Hola!
ha llegado el domingo y un nuevo capi, espero lo disfruten
My song
Capítulo Vigésimo Noveno: "Una Nueva Vida".
Así fue como estuvimos por más de una semana reuniendo datos, haciendo investigaciones, hasta que al fin, Jimmy nos dio el paso para ir a hacer la denuncia.
Recuerdo muy bien ese día, estaba nublado, era de mañana, dormía en aquella enorme cama que había pertenecido a la hermana de Tom cuando mi teléfono sonó, mire a ambos lados de mi cama, Edward ya no estaba, me había dicho el día anterior que debía ir a hacer unas cosas para las empresas de su padre, me levanté bostezando y agarre el aparato.
—¿Diga? —dije sin poder aguantar el bostezo.
—Bella —escuche una voz al otro lado del auricular que hubiese preferido no oír.
—Adiós —dije sin importarme nada.
—¡No cuelgues! —grito antes que apretara aquel botón.
—No quiero volver a saber de ti —le dije sin saber el por que le respondía.
—Ya se lo que pretenden hacer tú y tu noviecito —dijo con tono molesto.
Mis ojos se abrieron como plato, me asuste por lo que podía pasar, pero no se lo hice notar.
—Todos lo saben —le dije ignorándolo—. Casarnos.
—No lo creo —dijo riendo—. Tú te casaras conmigo, además yo creo que tu novio ya no existe.
Colgué el teléfono y corrí a la sala donde siempre nos juntamos todos, lo que más me preocupaba era que algo así pasara, y más ahora que Edward había salido sólo a ver las empresas de su padre, un escalofrío me recorrió entera, no quería pensar en nada, el simple hecho que mi Edward pudiera estar en peligro me tenía fuera de este mundo.
—¡Tom! —grite al llegar a la sala, pero no me respondió—. ¡Tom! —volví a gritar.
—Calma, calma. Tom no esta —me dijo David que salía por una de las puertas.
—¿Dónde está? —pregunte sin calmarme.
—Fue con Edward y Jack —me dijo David—. Tom no quería dejarlo sólo y Mayu no lo dejo subirse a la moto, así que fueron los cuatro en la camioneta de Jack.
—Soy una idiota —me dije en voz alta—. Se me quedo el teléfono en la habitación, David préstame tu celular.
—Claro —respondió el chico con mirada extraña hacía mí—. Pero, ¿qué pasa, por qué te tratas así?
—Necesito hablar con Edward —dije tomando el teléfono y marcando el número.
—Bella cálmate —me dijo el chico algo preocupado—. Estas hecha una bola de nervios.
—¡Edward! —grite al escucharlo al otro lado del auricular.
—Bella, ¿qué tienes? —me respondió Edward con tono preocupado al escuchar mi voz alterada—. Sólo salí hace un momento, yo se que no puedes vivir sin mí, pero…
—Robert amenazo con hacerte daño —le dije para que dejara de hablar tanta tontera.
—¡¿Qué? —dijeron David e Edward a la vez.
—Eso —le dije mirando a David—. Hace un momento me llamo y me dijo que él ya sabía lo que estamos haciendo, y que tú probablemente ya no existías.
—A mi no me pasara nada —dijo Edward seriamente.
—Pero, a mí me asusta —le reclame y unas lágrimas salieron de mis ojos.
—Quédate tranquila —me dijo Edward—. Apenas llegue Jimmy te vienes a la comisaría para tu testimonio.
—¿Te vienes? —dije algo confusa—. ¿Están allá?
—Sí —respondió Edward.
—¡Y no me avisaron! —grite enojada.
—Calma, calma —dijo Edward riendo—. Según Jimmy es mejor así, nosotros hacemos la denuncia y tú en un rato más vienes y das el testimonio, por si acaso piensan que tú también perteneces a la mafia, recuerda que gran parte de los paquetes los recibiste tú.
—Es verdad —dije más calmada.
—Quédate tranquila y espera a Jimmy —me dijo Edward suavemente.
—Está bien —le respondí.
—Te amo, nos vemos en un rato —me dijo Edward y casi podía ver su sonrisa.
—También te amo —le respondí—. Y tengan cuidado.
—Si lo tendremos —me dijo y colgó el teléfono.
—Robert esta asustado —me dijo David al recibir su teléfono.
—¿Por qué lo dices? —pregunté confusa.
—Porque te amenaza —me respondió guardando su teléfono en su bolsillo—. Sólo los asustados amenazan.
—Puede ser —le dije sonriendo—. Pero, yo me iré a bañar y a poner ropa para ir a la comisaría.
—Si, eso si —dijo David riendo—. Nadie quiere verte dando un testimonio en pijamas.
—Jimmy debe estar por llegar —dije frunciéndole el seño a David.
—Ya lo se —me dijo David riendo aún más—. Llamo un poco antes que llegaras aquí, diciendo que en media hora más llegaría.
—Me largo a la ducha —dije dándole la espalda a mi amigo y caminando a la casa que nos había prestado Tom.
Al llegar a esa casa, entre en aquel enorme baño, y me metí en la ducha. Jimmy estaría en un poco rato en la casa, y debía estar lista para irnos a la comisaría donde me esperaban Edward y los demás, quede tranquila luego de hablar con él, después de la llamada de Robert el corazón casi se me salió por la boca.
Termine de darme la ducha y fui a la casa donde me esperaba David, estaba en la sala viendo televisión, aún no llegaba Jimmy.
Steven te dejo el desayuno en la cocina— me dijo sin despegar la vista de la televisión.
—¿Qué ves tan interesante? —pregunté al chico ya que ni pestañeaba.
—Un programa de música y bandas —me dijo sonriente—. El sueño de Jack es participar en eso.
—Iré a tomar desayuno y luego me cuentas —le dije guiñándole un ojo.
—Está bien —me dijo aún mirando la televisión.
Fui a la cocina, y allí estaba un rico desayuno preparado por Steven, creo que nunca me cansare de alabar sus comidas, son demasiado exquisitas. Comí lo más rápido que pude, mientras lo hacía escuche el timbre, debía ser Jimmy. Termine de comer y me fui a la sala, y tal como pensaba, Jimmy ya había llegado.
—Hola —me saludo de beso en la mejilla—. ¿Estás lista?, hoy es el gran día.
—Lo se —dije con algo de preocupación y por primera vez el remordimiento de que mis padres irían a la cárcel por mi culpa se hizo presente.
—Tienes que estar tranquila —dijo abrazándome—. Sin tú testimonio todo será en vano.
—Ahora me dio remordimiento —dije mirando a David.
—Lo que harás no tiene nada de malo —me dijo David llegando a mi lado—. Es más, es lo mejor que puedes hacer en estos momentos.
—Lo se —dije abrazándolo—. Pero a la vez, son mis padres.
—Entiendo eso —me dijo David—. Lo entiendo muy bien, nosotros hemos estado cada momento contigo, y creo que esta vez, debes ser lo más fría que puedas, suena cruel y todo, pero veló así, sí no los denuncias, terminaras casada con Robert.
—Ni que lo digas —dije haciendo una mueca de desapruebo—. Vamos a denunciarlos.
—Así se habla —dijo Jimmy.
Salimos de la mansión de Tom y nos subimos al carro de Jimmy, yo iba de copiloto y David sentado atrás, nos fuimos en silencio todo el camino hasta llegar a la comisaría, al llegar allá, Jimmy estaciono junto a la camioneta de Jack.
Nos bajamos del carro, David me ofreció su brazo, lo agarre y caminamos dentro de aquel edificio los tres, con paso firme y decidido a lo que íbamos.
—Edward —dije al ver a mi novio sentado cerca de un recibidor.
—Bella —dijo poniéndose de pie y caminando a mi lado—. Te esperan —me dijo al soltarme de su abrazo.
—¿Tan pronto? —dije con algo de nerviosismo.
—Más pronto, mejor —me dijo Edward besando mis labios—. Debes entrar con Jimmy.
—Vamos Bella —dijo Jimmy atrás de mí.
—Vamos —le dije saliendo de los brazos de Edward.
Me gire, y camine siguiendo a Jimmy, los chicos e Edward me desearon suerte, mis nervios eran demasiado, nunca había estado en un lugar de estos, tampoco lo había imaginado, y mucho menos delatando a mis padres, pero no había opción, si caiga Robert y su familia, mi padres y mi madre caerían con ellos, eso les paso por hacer trato con las mafias.
Entramos a una habitación, donde había un enorme escritorio que pertenecía al jefe de policías de la comisaría, a su lado, había un señor con un computador esperando que comenzara con declaración para que el tomara nota de cada palabra que dijera.
—¿Señorita Swan? —dijo el policía con voz ronca.
—Si, soy yo —respondí con nerviosismo.
—¿Usted es el abogado? —dijo el policía.
—Si, lo soy —respondió Jimmy a mi lado con coz firme que me tranquilizo un poco.
—Tengo en mis manos —dijo tomando una carpeta y golpeándola contra el escritorio—. Donde señalan la participación de su familia en la mafia —me dijo mirándome—. Tengo entendido, que usted participo en la recopilación de este material, ¿Me explicaría por que delata a sus padres?
—Yo… —respondí y me quede sin palabras, el nerviosismo volvió a invadirme.
—Por favor —interrumpió el policía—. Tomen asiento.
—Gracias —dije sentándome—. Yo los quiero denunciar porque no me parece justo que continúen con algo que no es debido —le dije con tono firme y mirándolo a los ojos.
—Sus padres irán a la cárcel —dijo el policía entrecruzando sus dedos.
—Si, lo se —le dije—. Y cuando estén tras las rejas, yo estaré tranquila, porque no le harán daño a la gente que quiero ni a mi.
El policía sonrío, y así continuo con varias preguntas, el señor del computador anotaba cada una de las palabras que yo decía, no se cuanto rato paso pero a mi se me hizo eterno, hasta que al fin el policía nos dejo salir, diciéndonos que esperáramos afuera.
Fuimos donde estaba Edward y los demás, al llegar a su lado lo abrace tan fuerte como si fuera la última vez que lo vería, el respondió de la misma manera. Les contamos lo sucedido en la oficina del policía mientras esperábamos la respuesta.
Unos minutos más tarde, llego el policía junto a otro señor, era un agente.
—¿Bella Swan? —me dijo dándome la mano en señal de saludo.
—Soy yo —respondí tomando su mano.
—Soy el agente encargado de la detención de los señores Swan y de toda la mafia que rodea y compone a la familia Christopher —dijo el agente con voz firme y pausada—. No te imaginas todo el tiempo que estuve buscando información para poder meterlos tras las rejas, y esta que me traen ustedes hoy me llego como caída del cielo.
—Nosotros somos geniales —dijo Tom entrando a la conversación—. Y yo soy un ángel.
—Hey ángel —dijo Jack agarrándolo y jalándolo hacía atrás—. ¿Por qué no mantienes tu bocota cerrada?
—Porque soy un ángel —dijo Tom sonriéndole.
—También les informo —continuo el agente riendo de las cosas de Tom—. Que en estos momentos, los oficiales en conjunto con los agentes están procediendo a la detención de ambas familias, con excepción de usted, señorita —me dijo mirándome.
—Eso quiere decir —dije con curiosidad—. ¿Qué hoy estarán tras las rejas?
—Eso esperamos —respondió el agente—. Tiene todo el derecho de venir a ver a sus padres cuando quiera.
—No creo que quiera volver a verlos —le dije rápidamente.
—Eso nunca se sabe —dijo Edward besando mi cabeza—. ¿Ya podemos irnos a casa?
—Por supuesto —dijo el policía de antes—. Tendrán resguardo policial hasta que todos los integrantes de la mafia estén tras las rejas.
—Si, por favor —le dije casi en suplica recordando la llamada de Robert.
—Sólo les pido que no salgan del país, ni de la ciudad hasta que ellos estén definitivamente en la cárcel —nos pidió el policía.
Todos asentimos, y salimos de aquel lugar, Jimmy iría a su despacho así que nos despedimos de él fuera del edificio. Una vez listos, nos acomodamos en la camioneta de Jack, David como siempre de copiloto, atrás iban Steven, Tom y Mayu; y de los últimos, íbamos Rick, Edward y yo.
Cantábamos, reíamos, olvidábamos todo lo pasado en este corto tiempo, al fin sería libre de eso, y ya no tendría que casarme con aquel que pasaría el resto de su vida en la cárcel, al fin podría ser feliz junto a mi Edward, porque de que es mío, es mío, nada ni nadie podrá separarnos.
Un fuerte estallido nos distrajo de nuestros juegos, Jack detuvo la camioneta y todos dirigimos la mirada hacía donde provenía el sonido. Bajamos rápidamente de la camioneta, lo que había estallado era el estacionamiento de la comisaría.
Ya ha pasado un año de todo aquello, en estos momentos estamos de vacaciones en una isla tropical del caribe, podría decirse que de vacaciones.
—Te ves preciosa —dijo Jack tras de mí—. Será todo un placer para mi entregar a una novia tan bonita a Edward.
—Gracias —le sonreí mientras lo abrazaba—. Muchas gracias por aceptar llevarme al altar junto a Edward, para mi eres como un hermano mayor.
—Y para mi una hermanita menor —me dijo besando mi frente.
—Aún así —dije mirándolo con astucia—. Sigo pensando que las canciones en la audición estaban demasiado fáciles.
—Se te hará tarde —dijo Jack riendo a carcajadas por lo que le había dicho—. Vamos —me dijo ofreciendo su brazo.
—Vamos —le dije mientras lo agarraba.
Es increíble pensar que hace un año acabamos con aquella mafia, hace un año me quede sin padres, pero conseguí unos hermanos espectaculares, lo único que me hubiera encantado es que Tata y Nana estuvieran aquí, unas lágrimas rodaron por mis mejillas al recordarlos, Jack me abrazo. No estarán aquí pero prometieron ir a vernos cuando toquemos en una ciudad cerca de donde están viviendo en estos momentos.
Por suerte, hace un año cuando exploto el estacionamiento de la comisaría, nada ni nadie salio herido, sólo se destruyeron unos carros, el atentado fue atribuido a Robert, ya que pudieron atrapara a quienes habían puesto los dispositivos a detonar, esa misma tarde, mis padres y la familia de Robert fueron puestos bajo prisión, y nosotros continuamos con nuestras vidas normales.
Terminamos el Instituto, Edward con altas calificaciones que sorpDaviddió a todos, y yo, con varias ofertas académicas para estudiar muchas cosas, pero, ya no tendría que estudiar algo para seguir con la empresa familiar, ahora era libre de elegir, y me fui por lo que siempre me ha fascinado, la música, entre a estudiar canto, y mi voz cada vez se perfecciona más.
Por otro lado, el grupo Twilight es cada vez más popular, y la próxima semana estDavidaremos nuestro primer disco con canciones totalmente nuestras, aún seguimos cantando y tocando canciones de otros artistas, pero nuestra prioridad es dar a conocer el grupo con canciones nuestras, y las canciones que están sonando en la radio, recibieron una muy buena acogida del parte del público.
En dos meses más cumpliremos el sueño de Jack y participaremos en Rock Band Forever, el programa en el que presentaremos la banda al mundo y si ganamos, tendremos nuestro espacio para tocar junto alguna gran banda en el Wembley Stadium.
La marcha de la novia comenzó a sonar, volví al presente y vi a Edward vestido de traje esperándome junto al altar, a su lado sus padres, y al lado de donde se pone la novia el resto de los chicos, todos con una sonrisa, como siempre, llegamos junto a ellos.
—Ya sabes —le dijo Jack a Edward—. Si no la cuidas no seré sólo yo el que te caiga a palos.
—Lo se —dijo Edward sonriendo.
—Te la entrego dijo Jack dándole mi mano a Edward que la tomo entre las suyas, Jack beso mi frente y se fue junto a los chicos.
—Te amo —dijo Edward abrazándome y besándome.
—Aún no llego a esa parte —dijo el sacerdote con algo de enfado.
—Lo siento —respondió Edward con algo de nerviosismo.
Sonreí, y la ceremonia continúo. Mi felicidad era tan grande, que ni cuenta me di cuando todas las personas estaban aplaudiendo y felicitándonos, todo había pasado tan rápido que por unos momentos pensé que había sido un sueño. Edward tomo mi mano y me llevo a la salida, corriendo pasamos bajo la lluvia de arroz y llegamos a la moto de Edward que estaba decorada con unas cintas blancas y un pequeño cartel que decía "Recién casados", nos subimos y agitamos nuestras manos en señal de despedida, Edward arrancó la moto, partió lento y yo arroje el ramo desde allí, mire atrás para ver quien lo había agarrado, solté una carcajada enorme al ver que había sido Tom.
Avanzamos unos cuantos metros y doblamos por un camino de tierra que se perdía por la orilla del mar, llegamos a una cabaña decorada igual que la moto pero sin el cartel, Edward se estaciono y me tomo en sus brazos, entramos a la cabaña.
Me bajo de sus brazos y me abrazo fuerte, comenzó a besarme los labios, mientras iba quitando con dificultad cada parte de aquel vestido.
—Te amo, te amo, te amo —me decía sin dejar de besarme.
—También te amo —le respondí sonriéndole.
Lo abrace fuerte, ya nada nos separaría, ahora si que estábamos unidos por siempre y para siempre, nos amamos y eso nada lo podrá cambiar, seremos felices, desde ahora y para siempre.
Fin.
Sep, así como dice ha llegado el fin y no me queda más que agradecer todos esos comentarios que me dejaron capi tras capi y todos aquellos que agregaron mi historia a su lista de favoritos y aletar, muchas gracias a todos! Y mas que nada a todos los que lo leyeron a pesar de todo lo que se me puso entremedio para terminarla.
Espero les haya gustado y ha sido un placer para mí que esta historia les haya gustado y entretenido, nos vemos en algo nuevo! hasta pronto!
