Último! Respuestas a dudas al final del capítulo ;)

Espero les guste :D


El poder en uno.


Los seis se miraron por unos segundos, era la primera y tal vez última vez que pelearían juntos, pero no tenían miedo, sabían que iban a terminar con todo lo que era Reiku de una vez por todas.

Miraron a sus contrincantes los cuales los veían divertidos, tomaron una posición defensiva y esperaron.

—Ataquen —Reiku dijo con una sonrisa maquiavélica.

Jiro y Nyoko atacaron a Lien y Meiling, ella mandó su ataque eléctrico y él una esfera de fuego; Lien atacó fuego con fuego, ambos presionaron sus poderes mientras que Meiling mandaba una fuerte ráfaga de viento.

Logró empujar a Nyoko al fondo y estrellarla contra la pared, pero su ataque la logró alcanzar, Meiling soltó un grito cayendo al suelo, la madre de Lien se recuperó rápido y mandó otro rayo pero su hijo tomó la mano de la chica la levantó a gran velocidad y la puso fuera de su alcance.

Del otro lado Tomoyo mandó su energía contra la de Saki, eran muy parecidas pero sus colores eran diferentes, su ex amiga subió la otra mano e hizo un ademán extraño.

—¡Tomoyo! —Eriol gritó.

Ella volteó y vio un pedazo de techo ir en su dirección, puso las manos sobre su cabeza cerrando los ojos y esperó el golpe, pero nunca llegó.

Abrió sus ojos y vio con sorpresa que el escudo de Sakura la había protegido, miró a su amiga, ella jadeaba, pues con una mano había puesto su escudo y con la otra mandaba su energía hacia Reiku.

Yuri lanzaba pedazos de metal hacia Eriol, él los desviaba con su energía, el aprendiz de Reiku abrió su mano y mandó una esfera azul, el chico de lentes la interceptó con su energía naranja, ambos poderes chocaron una vez más creando una enorme esfera en medio de ellos que giró hasta estallar y mandar a sus creadores al suelo, la intensidad de ésta fue tanta que varios pedazos de la mansión cayeron a su alrededor, las pocas ventanas estallaron y vidrios volaron por todos lados.

Reiku mandaba ataque tras ataque a Syaoran y Sakura, ellos contratacaban con sus poderes, pero el tirano era muy rápido y los atacaba de todos los ángulos posibles.

Sakura quitó el escudo que protegía a Tomoyo, se escuchó como el pedazo de techo cayó causando un gran estruendo y que el lugar vibrara.

Syaoran mando su fuego y Sakura su energía pero Reiku con tan sólo un movimiento aparecía su energía negra y desviaba sus ataques, el líder pensó en hacer temblar el lugar pero para eso debía agacharse, sin embargo con asombro sintió una gran sacudida, la tierra se partió entre ellos y Reiku, él se hizo de lado y el líder aprovechó para mandarle un ataque de fuego y electricidad.

Reiku gritó cuando el ataque lo alcanzó, Saki volteó a verlo con sorpresa y rápidamente abrió un portal, miró a Kyo fijamente y el pequeño cruzó sin titubear.

Tomoyo aprovechó la distracción para atacar con su poder a Saki, la cual gimió al ser alcanzada y puso su mano en su costado encontrando sangre, Yuri vio a la chica de ojos amatistas con coraje y mandó su ataque de energía pero Eriol lo interceptó de nuevo.

Presionaron una vez más tratando de imponerse, sin embargo, Eriol sintió a Tomoyo ponerse a su lado, ella recordó los agonizantes gritos de sus padres, puso sus manos detrás de las de su prometido y dejó fluir todo su poder.

Yuri los vio con sorpresa, Saki estaba detrás de él, ninguno tuvo tiempo de reaccionar, la energía azulada con tintes de morado se hizo tan grande y poderosa que inmediatamente los alcanzó desintegrando sus cuerpos.

Atrás de Sakura y Syaoran apareció Kyo, dirigió su mano hacia el líder pero ella corrió hacia él y ambos quedaron dentro de la esfera.

Observaron a su alrededor, no había escapatoria pero aún podían terminar con todo.

Syaoran entendió finalmente cuál era su misión, miró a Sakura sabiendo que era el momento, la esfera de Kyo comenzaba a causarles gran dolor.

—Hazlo —le pidió.

Sakura no quería, veía en su mente a Lien abrazando a Meiling y a Tomoyo y Eriol besarse, no podía hacerlo.

Syaoran tomó su mano con fuerza, los rayos rosas y verdes girando alrededor, si no se apuraban...

—No se trata de nosotros —le recordó.

Sakura lo vio unos momentos, una lágrima recorrió su rostro, tenía razón así que suspiró y cerró los ojos, en medio del dolor logró canalizar la habilidad de Tomoyo, vio en su mente puntos naranjas, miles de ellos, cuando tuvo hasta el último grabado llamó su poder de curación.

Reiku veía desde afuera con su rostro lleno de satisfacción, pero de pronto se llenó de incertidumbre, ya no se veían rayos rosas y verdes, se habían convertido en destellos de luz blanca que brillaban en la oscuridad de la esfera, eran como truenos en medio de una oscura noche.

Los padres de Lien salieron disparados hacia la pared contraria cuando una gran llamarada mezclada con aire fue en su dirección, una luz gris y otra roja salió de los cuerpos de Meiling y Lien, uniéndose a la esfera.

—¡No! —Reiku gritó, miró del otro lado.

Una luz morada y otra azul salió de Tomoyo y Eriol haciendo lo mismo.

Los cuerpos inmediatamente desaparecieron, dirigió de nuevo su vista a la esfera, levantó sus manos y trató de lanzarle un ataque pero éste rebotó regresando a él y tirándolo al suelo.

Todos los colores empezaron a girar alrededor de la pareja.

Sakura sentía como si hubiera inhalado mucho aire, se sentía repleta, canalizó los puntos naranjas y su habilidad de sanación.

Miró a Syaoran, él la veía con completa confianza y paz.

—Te amo —susurró.

Sakura puso ambas manos entre ellos, en una posición como si le fuera a dar algo, una luz rosa salió de ellas.

Él puso su mano sobre las de ella una luz verde saliendo también, ambas flotaban entre ellos sin tocarse.

Sakura lo vio a los ojos, trató de grabarse para la eternidad esa mirada ambarina que la había enamorado.

—Y yo a ti —le respondió con profunda paz.

Ambas luces se juntaron y Sakura empujó su habilidad fuera de su cuerpo hacia todos y cada uno de las pequeños puntos naranjas.

Una luz blanca se disparó de la esfera hacia todos lados, Reiku dio un grito ahogado cuando ésta lo alcanzó.

La luz se esparció rápidamente alrededor de la mansión, luego de tomoeTo, Japón y el mundo.

Cada Peri cayó desmayado al ser alcanzado, su sangre fue cambiada al instante.

Jiang apenas tuvo tiempo de sostener a su esposa cuando fue alcanzada, la abrazó a su cuerpo con fuerza.

Miró a su alrededor, todos los Peris y Mutis habían caído desmayados...

Eso significaba que su hijo lo había hecho... Habían terminado con la sangre Peri.


—Acá hay otra —Nakuru escuchó, abrió sus ojos con lentitud, estaba agotada.

Observó a varios uniformados de rojo revisando el lugar, uno de ellos la veía preocupado.

—¿Estás bien? ¿Puedes escucharme? —le preguntó.

Nakuru lo miró y asintió lentamente.

—¿Sabes si tienes algo roto? ¿Te puedes mover? —cuestionó revisándola superficialmente.

Nakuru negó con la cabeza, de pronto notó a alguien que hace mucho no veía.

—Hiromi —susurró.

Él la vio con sorpresa y casi corrió a ella.

—Creímos que estabas muerta —le dijo revisándola.

Nakuru negó con su cabeza y lo vio preocupado, él actuó como un padre para Lien cuando su hermano huyó de casa, por eso los había ayudado a espiar en la mansión.

—¿Lien? —preguntó en un susurro.

Hiromi la vio con pesadez y sacudió su cabeza.

—Lo siento.

Nakuru puso una mano en su boca tratando de ahogar el sollozo, su hermanito, su única familia.

De pronto observó otros guardias uniformados acercarse casi cargando a un hombre lleno de suciedad.

Ella lo vio con sorpresa y con la ayuda de Hiromi se levantó.

—Yukito —susurró.

Él levantó su rostro y la miró aliviado, si no fuera por lo mal que se encontraba hubiera corrido a ella.

Hiromi la ayudó a caminar, Yukito quitó su brazo bueno del hombro del guardia y la abrazó con la poca fuerza que tenía.

—Lo lograron —susurró, ella escondió su rostro en su pecho y dejó las lágrimas fluir.

Sí, lo habían logrado, su hermano encontró una familia por la que decidió dar su vida.


Touya abrazaba a Kaho con fuerza, afortunadamente estaba bien, Reiku había tenido a su novia cautiva para que él no peleara contra el control mental.

—Touya —susurró mirando algo.

Ambos voltearon, uno de los guardias traía un pequeño cuerpo en sus brazos, corrieron a él.

—Kyo —Kaho dijo con lágrimas en los ojos.

El pequeño tenía la cara sucia y la ropa rasgada, pero fuera de eso se veía bien, abrió sus ojos y observó a las personas frente a él.

El guardia puso al niño en los brazos de Touya, pero el pequeño lo empujó y se bajó de ellos.

—No nos conoce —Touya le recordó a Kaho.

El pequeño los miraba con desconfianza, toda su vida sólo había visto a tres personas y ninguna de ellas estaba ahí.

Kaho se agachó a su nivel.

—Hola Kyo, ¿me dejarías darte un abrazo? —le preguntó con ternura.

El pequeño hizo su cabeza de lado, esa voz se le hacía conocida de algún lado, asintió y Kaho se acercó con lentitud a él.

Lo abrazó delicadamente para no asustarlo, Kyo inhaló, la voz y el olor se le hacían muy conocidos, además esos brazos lo sostenían de tal manera que se sintió protegido.

Cuando Kaho sintió los pequeños brazos rodearla vio con lágrimas recorriendo su rostro a Touya, tal vez les iba a costar un poco ganarse su confianza, pero por fin estaban juntos.

Touya los observó con cariño, Kyo fijó sus ojos verdes en él por unos momentos, suspiró y miró hacia donde había sido la última pelea.

Por más que sus padres lo prepararon por ese momento, un enorme sentimiento de tristeza lo invadió, la mitad de su vida Sakura sufrió un infierno, y cuando por fin encontró la felicidad, tuvo que dar su vida por los demás.

Pero si algo sabía de ese loco mundo, es que todo era posible, y probablemente en un futuro, o en un universo alterno, volvería a ver a su hermana... Y tal vez ahí sí podría hacerle la vida difícil a aquél que le robó su corazón.


Jiang ayudó a acomodar cuerpos desmayados, cuando empezaban a volver en sí, algunos no recordaban nada, otros estaban siendo arrestados.

—Jiang —Yelan le llamó, acababa de despertar.

Cuando la escuchó corrió a ella y se hincó a su lado, su esposa puso el rostro en sus manos y lloró, él la abrazó con fuerza.

—Quiero verlo —murmuró entre lágrimas.

Jiang no supo qué decirle así que la ayudó a levantarse y la llevó al gran salón.

Al entrar Yelan solo vio unas mantas cubriendo dos cuerpos.

—¿Es... ? —preguntó con temor.

Jiang sacudió su cabeza.

—Son los padres de Lien —contestó.

Yelan miró a su alrededor confundida, solo estaban esos cuerpos en medio de los restos de la mansión, Jiang tomó su mano para llamar su atención y suspiró.

—No hay cuerpos —susurró.

Yelan lo vio con sorpresa. ¿Ni siquiera podría llorarle al cuerpo de su hijo?

—Nunca entendimos bien la profecía, hablaba de todos ellos, los seis —Jiang le contó con pesadez, había hablado con Touya y Yukito.

Su esposa vio con tristeza a su alrededor.

—No hay cuerpo de ninguno —susurró.

Jiang negó con la cabeza.

—Lo que hicieron... Supongo que la magnitud consumió sus cuerpos.

Yelan volteó y lo abrazó con fuerza.

—Él está vivo —Jiang susurró con seriedad.

Yelan entrecerró sus ojos... Menos mal, tenía mucho que pagar y ellos se asegurarían de que lo hiciera.


Noticias alrededor del mundo comenzaron a informar sobre lo que Reiku hizo en lo secreto, todos sus archivos fueron subidos a las redes.

La gente pudo leer sobre los experimentos, sobre lo que había hecho, las muertes que llegó a causar.

Sin embargo nadie nunca entendió como la sangre Peri desapareció.

Reiku fue condenado por el Consejo Mundial de Seguridad, pero la muerte no era un castigo suficiente, eso sería muy fácil.

Así que se le envío a una prisión de máxima seguridad dónde vivió sus días en confinamiento solitario, y si algo se sabía de las cárceles es que los custodios no tienen límites cuando se trataba de torturar.

Así que Reiku vivió el mismo tormento que impuso sobre muchos otros sin que nadie interfiriera.

Muchos de sus seguidores fueron enviados a prisiones del otro lado del planeta, se les mantenía separados para evitar una revuelta.

Al final del día, nadie, más que aquellos que pertenecieron a la resistencia, supieron el sacrificio que aquél día tuvo lugar.


Tan tan...

Es broma, la historia tiene epílogo y mañana lo subo ;)

Dudas:

Las llamas si eran de Syaoran, por eso se liberó, lo de la profecía, los últimos capítulos se hizo énfasis en que los gemelos junto con Dishi y Reiku la cambiaron, la que ellos conocían hablaba de las características físicas de Saki, para que no dudaran, la Real, que leyeron ayer, solo habla de sus personalidades y poderes.

La mama del sobrino de Sakura se aclaró en este, Yue sí sentía algo por sí mismo, por eso no hizo nada para evitar morir, sabia que lo tenía merecido.

Alguna otra cosa? Espero les haya gustado el capítulo, mañana nos leemos con el final!