Aclaraciones: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.

Se me ocurrió hacer un conjunto de capítulos de pequeñas historias sin unión entre sí, una colección de cortas historias tiernas de mi pareja favorita InuYasha y Kagome.

Repito, ninguna tiene una unión entre sí.

Dulces sensaciones.

Historia Veinte y nueve: Humano.

-Te quiero-Me dijo pillándome desprevenida cuando yo me sentaba descuidadamente en el pasto tapisado en flores de Sakura que habían volado de su lugar.

-¿Eh?-Fue lo único que pude decir, él tapó con sus manos su rostro avergonzado.

-Sabes que me cuesta…-Yo sonreí suavemente, el InuYasha humano era mucho más sincero e incluso dulce, al igual que el InuYasha semi demonio me encantaba demasiado. Él entero, no importa que parte suya fuera, humana, Hanyou o Demoniaca yo las amaba todas.

-Solo para mi…-Susurré en su oreja depositando un beso fugaz en su mejilla, él agarró mi mano y me miró directo a los ojos, sus orbes grisaceas azuladas me dejaban sin aire cuando me contemplaban de esa forma tan decidida y pasional.

-Te quiero-Repitió al fin sonriendo tímidamente.

-Me encantas…-Acaricié su cabello lentamente sabiendo que él se estaba acercando a besarme tiernamente.

Fin.

Lo sé he estado desaparecida.

Estoy volviendo a la vida de aquí otra vez.

Gracias por los comentarios nenis lindas.

Besitos.