NT: ¡Hola! ¿Como estan? Aquí les dejo el capitulo nuevo.

KHR No Me Pertenece.

Aclaraciones:

* ... * = Pensamientos

-...- = Dialogo

~ Flash Back ~ = Recuerdos

(...) = Traduciendo Un idioma

((...)) = Interferencia de la Autora

POV = Cambio de Narrador.


Cap. 24 – Determinación femenina; nuevos maestros.

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Japón / Namimori / Namichuu.

9:00 am.

Era la hora del descanso, por alguna extraña razón todos sintieron el deseo de ir a la azotea. Donde por cuestiones del destino se encontraban los demás. Todos bien abrigados y con el uniforme de invierno.

Incluso Haru había sentido la necesidad de ir a Namichuu ese día, aprovechando que ese día no tenía clases, fue a visitar a sus amigos e intentar quitarse esa extraña sensación.

Aunque fue inesperado el encuentro nadie hizo comentario alguno, se comportaron como si hubiera sido acordado el encontrarse. Estaban todos disfrutando de su almuerzo cuando una voz familiar los saludo…

-Ciao~

Todos los presentes giraron a ver al dueño de la voz, encontrándose con Reborn y detrás de él, el presidente del Comité Disciplinario: Hibari Kyoya y el Ex-convicto: Rokudo Mukuro.

-¡Reborn-san!-exclamó Gokudera ignorando la presencia de los otros guardianes- Pensé que iba a tardar mas en volver a Japón.

-Las cosas han cambiado –todos notaron que el Ex-Arcobaleno no se comportaba como siempre, se portaba más serio.

Un extraño estremecimiento ataco sus cuerpos, algo malo iba a pasar, lo sabían. Reborn miro detenidamente a los presentes, deteniéndose a observar que Gokudera portaba el Accesorio Vongola de la Tormenta así como Mukuro portaba el suyo.

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~Flash back~

-¿Entonces dices que el accesorio Vongola de la tormenta ha desaparecido? –dijo Reborn.

-Así es. Por esa razón he venido. -contesto Iemitsu.

-No te preocupes. Tengo una corazonada de donde puede estar. -menciono él bebe.

-¿Donde? –pregunto.

-Puede que haya regresado donde pertenece.

-¿Me estás diciendo que lo tiene Gokudera Hayato? –pregunto Iemitsu.

-Así es. Y no porque él lo haya robado, el accesorio ha ido por su cuenta con su verdadero dueño.-aclaro mientras bebía un expreso.

-¿Por qué estás tan seguro de eso? Además ¿no es imposible que se haya movido por si solo el accesorio?

-Hmmp. Te lo digo porque es así y tampoco se lo vayas a quitar de nuevo a Gokudera.

~Fin de flash back~

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-¿Le sucedió algo al Juudaime? –pregunto exaltado el peli-plata.

-Algo así. -contesto Reborn ocultando sus ojos debajo de la fedora.

-¿Se encuentra bien el Juudaime?- el peli-plata cada vez estaba más alterado y los demás también - ¿Nos necesita? ¿Es por eso que regreso?

Al interrogatorio del peli-plata se unieron los demás.

-¿Tsuna-san se enfermó? –pregunto Haru.

-¿Qué le ocurrió a Tsuna-kun? –pregunto ahora Kyoko.

-¿No es nada grave? –pregunto Yamamoto preocupado como todos los demás.

-Silencio –ordeno Reborn acallando el bullicio – Tsuna está bien. Solo he venido porque hay un cambio de planes… Tsuna no va a regresar.

-¡¿Qué?! –fue el grito general a excepción de Mukuro y Hibari.

-¿Qué significa eso Reborn-san? – pregunto Gokudera acercándose al bebe.

-¿Por qué Tsuna-san no regresara? –pregunto Haru.

-¿Hay alguna razón? –pregunto Kyoko.

-¿Qué ha pasado niño?- preguntó Yamamoto.

Reborn disparo al cielo al ver que no guardarían silencio…

-Dame-Tsuna está avanzando con sus estudios y manejos de la organización, pero aun no es suficiente. Le falta mucho aun por aprender y el cuanto se tarde, es incierto…

-¡Déjeme ir a Italia, yo lo ayudare! – La petición de Gokudera interrumpió al Ex-Arcobaleno.

-No, ustedes no pueden poner ni un solo pie en Italia. Además él ya tiene suficiente ayuda por el momento…

-¿Qué va a pasar con nosotros? –pregunto Gokudera.

-¿Qué debemos hacer? –pregunto de Yamamoto.

-Es por eso que estoy aquí. Vine a explicarles lo que tendrán que hacer. -les dijo Reborn- Todavía no sabemos cuánto tiempo le llevara a dame-Tsuna el hacerse de todo el conocimiento que necesite, por lo que no les puedo dar fecha exacta de cuándo se podrán reunir. Cuando el momento llegue, de un modo u otro, Vongola se pondrá en contacto con todos los guardianes sin excepción, se les dará los detalles de un vuelo que los llevara a Italia; ahí serán recibidos y llevados a las sede de Vongola. Por supuesto, la decisión de ir al aeropuerto será de ustedes, solo se les dirá el día y la hora, mas no se les obligara a ir. Tsuna lo dijo, son ustedes los que escogen su futuro… Eso es todo.

Reborn se iba a retirar pero fue detenido por Gokudera, quien no sabía cómo reaccionar por tal aviso…

-¿Vuelve a Italia?

-Me quedare una semana, aún hay algunas cosas que debo investigar y solucionar algunos encargos de Dame-Tsuna. Durante este tiempo no voy a volver a Japón yo tampoco, por lo que si necesitan algo deberán recurrir a Mamá. No creo verlos ya, así que me despido. Ciao~

Sin darles oportunidad a decir más él bebe se marchó, dejando en una caos emocional a los amigos de Tsunayoshi.

Yamamoto y Ryohei eran los más desconcertados al igual que las chicas, tenían la esperanza de ver al castaño de nuevo en Japón, pero al parecer esta se había esfumado. Gokudera miro de reojo a Chrome, la chica también lo veía, al chocar miradas comprendieron lo que el otro quería, ninguno se echaría para atrás en su decisión de seguir a donde sea a Tsuna.

Gokudera poso su mirada en Mukuro quien ya se retiraba…

-¿Tu que vas a hacer, Mukuro?

-¿No es obvio?...-respondió sin darse la vuelta- Vongola me debe muchas explicaciones.

Tanto la Guardiana de la Niebla como el Guardián de la Tormenta sonrieron, y comenzaron a caminar para alcanzar al mayor que se había alejado en cuanto dio su respuesta.

Los demás los observaron alejarse, Chrome hablaba y sonreía con Gokudera en cuanto le dieron alcance a Mukuro.

-¿Tu qué piensas hacer Yamamoto? – pregunto Ryohei un poco más serio de lo normal, sin apartar la mirada de la entrada de la azotea por donde se fueron los otros tres.

-Sempai… yo…

-Herbívoros, regresen a sus clases.-la orden de Hibari interrumpió al guardián de la lluvia.

-Todavía no…-la réplica de Kyoko sobre que "todavía no ha sonado la campana" fue acallada con el timbre anunciando el final de receso.

El Guardián de la Nube sonrió levemente mientras los veía marcharse: era su territorio, por supuesto que sabría en que momento sonaría la campana. Decidió tomarse una siesta, todo estaba calmado en Namichuu, y tenía cosas en que pensar, sin embargo, antes de que pudiera dar un paso la voz de Ryohei lo detuvo.

-¿Tu qué piensas hacer Hibari?

-Ve a clases herbívoro. -le respondió el peli-negro.

Espero a que se fuera y se tiró al suelo para disfrutar una rica siesta. Una vez acomodado cerró los ojos.

-¿Hasta cuándo piensas esconderte? – Pregunto Hibari – Las clases ya comenzaron, ve a clases o Kamikorusu (te morderé hasta la muerte)

-Si sabias que estaba aquí desde el principio, ¿Por qué no me delataste? –Pregunto una persona saliendo de su escondite – Con permiso – al no obtener respuesta del presidente se retiró.

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Italia / Silicia / J.M

8:00 am del mismo día que Japón.

((Angelice: Para que no se confundan, son 8 horas de diferencia de Italia y Japón

Marlene: Cuando en Japón apenas los chicos estaban en receso, Tsuna seguía dormidito pero ahora son las 8 en Italia y en Japón serían las 16:00 pm ósea que las cuatro de la tarde… shhh… que Tetsuna está dormida))

Tsuna, Gelaro y Yukiko se dirigirán a la escuela en compañía de Joshua, –a quien se encontraron en el camino- Byakuran -quien había ido a molestar- y Yuni.

-Hoy no hace tanto frio como ayer.-dijo Yukiko, pero aunque se encontraba abrigada, había aprendido su lección.

Conforme más se acercaban a la entrada comenzaron a escuchar que los demás alumnos murmuraban o hablaban sobre visitantes muy peculiares.

-¿Qué estará pasando? – pregunto Joshua también abrigado.

-¡Ahí están malditos! –escucharon, todos miraron por dónde provino aquel grito de mujer, al dirigir su mirada el castaño y las nieves, abrieron los ojos más que sorprendidos.

Una enojada y amenazante Ayaka se acercaba a ellos, a su lado se encontraba una Mitsuki con aspecto bastante serio. Las dos mujeres se les pusieron enfrente de los Vongola´s. Joshua, Yuni y Byakuran miraban curiosos a las chicas.

-¡Ayaka! ¡Mitsuki! –grito con alegría Yukiko he iba abrazarlas pero al ver sus rostros prefirió mejor no hacerlo.

-Buenos días, Tsunayoshi, Gelaro, Yukiko.-dijo con una sonrisa Mitsuki, pero para los chicos esa sonrisa daba miedo y la voz carente de cualquier emoción, no ayudaba.

-¿Son tus amigas, Tsuna? –pregunto Joshua mirando a las chicas.

-¿Eh? Etto… -Tsunayoshi no supo que contestar, aun cuando le agradaban esas chicas no podía meterlas en la mafia, además que en esos momentos podrían estar en peligro, pues estaban en la salida de una escuela de mafiosos, aun cuando para la sociedad el instituto era de chicos ricos llamada Jóvenes Maestros.

-Mi nombre es Mitsuki y ella es Ayaka. Es un gusto conocer a Joshua Falivene. -dijo Mitsuki con una sonrisa amigable hacia Joshua.

-¡Oh! Me conoces. Veo que soy famoso. Haha.-rio el peli-negro.-Por lo visto ustedes son del Instituto de mujeres: Fiori nascenti (Flores Nacientes). -dijo al ver el uniforme- No sabía que fuera tan famoso como para llegar a los oídos de un instituto que está al otro lado de la ciudad.

-Hmmp. Hay muchos rostros familiares ¿verdad Mitsuki? –dijo Ayaka con una sonrisa arrogante.

-Así es Ayaka. Incluso esta la familia Millifiore.-dijo mirando a Yuni y Byakuran con una sonrisa.

-Mi nombre es Byakuran Gesso.-se presentó, al ver que mencionaron a su familia. Además de que ya sabía quiénes eran aquella chicas, por nada tenía el poder de los mundos paralelos.

-Yuni Gilio Nero.-se presentaron con sus sonrisas de siempre.

Mientras tanto para Tsuna y sus guardianes de la nieve, la situación era confusa, solo podían mirar todo sin saber que decir. La verdad es que estaban tan sorprendidos que las palabras se quedaban cortas; esas chicas tenían mucha información del mundo de la mafia, pero se suponía que eran civiles o ¿se equivocaban?

A pesar de tener rostros tan familiares para Tsuna, él sabía que esas chicas no eran mafiosas, por la simple razón que no recordaba que sus rostros estuvieran en las fotos de futuras sucesoras de familias del bajo mundo o como miembros de alguna familia… pero es que conocían tanta información, que comenzaba a dudar de su memoria.

-¿Qué hacen aquí? –pregunto Tsuna mirándolas.

Las chicas que habían estado mirando su alrededor, centraron su atención en ellos, se miraron entre sí durante unos momentos. Mitsuki sonrió tranquilamente y Ayaka sonrió con una arrogancia que le provocaba un escalofrió a Tsuna.

-¡Tsunayoshi! –grito Ayaka en el momento en que se acercó para atacarlo.

Usando un abanico de metal cerrado se disponía a golpearlo en el rostro. Tsuna agarro el abanico con la mano desnuda a pocos centímetros de su rostro, hizo muecas de dolor por haberlo hecho, la chica tenia fuerza.

-¡Tsuna! –gritaron las nieves mirando a su amigo.

-Wao~ no eres tan inútil como pensé.-dijo Ayaka sonriendo.

-¿A…Ayaka…?-dijo Tsuna.

La gente los empezó a rodear. Al ver que una chica había atacado al Decimo Vongola en frente de sus guardianes, solo pudieron verla con lastima… pobre intrusa, no sabía con quien se había metido.

-Hmmp. Eso no es todo. -dijo la pelinegra apretando la base del abanico de donde lo tenía agarrado, debido a la presión del lado contrario surgieron unas puntas filosas.

-¡Hiiii! –grito Tsuna haciendo su cabeza para atrás, para que no le dieran aquellas agujas que habían salido del abanico de metal.

Ayaka que de quien sabe dónde saco otro abanico, se lanzó de nuevo a golpear al castaño pero este volvió a esquivarlo.

-Interesante Tsunayoshi. -dijo Ayaka emocionándose.

El castaño se sentía confundido por dos razones; la primera era que nunca se esperó un ataque de la pelinegra y la segunda razón, era porque sentía cierta familiaridad con ese estilo de pelea.

-¡Ayaka detente! -pidió Yukiko, pero al ver que la pelinegra no le haría caso miro su última esperanza, no quería pelear con ninguna de las dos.- ¿Mitsuki…?

-Es culpa de Tsunayoshi. –contesto ella ante la mirada de súplica de la guardiana.

Ambas volvieron su atención a la pelea, mirando como el castaño a duras penas esquivaba los ataques de su amiga, además de que no contratacaba contra la pelinegra. Gelaro miraba todo tranquilamente, había decidió interferir pero la mirada que Tsuna le lanzo, se lo había impedido.

-¡Hermanito! –un grito se escuchó de repente.

Ayaka detuvo su ataque a unos milímetros del rostro del castaño para voltear a ver quién osaba interrumpir su pelea, todos miraron hacia el gritón, encontrándose con el Cavalleone y los dos hermanos Dragone.

-¿Eh? – El rubio se detuvo enfrente de ellos mirando de arriba para bajo a la pelinegra, que lo miraba con el ceño fruncido.- ¡Kyoya! -grito Dino- ¡¿Te dejaste crecer el cabello?! ¡Espera! ¡¿Qué haces aquí?! ¡¿No deberías estar en Japón?! ¡Wao! ¡Tienes un muy buen disfraz! –Decía el rubio – pero… ¿cómo le hiciste para tener pecho?

Ante esa pregunta varias chicas que estaba ahí se sonrojaron al igual que la pelinegra, que retrocedió dos saltos hacia atrás tapándose esa parte del cuerpo. Por su parte el raciocinio de Tsuna se había quedado en la parte que su auto-proclamado hermano mayor grito… aquel nombre…

-¡Hentai! (¡Pervertido!) –grito la chica en japonés. Su rostro era de color de un tomatito. Mitsuki se acercó a ella.

-¡¿QUE?! ¡Kyoya me acaba de decir pervertido! –dijo alterado el Cavalleone.

-Herbívoro. -dijo Ayaka acercándose con la clara intención de atacar ahora al rubio, cosa que surgió efecto, ya que este se encontraba en un estado de shock por lo que no esquivo el golpe dejándolo K.O inmediatamente.- Hmmp, maldito pervertido.

Tanto Yuni, Yukiko y Daniela se acercaron al inconsciente Dino y empezaron a picarlo con ramitas de árboles que se encontraban tiradas. A los presentes le resbalo una gotita ya que las chicas parecían divertirse picando al Haneuma.

((Angelice: Jajá, jajá. Ya tenían su ramita XD

Marlene: Shhh… te van a escuchar…

Angelice: ¿Quién me…? #Noqueada#

Marlene: Te lo advertí #mirándola tirada, para luego mirar a una Tetsuna enojada# Me quedo calladita. No te preocupes.

Tetsuna: …. #mirándola para después retirarse a dormir#

Marlene: #picando a Angelice con una ramita de árbol# Sabes que a Tetsuna no le gusta ser despertada))

-¿Qué es todo este escándalo Vongola?-pregunto Darnell.

-¿Pues cómo te lo explico…? –dijo Tsuna, él era el más confundido de todos.

-¡Decimo! – Se escuchó un nuevo grito, era la "pelos de elote" quien para desgracia de Yukiko se había inscrito en J.M.

Iba bajando de su limosina cuando vio a toda la congregación, reconociendo inmediatamente al castaño. Se detuvo unos pasos antes de llegar a su lado, debido a que reconoció a las alborotadoras.

-Lo que faltaba la Arpía / ¿Qué hacen aquí esquineras? - dijeron al unísono Ayaka y Minia, claro que con diferente oración.

La pregunta de la rubia no le gustó mucho que digamos a Tsuna, he iba hablar para defender a sus amigas, pero…

-Tsuna será mejor irnos.-dijo en susurro Gelaro en el oído de su jefe.

Mitsuki al ver que estos se secreteaban algo, frunció el ceño, algo no muy normal en ella por lo que Ayaka rio bajito. No los escucho pero supuso que querían retirarse… conocía el protocolo a seguir en ese tipo de situación… ¡No lo iba a permitir!

-Ustedes dos no irán a ningún lado. –amenazo Mitsuki haciéndolos brincar del susto.

-Claro que no irán a ningún lado. -dijo Byakuran.- Ya que han venido hasta aquí, no podemos ser tan maleducados como para no atenderlas. Bien vamos. -dijo agarrando a las chicas por los hombros.- Andando Tsunayoshi-kun… ¿gustan un malvavisco? –pregunto mientras les enseñaba la bolsa.

-Gracias.-dijo Mitsuki agarrando uno para metérselo en la boca.

-Hmmp. -dijo Ayaka agarrando un malvavisco.-Por cierto suéltame y suelta a Mitsuki.-le dedico una mirada filosa a Byakuran que con una sonrisa las soltó.

-Apúrense. -dijo Byakuran mientras las chicas y él se adentró a la limosina de los Vongola.

-¿Tsuna?- preguntó Yukiko desde su lugar.

No sabía qué hacer, después de todo tenían que asistir a clases y ese problema al parecer cambiaria sus planes.

-Vamos a casa. -dijo Tsuna suspirando.- Adelantaremos nuestros planes.

-¿Qué hacemos con Dino? –pregunto Gelaro.

-Yuni no lo vayas a cagar -dijo Yukiko al ver a la chica intentar levantarlo del brazo - ¡Mi Ex-Byakuran carga a Mi Ex-Dino! –le grito al albino, sacándole una gotita a todos los presentes.

-¿Eh? ¿Por qué yo? –Se quejó Byakuran asomándose por la puerta del carro. Sintió la seriedad en Yukiko por lo que no tuvo de otra- De acuerdo, pero Ge-chan me tendrá que ayudar.

-¿Por qué yo? A mí no me lo pidieron.-dijo Gelaro.

-Por favor Gelaro.-dijo Tsuna.

-De acuerdo.

Byakuran y Gelaro se acercaron al Haneuma desmayado, las chicas que habían estado picándolo se tuvieron que alejar. Gelaro tomo las manos de Dino y Byakuran los pies.

-Decimo ¿desea que yo también lo acompañe? Quizás sea capaz de ayudar en algo.-preguntó Minia con una sonrisa mientras lo agarraba del brazo.

-Gracias pero será en otra ocasión, son solo asuntos que le conciernen a mi familia, no me gustaría meterla en conflictos ajenos.-dijo Tsuna con cortesía.

-Pero…-no pudo decir más al ser interrumpida.

-Tsuna ¿dónde lo metemos? –pregunto Gelaro.

-No quiero a ese pervertido junto a mí. O lo castro. -advirtió Ayaka antes de que metieran al rubio a la limosina.

-Entonces… Brandon abre la cajuela. -ordeno Gelaro.

*Deja vu* pensó Tsuna.

-Claro. -se escuchó al chofer.

-¿Por qué a la cajuela? – pregunto Tsuna.

-Tsuna, eso es algo básico de la mafia. -dijo Gelaro aventando a Dino a la cajuela, siendo ayudado por Byakuran, una vez dentro la cerraron.

-Haha, la cajuela. Que tiempos, ¿verdad Ayaka? –rio Mitsuki solamente para su amiga.

-Sí, recuerdo como Onii-chan encerraba a todos en las cajuelas de los autos de nuestros padres.-dijo Ayaka con una sonrisa.

-Bien vamos Tsunayoshi.-dijo Mitsuki, quien había salido de la limosina.

Agarro del otro brazo al castaño jalándolo, haciendo que la rubia lo soltara. Muy molesta debemos agregar.

-Nos vemos Joshua, Sra. Gottsched, Dragone´s.-dijo Tsuna entrando a la limosina con Mitsuki.

Minia estaba hecha una furia, había sido evadida cortésmente por el Vongola… además de que se había ido con las esquineras esas, como ella las llamaba.

-Nos vemos Joshua, Dani, Dar.-se despidió Yukiko con un beso en la mejilla de los Dragone y del Falivene.

-Hasta luego.-se despidió Yuni entrando a la limosina con Yukiko, atrás de ellas entraron Gelaro y Byakuran quienes se despidieron con un gesto de mano del Falivene y Dragone.

Al entrar todos los involucrados –Vongola, Millifiore, Cavalleone y compañía- a la limosina se habían dirigido hacia la mansión Vongola pero no a la del noveno, si no a la de primo, es por esa razón que Byakuran, Yuni y un desmayado Dino los acompañaban, habían quedado ya con el castaño para que vieran la casa ese día por la tarde…

-¡Wao! Este lugar es fabuloso. ¿Cuantos metros cubrirá la mansión? –preguntó Ayaka saliendo de la limosina mirando todo con curiosidad, además de parecer una niña chiquita que había ido de excursión.

Detrás de ella salieron los demás. Byakuran y Gelaro se fueron a la cajuela para sacar a la carga Cavalleone, que apenas empezaba a despertar, suerte que no despertó en medio del viaje.

-No lo sé, pero es más grande que mi casa y de la tuya ni se diga.-dijo Mitsuki mirando el lugar.- ¿La están construyendo?

-No, la estamos remodelando… Bien entremos y hablemos.-dijo Tsuna empezando a entrar junto con todos.

Adentro de la mansión se veían varias personas, acomodando varias cosas, así como cambiar varios muebles por nuevos, la remodelación de la mansión estaba siendo un gran éxito. Se dirigieron a la sala la cual era una de las pocas habitaciones que ya estaban listas.

-Es hermosa la sala…-dijo Mitsuki mirando con detenimiento la habitación, cada detalle tanto de los muebles como de los cuadros que ahí había le gustaban.

-Hmmp. He de reconocer que tienes buen gusto Tsunayoshi D´ Vongola. -dijo Ayaka también admirando las pinturas y remarcando el nombre del castaño.

-No me llames así. -pidió Tsuna.- Ese no es mi apellido.

-Aunque lo será pronto. -dijo Yuni con una sonrisa.

-Pero aun soy Sawada. –le aclaro Tsuna.

-¿Sawada? –pregunto Mitsuki pensativa. *¿Dónde he escuchado ese apellido? Estoy segura que no es por el jefe de CEDEF*

-Así es. Soy Sawada Tsunayoshi.

-Ya veo. Me vuelvo a presentar, ya que anteriormente nunca os dije mi apellido. -dijo con una sonrisa mientras hacia una leve inclinación como en Japón. Hablaba con cortesía- Soy Ichinose Mitsuki. Es un gusto conocerlos.

-A fuerzas debes de usar tu kimono para que te veas realmente hermosa, y no solo hermosa como ahora. -dijo Ayaka con celular afuera porque había tomado fotos a Mitsuki.

-¿Por qué siempre tomas una foto cuando hago esto? -pregunto Mitsuki con una gotita.

-Costumbre. Bien, yo soy Hibari Ayaka. -dijo la peli-negra con una sonrisa de lado.

-¿Hibari? –pregunto Tsuna abriendo los ojos.

-¿No eres Kyoya? –pregunto ahora Dino quien ya se encontraba despierto.

-¿Pasa algo con el hermano de Ayaka? –pregunto Mitsuki.

-¿Y con mi apellido? –pregunto Ayaka mirando a ambos jefes.

-¿Eh? ¡¿Kyoya / Hibari-san es tu hermano?! –exclamaron Tsuna y Dino.

-Tsuna ¿sucede algo? –pregunto Yukiko quien no entendía nada.

-Yo debería de preguntar eso. ¿Por qué conoces a mi hermano? – pregunto Ayaka mirando seriamente al castaño, que trago en seco.

-Pues… lo siento, no te lo puedo decir.-dijo Tsuna mirando de reojo a las nieves.

-Habla. -ordeno Ayaka sacando su abanico de metal.

-No puedo. En serio. ¿Qué tal si Hibari-san me muerde hasta la muerte si te cuento? -dijo Tsuna dando pasos hacia atrás, alejándose de la peli-negra.

-Yo seré quien te muerda hasta la muerte, si no me lo dices. -determino.

-Hiiii.-chillo.

((Angelice: ¿cuánto tiempo llevaba sin hacer su chillido?

Marlene: No lo sé. Shhh… Tetsu aún sigue dormida.))

-Espera Ayaka. -la detuvo Mitsuki, la chica obedeció inmediatamente poniéndose junto a ella. Tsuna respiro profundamente aliviado.- ¿Porque no llamas a Kyoya y le pides permiso para enterarte? -opino.

-Tienes razón. A Kyoya le molesta que me meta en sus cosas, no quiero un sermón de su parte después.-dijo sacando nuevamente su celular del bolsillo, marco un número y llamo.

-¡Espera! ¡¿Lo vas a llamar?! –exclamo asustado Tsuna.

-Bip… bip… bip… ¿Ayaka? –contesto una voz gruesa y seria.

Todos lo escucharon puesto que la chica puso alta voz. A Tsuna le recorrió un escalofrió por la espalda, ¿cuánto tiempo lleva sin escuchar ese tono serio de su guardián? Sintió nostalgia, quería saludarlo pero debía cumplir su promesa con Reborn, por lo que se mantuvo callado… en un intento de calmar su deseo de hablar, tomo la mano de Yukiko y la apretó suavemente, recordándose que por el momento solo contaba con ellos.

-Hola Kyo-nii.-saludo Ayaka.

-¿Qué quieres? –pregunto rápidamente la voz.

-Nada en especial… solo necesito permiso para enterarme como es que estás involucrado con Vongola. -dijo Ayaka de lo más normal.

-¿Estás en Italia? –pregunto Hibari.

-Demonios…-maldijo Ayaka en un susurro, ya que había mantenido su ubicación en secreto de su hermano para que este no fuera por ella y la regresara a casa, y ahora en un descuido la descubrió.

-Kyoya, no te preocupes. -dijo Mitsuki interviniendo.- Entonces… ¿nos darías permiso para saber?

-¿Mitsuki…? Hmmp. Hagan lo que quieran. Dile a la Omnívora de mi hermana, que tiene suerte de que no pueda pisar en estos momentos Italia…bip….bip…bip…

-Colgó.-aviso Mitsuki mirando a Ayaka. Las dos empezaron a reírse.- Kyoya no cambia. -dijo Mitsuki.- Por eso lo quiero.

-Sí, de la que me salve. Pero… ¿Por qué no puede pisar territorio italiano? – pregunto mirando su celular.

Ese comentario les intrigo, debido a que conocían al mayor, sabían de primera mano que en cuanto este supiera su ubicación iría por ellas, aun si fuera el fin del mundo y él se estuviera muriendo.

-No lo sé.

-¿Tal vez molió a golpes a alguien importante de Italia? –pregunto Ayaka pensativa, conocía a su hermano, sabía que era capaz de eso y más…

Sin querer recordó que fue capaz de golpear al primer ministro de Japón, a la temprana edad de 5 años, solo porque el muy maldito no quiso darle un estado para su uso personal. Sí, que maldito era el primer ministro, se merecía ser golpearlo… *¿si había sido esa la razón?*pensó Ayaka haciendo memoria… nada, bueno lo dejaría para después.

((Marlene: Maldito ministro, mira que no darle un estado a Kyoya, ¿Quién se cree ese ministro?

Angelice: Pues el presidente de Japón

Marlene: No me interesa, debió haberle dado un estado a Kyoya, hasta hubiera ganado el, Kyoya mantendría el estado en disciplina.

Angelice: Tienes razón pero…

Marlene: ¡Pero nada! ¡Yo apoyo a Kyo…! #Noqueada#

Tetsuna: #En su mano derecha se encontraba un pan duro de una semana con lo que noqueo a Marlene y en la izquierda su almohada. Voltea a mirar a Angelice#

Angelice: #trago en seco#

Tetsuna: #la mira y se va#

Angelice: Eso te pasa por no escucharme… te iba a decir que Tetsu se encontraba detrás de ti y que te callaras… #decía en susurro#))

-Como sea. Tenemos permiso. Así que Tsunayoshi, puedes hablar sin tener miedo de Kyoya. -aseguro Mitsuki.

-Habla. –ordeno de nuevo Ayaka mirándolo mientras guardaba su celular.

-Pero…-suspira al ver sus miradas- Esta bien. Hibari Kyoya es mi guardián de la nube.-confeso al fin.

Los hermanos Bertesco abrieron los ojos, solo habían escuchado que el guardián de la Nube era un antisocial y el más agresivo de todos los guardianes. Solo habían escuchado su nombre pero no completo a lo que ellos recordaban, toda esa información se las había dicho Cavalleone. El rubio tampoco les había podía decir más, ya que también tenía prohibido decir datos sobre los demás guardianes. Y Varia y demás familias que los conocieran y la vez que "Tsuna" –fue Reborn- les había contado poco, ya que omitieron varias cosas de los guardianes, como sus nombres.

Mientras tanto Ayaka y Mitsuki sonrieron de felicidad. Su hermano mayor –de una- también era amigo del castaño y no solo eso, era un guardián de este. Estaban orgullosas de él.

-¡Wao! Kyoya tiene un gran puesto en Vongola –dijo Mitsuki con emoción.

-¡Lo que era de esperarse de mi Kyoya! –exclamó Ayaka.

-¿Por qué se emocionan? – pregunto Dino sin entender al igual que Tsuna, era la mafia. Algo malo.

-Por razones que ustedes nunca entenderían. -dijo Ayaka.

-Bueno. Tsunayoshi, síguenos contando todo en lo que está involucrado Kyoya y como se involucró. -dijo Mitsuki sentándose en un sillón junto Ayaka enfrente del castaño.

Tsunayoshi suspiro una vez más, esa mañana seria larga. Sin más que esperar Tsuna conto por qué Kyoya fue escogido como guardián y el hecho de que fuera entrenado por Dino, omitiendo de nuevo los nombres de sus amigos.

-…Es por eso que no pueden involucrarse con nosotros, sería peligro para ustedes.

-Haaa –se quejó Ayaka.- ¿Peligroso? Por dios Tsunayoshi, ¿en serio crees que es peligro para nosotros?

-Si Kyoya sigue vivo no creo que sea tan peligroso. -dijo Mitsuki.

-¿Pero que dicen? la mafia no es un juego.-dijo Tsuna.

-Pero acabas de decir que tu guardián de la lluvia piensa que es un juego. -se volvió a quejar Ayaka.

-Eso es diferente, él está consiente, solo lo hace para aliviar tenciones *eso creo*-dijo y pensó Tsuna.

-Mentiroso. –Se levantó del sofá- No eres bueno mintiendo Tsunayoshi. -le dijo Ayaka.

-¡En todo caso no! - exclamo Tsuna.

-¡¿Pues qué crees?! ¡Yo soy libre de lo que quiera hacer con mi vida y tú…! –Sacando su abanico de quien sabe dónde y poniéndolo enfrente del castaño quien se hizo hacia atrás- ¡…No me dirás lo que tengo que hacer! –declaro Ayaka.

-¡¿Pero qué…?!

-¡Si no obedezco a mis padres, no creas que te obedeceré a ti Vongola! ¡Es mi vida, NO LA TUYA! ¡Yo decido mi forma de vivir, NO TÚ! ¡Yo decido con quien juntarme, NO TÚ y…! -aspiro- ¡…YO DECIDO COMO MORIR, NO TÚ! – grito al final.

-¡ESTAS LOCA! ¿QUÉ ESTAS…?

-¿Tsunayoshi podemos hablar en privado?-pidió Mitsuki interrumpiéndolo- Ayaka tranquilízate…- pidió pero sonó mas a orden–…y siéntate.-esa si fue una orden.

-Pero Mitsu…ki. –Iba a reclamar pero al ver a su compañero enojada, algo que no era bueno para su salud física como mental si es que reclamaba, decidió obedecer- Tsk. –se dejó caer en el sofá.

-Entonces Tsunayoshi ¿podemos hablar? –repitió mirando al castaño.

Tsuna al ver que con Ayaka no podría hablar, prefirió hacerlo con Mitsuki, quien parecía más cuerda con toda la situación. Además de que Ayaka parecía obedecer en todo a la pelirroja.

-Claro, vamos. -dijo levantándose.

Mitsuki hizo lo mismo y empezó a seguir al castaño pero antes de salir de la sala se detuvo y sin voltear dijo:

-Ayaka no hagas escándalos mientras no esté, compórtate como una Hibari.-dijo con tono serio.

-Hai…-dijo Ayaka detrás de Yukiko quien no sabía qué hacer.-Mitsuki da miedo…

La albina asintió. Los dos jóvenes salieron de la mansión para dirigirse al jardín, como se habían quitado sus abrigos se los volvieron a poner, el invierno en Italia era muy frio.

-Mitsuki… ustedes me agradan pero no deseo que estén en peligro y si se involucran con nosotros solo estarán en constante peligro.-dijo adentrándose en un pequeño kiosco para sentarse.

-¿Entonces que propones Tsuna? –Pregunto Mitsuki sentada enfrente – Porque ni sueñes que puedes convencerme de alejarme de vosotros, argumentando que la mafia es peligrosa. No me voy alejar todos me agradan y quiero…No, queremos seguir tratándolos. Y de una vez te digo que soy más terca que Ayaka.

Tsuna sintió la determinación de la chica, misma que se relejaban en sus ojos de alguna manera sabía que ella no se alejaría por lo que era preferible aceptarla a su alrededor y estar al pendiente de ella y de Ayaka. Las protegería. Además sentía que si no las aceptaba harían una tontería solo para estar con ellos.

-Está bien, ya no lo diré.-el castaño suspiro y la chica sonrió muy feliz- Tú y Ayaka son demasiado obstinada, creo que ni Reborn podría ganarles.

Ante tal comentario, ambos rieron un rato, la primera en calmarse fue Mitsuki.

-Por cierto, no he visto al bebé. ¿Dónde está?

-Fue a Japón, había cosas que arreglar.

Debido a la comodidad que sentían y a la confianza que ambos sentían -por alguna extraña razón-, Mitsuki se aventuró a preguntar una duda que rondaba su mente desde a visita anterior en la mansión Vongola…

-Tsuna…-el castaño la miro detenidamente- ¿puedo hacerte una pregunta?

-Si…

-¿Quién es en realidad Reborn? -el castaño la miro sorprendido, nunca espero esa pregunta- Porque de antemano sé que no es un bebé normal. Cuando lo conocí se presentó como tu tutor, Ayaka y yo le seguimos el juego, como lo haríamos con cualquier bebé… pero sus ojos y gestos no son los de uno.

-Jajaja…-Tsuna comenzó a reírse, y Mitsuki lo miro extrañado.-Lo siento, es que me sorprendí por la pregunta. Tienes razón, Reborn no es un bebé normal. Y si van a caminar por este mismo camino supongo que deben ser conscientes de lo que las rodea. Es una historia larga y sería bueno que Ayaka la oiga, ¿vamos a buscarla?

El Vongola intento levantarse del banco e ir a buscar a la pelinegra, pero las manos de la pelirroja apresando su muñeca, lo mantuvieron en su lugar.

A Mitsuki le gustaba el momento y no quería romperlo, quería quedarse un rato más así.

-¿…Mitsuki? – pregunto el castaño al verla con el rostro hacia abajo, ella nunca había bajado la mirada.

-Lo siento…-soltó el brazo de su compañero, levantando el rostro mostrando una sonrisa.- Mejor cuéntame a mí y yo luego le contare a Ayaka; de seguro se ha de estar divirtiendo con los demás.

Tsuna guardo silencio unos momentos porque sintió que Mitsuki ocultaba algo mas o que tal vez no lo dijo… la observo intentando descifrar cuál de las dos opciones seria… pero los gestos de la chica ante su silencio, lo hicieron hablar. Tal vez solo eran imaginaciones suyas…

-Está bien. ¿Cómo debería empezar? Supongo que será desde antes que llegara Reborn.

-Sí.

La chica asintió emocionada, el castaño sonrió levemente. Los dos encuentros con pelirroja bastaron para darse cuenta que la chica podía ser seria y amenazante cuando quería, pero también podía parecer una niña chiquita; como en esos momentos, parecía una niñita esperando que le lean un cuento antes de dormir.

El Vongola comenzó a relatarle todo, sentía que con ella podía ser sincero así que no omitió detalles, e incluso se vio en la necesidad de ser más específico en algunas cosas a petición de ella. Platicaron muy felices y alegres de las vivencias del castaño. La pasaron muy bien.

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Ayaka se había alejado de los demás, caminando por la mansión en busca de su amiga. Mitsuki ya había tardado. Se había ido con el Vongola y aunque sabía que él no la lastimaría no podía evitar preocuparse por la tardanza de ambos. ¡Por dios! Solo era una plática, Mitsuki debió de haber solucionado la petición sobre no alejarse hace tiempo. Siempre lo hacía, si ella quería algo, lo obtenía. Era ley un solo capricho de ella.

Se encontraba en el segundo piso. Le había costado perder a Gelaro, quien era el único que la había seguido. Reviso una de las habitaciones encontrándose con muebles cubiertos de sabanas, la habitación estaba cubierta de polvo; cerró silenciosamente la puerta, no quería hacer ruido y Gelaro la encontrara de nuevo.

Comenzó a caminar de nuevo por el pasillo, acercándose a la siguiente puerta cuando una risa familiar llamo su atención. Se acercó a la ventana más cercana, lo primero que observo fue el hermoso jardín que rodeaba la mansión, algo a lo que no había puesto atención cuando llego. Escucho de nuevo la risa. Busco a su amiga alrededor, hasta que la encontró. En el centro de todo y no muy alejado de la mansión, se encontraba un kiosko y en el estaban sentados Tsuna y Mitsuki, hablando animadamente.

-¿Piensas seguirme por todos lados? –Pregunto Ayaka sin voltear a ver a su seguidor.- ¿Sigues desconfiando de nosotras?

Gelaro se acercó a ella, observando a los chicos en el kiosko. Se recargo en la pared junto a la ventana viendo sobre su hombro el jardín.

-No es que desconfié del todo. Simplemente sé que están ocultando algo y es lo que me desconcierta. –Contesto sin despegar la vista de la ventana.- Antes de hablar de confianza, debo saber qué es lo que mantienen en secreto. Sabes cómo es esto de trabajar para la mafia.

-¿Por qué suenas tan seguro al decir que sé, como se manejan en la mafia? –pregunto la pelinegra con un sonrisa arrogante en su rostro.

-Porque no son chicas normales, como cree Tsuna. Tienen basto conocimiento sobre las familias mafiosas. Incluso pudieron reconocer a Falivene. Joshua no es alguien, que puedo ser reconocido fuera de este mundo y en tal caso de conocerlo sería por el mundo del modelaje, después de todo esa es la tapadera que utiliza su familia para hacer negocios.

-Pareces saber mucho más de nosotras de lo que creímos…-respondió divertida Ayaka.

-Sé que no desean hacerle nada a Tsuna, les hemos dado muchas oportunidades para intentarlo, aun así no han hecho nada. –Gelaro la miro directamente, observando cada gesto de ella- Lo que me lleva a preguntar; ¿Qué es lo que desean con Vongola?

-¿Y si te dijera que en realidad nada…? Que a quien en realidad a quien deseamos es el décimo Vongola; Sawada Tsunayoshi.

Gelaro dirigió su mirada rápidamente a su jefe que seguía con Mitsuki hablando animadamente…

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Japón / Namimori / Namichuu

Una semana después:

La hora de salida se dio en la escuela, todos los alumnos empezaban a salir con sus amigos para irse a casa a descansar de un agotador día.

-Unas semanas más y las vacaciones empiezan.-dijo Kyoko emocionada junto a todos los demás.

-Y para cuando regresemos estaremos en 3° de Namichuu.-dijo Chrome.

-Y sempai y Hibari se irán a Tokio junto con Mukuro.-dijo Yamamoto pensativo.

-Por cierto, en tercer año Haru se transferirá a Namichuu, pidió permiso y se lo han otorgado.-dijo Kyoko con aun más felicidad.

-¡Oh! Eso está bien.-dijo Yamamoto con su típica sonrisa.-Estaremos todos juntos.

-Kyoko-chan, Chrome-chan, chicos –escucharon la voz de Haru por lo que voltearon a mirar la puerta.- Apúrate Kyoko-chan.

-Lo siento chicos me tengo que ir, tengo algo importante que hacer.-dijo Kyoko alejándose de ellos para correr hacia Haru y después salir corriendo de nuevo hacia un lado.

Las chicas corrieron hacia el templo Namimori donde se encontrarían con la persona que les ayudaría.

-Ciao~ Kyoko, Haru.-saludo Reborn.

-Reborn-chan – dijo Haru.

-¿Para qué me han citado chicas? –pregunto aunque ya se imaginaba la razón.

-Queremos… ¡Queremos que nos enseñes a pelear! -dijo Kyoko con determinación reflejada en los ojos al igual que con peli-café.

-Queremos estar junto a Tsuna-san y todos los chicos. –continuo Haru- Son nuestros amigos, queremos estar con ellos.

-No queremos que nos dejen afuera de todo.-dijo ahora Kyoko.

-Sabemos que para Tsuna-san no seremos una carga mientras nos quedemos en Japón pero…

-Queremos…

-¡Permanecer con ellos! –exclamaron al unísono.

Reborn sabía que algo parecido le pedirían las chicas pero jamás pensó que mostrarían una resolución fuerte. Cubrió sus ojos con su fedora.

-¿Desde en que momento lo decidieron? –pregunto Reborn.

-Desde que regresamos al pasado… cuando sucedió lo de Byakuran-san.-dijo Haru.

-Aunque nos decidimos cuando paso lo de Bermuda-san.-dijo Kyoko, ellas se habían enterado de todo ello gracias a I-pin, Chrome y Bianchi.- Ellos no nos dijeron nada, nos mantuvieron al margen.

-Entendemos que es peligroso, pero queremos ayudar.

*Las chicas han mostrado un avance más grande que el de los chicos. Después de todo nunca hay que subestimar la resolución de una mujer. Las mujeres pueden llegar a ser más peligrosas* pensó Reborn con diversión *Pobre de Dame-Tsuna cuando se las vuelva a encontrar* sonrió con diversión.

-Ya veo. Está bien, acepto enseñarles solo porque ustedes son las que han decidió esto y desde antes que Tsuna se haya rendido y haya aceptado ser el Décimo Vongola.

-¿Pero…? –dijo preocupada Kyoko.

-¿...podrías mantenerlo oculto de Tsuna-san? -pidió Haru.-Tsuna-san nos regañaría si se llegara a enterar, y no solo él ~desu.

-Me parece bien. Yo tampoco quiero escuchar sus quejas, aunque las pueda acallar con una amenaza.-dijo Reborn.

-Gracias.

-En una semana llegaran sus maestros, como dije yo me tengo que ir o seria sospechoso para Dame-Tsuna.

-Hai. ¿Quiénes serán nuestros maestros? -Pregunto Haru.

-¿Los conocemos?

-Sí. Llegaran en una semana a sus casas. Ellos estarán al tanto de que no desean que Tsuna y los demás se entere, así que no tendrán que preocupase.

-Gracias Reborn-kun.-dijo Kyoko.

-Váyanse. Aún tienen que estudiar para sus exámenes finales. -les dijo Reborn.

-Claro, gracias por todo Reborn-chan. Espero poder volver a verlo lo más pronto posible. –dijo Haru con una hermosa sonrisa.

-Nos vemos Reborn-kun. -dijo Kyoko con otra sonrisa.

Las chicas felices se fueron, tenían que festejar así que decidieron ir a comer pasteles, quizás invitarían a Chrome-chan aunque no supiera la razón del festejo. Al ver que las chicas se habían alejado lo suficiente miro hacia los arbustos.

-No es educado escuchar las conversaciones de los demás. -dijo Reborn con una sonrisa.- Sal ya, se han ido.

-No estaba escuchando, vine a pedirte algo pero ellas aparecieron primero, así que espere mi turno. -dijo saliendo de los árboles.

-¿Igual que en la azotea? –cuestiono el bebé

-¿Te diste cuenta?

-¿Qué petición? –pregunto Reborn interesado y cambiando de tema, nunca espero tener asuntos con esa persona.

-Enséñame… a pelear… -pidió.

-¿Porque?

-Simple. Quiero ayudar. Ellos son importantes para mí. Si se involucran con algo como Vongola, quiero estar a su lado, sin ser una carga.

Ambos se sumieron en un silencioso, Reborn meditando los pro y los contra; y la otra persona esperando la respuesta.

-Hmmp. De acuerdo pero tú eres quien debe de esforzarse desde cero, a diferencia de los demás tu estas en blanco. -dijo al fin el ex–Arcobaleno.

-Lo sé.

-Te conseguiré un tutor, déjamelo a mí.

-Gracias.

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++++++++++++++++ Omake +++++++++++++++++

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Japón / Namimori

Namichuu – Oficina del Comité Disciplinario.

16:00 pm

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-Nos encontramos en número bajos Kyo-san…

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Midori tanabiku

Namimori No

Dainaku Shounaku

Nami Ga ii

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Empezó a sonar el himno de Namichuu, el azabache dejo de mirar los papeles que estaba leyendo y agarro su celular, miro el número y se extrañó. Kusakabe que en ese momento también le estaba dando un reporte se calló.

Hibari abrió su celular para contestar.

-¿Ayaka?

-Hola Kyo-nii. -saludo Ayaka.

-¿Qué quieres? –pregunto rápidamente. Él sabía que si su hermana lo llamaba así era porque quería algo, ya que por lo general lo llamaba Kyoya.

-Nada en especial… solo necesito permiso para enterarme como es que estás involucrado con Vongola. -dijo Ayaka de lo más normal.

Kusakabe quien podría escuchar debido a que todo se encontraba en silencio, se sorprendió.

-¿Estás en Italia? –pregunto Hibari.

-Demonios…-la escucho maldecir.

Hibari sonrió de lado, ya tenía la ubicación de su hermana, cuando hablo a su "casa" le negaron la ubicación de Ayaka y cuando hablo a su "segunda casa" le negaron la de Mitsuki. Todo para que no fuera por ellas y las regresara a Japón.

-Kyoya, no te preocupes. -dijo Mitsuki interviniendo.- Entonces… ¿nos darías permiso para saber?

-¿Mitsuki…? –pregunto, *Así que se encuentran juntas, era de suponer* -Hmmp. Hagan lo que quieran. Dile a la Omnívora de mi hermana, que tiene suerte de que no pueda pisar en estos momentos Italia.-dijo y colgó.

Sí que su hermana al igual que Mitsuki, tenía suerte de que no pudiera ir a Italia.

-¿Desea que nosotros vayamos a Italia por Ayaka-sama y Mitsuki-sama?– pregunto Kusakabe.

-No es necesario. Tengo mejores planes para ellas dos ahora que se encuentran en Italia.-dijo Kyoya sonriendo de lado.- Cuando me vaya a Tokio te dejare toda la supervisión de Namimori, Tetsuya… vendré cada mes para revisar que todo esté en orden.

-Hai Kyo-san.

-Continua con el reporte.-ordeno Hibari.

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NT: ¿Les Gusto? Eso espero. ¿Merecemos RW?

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97fizhy03dt: Jeje. Hola Rika. Eres mala descubriste a Ayaka muy fácil ¬3¬. Todo lo que dijiste sobre Ayaka es cierto pero con Mitsuki te fallo. Sobre lo que dijo Tsuna es que no quería que las chicas se metieran en problemas por que le dijo a Gelaro y Yukiko que ya sabían que hacer, en otras palabras nos alejaremos de ellas. Nosotras también odiamos a Minia y Iemitsu... jajaja Gokudera es genial y mas si se traba con la piña. No te preocupes tu puedes escribir tanto sea que quieras. Ciao~ (Tetsuna: No soy tsundere, quiero a las chicas pero a veces son fastidiosas XD)

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tsuri182718: Jeje hola Tsuri. Muchas gracias por los ánimos. Nos hacen felices... continuaremos el fic.

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silkie 19: Hola silkie... lastimosamente no puedo usar a Iemitsu para eso aun las faltas no nos faltan. tampoco podemos matarlo ya que es el esposo de Nana y no deseo hacer infeliz a Nana ella me cae tan bien que no se lo merece. Gracias... todo se hará mas interesante con los guardianes.

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Kim Ishida: Hola Kim. Pues ya vez que al final si son sus amigas... Tsuna no pudo contra ellas. Solo falta el siguiente capitulo... y después de ese llegan los guardianes a Italia XD No te preocupes solo es que somos fáciles de deprimir... lo sentimos

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Tetsuna: Espero les haya gustado

Marlene: Hice los dibujos de Mitsuki Ichinose y Ayaka Hibari

Angelice: Están en la pagina Clan AFY creo que así se llamaba la pagina XD...bueno eso es todo.

Marene: Lo de los dibujos se nos olvido ponerlos también en la otra pagina donde también subimos el fic.

Tetsuna: Les avisaremos en el próximo cap, no te preocupes.

Angelice: Okis. Esto se vuelve mas interesante.

Se cuidan. Ciao Ciao ~ ~