29: Luz
Willamette Stone - Heart like Yours
Los Ángeles, California
Rachel Berry, 22 años
Lucy Quinn Fabray, 22 años
Era Martes por la mañana y Rachel se dirigía hacia su sesión con la psiquiatra era la primera vez que iría con ella, habían cambiado de profesional casi tres veces ya que con ninguna parecía acoplarse, al principio se rehusaba a ir ya que no estaba loca, pero luego entendió que no era necesario estar loca para acudir a un psiquiatra, ahora ella necesitaba ayuda y esta persona podía brindársela, el lugar quedaba en el centro de los Ángeles, Shelby y Quinn se habían encargado de encontrar al mejor especialista en este campo y lo habían logrado.
-Soy Rachel Berry – dijo la morena un tanto tímida a la secretaria – tengo una cita.
-Buenos días señorita Berry, pase en un momento ira la doctora – le indico amablemente.
Rachel entro al lugar, había una sala enorme anaqueles llenos de libros y la vista era espectacular, estar en el piso 30 de aquel gran edificio era asombroso.
-Al fin estas aquí – dijo y la morena volteo para ver de quien se trataba.
-¿Vero?
-Rach – camino y la abrazo fuertemente – me da tanto gusto volverte a ver mírate has crecido mucho.
-Oh por dios Vero – sonrió - ¿Qué estás haciendo aquí?
-Bueno hace varios años saque mi título en psiquiatría, siempre quise complementar mi educación y pues esta rama me parece increíblemente interesante fue así como me vine a vivir aquí a los Ángeles y de a poco me he ganado un puesto entre los grandes, claro que no he dejado mi pasión que es enseñar por lo que aun doy clases a los más pequeños en una escuela cerca de aquí.
-Esto es increíble, hace muchos años que te vi por última vez…
-Lo sé, Rach tu estas aquí porque necesitas ayuda y yo planeo ayudarte – se sentó – toma asiento – sonrió – pero para lograrlo necesito que tu pongas de parte.
-Lo haré Vero.
-Eso es lo que quería escuchar, ahora vamos a hablar a ponernos al corriente.
-Creí que iba a ser una sesión para tratar mi depresión
-Lo es, pero no necesariamente debemos hablar de lo que te hace mal, de a poco lo haremos no debes presionarte así que cuéntame supe que tú y Lucy están juntas.
Pasaron toda la tarde conversando sobre como había sido su vida durante los años que no se habían visto, sin duda tener a Vero como su psicóloga ayudaba mucho, confiaba en Vero, ella la conocía bien y tenerla cerca era un regalo.
Quinn estaba en su hogar descansando un poco, tenía el día libre y lo agradecía el trabajo era agotador y a pesar de que le servía mucho informarse de todo lo que significaba una depresión era mentalmente agotador, leer tantas historias y anécdotas de personas que lo habían pasado le ponía los pelos de punta, las historias eran realmente fuertes pero muy inspiradora pero claro habían casos en los que las personas no lo superaron y era eso a lo que más le tenía miedo Quinn
-Lucy tengo que hacerte una pregunta
-Dilo Frannie
La hermana de la rubia había ido a visitarla ya que de cierto modo estaba muy preocupada por ella, las cosas que estaba atravesando Rachel eran complicadas y su miedo era que su hermana se hundiera con la morena.
-¿Segura que estas bien?
-Lo estoy, han sido días difíciles pero de a poco voy viendo la luz al final del túnel
-Amo a Rachel, pero no quiero que te hundas con ella Lucy
-No me estoy hundiendo con ella – respondio algo molesta.
-Puedo notar que no has dormido bien, me dijiste que las pesadillas siguen sucediendo.
-Pero ella está mejorando, ahora va con Vero para que la ayude.
-¿Y a ti quien te ayuda Lucy?
-Estoy bien deja de preocuparte tanto.
-Debes escucharme, lo quieras o no sabes que es verdad.
-Frannie ella me necesita
-Tu también la necesitas a ella, es momento que Rachel empiece a darse cuenta que debe hacerlo por sí misma, Lucy no quiero que esto te siga haciendo mal.
-Ya cambiemos de tema por favor.
-Lucy
Frannie había llegado a la ciudad hace unos días junto a Vero, sus planes eran establecerse en esa ciudad, llevaban años de relación desde que las chicas habían vuelto a hablar cuando Quinn tenía 15 años nunca volvieron a separarse, Vero amaba a Frannie, amaba todo de ella no quería a nadie más a su lado, ya había encontrado a la persona adecuada e iba a luchar por ella, Frannie sabía que lo que sentía por Vero era algo demasiado fuerte, una conexión única y lo sabía, era ella, era Vero a quien quería para siempre a su lado. No se habían casado aun ya que para ambas era un simple papel, pero Vivian juntas y lo compartían todo, era difícil enumerar todas las cosas que les había tocado vivir, ahora eran una pareja estable con trabajos exitosos y sobre todo con las metas muy claras, pero Frannie estaba muy preocupada por su hermana no quería que se hundiera, sabía que la situación con la morena no era la mejor y temía lo peor, temía que todo podría voltearse hacia Quinn y estaba dispuesta a todo por salvarla.
-Me contaron que pediste más plazo para tu exposición, eso no ese bien si sigues aplazándola perderás esta gran oportunidad.
-Frannie no tengo cabeza para enfocarme en ello, además el trabajo también me demanda que este concentrada.
-Es una oportunidad única por dios es lo que siempre soñaste
-Bueno los sueños pueden cambiar.
-¿los sueños? Lo que sucede con Rachel es lo que te ha hecho desistir de muchas cosas tu misma me contaste que te ofrecieron salir del país para estudiar.
-No lo hubiera aceptado, sabes que no soy buena adaptándome a una nueva cultura.
-Lucy por dios reacciona, tú también tienes metas y no puedes poner tu relación primero, entiendo que ames a Rachel pero tus sueños son primero.
-Parece que no entendieras – la miro furiosa – Rachel está atravesando un momento difícil ella es la mujer que amo y no pienso abandonarla no ahora.
-No digo que la dejes pero debes comenzar a pensar un poco más en ti.
-Ya Frannie esta discusión no nos llevara a ningún lugar.
-Ay hermanita.
Rachel continuaba junto a Vero conversando, habían muchas cosas que contarle, sin duda hablar con ella era muy bueno y hasta tranquilizador, ella seguía siendo su ángel guardián a pesar de los años.
-¿Cuáles son tus sueños Rach?
-¿Mis sueños?
-Si me has hablado de que Lucy tiene un nuevo trabajo y su exposición está cerca, que ama la fotografía y aún tiene muchos planes…pero ¿Qué hay de ti?
-No lo sé sinceramente no sé.
-Debe haber algo, vamos piénsalo un poco cuando eras niña tenías muchos sueños.
-Cuando uno es pequeño sueña mucho pero con el tiempo entiende que esos sueños no sirven de mucho si el destino se empeña en dañarlos.
-Los sueños existen por alguna razón Rachel, no debemos privarnos de soñar.
-¿Para qué hacerlo Vero?
-Los sueños nos ayudan a fijar metas, nos planteamos hacer algo con algún propósito y de a poco lo vamos logrando es así como dejan de ser simples sueños para volverse realidad.
-Ya no soy esa chica que creía en ello – dijo bajando la cabeza.
-Aún queda mucho de la Rachel que yo conocí, si sé que has crecido, madurado, te has tropezado, cometido errores y has aprendido ¿Por qué ahora debe ser diferente?
-Porque mi padre murió, la persona que me enseño todo lo que soy ahora se fue y no va a volver.
-Yo sé que es difícil pero debes aprender que tu vida no termina aquí, Leroy fue un hombre maravilloso y estoy segura de que cumplió muchos de sus sueños.
-Pero aún tenía muchos más. No es justo hay tantas personas que le hacen mal al mundo y siguen como si nada, en cambio mi padre tenía todo por delante y me lo arrebataron.
-Lo se Rach, pero debemos agradecer que al menos tuvo la oportunidad de cumplirlos. Y sé que no es justo pero de a poco vamos a trabajar en ello ¿de acuerdo?
-Simplemente ya no le veo sentido a seguir con todo esto
-¿Qué es todo esto?
-Mi vida.
-¿Por qué dices eso?
-Porque ya no lo tengo a él, porque ahora todo duele demasiado, hay demasiados problemas, todo es difícil Vero no lo ves…es muy duro y no creo que pueda con todo.
-Supongamos que listo sucede y tu pues acabas con todo ¿Qué va a pasar después? – la morena no decía nada no podía mirar a Vero porque sabía que no tenía la respuesta a ello - ¿Qué va a pasar con tu madre? Tu eres todo para ella ¿Qué va a pasar con Lucy?
-Ella puede encontrar a alguien mejor – respondió rápidamente – a alguien que no esté tan rota como yo, merece a alguien que no le traiga tantos problemas.
Vero se quedó en silencio miraba a Rachel abatida sin duda la morena no estaba nada bien, tan solo era la primera sesión y sabía que iba a ser un camino largo por recorrer.
La morena término de la sesión con Vero y volvió a su departamento, Buddy fue quien rápidamente salió a saludarla, era bastante inteligente y había creado un vínculo muy fuerte con la morena, todos lo habían notado el pequeño perro se comportaba de manera distinta cuando Rachel estaba a su lado.
-Hola chico – sonrió y se arrodillo para acariciarlo - ¿Cómo estás?
-Hola amor – salía Quinn de la habitación - ¿Cómo te fue?
-Hola Lucy – le sonrió – pues muy bien Vero es grandiosa.
-Sabía que tenerla a ella iba a ayudar.
-¿Ya lo sabias?
-Claro hace una semana me lo dijeron pero quería que fuera una sorpresa para ti.
-La verdad que si lo fue.
Rachel se dirigió hacia su habitación a descansar un poco como siempre Buddy fue a su lado y se acomodó en la cama junto a la morena quien lo acariciaba, cerro sus ojos por un momento tratando de dormir un poco, si bien las pesadillas seguían sucediendo eran menos frecuentes pero aun así no podía dormir bien.
"A tu adorada Lucy no le queda mucha paciencia y lo sabes en cualquier momento se va a hartar de ti, estas rota Rachel nadie podría amar a alguien que está rota, nadie sería tan idiota de quedarse contigo, Lucy ahora tiene un nuevo trabajo de seguro hay muchas chicas a su lado que darían lo que sea por estar con ella"
-¿Nunca vas a parar? – susurro.
"Jamás, pero tú sabes perfectamente cómo puedo desaparecer…tú lo sabes solo debes hacerlo"
-No me voy suicidar no lo haré.
"Solo falta poco para que lo hagas"
-Vas a desaparecer lo harás yo me encargare de que lo hagas.
Quinn miraba a la morena hablar completamente sola, no había nadie allí pero ella miraba un punto fijo en el techo, a pesar de que susurraba la rubia entendió cada palabra de lo que había dicho y lo que más le asusto fue saber que aquella voz le pedía que terminara con su vida.
-Sé que piensas que estoy loca – dijo la morena notando la presencia de la chica.
-Yo nunca he dicho eso – respondió acercándose hacia ella.
-Quinn tu sabes que no estoy bien, no mereces que te arrastre hacia mi oscuridad, no lo mereces
-¿De que estas hablando?
-Tu deberías conseguir a alguien mejor, a alguien no este así como yo, tu mereces lo mejor un amor épico Lucy lo mereces y creo que a mi lado no lo conseguirás.
-No Rach, no digas eso por favor.
-Es la verdad es nuestra realidad, no te estoy haciendo bien.
-Mi amor por favor.
-Lucy te amo, te amo demasiado no tienes idea de lo mucho que significas para mí, pero también debes de pensar en ti.
-Dame un día no te pido más, dame un día para demostrarte que en medio de esa oscuridad que dices existe una luz, solo un día.
-Un día Lucy.
Eran las diez de la mañana de un Viernes 19 de abril, Quinn y Rachel habían llegado a Lima, Quinn tenía un plan, sabía que quizás era una medida desesperada especialmente porque no le había avisado a nadie de aquel viaje pero era necesario.
La rubia alquilo un automóvil para de esa manera movilizarse con mayor facilidad, el primer lugar al que irían era el cementerio, así es Quinn sabía que si Rachel iba a superar su depresión debía enfrentarse a la realidad.
-No entiendo qué demonios hacemos aquí.
-Baja – le ordeno – tenemos que hacerlo.
Tomo la mano de la morena y caminaron hacia donde se encontraba la tumba de Leroy, el cuerpo había sido trasladado hacia Ohio días después al leer su testamento en el que pedía que se le enterrara en aquel lugar, habían flores de color amarillo sobre la tumba, todo estaba en perfecto estado, la rubia se colocó en frente de ella y miro a su chica.
-Tú me hiciste prometer que no me rendiría con ella y no lo he hecho, he estado cumpliendo todo lo que me dijiste aquel día pero parece que ya no es suficiente ya que Rachel piensa que no está funcionando, no me voy a rendir pero de verdad que ahora ya no sé qué más hacer….
Quinn miro a la morena quien se encontraba cruzada de brazos observándola, se acercó lentamente y beso su mejilla.
-Deberías hablarle, quizás te hará bien hacerlo, dile todo lo que sientes.
-No debías dejarme – suspiro – me siento muy sola no sé qué hacer y me estoy hundiendo no tengo idea de que hacer o a donde ir…no debiste irte.
-Sigue.
-Te extraño.
-Dale – insistía la rubia – continúa.
-Te extraño demasiado y dios sé que a ti no te gustaría verme así, lo se estoy mal, pero no me voy a rendir tu querías que siguiera adelante y perdóname porque me he estancado lo siento mucho. Te amo siempre lo hare, quiero que estés orgulloso de mi, quiero cumplir mis sueños porque aunque no lo parezca creo que aun los tengo…sé que nos vamos a volver a reencontrar pero mientras eso suceda yo te hare muy feliz desde aquí.
-Leroy siempre te amo, siempre fuiste todo para el –dijo la rubia abrazándola.
-Y él lo fue para mí.
-Es hora de decir adiós Rach.
-Te amo papi – se acercó a la tumba y acomodo las flores que se encontraban allí – nos veremos pronto.
Debemos cerrar los círculos en nuestras vidas, la sensación de no cerrar un capitulo es horrible, debemos saber en dónde acaba y termina una historia solo de esa forma podremos comenzar una nueva, no podemos detenernos en el tiempo, debemos avanzar atascarnos no es una alternativa, debes seguir sin importar cuan difícil sea, créeme hay una luz al final del camino.
Breathe deep, breathe clear
Know that I'm here
Know That I'm here
Waitin'
Las chicas caminaron en silencio hasta el auto, Quinn encendió la radio para tratar de romper el hielo, Rachel no había dicho nada así que prefirió darle su tiempo para que asimile lo que había sucedido.
Stay strong, stay gold
You don't have to fear
You don't have to fear
Waitin'
I'll see you soon
I'll see you son
La rubia sonrió amaba esa canción, de hecho la tocaba a la perfección en la guitarra. Era una de sus favoritas y la letra le encantaba.
How could a heart like yours?
Ever love a heart like mine?
How could I live before?
How could I have been so blind?
You opened up my eyes
-Te voy a llevar a casa, así podremos descansar un poco, tu mamá me dio las llaves así que no habrá problemas.
-¿Cómo me puedes amar tanto?
-No lo sé – sonrió – simplemente lo hago.
-Cuando te conocí me impactaste, eras la niña más hermosa que había visto – sonreía mirando por la ventana – mientras íbamos creciendo te convertiste en mi mejor amiga, a quien podía contarle absolutamente todo y me entendía a la perfección, luego nos besamos y sentí miedo no quería arruinar nuestra amistad y tome decisiones equivocadas, después aprendí que no ganaba nada ocultando mis sentimientos y acepte que estaba perdidamente enamorada de ti Lucy, solo me he enamorado una vez y ha sido de ti…da miedo sabes…quizás en cualquier momento te vas a aburrir de mi ¿Qué haría yo sin ti?
-Yo he me hecho la misma pregunta Rach. ¿Qué pasaría si tú ya no estuvieras a mi lado?
-No me iré de tu lado, pero quiero que seas feliz y quizás en este momento de mi vida no puedo darte todo lo que mereces.
-No me alejes…
-Te amo Lucy siempre lo haré, tu una vez me dijiste que debíamos vivir experiencias por separado y fue así que nos distanciamos un tiempo.
-Lo acepto, quizás ahora no estas lista para una relación lo entiendo pero no te voy a dejar no lo haré.
-Mi amor, solo quiero lo mejor para ti, quizás algún día me entiendas
Llegaron a la casa de la morena y subieron hasta su habitación, nadie había ido allí desde que se habían mudado a los Ángeles, a pesar de ello la casa se encontraba en perfectas condiciones, los recuerdos de aquel lugar vinieron rápidamente a la mente de la morena.
-Mira esto – señalo hacia la pared – tú lo escribiste cuando éramos pequeñas
Una letra "R" y otra "L" se encontraban escritas en la pared con un marcador negro.
-Tengo bonita letra
-Tonta – se rió.
-Te amo – se acercó a la morena y la beso – no tienes idea de cuánto.
-Creo que si lo sé porque yo te amo de igual manera
Sleep sound, sleep tight
Here in my mind
Here in my mind
Waitin'
Rachel coloco sus brazos alrededor de su cuello y la beso intensamente, sus lenguas rápidamente se encontraron y las manos de Quinn se aferraban a la camisa de la chica, de prisa consiguió deshacerse de ella y dejarla solo en sujetador, Rachel volvió a aferrarse a su cuello profundizando el beso, había pasado demasiado tiempo desde la última vez que habían estado juntas, amaba tener a Quinn de esa manera, amaba su cuerpo, sus labios, su respiración pausada, su voz.
Come close, my dear
You don't have to fear
You don't have to fear
Waitin'
I'll see you soon
I'll see you son
Quinn la recostó sobre la cama tomando el control y besando su cuello, no le importó dejar varias marcas mientras lo hacía, necesitaba sentir a la morena, necesitaba aferrarse a su cuerpo y dejarse llevar. Despacio fue acariciando su cuerpo apreciando cada centímetro del mismo, besaba sus labios sin detenerse era un beso necesitado lleno de pasión, se separó un momento de la chica y observo su rostro sus ojos permanecían cerrados y sus labios hinchados, con cuidado continuo acariciando su cuerpo hasta llegar al punto que tanto necesitaba.
-Te amo – volvió a besarla – te amo.
-Por favor Lucy
-Me encanta tenerte así.
-Dios me vas a matar – sonrió la morena abriendo por un momento sus ojos, al hacerlo Quinn comenzó a moverse sobre ella generando fricción entre ambas.
Inmediatamente la rubia comenzó a besar el cuello de Rachel mientras sus manos acariciaban su abdomen, su respiración era agitada y observaba a la morena con los ojos cerrados, continuo dejando besos por aquella zona hasta llegar a sus pechos, las manos de Rachel sujetaron fuertemente las sabanas de la cama y hecho su cabeza hacia atrás dejándose llevar por la sensación el primer gemido salió de su garganta haciendo sonreír a su chica. Quinn se despojó de la última prenda que le quedaba para quedar en las mismas condiciones que la morena completamente desnudas.
Los labios de Quinn continuaron recorriendo el cuerpo de la morena.
-Mi amor - dijo la morena muy agitada.
-Quiero hacerlo - se levantó un poco hasta alcanzar sus labios y besarlos - de verdad.
-No...No se - respondió un tanto nerviosa.
-Si te sientes incomoda te juro que voy a parar solo debes decírmelo - acaricio su rostro.
-¿Y si no quiero que pares? - le pregunto mordiéndose el labio.
-No lo haré - volvió a besarla.
Aquella noche hicieron el amor por varias veces, disfrutaron de la compañía, hablaron de todo un poco, sonrieron más veces de las que pudieron recordar, se besaron, se amaron y aquella noche por primera vez en mucho tiempo Rachel pudo dormir sin que las pesadillas interrumpieran su sueño, aquella noche fue el inicio de algo nuevo que estaba por venir, fue la noche en la que los miedos no pudieron alcanzarla, la noche en el que el amor pudo vencer a sus demonios.
Hola! bueno comenzare diciendo gracias falta un comentario mas para llegar a los 200 algo increíble cuando comencé a escribir la historia jamas pensé que les iba a gustar.
Ya falta poco para que termine y me entristece ya que ame escribirla si alguien me pregunta cual historia disfrutaste mas diré que sin duda es esta.
Pd: Sonrían aunque haga frío jaja nos vemos en el próximo capitulo saludos :)
Pd2: Cuando mas oscuro este es la señal de que pronto saldrá el sol, de que pronto encontraras la luz.
