machista a Kagome ya no le molesto tal pensamiento de parte de él, porque simplemente les haría cambiar de opinión.

-Tal vez tardare un poco en organizar al ejercito youkai. –"Y conseguir el apoyo de Sesshomaru… porque sin él no hay ejercito… ni nada." –Pero me esforzare por hacerlo lo más rápido posible, sin embargo quisiera pedir algo a tu aldea. –Pidió ella mirando de vez en cuando a Zia.

-Dígame. –Pidió él.

-Quiero que empiecen a entrenar a las mujeres. –Contesto ella con seriedad, viendo como se iluminaba el rostro de Zia y como Kuso parecía desconcertado.

-¿Discúlpeme? –Dijo él sin comprender del todo.

-Lo que oíste, quiero que a las mujeres que deseen ser exterminadoras, se las entrene. –Exigió ella.

Kuso no sabía que decir, en cierta forma para Kagome el rostro de él le daba cierta gracia, abría la boca y la cerraba varias veces sin soltar ninguna palabra. –Mírame Kuso. –Pidió la azabache, este así lo hizo.

-Dime ¿que ves cuando miras a Zia? –Pregunto ella, al instante este miro a la joven sentada a su lado, analizándola profundamente.

-Ella es… hermosa. –Contesto sin pensarlo mucho. Zia se ruborizo terriblemente al igual que Kuso al darse cuenta de lo que había dicho.

Kagome dejo escapar una leve risa e insistiendo con la mirada a Kuso le insto a continuar. –Ella es… terca… demasiado temeraria para su bienestar… caprichosa, imprudente, astuta e inteligente… Ella… realmente está loca y es increíblemente valiente y más guerrera que muchos de los exterminadores de la aldea. –Finalizo él viendo fijamente a Zia que parecía no poder levantar la vista hacia él de lo roja que estaba.

Kagome aplaudió llamando nuevamente la atención de ambos. –¿Te das cuenta? –Pregunto ella a Kuso. –Si no entrenan a esas mujeres guerreras que yo vi allá afuera, se perderán de una fuerza inquebrantable, las mujeres hemos peleado toda nuestra vida, a pesar de que tú crees que no es así, de que ellas solo se encargan de la casa y de los niños, no es así, las mujeres luchamos día a día, pero no todas tenemos la oportunidad de hacerlo con un arma en la mano, así que dale la oportunidad a estas mujeres de demostrarte lo poderosas que pueden ser.

Kuso con una nueva perspectiva de las cosas asintió. –Hablare con todos, estoy seguro que después de verla destruyendo todas nuestras armas no se rehusaran, aunque tendré que convencer a alguno que otro terco.

Kagome asintió levantándose del cómodo cojín y mirando en dirección de la puerta cerrada que daba al patio de entrenamiento de la aldea.

-¿Ocurre algo Kagome sama? –Pregunto Zia levantándose seguida de Kuso.

-Debo salir. –Contesto ella con seriedad mientras miraba a Kuso. –Lamento si se alarman de ahora en adelante, deben comprenderlo. –Kuso se enervo ante el comentario y frunció el ceño anticipando lo que creía que sucedería.

Kagome camino hasta la puerta y las deslizo para salir, los exterminadores parecían tensos y miraban a los alrededores con precaución y en forma defensiva, pero era mero instinto porque no sabían realmente de donde venia el poder que los amedrentaba.

La azabache bajo las pocas escalinatas de la pequeña casa y se dirigió al medio del patio, los exterminadores le abrieron paso y se separaron de ella lo mas que pudieron, se removían indefensos al no contar con armas para sus defensas, y Kagome lo sintió por ellos.

Ella miro la dirección en donde lo sentía, respiro hondo hasta que lo vio flotando, varios metros sobre el suelo envuelto en su esfera de energía, su mirada era… "¡Oh Kami! ¡Va a matarme!" Kagome irguió su kekkai, él estaba demasiado furioso y aunque nunca asesinaría a su compañera, dudaba realmente que Sesshomaru "¡Con Yakko!" tuviera amables ideas de cómo recibirla.

-Sesshomaru. –Lo llamo y el rugido que broto de su garganta logro conmocionar a toda la aldea, hasta el momento en el que el arremetió contra ella.

Kagome respiro con fuerza en el momento en el que el choco contra su kekkai y esta no lo expulso, el chirriante sonido eléctrico del reiki y el youki peleándose fue devastador, ella lo miro fijamente. –Perdóname… yo…

-Este matara a todos los que tengan tu aroma. –Sentencio él, dando un paso adelante y atravesando la chispeante kekkai, Kagome aspiro aire sorprendida antes de sentir los fuertes brazos zarandeándola de forma resentida y casi dolorosa.

CONTINUARA… Primero: Perdón por no sacar mucho de Sesshomaru en este capítulo, pero tenía que aclarar ciertos hechos que serán importantes para la trama de la historia, para el siguiente capítulo me desquitare y tendrán tanto Sesshomaru y ¡tan sexi! Que no podrán contener el sangrado nasal ;) Segundo: Lamento haber tardado un poco más de una semana, tuve un pequeño accidente con mi mano y pues no podía escribir, pero ya estoy súper, así que tratare de resarcirme subiendo el siguiente antes de la semana.

Voy a mandar saludos a las personas que me dejaron sus reviews desde mi última actualización y responderé a algunos comentarios.

Saludos y muchos besos y agradecimientos a mis queridas (os) lectoras (es).

Anaiasescalona12, Camoni, Isa, , Cesia843, Maat Sejmet, Damalunaely. Miles de besos a ustedes y gracias por sus comentarios, les deseo mucha salud a ustedes y sus seres queridos.

Veros: Gracias a ti, muchas, muchas gracias x seguir a la Miko. Con respecto a Sesshomaru… ¡Yo también amo con es! Amo el SESSHOME!

LittleCurly21: ¡50 Sombras de Taisho! XD ¡Eso me hizo reír mucho! Ya veremos lo que pasa, pero lo que si te aseguro es que ya me estoy preparando para este lemmon que se viene ;)

Laura: Hola querida, realmente me emociona saber que les gusta tanto mi historia. Con respecto a tu petición de subir dos caps, pues podría hacerlo, aunque realmente me costaría un poco, pero lo hare mas adelante.

Faby Sama: ¡Hi! Como comentaste en tu review, Kagome está muy orgullosa de ser la pareja de Sesshomaru, al inicio tenía sus dudas, pero ya ves, el tiempo que estuvo lejos de él le demostró que tan fuertes son los lazos que la unen a él. Quiero aclarar que Zia y Kuso son los abuelos de Sango, no sus padres. Con respecto a Inu y Hotaru, es una pareja que me divierte mucho realmente, espero hablar más de ellos en el transcurso de la historia. Besos.

Jazsmith: Hola, me alegra que te haya gustado el capitulo anterior. Pues sí, Kag es alguien de un carácter que es difícil dominar así como así, aunque a veces le cuesta ir en contra de Sesshomaru que es su total opuesto en esa cuestión, puesto que nuestro peliplata es alguien muy dominante y posesivo. Ella lo sabe y trata de comprenderlo y muchas veces incluso intenta complacerlo pero casi siempre gana su espíritu de llevar la contra y así seguirá en adelante. Al parecer la U te tiene muy presionada, entiendo que se siente, de igual forma cuando tengas tu tiempito pásate por mi historia y pues ya sabes, si puedes déjame tu review, que aunque sea cortito yo lo apreciare infinitamente. Suerte con la U. Besos.

SaV21: ¡Bienvenida! Estoy contentísima de que me dejaras un review (Espero que lo sigas haciendo ) Me alegro de que te haya gustado mi historia al punto de tener que leerlo incluso mientras comes XD ¿Pensabas que ya había acabado porque tenía muchos capítulos? Pues te confieso que yo escribo bastante, los fics que tengo de otros animes tienen casi cincuenta capítulos o a veces más. Con respecto al tiempo de actualización, pues antes lo hacía cada sábado, pero ahora no he tenido el tiempo suficiente para hacerlo ese día exactamente, pero siempre es en una semana o a veces unos días mas, pero trato de que sea casi siempre una vez por semana. Si temes que de pronto abandone la historia, créeme que estas lejos de acertar, amo escribir y detesto ser incumplida, porque como amo escribir también amo leer, y soy una lectora constante y a veces un poco maniaca XD, así que por ende ODIO a las personas que abandonan sus historias por años. En todo caso si tengo algún percance extremo que me imposibilite de subir en una larga temporada siempre aviso y doy una fecha para mi siguiente actualización, pero aquello solo me ha pasado dos veces desde que escribo en fanfiction. Bueno creo que alargue mucho el comentario, te pido que me dejes tus comentarios en los siguientes caps. Muchos besos, y nuevamente bienvenida a mi mundo de la MIKO.