Los personajes de Naruto no me pertenecen son de Masashi Kishimoto; pero esta historia es puramente obra de mi alocada imaginación, exceptuando algunos detalles que he decidido conservar en la obra para no diferenciar tanto a los personajes del Manga u el anime.
La obra esta completa y consta de 54 capítulos que iré publicando progresivamente a medida que la vayan leyendo.
Espero les agrade tanto como a mi escribirla y si bien hay muchas cosas por mejorar seguiré esforzándome en llevarles día a día mis historias optimizadas.
Muchísimas gracias a todos los que siguen esta obra y por sobre todo a los que me dejan su comentario pues es un gran aliciente para mí.
En cuanto a cual será la pareja que prevalezca, bueno nadie se desanime por que les puedo asegurar que valdrá la pena leer hasta el final independientemente de la pareja favorita.
Gracias Lady
Capitulo XXIX
"La Huida"
Una hora mas tarde...
Después de aquel atentado contra sus vidas, la casa de Hinata estaba llena de policías, que iban de aquí para allá llevando a los sobrevivientes esposados hasta sus coches, otros realizaban una serie de preguntas de rutina a los participantes del echo mientras que un doctor terminaba de curar a Itachi y otro revisaba a Hinata en su habitación.
Tenten se encontraba bastante afligida y los dos moretones en su rostro no apaciguaban su culpa por no haber podido socorrer a su indefensa amiga.
-¿Estas bien Tenten? –Dijo Deidara sentándose a su lado en la mesa de la sala.
-Me siento una completa inútil... ¡Rayos!
-No debes culparte eran demasiados...
-¡No comprendes! Yo he entrenado para esto... es un insulto a mi maestro y a mi propio honor y orgullo el que me hayan abatido con tanta facilidad. –Derramando algunas lagrimas.
-Deidara tiene razón Tenten... incluso yo fui un inútil y no soy exactamente un niño... –Expresó Itachi con agobió y tristeza ¿qué le diría a su hermano ahora?
-¿Y como fue que ustedes llegaron? –Pregunto la castaña.
-Pues fue algo raro... –Expreso Sasori con vacilación mientras se sentaba también en un almohadón.
-¿Raro? –Inquirió Tenten con asombro.
-Señores nos retiraremos por ahora... –Dijo uno de aquellos oficiales. –Dos agentes permanecerán en la entrada vigilando la casa por esta noche.
-Gracias... –Dijo la castaña.
-Nosotros también nos retiramos. –Los dos médicos que atendieron a los jóvenes recogieron sus instrumentos con rapidez.
-¿Qué hay de Hinata doctor? ¿Cómo se encuentra? Ese tipo llegó a... –Tenten guardo silencio y agacho su cabeza.
-Solo tiene unas cuantas heridas en su rostro y nada mas, le di un sedante para que se tranquilizara e intentara dormir...
-Gracias doctor... –Exclamó Deidara acompañándolos a todos hasta la puerta.
-Por suerte Hinata esta bien... –Expreso Sasori mas aliviado.
-Si... –Dijo Tenten limpiándose las ultimas lagrimas derramadas por sus ojos. –Pero gracias a ustedes chicos. No entiendo ¿cómo fue que vinieron aquí? ¿Y en el momento que más los necesitábamos?
-Bueno veraz... –Prosiguió el pelirrojo. –Hoy nos íbamos a encontrar yo, Itachi, Deidara, Ino, Konan y Lara...
-¿Lara? –Pregunto Tenten algo anonadada, percibiendo también que Konan se hallaba en aquella reunión, pero evitando el comentario.
-Sí... la novia de Itachi.
-¿Tienes novia Itachi? ¡No lo puedo creer! –Abriendo los ojos como dos platos.
-¿Qué tiene de increíble?
-Bueno nunca imagine en mi vida que alguien tan cínico como tú, tuviese novia... –Haciendo que Sasori y Deidara, quien entraba nuevamente a la habitación, echaran a reír.
-No te matare simplemente por que no puedo... –Dijo algo adolorido.
-Bueno, la cuestión es que hace un buen rato Itachi nos envió un mensaje diciéndonos que no podría asistir a la... reunión. –Indicó Sasori evitando mas detalles. –Así que decidimos dejar a las chicas en sus respectivos hogares y regresábamos a casa, pero nos llegó otro mensaje de Itachi diciendo que estaba en problemas y que necesitaba nuestra ayuda así que vinimos... aun que cotejando mi celular noté que ningún numero figuraba en el teléfono... –Sacando de su bolsillo aquel aparatejo reafirmando la información.
-Pues yo no los llamé chicos. –Dijo Itachi absorto.
-Yo también recibí el mismo mensaje. –Sentenció Deidara. –Por eso vinimos con urgencia.
-Les juró que yo no fui... –Espetó nuevamente el joven.
-¿Y entonces? –Preguntó Tenten.
-Fue Minato... –Dijo la ojiperla apareciendo en la sala.
-¡Hinata que haces levantada! El doctor te ordeno dormir no es así. –Tenten se levanto de su lugar y la ayudo a sentarse a su lado.
-No tengo ganas de dormir Tenten...
-¿Cómo estas Hinata? –Pregunto Sasori con tristeza.
-Descuiden estoy bien solo algo adolorida... –Tocándose el rostro el cual tenía algunas curitas (Banditas)
-¿Qué quisiste decir con que fue Minato? –Pregunto Itachi confuso.
-Pues eso fue él... incluso me dijo que nos atacaban...
-¡Que! –Dijeron los muchachos más enmarañados con el asunto.
-Es una larga historia...
-Espera ¿te refieres a Minato? ¿Minato, Minato? –Exclamó Deidara haciendo una especie de trabalenguas.
-Sí...
-¿El papa de Naruto?-Acotó Sasori
-Sí... –Volvió a responder la ojiperla, tras lo cual los tres volvieron a mirarse y echaron a reír.
-¡Imposible! –Dijo Sasori riendo.
-Pues créanlo o no chicos... tenemos un fantasma con nosotros. –Dijo Tenten frotándose los brazos, pues la palabra le causaba escalofríos.
-Hinata... no estarás algo nerviosa y crees que ves... cosas... –Dijo Itachi con cierta desconfianza.
-Pues Hinata dice la verdad, Minato aún sigue aquí. –Expreso con calma una voz masculina, cuya figura se dibujaba ahora en la sala.
-¡Sasuke! –Dijeron los muchachos a coro.
-Vine lo más pronto que pude... –Acercándose a la ojiperla mientras la estrechaba entre sus brazos.
-Sasuke... –Dijo ésta entregándose a aquella demostración de afecto, tras lo cual Sasori y Deidara los observaron en silencio.
-¿Estas bien? ¿Te hirieron'? –Preguntó el pelinegro acariciando su rostro y dándole un tierno beso en los labios.
-Descuida estoy bien Minato me ayudo Sasuke... –Le dijo mientras el chico se sentaba a su lado.
-¿Te ayudo? –Mirándola con algo de perplejidad.
-¡Esperen un momento! –Dijo Sasori poniéndose en pie. – ¿Hinata no es la novia de Naruto? –Señalando a la muchacha.
-Si es verdad, si mal no recuerdo terminaste con Sasuke por Naruto... y ahora estas con Sasuke ¿O nunca terminaron? –Inquirió Deidara confundido.
-Chicos no se metan... –Objeto Itachi.
-Mira Itachi... Naruto también es mi amigo y me parece desleal que le hagas algo así Hinata y más sabiendo lo que siente por ti, y menos con su mejor amigo no te parece... –Sasori lucía bastante indignado, Sasuke iba a hablar, pero Hinata lo detuvo.
-Naruto y yo no somos novios... –Exclamó la muchacha.
-¿No lo son? –Dijo el chico sentándose nuevamente en su lugar mientras la observaba confuso.
-No...
-No comprendo Hinata... –Dijo el pelirrojo rascándose la cabeza.
-Mi noviazgo con Naruto fue un error, y ahora lo comprendo... él es un Uzumaki y yo una Hyuga.
-¿Una Hyuga? –Dijo Deidara levantándose ahora de su asiento e imitando la acción anterior de su amigo.
-Si, ella es la hija mayor de Hiashi Hyuga. –Objeto Itachi desde su lugar.
-¿Pero no estaba muerta? –Deidara la miro anonadado.
-Ya veo por que puede hablar con Minato... ¡Esta muerta! –Sasori se tomo con ambas manos la cabeza.
-¡Cómo va a estar muerta! ¡No sean Idiotas! –Exclamó Itachi con furia.
-Yo jamás morí en ese accidente, pero cause la muerte de Minato y de mi madre... cruce imprudentemente la calle y... Minato me esquivo para no arrollarme, atropellando a mi madre quien intentaba salvarme... ambos murieron aquella noche. Mi padre me desheredó después de eso y me dio por muerta. Luego encontré a Kurenai y aquí estoy... en resumidas palabras.
-Es verdad recuerdo haberte visto con Kurenai la primera vez que nos encontramos... Si me hubiese atrevido a raptarte ahora serías mi novia... –Dijo el chico con picardía pero ante lo cual Sasuke lo miro con recelo.
-Si que es directo. –Exclamó Tenten sonriendo.
-¿Y como fue que te encontraste con Naruto? –Pregunto Deidara.
-Bueno él necesitaba un lugar donde esconderse y yo había abierto esta casa de huéspedes, necesitaba trabajar y el dinero así que acepte...
-Pero evitaste decirle a Naruto quien eras. -Acotó Itachi.
-Sí... –Comento cabizbaja.
-Y supongo que cuando se entero... –Dijo Sasori cruzando los brazos.
-Se enojó conmigo y terminamos nuestra relación...
-Comprendo... –Volvió a comentar el pelirrojo. –Pero lo que no entiendo es ¿por qué estas de nuevo con Sasuke?
-Ya basta... –Expresó con rabia el pelinegro repeliendo las miradas acusadoras de ambos muchachos.
-No importa Sasuke... –Exclamó la chica mirándolo a los ojos. –Si es verdad, estoy con Sasuke; Sé que mi pelea con Naruto fue muy reciente...
-Demasiado por que hace tres días estabas con él y ahora estas con su mejor amigo, o sea no lloras mucho por causas perdidas Hinata. –Indico Deidara con algo de descaro, ante lo cual la chica guardó silencio unos momentos.
Sasuke simplemente agacho la cabeza, podía recordar las palabras proferidas por Minato en la planta alta, y esperaba que en cualquier momento la chica dijese que prefería volver con Naruto y olvidarlo a él completamente.
-Amo a Sasuke... –Dijo finalmente haciendo que los presentes la observaran detenidamente. –Y no es despecho ni mucho menos... siempre lo quise... pero estaba tan obnubilada por Naruto, aún sabiendo quien era él, que no le hice caso a mi cabeza y a mi razón.
-Hinata... uno no se enamora y des enamora así como así. -Sentenció Sasori.
-Claro que no... y por respeto a lo que sentí por Naruto y para hacer un duelo prudente... –Hinata calló y Sasuke se mordió los labios veía venir la cruel estocada. –Sasuke y yo no seremos nada...
-¡Vaya! –Dijo Deidara...
Sasuke se levantó de un solo salto y se dispuso a salir de la habitación, se sentía triste y deprimido. No lograba comprender aquello, pensó que la chica estaría con él, que sería su novia, pero al parecer su sentencia era más que firme.
-¡Aún! –Señaló la ojiperla haciendo que Sasuke se detuviese en el acto y volteará a mirarla. -¿Claro si tú quieres Sasuke? –Exclamó sonriendo.
-Creo que palideció... –Expreso graciosamente Tenten ante la mirada atenta de los demás.
-¿Estas segura? –Inquirió acercándose nuevamente a su lado.
-Claro... ya te lo dije ¿o no? –Exclamó entrecerrando los ojos mientras el chico sonreía como embobado al verla.
-Solo hay un problema... –Espeto Sasori.
-¿Qué problema? –Preguntó Hinata.
-¿Cómo se lo dirán a Naruto? –Inquirió Sasori.
-Pues lo mismo me pregunto yo... –Dijo Itachi suspirando.
-Si Sakura, corrió a sus brazos sin duda lo sabrá... –Dijo Hinata.
-¡Sakura! –Dijeron ambos chicos.
-Esto es mejor que la telenovela de las cuatro... –Dijo Itachi con naturalidad.
-¿Por qué crees que Sakura fue con él? –Exclamó Sasuke mirándola mientras volvía acomodarse en su lugar.
-Por que ambos han sido amigos, han sido novios, y han sido amantes... y siempre estarán de alguna manera unidos Sasuke, tú lo dijiste cuando nos conocimos ¿Recuerdas? –Acariciándole el rostro, al chico.
-Sí...
-Entonces entenderás que Sakura debe estar con Naruto, siempre debió ser así... por eso ni tú ni yo podíamos interferir en esa relación.
-Hinata... –Dijo el chico con tristeza.
-Ni ellos pueden interferir en la nuestra Sasuke... Aun que nuestras elecciones hayan sido otras siempre terminaríamos en este punto. Por que yo debía conocerte, conocer a quien debió haber sido mi prometido.
-¡Prometido! –Sasori y Deidara cada vez comprendían menos.
-Si tú y yo nos hubiésemos comprometido como se estipulo en un principio, yo estaría casada contigo ahora, y quien sabe, estaría con mi madre, padre y mi familia, y también junto a ti.
-Pero como yo decidí esperar e intentar reencontrarme con Sakura, tú te comprometiste con ese tal Kiba...
-Así es, luego te separaste de Sakura y yo conocí a Naruto, pero él ya tenía a quien querer. Nos volvimos a reencontrar después de tantas cosas vividas individualmente, quizás por azares del destino tal vez. Aun que intentáramos lo nuestro yo seguía empecinada con Naruto; por mi estúpida terquedad y obstinación casi pierdo la vida, sin darme cuenta que todo ocurre por una razón y con una finalidad y la mía era descubrir que eres la única persona que me ha amado de verdad y al único a quien puedo entregarle mi corazón.
-Hinata... –Dijo el chico mirándola con ternura y una sonrisa de oreja a oreja.
-Por ello he llegado a comprender que no importa cuantos pasos demos ni cuantos caminos tomemos, hay ciertas cosas que no lograremos evitar, por que la hemos elegido así, nos hemos elegido antes, mucho antes de nacer.
-Si no creyera en el destino... diría que están locos chicos. –Exclamó Tenten haciendo que el grupo se riera un poco.
-O sea que todas estas sincronicidades los condujeron finalmente a esto... –Pronuncio Deidara.
-Así es... –Dijo Hinata acurrucándose junto al pelinegro.
-Ya me duele la cabeza... –Dijo Itachi tocándose las vendas en su rostro.
-No es para menos Itachi te dejaron muy maltrecho, jamás pensé que mi hermanito fuese tan incompetente. –Objeto Sasuke con desfachatez.
-Actúe mal lo entiendo, además no estaba concentrado. –Haciendo que el grupo riera otra vez.
-¿Pero dime Hinata que pasó con Pain? Yo creí que él te había...
-¿Qué Pain que? –Sasuke reboto un poco en su lugar. ¿Qué te hizo ese sujeto Hinata? –Expresó con ira y preocupación.
-Él intento... –Hinata se mordió los labios al recordar el suceso.
-¿Pero estas bien? –Estrechándola entre sus brazos. -¡Lo matare! –Dijo con rabia.
-Cálmate Sasuke... no me hizo daño... Minato me ayudo recuerdas.
-¡Y ahí vamos con el fantasma otra vez! –Señaló Sasori.
-Es cierto chicos...
Flash back...
-¿Qué quieres aquí Pain? –Dijo Hinata arrastrándose en el suelo mientras Pain avanzaba hacia ella.
-¿Qué mas puedo querer? Solo a ti Hinata Hyuga... Siempre has sido tú...
Pain se abalanzó sobre ella y la levanto con gran facilidad tumbándola en la cama y recostándose sobre la joven.
-¿Qué haces? ¡DEJAME! –Grito la chica al sentirse tocada.
-Me la debes Hinata... e soportado todo este tiempo, esta distancia, con el único deseo de hacerte mía
-¡Estas loco! ¡TENTE! ¡ITACHI! –Grito nuevamente.
-Ninguno de tus amiguitos podrá ayudarte ahora... vamos sé que lo deseas. –Tratando de besarla.
Hinata se retorcía intentando por todos los medios de que aquel sujeto dejará de tocarla y besarla, pero la fuerza que este poseía era descomunal.
La chica zafó una de sus manos y araño el rostro de Pain, éste simplemente la miró con lujuria se incorporo un poco y le dio una fuerte revés. Luego acerco su mano al pecho de la chica y le desgarro completamente su camisolín; volviendo a la tan ansiada tarea de hacerla su mujer.
-Te dije que huyeras... ¿Por qué jamás me haces caso? –Exclamó Minato detrás de Pain mientras la chica forcejeaba con el sujeto.
-Hinata... mi Hinata... –Decía el peli naranja mientras intentaba desabrocharse los pantalones.
-¡Ayúdame! –Grito Hinata desesperada.
-Nadie va ayudarte, serás mía como debió haber sido desde un principio desde hace tantos años, pero tuve que soportar el estar a tu lado y no poseerte.
-¡ERES UN ENFERMO SUÉLTAME! –Volviendo a gritar.
-¡Ya basta! –Sentencio Minato.
Hinata pudo verlo ubicarse al lado de Pain, luego lo tomó del cuello y lo tiro contra la pared. Pain estaba estupefacto no entendía exactamente lo que ocurría pero una fuerza mas que poderosa lo había asido con fuerza de su camisa elevándolo unos centímetros del suelo y empujándolo hacia atrás.
-¿Qué Rayos esta pasando? –Exclamo Pain levantándose como pudo.
El desvergonzado de Pain, observó detenidamente aquella habitación, pero la molesta interrupción no parecía tener un lugar de procedencia. El sujeto se acercó nuevamente a la cama, donde Hinata permanecía inmóvil y algo aturdida por los golpes, mientras sollozaba sin cesar.
Ruidos extraños parecían provenir ahora desde la sala; Pain se asomo con cautela al margen de la puerta, y pudo escuchar con toda claridad como uno a uno sus hombres eran abatidos.
-¡Maldita sea! Parece que tenemos compañía. Debemos posponer nuestro encuentro Hinata. –Esbozando una sonrisa cínica. –Pero pronto serás mía eso no lo dudes.
Pain corrió hacia la ventana, la cual abrió con suavidad y la atravesó con mucha agilidad y rapidez, perdiéndose en el jardín posterior de la casa.
Fin del Flash Back…
-Como dije anteriormente, la presencia de Minato es escalofriante. –Sentencio la castaña tiritando.
-Yo creo que quizás te hallabas bajo alguna especie de shok Hinata. –Indicó Deidara.
-Pueden creerme o no chicos, lo cierto es que fue Minato quien impidió que Pain me hiciera daño. Además como explican los mensajes sin numero en sus celulares, sin mencionar que Itachi jamás se los envió.
-¡Punto a su favor! –Exclamó algo adolorido el mayor de los Uchihas. –Por cierto hermano ¿cómo te fue a ti?
-Bueno el operativo no salió como Kakashi lo esperaba, la policía arrincono el lugar y esperaron la llegada de los sospechosos. Cuando por fin estos aparecieron nos avisaron a Kakashi, Yamato y a mí que estábamos a unas cuantas cuadras del lugar.
Al llegar pude observar una figura en lo alto del edificio le hice señas a Kakashi y me interne en la parte posterior del mismo hasta acceder a una pequeña escalera que me llevó a la terraza, cuando por fin llegué allí me encontré con Madara.
-¡Espera Madara Uchiha! –Exclamó Sasori con asombro.
-Así es, por las pocas palabras que cruzamos, se halla bastante fastidiado por el echo de que papá gané día a día mayor popularidad y que será nombrado como el nuevo líder del clan Uchiha. Sin contar que Madara y Danzou jamás se llevaron del todo bien.
-¿Y eso por que Sasuke? –Pregunto Tenten.
-Por que el clan Uchiha debe responder ante el rey y Madara cree que lo mejor es reconstruir Konoha y crear un gobierno dividido de la nación del fuego, con el suficiente poder como para oponerse a su soberano.
-Eso sería una masacre. Le ha llevado mucho tiempo, esfuerzo, sudor, lagrimas y sangre a este país lograr la paz, como para reiniciar nuevamente una matanza sin fin.
-Lo sé Itachi, pero creo que Madara no lo considera así y es muy posible que otras personas dentro de nuestro clan, estén de acuerdo con esa idea.
Itachi permaneció pensativo unos momentos; su hermano tenía razón, había gran resentimiento dentro de su propio clan.
Los Uchiha por décadas fueron los instauradores de la paz y la seguridad en Konoha y el resto de la nación del fuego, aún a costa de sus propias vidas.
Desde pequeños se los entrenaba en las más diversas técnicas de combate y estrategias. Solo los mas adinerados del clan; la alta sociedad de los Uchiha, podía escapar de un destino de servidumbre y lucha sin fin.
Era ésta elite, quienes se dedicaban a los negocios mineros y petrolíferos entre otras cosas; pero los pobres debían servir sin remedio a su señor hasta que cumplieran la edad necesaria para retirarse o la muerte los reclamara. Ser un Uchiha significaba obediencia y lealtad sin quejas ni resistencia.
-¿Es verdad que los Uchiha solo pueden tener este oficio? –Pregunto Tenten con algo de ingenuidad.
-Así es... –Dijo Sasuke algo cabizbajo.
Los dos pelinegros bajaron sus cabezas con resignación y agobio, pues ellos mismos eran victimas de aquel inobjetable sistema. Sasuke sintió una leve presión en su mano derecha que le hizo alzar la mirada encontrando sus ojos con los de Hinata, quien se notaba claramente entristecida pero que lo observaba con ternura.
-Pues no me parece justo, cada cual es libre de decidir su propio destino. -Sentenció con enojo la castaña.
-Lamentablemente nuestros lideres no piensan eso Tenten. –Objeto Itachi.
-¿Pero tu papá Sasuke no puede hacer nada? –Inquirió Hinata.
-Mi padre esta de acuerdo por ahora con esa situación. Aun que él quisiese otra cosa responde a nuestro superior y ese es un hombre llamado Danzou quien es el enviado directo del rey.
-¿Pero entonces quien es Madara? –Volvió a preguntar Hinata confundida.
-Es la mano derecha de Danzou, y es elegido por el clan Uchiha para representarnos, pero en estos últimos tiempos sus continuas contradicciones hacia Danzou con respecto a sus decisiones y a la vida de nuestro clan, ha hecho que fuera perdiendo prestigio y credibilidad ante el mismo Danzou y el rey. Por ello mi padre ha ido ganando renombre y reputación entre nuestros pares.
Lo que todos deseamos es que él pudiese llegar a ser el verdadero líder, es decir que no haya intermediarios entre los Uchiha y el rey, de esta manera nuestros reclamos y peticiones tienen que ser atendidas con mayor facilidad con la esperanza de que las cosas comenzarán a cambiar sin llegar a una matanza.
Queremos ser los dueños de nuestro propio destino, pero para ello se requiere tiempo y paciencia y eso es algo que Madara no esta dispuesto a sacrificar, entendemos su lucha, pero la guerra y el enfrentamiento con Konoha o el resto del país no es la solución, muchos Uchihas morirían sin contar los civiles que queden entre los bandos.
-Comprendo... –Expresó Hinata con agobio al parecer la vida de su valiente paladín era mas complicada de lo que pensaba.
-Combatí con Madara. –Prosiguió Sasuke. –Pero lamentablemente no le pude hacer ni un rasguño; en cambio él si logro dejarme una huella de nuestro enfrentamiento. –Mostrándoles su mano vendada.
-¡Sasuke! –Exclamó Hinata preocupada.
-Descuida solo es una cortadura leve. –Acariciando el rostro de la chica.
-¿Y que paso con los demás? ¿Cómo fue que Pain escapó? –Inquirió Tenten.
-Sabían de nuestro plan Tenten, y nos tendieron una emboscada, pero eso lo hablaremos por la mañana con el Hokage... –Poniéndose de pie.
-¿Lo sabían? –Pregunto Hinata.
-Si, me temo que tenemos más soplones de lo que esperábamos... –Colocando las manos en la cintura y haciendo la vista aun lado.
-Será mejor que vayan a dormir nosotros haremos guardia. –Exclamó Deidara.
-Si ya casi son las cinco de la mañana, no se preocupen y descansen. –Reitero Sasori. –Tu también Itachi te ves bastante mal. –Sonriendo burlonamente.
Ante el refunfuño de Itachi todos se retiraron a sus habitaciones, Tenten le hizo compañía a Hinata mientras que Itachi y Sasuke durmieron en las habitaciones de la planta superior.
Al día siguiente...
Un nuevo amanecer arribaba en Konoha, un domingo espectacular y maravillosamente cálido y apacible se dibujaba en el ambiente. A pesar de las duras situaciones vividas por las familias Hyuga y Uzumaki y por la frustrada operación de Kakashi, pareciese como si Konoha disfrutara de los albores de una renovada energía navideña que estaba más que próxima.
Hinata se desperezó con calma se levantó y se vistió. Tenten seguía profundamente dormida. Aún era temprano pero luego de aquella odisea con Pain no había podido pegar un ojo.
La chica recorrió el pasillo, se acerco a la sala esperando hallar a Deidara y Sasori, mas ninguno de los muchachos se encontraba en la misma.
Continuó su trayecto hasta la cocina, pero en vez de hallar a los dos muchachos se encontró con Sasuke, quien tomaba un espeso café.
-Buenos días Hinata... –Exclamo el chico mirándola con atención.
-Buenos días Sasuke ¿acaso no dormiste? –Viéndolo hacer caras de lo más desagradables mientras bebía aquel liquido.
-No pude... toda la situación vivida ayer me tiene inquieto, la verdad es que las cosas se nos fueron de las manos y parecen complicarse aún mas, esos sujetos pueden estar ocultos en cualquier sitio esperando para atacarnos sin miramientos.
-Lo entiendo Sasuke, pero no debes preocuparte antes de tiempo... ya veremos como se desarrolla todo. –Exclamó la chica sonriendo.
-¿Tu tampoco dormiste mucho verdad? Traes una cara... –Inquirió el pelinegro.
-¡Luzco mal! -Tratando de arreglarse el cabello.
-No todo lo contrarío te ves preciosa, pero con algunas ojeras. –Sonriéndole con entusiasmo.
-Me asustaste... –Echando a reír. -¿Y donde están los chicos?
-Revisando los coches, tendremos que ir a la oficina del Hokage en un rato. –Bebiendo otro sorbo de aquel espeso liquido.
-¿Sasuke-kun que bebes? –Arrebatándole la tasa de la mano.
-Café, lo preparó Itachi esta madrugada y decidí tomarlo...
-¡Sasuke esto es espantoso! –Tras beber aquel horripilante elixir.
-Bueno no puedo esperar algo mejor de Itachi... –Tratando de arrebatarle la taza a la ojiperla.
-¡No, no, no! No beberás esta cosa, te preparare un café bien hecho. –Deshaciéndose del liquido en la pileta de la cocina.
-Y ahí fue mi desayuno... –Dijo el pelinegro con agobio.
-Pero cielo, esto no es un desayuno, es veneno... –Colocando agua a calentar.
-Me gusta que me llames así... –Exclamó Sasuke sonriendo de oreja a oreja.
-¿Qué te llame como? –Dijo Hinata sin prestar la más mínima atención a sus palabras.
-Nada, olvídalo... –Apoyando los codos sobre la mesa y exhalando un extenso suspiro.
-A propósito no me dices nada... –Acercándose al chico quien la observó algo fascinado y dormido.
-¿Qué cosa? –Pregunto él.
-¿Cómo que cosa? Mírame no luzco distinta. –Dándose una vuelta para que el chico la viera.
-Pues no noto nada inusual... –Expreso sonriendo.
-¡Nada inusual! –Hinata lucía molesta dio media vuelta y continuo preparando el desayuno.
Sasuke, la observó con detenimiento, sabía a lo que la chica se refería. Ese día había cambiado su peinado, su largo y negro cabello, no se hallaba completamente suelto lo traía sujeto por una hebilla en forma de mariposa, solo en su parte superior armando una pequeña cola que dejaba caer los largos mechones con gracia y jubilo sobre el resto de su melena.
En el cuello de la muchacha se aferraba con gracia aquella bella pañoleta que él le había regalado como símbolo de su primer encuentro, y que hacía tiempo no se la veía puesta, es mas no recordaba que se la hubiera puesto.
Hinata preparó el café lo sirvió en una de sus tetaras y coloco unas cuantas galletas que cada tanto horneaba, en una pequeña bandeja; pero al querer darse vuelta para llevar las cosas a la mesa, sintió el cuerpo de Sasuke aferrarse al suyo y abrazarla con intensidad y calidez.
-¿Qué haces Sasuke? –Preguntó un poco acalorada.
-Te abrazo ¿No puedo? –Pregunto el chico comenzando a besar su cuello.
-No solo me abrazas... –Sintiendo sus labios y su lengua aferrarse a la parte baja del cuello.
-Te ves preciosa con ese peinado... y además la pañoleta te queda de maravilla, como echa por los dioses solo para ti. –Volviendo a su tarea.
-Y se supone que los elogios son para que te deje besarme... –Riendo feliz pues sus pequeños cambios habían sido notados.
-En parte si... –aferrándola con más fuerza y volviéndola a besar.
Hinata sintió aquel profundo fuego, que Sasuke despertaba, recorrer su cuerpo de punta a punta. Los labios del chico se deslizaban con gracia por su piel mientras se deleitaba con cada pequeño mordisquito en su cuello. Pudo sentir la mano derecha del joven deslizarse de su cintura hacia su pecho, presionándolo levemente e incrementando aquella increíble sensación en ella.
La chica se sintió por un momento desfallecer, entregada completamente a las caricias de su valiente paladín, un fuerte dolor en su cuello la hizo abrir sus ojos, los cuales había cerrado por un instante sumergiéndola en aquellas caricias.
-Sasuke... –Dijo Exhalando un largo suspiro, pues el chico la presiono mas contra la mesada de la cocina.
-Te amo Hinata... –Dijo él en su oído.
-Me dolió...
-Lo siento... no pude controlarme... –Dijo algo preocupado.
-Mientras no quede una marca... – Tratando de mirarse.
-Descuida, la pañoleta lo tapara. –Echando a reír.
-Ahora tendría que pensar si te doy de desayunar o no... –Haciendo puchero.
-¡Perdóname Hinata! No volverá a pasar. –Soltándola de golpe.
-No es que no me guste Sasuke... –Dándose vuelta.
-¿Y entonces? –Volviéndola a abrazar.
-Es solo que dijimos que esperaríamos recuerdas. –Lo que le evocó a la ojiperla el pasado.
-Si es verdad, descuida... –Soltándola nuevamente y apoderándose del desayuno.
Sasuke llevo la bandeja hasta la mesa y se sentó algo enojado, pues el tener que contenerse lo fastidiaba en sobre manera, y más por él echo de que todo aquello debía hacerlo para no herir a Naruto pero ¿Acaso pensó Naruto alguna vez en él, cuando besaba a Hinata después de que ambos rompieran? Seguramente no ¿Entonces por que debía hacerlo él?
-No te enojes Sasuke...
-Ya no importa Hinata, será mejor que desayunes en un rato nos vamos... –Levantándose de su silla dispuesto a salir de la habitación.
-¿No vas a desayunar? –Pregunto algo acongojada.
-No... gracias. –Retomando la salida de la cocina.
-¡Espera un momento Sasuke! –Dijo Hinata elevando un poco el tono de voz.
-¿Qué quieres? Tengo que preparar algunas cosas antes de salir. –Mirándola a los ojos.
-Creo que no me siento bien... –Sentándose en la silla con dificultad y apoyando la cabeza sobre la mesa.
-¡Hinata! –Sasuke corrió a su lado y se arrodillo. -¿Qué te ocurre Hinata? –Exclamó con preocupación acariciando su cabello.
-Desayuna conmigo. –Dijo la chica colgándose de su cuello mientras sonreía.
-Me asustaste Hinata... –Suspirando mientras la veía a los ojos.
-No quiero que te enojes conmigo... –acercando sus labios a los del joven.
-No estoy enojado... –Intentando besarla, mas la muchacha esquivaba sus insistentes besos.
-¡A no! ¿Seguro?
-No...
-¿Ni un poquito?
-Bueno un poquito. –Sujetando su cabello por la nuca y besándola con intensidad.
-¡Ya estamos con el canal para adultos desde temprano! –Dijo Itachi entrando en la cocina.
-Y yo que no traje palomitas, pero igual síganle... –Exclamó Deidara entre risas.
-Sin comentarios... –Sentencio Sasori.
-Que inoportunos... –Exclamó Sasuke molesto.
-A ti por que te gusta contar dinero delante de los pobres ¿verdad? –Itachi volvió a sonreír y Sasuke solo evito decir palabras y se sentó junto a Hinata.
-Buenos Días –Dijo Tenten frotándose un poco los ojos para desperezarse.
-Hasta que por fin despiertas Tenten... ¿Siempre duermes tanto? –Pregunto Itachi en tono burlón.
-Si, si me acuesto tan tarde... –Expresó entre bostezos.
-Siéntate Tenten vamos a desayunar... –Exclamó Hinata
-¡Ahh que bien! –Dijo con más alegría la castaña sentándose junto a Hinata, pues evito ubicarse junto a Deidara con quien tenía cierto resentimiento por su pasado desplante.
-El desayuno te pone de buen humor... –Exclamó Deidara mirándola con asombro.
-Pues si... son pocas las cosas que me ponen de humor. –Devorando una galletita.
-¿Y dime Tenten? ¿Piensas presentarte así con el Hokage? –Pregunto Itachi contemplándola con seriedad.
-¿Así como? –Mirándose un poco pues se levantó tan dormida que no se había dado cuenta que aún estaba en pijama.
-¡Creo que te ves bien Tenten! –Dijo Hinata sonriendo.
-Muy graciosa Hinata... –Haciendo un gesto burlón.
-¿No te da vergüenza presentarte así ante desconocidos? -Inquirió Itachi.
-¿Qué tiene de malo? –Estirándose un poco la camisa de su pijama, mientras se ponía de pie.
-Bueno de malo, para empezar que tu camisa es bastante escotada, no que me moleste pero... y el short que traes puesto es un poco corto ¿No te parece? –Mirando el ajustado pantalón que lucía la chica.
-¡No eres mi padre Itachi! ¡Lo último que me falta es que estés controlándome la manera de vestir! Aun que pensándolo bien, viejo eres... así que podrías ser mi padre –Tenten echo a reír y Sasuke también.
-Muy graciosa... yo solo te lo digo por tu bien, que van a pensar los muchachos... –Mirando a Sasori y a Deidara que se hallaban con la boca abierta.
-Pues no creo que vean nada que no hayan visto antes, además papa estoy vestida. –Dijo nuevamente en tono burlón.
-Si hijita, pero vas a hacer que Deidara sufra una hemorragia nasal... –Mirando a su amigo quien al parecer no reaccionaba; Sasori solo rió con el comentario.
-Bueno eso le servirá para darse cuenta de lo que se perdió. –Poniéndose de pie. –Mejor me cambio y vuelvo Hinata guárdame algo.
-¡Ouch! –Dijo Sasori. –Fue dura la indirecta.
-Seguro que fue indirecta Sasori. –Exclamó Itachi.
-¡No olvides llevar el pelo suelto Tenten a Neji le encanta ver ese look! –Exclamó Hinata con picardía, pues sentía que su amiga estaba tomando de alguna manera la revancha.
-Si, es verdad... Ya vengo... –Saliendo de la habitación.
-¿Quién es Neji? –Preguntó Deidara algo estupefacto.
-Es mi primo... –Exclamó la ojiperla.
-¡Cocodrilo que se duerme lo hacen cartera! –Dijo Sasuke con gracia.
-¡Esperen un momento! ¿Tenten está saliendo con ese Neji? –Poniéndose de pie de un salto.
-Pues están en eso. –Expresó Hinata entre risas.
-Pero yo pensé, que ella y yo... –Agachando la cabeza.
-Te lo dije Deidara. –Exclamó Itachi. -Y además estoy seguro de que Shikamaru anda tras ella.
-¿Qué Shikamaru también? ¡Maldición! –Dijo sentándose con brusquedad y comiendo una galleta tras otra con nerviosismo.
-No sé por que te enfadas ¿acaso tu y Konan no son algo mas? –Pregunto Hinata con curiosidad.
-Konan solo es una amiga... –Comiendo otra galleta con rabia.
-Sí una muy, muy, muy buena amiga. –Dijo Sasori entre risas.
-¡Ya cállate Sasori! –Sentenció el rubio con enfado.
-¡Ahh! El amor suele ser así de doloroso a veces. –Itachi hecho a reír y Hinata no podía esperar ni un segundo más para contarle toda aquella jugosa discusión a Tenten.
-Ya mejor terminemos de desayunar, el Hokage nos espera. –Acotó Sasuke.
Los cinco terminaron de desayunar, y Tenten de cambiarse, mientras los muchachos terminaban de alistarse Tenten termino su desayun. vio que la ojiperla reía de oreja a oreja y le hacía curiosas señas, pero como Itachi y los demás andaban merodeando por la cocina no pudo confesarle absolutamente nada de lo que había sido testigo.
Finalmente y luego de un buen rato partieron a la oficina del Hokage, Sasuke, Hinata y Tenten iban el coche del pelinegro. Sasori y Deidara también decidieron acompañarlos, pero fueron en el coche de Sasori y finalmente Itachi fue en su motocicleta, pero necesitaba recoger algunas cosas de su apartamento, así que le dijo a Sasuke que los alcanzaría en la oficina del Hokage.
Tras un largo trayecto llegaron por fin a la parte norte de Konoha, donde se hallaba el edificio de gobierno. El mismo era resguardado por una alta montaña, en donde las cabezas talladas en piedra de los anteriores gobernantes de Konoha, vislumbraban apaciblemente el horizonte.
El edificio de gobierno constaba de una gran cúpula central a la cual accedían por medio de una larga escalera que los conducía a la parte alta del mismo. En las plantas más bajas se hallaban las oficinas de secretaría y asuntos internos de Konoha, donde varios de los subordinados del Hokage trabajaban casi sin descanso.
Los dos coches, fueron estacionados a las puertas de aquel edificio. Sasuke cerró su coche con llave y observo con cuidado su reloj, sin duda se hallaban casi media hora retrasados, esto le causo bastante nerviosismo sobre todo por la reprimenda que recibiría de su padre quien no toleraba la impuntualidad.
-¿Dónde diantre esta Itachi? Se supone que vendría enseguida. –Mirando hacía todos lados.
-Será mejor que entren Sasuke, nosotros esperaremos a Itachi aquí. –Comento Deidara.
-Tiene razón Sasuke es mejor no hacer esperar al Hokage. –Dijo Tenten encaminándose a la entrada de aquel edificio.
-Si... –Tomando la mano de Hinata quien lo siguió en silencio.
Los tres se internaron dentro del edificio y subieron con prisa las largas escaleras hasta que llegaron a un extenso pasillo circunferencial, el cual recorrieron con algo de nerviosismo.
Luego de uno o dos minutos los tres pudieron diferenciar varias figuras apostadas a las puertas de las oficinas del Hokage.
Sasuke soltó de inmediato la mano de Hinata y la miró por unos instantes, tras lo cual la chica se percató a la perfección de lo que ocurría.
La familia Hyuga y la Familia Uzumaki por primera vez se hallaban reunidas bajo el mismo techo. Hinata pudo divisar a Naruto junto a Sakura, a su lado Shikamaru, Shino y Chouji, el otro guardaespaldas de Naruto. También se hallaba Ino y un hombre alto de cabellos blancos y largos atado en una cola, quien ahora la miraba con suma atención. Todo el grupo se hallaba junto a un enorme ventanal que daba frente a la oficina del Hokage, inundando de luz aquel pasillo.
Un poco mas adelante, su padre Hiashi la observó con cierto recelo, su hermana Hanabi lucía muy sorprendida y a su lado Kiba, quien había sido su prometido. El chico la miró con asombro y felicidad. Neji se hallaba junto a Sai y a Lee y al verla le sonreía con complacencia.
Otra figura se adelanto a ellos su blanco cabello, lucía algo más erizado esa mañana, al parecer no había pasado una buena noche, aun así el aspecto del joven hombre era impecable, a su lado una muchacha muy bonita de cabellos negros y corto la miraba perpleja.
-¡Bienvenidos! –Saludo Kakashi. –Los estábamos esperando al parecer se les hizo un poco tarde.
-Si les pido que nos disculpe por el retraso. –Dijo Sasuke.
-Íbamos a comenzar sin ustedes pero el Hokage fue determinante y quería verlos a todos, nos esta esperando. ¡Señorita Hinata! ¿Se encuentra usted bien? –Al notar los golpes y las curitas en su rostro.
-Si señor Hatake, me encuentro bien, gracias por preguntar.
-Oí lo de anoche en verdad lamento que tengan que padecer esto pero será mejor que entremos. –Haciendo un gesto con su mano señalando la entrada de aquella oficina.
Sasuke camino hacia delante, seguido de cerca por Hinata y Tenten. La ojiperla no pudo evitar encontrar sus ojos con los de Sakura y Naruto, quienes la observaban con mucha atención y algo de enojo.
Hinata intento restarle importancia pero al desviar su mirada se encontró con la de su padre, quien se veía algo triste y dolido. Su hermana Hanabi solo agacho la cabeza y siguió a Hiashi.
Kakashi golpeo la puerta de la oficina y al recibir una respuesta afirmativa entró, seguido de ambas familias y de los tres jóvenes.
Dentro de la habitación se hallaba el Hokage quien se paró con rapidez para recibirlos y dos hombres más. Todos penetraron en la habitación en el más absoluto silencio. Los Hyuga se ubicaron a la derecha del Hokage y los Uzumakis a la izquierda. Sasuke, Tenten y Hinata se quedaron parados en el medio de la habitación.
-Buenos días. –Exclamó la Hokage desde su lugar.
-Buenos días. –Exclamaron a coro los presentes.
-Permítanme presentarlos. –Observando a sus dos acompañantes. –Este es Danzou, el enviado del rey y quien comanda las fuerzas Uchiha en su nombre. –Señalando a un hombre de edad avanzada y de cabellos cortos, rostro vendado, traje oscuro y muy formal. –Y él es el actual líder del clan Uchiha, elegido por sus hombres para representarlos, creo que alguno de ustedes ya lo conocen su nombre es Fugaku Uchiha. –Señalando a otro hombre de mediana edad cabellos semí largos y negros vestido con casaca oscura, pantalones marrones y camisa blanca. –Esta es mi ayudante y asistente Shitzune, y él es el actual capitán de la policía de Konoha, Kakashi Hatake. –Señalando ahora al muchacho y a la chica quienes se ubicaban a su lado. –Pueden tomar asiento, si lo desean. –Mostrándoles varias sillas a sus espaldas.
-Nosotros preferimos permanecer de pie. –Expresó Jiraya con seriedad.
-Nosotros también permaneceremos parados. –Indico Hiashi.
-Bien como deseen. –Tomando asiento, Danzou y Fugaku permanecieron de pie al igual que Kakashi y Shitzune. -Ya sabrán por que los hemos citado aquí ¿verdad? –Preguntó la Hokage colocando ambas manos en su barbilla.
-Queremos esclarecer este tema lo antes posible. –Exclamó Naruto tomando la palabra. –Hemos hablado ayer mismo con Kakashi Hatake y él nos contó sobre sus investigaciones y sospechas. He estado de acuerdo en que se llevara a cabo un operativo, el cual al parecer no salió tan bien como se esperaba. -Colocando las manos en sus bolsillos.
-Lo que no comprendo es por que actuaron sin informarnos nada sobre este echo. –Dijo Hiashi con algo de enojo. –Somos las cabezas de los clanes y hemos estado completamente ignorantes de lo que acontecía.
-Eso fue mi culpa. –Kakashi se adelantó un poco y tomó ahora la palabra. –Como sabrán he tratado durante semanas contactarme con ambos. –Mirando a los dos hombres quienes se cruzaron de brazos. –Pero ante las negativas y renuencias a verme continué con mis investigaciones. En una de mis incursiones en busca de información me encontré con la señorita Hyuga, su hija señor Hiashi.
-Ella no es mi hija, mi primogénita murió hace diez meses. –Exclamó con enojo sin mirar a Hinata quien tan solo agachó la cabeza.
Entonces sí su hija esta muerta ¿Quién esta muchacha? –Interrumpió Danzou, observando a Hinata quien se encubrió un poco tras Sasuke.
-La señorita Hinata... –Prosiguió Kakashi. –Me contó lo ocurrido, el día del accidente y como aconteció él echo. Si bien mis investigaciones y las de la compañía Uzumaki arrojaron evidencias claras de que el coche del señor Uzumaki fue saboteado, no había indicios claros de que esta muchacha lo provocara intencionalmente. Además observé detenidamente la escena del accidente.
-¡Homicidio querrá decir! –Objeto Naruto, lo que pareció enfadar a Hiashi.
-Como dije, observé la escena del echo; y déjenme decirles que junto con la evidencia que he recolectado, todo parece concordar con el relato de la señorita. –Señalando a Hinata. –Si bien la jovencita fue el factor desencadenante del suceso, el coche del señor Uzumaki tenía serias averías que pudieron llevarlo a la muerte en cualquier otro momento.
Al parecer los frenos del coche estaban casi cortados, por lo que pude observar en el peritaje. Lo cual le permitió mantener cierto dominio del automóvil durante algún tiempo, pero otro mecanismo en el acelerador aumento indiscriminadamente la velocidad del coche, haciendo que el velocímetro se descontrolara.
Eso, sumado a los efectos de la lluvia y la falla en el freno, fueron las causas primordiales del fallecimiento del señor Yondaime Uzumaki.
-¿Y usted cree que alguien mas esta tras todo este atentado verdad? –Inquirió Jiraya.
-Así es... Hace unos meses mi gente pudo localizar a una fugitiva de la justicia su nombre es Guren. Ésta mujer es socia y amante de un hombre llamado Orochimaru, y por lo que los jóvenes herederos mencionaron el día de ayer tengo entendido que ambos. –Mirando a Hiashi y a Jiraya. –Lo conocen...
-Así es... Ese hombre era el socio de uno de los más grandes empresarios y el líder de Akatsuki, una empresa multinacional. Lo conocimos la vez que yo y Yondaime Uzumaki acudimos a esta empresa para conseguir apoyo financiero. –Acotó Hiashi.
-¿Ósea que ambos lo conocen? –Objeto Danzou cruzándose de brazos y poniendo cara de preocupación.
-Ese hombre ha sido buscado por años por mi predecesor y yo. Orochimaru es un criminal un fugitivo, un contrabandista, asesino y psicópata; y tiene solo un objetivo ¡Vengarse de Konoha y de su gobierno por haberlo expulsado de la ciudad y haber arruinado sus finanzas y familia! –Indicó la Hokage.
-Así es... –Siguió Kakashi. –Tengo entendido que durante su encuentro con Akatsuki y el señor Yondaime, usted sufrió un severo altercado ¿No es así? –Mirando a Hiashi.
-Si, fui severamente herido tras una golpiza.
-También en esa fecha la señora Kushina Namikaze, la esposa del señor Yondaime, desapareció misteriosamente del hotel donde se hospedaba.
-Si, mi madre nunca fue encontrada. –Indico Naruto.
-Pues bien esta es mi hipótesis y estoy más que seguro de que es certera. Orochimaru siempre busco la manera de destruir Konoha, como el clan Uchiha invariablemente, ha defendido a esta ciudad y a la nación del fuego, no le era tan sencillo accionar desde el interior de la misma.
Yo pienso que su unión a Akatsuki fue con la intención de buscar la manera de ingresar a Konoha sin ser descubierto; de esta forma contaba con los recursos, y posición encubierta, como para infiltrarse a la ciudad.
Lo relevante para él, fue la llegada del señor Hiashi Hyuga y el señor Yondaime Uzumaki a Akatsuki. Sabía que si él atacaba directamente la ciudad sería descubierto y posiblemente acorralado sin remedio por el clan Uchiha. Por ello implementó una mejor estrategia, una que le ha llevado tiempo y esfuerzo pero que en los últimos meses ha rendido sus frutos.
-Entonces usted insinúa... –Jiraya no término la frase y observó a Hiashi quien también lo miró.
-Me temo que si señor Jashou, creo que Orochimaru fue el responsable de la golpiza sufrida por Hiashi Hyuga y la desaparición de la señora Kushina Uzumaki.
Todo el grupo guardó silencio, muchas ideas les cerraban tanto a Hiashi como a Jiraya, pero había algo que aun no comprendían.
-¿Por qué ese sujeto intentaría una matanza entre dos empresarios que recién se adentraban al mundo de las finanzas? –Pregunto Fugaku quien conoció al fallecido Minato.
-Yo pienso que Orochimaru, tenía la certeza de que ambas familias lograría su cometido, es decir prosperar económicamente. El joven Uzumaki menciono ayer que tanto su padre como Hiashi Hyuga, disputaron tenazmente el derecho a obtener el apoyo de Akatsuki.
-Así es. –Indicó Jiraya.
-Pues déjeme decirle que este tipo es un estratega nato, creo que las actitudes de ambos contendientes en el pasado, le aseveraron de alguna manera su porvenir, y con ellos la esperanza de derrumbar Konoha.
Sabemos que esta ciudad se ha hecho fuerte gracias a los intercambios comerciales, y los intereses económicos. Si dos empresas influyentes se destruyeran, y fuesen quienes mueven los hilos socioeconómicos de la ciudad, las demás empresas pequeñas se verían desprotegidas y empobrecidas.
Los contactos y las garantías ofrecidas por las grandes empresas, nunca podrán ser brindadas por las más pequeñas; al perderse el fuerte económico de la ciudad, ésta se vería rápidamente desacreditada u abandonada.
Varias ciudades de derredor de Konoha, ansían el poderío y capital de nuestra ciudad, y que esta se destruyera, significaría un traslado de la capital a otro punto geográfico, favoreciendo posiblemente a cualquiera de ellas.
Lo que Orochimaru vio desde aquel momento, seguramente fue la puerta de admisión que tanto deseaba hacía su venganza. Es por ello que estoy más que seguro que los atentados pasados a ambas familias, eran el primer eslabón que desencadenaría la futura destrucción de la ciudad.
Con las sospechas sembradas en el corazón de ambos clanes, él prosiguió con sus tenaces jugarretas atentando contra las vidas y economías de las dos familias. Su objetivo era desencadenar tarde o temprano la reacción de alguno de ustedes, para desatar el principio del fin; la destrucción de ambos linajes y de toda Konoha.
-¡Maldito desgraciado! –Dijo Jiraya con ímpetu y enojo.
-Ese tipo ha jugado con nuestras vidas desde hace años. –Hiashi se mordió los labios con cierta furia.
-Su objetivo estuvo a punto de lograrse cuando los principales miembros de los clanes sucumbieron ante aquel accidente, creo que su objetivo era matar a Yondaime, pero la muerte de las dos principales miembros del clan Hyuga le vino como anillo al dedo.
-¿Usted que quiere decir? Que mi... – Hiashi guardo silencio por un momento y luego prosiguió. -Que esta muchacha. –Señalando a Hinata. –¡No tubo nada que ver con la muerte de mi esposa! –Derramando algunas lagrimas.
-Si, así lo creo señor Hiashi.
-¡Espere un momento señor Hatake! –Hinata se adelanto ahora y tomó la palabra ante la sorpresa de los presentes en especial la de Naruto, Jiraya, Hiashi y Hanabi. –No voy a desligar culpas en lo ocurrido. –Hinata se limpio algunas lágrimas que se habían fugado impunemente de sus ojos.
-Señorita Hinata... –Kakashi estaba algo estupefacto y Tsunade solo la miraba con atención.
-Comprendo la situación y entiendo a la perfección que el coche del señor Uzumaki estaba saboteado, pero lo cierto es que mi falta de juicio hizo que las cosas transcurrieran de esa manera. Sé que cuando algo debe suceder no importa lo que hagamos para detenerlo, ocurrirá de todas formas, pero no niego que en parte fui la causante de la muerte de mi madre y de Yondaime.
Se también que fue un accidente y una grave imprudencia y no busco disculpas por mis actos solo espero que alguna vez tanto mi padre y mi familia, como la familia Uzumaki, perdonen mi falta y mi poco juicio solo eso. Solo deseo con todo mi corazón que algún día puedan perdonarme por arrebatarles a dos seres tan queridos y amados, los cuales sé que les hacen mucha falta... y que en verdad hubiese deseado que la situación fuese al revés y fueran ellos dos quienes siguieran aun con vida, pero eso no lo puedo cambiar... –Hinata se giro sobre si misma hasta observar a su padre quien la contemplaba con dolor y congoja, y a Hanabi quien se había aferrado al brazo de su padre con fuerza tras las palabras pronunciadas por su hermana mayor.
-Hinata... –Pronuncio Hanabi en voz baja.
-Lamento haberte arrebatado a la persona que más amabas padre... perdón señor Hyuga. –Profirió aún agachada, haciendo una reverencia. –Y quiero que sepa, que yo la amaba con todo mi corazón y que cada día de mi vida, desde aquel accidente, la echo de menos.
La extraño tanto o más que usted señor Hyuga, por que era ella quien me socorría, quien aliviaba mis penas, quien me entendía y quien me amaba de corazón, aun que no fuese perfecta, aun que fuese su decepción y desdicha, aún así ella siempre me apoyo y creyó en mi.
A usted aún le queda Hanabi y ella tendrá siempre a su padre, eso nunca lo olvide, aún tiene a su hija y sé que lo hará sentir muy orgulloso.
A mí lo único que me queda son recuerdos solo eso, el recuerdo de la familia que alguna vez tuve y que siempre guardaré en mi corazón hasta el ultimo día de mi vida. –Hinata se levantó y pudo observar con toda claridad, la mirada algo perdida de su padre y los sollozos incontenibles de Hanabi. Luego se giro hacía Naruto a quien observó con tristeza antes de inclinarse. –También lamento haberte arrebatado a tu padre, lamento haberte mentido, lamento que hayas tenido la desdicha de conocerme y lamento todo el daño que pude haberte causado a ti y a tu familia y quiero que sepas que no todo fue falsedad... y que yo te... –Hinata se mordió los labios con fuerzas y guardo silencio, Naruto la observaba perplejo, al igual que Sasuke. –Yo cumpliré mi promesa...
La ojiperla alzó la vista, pero ya no tubo el valor para enfrentar la azulina mirada de Naruto. Se secó algunas lágrimas y volvió junto a Sasuke quien la observaba con nostalgia.
La chica solo lo miró a los ojos y sonrió tratando de disimular su melancolía, mas aquellas impúdicas y cristalinas gotas parecían emerger sin cesar de sus abatidos ojos.
Sasuke acerco su mano derecha y enjugó con sus dedos aquellas lágrimas resbaladizas, y también le sonrió.
Hinata sintió un calorcito inundar su alma, como si el sol veraniego se asomara apenas en el horizonte, descongelando su entumecido corazón; y el único responsable de aquella situación la abrazó ahora con fuerzas ante la mirada atenta de Sakura quien también había sido testigo de toda aquella escena, y de Naruto quien sintió un fuerte envión en todo su cuerpo pero fue detenido por la mano de Jiraya, la cual posó en su hombro izquierdo, evitando que el chico reaccionase impulsivamente.
-Creí que ese compromiso nunca se había llevado a cabo Fugaku. –Dijo Danzou mirando al padre de Sasuke, mientras éste observaba perplejo la reacción de su hijo menor con la muchacha. Lo conocía bien y sabía que Sasuke jamás se hubiese mostrado así con nadie y más en presencia de extraños, a menos que la muchacha le interesara y mucho.
-¿Compromiso? –Pregunto Naruto Confuso.
-Pues tenía entendido que nunca prosperó... –Expresó Fugaku mirando a Hiashi.
-¿A que se refieren padre? –Inquirió Hanabi.
-Antes de Kiba... quien iba a ser el prometido de tu hermana era un Uchiha...
-¡Un Uchiha! –Exclamó Sakura sobresaltada.
-¿Antes de nuestro compromiso? –Dijo Kiba mirando a la pareja.
-Si... su nombre era Sasuke Uchiha... él era quien se casaría con Hinata en un principio.
-Sasuke... y... Hinata... –Naruto lucía consternado ¿Hinata era la mujer con quien Sasuke se casaría? ¿Entonces cuanto hacía que se conocían?
-¡Ejem! –Dijo Kakashi captando nuevamente la atención de los presentes. –Creo que es mejor que retomemos el tema. Señorita Hinata, ya tiene mi opinión, pero creo que usted necesitaba pedir perdón... pero si alguien tiene que pedir disculpas y pagar por sus crímenes no es usted, es Orochimaru por haber causado todo este desastre en un principio, por que si Yondaime Uzumaki hubiese contado con un coche en condiciones quizás la historia hubiese sido completamente diferente.
-¿Y que piensan hacer ahora? –Preguntó Jiraya.
-No se si todos sean concientes de lo ocurrido esta madrugada, como dije hace un rato, los jóvenes de ambos clanes y yo decidimos tender una trampa a los secuaces de Orochimaru. Yo tenía mis sospechas de que dentro de ambas familias hubiese gente que ayudase a cumplir los objetivos a este delincuente y no me equivoque.
Tras ser reconocidos por los herederos pusimos en marcha un plan de acción. He estado siguiendo a Guren quien frecuentaba a tres sujetos en un bar llamado "Los ojos de la serpiente"
Esas personas estaban muy vinculadas a ambas familias y poseían la entera confianza de ambas empresas; una de ellas fue identificada como Anko, quien es la entrenadora del grupo de defensas especiales de la compañía Uzumaki, otro un hombre llamado Pain, el jefe de seguridad de la familia Hyuga y el ultimo uno de los principales miembros del clan Uchiha, Madara Uchiha.
Ayer en la madrugada, mientras intentábamos apresarlos para conseguir indicios y la ubicación de Orochimaru, varias personas penetraron en las mansiones Hyuga y Uzumaki, atentando contra la vida de ambos herederos. Y además la señorita Hinata también ha sido victima de un atentado contra su vida...
Naruto observo a Hinata con preocupación, había notado los golpes en su rostro pero no había querido ni imaginar esa situación.
-Hemos notado. –Prosiguió Kakashi. –Que en los múltiples atentados solo han atacado a los herederos más jóvenes, es decir en cada caso, las victimas fueron el Joven Uzumaki y las dos señoritas Hyuga.
-¿Y que hay con eso? –Pregunto Hiashi.
-Que sus objetivos son claros, van tras las futuras cabezas de los clanes; y lo peor de todo es que los tres sujetos han escapado. Si bien aún tenemos a Guren, no hemos conseguido que diga una sola palabra, por ende Orochimaru aun tiene la ventaja en este peligroso juego. Sin mencionar que no sabemos cuantas personas más se hallan infiltradas dentro de las empresas o incluso fuera de ellas.
-¿Qué quiere decir? –Pregunto Naruto.
-¡Qué alguien mas saboteo nuestro plan! Hay otras personas vendidas a este sujeto es por eso que nos esperaban ayer tendiéndonos una emboscada con dobles falsos mientras atacaban todos los objetivos a la vez.
-¿Y que hará la policía? –Pregunto Hiashi.
-No podemos hacer mucho más señor Hyuga... –Exclamó el Hokage poniéndose en pie y cortando el largo silencio que hasta entonces había guardado. –Lo único que les ofrezco es la posibilidad de esconder a sus herederos fuera de Konoha, con la finalidad de que Orochimaru no acabe con sus vidas.
-¡Huir! –Increpo Naruto.
-Me temo que si joven Uzumaki, al menos hasta que podamos dar con el paradero de Orochimaru. –Reitero Tsunade
-¿Y si nunca lo encuentran? –Pregunto Hanabi.
-Pierda cuidado señorita Hyuga daremos con ese sujeto, pero mientras tanto deben ocultarse en un lugar seguro, al cual solamente yo tengo acceso a su ubicación. –Explico Kakashi.
-¿Y como sabemos que usted es de fiar? –Inquirió Hiashi.
-¿Es verdad por lo poco que sabemos no podemos confiar en nadie mas? –Jiraya se cruzo de brazos.
-Pues pueden tomar ese riesgo o intentar proteger a sus herederos por ustedes mismos, pero de algo estoy seguro, si han llegado tan lejos esta madrugada, incluso penetrando la reforzada seguridad de ambas familias para asesinarlos no les será tan difícil volverlo a intentar. Mi esperanza es que con la huida de los jóvenes ganemos algo de tiempo, necesitamos que Guren hable y estoy dispuesto a implementar el método que sea necesario para conseguir la ubicación de Orochimaru.
No puedo estar tranquilo y seguir las pistas de ese sujeto si debo hacerme cargo de la seguridad de los herederos, les pido que comprendan mi posición y acepto cualquier ayuda que ambas familias me ofrezcan para aclarar este echo. –Dijo Kakashi acercándose un poco más al grupo.
-Debido a la inmiscusion de Madara, el clan Uchiha no podrá socorrerlos esta vez. –Sentencio Fugaku. -Nuestro clan se halla bajo una seria investigación y no sabemos cuantas personas mas están aliadas a Madara u a Orochimaru.
-Es preciso que se resuelvan los problemas internos del clan, antes de poder intervenir en este conflicto. -Acotó Danzou.
-Bien estamos solos... –Jiraya exhalo un extenso suspiro.
-Si me permiten decirles algo mas... –Interrumpió Hinata a lo cual todos la observaron con detenimiento. –Creo que el señor Hatake tiene razón, y me fió completamente de él. Hace mucho que el capitán Hatake sabía que yo seguía con vida y si él en verdad hubiese querido asesinarme lo habría echo hace mucho...
-Pero esa no es razón suficiente para que confiemos en él, señorita... –Expresó Jiraya.
-Lamento decirles que debemos actuar de inmediato. –Sentenció el Hokage. –Preparamos un avión exclusivamente dispuesto para esta situación, pero ustedes decidirán si quieren o no tomar el riesgo.
-Así es, usaremos señuelos. Mi idea es que aborden diferentes aviones con distintos destinos.
-Pero hacerlo así sería más que peligroso; nos localizarían con facilidad. –Indicó Neji.
-Lo que haremos es hacerle saber a Orochimaru sus posibles ubicaciones; de esa manera él intentará llegar hasta cada uno de ustedes, eso nos permitirá localizarlo cuando se ponga en movimiento. Debe sonar a una actitud desesperada por parte de las familias y de Konoha para protegerlos.
-¡Eso es demasiado peligroso no estoy dispuesto a permitir que la vida de mi hija corra peligro! –Expresó con enojo Hiashi.
-Descuide el grupo será llevado a un lugar especifico, como dije, solo yo sabré su ubicación exacta y cuando ellos lleguen a destino, se los haré saber solo a usted, señor Jiraya y a usted señor Hiashi, a nadie más.
-Pues esta vez no seré yo quien decida... –Exclamó Jiraya mirando a Naruto, quien agachó un poco la cabeza mientras ponía sus manos en los bolsillos.
-¡Iré! Pero con la condición de que Sakura Haruno venga conmigo... –Causando cierta sorpresa en los presentes, mientras la tomaba de la mano.
Hinata los miraba atenta. Sakura inclino un poco la cabeza, pero luego volvió a contemplar fijamente a Hinata y a Sasuke, quien se hallaba a sus espaldas. La ojiperla sabía de alguna manera que la pelirosa no estaría por mucho tiempo sola y que significaba muchísimo para Naruto; por otra parte él jamás permitiría que algo malo le sucediera.
-Esto es solo para las familias... –Indicó Danzou.
-Pues no la dejare aquí, esos sujetos serían capaces de cualquier cosa con tal de hacerme daño, no permitiré que corra ningún riesgo.
-No habrá problemas mientras la familia Uzumaki se haga cargo de la muchacha. –Dijo Fugaku.
-Si, yo correré con todos los gastos que hagan falta, por eso no debe preocuparse. –Sentenció Naruto entrecerrando los ojos.
-Si es así me gustaría acompañar a Hanabi, señor Hiashi. –Exclamó Kiba con rapidez.
-¿De verdad Kiba? –Dijo la chica mirándolo con ternura.
-Por supuesto, jamás te dejaría sola. –Acariciándole el rostro.
-Bien, tu también irás Neji... Sai y Lee te acompañarán solo por sí acaso... –Mirando a su sobrino.
-¡Así lo haré tío Hiashi! –Haciendo una reverencia.
-Shikamaru, Shino y Chouji irán con ustedes. –Sentenció Jiraya, quien no se iba a quedar atrás en aquella demostración de poderío.
-¿Esta seguro Jiraya-sama? Podría serle de mucha utilidad. –Objeto Shikamaru.
-Por eso te pido que cuides a Naruto, Shikamaru. Eres el único hombre a quien puedo confiarle esa misión. –Indico Jiraya ante lo cual el chico solo hizo un gesto afirmativo con su cabeza.
-¡Sasuke! –Exclamó Fugaku.
-Si señor... –Sasuke se acerco un poco mas al frente e hizo una respetuosa reverencia.
-Tú y tu hermano Itachi, acompañarán a ambas familias.
-¿Qué pasará con Madara?
-Nosotros nos ocuparemos de Madara es nuestro deber para con Konoha. –Explico Danzou.
-Haré lo que ustedes decidan. –Algo cabizbajo al parecer su revancha debía esperar.
-¡Muy bien todos en marcha! –Exclamó con prisa el Hokage.
Todos se encaminaron hacía la puerta, la cual se abrió sin prisa tras los agobiados pasos de los presentes. Sin duda ser desterrados de su tierra, era indignante y avasallador, pero si Kakashi tenía razón, era necesario huir, pues como detener a un sujeto que se movía con tanto sigilo desde las sombras.
-¡Un momento! ¿Qué hay de Hinata? –Inquirió Sasuke aún en su lugar.
-Como dije, esto solo es para las familias, y está muchacha no pertenece ni al clan Uzumaki ni al clan Hyuga, esta muerta para Konoha y para el mundo. –Señaló Danzou.
-¿Pero ella sigue siendo una Hyuga? –Sasuke observó algo anonadado a los presentes.
-Si el señor Hiashi decide aceptarla como su familia, entonces podemos ponerla bajo protección nuevamente como Hinata Hyuga de manera rápida y efectiva, pero de lo contrario... –Fugaku observó con seriedad a su hijo menor.
-¿Acaso no pueden protegerla? –Sasuke no podía entender lo que escuchaba.
-Pondremos policías apostados en su vivienda; pero la señorita Hinata no puede abandonar Konoha. Ella no tiene por ahora identidad e iniciar una revisión de su expediente y devolverla a la vida no es algo fácil ni rápido de hacer. –Exclamó Kakashi.
-¿Ó sea que no la protegerán por que técnicamente no existe? –Reclamo Tenten furiosa.
-Entienda jovencita ningún país extranjero acepta a un indocumentado. –Expreso Danzou.
-¿Y no puede salir como Hinata Yugi? –Pregunto Sasuke.
-Hinata Yugi no tiene papeles validos para salir del país, y reorganizar sus papeles sería la misma historia que con el apellido Hyuga. –dijo Kakashi. –La única forma es firmando una autorización por parte de los Hyugas haciéndose cargo de ella o del clan contrario como una tenencia provisional, siendo quienes son, no tendrían ningún problema en adoptarla.
Naruto se detuvo al instante mirando la situación, y no solo él, Sakura, Jiraya y los muchachos observaban impávidos en sus lugares.
-¡Señor Hyuga! –Expreso Sasuke tratando de captar la atención de Hiashi pero éste ni siquiera volteo a verlo. Hanabi solo pudo observar el triste rostro de su hermana, más no intervino para nada en la decisión de su padre.
-¡Tío Hiashi! Podríamos llevar a Hinata, usted es conciente de que Pain es un psicópata, no puede quedarse sola.
-Vamonos... –Pronuncio con severidad saliendo de la habitación.
Hinata lo observó con tristeza, no importaba cuanto ella se disculpara, su padre no la perdonaría fácilmente al igual que Naruto.
-¡Descuida Sasuke! Cerrare las puertas de la casa y tratare de no salir ya verás que no me pasará nada hasta que tu regreses. –Sonriéndole con timidez.
-¡Estas loca Hinata! Ni siquiera yo he Itachi juntos pudimos con esa gente ¿Y si vienen mas? ¿Si intenta hacerte daño otra vez? –Tenten seguía muy enojada.
-Padre por favor... –Suplico Sasuke más Fugaku solo agachó un poco su mirada. –¡Espera Naruto! –Dirigiéndose ahora al muchacho quien solo apartó la mirada, mientras Sakura, lo asió con fuerza de la mano. -¡Ayuda a Hinata! Si se queda aquí ese tipo la matará comprendes eso.
-¿Qué descaro Sasuke? ¿Acaso pretendes que Naruto ayude a esa muchacha? Y más sabiendo quien es y de lo que ha sido capaz... –Indicó Jiraya.
La ojiperla lo observó detenidamente; el chico se mordió un poco los labios mientras fruncía el seño. Sakura permanecía estática a su lado aferrada de su mano derecha, entendía lo que Sasuke decía pero por otro lado sentía ira y desprecio; esta mujer le había arrebatado todo lo que más quería y deseaba.
Naruto estaba muy dolido aún y no le era fácil pensar con claridad con toda esa situación ¿Qué haría Jiraya si él decidiera protegerla? Él era un Uzumaki ¿por qué resguardarla cuando ni su propia familia se hacía cargo de ella?
-¡Vamos Naruto, Sakura! –Exclamó Jiraya adelantándose a la puerta.
Sakura lo asió del brazo y se dispuso a seguir a Jiraya, noto cierta resistencia en el chico, pero este finalmente la siguió, saliendo de la habitación.
-¡Naruto! –Exclamó Tenten con ira persiguiéndolo hasta afuera.
-Señor Hatake, tiene que haber alguna posibilidad, de que Hinata nos acompañe, ella también ha estado en un serio peligro y no puede quedarse sola.
-Joven Uchiha... lo lamento, pero no soy yo quien dispone las reglas. Las leyes de Konoha han sido establecidas de esa manera, esta chica no tiene identidad. A Hinata Yugi no se le puede corroborar su existencia y Hinata Hyuga esta muerta, no puede dejar Konoha no por vías legales me comprende.
-¡Rayos! –Exclamó Sasuke ofuscado.
-Pero si puede hacerlo como una Uchiha. –Exclamó una voz masculina apostada en la puerta.
-¿Una Uchiha? –Inquirió Fugaku mirando seriamente a su hijo Itachi quien se acercaba al grupo.
Itachi se aproximo a Sasuke y le entrego algo mientras cruzaba a su lado sin que los presentes se percataran. Luego saco unos documentos de su bolsillo y los entregó al Hokage.
-Estas son las libretas de casamiento de Sasuke y la señorita Hinata. Intentaremos usar los documentos de Hinata Yugi junto con su libreta de casamiento.
-¿Casamiento? –Exclamó Fugaku confuso y sorprendido.
-Si padre se casarón en secreto hace unos meses, aquí están ambas firmas y los certificados del hospital aseverando su identidad.
-Muy astuto... –Rió Kakashi.
-Con esto no es necesario perder tiempo en tantos papeleos y demás. Sasuke solo tiene que firmar la autorización permitiéndole salir del país ¡Cómo su esposo nadie le negará la entrada!
-¿Dónde firmo? –Inquirió el pelinegro acercándose a la mesa del Hokage.
-Aquí hermanito... –Colocando un escrito echo a maquina, donde el chico se hacía cargo de Hinata Yugi, como su esposa y concubina.
-Bien... –Tomando la lapicera que Itachi le ofrecía con su mano izquierda la cual lucía un pequeño anillo en su dedo anular.
-Bueno con este certificado mas los documentos de Hinata Yugi, los cuales me tomé la libertad de arreglar, y las libretas de casamiento, cualquier posible duda con respecto a la identidad de la chica será invalidada.
-Supongo que no hay ninguna objeción... –Exclamo Tsunade.
-¡Perfecto! Podemos irnos entonces... –Sonriéndole a Sasuke y a la ojiperla quien seguía un tanto confusa.
La muchacha observó en su mano, el dorado anillo, que brillaba con intensidad en su dedo. Jamás creyó que se casaría tan rápido en su vida y menos de la manera menos romántica posible, pero era necesario para salvaguardar su vida.
La familia Hyuga y Uzumaki se apostaron a las puertas de dos elevadores cercanos a la oficina de Lady Tsunade hasta donde habían sido guiados por Shitzune.
-¡Espera un momento Naruto! –Tenten lo siguió enfurecida hasta las puertas del elevador.
-Que vergüenza Tenten y pensar que tuvimos muchas esperanzas en ti. –Dijo Jiraya con agobio eludiendo su mirada.
-Puede ser señor Jiraya, pero al menos yo tengo códigos, y estoy dispuesta a proteger a las personas que quiero con mi vida si es necesario ¡pero lo que has hecho tu Naruto no tiene perdón! –Elevando el tono de voz y haciendo que Hiashi y los demás Hyugas la observaran.
-Ya basta Tenten, no tengo por que proteger a Hinata, en todo caso les corresponde a ellos. –Mirando a los Hyugas.
-¡Sabes como es la situación Naruto! Pensé que aún te importaba...
-¡Basta no deberías obligarlo a hacer algo que no quiere! –Exclamó la pelirosa con enojo e indignación.
-Tú eres la menos indicada para opinar al respecto... –Exclamó Tenten con furia.
-Cálmate Tenten. –Indicó Shikamaru acercándose a la muchacha.
-¿Cómo quieres que me calme Shikamaru? –Mirándolo a los ojos. -¿Acaso no tienes sentimientos Naruto?
-Señorita cálmese por favor... –Le indicó Shitzune.
Shikamaru la tomó del brazo y la apartó del grupo ante la mirada atenta de Neji y Deidara quien había subido junto a Itachi y Sasori.
-Déjame shikamaru, no necesito que me trates como niña. –Exclamó molesta tratando de zafarse, ante lo cual el muchacho la abrazo con más fuerza.
-¡Tenten escúchame! –Hablando en voz baja. –Hablaré con Naruto, pero debes tranquilizarte y no armar este tipo de escándalos. Sabes que las cosas se pondrían más difíciles si Hiashi Hyuga se entera que Hinata y Naruto estuvieron relacionados.
-Si es verdad... –Tranquilizándose un poco. –Pero ese tipo... ayer... Shikamaru si Hinata se queda sola ese tipo le hará daño y otras cosas peores, por eso me pongo así.
-Entonces lo mejor es que guardes la calma sabes como es de testarudo Naruto pero en el fondo ama a Hinata y no dejará que nada le pase.
-Eso espero...
-Vaya parece que Shikamaru y Tenten son muy cercanos ¿verdad? –Pregunto Jiraya.
-No sabía que el jefe y Tenten... –Chouji se quedo con la boca abierta mientras observaba a ese par.
-Era más que obvio, desde que Tenten se fue Shikamaru ha estado algo melancólico aun que sabe ocultarlo bien. -Acoto Shino
-¡Ummp! –Dijo Jiraya sonriendo levemente mientras los observaba al igual que el resto.
-Así que Itachi tenía razón. –Sentencio Sasori con tono burlón, mirando al rubio quien había fruncido el seño.
-¡Rayos! Pero esto no se quedará así... –Dijo el rubio mordiéndose los labios.
-Creo que tienes competencia Neji-sama... –Exclamó Lee sonriendo.
-¿Así que esa es la chica? –Dijo Hanabi aproximándose a su primo para hablarle bajito.
-Supongo que ya tiene compromiso. –Expreso Neji con agobio.
-¿De que hablan Neji? –Preguntó Hiashi.
-De nada tío, de nada... –Con tristeza, a pesar de que la chica le había resultado muy atractiva y de que se sentía atraído por ella, era un caballero y no interferiría en otra relación.
Naruto permanecía pensativo. Sakura le acaricio el rostro con suavidad, lo que hizo que el chico la mirara a los ojos.
-Sakura...
-Debes hacer lo que creas correcto Naruto. –Acurrucándose entre sus brazos.
-Tenten tiene razón, no puedo actuar como un ser despiadado y sin corazón... –Profirió en voz baja.
-Naruto... –Besándolo en los labios con suavidad lo que no pasó desapercibido para Tenten.
-¡Jiraya! –Dijo captando la atención de su maestro y tutor.
-¿Qué ocurre Naruto? –Inquirió con sorpresa.
-Yo...
-Bien podemos irnos, dejaré que los acompañen solo hasta cierta parte del trayecto. –Mirando a Hiashi y a Jiraya.
-¿Qué hay de estos muchachos? –Pregunto Hiashi al notar la presencia de Itachi, Sasori y Deidara.
-Éste chico pertenece al clan Uchiha. –Señalando a Itachi. –Y ellos dos... bueno basta decir que son dos de mis mejores agentes, así que pueden contar con su valiosa ayuda.
-¿Agentes? –Inquirió Sakura.
-Es largo de explicar... –Comento Sasori cruzándose de brazos.
-Shitzune ¿Tienes lo que te pedí? –Observando a la muchacha quien ya había llamado a ambos elevadores.
–Sí señor... –Entregándole un paquete.
-Me tomé la molestia de organizar esto por ustedes. –Entregándole a cada uno un documento.
-¿Qué es esto? –Dijo Hanabi mirando aquel estuche de color rojo.
-Allí tienen los pasaportes para poder viajar, el clan Uchiha les explicara el resto mas tarde.
Kakashi se aproximo a Tenten y a Shikamaru y les entrego a cada uno de aquellos documentos.
-No entiendo ¿Cómo sabía nuestros nombres y lo que sucedería? –Preguntó Tenten.
-No soy una persona que actúa sin pensar señorita Tenten. Además cada uno me entrego sus nombres al ingresar al recinto mientras los esperábamos. En cuanto a su nombre y apellido, me los proporciono el joven Itachi Uchiha.
-¡ITACHI! –Mirándolo anonadada.
-De nada hijita... –Exclamó éste con cinismo cerca de los ascensores.
-¿Y que hay con Hinata? –Mirando el sonriente rostro de Kakashi.
-Capitán Hatake. –Interrumpió Naruto, aproximándose a ellos.
-Sí... –Mirando al muchacho con seriedad.
-Yo... me haré cargo de... Hinata... –Profirió con vacilación.
-¡Naruto! –Tenten lo observaba anonadada después de todo el chico si tenía corazón.
-No será necesario. –Indico Kakashi.
-¡No! –Preguntaron Tenten y Naruto al unísono.
-No ella saldrá con autorización de su esposo. –Sonriendo con picardía pues al parecer, entre los tres jóvenes se cocinaba una situación bastante peculiar.
-¡SU ESPOSO! –grito la castaña como desaforada.
-¿Qué... quiere decir? –Replico el rubio con dificultad.
Naruto sintió una fuerte punzada en el corazón ¿acaso Hinata estaba casada? ¿Pero como? ¿Cuándo fue que se casó? Y lo más importante ¿Con quien? Aún que cierta percepción dentro de su alma le revelaba aquella dolorosa verdad sin demasiado análisis o deliberación.
Muchísimas gracias a todos los que me han dejado sus comentarios especialmente a:
*hinata-sama198
* 00kronos
* natsumi hhr nh
* Shinobu-Hyuga: jajajaj Bueno Hinata tiene un largo recorrido amoroso jajaja pero bueno hay heridas que cuestan cerrar. =) Gracias por postear un comentario.
* NaruhinaXD:
* Naatitha: Quédate tranquila que a mi tampoco me cae bien Sakura jajajaj Gracias por seguir leyendo y postear un comentario.
* dannynamikaze:
* Kyoko Nakamura: Solo te diré una cosa "Pronto el traidor se descubrirá" jajajajaj
Cutie Sora: Así soy yo jajaj como flash ^^ lo que pasa es que la novela ya esta lista es distinto que uno vaya ocupando su tiempo para ir escribiéndolo eso lleva mucho más jejeje. Gracias por postear un comentario.
"Muchas gracias chicos por tomarse el tiempo de comentar eso me alienta a seguir escribiendo como siempre digo por que al menos se que a alguien le llega este fanfic"
¡Es ahora cuando recibo los tomatazossssssssss!
