Nada en TWD me pertenece
Adornar, quien iba a pensar que adornar era como una maldita novela de un día: sonrisas, llantos y todo el drama que se podía aceptar. Y cuando la peque dijo que esto probablemente se iba a poner feo lo decía en serio.
Todo había comenzado en la mañana cuando Beth al verme bajar las escaleras me llamó con una familiaridad que asustaba — ¡Daryl buen día! —.
Salude por educación pero me sorprendía lo fácil que podía acercarse a la gente —Hoy vamos a adornar la prisión pero se puede poner feo…— siguió y siguió hablando, yo solo mire como su coleta se movía de un lado a otro por su animado giro de cabeza, me senté a comer sin dejar de mirar cada movimiento de ella aunque no puse atención de nada.
De pronto levanto la cabeza y veo que varias personas de la prisión me miran curiosos y algunos de ellos comienzan a rumorear, es entonces que me doy cuenta: Beth está a mi lado y no deja de hablar mientras yo no he mostrado el menor esfuerzo por escapar de la situación. Es curioso, a veces ella me puede desesperar pero a veces es increíblemente tranquilizadora.
— ¿Entonces sí? —dijo ella después de tocar mi brazo un momento, lo que me volvió a la realidad.
—Sí— respondí sin saber de qué se trataba porque ese contacto me dejó descontrolado.
—Perfecto, te vemos a las doce en la cárcel para que nos ayudes— contestó ella y se marchó tan rápido que ni me dio tiempo de protestar sobre eso de los adornos.
Es así como termine en la prisión rodeado de todas las cosas que trajimos del almacén, las que por primera vez me doy cuenta que son bastantes. Yo solo cargue todo lo que pensé que se podía usar porque que iba a saber de adornos.
Nada más entrar escuche la discusión de Sasha y Michonne, cada una quiere poner el árbol en lugares complemente diferentes: si la luz no es suficiente, si no podrán colocar tantas esferas y las cosas se ponen muy acaloradas porque ahora Michonne quiere dejarlo ahí en la zona principal pero a Sasha ya no le parece tan buena idea.
— ¡Solo es un #%... árbol! Yo lo pondría en un rincón y ya— me queje sin darme cuenta de que lo dije en voz alta.
Las dos me miraron con odio —No es solo un árbol, es una oportunidad para que Carl tenga un poco de infancia— dijo Michonne.
—Es una manera de demostrar que nos apoyamos sin importar los problemas— se quejó Sasha.
—No importa donde este, mientras pueda adornarse con los niños— reprochan las dos y de ese modo de manera involuntaria logre que se pusieran de acuerdo.
Luego apareció Tyresse, Glenn, Rick, Carl y todos los demás para colocar escarcha artificial, esferas y colgantes en todas partes. Beth no tardó en llegar por lo que todo se vuelven risas, no puedo culparlos porque Carl a puesto a su hermana con adornos o varias cosas como si fuera el propio árbol; Rick trata de regañarlo pero no puede contener la sonrisa al ver lo fascinada que esta la bebe con tantas cosas.
Maggie y Glenn no dejan de ser cursis diciéndose cosas mientras colocan los adornos en la pared, Beth está jugando con las esferas mientras Carol y Hershel están cosiendo la tira de palomitas en una animada plática. Mientras yo por momentos habló con Tyresse y Karen; es demasiado animado así que el día pasa más rápido de lo que podría pensar e inclusive siento una calidez extraña en el pecho.
Beth no estaba tan equivocada, adornar no es tan malo, sin pensarlo siquiera camine hasta ella para decirle algo pero en cuanto estoy frente a ella me quedo callado ¿En serio iba a decirle que adornar no es tan malo? Me siento enfrente de ella que parece adivinar lo que tengo en la cabeza porque con cierta burla pregunta — ¿Todo bien Daryl? —.
No voy a darle el gusto a la peque —Sí Beth—.
—Nada que ver con lo hermoso que está quedando la prisión ¿Verdad? —pide como felino.
Hago un gesto de desagrado y entonces ella se pone de pie de un salto —Es cierto, no hay muérdago, está en una caja. Debemos ir por él, debemos, debemos—.
— ¿Pues a quien tienes tantas ganas de besar? — digo, por alguna razón algunas cosas con ella se vuelve más familiares pero no tenía que decir eso.
La peque sacó una enorme sonrisa —No es para mí, es para Maggie, para Rick, Tyresse— de pronto suelta una risita que no puedo definir aunque parece algo burlona —Para Carol—.
Extendió su mano para ayudarme a levantar —Vamos por ellas—.
Todo el mundo estaba de buen humor así que ¿Por qué no? Camine con ella hasta donde estaban las cajas en un mueble alto y ella solo volteó a verme con un poco de vergüenza así que levante la ceja divertido. Su cara se sonrojó un poco —Bueno, tu eres más alto—.
—No soy un monstruo de dos metros— conteste.
Ella sonrió —Lo sabía, te gusta la navidad o ¿Qué es ese brillo que noto en tus ojos? —.
Eso sí que me tomó desprevenido, ella en su lugar fue hasta el mueble y comenzó a trepar así que corrí para quitarla pero fue demasiado tarde: toda la caja cayó en nosotros por lo que acabamos cubiertos de muérdago artificial.
— ¿No pudiste ir por un banco? — me quejé.
En ese momento entró Glenn y dio un silbido —Sí que hicieron un desastre, literalmente están rodeados de muérdago, no hay manera de que finjan—.
— ¿Y eso que? — resoplé mientras me quitaba el muérdago de la ropa y Beth reía.
Glenn hizo gesto como si fuera algo muy obvio —Daryl, la tradición: bajo el muérdago y en este caso alrededor, tienes que besar a la persona que está bajo de el—.
¿Qué #%... tiene en la cabeza? No voy andar besando a la peque, pero eso lo entendió de inmediato con la mirada porque se puso incomodo —Es una broma ¿Tienes una idea de lo que haría Maggie si se entera de lo que dije? —.
Pidió un poco de serpentina metálica y se marchó, yo empecé a levantar todos los malditos muérdagos pero Beth se me quedo viendo con rareza — ¿Qué? —.
—Yo soy tu guía de turistas así que debes dejar que te bese, esa es la tradición— dijo ella extrañada de que no lo entendiera.
Casi me da un paro cardiaco ¿En serio tenía que? Podía dar todas las razones por las que esta era una mala idea pero ninguna lo suficientemente clara como para poder pronunciarla. Ella se dio cuenta de que estaba a punto de correr quince metros fuera por lo que sonrió —Solo cierras los ojos y yo hago el resto—.
¡No puede ser! Esto se terminó convirtiendo en un culebrón de cuarta con beso y todo —Tienes que aceptar porque me diste tu palabra—. Me sentenció ella.
Tranquilízate, es solo un beso, ¡Pues por eso! Ni siquiera puedo andar considerando esto —Daryl cierra los ojos y ya está—.
Mi cabeza se quedó en silencio así que cerré los ojos, sentí la cercanía de ella y quería fundirme en el suelo pero entonces ella apenas rozó mi barbilla con sus labios —Ya está—. Dijo.
#%... ¿a eso le llama un beso? ¡Lo hizo a propósito! Estaba jugando con mi mente y lo hizo a propósito ¡siempre, siempre! abrí los ojos con sorpresa, ella ya estaba recogiendo el muérdago en la caja —Eso que…—. Protesté, no es que estuviera quejándome pero se supone que iba a mostrarme toda la tradición.
—Eres muy alto— se quejó ella —Además el verdadero beso debes guardarlo para Carol—.
Mi cara se sintió de fuego, ni siquiera había pensado en un beso con Carol pero ahora… #% ¡lo hace a propósito! Y no puedo ni pensar con claridad.
Ella rio muy divertida y cargó la caja — ¿Te gusta la navidad Daryl? —.
— ¡La odio, la odio! —dije pero evidentemente ella no me creyó.
