Harry y sus amigos estaban en el Gran Comedor, mas ansiosos por el banquete que por ver a los alumnos de primer año, quien estaban siendo llamados uno por uno. Aunque era notorio que debido a los recientes eventos del mundo exterior varios padres decidieron no enviar a sus hijos al colegio, ya que sentían que era más seguro educarlos en casa. Hubo sólo 6 estudiantes nuevos, 1 fue a Huflepuff, dos a Griffindor, dos a Slytherin y una niña a Ravenclaw.
-Sean bienvenidos a un nuevo año escolar. Deben saber que hay nuevas reglas además de la prohibición al bosque. Deben permanecer lo más unidos que puedan, además de que el correo será registrado igual que las personas que vuelvan de las visitas de Hogsmeade -hubo muchos murmullos- Lo sé, sé que puede sonar autoritario e injusto pero les aseguro que sólo se confiscarán artefactos peligrosos u oscuros, su correo seguirá siendo privado al igual que sus pertenencias. Todos sabemos que la situación afuera está algo peligrosa y se avecinan tiempos oscuros -dijo haciendo un gesto con la mano y algunas de las velas del salón empezaron a apagarse- Pero no es razón para no disfrutar de los buenos momentos junto a nuestros amigos y seres queridos, recuerden que a veces la risa y el amor pueden llegar a ser las herramientas mas poderosas- y con otro gesto volvieron a encenderse las velas, más brillantes que al principio inclusive.
-Sí que ha sido teatral- comentó Ron.
-Pero tiene razón, en estos momentos es cuando más necesitamos la risa- respondió Harry. Y vio que en la mesa de Slytherins muy pocos estaban de acuerdo con el director, pero lo que más le preocupaba era su amigo Draco, quien parecía haber sido excluido por la mayoría de los miembros de su casa, excepto por la chica Parkinson y un par de alumnos, lo cual le dio pena ya que le recordaba a sí mismo cuando iba a la escuela muggle y nadie le hablaba, más que nada por culpa de la pandila de su primo.
-Hay tantas cosas que me gustaría decirles, pero nadie quiere escuchar las divagaciones de un anciano, en especial con el estómago vacío, asi que seré directo: ¡A COMER!- y todas las mesas se llenaron de distintos manjares, los cuales no tardaron en ser devorados.
-Ahhh, dgelicsiosho- dijo Ron con la boca llena de puré de papas.
-¿Puedes ser más educado a la hora de comer? Pareces un cerdo- le recriminó Hermione.
-No, los cerdos mastican, yo creo que come como serpiente o como un pato, que se meten los bocados enteros y los devoran en un segundo- secundó Ginny y todos rieron.
-Sí, sí, sigan burlándose de alguien que tiene hambre- respondió fingiendo sentirse ofendido.
-Buen intento, pero no nos vamos a sentir culpables ¿Mañana que asignaturas tienen?-
-Pociones- dijo Ron con desagrado -Luego Transformaciones y encantamientos-
-Que suerte, yo tengo encantamientos y luego Adivinación ¿Es cierto que la profesora Trelawney da un poco de miedo?-
-No te preocupes Ginny, tú síguele la corriente-
-Y no creas nada de lo que diga, es obvio que esa mujer esa una farsante, no entiendo como pudieron contratarla- acotó Hermione.
-Estoy seguro que Dumbledore tuvo sus razones. En fin sugiero que terminen de comer y vayamos a dormir nos espera un largo día mañana- les dijo Harry.
Una vez que se encontraban todos en sus respectivas camas, Harry esperaba tener sueños tranquilos, lamentablemente no ocurrió de esa forma, ya que al cabo de haber cerrado sus ojos, su mente lo llevó lejos de allí. Se veía a sí mismo sentado en un una especie de trono, donde un grupo de personas encapuchadas estaban arrodillados frente a él.
-Mi señor- dijo uno de ellos -La cosa va según lo planeado, logramos echarle el maleficio confundus a Dawlish y el Imperius a otros aurores, lamentablemente Kingsley sigue eludiéndonos-
-Tengo entendido que es uno de los mejores y miembro de la famosa Orden del Fénix de ese viejo de Dumbledore- respondió Harry con una voz glacial.
-Sí mi señor, pero pronto estará bajo nuestro merced-
-¿Qué hay de Amelia Bones?-
-En estos momentos no hemos tenido la oportunidad de cogerla a solas, ha estado siempre acompañada o siendo escoltada por aurores y miembros de la orden-
-Ese viejo es listo, sabe que la popularidad y eficiencia de Fudge disminuyen cada día y que la gente exigirá un nuevo Ministro, por eso quiere mantenerla protegida. No importa, nos aseguraremos que el próximo Ministro sea alguien de los nuestros ¿Te sientes listo para llevar a cabo tal misión Lucius?-
-Mi señor, será un honor jugar cualquier papel que sea conveniente para sus planes-
-Bien, pronto me haré con el control del Ministerio, luego de Hogwarts y así nadie se atreverá a desafiarme jamás- dijo Harry con una risa macabra.
Harry se despertó sobresaltado, la cicatriz le dolía enormemente -¡Harry!- gritó Ron quien estaba parado al lado suyo.
-¿Qué sucede?- dijo balbuceando.
-¡Estabas gritando en sueños! ¡Y estás empapado de sudor! ¿Te encuentras bien?- preguntó su amigo preocupado, pero antes de que pudiera responder, vomitó, afortunadamente su amigo logró esquivar la salpicadura -Iré a buscar a Madame Pomfrey enseguida, no te muevas- y salió corriendo de la habitación.
-Estoy bien, no hace falta- respondió en voz baja. Quiso ir detrás de Ron, pero apenas salió de la cama, sus piernas temblaron y cayó al piso perdiendo la conciencia. Cuando logró recobrar el conocimiento, se dio cuenta que ya no estaba en su habitación, sino en la enfermería del colegio.
-Nos has dado un buen susto Potter- dijo la sanadora quien le había llevado un vaso con jugo de calabaza y una poción de un color verde -Será mejor que la bebas, el profesor Snape la preparó hace unos momentos, dice que conviene tomarla cuanto antes-
-¿Qué es?- preguntó en tono desconfiado.
-Ayudará a disminuir la fiebre, toma bébela toda- le insistió y Harry supo que no iba a librarse de eso así que obedeció sin chistar, rogaba porque el sabor fuera lo menos asqueroso posible, lamentablemente se llevó una decepción y no pudo evitar hacer una mueca de repugnancia -¿Esperabas algo sabor a menta?-
-Soñar no cuesta nada- dijo mientras bebía el jugo intentando sacarse el mal gusto de la boca -Ya me siento mucho mejor ¿Puedo retirarme?-
-Ni de broma, cuando el señor Weasley nos ayudó a traerte a la enfermería, ardías por la fiebre. Tendrás que quedarte hasta mañana, por lo menos-
-¿Me perderé el primer día de clases?-
-Creo que eres el único estudiante que se siente mal por faltar a clases Potter, será mejor que te vuelvas a acostar. El director me pidió que le informara en cuanto recuperes el conocimiento, quédate aquí y no intentes salir a no ser que quieras ser castigado- dijo en tono firme antes de retirarse.
-Genial, lo único que me faltaba- se dijo a sí mismo y vio un pequeño espejo en una de las mesitas, salió de su cama en busca del objeto y miró su reflejo esperando no encontrarse con unos ojos rojos y una nariz sin rendijas como si fuera una serpiente. No había nada extraño en la imagen, pero aún así se sentía preocupado ¿Por qué seguía teniendo esos sueños? ¿Acaso no había aprendido a cerrar su mente? Tal vez el profesor Snape tenía razón y no tenía aptitudes para la Oclumancia.
-Buenos días Harry- dijo el director quien acababa de entrar a la enfermería -Veo que has tenido un comienzo de clases interesante-
-Señor, fué solo un mal sueño y un poco de gripe. Tal vez comí demasiado en el banquete de anoche-
-No tanto como el señor Weasley y veo que él goza de buena salud- bromeó el anciano -¿Algo que quieras contarme?-
Harry supo que no tenía sentido mentir -Tuve un sueño, acerca de Voldemort. Intentan apoderarse del Ministerio, le echaron el maleficio Confundus a un auror llamado Dawlish y han estado apoderándose de otros a través del maleficio Imperius. Señor ¿Es cierto que Fudge dimitirá de su cargo?-
-Vaya, veo que tus sueños son más exactos que la información del Profeta y el Quisquilloso juntos. Sí, dentro de pocas semanas Cornelius Fudge se retirará de su cargo, no por decisión propia obviamente, pero el Wizengamot no le dejó muchas opciones. Hubo mayoría de votos y todos estaban de acuerdo en que nuestro Ministro se preocupaba más por su popularidad que por el bienestar de la gente-
-Voldemort tiene pensado postular a Lucius Malfoy como candidato-
-Una elección astuta, Lucius es miembro de una de las familias de sangre pura más antiguas del mundo mágico y si bien su apellido ha generado bastante de que hablar desde la última guerra, fue lo bastante diestro intentando limpiarlo estos años haciendo obras de caridad, por no mencionar "pequeños regalos" a miembros del Ministerio-
-Intentará comprar su puesto-
-No tengo dudas, pero te puedo asegurar que Amelia Bones no se dejará vencer fácilmente. Es una mujer muy competente y lleva más años trabajando en el Ministerio, sabe de lo que es capaz Lucius y a diferencia de Fudge ella no pierde el tiempo con las apariencias y la popularidad-
-Entonces aún hay esperanzas señor-
-Siempre las hay Harry, no la dudes ni por un momento ¿Alguna otra cosa que quieras mencionarme?- preguntó mientras lo miraba a través de esos anteojos de media luna, que parecían gafas de rayos x con los que podía verlo todo-
Harry no sabía si seguir contándole el resto pero si alguien tenía respuestas era él -No fue como otros sueños que haya tenido, es decir no veía a Voldemort en tercera persona, sino que me veía a mí mismo en su cuerpo ¿Eso quiere decir que me estoy volviendo como él?-
-Para nada Harry, nunca pienses eso. Lo que sucede es que la conexión entre ustedes dos se ha fortalecido, es posible que él también tenga sueños en que se vea a sí mismo con tu cuerpo. Es por eso que debes seguir practicando con la Oclumancia todo lo que puedas, aprende a separar lo que es tu mente y la de él-
-Lo haré señor, se lo prometo-
-Será mejor que descanses, tus amigos vendrán a verte pronto. Los has tenido preocupados, en especial a la señorita Kent- le dijo antes de irse y Harry no pudo evitar sonrojarse por ese comentario.
Sus amigos fueron a visitarlo luego de acabar el primer día, Hermione le había llevado los apuntes de lo que había enseñado durante las clases, aunque Harry se sabía de antemano todo el material que verían durante ese año no les dijo nada aún y les dio las gracias.
-Te ves mucho mejor, anoche estabas tan pálido que parecías un Ínferi- comentó Ron.
-¿Qué es eso?- preguntó confundido.
-Son muertos que han sido hechizados mediante magia oscura para atacar a la gente, pero no sienten nada ni razonan- dijo Draco.
-Son prácticamente zombies- agregó Hermione para que entendiera mejor.
-Ya veo, bueno aún sigo vivito y coleando así que no tienen que preocuparse-
-Tuviste una pesadilla relacionada con Voldemort ¿Verdad?- preguntó el Slytherin.
-Sí, pero más que un sueño fue una especie de presagio. Podía ver lo mismo que él, estaba rodeado de sus Mortífagos y pretenden infiltrarse en el ministerio y luego el colegio. Dumbledore ya estaba al tanto y por eso tiene pensado actuar lo antes posible antes de que empiecen las elecciones para el nuevo ministro-
-¿Fudge se retira? ¿Y quienes serán los nuevos candidatos?-
-Amelia Bones y...-
-Mi padre- finalizó Draco con un suspiro y los demás lo miraron sorprendido.
-¿Cómo lo supiste?- preguntó ginny.
-Era obvio, mi padre tiene influencias y dinero en el Ministerio. Es probable que gran parte del Wizengamot estén en su bolsillo por sobornos o amenazas.
-¡Que horror!- dijo Hermione.
-No te ofendas pero que imbécil- le comentó Ginny.
-¡Ginny compórtate!- le dijo su hermano. Pero a Draco no le molestó lo que le dijo, de hecho Harry percibió una pequeña sonrisa del rubio por el atrevimiento de su amiga.
-En fin, sólo podemos esperar a que Amelia Bones gane y...- y justo en ese momento entró Alice a la enfermería, se notaba que estaba algo nerviosa al ver a todos allí.
-Hola Alice, es bueno verte-
-Parece que volviste a llamar la atención y apenas fue el primer día-
-Sólo fue un poco de gripe nada más, incluso los héroes nos enfermamos a veces- bromeó él. Harry vio que Hermione y Draco se dieron unas miradas cómplices y decidieron que era hora de marcharse.
-Nosotros tenemos cosas que hacer, nos vemos más tarde- le dijo Draco antes de chocar sus nudillos con los de Harry.
-¿Qué cosas? Si aún no nos han dado deberes- preguntó Ron confuso y su hermana lo agarró del brazo para sacarlo de allí.
-Cuídate e intenta no comer nada raro-
-En este lugar, eso sería pedir demasiado Hermione- le respondió y cuando quedaron a solas hubo unos segundos de silencio que le parecieron una eternidad -¿Qué tal tu primer día?-
-Interesante, aprendí trucos nuevos. Dime la verdad ¿Qué fue lo que te sucedió? Anoche te veías bastante saludable-
-No sabría decirlo, no he dormido bien últimamente y eso a veces afecta la salud también-
-¿Seguro?- dijo sin sonar muy convencida.
-No te preocupes mañana estaré como nuevo y listo para seguir metiéndome en líos-
-Nunca vas a cambiar Harry-
-¿Debería?-
-No serías el Harry que conozco si lo hicieras- le respondió mientras le sostuvo la mano, lo cual hizo que sintiera más calor que cuando estaba con gripe. Afortunadamente fueron interrumpidos por Madame Pomfrey que le dijo a la chica que el paciente debía descansar.
-Nos vemos pronto- y le dio un beso en la mejilla antes de retirarse. Harry notó como la mujer movia la cabeza de un lado a otro mientras sonreía -¿Qué?-
-Nada... pensaba que definitivamente eres el hijo de tu padre-
HOLAS! Espero que les guste este nuevo capitulo, un saludo para todos mis lectores ;)
