Miércoles 27 de Septiembre
Me siento tan… bueno, sinceramente no sé ni cómo decirlo. El punto es que no tengo idea de por dónde empezar. Han pasado tantas cosas en los últimos días, que todavía no alcanzo a comprender muchas de ellas. Hasta hace apenas unos días, Touya era gay, Aoe-san era un malnacido que había engañado a Haruka-san con su compañero de cuarto (Touya), y Kentarou-kun lloraba a lágrima tendida a causa de un corazón roto por los engaños de estos dos hombres.
Sin embargo, de pronto todo se volvió mentira (aunque Kentarou-kun sí tenía el corazón roto). Bajo estas circunstancias, uno comienza a dudar de todo cuanto existe y nos sucede en la vida. Sin embargo, lo peor (y ahora incluso dudo que sea lo peor) apenas estaba por llegar:
El día de hoy (y la única razón por la que no fue ayer ni anteayer es porque el lunes fue día de descanso y todos salieron a divertirse, y ayer nos movimos a otra ciudad), todo el coro estaba de alboroto: en los pasillos del hotel y durante el ensayo en la mañana los murmullos se alzaban incluso de las gargantas más sosegadas. La bomba sobre la sexualidad del "controversial" (aún contra su voluntad) Touya Kinomoto había estallado y las reacciones no se hicieron esperar:
Si me preguntaran cuánto puede ocurrir dentro del coro más prestigiado de Japón en un solo día les respondería una cosa: demasiado. En un santiamén el casi oficial (casi, pues en realidad fui yo quien le puso ese nombre) Club de Fans de Touya Kinomoto se reactivó y sus integrantes más aguerridas partieron inmediatamente a la estética más cercana a hacerse un cambio completo de look. Por el otro lado, la parte masculina del mismo "club" salió al bar más cercano a llorar su gran pérdida de este año (por lo que supe, el año pasado ocurrió una situación un poco parecida, aunque no me quisieron dar más detalles), mientras el director se lamentaba por la locura temporal que se había apoderado del coro.
Yo, por mi parte, pasé media mañana después del ensayo intentando hablar con Touya un momento a solas, pero todos parecían tener la misma idea, porque no terminaba de conversar con alguien, cuando otro más saltaba a su encuentro, ansiosos todos por ser "La Fuente" de la oleada de chismes que estaba por continuar, ya que evidentemente cada miembro del grupo querría saber los pormenores, aunque pocos serían los atrevidos para hablar con el protagonista.
En cuanto a Kentarou-kun, aunque en un principio había sido mi preocupación principal, parecía andar mucho mejor de lo que jamás hubiera imaginado. Al menos ahora ya no llora por los pasillos a causa de la "crueldad" de Touya. Supongo que es mejor saber que la persona que amas tiene otras preferencias sexuales que ser rechazado porque simplemente prefiere a otro, ¿no? Y diría que Kentarou-kun está incluso un poco acostumbrado a eso (parece que ha sufrido muchos rechazos iguales a éste).
No obstante, el tiempo pasaba y yo seguía sin poder encontrar un momento a solas con Touya. Me sentí incluso un poco paranoica, pues en un instante llegué a pensar que se estaba escondiendo de mí. No estaba en su cuarto, ni con Aoe-san, ni con… bueno, no son muchos los amigos que tiene dentro del coro. El punto es que no lo encontraba y realmente tenía ganas de platicar con él. Después de nuestra charla (si es que se le puede llamar así, aunque yo no articulé ni una oración completa) del domingo, es evidente que hay algo que él no quiere contarme, y he tenido tres días para plantearme todo tipo de preguntas y, mientras más vueltas le doy en la cabeza al asunto, más siguen surgiendo, así que tres días se han convertido en mucho tiempo.
En fin, apenas hace un par de horas lo encontré por casualidad en un café a dos cuadras de aquí, platicando con Kasumi-kun. Sí, escribí bien: con Kasumi-kun. Creo que no debo mencionar lo extraño que es esto, siendo casi innata la antipatía de Touya hacia mi amigo (aunque ya nada debería sorprenderme hoy en día). De cualquier forma, me acerqué un poco para escuchar su conversación (la curiosidad de un Daidouji también es innata) y claramente pude escuchar el siguiente diálogo:
"Así que por eso fue todo este alboroto" se burló Kasumi-kun (con su sonrisa maquiavélica característica, por supuesto)
"No fue más que una barbaridad de confusiones magnificada" protestó Touya.
"¿Confusión?" y ahí la sonrisa se volvió carcajada "¡Hombres! No se dan cuenta de lo que es el amor, aunque éste les patee el trasero".
¿Amor? En ese momento yo me quedé muda y Touya gruñó. "¡Yo nunca dije que estuviera enamorado!"
"Y sin embargo lo estás; y cuando nuestra querida…" ¿Nuestra querida… quién?
"Cállate".
"¿Entonces para qué viniste a decirme que te gusta, si no es para pedirme un consejo?"
¿Touya… enamorado… pidiéndole un consejo a Kasumi-kun? Que alguien me explique qué está pasando. En un instante me sentí atrapada en otra dimensión.
"Bueno… tú la conoces… además, no dije que quisiera un consejo para conquistarla, sino para saber qué es lo que debo hacer…"
"…para conquistarla".
"¡No, maldición! Para…" y gruñó un par de cosas más que no pude entender. Finalmente balbuceó que no se podía hablar de eso con Kasumi-kun (lo cual no apoyo, porque definitivamente es uno de los mejores consejeros que hay en esos asuntos… dejando de lado sus burlas, claro), y cambió de tema, pidiendo rápidamente la cuenta al mesero… y dejándome con una duda más en la lista.
Tuve que escabullirme de ahí rápidamente, sintiéndome como una espía (creo que no me sentía así desde la primaria), pero hasta ahorita no me puedo quitar esa sensación extraña que me cayó encima cuando escuché su conversación. El sólo hecho de imaginar… bueno, Touya… enamorado… y mujer son tres palabras que nunca había creído posibles en una misma oración, así que saberlo es un poco… extraño. No es lo mismo que cuando pensaba que le gustaba algún ejemplar masculino. Es incluso un tanto… incómodo.
Además, ¿por qué Touya no me lo ha dicho, si soy su amiga? ¿Es eso lo que me ha estado ocultando?
Es increíble la velocidad con la que cambia todo. Hace un rato me miré al espejo y fue como si la Tomoyo en él se burlara de mí y me dijera una sarta de incoherencias. ¡Y claro que no son celos! Aunque sí es un poco más que simple curiosidad. Sí, admito que me duele un poco, como si perdiera algo, pero quizás sea el hecho de que nuestra amistad no será la misma cuando…
¡Ya, maldición! Ni siquiera debería estar pensando en esto. Lo malo es que algo me dice que no podré dejar el asunto atrás hasta no saber quién es ella. Mientras tanto, este Kinomoto me va a sacar más ojeras que su hermana… ¡y ni siquiera ocupa poner a la humanidad en peligro de extinción para conseguirlo!
…Y mientras escribo esto Haruka-san no deja de mirarme desde su cama con esa sonrisa que me dice "yo sé algo que tú no". Lo malo es que ella y Kasumi-kun son iguales: se vuelven una tumba sólo cuando les conviene. Con estos amigos, definitivamente no necesito enemigos.
Notas de la autora: ya imagino lo que estarán pensando: "¿por qué demonios Isis tarda tanto en actualizar capítulos tan extremadamente cortos?" y seguramente yo pensaría lo mismo de estar en su lugar. Algunas quizá no lo comprenderán, aunque es probable que otras sí, pero se trata simplemente de una crisis que tengo: falta de capital, y en cuanto a capital me refiero al tesoro más valioso que poseemos: tiempo. En otras palabras, ¡No tengo tiempo libre! Y cuando tengo un poco, lo invierto en otras cosas. De hecho, aún estoy pensando en cómo encontraré tiempo para ir a ver Alicia en el País de las Maravillas en estas fechas, hehe.
De acuerdo, yendo al capítulo… Probablemente algunas pensarán que no valió la pena tan larga espera para "tan poco", pero tomémoslo como una introducción a una nueva confusión por parte de Tomoyo, la chica experta en romances ajenos, menos en el suyo. Aunque esta confusión no durará tantos capítulos, no se preocupen. ¿Cómo lo aclarará Touya? Como sospechan, tenemos nuevos aliados para el trigueño… aliados que el hombre nunca pensó llegar a tener, y éstos podrán facilitarle un poco las cosas, si bien no desperdiciarán la oportunidad para ocasionarle algunos problemas para su propia diversión.
Nuevamente agradezco de todo corazón su tremenda paciencia y los comentarios que me han hecho llegar. Me disculpo infinitamente por mi terrible tardanza y espero que este capítulo haya sido de su agrado. De cualquier manera, saben que todos sus comentarios son gustosamente recibidos.
A continuación, algunos reviews que no he podido responder de manera personal:
Moonangel: A mí también me gustaría mucho terminar este fic, y no falta mucho para ello, aunque otra parte de mí quisiera no acabar con esto nunca.
Rengetsu: Muchas gracias por toda tu paciencia. Por cierto, me fue increíblemente bien en la sierra. Aprendí como nunca creí hacerlo. Y bueno, si Touya es capaz de adorar a una Tomoyo… ¡Yo también quiero ser una de ésas! Es tut mir leid, ich komme wieder zu spät.
Kemmy Lovegood: No, señorita, no le permitiré tan fácilmente quedarse "meditando" en la cama con Touya-kun, aunque lo del acariciar su cabello… lo pensaré. Cada vez que me dicen cuánto les gustan los capítulos en que Touya escribe siento un salto en el pecho… ¡es que es tan divertido escribirlos! Próximamente tendremos más de eso, lo prometo. Gracias por tus comentarios.
Lágrima-de-luna: ¿Sabes? No me acuerdo si había pensado en la superstición por el número 4 en Japón al momento en que escribí el capítulo anterior y el odio de Touya a este número. Sí sabía el dato (es por la similitud de "Chi" con la palabra para muerte, si mal no recuerdo), pero hace tiempo que no pensaba en eso. Por mi inspiración no te preocupes: seguirá sana, aunque en malos momentos es difícil sacar algo divertido para este fic, así que me esforzaré por no tenerlos, jeje. Saludos y gracias por tus buenos deseos!
Carol: Muchas gracias por tu review. Me alegra que te haya llamado tanto la atención el fic y te haya hecho reír tanto. No me gusta demorar tanto para este fic por sus capítulos cortos, pero a veces es inevitable. De cualquier manera, gracias por tus buenos deseos.
