N/A - Esta es una traducción literal al español del Fic "Altered Destinies" del autor DobbyElfLord, del cual he obtenido el permiso para hacerlo. Es seguramente el Fic de Harry Potter que más me ha gustado de todas las que he leído. Para traducir la historia no utilizo ninguna herramienta de traducción. Así, evitamos las pésimas traducciones literales (palabra por palabra) y la lectura resulta más llevadera.
N/A - Atencion! Este Fic fue desarrollado con anterioridad al último libro RM, por lo que su historia se desarrolla a partir del fin del sexto libro El Misterio del Príncipe.
N/A - Todos los personajes y lugares pertenecen a J. K. Rowling, salvo el argumento y los personajes adicionales que ha creado el autor DobbyElfLord.
Capítulo 29 – El Duelo
9 de Abril de 1942
Hogwarts
Tom se recostó sobre el respaldo de la silla y miró satisfecho cómo el escudo de Nott colapsaba ante el ataque de los hechizos. El hijo del Ministro fue forzado a tomar una postura defensiva; esquivó los tres primeros hechizos mientras intentaba reactivar su escudo.
No tendría chance alguna.
"Antiea Numinus!"
Un haz de luz púrpura alcanzó a Nott en su costado izquierdo, y se cayó al piso al dejar de sentir sus piernas. Perdió su varita en la caída y no tuvo más remedio que rendirse.
El instructor de duelo se acercó con una sonrisa en su rostro y removió silenciosamente el hechizo con un movimiento de su varita. "Bien hecho, señor Nott. Sus defensas han mejorado." Lo ayudó a levantarse y se volvió para mirar a su oponente.
"Impresionante demostración, señorita Parkinson. Un encantamiento entumecedor! Muy interesante. Sin embargo, si el señor Nott hubiera podido conjurar un escudo mágico básico, el encantamiento hubiera sido bloqueado."
"Es cierto, profesor Evans." Dijo Laura. "O pude haber fallado y darle en la cabeza. No hubiera surtido efecto alguno."
Tom tuvo que contenerse para no doblarse de la risa. Nott reflejaba en su rostro rabia, vergüenza y culpa al mismo tiempo, y tuvo que soportar que los Slytherins y Ravenclaws de la clase se rieran por el comentario de Laura.
James dio por terminada la clase, haciendo un gran esfuerzo por no reír.
Nott tomó su varita, que le entregó el profesor, y fue a buscar sus cosas para marcharse. Tom lo observó mientras arrojaba sus pergaminos y libros dentro de su mochila. Quería estallar de furia pero nunca lo haría en público.
"Hubiera sido buena idea recordar su cumpleaños, Romeo."
Nott miró contrariado a su amigo. "Quién? Oh sí, otra referencia muggle tuya. Sí, debí recordar el cumpleaños de Laura, pero tenía un examen de Runas Antiguas ese mismo día y además práctica de Quidditch! Ya han pasado dos semanas! Laura ya debería haberlo superado."
"Has pensado en disculparte?"
"Claro que sí! Tú estuviste ahí durante el desayuno!"
"Amigo, solo le has dicho lo siento, he estado muy ocupado ayer! No te has disculpado, solo le has dado excusas."
"Gracias por el consejo, señor amante! He notado que no puedes decir dos frases coherentes al mismo tiempo cuando hablas con Mary. Xurana parece distraerte un poco tambien. Preocúpate de tus asuntos sentimentales y deja de preocuparte por los míos!"
Tom miró con desconcierto a su amigo marcharse furiosamente. Nunca lo había visto explotar de esa forma: Nott siempre seguía la tradición Slytherin de permanecer calmo y con aire de superioridad, pero ahora parecía un Gryffindor.
La discusión sobre el olvido del cumpleaños de Laura fue solo la última de las disputas entre ella y Nott. Laura quería seguir la carrera de Sanadora luego de terminar Hogwarts, pese a que las familias tradicionales de sangre pura (como la de Nott o la de Parkinson) seguían la tradición de que la esposa se quedara en su casa, cuidando y educando a los hijos. A Laura no le preocupaba eso, pero sin embargo Nott temía la reacción de su propia familia si su novia perseveraba.
Tom creía que ambos se comportaban como tontos. Apenas tenían quince años y actuaban como si se estuvieran a punto de casar!
"Ah, el amor adolescente…"
Tom giró para mirar a su profesor. "Tú lo pasaste mejor?"
"En cuarto año? Estás loco? Las chicas me asustaban y mis preocupaciones sobre lo injusta que era la vida no me permitieron comportarme normalmente. Solo pude salir con una chica en quinto año, y fue un desastre."
Tom consideró el relato de su padre. Él no hablaba tan abiertamente sobre el futuro, salvo cuando contaba algo sobre Voldemort o sobre Quidditch. "Y qué hay de esa chica con la cual salías durante la guerra contra Voldemort?"
James sonrió. "Podría haber muerto por ella. Supongo que nos hubiéramos casado si ella no hubiese muerto."
"Cómo te sientes?"
James se puso serio. Desde que había bebido la poción, Sarah y Tom se preocupaban demasiado por él. "Estoy bien, Tom. Mi magia sigue conmigo. Creo que me quedan dos o tres años antes de que ese maldito Gira-Tiempo se reactive y se vuelva al futuro con mi magia." Se encogió de hombros, restándole importancia. "Significa que aún me queda tiempo para entrenarte y así proteger a la familia cuando yo no pueda."
Tom se puso nervioso ante la idea. "No puedo luchar como tú, papá."
"Claro que sí, yo lo sé muy bien."
"Pero me has dicho que Voldemort utilizó toda clase de rituales oscuros para aumentar su poder!"
James asintió. "Sí, pero para lograr su inmortalidad. Era mucho más poderoso que yo en términos mágicos."
"Entonces, si era más poderoso que tú, y si no pienso valerme de esos rituales, cómo podré reemplazarte?"
James frunció su ceño. "Nadie te pide que me reemplaces. Después de todo, me quedaré con ustedes. He podido vencer a Voldemort por su estúpida arrogancia y por mi constante entrenamiento. Además porque poseo una cantidad considerable de poder mágico que se incrementa con mis emociones."
Tom no dijo nada.
"Tom, entiendes la magia mejor que yo. Soy muy bueno en la práctica, pero Aritmancia y Runas me hacen doler la cabeza; creo que tienes E en ambas asignaturas, no es cierto? Tu inteligencia y tu poder te permitirán ser el mago más poderoso de toda Inglaterra, a la par de Dumbledore. Sé que harás grandes cosas con tu vida."
Tom suspiró. "Está bien, pero me estás dando un enorme caldero para llenar." James solo sonrió.
Un par de minutos después los dos Evans salieron del aula juntos. "Entonces, conoces algún encantamiento que me sirva para ayudar a Nott?"
James bufó. "Niño, a veces la magia no sirve de nada."
11 de Abril de 1942
La sala común de Slytherin había cambiado mucho en los últimos tres años. La decoración y los muebles seguían igual, pero la atmósfera era distinta: risas, ambiente distendido, incluso la sala parecía más cálida y brillante.
La fuente de dichos cambios estaba reunida en su lugar tradicional de la sala común. Los de cuarto año ocupaban la mesa trabajando en sus tareas, salvo Dolohov y Mulciber. Muchos de los de segundo y tercero se esforzaban para sentarse cerca de ellos.
Los mayores usualmente ignoraban a los menores. Los de quinto y séptimo se estaban preparando para los TIMO´S y los EXTASIS, mientras que los de sexto no se quedaban atrás en sus estudios.
La Casa de Slytherin era una Casa dividida.
Tradicionalmente la Casa aterrorizaba a los estudiantes menores, con el fin de endurecerlos. Los alumnos mayores siempre buscaban atormentar a los menores, quienes no podían hacer nada y se resignaban a sufrir.
Pero Tom había cambiado esa dinámica. Reuniendo a los de su año y luego a los menores, había formado un sólido bloque que los mayores no se atrevían a romper. Era una clásica situación de cantidad versus calidad, ya que incluso algunos de quinto y sexto año apoyaban dicho bloque.
Esto no quería decir que la convivencia era magnífica. Los Slytherin carecían de la fidelidad que sobraba en Hufflepuff, y se unían al grupo de Tom para alinearse con un mago poderoso que los protegería y los ayudaría en el futuro. A Tom no le parecía mal eso, siempre y cuando le sirviera para lograr el objetivo de lavar el nombre de Slytherin.
Sentado en la mesa, Tom trabajaba en su ensayo de Transfiguración para Dumbledore; luego de tres pergaminos, finalmente lo terminó.
"Tom, has terminado la tarea de pociones?" Preguntó Mary.
"Sí, ten." Tom le alcanzó la tarea a su amiga. "He terminado mis tareas."
Nott levantó su vista desde el otro lado de la mesa. "Quieres ir a las cocinas por unos bocadillos Tom? Me vendría bien un descanso."
Era la primera vez que Nott le hablaba desde la clase de duelo. "Seguro, vamos." El resto de la mesa intercambió miradas pero nadie dijo nada.
Luego de salir de la sala común, Nott se detuvo. "Quisiera disculparme por haber sido un idiota estos últimos días."
"No te preocupes. Estabas discutiendo mucho con Laura."
"No es solo eso."
Tom no dijo nada más, esperando que su amigo hablara mientras caminaban hacia las cocinas. Su paciencia tuvo recompensa.
"Laura y su familia fueron de visita a mi casa este verano. Los Parkinson y los Nott se conocen desde hace tiempo, pero hace un par de semanas recibí una lechuza de mi padre. Aparentemente nuestros padres ya han planificado nuestra unión y desean una alianza entre las familias. Según la carta, nuestras madres ya han comenzado a planear la boda!"
Tom se detuvo asombrado. "Tus padres están arreglando tu matrimonio? Tienes quince años, por Merlín!"
"Dímelo a mí." Gruñó Nott. "Mi padre dice que me ayudará a avanzar en el Ministerio. El señor Parkinson posee la cadena WWN, además de su red de tiendas de ingredientes de pociones."
"Dime que no sales con Laura por sus conexiones con la WWN." Imploró Tom.
"Claro que no! Es el deseo de mi padre, no el mío! Me gusta mucho pero no quiero que me entreguen solo porque a ellos les conviene!"
Tom meneó su cabeza. "No comprendo. No puedes decirles que esperen, o negarte?"
"Es tradición. Nadie hace esto salvo las familias más poderosas de sangre pura." Contestó Nott.
"Has hablado con Laura sobre esto?" Le preguntó mientras entraban en la cocina.
"Brillante!" Se mofó Nott. "Hola Laura, me gustas mucho pero no quiero casarme contigo o utilizar tus conexiones por la WWN! Espero que lo comprendas!"
"Entonces estás ignorando a Laura porque estás molesto de que tus padres te estén forzando a una relación que de todos modos quieres. Ella piensa que solo quieres sus conexiones y está molesta contigo porque la estás ignorando. Bien hecho, amigo." Tom se dio vuelta para saludar al elfo que había aparecido. "Hola Tweaky!"
"Saludos, amo Evans. Viene a planear más bromas con Tweaky? Los elfos estamos aburridos esperando por desastres para limpiar, todos los alumnos están estudiando!"
"No por ahora." Le dijo, riendo. "Puedes prepararnos algunos bocadillos y llevarlos a la sala común de Slytherin? Vendré más adelante para planear algunas ideas que tengo."
"Sí amo." En un abrir y cerrar de ojos el elfo había desaparecido.
"Es un elfo bastante útil." Comentó Nott mientras intentaba controlar su ira con su amigo.
"Verdad." Dijo, y aprovechó que Nott observaba a los lefos para sacar su varita. "Desmaius!" Nott cayó desmayado al piso.
Tres minutos después Tom caminaba silbando hacia la sala común, con Nott levitando tras de él.
"Señor Evans, qué está haciendo?"
Tom se dio vuelta para contestarle con una sonrisa al profesor de Transfiguración. "Hola profesor. Solo intento que mi amigo entre en razón."
"Hmm, difícil mientras esté aturdido."
"Es solo temporal, profesor." Le aseguró Tom.
Dumbledore sacó algo de dentro de su túnica. "Quieres un caramelo de limón?" Tom aceptó uno. Luego el profesor le preguntó: "Puedo preguntar qué te propones?"
"Básicamente aturdir a Laura Parkinson, tomar sus varitas y encerrarlos en el armario de escobas hasta que arreglen sus diferencias."
Los ojos de Dumbledore chispearon mientras sonreía. "Y puedo preguntar por qué ha tomado usted tan drástica decisión?"
"Solo nos quedan algunas semanas hasta que termine el año, y si esto continúa durante las vacaciones tendremos que escuchar los lamentos y peleas de ambos todo el tiempo. Quizá de esta forma se terminen besando… o matando." Explicó Tom.
"Espero que lo primero." Le dijo, entrecerrando sus ojos. "Siga, señor Evans."
"Gracias, profesor!"
Los de Slytherin ya disfrutaban de los bocadillos que había llevado Tweaky cuando Tom entró en las mazmorras, por lo que nadie los vio entrar.
"Desmaius!"
"Thomas Evans, qué crees que estás haciendo?" Le gritoneó Mary viendo cómo su amiga Laura caía redonda al piso.
Tom se encogió de hombros. "Salvando nuestras vacaciones de verano?" Reuniendo las varitas de Nott y de Laura, Tom hizo levitar ambos cuerpos rumbo al laboratorio de pociones de Slytherin, y los encerró en un amplio armario; muchos alumnos lo siguieron para ver, incluso los más avanzados.
Una vez que acomodó los dos cuerpos en posiciones comprometedoras, Tom le pidió a Mary que consiga unos sándwiches y una jarra de jugo de calabaza. La muchacha, aún enojada, fue a buscarlos y volvió rápidamente. Tom dejó una nota sobre la comida y Xurana encantó el picaporte de la puerta para que brillara, así tendrían un poco de luz allí dentro. Dos rápidos Ennervate y cerraron la puerta con un encantamiento.
Casi toda la Casa esperó por un minuto hasta que comenzaron a escuchar gritos e insultos desde dentro del armario. Tom conjuró un encantamiento silenciador en la puerta.
"Bien, son las 3 de la tarde del sábado. Cuánto tiempo estarán allí dentro? Un Galleon por apuesta."
Los Slytherins (incluso sus amigos) comenzaron a apostar frenéticamente.
12 de Abril de 1942
Tom miraba el lago, apoyado contra el tronco de un árbol cercano a la orilla. La vista era hermosa, e incluía toda la extensión del espejo de agua y del bosque prohibido.
"Te estás ocultando?" Dijo una voz, que Tom encontraba dulce y placentera.
"No todavía. Aún no han salido."
"No te preocupa? Han pasado casi veinticuatro horas."
"Nadie está muerto, creo. La puerta se abrirá si alguien resulta herido. Así que o son muy tercos o están disfrutando estar ahí dentro."
Andrea se sentó en el césped cerca de Tom con una sonrisa. "Creo lo mismo. Has hecho bien. Laura me ha invitado a pasar el verano en su casa, y si no se arregla con Nott será un verano muy largo."
"Me pasa lo mismo con Nott." Le dijo a la muchacha en parte Veela.
"Entonces, cuándo te decidirás por Mary?"
Tom se sonrojó tan repentinamente que apenas tuvo tiempo de ocultar su rostro. "Qué?"
La bruja francesa rió. "Tom, soy en parte Veela, recuerdas? Los únicos chicos que no se atontan alrededor mío son los que están enamorados, y tú. Mi poder Veela nunca te ha afectado, y a decir verdad es bueno tener un amigo cuyo cerebro no se derrita."
"Entonces para ti significa que estoy enamorado?" Preguntó Tom.
"Quizá no lo quieres admitir. Siempre estás con Mary y he visto cómo ella te mira. Xurana te mira también, pero su mirada es más bien la de un gato arrinconando a un gnomo de jardín." Le dijo Andrea.
Tom rió ante la imagen de sí mismo en tamaño gnomo, escapando de un enorme gato con la cara de Xurana. Andrea tampoco resistió la risa cuando Tom le narró esa imagen.
"Y a quién persigue la bella de la Casa de Lefay?"
"Hmm, no me interesan mucho los jóvenes." Le contestó con altivez. "Quizá uno de los profesores, pero se resiste a mis encantos. Es una lástima, ya que tiene unos ojos verdes hermosos."
"Demonios, no necesitaba escuchar eso!" Exclamó Tom, actuando estar asqueado, arrancando la dulce risa de la muchacha francesa.
Desafortunadamente, el momento de tranquilidad y buena amistad no iba a durar mucho.
"Deja en paz a mi prima, Evans." Gruñó Alajos Sardonnes, acercándose a las apuradas.
"Hola Al, qué hay de nuevo?"
"No me llames así! Soy Alajos Sardonnes! No eres más que un impostor de sangre impura intentando copiar los modales de tus superiores! Ahora, deja de una vez por todas en paz a mi prima y no la contamines con tu mugre!" Le espetó Alajos con desprecio, como si Tom solo fuera alguna porquería pegada a la suela de sus zapatos.
Tom miró a Andrea. "Hay gente que realmente habla así?"
"Vamos Andrea." Demandó Alajos imperiosamente. "Si quieres mezclarte con estos ingleses débiles por lo menos hazlo con alguno de nuestra clase!" Y Dedicando una mirada de disgusto hacia Tom, agregó: "Es decir, con alguno de estos idiotas que se aproxime al nivel de nuestra clase!"
"Y cuáles serían aceptables, Alajos?" Le preguntó Andrea con frialdad.
"Dolohov y Mulciber tienen la disposición correcta y familias adecuadas. Comprenden su lugar en la sociedad. Los Slytherins más avanzados también son aceptables, pero éste ha arruinado a los más jóvenes!" El último comentario fue dirigido a Tom con un bufido de desprecio: Tom se preguntó si practicaba esos gestos despectivos frente a un espejo.
"Así que esos dos decidieron lamerte el trasero?" Preguntó Tom.
"De la misma forma que tú usas a tu esbirro para esconderte detrás de su padre!"
Andrea se levantó con rapidez y tomó a Tom del brazo. "Vamos Tom. Volvamos a tu sala común."
Tom se levantó con lentitud, mirando al joven francés. "Tú no eres nadie para hablar de modales, tonto malcriado."
La mano de Andrea apretó fuerte a la de Tom, en pánico. "Dolohov y Mulciber se están aproximando."
Alajos sabía que los dos muchachos de Slytherin se aproximaban, y le lanzó una sonrisa de soberbia. "Oh no, Evans. Parece que te has metido en un lío."
Tom sacó rápidamente su varita, mientras que con su mano libre movió a Andrea detrás de él. Los dos idiotas aún no estaban cerca de ellos.
"Puedes hacer que tu parte Veela afecte a esos dos cretinos?"
"Quizá." Respondió Andrea. "Pero no a Alajos, ya que es un familiar de sangre."
"Genial." Le murmuró. "Vete Alajos. Si comienzas a atacarme con hechizos serás expulsado." Le vociferó al francés.
"Pero tendré a dos testigos que vieron que el primer hechizo salió de tu varita, mestizo. Dos testigos de tu propia Casa!"
Tom pensaba rápido. Andrea lo apoyaría, al igual que su padre y el profesor Dumbledore. También Sluggy, aunque no estaba tan seguro. Pero el Ministro de magia francés haría un gran escándalo con su par británico, quien no se pondría feliz si se enteraba de que su hijo aún estaba encerrado en un armario.
"Alajos Sardonnes, te reto a un duelo! Si quieres pelea, que sea frente a todo el colegio! Hablas demasiado! Prueba tu superioridad en un duelo o admite tu miedo ante un simple sangre mestiza!"
Andrea contuvo la respiración sorprendida por el reto de Tom, y Alajos pareció titubear y palidecer. Dolohov y Mulciber lucían confundidos.
"Quieres retarme a un duelo? Bien, a la medianoche, en la sala de los Trofeos!"
Tom rió despectivamente. "Dije frente a todo el colegio, idiota! Enfréntate en un duelo conmigo o vete ya mismo, tú decides."
"Bien! Como quieras, mestizo! Que todo este colegio vea tu humillación. Tu padre profesor no podrá ayudarte!"
"Quién es tu segundo?" Le preguntó, aburrido.
Alajos miró fugazmente a los sus dos cómplices. "Albert Lapent, de la Casa Richelieu, tendrá el honor." Dijo con altivez.
Tom lanzó un bufido de burla; parecía una presentación del Conde de Montecristo. "Mi segundo será Edward Nott. Adiós."
Tomó a Andrea de la mano y se marchó rumbo al castillo, pasando por entre los dos Slytherins. Cuando se movieron para bloquearle el paso, éste tuvo que detenerse. Ardía en deseos de arrojarles una buena maldición a esos dos idiotas, pero se contuvo. "Ninguna de las partes puede agredir a la otra hasta el duelo. Diles a tus estúpidos lacayos que se muevan!"
Una vez que se apartaron, Tom y Andrea reanudaron su marcha. Lejos de los tres imbéciles, Andrea le murmuró a Tom. "Estás loco? Por qué has hecho eso?"
"No nos iban a dejar ir sin pelear." Le dijo.
"Pude haberme ido con ellos."
"En serio querías eso?"
"No!" Le dijo Andrea.
"Si te ibas con tu primo, los dos idiotas hubieran comenzado la pelea. Y si te quedabas hubiéramos estado muy expuestos al fuego cruzado. Así que le di a Alajos la posibilidad de que se marchara o de que aceptara el duelo."
"Pero ha aceptado!" Le recriminó Andrea, apretándole la mano.
Tom sonrió despreocupado. "Prefiero uno contra uno, y que todos lo vean, a una pelea entre dos contra tres."
La Veela gruñó del disgusto. "Por qué te enojas conmigo?" Le preguntó Tom.
"Porque quería arrojarles una maldición yo misma. Cómo se atreve a decirme con quién debo juntarme?" Respondió Andrea, en un tono bajo y furioso. La Veela comenzó a despotricar contra la arrogancia de su primo, y luego contra los hombres en general.
Tom aguantó como pudo la risa, pero Andrea se percató de ello y lo miró.
"Nunca me ha sucedido que un chico quiera luchar por el honor de estar cerca de mí antes. Bueno, no al menos en los últimos dos años. Pero aquello fue una tonta pelea a puños en segundo año." Dijo Andrea.
"Qué?" Se alarmó Tom. "El duelo no se trata de eso!"
Andrea hizo como que no lo había escuchado. En cambio, se abrazó a un brazo de Tom y murmuró en un tono pícaro de voz: "Espero que Mary y Ela no se pongan muy celosas."
"Mary… y Ela? Celosas?" Repitió Tom sin saber dónde esconderse. "Por qué Ela? No estoy saliendo con Ela! Ni con Mary!"
"Claro que Ela se pondrá celosa, creerá que busco algo contigo. Solo se contiene porque Mary tiene la prioridad."
Tom dejó escapar un gemido de bochorno, haciendo reír a Andrea.
"Sus reacciones serán interesantes, pero no tanto como las del profesor Evans, no es cierto?" Le dijo la Veela, con su tono normal de voz.
19 de Abril de 1942
Durante la siguiente semana el colegio se vio envuelto en caos. El director Dippet quiso prohibir el duelo pero los arreglos del duelo habían seguido al pie de la letra las formas tradicionales del mundo mágico. Bajo los antiguos códigos del Duellos Magicus, los dos alumnos de quince años eran lo suficientemente grandes como para poder decidirlos por ellos mismo. Las leyes mágicas inglesas o francesas nunca habían modificado ese antiguo código de miles de años debido a la resistencia de las familias conservadoras de sangre pura.
Al no poder impedir el duelo, el director se vio forzado a asegurar el control del mismo, y se valió del profesor Flitwick, maestro de Duelo, para mantener ese duelo bajo los estatutos del código.
El aula de duelo estaba atiborrada de gente, entre ellos los Ministros de Inglaterra y Francia, quienes se sentaban a cada extremo de la plataforma de duelo. Los séquitos de éstos llenaban casi la cuarta parte de los asientos, y el resto estaba ocupado por estudiantes.
Un gran contingente de alumnos de Slytherin ocupaban toda una sección, y con ellos Ela, Janek y Andrea. Tom pudo distinguir a Amelia Bones y a Hagrid entre la multitud.
Aunque eran muy distintos entre ellos, Tom y Alajos era populares en el colegio, por lo que nadie quería perderse el duelo. Tom era conocido por su carisma y porque se destacaba en lo académico y en Quidditch; solo había perdido la snitch cuatro veces en los tres años que llevaba como jugador, y había contribuido a ganar la copa el año anterior. Todo esto mientras mantenía a casi todas sus asignaturas con un E.
Alajos Sardonnes no era un atleta ni un gran estudiante. Extraño como sonara para un mago de sangre pura, prefería el rugby a volar en una escoba. Era un alumno que creía que no tenía que esforzarse en sus notas, y mantenía a su alrededor un aura casi mística que hacía que muchos alumnos lo vieran como un líder. Al principio Tom se preguntó si se debía a algún efecto similar al Veela en Andrea. Alajos era un mago fácil de soportar y bastante llevadero, siempre y cuando se aceptara su superioridad.
Desafortunadamente, era algo que Tom simplemente no podía hacer. Era la típica disputa entre la aristocracia y el resto.
Tom y Nott examinaron bastante al mago francés de la Casa de Richelieu, intentando dilucidar si éste afectaría la mente de la gente. No descubrieron nada. Tom incluso lo discutió con su padre, pero llegaron a la conclusión de que esa aura tan poderosa era el resultado de la confianza en sí mismo y de sus sentimientos de superioridad. Alajos era reflejaba la imagen que el futuro Draco Malfoy adoraría emular.
Tom subió a la plataforma seguido de Nott, envueltos en un murmullo generalizado proveniente del salón, y se dirigió a uno de los extremos.
"Si no me hubieras encerrado en ese armario, nada de esto hubiera pasado." Le susurró al oído Nott.
Tom no pudo evitar sonreír. "Si no te hubiera encerrado en ese maldito armario, tú y Laura aún nos estarían volviendo locos!"
Nott solo bufó. "Has recordado dejar tu segunda varita? Esto es un duelo oficial y están prohibidas."
"Sí."
"Y Nagini?"
"Con Canuto. No puedo creer que hayas dejado que ese sujeto francés te haya hecho poner eso en las reglas." Le musitó Tom, ganándose otro bufido.
"Quizá no deberías ser tan conocido por tener una cobra de mascota?"
Tom le sonrió. "No podría haberla usado, ya no debo usar nada relacionado con el pársel en público." Y mirando a un par de magos, agregó: "No esperaba ver reporteros del Profeta cubriendo un simple duelo escolar."
"Hay dos Ministros de Magia aquí, esperando ver el duelo. Y el secretario de magia norteamericano y el Gran Duque de Magia de Rusia iban a venir en dos días pero prefirieron adelantar su viaje para encontrarse con los dos Ministros en Hogwarts. Ahí tienes la gran noticia a cubrir." Explicó Nott.
Tom suspiró. "Genial, mi padre tiene la excusa perfecta para encerrarme en casa todo el verano."
La conversación se detuvo cuando el profesor Evans subió a la tarima y fue hacia ellos. "Su oponente llegará en cualquier momento. Ruslan Tarasov será el árbitro, es un Auror del Duque de Magia de Rusia con experiencia en duelo." Dijo James, sin atisbos de emoción.
"Pensé que el profesor Flitwick sería el árbitro." Opinó Nott.
"Era, pero optaron por alguien más imparcial. El profesor Flitwick dijo que Tarasov es un mago honorable." Respondió James.
"Papá, siento mucho todo esto, pensé que…"
James interrumpió la disculpa de su hijo. "Debes concentrarte en lo que tienes que hacer ahora. Luego hablaremos." Y agregó, esbozando una sutil sonrisa. "Y para que sepas, logré convencer a tu madre de que se quedara en casa con tus cuatro hermanitos."
La atención de Tom se dirigió hacia su oponente, que ingresaba al salón. "Cinco Knuts a que mamá ya está en la enfermería, esperando junto a Madame O´Niel." Dijo.
Alajos caminó por entre la multitud con arrogancia, seguido por un alto alumno de séptimo año. Luego del duelo Tom supo que Albert Lapent era el campeón de Duelo de Beauxbatons (hasta la evacuación a Hogwarts), algo digno de mención ya que era un alumno de quinto año y primo de Alajos.
Un minuto después un alto y rubio mago ataviado con las acostumbradas túnicas blancas de los árbitros de duelo se hizo paso por el salón rumbo a la tarima, y se detuvo justo en el medio de ella.
"Merlín, quisiera verlo enfrentarse a Flitwick." Murmuró Nott.
"Sus duelos siempre fueron muy populares, según él." Dijo James. "Flitwick es excelente, utiliza su baja estatura como una ventaja."
"Caballeros, tomen asiento por favor." Clamó el árbitro ruso desde el centro de la plataforma.
"Buena suerte." Murmuraron James y Nott, yéndose a sentar.
Ante un gesto de Tarasov, tanto Tom como Alajos se ubicaron en sus posiciones, a los extremos de la tarima. El francés seguía con su expresión de desgano y soberbia, típico del que pretende demostrarle a todo el mundo que no necesitará esforzarse y que se aburrirá.
"Idiota." Murmuró Tom.
"Duelistas, respetarán las condiciones estipuladas?" Preguntó el ruso en voz alta. Luego de que ambos asintieran con sus cabezas, agregó: "Quiero un duelo limpio, sin imperdonables ni maldiciones que lastimen seriamente al oponente."
Ambos asintieron nuevamente, y Tarasov concluyó: "Entonces a sus posiciones y prepárense!"
Tom se preparó, varita en mano, y respiró profundo.
"Aún puedes detener esto, Evans. Discúlpate, concede mis demandas y te dejaré ir." Le espetó Sardonnes. "Uno de tu clase no puede pretender batirse conmigo y ganar."
Un murmullo generalizado cubrió el salón; muchos estaban de acuerdo, ya que conocían el status de sangre de Tom. La adopción de los Potter había aplacado un poco los prejuicios pero la Inglaterra mágica de los ´40 estaba lejos de ser tolerante.
Para desconcierto de los numerosos presentes, Tom esbozó una sonrisa y la palidez debido a sus nervios desapareció. "Me pregunto qué diría Salazar sobre ello." Pensó.
"Caballeros, listos?"
"Comiencen!"
Tom dio un paso a su izquierda para esquivar algunos hechizos arrojados por el francés. Creyó notar un encantamiento de cosquillas y un par de Expelliarmus, que pasaron más cerca de él de lo que le hubiera gustado.
"Corycus! Corycus!"
Los dos hechizos puño tuvieron solo como propósito debilitar el escudo de Sardonnes; éste se tiró al piso para esquivarlos y miró a Tom. Éste sonreía.
Alajos se puso rápidamente de pie. "Contra Genu! Accio wand!"
Tom volvió a evitar el hechizo, que le hubiera hecho tratabillar y arrodillarse en el piso; combinado con un Accio había sido un buen ataque, pero no para él.
La multitud levantaba sus ímpetus de a poco, conformes con el espectáculo. Varios de los adultos parecían apoyar a Sardonnes, mientras que los estudiantes parecían divididos por igual.
Tom decidió atacar los puntos débiles de Sardonnes.
"Relashio!"
Una lluvia de chispas impactó sobre el escudo de Alajos, lanzando destellos de todos colores por doquier. Tom aprovechó la ceguera temporal del francés y atacó con un hechizo marca registrada de su padre.
"Pratus!"
Sardonnes se encontró súbitamente levitando paralelamente al piso, y echó una mirada de incredulidad y enojo a Tom; un par de segundos después se desplomó al piso.
El golpe le sacó el aire de los pulmones, y sacó fuerzas de donde pudo para levantarse. Pero al hacerlo algo parecía obstruirle la visión: se sacó el objeto de su cabeza y tardó menos de un segundo en darse cuenta de lo que era. Una cáscara de banana.
La muchedumbre comenzó a reír, al igual que Tom, al ver la ridícula imagen (desaliñado por el golpazo y sosteniendo una cáscara de banana) del arrogante mago.
El rostro de Sardonnes se desdibujó furioso, y creyéndose insultado por las risas enfocó su vista y su varita en Tom.
"Impedimenta!"
El hechizo golpeó el Protego de Tom, el cual apenas pudo resistir e hizo que retrocediera un par de pasos por su fuerza.
"Fucotig!"
El contraataque de Tom impactó de lleno en el cuerpo de Alajos con suficiente velocidad como para que le dejaran moretones. Pero Lo que más enfureció al muchacho francés fueron las marcas rojas, amarillas y verdes en su túnica.
El encantamiento Paint Ball había conjurado tres bolas de pintura, y como se trataba de objetos físicos no fueron absorbidos por el escudo defensivo mágico. James se lo había enseñado para que pudiera practicar puntería, y muy pronto padre e hijo lo comenzaron a utilizar a menudo entre ellos por pura diversión.
"Lo siento, Alajos. No quise ensuciarte la túnica. Aguamenti!"
Un grueso chorro de agua salió disparado de la varita de Tom e impactó en el escudo del francés, haciéndolo visible en toda su dimensión. Mientras el escudo estuviera activo, Alajos no podría contraatacar.
Tom decidió terminar con la demostración antes de que Sardonnes pudiera vencerlo. Sin dejar de utilizar el Aguamenti, se concentró en su siguiente hechizo.
"Fridus."
Un haz de luz azul pálido golpeó el piso a menos de un metro de los pies de Sardonnes. El agua acumulada bajo sus pies se congeló al instante, y mientras luchaba por mantener el equilibrio fue impactado por un encantamiento desarmador. El cuerpo de Alajos voló literalmente hacia atrás sin los zapatos, congelados y pegados al piso de la plataforma. Al caer profirió un gemido de dolor, debido a que una de sus rodillas se había roto.
El árbitro ruso ordenó a Tom que se detuviera y mantuviera su posición mientras se aproximaba al francés. Al examinar su rodilla con un rápido encantamiento, anunció: "El señor Sardonnes ha perdido la varita y se encuentra físicamente incapacitado de continuar. Declaro ganador al señor Evans."
Tom se dio vuelta para mirar a Nott y su padre. Mientras su amigo saltaba extasiado con sus brazos hacia arriba, James le dedicó una sonrisa de felicitación y una mirada con un dejo de preocupación.
"Bien hecho, joven."
El Ministro de magia de Francia le tendió la mano. Era alto, tenía pose de distinguido y algunas mechas de canas en su cabello oscuro.
"Gracias señor. Sé que Alajos no está muy lastimado."
"Dentro de los parámetros normales de un duelo." Le dijo, para despreocuparlo. "Espero que esto sea el fin de sus desavenencias con mi hijo. Alajos está incómodo en Inglaterra, y frustrado. Seguramente ha trasladado su hostilidad hacia usted."
"Creo lo mismo, señor." Le contestó Tom.
"Que bueno verte nuevamente, Jean-Claude." Dijo James aproximándose y apoyando una mano sobre el hombro de Tom.
El Ministro sonrió de buena gana. "Vimos algo de tu extraño estilo en este muchacho, cierto? Sobre todo lo de esas bolas de pintura. Le decía a tu hijo que espero que esto sirva para que dejen de pelearse entre ellos."
James asintió. "Espero lo mismo. Estorban a la clase."
"Sí, lo imagino." Le dijo, y una chispa traviesa brotó de sus ojos. "Quizá debamos encerrarlos en un armario hasta que resuelvan sus diferencias."
Nott comenzó a reír, al igual que James al ver la expresión en el rostro de Tom. Cómo demonios se había enterado el Ministro de Francia?
"Lo siento, iré al ala de enfermería del colegio para asegurarme de que mi hijo está bien."
Tom observó marcharse al Ministro solo por un segundo, ya que una horda de alumnos de Slytherin de cuarto año arremetió contra el duelista. Una de las chicas encabezó la estampida y no dudó en abrazar a Tom ante la sonrisa maquiavélica de Nott y James.
23 de Abril de 1942
En algún lugar en las afueras de Liverpool
La bruja más buscada de Inglaterra dejó el periódico sobre la mesa. Era una copia del Profeta de hacía dos días. El tener que esconderse al estilo muggle significaba un atraso significativo en la recepción de noticias, algo que no representaba demasiados problemas usualmente. Pero fue algo molesto de soportar durante la última semana.
Christina sabía sobre el duelo, al igual que toda Inglaterra. No era un duelo a muerte, pero no quería que su objetivo resultara gravemente herido; los accidentes suelen ocurrir. Y su Amo no le perdonaría que el heredero de Slytherin estuviera más lejos del alcance todavía por estar internado en algún sitio mágico secreto.
Pero, si bien era una sirviente de su Amo, era también una especialista en combate mágico. Leyó y releyó los pormenores del duelo y de los hechizos utilizados, y ahora apenas podía controlar su ansiedad.
"Una vez que esté al servicio del señor tenebroso, este muchacho será un gran aprendiz para mí. Solo necesito un par de días para sacarle de la cabeza esos hechizos bobos e infantiles y enseñarle la verdadera magia. No es como ese sucio Morfin Gaunt. Mi Señor estará muy agradecido!"
