EMPIRE WARS
CAPÍTULO VEINTINUEVE: ¿CÓMO FUNCIONA EL HECHIZO?
KYLE POV:
Después de escapar de ese campo de muerte nos dirigimos a una base de los Marsh. Apenas llegamos a ella los que tenían las peores heridas, fueron atendidos enseguida. Los gritos de agonía y súplicas por ayuda recorrían cada pasillo del lugar perturbando la paz y tranquilidad que debería tener el manto nocturno; como solo estaba cansado, no necesite que me curaran.
Le ordené a los míos que los fueran a curar, en especial a los moribundos. La capacidad de curar heridas es algo que solo cierto tipos de elfos tenemos y no cualquier otra especie es capaz de lograr y no podemos curar heridas extremas como miembros amputados o la pérdida importante de alguna parte del cuerpo; ante una extremidad perdida, lo máximo que podemos hacer es cerrar la herida.
-¡HAYAYA!- un soldado que perdió sus brazos se estaba retorciendo agonizante salpicando con sangre a los elfos que intentaban curarlo y después de inmovilizarlo, hicieron brillar sus manos que poco a poco cerraron sus heridas dejando unas cicatrices.
-¡NO VEO, NO VEO!- uno había perdido los ojos y solo quedaban trocitos de carne en sus cuencas.
-¡Por favor, no se mueva!- pidió uno de los míos a un soldado que perdió sus miembros derechos.
-¡DIOSES! ¡¿POR QUÉ?!- otro guerrero estaba llorando del dolor ya que el lado derecho de su cara estaba quemado, le faltaba el ojo de esa parte y su pierna izquierda fue cercenada.
Ver tanto sufrimiento, tanta miseria, tantas vidas devastadas, tanta muerte hacia que también me preguntara porque las grandes deidades permitieron que ocurriera esta masacre ¿Oh tal vez la fuerza del mal que dirige a esos monstruos de metal es tan poderosa que incluso es capaz de mitigar la protección de los dioses?
¡¿Pero que estoy diciendo?! ¡¿Cómo puedo siquiera pensar en algo tan blasfemo?! Nunca antes había tenido esa clase de pensamientos… pero ser testigo de este escenario tan devastador y digno de alguno de los niveles más bajos y terribles del Hades, puede hacer que hasta el más religioso flaquee un poco y cuestione las decisiones de los dioses; en especial si se trata de alguien que a lo largo de su vida jamás ha presenciado una barbaridad de tales proporciones.
No podía seguir soportando más esta macabra e infernal escena, así que para no seguir viendo a los moribundos ni oír sus lamentos, me retiré a una parte de la base en donde están los que tienen las heridas de menor gravedad y en dónde se encuentra el príncipe Stan y demás gobernantes.
-Majestad ¿Se encuentra bien?- me preguntó mi buen amigo Gary acercándoseme.
-No te preocupes. Estoy bien, gracias por preguntar ¿Y ustedes?- quise saber viendo a los demás.
-Muy bien y no gracias a ustedes- me respondió toscamente la odiosa de Bárbara poniéndose un vendaje alrededor de su muslo derecho -¡Quítame tus inmundas manos de encima! No necesito de la ayuda de nadie, especialmente la de un hombre- groseramente rechazó la ayuda de un elfo que intentó curarla. De nuevo me preguntaba porque es así de odiosa y antipática.
-¡Bebe!- otra vez su reina la regaño llamándola de esa forma haciendo que se estremeciera, que agachara la cabeza y después de cerrar los ojos y gemir, accedió a recibir ayuda -como me iba diciendo príncipe Marhs ¿Las armas normales no eran capaces de hacerle daño a esos seres?- le preguntó, parece que ellos habían estado hablando sobre lo ocurrido.
-Así es. Sus cuerpos de metal eran inmunes ante la mayoría de nuestros ataques; el aparente punto débil clave de ellos era el pecho cuando abrían un compartimiento en él al igual que debajo de sus extremidades- le explicó.
-Si tan solo nosotros hubiéramos llegado antes, no habrían muerto tantas personas- el príncipe de los Licans se lamentó estando apoyado en una pared cruzado de brazos.
-No digas eso. Si no fueran por ustedes, todos ahora estaríamos muertos- le agradecí sonriendo amigablemente, cosa que por alguna razón hizo que Stan frunciera el ceño ¿Qué le ocurre?
-Todos nosotros estamos en deuda con ustedes- su molestia fue más evidente cuando la reina Testaburguer también le dio las gracias.
-Descuiden. Si yo les prometí que iba ayudarlos, es mi deber cumplir con mi palabra- habló con toda humildad mostrando un honor que pocas he visto.
-Todo un caballero de primera clase. No recuerdo cuando fue la última vez que me topé con uno- comentó la princesa Shelli con burla e ironía riendo un poco -¿Y ahora qué debemos hacer con respecto a esos monstruos?- preguntó esto ya seria y todos nos pusimos así.
-Si apenas pudimos escapar con vida de nuestro primer enfrentamiento, no quisiera ver cómo nos irá la próxima vez que luchemos contra ellos- estaba muy asustado y sujeté con fuerza mi cayado.
-Ni los dioses podrían ayudarnos- miré un poco molesto al rey Garrison por haber dicho eso.
-Además no siempre será de noche para que los míos estén a toda capacidad y sean capaces de hacerles frente. Si intentáramos pelear de día, no podríamos hacer nada contra ellos- hasta el príncipe de los licántropos se estaba angustiando.
-Oigan, no todo está perdido. Aún tenemos al monstruo de metal que capturamos. Si logramos analizarlo con detalles, tal vez descubramos alguna debilidad en ellos- alabados sean los dioses por haberle dado una mente tan brillante a Stanley.
-Pues no sé. Aunque se trate de uno solo, sigue siendo muy peligroso y podría matar a todo el que se le intente acercar- la reina Marsh no apoyaba para nada esa idea.
-No te preocupes, mamá. Yo sola puedo mantener bajo control a esa cosa sin ayuda de nadie- le aseguró la hermana del príncipe Stan con algo de arrogancia.
-Y en caso de que ella no pueda controlarlo, pueden contar con todo mi apoyo- el príncipe Bridón volvió a ofrecer su valiosa e imprescindible ayuda. Estuve por decir algo, pero de repente sentí unas presencias muy poderosas que estaban cerca de nosotros ¡¿De quiénes se tratan?!
-Y con el nuestro también- habló de repente alguien oculto entre las sombras de una esquina llamando la atención de todos los presentes que al fijar nuestras vistas a esa zona, vimos como emergieron tres individuos con unas armaduras bastante pintorescas.
-¡¿Pero qué rayos?!- preguntó la princesa Shelli muy alterada cogiendo su hacha de doble filo.
-¡GUARDIAS, GUARDIAS!- el rey Marsh llamó a sus soldados mientras que el resto, incluyendo los heridos, enseguida se pusieron en guardia al igual que los míos, las mujeres libres y hombres lobo.
-¡¿Quiénes son ustedes?! ¡Identifíquense!- les exigió Bridón siendo rodeado por su aura negra y sus ojos amarillos brillaron con gran intensidad.
-Calma, calma. No vamos hacerles daño- nos trató de calmar esa mujer de armadura dorada, que al igual que sus acompañantes, no estaba intimidada en lo más mínimo al ser acorralada por todos los guerreros que acudieron al grito de auxilio del padre de Stanley.
-Vinimos por parte de Lord Caos- cuando el más grande de ellos dijo eso, Stan, Wendy y demás gobernantes nos vimos entre nosotros.
-¿Vienen por parte de ese loco?- le preguntó Stanley aun manteniendo la guardia.
-Correcto- el hombre de armadura esmeralda se quitó su casco al igual que sus acompañantes -somos los primos de él y de Butters- a pesar de la oscuridad, pudimos apreciar muy bien la cara de los 3. Puede que tengan razón, sus rasgos son muy parecidos a los de ese orate y su hermano.
-¿Qué quieren de nosotros?- les pregunté ya dejando de estar en guardia, después de todo, sus presencias no emiten una gran maldad como la de él. Mi gesto tranquilizó un poco al resto.
-Estamos aquí para ofrecerles nuestro apoyo- nos ofreció la mujer de pelo dorado como su traje.
-No sabía que ese tipo tuviese primos con presencias tan poderosas- el príncipe Bridón se cruzó de brazos dejando de emitir energía oscura, de seguro él también se dio cuenta que ellos poseen grandes poderes sobrenaturales.
-Uf, pues digamos que nosotros tenemos un perfil más bajo y no estamos causando desastres por todos lados como los que él hace- el mayor de los tres dijo esto de forma desaprobatoria.
-¿Por qué deberíamos confiar en ustedes? ¿Cómo sabemos que no han sido enviados por ese loco para espiarnos y apuñalarnos por la espalda cuando bajemos la guardia?- la hermana de Stanley seguía desconfiada y los miraba de mala manera.
-Sabias preguntas- la odiosa guardaespaldas de la reina Wendy estaba igual.
-Si en verdad quisiéramos hacerles daño, lo habríamos hecho enseguida en vez de tomarnos la molestia de presentarnos- la mujer dorada trató de convencerlas.
-¿Esa es una amenaza?- la princesa Shelli no se tomó bien eso y dio un paso hacia ellos.
-Hija, contrólate- le pidió su madre poniéndose en el medio -si en verdad quieres ayudarnos, comiencen por decir sus nombres- solicitó.
-Mi nombre es Jack- se presentó sin rodeos el mayor de ellos -él es mi hermano Eduard- presentó al otro hombre que asintió -y mi hermana Brittany- ella también asintió.
-Ahora dígannos porque deberíamos de depositar nuestra confianza en ustedes- la hermana de Stanley siguió igual de brusca.
-Porque nosotros nos hemos enfrentado a ese ejército de monstruos metálicos en varias ocasiones- cuando el tipo llamado Eduard dijo esto, los miramos asombrados.
-¿Han peleado contra esas cosas muchas veces? ¿Ustedes solos o con un ejército que los respalde?- quiso saber Bridón arqueando la ceja derecha por la impresión.
-Solos, sin nadie que nos ayudase- nos afirmó la mujer que se hace llamar Brittany. En la expresión de ellos no vi ni un rastro de mentira, eso hizo que mi asombro aumentara ya que entonces son el poder de todo un ejército concentrado en tres individuos.
-Oh son muy valientes o son tan locos como su "querido" primo- espetó el príncipe Stan, cosa que pareció ofenderlos.
-Suponiendo que en verdad le hayan hecho frente a esas cosas sin ayuda de nadie, ¿Por qué tenemos que confiar en ustedes? ¿Creen que con intentar impresionarnos enseguida vamos a abrirles los brazos y darles una cálida acogida?- la hermana de Stanley seguía igual de desconfiada.
-Ah santos dioses…- el mayor de ellos se pasó una mano por el pelo algo frustrado -¿Qué debemos hacer para qué confíen en nosotros?-
-¿Por dónde comenzamos?- la antipática de Bárbara volvió a ironizar.
-Bárbara…- su reina le hizo otra advertencia -si lo que dicen es cierto, entonces no tendrán problemas para que les lea la mente para rectificar que todo sea verdad ¿correcto?- ofreció.
-No hay problema alguno. Ninguno de los 3 tiene algo que ocultar- Jack volvió a acceder.
Así que ella se les acercó siendo seguida por la odiosa ante la mirada atenta del resto, en especial la de Bridón y Stanley que no estaban para nada confortes. Al mayor le puso la mano derecha en la frente, a pesar de la enorme diferencia de alturas, cerraron sus ojos y como pasó con esa espía llamada Tammy, el cuerpo de ambos comenzó a brillar un momento hasta que se separaron.
-¿Se encuentra bien, mi reina?- le preguntó Bárbara cuando se sobó la cabeza algo desorientada y le dijo que estaba bien.
-¿Y bien? ¿Están diciendo la verdad o solo tratan de vernos las caras de idiotas?- Shelli fue directo al grano y todos le prestamos atención.
-Por lo que pude ver… sí, podemos confiar en ellos- los tres sonrieron enormemente por eso.
Antes de tomar una decisión definitiva, todos fuimos a conversar un momento.
-Entonces a pesar de ser primos de ese lunático, están en total desacuerdo con lo que hace- refutó Stanley cuando la reina Testaburguer nos explicó ese asunto.
-Y sí que deben ser bien poderoso para hacerles frente a esas cosas sin ayuda de nadie- el príncipe Bridón fijó su vista en ellos un momento.
-Sigo creyendo que es mala idea confiar en ellos- Shelli parecía dejarse guiar por la terquedad.
-Piénsenlo bien. Si son tan fuertes como afirman, serían unos aliados poderosos que no podemos rechazar- traté de convencer a los que seguían reacios.
-¿Qué dices entonces, hermano?- preguntó el tío de Stanley al rey Marsh.
-Ummm…- él se puso a pensar un momento frotándose el mentón para luego mirar al trío y luego ver a los soldados que seguían siendo atendidos. Parece que está considerando las bajas que podrían haber si no acepta su apoyo -si ella dice que podemos confiar en ellos, no veo problema alguno- la reina Wendy sonrió mucho y Shelli refunfuñó, así que fuimos hasta ellos.
-Con mucho gusto, aceptamos su ayuda- les dijo cortésmente la reina Marsh.
-No se arrepentirán- los tres volvieron a sonreír.
-Pero los mantendré vigilados- cuando la princesa Shelli dijo esto, Stanley rió un poco.
Con todo eso aclarado, fuimos hasta donde tenían encerrado al monstruo metálico que capturamos. Estaba en la mazmorra más baja y lúgubre de la fortaleza, sus miembros estaban extendidos al estar sujetos a cadenas y su redondo torso tiene cadenas que están pegadas al piso.
-¿Por dónde comenzamos?- preguntó el príncipe Bridón otra vez cruzado de brazos.
-Sugiero que por su cilindro. Si descubrimos cómo son capaces de crear explosiones a distancia, tal vez encontremos una forma de contrarrestar ese hechizo- recomendé.
-Buena idea, rey Kyle- me apoyó el príncipe Stan sonriendo a lo que yo le devolví el gesto y por extraño que parezca, su hermana mayor rió un poco.
Con precaución, ella, Jack y algunos soldados se acercaron a ser de metal. No roncaba, ni se podía oír su respiración, ni los latidos de su corazón, parecía estar muerto o tal vez aparente estarlo para así hacer algún movimiento cuando bajemos la guardia, ni siquiera reaccionó cuando soltaron las cadenas que tiene en su brazo derecho en donde tiene el cilindro.
La hermana de Stanley le sujetó esa extremidad y luego de verlo fijamente unos momentos ¡RIAN! Se lo arrancó de un jalón. Pero nada, seguía sin hacer nada; su única reacción era el total silencio.
Llevamos su brazo a una mesa iluminada por antorchas para poder analizarlo y al ponerla ahí, la sacudió mucho y levantó el polvo que la cubría.
-¿No sangra?- preguntó la reina Victoria al ver que no salía sangre de la parte arrancada.
-No. Estas cosas no sangran. Cuando lográbamos lastimarlos, nunca vimos alguna gota de sangre saliendo de ellos- Ed dijo algo que no habíamos notado cuando luchamos contra ellos y tiene razón, jamás los hemos visto sangrar y eso hacía que nos preguntáramos de nuevo con qué clase de criaturas nos estamos enfrentando.
-¿Cómo vamos abrir el cilindro y el resto del brazo para saber cómo es por dentro?- preguntó el rey Garrison.
-Yo me encargo de eso- el príncipe Bridón empuñó su cuchilla flauta y concentró energía en ella haciendo brillara de color negro. Acercó la punta al extremo del cilindro y lentamente le comenzó hacer una cortadura longitudinal hasta llegar al codo que está formado por muchos contenedores en forma de barril.
Así que Shelli cogió una parte y cuando comenzó a retirarla lentamente. Esperaba que apenas lo quitara, saliera alguna descarga de magia maligna o hechizo que nos pusiera en peligro, por lo cual sujeté de nuevo mi cayado listo para repeler cualquier tipo de embrujo.
Sin embargo, al igual que ocurrió con el ser de metal cuando fue desmembrado, no pasó nada de nada. No sentí ningún tipo de presencia maligna proveniente de ambas mitades del cilindro y en su interior no había nada sobresaliente, excepto que las paredes internas están estriadas.
-¿Ustedes notan algo raro? Porque yo no siento ninguna anomalía- preguntó la reina Wendy.
-… yo tampoco no siento alguna presencia mágica en esos pedazos de metal- habló Bridón luego de ver ambas partes del cilindro.
-Ni yo- dije decepcionado y el resto se puso así. Hasta que me fije en los contenedores en el codo y vi que entre ellos y el cilindro había un agujero perfectamente redondo -veamos el codo, tal vez la magia que produce las explosiones provenga de ahí- sugerí.
El príncipe Bridón usando la misma precisión, cortó uno de los contenedores y su interior no era nada de lo que alguno de nosotros esperaba.
-¿Una esfera de metal?- Jack cogió una bola metálica que es tan grande como una cabeza humana -que raro, si estás cosas lanzan bolas de fuego, no de metal- la miraba por todos lados.
-¿Y esto que es?- Brittany cogió lo que parecía ser una especie de bolsa con forma rectangular y hecha de tela resistente -Snif, Snif. Huele raro, nunca había olido algo como esto- se la pasó a Ed.
-Tal vez esa bolsa esté llena de algún polvo mágico que vuelve esa esfera de metal una de fuego y le dé la capacidad de crear poderosas explosiones- sugirió Wendy.
-Bien pensado, reina Wendy- Stanley volvió a sonreír por su sugerencia.
Al abrir la bolsa, su interior estaba lleno de lo que parecía ser granos de arena de color negro.
-¿Esta es la fuente del hechizo que provoca esas explosiones? Tampoco emane algún tipo de energía maligna- Bridón regó por la mesa esa extraña arena negra formando una línea.
-Todo esto solo genera más preguntas- la reina Victoria se acercó al polvo negro sosteniendo una antorcha, pero cuando una chispita salió de ella y cayó a la arena negra, todos nos sorprendimos por lo que ocurrió.
Ese polvo negro estalló en llamas unos segundos y después se apagó dejando una marca de quemadura en la superficie de la mesa.
-¿Pero qué fue eso?- preguntó el rey Marsh retrocediendo algo asustado.
-Al parecer este polvo extraño reacciona ante el fuego y entra en llamas por el más mínimo contacto con él- dedujo la reina Wendy muy analítica.
-Pues sigamos indagando más para ver que encontramos- los motive impulsado por una gran curiosidad y estaba totalmente seguro de que esta noche, íbamos a descubrir mucho sobre nuestros enemigos para así saber cómo ganarles la próxima vez que luchemos contra ellos.
FIN DEL KYLE POV.
-Eso es, muy bien. Descubran los puntos débiles de esas cosas para evitar que el mundo se vea sumergido en la peor crisis que alguna vez se haya concebido- el tipo omnipresente estaba alentándolos sonriendo un poco -solo espero que el loco y los que lo ayudan, sean capaces de hallar sus debilidades también antes de que sea demasiado tarde y mueran irremediablemente- entrecerró los ojos con cierta preocupación.
Capítulo veintinueve de esta historia completado el 14/07/2015.
Sé que el capítulo pudo llegar a ser aburrido en ciertos aspectos, pero Ajá después de hacer tantas batallas seguidas, tenía que tomarme un descanso de ellas.
Y como ya lo habrán descubierto mediante la "autopsia" que le hicieron al cilindro del guerrero de metal, es obvio como esos seres son capaces son capaces de crear explosiones a distancia.
Por supuesto, la "incisión quirúrgica" seguirá en el siguiente capítulo en donde espero seguir haciendo la pelea de Caos y sus aliados contra los titanes y demás monstruos.
Y por último, en cuanto al sujeto omnipresente que está en todos lados, les daré otra pista y esa es que él está relacionado con algo que toda persona tendrá que afrontar algún día tarde o temprano :O
