… capitulo 26

Control

En ese lúgubre lugar, antes lleno de vida sin duda una dimensión digna de admirad, Naruto, lleno de ira y totalmente controlado por el zorro de su interior destrozaba cuanto estaba a su alrededor, haciendo el ambiente denso y pesado e incluso caliente, el polvo se esparcía por doquier y las rocas comenzaban a partirse al sentir la fuerza del enorme chacra maligno.

Llego corriendo dispuesta a salvar a su mejor amigo, como él lo había hecho muchas otras veces, sin recibir gratitud de su parte, a pesar de lo difícil que era mantenerse a una distancia prudente, seguía acercándose a su compañero, era difícil sin duda y el chacra lograba dañarla, pero se mantendría firme y haría lo que estaba en sus manos.

-kague bunshi no jutsu—al pronunciar esas palabras todo fue más rápido, los clones de la peli rosa corrieron a dispersarse a varios puntos específicos y también ayudar a los otros ninjas mientras los refuerzos llegaban, no faltaba mucho.

-Sabaku Kyuu—y así comenzó Sakura, kakashi y los demás presentes no evitaron presenciar la acción de la chica, comenzaba a sellar con el jutsu de arena a él ocho colas en ese momento, la prisión no duro mucho, pero un nuevo clon y otro y otro más reforzaron la muralla, fue cuando Sakura entro dentro de ella cuando todos temieron por la chica.

El solo estar en ese lugar le causaba mucha tensión, la oscuridad que la rodeaba era más grande y densa de lo que hubiese sentido mucho antes, mientras caminaba a ningún lado muchas sensaciones se acumularon en ella, y sus mejillas se mojaron de repente, estaba llorando, nunca se hubiese imaginado cuanta soledad y melancolía sentía el joven rubio, pues sabía que estaba dentro de su conciencia, siguió caminando tratando de consolarse a ella misma sin resultados era mucho dolor, se odio a ella misma por no comprender a su amigo, y se juró sacarlo de esa oscuridad, pelearía con el mismo zorro para que eso pasara, los sonidos de sus pisadas hacían eco en aquel lugar dentro de Naruto, cerro sus ojos por fin, dejando que todo el dolor se apoderara de ella.

-lo siento mucho Naruto…esto duele demasiado…perdóname por no saber de tu sufrimiento—dijo la chica dejando caer sus rodillas al suelo invisible y abrazándose ella misma.

-pero, pero si lo compartimos así, no te dolerá tanto ¿verdad?—dejo que sus palabras llenaran el espacio y levanto la vista a un punto en concreto, ahí, frente ella apareció una jaula encadenada y con un sello en ella, y a lo lejos, dentro visualizo a Naruto.

Poniéndose de pie se acerco a esa prisión con cautela, rosando apenas con las yemas de sus dedos el sello que estaba impuesto ahí mismo, se preguntó si sería correcto romperlo, si podría ayudar a su amigo, la verdad no lo sabía, se reprendió mentalmente al verse cobarde, pero súbitamente una mano se apoyó en su hombro.

-creo que es tu turno—Sakura volteo confusa a mirar al extraño y se percató de una versión casi idéntica a Naruto, era el cuarto. Lo miro confusa pero en esos momentos su cerebro trabajaba casi a la par que el del mismo Shikamaru… no puede ser…

-ya le dije lo que me correspondía, sabes estoy orgulloso de mi hijo, y confió plenamente en él, por eso selle al zorro dentro suyo…- la voz aterciopelada y tranquila del joven mando de la antigua konoha se vio interrumpida abruptamente.

El cuarto hokague recibió un puñetazo en la mejilla antes de terminar. — ¡¿por qué demonios lo sello en su propio hijo!, sabe por todo lo que tuvo que pasar?!—le grito la peli rosa con lágrimas en los ojos, pero ante toda situación prevista la kunoichi solo pudo escuchar la risa de Minato.

-él me dijo lo mismo, incluso me golpeo también, de verdad lo siento pero Naruto lleva mi sangre y la de su madre, sé que con tu ayuda y la aldea podrá seguir adelante y superarme- la cara de Sakura cambio un momento de confusión a una sonrisa.

-lo ayudare, hare que esto, no sea una maldición no más— el movimiento de la joven tomo por sorpresa a Minato, no imagino que lo abrazara de esa forma una chica desconocida.

-cuida mucho a Naruto, ahora está tratando de controlar a esa bestia, ya que estas aquí también puedes ayudarlo, estoy seguro que podrá, selle aquí parte de mi conciencia y la de su madre también pero no sé si se llegue a liberar a tiempo, por favor joven te lo encargo—

Sakura soltó el abrazo, se sintió muy tonta, pero su acto había sido inconsciente.—yo lo hare, Naruto es un hermano para mí nunca me dejo sola, y no lo hare yo—sus miradas se cruzaron y cada uno se dijo gracias con la mirada de nuevo, antes Sakura no tenía idea de que hacer y solo había actuado impulsivamente, pero en ese momento sabía exactamente lo que le correspondía, la figura de Minato desaparecía poco a poco pudo escuchar un último susurro del hokague y sonrió, ahora su mano tomaba aquel sello para con un desliz destrozarlo.

-saluda a kakashi de mi parte—sin duda el peli plata estaría muy feliz de escuchar aquellas palabras de su sensei, ya más calmada, sabía que ese mensaje llegaría a sus oídos.

Por breves instantes todo perdió sonido, y a pesar de la destrucción que ese lugar experimentaba por unos minutos todos sintieron como el tiempo parecía ir más lento, el byjuu dejo de luchar y moverse los clones de Sakura mantenía aquella prisión de arena sin esfuerzo.

-algo esta pasado, y no estoy seguro de que sea bueno o malo—escucho Yamato la voz de Shikamaru, el también sentía una calma preocupante, mas no pudo pensar en aquello un minuto más pues sus ojos lograron visualizar a Tsunade y varios aliados por fin.

-¿kakashi que debemos hacer? Dinos la estrategia…-demando Itachi Uchiha con tranquilidad evadiendo otra vez el puño del gigante enemigo.

-acaso ¿piensas derrotarme Itachi?...tu que no pudiste contra mi esa noche...- las palabras de Madara no pasaron desapercibidas para nadie, su voz ronca y apática resonó en todo ese lugar incluso los refuerzos de la hoja escuchaban atentos, pero el más conmocionado fue Sasuke.

-¿es cierto? Todo fue tu obra…- escupió colérico el Uchiha menor activando el sharingan, la misma historia que Sakura les había contado fue resumida en pocas palabras por la risa irónica de Madara.

-y te la creíste toda, es verdad yo controle a Itachi, a Akatsuki, e incluso a ti, porque… bueno ya lo sabes ¿no?... yo debía ser el único Uchiha nadie más… yo obtendría todo el poder que merecía. Nadie más—las palabras, la confesión fue suficiente para que se congelaran los presentes y también para que Sasuke saliera disparado a Madara con inmenso odio logrando cortar el brazo de Susano, sin embargo este se regenero en poco tiempo.

-Sasuke, no lograras nada—grito Itachi llegando al lugar donde su hermano había sido expulsado, recibiendo una mirada confundida del pelinegro también.

-era verdad—

-lo es—respondió el ex integrante de Akatsuki, dando su mano para levantar a su única familia, él lo tomo con fuerza, fue como si el simple apretón trasmitiera miles de cosas entre ellos.

Tsunade que por fin había llegado junto con Gaara y aliados de la arena y el equipo Hebi, rápidamente actuó como líder, Ino y Choji prestarían ayuda a Shikamaru, Hinata, Neji y Gaara ayudaban a Pein y Yamato con los clones y zetsus que se reproducían sin finalizar, los demás miembros y ninjas de la arena y la hoja se dispersaron rodeando al gran ser que controlaba el enemigo.

-Hatake, dime que está pasando, y ¿por qué Sakura está utilizando técnicas de tal grado? Y ¿cómo? Donde esta Naruto y lo más importante ¿cómo están todos?—

-Tsunade-sama, Sakura logro fusionarse con la joya, eso no es problema, sin embargo Madara sigue siendo muy fuerte e incluso aún tiene varios aliados y su fuerza ha incrementado con el Rinnegan y Sharingan juntos, Naruto está fuera de control y Sakura está tratando de ayudar…- el ninja copia se vio interrumpido para esquivar una bola de fuego y varias llamas que incineraban todo a su paso.

Una gran ráfaga de aire empujo a Sakura una vez que quito el sello y esa oscuridad se volvió rojo puro y cegador pudo mirar como Naruto estaba ahí frente a un enorme e inmenso zorro que amenazaba con su mirada llena de furia.

-Naruto—salió de su boca, sutilmente pero lo suficientemente alto para que el chico mirara por sobre su hombro y la divisara.

-Sakura chan, ¡aparta! Él puede lastimarte, ¡no debes acercarte!—grito el chico preocupado.

Y como si hubiese sido una orden el zorro dejo que toda su ira arremetiera contra la joven de cabello rosado, la kunoichi no cerró los ojos o se movió espero con paciencia el golpe o el ataque llegar a ella pero este nunca llego, su frente brillaba a tal magnitud que la calma se cernió en todo aquel espacio.

-gracias, hace ya rato que buscaba como salir, pero ante tal ruido, desesperación, odio y desasosiego no podía concentrar bien la energía sellada aquí—la voz de una mujer se escuchó detrás de los chicos.

El brillo se atenuó poco a poco y divisaron al cubo agazapado y amarrado con grandes y gruesas cadenas, viejas y roídas sin embargo resistentes, el rubio abrió los ojos al divisar la figura que se encontraba ahora frente a él, una mujer delgada de piel tersa y blanca con un cabello más rojo y hermoso que el de Pein… (Si, es verdad)

-Naruto, eres todo un hombre, ven necesito abrazarte, no te preocupes por kurama en estos momentos—

-¿Kurama?... abrazarme…espera un momento…que…quien eres tú?—su voz temblaba y aun así parecía llena de sorpresa y también emoción, Sakura no tardo en procesar todo aquello y alejarse un poco de ese par, necesitarían espacio y tiempo a solas, si es que podían en aquel lugar.

-no te dijo nada Minato... ¿no te hablo de mi?... ese idiota me las pagara después—alzo la voz la mujer y su cabello cuan serpiente volo alrededor de ella.

-mi… ¿mama?—la humedad en la mejillas del rubio se apreció más y en segundos estaba abrazando a la mujer, su madre, no necesito explicaciones Sakura supuso que la sangre y la familia siempre te llama ella se alejó, justamente fue a donde kurama, el zorro de la nueve colas.

Después de una emotividad jamás vivida para Naruto su alma se calmó y su curiosidad también, lo habían amado mucho, muchísimo al grado de dar su vida por él.

-perdona, siempre quise estar allí Naruto, siempre para ti, quiero que sepas que te amo, por siempre, ahora que sabes todo sobre tu familia, también hay algo más hijo, kurama, no lo podre retener mucho tiempo y estoy aquí para que aprendas a aceptarte, a ti, y consigas encontrar la paz con él, una vez que entiendas esto, tu serás invencible, no por nada eres mi hijo…-

-mama, yo… ¿aceptar? ¿A qué te refieres?—

-el zorro, no es una maldición no es un ser despreciable…- continuo la pelirroja con una sonrisa.

-¿maldición...? nunca lo he visto como una maldición, es solo que no puedo controlarlo… - ella sonrió.

-exacto… te amo Naruto ahora sé que estás listo— el ojiazul la miro con decisión y contemplo como su madre miro a Sakura caminaron hacia ella la peli rosa quien hizo una reverencia.

-cuida de mi niño, y también de kakashi necesita mucho amor, y por favor haz que estos dos entiendan…- su voz se fue atenuando.

-Naruto no olvides cambiar tu ropa interior todos los días, cepillarte los dientes todos los días y noches, busca una novia como yo, tu madre que te amé y se feliz tu padre y yo te amamos… no comas solo rammen—el rubio sonrió ante el ultimo comentario y sus ojos se inundaron en lágrimas de felicidad

-espera mama, te amo, el amo a los dos…gracias—

Y entonces las cadenas se soltaron ahora Sakura y Naruto estaban frente a ese gran zorro lleno de rabia, el tiempo se congelo para los ninjas de la hoja y aquel ser se lanzó contra ellos.

-Naruto fue el primero en actuar tomando a Sakura de la mano para después salir de un salto de la zona que sería el impacto del zorro, pero por más que corrieran y esquivaran, Sakura se dio cuenta de que no terminaría jamás, el zorro debía ser enfrentado, no controlado.

-debe ser enfrentado, no controlado—susurro Sakura.

-¿Sakura?—el shinobi seguía corriendo ahora con Sakura en brazos pero la chica se soltó de su agarre—lo vi Naruto, cuando estaba encadenado, la furia en sus ojos, el enojo y la desesperación que siente, y claro después de todo fue obligado a vivir encerrado sin poder ser dueño de su libertad… está furioso Naruto, pero…dime ¿no estarías tu igual?—

Los orbes de Naruto se abrieron de par en par y el zorro estaba de nuevo frente a ellos.

-¡espera! No lo entiendes Naruto y tu son iguales!, él no te condeno, él no lo escogió, ¿porque esta furia? ¿Por qué no aceptas que también tú le has hecho daño? sabes la soledad que vivió cuando todos en la villa, incluida yo lo mirábamos con miedo, con desprecio…todo a costa tuya A costa del miedo, el temor que tu furia causa ¿Te lo has preguntado? Tú no eres el único…

Ante el discurso de Sakura, Naruto parecía cada vez más decidido, y se conmovió al saber aquel, Sakura tenía razón…

Y ahí lo había entendido, el control era el, tenía que aceptarse como era completamente aceptar a ese Naruto que alguna vez odio a los que lo hicieron menos, a quienes lo despreciaron, ese que alguna vez también se sintió enojado con el mundo, ese odio esa furia que sintió era la misma que kurama, él no debía ser controlado, nadie quiere serlo, sin embargo el zorro habitaba en su cuerpo dentro suyo y el temor hizo que Naruto no viera más allá de su solo sufrimiento y de los sentimientos que siempre guardo respecto al kyubi.

se acercó con paso decidido a él, una vez cerca aun con el zorro rabiando de cólera, el chico se aproximó a él, abrió sus brazos.

-kurama no soy tu jefe, no soy tu dominador, no busco tenerte prisionero como lo han hecho todos, quiero ser tu amigo, quiero que también dejes esas pesadas cadenas, ese sello que te limita, al final los dos morimos sin uno…-

Sorprendentemente abrazo al zorro—no te dejare solo, no te pediré nada, solo quiero salvarte, sabes que tu poder es grande y también que puedo canalizarlo perfectamente, no necesitas sufrir, si tu no quieres no accederé a tu chacra jamás… se por lo que has pasado se lo que se siente estar solo, y que te consideren una bestia, una maldición, estamos hechos para estar juntos por algo, sin embargo tú no eres la razón de mi sufrir, no lo son las decisiones de mis padres al sellarte en mí y tampoco ellos, así debía ser, lo que es desconocido siempre nos aterra—

El zorro seguía forcejeando con Naruto incluso lo dañaba y su piel quemaba pero aun así no soltó a la bestia.

-ya no eres un zorro, no eres un monstruo, eres mi compañero de la aldea de konoha kurama!, ¿cuantas veces me has prestado tu poder?, ahora yo te presto mi vida…-

-eres un idiota lo sabias—no se resistió mas…-supongo que puede ser divertido.

….

HOLA CAPITULO NUEVAMENTE YEI JAJAJ

OK ESPERO QUE NO ME JUSGUEN CON LA FORMA EN LA QUE YO UNI A ESTOS DOS, JEJE COMENTARIOS POR FAVOR!