Capítulo 29: Feliz Cumpleaños, Neal

Paso el tiempo.

Era el 21 de Marzo de 2004. Era el Cumpleaños Nº 15 de Neal.

Pero todo era extraño, para él. Porque su familia y sus amigos lo habían felicitado pero…no había indicios de una fiesta.

Ya eran las 16 de la tarde, él había salido a caminar solo. Para despejar la mente.

Cuando aparecieron tres enmascarados, le pusieron una bolsa en la cabeza y lo metieron a un auto. Pero esas tres personas eran Tom, Rupert y Peter que lo iban a conducir a su propia fiesta sorpresa.

Neal, asustado, intentaba zafarse de esos supuestos secuestradores.

En eso, siente que lo bajan del auto y entran en otro lugar. Podía reconocer ese tic tac del reloj, era la casa de los Ellington…pero, entonces, ¿Por qué demonios lo habían secuestrado para llevarlo ahí?

En eso, el supuesto líder de los secuestradores, el adulto, le quito la bolsa de tela. Y…

-¡SORPRESA!-gritaron todos.

-¡Woah oh!-exclamo Neal, atónito.

-feliz Cumpleaños, mi vida. Lamento que te hicieran pasar por eso-dijo Carla, acariciando el rostro de su niño.

-fue idea mía-dijo James, muy orgulloso. Neal suspiro e hizo media sonrisa.

-¡Feliz Cumpleaños, mi cachorro precioso!-exclamo Julianne, avanzando de un salto y abrazándolo con fuerza.

-gracias, Julie-dijo Neal, feliz.

-sí, amigo, feliz Cumpleaños-dijo Rupert, que se había sacado la máscara, resaltando la palabra "amigo" para que el cumplañero se sintiera más cómodo.

-gracias, Rup-dijo Neal, sonriéndole.

-feliz Cumpleaños, mocoso-le dijo Sara, cariñosamente.

-gracias, Sara. Muy agradable de tu parte-dijo Neal.

-feliz Cumpleaños, feo-le dijo Tom, con una sonrisita malvada.

-gracias, niño. Eres un gran amigo, sobre todo por el pequeño detalle de secuestrarme-dijo Neal, riendo.

-así es como hacemos los amigos para demostrarnos cuanto nos queremos-le dijo Tom, como si fuera lo más normal del mundo.

-aahhh…okey-dijo Neal, siguiéndole la corriente.

-feliz Cumpleaños, Neal-dijo Mozzie, muy sonriente.

-gracias, Moz-

-habría traido algo para celebrar, pero ya sabes…mis padres y tus padres no me dejan-

-no te preocupes, Vinosaurio. Igual podemos pasarla bien…sin alcohol-

Los adolescentes rieron.

-cada vez más viejo, big bro-le dijo Matthew, revolviéndole el cabello.

-podría decir lo mismo de ti, little bro-dijo Neal, mirándolo a él y a Lilah.

-ah…otro que piensa que soy muy chiquito para tener novia, ¿eh?-dijo Matthew, molesto.

-nah. Sabes que estoy orgulloso de ti, Matty-le dijo Neal, riendo y erizándole el pelo.

-feliz Cumpleaños, Neal-le dijo Lilah, sonriendo.

-gracias, Lilah-

-ahí está…el niño del momento-dijo Byron, acercándose y alzando a Neal.

-padrino, ya no tengo cinco años-se quejo Neal, ruborizado.

-claro que no, ahora tienes 15, ¿Verdad que sí?-dijo Byron, dándole un beso en la mejilla. Sus amigos se contuvieron de no reírse.

-ya estuvo bien, padrino. Déjame bajar, por favor-

-por supuesto, niño grande-dijo Byron, poniéndolo de pie.

-no soy un niño-se quejo Neal, acomodándose la ropa. Julie soltó una risita.

-como si eso fuera a importarle a alguien-le susurro.

-ven acá, bebé-dijo June, abrazándolo y llenándole la cara de besos a Neal –eres uno en un millón, Neal. Nunca olvides eso-

-lo sé, tía June-dijo Neal, vergonzoso –te quiero-

-yo más, mi pequeñito-le dijo June, dándole un último beso en la sien y dejándolo libre.

-¿Cómo estás, vaquero?-le pregunto Peter.

-excelente, sobre todo por el detallito de tu secuestro-dijo Neal, con una sonrisa sarcástica.

-vamos, no ha sido para traerte aquí. Un susto más, un susto menos-dijo Peter, restándole importancia.

-un año más, un año menos-dijo Julianne, imitando a su padre, mientras hacía un ademán con la mano.

-no lo podría haber dicho mejor-dijo Neal, dándole un beso en los labios a su novia. Luego se aparto desprevenidamente y miro a Peter.

-tranquilo, chico. Por hoy, te permito todo…menos que hagas "algo grande"-le dijo el Agente.

-¿Cómo incendiar tu casa?-le pregunto Neal, divertido.

-sí, como incendiar nuestra casa-

-ay, papá. Si sabes que Neal no es pirómano-se quejo Julie.

-¿Estás segura?-

-yo que tú, vigilaría a Mozzie. Digo, por el tema de esas copas costosas-dijo Neal, mordazmente.

-agh…-se quejo Peter, yéndose.

-jaja, buena técnica-dijo Julie, jugueteando con la corbata de Neal.

-gracias. Me vestí así porque…bueno, pensé que me iban a preparar una fiesta. Pero no pensé que tendrían que secuestrarme para eso-

-ya-

-hola, Neal. Feliz Cumpleaños-dijo Warren.

-hola. Gracias, Warren. Significa mucho para mí-dijo Neal, mirándolo.

-no hay de qué. Me alegro de que cuides de Julie-

-todos cuidamos de Julie-dijo Rupert, frunciendo el ceño.

-okey…yo iré a tomar Coca Cola antes de que mis "guardianes" comiencen una discusión-dijo Julianne, levantando las manos en son de paz y dirigiéndose a la mesa de comidas y bebidas.

-¡Feliz Cumpleaños, Neal!-exclamo Terrence, apareciendo muy sonriente.

-gracias, chiquitín-

-de nada-

-¡Woof woof!-ladraron Satchmo, Bianca y sus cachorros para saludar al cumplañero.

-hola, bonitos-dijo Neal, sonriéndoles.

-¡Neal!-grito Lennon, dando tropezones hasta llegar a su hermano que la alzo.

-hola, princesa-le dijo Neal, dándole un beso en la mejilla.

-hola. Feliz Cumpleaños-le dijo ella, sacándole su sombrero negro y poniéndole un gorro de Cumpleaños.

-¿Cómo me veo?-

-¡Hermoso!-exclamo la niña, y le dio un beso en la mejilla.

-gracias, Lenny-

-hola, mis tesoros. Feliz Cumpleaños, Neal-le dijo Kathryn a su ahijado.

-gracias, madrina-dijo Neal, sonriendo alegre.

-no hay de qué, mi niño-le dijo ella, acariciándole la mejilla –cada vez más grande-

-okey-dijo James, tomando a Lennon de los brazos de Neal -¿Por qué no vas a disfrutar de tu fiesta, hijo?-

-sí, papá, ya iba-dijo Neal, resoplando. En eso, cuando pasa al lado de su padre este le "regala" una sonora nalgada -¡Auuch!-

-feliz Cumpleaños, Junior-

-gracias, pa-dijo Neal, rodando los ojos y sobándose el trasero.

Pero, aparte de todo eso, Neal y todos la pasaron genial en la fiesta.

Disfrutaron de todo. Desde la comida hasta los juegos y el baile.

Y finalmente, la noche cayó.

Cada uno se fue a su hogar.

Eran las 23 (11) de la noche. Neal, luego de la cena, se la había pasado arrasando con los envoltorios de los regalos para ver qué había adentro de uno y cada uno de ellos.

Había unos típicos, como por ejemplo, el suéter tejido de su abuela Alannah. Pero aún así, todos le encantaron y los acomodo por toda su habitación.

Después de leerle como tres cuentos para que se durmiera, Neal se quedo dormidito. James le dio un beso en la frente, susurro "buenas noches" y dejo a su hijo descansar.