Capítulo 29

Gunther y la logia red square

― Dudo mucho que ese hombre tenga una pizca de bondad, pero si defiendo esta teoría abiertamente estaría negando mi mayor premisa ― decía Albus

― ¿Ying y Yang? ― preguntaba Ron

― Exacto, los orientales son muy sabios ― reflexionaba y luego mirando a Rose preguntó ― ¿Dónde radica la bondad de Gunther?

― Creo que la bondad de Gunther radica en su paciencia, y en que deja de pensar en si mismo para conseguir lo que persigue.

― No se es necesariamente bueno por esas acciones ― decía Albus

― Pero son un signo de bien, aunque esté encaminado a un mal fin ― aclaraba Rose ― además no sé hasta donde él es el verdadero artífice de todo esto

― ¿Lo dices por la nota de Jones? ― Preguntaba Albus

― Si, en parte ― respondía Rose ― pero además yo tuve oportunidad de escuchar a esa persona que al parecer es el verdadero líder

― ¿Lo has visto? ― Inquiría Ron

― No ― contestaba Rose ― sólo oí su voz y a decir verdad me asustó. Recuerdo que iba caminando hacia el despacho de Gunther, en general todas las tardes jugábamos una partida de ajedrez…

― ¡El maldito también me robó mi lugar! ― Exclamó enojado Ron

― No es tan bueno como tú ― lo conformaba Rose sonriendo y el hombre le acarició con el dedo índice la mejilla ― estaba por golpear la puerta de su despacho y escuché que hablaba con otra persona… ― Ahora eran Ron y Albus quienes entraban en el relato de Rose.

Podían ver los pasillos de la mansión de la logia, muy similares a los pasillos de Hogwarts, con armaduras y cuadros, pero estos no se movían.

Rose se hallaba vestida con un traje completamente negro, de pantalón y chaqueta larga al estilo oriental, su cabello tirado hacia atrás y portaba un par de katanas en su espalda, era obvio que regresaba de hacer ejercicio ya que algunos mechones caían rebeldes sobre su rostro y se la veía agitada y traspirada.

Estaba parada frente a una puerta doble de roble claro con incrustaciones en bronce con motivos egipcios de efigies y escarabajos, apoyando la oreja para escuchar mejor

― Pero Milord ― se escuchaba dentro a Gunther ― ella necesita un descanso, si la presionamos se quebrará

― ¡No hay descanso! ¡Ella no necesita dormir, ni comer!

― Es cierto, no lo necesita, pero es un ser humano…

― ¿Sigues viéndola como tal? ― Preguntaba irónico el extraño invitado ― ¿Acaso te olvidas que es una forma de lograr mi objetivo?

― ¿Su objetivo milord? ― Preguntaba Gunther desconcertado

― Mío, tuyo, nuestro. ¿Qué más da? ― respondía evasivo el aludido ― Abandona esos sentimientos humanos de una vez

― Soy un ser humano ― respondía Gunther

― Entonces será que no eres el indicado para la misión ― sugería malicioso el nuevo personaje desconocido

― ¡Soy el indicado! ― respondía rápidamente Gunther ― Provengo de una de las mezclas más eximias de líderes, mis ancestros han dejado sus enseñanzas y me han provisto de todo lo necesario para que de una vez se logre la unión mundial, no voy a fallar

― Lo mismo han dicho los otros

― No se en que Hitler, Atila o Gengis Kan entre otros se han equivocado…

― Sus debilidades humanas los desviaron del verdadero y único camino - lo interrumpía el interlocutor - aunque cada uno de ellos me llenó de oleadas de sangre inocente ― y se podía escuchar una sonrisa casi malvada ― Por eso debes desterrar tu humanidad, porque tu debilidad saldrá a flote y eso será tu perdición

― Yo sólo estoy enfocado en la misión ― aseguraba Gunther

― Parece que nuestra pequeña Rose te hace olvidar el camino ― sugería con lascivia el desconocido

― ¡Ella es la esposa de Draco!

― Ese ha sido un muy buen movimiento ― Le decía el extraño interlocutor ―Si tu te casabas con ella hubiese sido un error

― ¿Qué dices? ― Preguntaba contrariado Gunther y el extraño rió maliciosamente otra vez

― Puedo ver tus pensamientos Gunther ― le decía ― hay un cálido sentimiento que nace en tu corazón cuando piensas en Rose…

― ¡Ella es como una hija! ― confesó él quedando inmediatamente cayado

― ¡NO LO ES! ― Lo retaba el intruso ― ¡DEJA DE VERLA COMO UNA PERSONA! ¡ELLA ES UN ARMA PARA LOGRAR NUESTRO PROPÓSITO!

Rose retrocedió, asustada por los gritos y golpeó con una armadura haciéndola caer y provocando un ruido que delató su presencia, un silencio en la habitación la asustó más y de un movimiento acomodó la armadura de al lado de la puerta y tiró al piso otra tres lugares más atrás y se agachó a recogerla, a los pocos segundos Gunther salía de su despacho

― ¿Rose? ― preguntó contrariado acercándose

― No debo seguir practicando en los pasillos ― contestaba ella sonriendo e intentando acomodar la estatua infructuosamente, la cual volvía a caer al piso. Gunther miró su reloj y extrañado dijo

― No me había dado cuenta de la hora

― ¿estás ocupado? ― Preguntaba ella ― ¿Podemos dejarlo para mañana?

― No ― le decía él sonriendo ― estoy a punto de darte jaque mate, no dejes para mañana lo que puedes ganar hoy ― le decía invitándola a avanzar

― Así que continúas con las enseñanzas orientales ― se burlaba ella intentando no parecer contrariada.

Ingresaron al despacho y Rose se sorprendió al no ver a nadie, el lugar era una fortaleza, la única forma de salir era por la puerta de ingreso.

La partida comenzó, y ella estaba tan dispersa que al parecer Gunther iba a ganar por primera vez, se lo veía contento y concentrado, entonces ella le dijo

― Nunca hablamos de ti ― él levantó la vista interrogante, levantando una ceja ― no sé de donde eres, quienes fueron tus padres, a que escuela fuiste.

― Nací en Alemania, pero me crié en América del sur, en Argentina ― contestaba él mirando de nuevo las piezas ― mis padres, al igual que los tuyos me abandonaron, tuve la suerte, de que una persona muy importante me educó, e igual que tú, tampoco he ido a ninguna escuela, he tenido tutores ― y luego realizó su movimiento ― jaque ― dijo sonriente. Rose miró el tablero y preguntó nuevamente

― ¿Has tenido novia? ― él volvió a mirarla ahora con una sonrisa cómplice

― ¿Acaso me está proponiendo algo? ― le preguntaba

― Yo estoy casada con Draco ― respondía ella

― No contestaste mi pregunta ― continuaba él desafiándola

― Tu tampoco ― lo retaba ella moviendo una pieza saliendo del jaque

― No ― respondía él mirando nuevamente el tablero ― nunca he tenido novia ― y volvió a mover otra pieza al tiempo de decir ― jaque

― ¿Nunca te enamoraste? ― preguntaba Rose mirando las fichas

― ¿Enamorarme? ¿Desde cuando tienes esas preguntas tan románticas? ¡No me digas que le has robado sus novelas a Milka! ― Se burlaba

― No ― reía ella levantando la vista para mirarlo ― ya me las conozco de memoria ― él se sintió intimidado y nervioso miró el tablero

― ¡Desperdicias tu tiempo en esa lectura sin sentido! ― la retaba. Ella movió y contestó

― Yo las veo instructivas en cierta forma, aunque no me sirven de mucho ― aclaraba

― ¿Instructivas? ― Preguntaba Gunther mirándola ― ¿Qué tienen para enseñar? ― Ella sonrió sensual y él bajó la mirada al tablero

― ¿Si te hago jaque mate tengo permiso para mostrarte? ― Él levantó abrupto la cabeza

― Dijiste que eras casada ― declaró aún pasmado

― ¿Te tienes poca fe? ― Preguntó risueña

― No hoy ― le decía ― acepto ― y le tendí al mano que ella recibió de repente se sentía superior a Gunther, no sabía porque, pero ella tenía las riendas de la conversación. ― jaque ― volvió a repetir él.

Ella se levantó, sin siquiera mirar el tablero movió una ficha y declaró

― Jaque mate ― dando vuelta al escritorio y sin que Gunther tuviera posibilidad de nada lo besó, al principio lenta, pero luego lo tomó del rostro y profundizó el beso.

Él correspondió, abrazándola, apretándola sobre él por los hombros para acercarla más, pero luego la separó poniéndose abruptamente de pie

― No Rose ― le dijo contrariado ― No ― y se marchó dejándola sola

― ¿Qué cuernos fue eso? ― Entonces Rose escuchó la voz de Ron gritándole ― ¿Acaso tu estás enamorada de Gunther?

― No ― reflexionaba Albus ― Y Gunther tampoco está enamorado de ella, es más un sentimiento paternal

― Aún así, el muy maldito no dudó en intentar matarme ― declaró Rose ― la verdad que él es capaz de cualquier cosa con tal de alcanzar su meta, pero es humano, definitivamente humano ― agregaba

― No fue una conducta muy apropiada ― la retaba Ron

― ¿perdón? ¿Y Frigia? ― Le decía ella y él sonrojó ― además Draco nunca respetó nuestro matrimonio ― aclaraba

― ¿Cómo fue que te casaste con Draco? ― Quiso saber Ron

- Espera Ron – lo detuvo Albus - ¿Qué sabes de ese desconocido? – Preguntó Albus

- No mucho, sólo que su voz es intimidante

- ¿Será Lucifer? – Preguntó Ron

- No – negó Albus – ya sabemos que no está en esta contienda

- ¿Ya saben? – preguntó Rose

- Está luchando contra Dios – dijo Ron tranquilamente como si estuviera declarando el pronóstico del tiempo

- Tendría que releer mis notas sobre la logia – reflexionaba Albus

- Yo podría ayudarte – le decía Rose

- ¿Qué es lo que sabes? – Preguntaba Albus

- La logia se originó luego de la batalla de Adrianópolis, en el año 378 después de Cristo, cuando los visigodos vencen a los romanos, la logia llegó a la conclusión que debía volver a reestructurar el mundo y por supuesto dominarlo para hacer una sola nación. Obviamente la idea de una sola nación es casi imposible, con lo cual debieron esperar milenio tras milenio para encontrar líderes que llevaran el estandarte de su ideal. Cada uno fue derrotado, como hace referencia por la impureza de su ideal.

Gunther es peligroso, él persigue este fin ante todo, incluso ante sus propios intereses, debo decir que si fuera de los buenos sería mejor que tú, papá – aclaró señalando a Ron – es detallista, puntilloso, decidido, todo un líder, además de no temer matar a quien se interponga en su meta.

Hace algunos milenios, la logia ha cambiado el rumbo, si bien la guerra y la estrategia siempre había sido el medio más utilizado para el logro de su ideal, siempre se respetaba en cierto sentido las políticas y costumbres de los pueblos, como en el caso de Alejandro Magno, pero luego se convirtió en una más violenta y agresiva unión, a veces pienso que busca la destrucción del mundo en lugar de la unión del mismo.

- Y hace veinticuatro años atrás, la conjunción de cuatro seres provocaron que la logia enloqueciera. Su único fin era encontrarte y lo lograron. – Agregaba Albus

- Pero yo creo firmemente que ellos desconocen la existencia de Rodas – declaraba Rose - o al menos la desconocían, dudo mucho que él no sea parte fundamental de esto también.

- Descuida, Rodas está muy bien protegido – Decía Albus – Y tienes algo de razón – le aclaraba – Tú y Rodas está conectados – ella lo miró despectiva - ustedes no lo recuerdan, en parte por tu hechizo y en parte por nuestra propia decisión de ayudar al entrenamiento de Rodas, esperábamos que ambos pudieran saber que podían contar el uno con el otro, pero hemos incurrido en un error al unirlos antes de tiempo

- ¿Antes de tiempo? – Preguntaba ella

- Ustedes son la clave para un ritual, de seguro Gunther ya debe estar al tanto de esto – explicaba Albus - Se dice que el poder gravitacional de la tierra se modifica cada mil años, es apenas perceptible para la mayoría de nosotros, la tierra produce algunas catástrofes naturales, como tsunamis o volcanes en erupción no todos de gran magnitud, aunque últimamente has sido de gran escala, pero lo más importante que este cambio gravitacional puede producir un cambio mundial

- ¿Qué tipo de cambio? – Preguntaba Rose

- Un cambio en las ideologías, lo bueno sería malo, lo malo bueno.

- Menudo cambio – bromeó Rose

- Nunca la logia logró hacer uso del ritual de Holracol – decía Ron

- ¿Qué es eso? – Preguntaba Rose

- Es el medio por el cual se logra el cambio, hasta ahora nunca habían tenido todos los elementos – declaraba el pelirrojo mirándola

- Elementos – repetía reflexiva Rose – Rodas y yo – declaraba y ambos interlocutores asentían

- Pero lograremos destruir el maleficio antes de que puedan hacerlo – decía Albus

- En eso están los muchachos – declaraba Rose sugerente

- En eso – decía él ya sin tapujos

― Eso me tiene muy intrigada, pero igualmente antes quiero saber algo de nuestros nuevos amigos, los muggles ― dijo ella entonces tropezó y se agachó como esquivando algo inexistente, y comenzó a agitarse como si estuviera corriendo

― ¿Qué sucede? ― preguntaba Ron preocupado

― Rodas ― decía ella ― Rodas ha escapado

Inmediatamente Albus llamó a Hermione quien se apareció y los cuatro se aparecieron en la madriguera.

Allí estaban Molly y Arthur esperando en la puerta

― ¿Cómo fue? ― Preguntó Dumbledore

― ¡No lo sabemos! ― dijo Arthur preocupado ― Incrementamos los hechizos, tanto los de protección externa para que no puedan verlo como los de protección interna para que él no pueda salir

― ¿Lo tienen prisionero? ― Entonces preguntó Rose contrariada

― Por su bien ― le decía Albus

― ¿Por su bien? ¿Quién tiene a alguien prisionero por su bien? ― se notaba su malestar en la voz

Pronto aparecieron los demás, ahora Rose podía verlos detenidamente, pero sintió una punzada de dolor en su costado, era Rodas que estaba ya cansado de correr.

¿Quién lo perseguía? Se preguntaba ella, mientras que Hermione se le acercaba

― ¿Te encuentras bien? ― le preguntaba

― Si mamá ― mentía ella y volvió a concentrarse, de alguna manera estaba conectada con Rodas, entonces cerró los ojos y pudo ver quien o mejor dicho quienes lo perseguían.

Vampiros, con Leonid a la cabeza ¿Alguna vez la dejarían en paz? No, definitivamente no.