Capitulo XXIX sangre por sangre

Estaban en aquel cuarto, y todo se veía extrañamente silencioso, oscuro, no había ventanas, no había luz, ni claridad del exterior, James se había encargado de prender unas velas pero aún así nada era nítido, todo eran sombras e imágenes borrosas.

La sombra de aquella ropa esparcida por el suelo, la sombra de dos amantes sobre aquella cama, sombras…imágenes de cientos de palabras susurradas al viento, imágenes de cientos de momentos revividos en un beso, imágenes de James y Lily…

Parece que hubiese sido ayer ese primer día que nos vimos desnudos…

Estaban recostados con sólo ropa interior sobre la cama, envueltos en besos y caricias tímidas, susurrándose palabras al oído.

Lily respiraba con fuerzas cada vez que James le besaba, cada vez que subía por su estomago regalándole besos, cada vez que acariciaba aquel recorrido.

Inhala, aquello le causaría un paro cardiaco, estaba segura, exhala, se repetía mientras sentía los húmedos labios de James posarse en su vientre, bajando cada vez más, rozando la prenda que cubría su intimidad. Inhala, la mano de él acarició el costado de su cintura y bajaba cada vez más a donde sus labios se habían detenido, exhala.

-James…- gimió cuando el moreno había llegado a su destino, había deslizado la prenda hacía abajo quitándola del todo.

James la miró bajo él completamente desnuda, la vio sonrojarse y no pudo evitar sonreír, porque sus labios se entre abrían, sus manos tímidamente intentaban ocultar algo de su desnudes, porque sus ojos brillaban, sus mejillas ardían, y él no podía seguir viéndola así, tan hermosa, recordando esa primera vez cuando descubrió la hermosa desnudes de ella, cuando la contempló sin apuros, cuando comprendió que era totalmente adicto a cada parte de su cuerpo.

-dejaras de mirarme alguna vez- se ofuscó ella, le miró de reojo intentando controlar esa extraña timidez.

-¿tú que crees?- ronroneó mordiéndose el labio inferior -…no me digas que aún te avergüenza que te mire así- jugueteó mientras Lily le tironeaba hacía ella.

-me voy a enojar, James- bufó porque el chico se resistía a sus brazos.

-¿Por qué?- lloriqueó haciendo pucheros -…eres hermosa Lily, y no lo puedo evitar-

-pero me da vergüenza- exclamó y James le miró con el ceño fruncido en un nuevo intento de hacerla enojar.

-no crees que estas bastante…vieja para sentir vergüenza- sonrió con maldad porque Lily le había pegado en el pecho.

Pero una nueva sonrisa nació en los labios femeninos -…no es que siempre me de vergüenza, en realidad cuando otros hombres me miraban desnuda no me importaba podía pasarme horas frente a ellos…- y James le miró serio, algo molesto quizás -…pero tú, James, tú me miras de una forma que me deja sin respiración, me intimidas- reclamó -…me haces sentir desnuda incluso con ropa imagina ahora…me desnudas el alma y me dejas sin escudos para protegerme-

-olvidare eso que dijiste de otros hombre y me concentrare en mirarte más a menudo pero a escondidas, ¿te parece?- dijo el moreno guiñándole un ojo.

-eres un tonto, ¿lo sabias?- le sonrió Lily -…ven- le llamó para que se acercara a sus labios y poder regalarle un beso -¿no crees que ya has observado mucho?-

-nunca me aburriré, tenlo en cuenta…-

-si, pero yo me estoy aburriendo- refunfuñó atrapando al moreno y rodeando sus brazos por el cuello lo acercó para no soltarlo más -¿Cuándo empezaras a tocar, James?, eso nunca me aburre-

-a mi tampoco-susurró él aceptando los labios femeninos, dejándose enredar entre sus brazos, dejándose atrapar sólo por ella.

o0…0o

Lily se deslizó entre los acolchados de la cama, se irguió entre sueños y con la sabana envuelta en su cuerpo desnudo caminó hacía el baño de la habitación.

-Lily…-

-mmm…- contestó aún dormida tratando de cruzar la pared.

-preciosa, allí no esta el baño- le dijo James mirándola con algo de diversión desde la cama.

-¿ah?- balbuceó la pelirroja volteando para mirarlo -¿Qué?- dijo mientras se refregaba los ojos con la mano.

James sonrió, se puso de pie, buscó su ropa interior y se acercó a ella, la tomó de la cintura y la guió al pequeño baño de su departamento.

Cuando volvió a la cama sintió algo caer pero no se preocupó porque seguido de eso oyó los insultos de ella llenar todo el lugar.

-¿Qué ocurrió?- preguntó cuando la vio entrar.

-son las tres de la madrugada, ¿Por qué dejaste que me durmiera?, Sirius me va a matar- comenzó a reclamar mientras se vestía rápidamente -…me pidió que no llegara tarde, que tenía que vigilar no sé que cosa, que…me va a matar, de seguro, me va a matar-

-déjame buscarlo, Lily…enseguida estaremos en casa- le detuvo James buscando un pequeño espejo -…Sirius- llamó tres veces.

Y Lily le miró, James miraba fijamente aquel espejo pero nada, sólo lograba verse el mismo.

-Sirius- intentó nuevamente.

-¿Qué ocurre?- se escuchó del otro lado -¿ha pasado algo?- se siente la preocupación en su voz.

Pero James no alcanza a responder, Lily le ha arrebatado el espejo de las manos.

-lo siento…- exclama -…se me paso la hora volando, no pude llegar antes, de verdad lo siento- y el reflejo de Sirius comenzó a reírse a carcajadas mientras la mirada de Lily se hacía cada vez más molesta -¿Qué es lo chistoso?-

-que ahora entiendo porque no llegabas nunca- le sonrió moviendo las cejas de forma subjetiva -…tenían una pequeña fiesta privada de reconciliación-

-mira no, bueno si, pero…-

-no te preocupes, Lily, Harry esta dormidito, lo deje con Pit supuse que llegarías antes de que el pequeño monstruo despertara, bueno lo esperaba porque Peter no resistirá aquella avalancha…-

Y ahora era James quien le arrebató el espejo a Lily -¡que lo dejaste con Peter!- bramó más que furioso, preocupado -¡Por la mierda, Sirius!-

James quitó de un solo tirón la venda que cubría su brazo y miró su muñeca, ahí estaba aquel tatuaje, ahí estaba también las marcas de la promesa inquebrantable, ahí estaba…la traición se acercaba, el señor tenebroso iba por su hijo, ya no había más tregua, ya no había más lazo, sólo lo incierto de aquel final.

o0…0o

-corre, Lily, ¡corre!-

-James, ¿Qué ocurre?- gritaba la pelirroja cuando iban llegando a su casa, cuando James le tomaba de la mano con fuerzas y la arrastraba hacía su hogar -…James- sollozó cuando no obtuvo respuesta.

Y es que no había dado explicaciones, simplemente Sirius había entendido ese juego de miradas, ese insulto, Sirius que había desaparecido con un nos vemos allá, y ella que había visto como James se vestía más que rápido, le ordenaba a ella que hiciera lo mismo y luego todo fue muy rápido, la tomó de la cintura y desaparecieron en aquel mismo lugar para volver a aparecer en el limite de aparición de su pueblo, el Valle Godric, y ella había visto la preocupación en la mirada de James, había visto las huellas de aquella promesa, había visto como las cadenas que unían a James Potter con Lord Voldemort estaban siendo quebrantadas.

-¡James!- gritó exigiendo una explicación, un todo estará bien, Lily, algo más que simple silencio.

-Peter nos ha traicionado- masculló sin detenerse a mirar su reacción, sin soltar su mano para que siguiera corriendo.

Pero Lily sólo deja que su cuerpo siga porque su mente ha dejado de procesar, ha dejado de pensar, ha dejado todo ahora que las lagrimas se asoman por sus ojos, caen libremente, ahora que ya todo se ve perdido.

James ve la casa, y cree que aún esta a tiempo, no hay señal aparente que Voldemort a atacado su hogar.

-hace meses que le he estado observando, Lily, hace meses que nuestro amigo ya no es el mismo, y creo que finalmente ha decidido que junto al señor tenebroso será más poderoso, creo que no ha podido con la presión, no ha podido seguir luchando solo…-

-¡No lo defiendas, James!- masculló la pelirroja -¡no te atrevas a defenderlo!- lloró…ya estaban ahí.

James se detiene frente a la casa, Lily se deja caer a la acera sin poder contener el llanto.

-no puedo entrar, no puedo verlo- solloza y James entiende, es él quien respira hondo, apunta con su varita hacía la puerta y corre al interior.

-no están- susurra cuando Lily le ve aparecer nuevamente -…se lo ha llevado-

Lily deja escapar un grito de rabia, uno que salió muy dentro suyo, ese llanto contenido, ese sufrimiento que la inunda sin poder alcanzar la comprensión, James la carga en sus brazos, la cobija, la aprieta con fuerzas mientras una lagrima solitaria comienza a resbalar por su mejilla.

Sirius aparece a los minutos después, los encuentra así, abrazados, James consolando a Lily y ella sin poder dejar de llorar, susurrando el nombre del pequeño.

-James…- dice viendo a su amigo, con ese lo siento en su mirada, en su aura, ese error que le costara su vida -…lo siento, hermano-

Y James le mira a los ojos, le ve y le perdona, le perdona porque él no tiene la culpa, porque son hermanos, porque aún esta dispuesto a luchar.

-no tengo que perdonarte nada Sirius- le dice con la sinceridad en la voz -¡ahora ve por Dumbledore, cuéntale todo!- le pide, se pone de pie aún abrazando a Lily -¡Voldemort me necesita para terminar con esto!- dice mirando el tatuaje -¡Ve, ahora!- grita y Sirius asiente.

Le ve correr hacía la oscuridad, le ve desparecer en la distancia, le ve y sabe que es el momento de actuar, él debe ir tras Voldemort, debe encontrar a su hijo, debe cumplir su promesa…dar la vida

-¿Lily?- James ha dejado de oír los sollozos de ella, y le mira, Lily ha caído desmayada en sus brazos -…Lily-

-hola Potter- una voz se dejo oír en la desierta calle, James miró hacía atrás descubriendo dos encapuchados.

-Lily amor, por favor despierta- intentó que la pelirroja reaccionara -¿Qué quieren?- preguntó cuando se dio por vencido.

-nuestro amo ha mandado por ti, Potter- responde uno de ellos sin dar a conocer su identidad -…deja a la sangre sucia aquí y acompáñanos-

James tomó a Lily en sus brazos, la alzó sin obedecer aquellas ordenes, no estaba dispuesto a dejarla allí sola y en aquellas condiciones, no era tan estúpido para esperar que no le hicieran nada luego de él desaparecer, simplemente la aferró a él y les miró dándole a entender que estaba listo.

-bien, como quieras- se enfureció uno de ellos agarrándolo del brazo firmemente -…vamos-

o0…0o

Lily se despertó a las horas después, sentía el cuerpo de James bajo ella, sus manos rodeándola con delicadeza, su respiración sobre su cabeza, sentía aquellos latidos de su corazón, olía la sangre del lugar, la humedad, el encierro y supo donde estaba sin siquiera tener que abrir los ojos.

-James…- susurró llamándolo cuando se atrevió a abrir los ojos y ver que estaban encerrados en un calabozo.

James le mira con una sonrisa torcida, están sentados en el suelo, él sosteniéndola en brazos, cobijándola, cuidándola.

-¿Qué ha pasado?- pregunta con un hilo de voz, mira nuevamente a su alrededor y un escalofrío recorre su cuerpo.

-Voldemort ha mandado a buscarme, nos han traído hasta él- habla el moreno -…pero ya llevamos varias horas aquí y no se que estará planeando-

Lily se incorpora para observarle mejor, esta frente a él viendo aquella preocupación palpable en el ambiente, le ve perdiendo fuerzas, le ve con algo de arrepentimiento en la mirada.

-Lily, lo siento, no debí traerte hasta acá, no debí arrastrarte conmigo, de seguro va a matarme, él intentara matarme para así deshacer el juramente, para así terminar con la vida de nuestro hijo- se lamentó James pero Lily le calla, posa su mano sobre la boca del moreno y no lo deja continuar.

-estamos en esto juntos, James, estaremos juntos hasta el final- susurra y cierra aquella promesa con un dulce beso sobre aquellos labios -…daremos la batalla, defenderemos a nuestro hijo hasta la muerte, es una promesa, es una promesa de amor y no necesito un juramento para cumplirla, no necesito cerrarlo con mi sangre para dar la vida por mi hijo-

Un ruido interrumpió su conexión de miradas, el ruido que señalaba, que delataba que alguien se acercaba, pasos, manotazos, gimoteos, alaridos, y golpes.

-¡Suéltame Hijo de Puta!, ¡Saca tus sucias manos de mi!, ¡Ya veras cuando pueda salir de esta pocilga!- los gritos de Sirius se escucharon por todo el lugar, Lily se levantó de un golpe cuando vio aparecer a cinco personas desde las sombras.

-Sirius- exclamó James levantándose para ver que ocurría.

Y entre cuatro mortífagos tenían a Sirius agarrado, entre cuatro intentaban arrastrarlo hasta la celda, entre cuatro mientras el moreno entre gritos se rehusaba a ser encerrado.

-¡malditas cucarachas mal olientes! ¡Desearán no haberme conocido!- bramó el moreno cuando lo lanzaron adentro de la celda continua a James y Lily, cuando le tiraron y le cerraron la reja en la cara, mientras los cuatro mortífagos se iban tan rápido como habían llegado -…ya verán- amenazó cuando ya no había más que silencio.

James le observó sin pronunciar palabra mientras su amigo seguía insultando a cada uno de los aliados de Voldemort, mientras pateaba la reja y exigía que el mismo Lord Voldemort se apareciera ante él para decirle unas cuantas verdades, siguió gritando hasta que vio la mirada de ambos sobre él, hasta que vio a James y se volteó a mirarlo.

-James- dijo también a gritos mientras comenzaba a hablar aceleradamente -…fui tras Dumbledore, pero me atraparon antes de llegar, no sé que vamos a hacer porque nadie sabe que estamos aquí, pero te aseguro que cada uno de ellos me las pagara, los estrangulare con mis propias manos, les cortare las manos a quienes se atrevieron a poner un dedo sobre mi, no se libraran tan fácilmente- terminó diciendo mientras daba un gran respiro final.

-sabes dónde estamos- preguntó Lily mirando al moreno tratando de orientarse, de pensar en alguna salida, en alguna forma.

-no- farfulló Sirius -…sólo se que el maldito traidor de Peter esta allí arriba, Maldito cretino, no sé como se atrevió a mirarme a la cara cuando me vio pasar…-

-Sirius, detente- le calló James -…debemos pensar con rapidez-

-¡quiero mi varita!- lloriqueó el moreno.

Lily se quedo inmóvil un instante, miró a ambos moreno consecutivamente -…chicos- balbuceó agachándose y sacando de la parte posterior de la bota su varita.

-¿Cómo hiciste eso?- balbuceó Sirius mirando esperanzado una salida.

-me lo enseñó Remus, nunca te revisan los pies- sonrió la pelirroja -…bien, todos hacía tras- señaló mientras se preparaba para destruir la puerta -¡Bombarda!- …nada

-nada es tan bueno para ser verdad- resopló Sirius mientras Lily seguía gritando cualquier hechizo que se le viniera a la cabeza para salir de allí.

James se acercó a ella y la abrazó por la espalda -…déjalo, Lily, intentaremos otra cosa- le susurró en el oído para que la pelirroja dejara de sollozar mientras nada daba resultado.

Tomó las manos de Lily entre las suyas para detenerla hasta que la pelirroja se dio por vencida y se dejo abrazar mientras el llanto de desesperación volvía a ella.

-todo saldrá bien, preciosa, pronto tendremos la oportunidad de escapar…- le consolaba James acariciando su larga cabellera.

Sirius que dejo soltar un suspiro se dejo caer al suelo.

-James- llamó a su amigo cando los sollozos de Lily cesaron -¿Cómo sabes que Harry esta vivo?- preguntó cabizbajo, desganado, viendo por primera vez la realidad.

-no puede tocarlo, Sirius, se supone que no puede tocarlo mientras este juramento siga en pie, yo no lo he quebrantado y si él se atreve a hacerle algo pagara con su vida, yo creo, yo pienso que simplemente intentara matarme a mi para deshacer el juramento al menos que, que haya encontrado otra forma de deshacer el juramento-

-el juramento, James, el juramento- le interrumpió Lily de pronto separándose de él, mirándolo de una distancia prudente.

Tomó la mano de él, la volteó para mirar aquel tatuaje, mirar las huellas del juramento sobre su piel, aquellas cadenas rodeando todo su brazo, tocó el tatuaje mientras las cadenas incrustadas en su piel comenzaban a sangrar y James gruñía rechazando el contacto.

-Sirius, levántate- ordenó la pelirroja -…toma- le dijo cuando el chico obedeció, le pasó su varita y le miró seriamente -…por ningún momento te detengas-

Lily ahora miró a James frente a ella, aún sostenía la mano de él, pero esta vez de una forma diferente, sujetó el antebrazo de James con fuerzas dispuesta a hacer su propio juramento de sangre.

James gimoteó del dolor, cuando el contacto de la mano de Lily ardía en su piel, cayó de rodillas al suelo pero Lily no lo soltó, se arrodilló ante él y juntó su frente a la de él.

-ahora, Sirius- gritó, esperó que la varita apuntara hacía ellos para continuar -…yo juro…-

-no, Lily, ¡no lo hagas!- intentó detenerla James pero Lily estaba decidida.

-no permitiré que lo hagas solo, James, compartiré este juramento contigo- le dijo mientras James seguía retorciéndose del dolor -…yo compartiré este juramento contigo, daré mi vida por ustedes, moriré por ti y por mi hijo, esto es una promesa de sangre, esta es mi promesa, por el amor que les tengo, juro dar mi vida…- Lily chilló cuando lentamente unas cadenas se iban formando en su piel, unas cadenas que perforaban, que se mezclaban con su propia sangre, que se unían a la sangre de él, que sellaban el juramento, pero aquel dolor era mucho peor que un crucio, aquel dolor que devastaba todo por dentro, que te desgarraba la piel.

Sirius sostuvo la varita firmemente ante ambos, aquel resplandor sellando, siendo testigo de todo, se mantuvo firme pero en cualquier momento se desmoronaría, lo que estaba viendo ante sus ojos era mucho más que un juramento inquebrantable, aquella magia era mucho más fuerte, mucho más oscura, aquella magia era casi incontenible en la sencilla varita de Lily.

Lily gritó una vez más cuando el juramento acabo, cuando todas las cadenas quedaron impresas en su piel, cuando la sangre brotaba de su brazo y la de James, cando ya estaba todo hecho.

-James…- balbuceó Sirius completamente asustado -¿Qué clase de juramento uso Voldemort contigo?-

James estaba muy débil, su brazo aún sangraba aunque lentamente los cortes en su piel iban sellándose y el dolor se iba extinguiendo, Lily parecía sentir lo mismo porque no dejaba de temblar ligeramente cada vez que una herida se cerraba.

-él- intentó hablar el moreno de gafas pero se le hacía muy difícil hablar -…él juro sobre su vida, él me hizo jurar marcándome con el tatuaje de mortífago…- volvió a tragar saliva con dificultad -…algo ocurrió con el juramento aquella noche, porque sólo quedaron huellas en mi, el tatuaje, los cortes en forma de cadenas, él ni un solo rasguño, es vida por vida, es sangre por sangre, esto es mucho más que simple juramento inquebrantable, yo…o mejor dicho nosotros ahora estamos dando vida por vida, es un sacrificio mucho mayor que un simple beneficio…-

-¿quiere decir?-

-tiene que matarnos antes de poder tocar a Harry, si simplemente lo intenta morirá, no hay forma, ni magia que lo salve…deberá matarnos a nosotros primero y aún así no podrá tocarlo- contestó esta vez Lily -…sangre por sangre- susurró como si eso fuese la gran explicación.

El sonido de una puerta al abrirse se escuchó y Lily se levantó con dificultad, se tapó el brazo y recibió la varita que Sirius le entrego.

-espectrum patronus- murmuró hacía una pequeña ventanilla enrejada en la parte superior de los calabozos -…Voldemort nos ha atrapado, tiene a Harry- y el resplandor plateado desapareció justo en el momento que Lily volvía a guardar la varita, ahora sólo debían esperar por el visitante.

o0…0o

El cielo estaba gris, el sol había desaparecido del planeta, había huido, había decidido que no iba a ser testigo de aquel horrible asesinato.

Lily miró las nubes grises, intentó respirar preparándose para enfrentar lo que se venía, James a su lado siendo arrastrado por otro encapuchado y Sirius que mucho más atrás trataba de oponer resistencia.

Podía ver aquel campo abierto, aquel extraño prado seco, las hojas de los árboles cercanos cayendo lentamente, tratando de huir también, y vio a lo lejos una sombra que le provoco escalofríos.

Miró a James nuevamente para tratar de darle ánimos, pero el moreno iba caminando con la mirada gacha, con las fuerzas por el suelo, claramente debilitado por la magia utilizada en aquel juramento.

Se acercó lentamente disimulando sus movimientos hasta que pudo rozar su mano con la de él, James le miró con aquellos ojos chocolate humedecidos, con la transpiración en su frente, completamente pálido, la respiración agitada. Iba a decirle algo pero James negó con la cabeza, debía seguir caminando, así que tomó la mano de él, la entrelazó entre sus dedos y miró al frente, sea lo que fuera iba a luchar por los tres, iba a luchar porque su corazón así lo exigía, porque era una promesa de corazón, no de sangre, daría su vida por ellos.

-bienvenidos- les recibió el hombre desde dentro de un extraño circulo formado por…Lily chilló del espanto, aquellos eran huesos humanos.

-¡Harry!- gritó al ver al pequeño recostado en el suelo aparentemente adormecido.

-¡Quieta!- y Voldemort alza su varita, pero Lily se detiene justo antes de cruzar el circulo de huesos humanos para llegar a su hijo -…ni siquiera lo pienses- masculló con asco lanzando un hechizo hasta el circulo mientras un especie de escudo se formo alrededor de Lord Voldemort y su hijo, Harry Potter -…no creo que quieras morir tan luego, no hay necesidad, primero debes ver como acabo con este bastardo-

Lily respiró con dificultad al comprender lo que decía, retrocedió unos pasos para ir nuevamente junto a James.

Debe haber una forma de traspasarlo y acabar con él, pensó

-¡tú!- gritó el gran mago refiriéndose al mortífago que vigilaba a James y Lily -…acércate- ordenó, el encapuchado dudó unos segundos antes de empezar a caminar lentamente hacía su amo -¡dije acércate!- bramó molesto cuando su siervo se detuvo justo en el escudo.

-pero mi amo…- se atrevió a balbucear.

Voldemort simplemente alzó su varita y el hombre se alzo ligeramente del piso, lo arrastró hacía el escudo con su varita pero automáticamente el mortífago salió volando hacía atrás cayendo secamente muy lejos de ellos.

-lo ven- rió el hombre -…morirán si lo intentan-

Lily miró horrorizada la situación, James que apenas se podía sostener y Sirius que era arrastrado hacía el otro lado del círculo.

-Peter- llamó Voldemort mientras el encapuchado que estaba más cerca de él se saca la capucha esperando instrucciones -…ven aquí, mi fiel sirviente-

Peter caminó lentamente hacía él, cerró los ojos al llegar al limite del escudo pero nada sucedió.

-Ven aquí…- volvió a llamarle el señor Tenebroso -…aquí esta tu premio- le dijo alzando su varita nuevamente mientras Peter mostraba su antebrazo desnudo.

-¡Maldita rata Traidora!- comenzaba a gritar Sirius cuando la marca tenebrosa era tatuada en el más pequeños de los merodeadores, mientras el sello de su traición era ahora visible -¡Te matare Peter! ¡Te matare como la peor cucaracha! ¡Eres la peor basura que ha pisado este planeta!-

-silencio- bramó nuevamente el oscuro mago -…ahora, Peter, hazlo- ordenó

Peter se volteó para mirar a Sirius que era sujeto por un mortífago y le apuntó con su varita, Lily contuvo la respiración, James bajó la mirada incapaz de ver aquello, y Sirius levantó la frente orgulloso de ser quien era, de haber vivido como había vivido, orgulloso porque así enfrentaría la muerte.

-Imperius- James levantó la cabeza horrorizado, Lily desconcertada soltó el aire que contuvo en sus pulmones y Sirius que se había quedado quieto -…ven aquí- murmuró el pequeño Peter con la voz tiritona mientras el cuerpo de Sirius avanzada lentamente hacía dentro del circulo, y nuevamente no había ocurrido nada -…sujeta tu varita- volvió a ordenar el nuevo mortífago cuando le entregó la varita a Sirius quien obedeció sin chistar -…mátalo- exigió esta vez sin temblor alguno -…Mata a Harry Potter-

Sirius caminó hasta posarse frente al cuerpo inerte del pequeño, apuntó la varita…

-¡NO!- gritó James -…no le hagas esto, por favor, no sacaras nada-

-¡Mátalo!- volvió a chillar Peter.

Sirius tenía la varita frente a Harry, su mano tiritaba, su boca se habría y su cuerpo comenzó a dar varios signos de resistencia.

-Mátalo, ahora…- seguía gritando Peter mientras James también gritara que no lo hiciera.

-no…no- se oyó el simple susurro de la negación del moreno.

-¡Mata a Harry Potter!-

-Avada K… ¡No!- la varita cayó de sus manos mientras fuertes temblores recorrieron su cuerpo, Sirius cayó a los segundos después perdiendo el conocimiento.

-¿Qué ocurrió?- se angustio Peter mirando a su ex amigo y a su amo a la vez -…yo no sé que…-

Voldemort furioso alzo el cuerpo de Sirius y lo dejo nuevamente fuera del circulo, ahora miró a su vasallo y le apuntó -…no estoy para errores- bramó -¡hazlo tú!-

Peter tomó el lugar de Sirius ahora, se paro justo frente al cuerpo de Harry y le apuntó sin recelos.

-Avada Kedavra- bramó, el haz de luz cayó sobre el pequeño pero como si hubiese un escudo sobre él el maleficio reboto con mucha más fuerzas y llego nuevamente donde su dueño.

Peter cayó de espaldas, ahora ya sin vida por el mismo hechizo que él lanzo sobre Harry.

-¡James!- gritó Lily cuando vio como James se desmoronada a su lado, el moreno cayó a los pies de ella aguantándose las ganas de gritar del dolor, comiéndose toda muestra de debilidad, mientras su brazo derecho comenzaba a arder nuevamente. -¿Qué ocurre?- le preguntó a susurros mientras sujetaba la cabeza del moreno, lo cobijaba en su regazo.

-el juramento esta actuando como escudo en Harry, mientras yo este con vida no podrán tocarlo, pero cada hechizo me mata lentamente, Lily- explicó el moreno.

Habían cinco mortífagos solamente acompañando a su señor, cinco de los cuales solo iban quedando tres.

-¡tú!- bramó nuevamente furioso Voldemort -¡Mátalo, tú!-

-pero…-

-¡Avada Kedavra!- le mató el propio Lord Voldemort cuando uno de sus mortífagos le reclamó -…a mi nadie me desobedece, ¡Nadie!-

-James… ¿Qué haremos?- susurró Lily asustada mientras el mortífago caía sin vida al otro lado, cerca del cuerpo de Sirius.

-debes sacar a Harry de aquí, cueste lo que cueste, debes huir…-

-¡Potter!- vociferó el mago -¡así que el estúpido juramento da resultado!...bien, entonces tendré que matarte-

-debes hacerlo Lily, sin importar nada- volvió a susurrar James sin atender a los bramidos de Voldemort -…te amo-

-James…-

-vamos, ve- gruñó

Lily le besó con un te amo en los labios, se puso de pie y caminó hacía su hijo.

-yo lo haré- dijo interrumpiendo el silencio -…yo terminare con todo esto- levantó la varita y apuntó a su propio hijo -…ya estoy cansada de todo esto, quiero vivir tranquila, sin esconderme, sin tener que cuidar de otro, yo solamente quiero salir de aquí…¿Qué le parece el trato?-

El mago la miró analizándola, rebuscando en su mente pero no logró encontrar nada, la chica sólo miraba fijamente al niño, le miraba con la varita apuntando hacía él, dispuesta claramente a hacer lo que fuera.

-bien- soltó el señor tenebroso -…ven aquí- siseó y Lily dio un paso hacía el interior del circulo.

Un ruido lejano, el viento acercándose, parecía un remolino, una furia contenida, todo se veía por el horizonte, Lily miró hacía atrás asustada sin atreverse a dar un paso más y allí estaba acercándose hacía ella su hermosa cierva plateada, pero no venía sola.

Un hechizo llegó de lleno en su estomago expulsándola hacía atrás, cayó fuera del circulo, algo lastimada pero bien, miró nuevamente a su alrededor poniéndose de pie, y vio allí a su lado a Dumbledore, muy cerca a la profesora McGonagall, del otro lado ayudando a Sirius a volver en si a Remus, al matrimonio Longbottom, Susan Connor, a ojoloco Moody, así a casi toda la orden rodeando a Voldemort.

-profesor- suspiró Lily con alivio.

-Minerva- habló Dumbledore sin quitar la vista de Lord Voldemort -…proteja a James-

Lily miró a James y sus miradas se cruzaron.

-sangre por sangre- le vio susurrar.

-sangre por sangre- repitió de forma inconsciente pero Dumbledore le escuchó perfectamente.

-¿Qué dijiste, Lily?- preguntó mirándola con el ceño fruncido.

-sangre por sangre- volvió a repetir.

-Minerva, muéstreme el antebrazo de James- volvió a pedir y vio allí la respuesta que esperaba, James le miró a los ojos explicándole todo con esa simple mirada -…sangre por sangre, ahora lo entiendo todo- susurró volviendo a fijar su mirada en Tom Riddle.

La varita de Dumbledore se alzó también en el momento que Voldemort deja ver su marca tenebrosa y llama a sus mortífagos.

Un nuevo escudo cubrió a toda la orden en el mismo momento que cerca de cincuenta mortífagos comenzaban a rodearlos.

-no hay salida esta vez, Tom- dice el anciano mago -…sólo tienes dos opciones, entréganos al niño o termina lo que has empezado-

Uno de los mortífagos que habían llegado de los últimos se atrevió a lanzar un hechizo contra ellos pero el escudo actuó igual que antes, el hechizo reboto en el mortífago arrancándole la vida en segundos.

-¡Todos quietos!- bramó Voldemort -…no intenten nada-

-no creo que un simple juramento de sangre pueda detenerte, Tom, no creo que la magia que dices tener sea tan poco poderosa para no deshacerte de aquello tan fácilmente…-

Voldemort comenzó a lanzar hechizo tras hechizo hacía el cuerpo de Harry mientras James comenzaba a retorcerse en el suelo.

-no comprendes porque no puedes tocarlo…- sigue hablando Dumbledore mientras Voldemort sigue esquivando los hechizos que el mismo lanza contra el pequeño.

-¡que se detenga!- solloza Lily viendo a su hijo, viendo a James -¡lo va a matar!-

-se suponía que si atentabas algo contra él, que si lo tocabas el juramento se quebraba, llevándose tu vida, Tom, pero aún no puedes tocarlo, ¿No?, un simple juramento de sangre no puede matarte, y lo sabes, tu poder, tu magia no es tan marginal para caer en aquello, sabes que puedes matarlo pero aún no comprendes por qué no lo puedes tocar…-

-¡Deténgase!- gritaba Lily desesperada viendo como James se retorcía, gritaba, gemía cada vez con mayor dolor -…no por favor- vio como Voldemort se centraba en su hijo, veía como el frágil cuerpo del pequeño se elevaba del suelo, veía como su hijo completamente inerte se alzaba en los aires para quedar frente a frente al mago.

-sólo te queda una opción, Tom…-

-¡NO!- gritó Lily corriendo hacía su hijo sin importar nada…

-¡Avada Kedavra!- Voldemort ha lanzado el maleficio confiado de que ningún poder es más poderoso que el de él…

-¡Ahhhhhhhh!-

El maleficio cae en Harry en el momento que Lily cruza el escudo de Voldemort, el haz de luz a golpeado la frente de Harry y James grita con todas sus fuerzas como si el alma se fuese de su cuerpo para siempre, Lily llega hasta su hijo, el haz de luz sale del cuerpo de Harry ante la vista de todos, Harry cae desde el aire en los brazos de Lily, le ataja y Voldemort mira horrorizado como el haz de luz llega hasta él, un grito atronador sale de su garganta a la vez que su cuerpo explota volviéndose cenizas, y todos ven como solo queda la túnica negra del gran mago de la historia…

Los escudos han desaparecido, los quejidos de James también, Sirius que ha despertado justo en el momento que todo acaba, las machas negras han desaparecido, huyendo despavoridas de la cruda realidad, el Señor Tenebroso ha muerto, su gran líder a sucumbido ante un niño.

-Minerva, Frank, Alice…lleven a James hasta san Mungo- ordenó Dumbledore mientras se acercaba hasta donde había desaparecido Voldemort -…Remus, Sirius, lleven a Lily con Harry para que los revisen, luego necesito hablar con ustedes- les miró fijamente y ambos obedecieron llevándose una temblorosa pelirroja -…Alastor- llamó mientras su amigo se acercaba, ambos mirando lo ultimo que quedó del señor Tenebroso.

-lo sé, este no será el final, presiento que no nos libraremos tan fácilmente de él- dijo el hombre.

-lo que si estoy seguro, que le costara mucho volver y cuando lo haga nosotros estaremos preparados-

o0…0o

-mamá esta aquí, amor, sólo debes abrir tus ojitos y ver que la pesadilla termino, por favor Harry despierta- susurraba Lily a su hijo mientras le sostenía la manita esperando alguna señal de que su hijo no había sido seriamente lastimado, veía aquella herida en su frente, y las lagrimas comenzaban a salir de sus ojos recordando todo lo sucedidos momentos atrás, como James había dado su vida por él.

-¿Lily?- le contuvo Margarita a su lado cuando la vio flaquear.

-estoy bien- mintió, sus piernas habían cedido débilmente cuando un mareo recorrió su cuerpo, un extraño escozor le molestaba en su brazo derecho pero no le tomó mayor atención.

Margarita calló, no le reclamaría sabia que su amiga no se movería del lado de su hijo.

-¿Qué has sabido de él?- preguntó de pronto la pelirroja desasiendo el silencio -…James, ¿Cómo esta James?- llevaba minutos negándose con escuchar algo de él, negándose escuchar la verdad que tanto dolería.

-Lily, él, él…-

-¡Lily!- entró Sirius gritando con la clara muestra de haber corrido por todo el hospital -…es James, James ha despertado, quiere verte-

Y no espero tiempo, le entregó la mano de su hijo a su amiga, se lo encargó con una sola mirada y siguió a Sirius, corrió tras él, vio a Remus y entró a la habitación de cuidados intensivos.

James estaba recostado evidentemente herido, pero de esas heridas internas, esas que te dañan hasta los huesos, James estaba mirando hacía ella con sus ojitos apenas abiertos, mirándola con gran significancia.

-cuídalo- balbuceó a duras penas cando Lily llegó a su lado -…cuídalo mucho, Lily, dile que lo amo-

-no, James…James no es justo, yo también lo jure, yo…-

-shshsh…pero él te necesita más que a mi- intentó sonreír -…sangre por sangre, vida por vida…él despertara muy pronto, preciosa, sólo quería decirte que nunca olvides que los amo…-

-James, ¿Cómo que…?-

-sólo no lo olvides…-

-James…- comenzó a llamarlo Lily cando el moreno cerró sus ojos y dejo de apretar su mano -…James, amor- sollozó -¡no, James!, no me dejes, no nos dejes-

Sirius y Remus entraron corriendo cuando la escucharon gritar y lo vieron, ahí su amigo, su hermano, su compañero de travesuras, el merodeador más valiente, el orgullo de Gryffindor, el mejor padre, el que dio su vida por la vida de todos…

-James no me dejes- seguía sollozando Lily tomándolo de las mejillas, tratando de que abriera los ojos y la viera mientras el sonido de su corazón se iba apagando de apoco -¡James!-

Sangre por sangre, vida por vida…ese es el juramento que hicieron ustedes, sangre por sangre, nadie podrá tocar a Harry mientras James este vivo, vida por vida, Lily, Harry toma la vida de James para sobrevivir…

-James- dijo asimilando todo, se subió encima del moreno, tomó su brazo como aquella mañana y rozó su tatuaje -…sangre por sangre, y ahora James, vida por vida- vio como el moreno se retorcía a punto de morir -¡toma mi vida!- exigió

-Lily- intentó detenerla Remus sabiendo lo que haría.

-NO, Remus- le detuvo -…James sólo tienes que aferrarse a mi, confía-

Él no se atreverá a tocar un solo fragmento de tu luz, Lily, él preferirá ir hacía la oscuridad antes de robar algo tuyo…es peligroso, muy peligroso porque la muerte y la vida competirán entre si.

-James- gritó -…lo juramos, esta en nuestra piel, en nuestra sangre, toma mi vida o no podremos librarnos de esto, James se que aún no te has ido, escúchame, aférrate a mi-

La puerta se vuelve a abrir, Dumbledore entra por ella como una flecha, observa a Lily e intenta acercarse pero la pelirroja vuelve a insistir que la dejen tranquila.

-Lily, es peligroso, James puede arrebatarte toda la vida, esta muy débil, no creo que sobreviva…-

-es la promesa, es la promesa- bramó -…mire- dijo mostrando aquellas marcas que unían el brazo de él con el de ella, aquellas cadenas que se aferraban a su piel, que lentamente iban desapareciendo.

-la marca tenebrosa lo esta absorbiendo, no lo lograra, si Harry no despierta, si no deja de consumir su energía no podrá…-

-cállese, cállese, él lo lograra, lo siento, me esta escuchando, esta resistiendo, lo esta haciendo-

-pero no tomara tu vida Lily, él no lo hará…-

-pues yo se la daré, no me importa, se la daré a la fuerza, no dejare que muera-

Dumbledore calló, ya no había palabras que hicieran entrar en razón a aquella pelirroja.

Remus y Sirius le habían contado todo lo sucedido, desde aquella supuesta traición que no era más que un juramento inquebrantable para proteger a Harry, hasta los nuevos eventos de hace solo horas. Había comprendido cuando Lily usó la frase, sangre por sangre, lo había visto en la mirada de James, y allí estaba en la piel del moreno pero aquel segundo juramento lo cambiaba todo, Lily había jurado compartir la promesa, había jurado dar la vida por ellos, y todo era una cadena, James juró por su sangre, juró para proteger la vida de su hijo, es por eso que Voldemort no podía tocar a Harry porque James juró por su sangre, y su sangre pura valía mucho más que la sangre mestiza de Tom Riddle, juró ser fiel a ello, a su juramento, no al señor tenebroso, pero Voldemort lo había marcado y eso complicaba las cosas, luego Lily que juraba dar la vida por ellos, y Harry toma la vida de James y James debería tomar la vida de Lily, ella lo ha jurado, pero sabe que James nunca la tomara, nunca…

-Lily, detente, estas perdiendo muchas fuerzas- suplicó Remus viendo como su amiga se tenía que apoyar en su otra mano para seguir luchando, para seguir dando sus fuerzas a James -…Lily, puede que Harry demore días en despertar-

En cambió Sirius se acercó a ella y con sus manos ayudó a Lily a no soltar a James, les mantuvo unidos mientras ella le regalaba una sonrisa de agradecimiento.

-Lily…- intentó nuevamente el anciano pero Lily negó con la cabeza.

-se lo jure…no pienso soltarlo- murmuró con dificultad -…es mi decisión-

-¡esto es una locura!- gritó Remus cuando Dumbledore volteaba para irse de la habitación -¡Lily, debes dejar que James se valla, debes dejarlo ir!-

-¡mientras exista una posibilidad de salvarlo, de mantenerlo con vida no dudare, Remus, no dudare porque lo amo y estoy dispuesta a sacrificarme por él!-

-pero él no quería esto, él quería que tú cuidaras a Harry, que le recordaras todos los días cuanto los amo, Lily, James debe irse…-

-¡No!, tú no entiendes- gritó Lily perdiendo sus ultimas fuerzas cayó encima de James mientras comenzaba a respirar con dificultad -…no nos sueltes Sirius-

-no quiero ver esto, no quiero…-

-Remus, no lo entiendes, tú no estabas allí, aquel juramento no es como todos, aquel juramento tenía magia pura de la más antigua…-

-¡Lily!- Remus la ve caer definitivamente, sus ojos cerrados…

-¡Papá!- se oyó un susurró en la silenciosa habitación y James abre los ojos de pronto, vota todo el aire que contuvo en sus pulmones.

Remus y Sirius contienen la respiración, James mira ha todos lados asustado, mira a Lily en su pecho y le acaricia la mejilla con delicadeza.

-estoy bien- susurra ella dejando salir una sonrisa -…ahora estoy bien- y los latidos se comienzan a escuchar en el pecho de James, ahora si estaba bien

-no debiste hacer esto, Lily- se quejó el moreno echándose para atrás cobijándola en sus brazos -…y no se te ocurra soltar mi mano hasta que te sientas mejor- le retó mientras la acomodaba en su cuerpo para cobijarla mejor.

-¡Chicos!- entra Margarita completamente conmocionada -¡Harry ha despertado!-

o0…0o

Meses después…

La oscuridad ya no existía, la oscuridad se iba acabando con el tiempo, mientras todo comenzaba a ser luz, luz y esperanza…la primavera, era primavera, el verano era verano, el otoño ya no era tan triste y el invierno era sólo alegría, no había miedo, no había tristeza, quizás simplemente quedaba la confusión, la confusión para aquellos que no saben, no entendiendo como un niño pudo destruir al más temeroso mago de la historia, a Lord Voldemort.

Y el nombre de Harry Potter recorre el mundo, el nombre del pequeño niño de gafas, el nombre de aquel elegido, del niño de la cicatriz en forma de rayo comienza a ser una leyenda…

La gente sale a la calle, los magos celebran su libertad, celebran porque la guerra contra el mal ha vencido, celebran porque ya nada impedirá una inocente sonrisa, ya nada impedirá pequeñas palabras de amor, ya nada lo impedirá.

Los sueños vuelven, el futuro comienza a pintarse ante todos, ya no hay que temer, ya no hay que huir, ya no hay que llorar…sólo resta la vida

Un imponente paisaje se ve ante ellos, James con Harry en brazos, Lily a su lado mirando hacía su futuro, aquel momento quedo impregnado en su memoria, aquel momento cuando volvían a su hogar, cuando podían respirar libres, cuando el peso sobre su cuerpo se hacía nulo, cuando sus corazones latieron con fuerzas.

Y ahora después de varios meses de que la pesadilla terminara, podían disfrutar de la vida, de su familia, del amor.

-¿estás seguro?-

El lugar era realmente hermoso, un gran prado donde la belleza de la primavera iluminaba cada rincón de aquel desierto lugar.

James estaba recostado en el regazo de Lily mientras ella le acariciaba el cabello y vigilaba a Harry.

-si- susurró el moreno mirando los hermosos ojos de su mujer.

-cambiaremos nuestras vidas, James, tú nunca has vivido sin la magia- comentó ella mirando como su hijo jugaba unos metros más allá.

-puedo aprender, no me importa, lo único que quiero es que Harry no crezca con la presión de quien es ahora- James también miró hacía un lado donde el pequeño Harry intentaba subirse a la escoba.

-está bien- sonrió la pelirroja. Aquella era una decisión muy importante, desde ese momento debían comenzar a retomar su vida, una vida normal, una vida después de la caída del Señor Tenebroso y lo mejor que podían hacer era desaparecer del mundo mágico, vivir como muggles, y así darle a Harry una vida normal -¿Qué le diremos a petunia?-

-que tiene vecinos nuevos- dijo James guiñándole un ojo -…vamos, es tu hermana no creo que le moleste tenernos de vecinos-

-no, claro que no- ironizó Lily -…es capaz de cercar su casa con tal de no vernos-

James se sonrió pensando que la hermana de Lily era capaz de eso y mucho más, incluso de mudarse a la vez, pero confiaba que aquel amor que puede llegar a existir entre dos hermanos fuera lo suficientemente fuerte para aceptarlos, y aceptar la responsabilidad que implicaba ser parte de una familia, proteger a los seres que amas aunque no lo demuestres, y a eso es a lo que apelaba James, al amor y a la familia, y aunque a él tampoco le agradaba la idea de comenzar a convivir más cercanamente con la única hermana de Lily, se lo aguantaba porque Harry era su prioridad, Harry y aquel sello que se formaría cuando petunia los aceptara en su familia y en su vida, aquello era lo importante, la protección.

-es tu hermana preciosa- le susurró mientras se incorporaba para poder mirarla de cerca -…es lo único que te queda y por más que exista esa rivalidad, ella amara saber de ti- sonrió medio burlón -…si tú la amas como yo se que la amas, no hay otra cosa que importe- tomó sus mejillas y le besó la frente cuando vio unas lagrimas asomarse a los ojos de ella.

Lily si amaba a su hermana, y la idea de estar mucho más cerca de ella, poder tomarla en cuenta para las cosas importantes, pasar las fiestas con ella y vivir muchas cosas a su lado le gustaba, le gustaba porque la extrañaba, a ella y a sus padres, extrañaba su hogar y lo que ello representaba, extrañaba aquella familia que ahora ella estaba comenzando a formar.

-gracias- balbuceó la pelirroja aceptando el abrazo de James.

-tú sabes que te amo, ¿no?- James se separó de ella, la tomó de las manos y la miró mientras Lily asentía -…soy el hombre más afortunado por tenerlos a ustedes en mi vida, por ser parte de ustedes, por conocerte, Lily, agradezco el haberte conocido, el poder amarte y nunca me voy a arrepentir de nada de lo que he vivido contigo…quiero que no tengas miedo, que sepas que este nuevo paso es para mejor, es para el bien de Harry, para el bien de nuestra familia, vivir como muggles, desaparecer de todo aquel seguimiento, de toda la fama, no quiero que Harry conozca la historia de aquel hombre, no por ahora y para eso debemos sacrificar nuestra magia, quiero que confíes en mi…-

-yo confío en ti, por siempre y para siempre- le interrumpió Lily.

-entonces este será el ultimo día donde conviviremos con la magia, este día, Lily, será el final de una etapa, el final de Voldemort, el final de la guerra, porque mañana seremos la familia Potter, viviendo como gente normal, junto a gente muggle…- James se detiene en sus palabras, le besa la mano y sonríe -¿te casarías conmigo otra vez?-

Lily le mira con la sonrisa en los labios sabe a lo que se refiere James, sabe que esta vez será diferente, que habrá iglesia, vestido blanco, un sacerdote, esta vez se casaran ante su dios.

-si…todas las veces que quieras- murmura y James se lanza a sus brazos, a su labios.

-¡Hey!, exhibicionistas- les interrumpe Sirius.

-no molestes- James deja los labios de Lily y mira a su amigo con esa sonrisa de oreja a oreja.

-hay niños presentes- reclama Sirius pero se da la vuelta cuando ve que aquello era un caso perdido -¡hey!- llama esta vez a Harry que esta corriendo tras unas mariposas -¡mocoso ven aquí!- le grita y Harry a penas lo ve sale corriendo a sus brazos.

Sirius se aleja con Harry en busca de aquella escoba ultimo modelo olvidada en el pasto.

-Lily…- James balbucea receloso -…dije desde mañana ¿verdad?, vuelvo enseguida- soltó mientras se ponía de pie y salía corriendo tras su amigo y su hijo.

Lily los vio pelear por la escoba como niños chiquitos mientras su hijo les miraba sin entender, sonrió con ternura cuando Harry se acercó a ella con esa expresión de interrogación mientras atrás Sirius y James seguían peleando por quien enseñaba a Harry.

-ven acá, amor- le besó Lily la cabeza a su hijo mientras lo cobijaba en sus brazos, para mimarlo un ratito -…tu papá y tu padrino están en un asunto muy importante ahora, así que esperemos a ver quien gana-

Sirius soltó un alarido cando James soltó la escoba de un lado y el moreno cayó hacía atrás por la sorpresa, James rió al igual que Harry mientras Sirius se quejaba aceptando su derrota.

-Ven hijo- llamó James con la escoba en su mano mientras Sirius se devolvía al lado de Lily -…ven que Papá te llevara a dar un paseo-

Harry saltó con los bracitos en alto antes de correr al lado de su padre.

-nunca dejaran de ser unos niños ustedes, ¿no?- rió Lily cuando Sirius se dejo caer a su lado y le robaba un pastelito de su canasta de picnic.

-James siempre hace trampa- comenzó a reclamar Sirius con la boca llena.

James saludó desde el aire mientras Harry reía encantado.

-no se vayan muy lejos- les gritó Lily tirándoles un beso que James devolvió con otro.

-muy lindo- balbuceó Sirius y Lily le pegó un palmazo en el brazo.

-eres odioso, ¿lo sabias?- rió -…y creo saber por qué- se burló ante la mirada de él -…y empieza con M y termina en argarita- rió a carcajadas mientras Sirius se dejaba caer con pesadez hacía atrás.

-no es chistoso-

-eres demasiado desconfiado, las cosas entre ustedes andan bien, no puedes negarlo, mejor lento pero seguro y si ella tiene que acompañar a Remus por unos días no tiene nada de malo…-

-pero por qué yo no puedo ir con ellos- siguió reclamando -…siempre se va por unos días y vuelve como si nada, yo quiero saber-

-Sirius, Margarita te ama pero no puedes presionarla, si para ella ir con Remus estos días hacía no se donde le hace bien, déjala, están comenzando nuevamente una relación y para ella debe ser difícil recordar todo lo que ocurrió la otra vez-

-puede que tengas razón…-

-Claro que tengo razón, sólo debes confiar en ella…porque tú no sabes la verdad y puede que sea Remus quien no quiere contarle a nadie más-

Sirius miró a la pelirroja convenciéndose de aquello, de confiar en Margarita ahora que estaban nuevamente iniciando una relación seria.

Lily quien creía tenía la razón, tenía la verdad, tenía el conocimiento se equivocaba, Remus le había dicho que aquellos días que desaparecía con Margarita era por un experimento que estaban haciendo con él para combatir la licantropía, y de cierta forma era verdad, pero para él no para ella, la verdad absoluta para Margarita tenía nombre, lucia Black.

Y esa era una verdad que quedaría oculta hasta su muerte…o eso pensaba ella

-deja de comerte nuestras cosas, Sirius- reclamó Lily cuando vio que Sirius robaba una manzana.

-es que tengo depresión…a parte lo hago por tu bien, parece que estas algo gordita- sonrió con inocencia.

-¡¿Qué?!- chilló Lily sin poder creer que aquel moreno, mejor amigo de James, y ahora un hermano para ella le haya tratado de obesa.

-es una bromita, Lilita- balbuceó algo asustado por la mirada de la chica -¿estas segura que no estas esperando otro pottercito?-

Sirius salió corriendo al tiempo que Lily sacaba su varita y salía persiguiéndolo…aquello nunca terminaría, hasta que James llegase para salvar a Sirius de su gran bocota por supuesto.

O sino que haría Harry sin su padrino…

El mundo se llenaba de luz, de alegría, de amor, todo volvía a la normalidad, todo volvía a su transcurso natural, la vida era lo más importante, la muerte sólo un recuerdo de los ausentes, de aquellos que sucumbieron ante el odio, aquellos que lucharon, aquellos que aún quedan grabados en las memorias de muchos…y es así

Y así fue la misma sangre quien traicionó al oscuro, la pureza, la vida…el poder no es nada al enfrentarse al amor, sangre por sangre combatieron, sangre por sangre y es la sangre pura quien gana, la sangre pura defendiendo a los impuros, la sangre ya no importaba, el amor es la pureza mas grande…Amor Impuro

Fin…

by: Mainy

Hola A todos, hemos llegado al ultimo capitulo de "Amor Impuro" y espero de todo corazón que les haya gustado, no tengo más palabras que agradecer a todos aquellos que siguieron el fic y me tuvieron paciencia Y Muchas muchas gracias a sus review.

espero volver pronto con otro fic, ahora que estoy de vacaciones tendré mucho tiempo para ello y porque no un epilogo de esta historia, pero no prometo nada.

les Deseo unas felices fiestas y que este año que se viene sea mejor que el que paso, que encuentren paz y amor y que reciban regalitos también jejejejej

se despide con un beso y un abrazo

Mainy