Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
- ¿Quién...? ¡Ah, eres tú! - Dije dando un respingo al sentir que me tocaban el codo - Me asustaste. No te oí acercarte.
Ino comprendió que tenía que ser más cuidadosa, aparecer como un fantasma por los pasillos era la causa de muchos infartos.
- Lo siento - Se disculpó mientras andábamos una junto a la otra por el pasillo.
- No pasa nada - Le dije con un valiente intento de parecer despreocupada, aunque mis ojos estaban muy abiertos y más bien fijos al frente - ¿Y qué estás haciendo hoy aquí?, Hinata y yo pasamos por la habitación esta mañana, pero no estabas. Y no te vi en clases de Química II.
- Tuve que acompañar a mi padre por unos asuntos...
- Oh, creímos que te habías enfermado - Dije un poco alarmada, pero era una buena noticia que ella estuviera bien.
- Te ves... cansada - Me dijo evaluativa.
- No dormí bien, tuve pesadillas - Le dije entre risas.
Una pareja de alumnos de último año que pasaba se me quedo mirando fijamente.
Mire a Ino poniendo los ojos en blanco mientras esta me tomaba del brazo y me llevaba a un pasillo lateral, marchando a un hueco de escaleras que estaba vacío. Me recosté contra la pared con un gemido de alivio.
- Supongo que tengo que explicarte un par de cosas - Le dije.
Afloraba una sonrisa en los labios de Ino. Ino era diferente a Tenten y a Hinata, Hinata siempre decía exactamente lo que pensaba, incluso aunque contradijera por completo lo que acababa de decir un instante antes; pero todo lo que decía surgía del corazón, y casi nunca se equivocaba. Tenten no era de muchas palabras, pero siempre parecía experimentar los mismos sentimientos que uno, y comprender las situaciones aunque no se le explicaran. E Ino... Ino casi nunca pedía lo que necesitaba saber, siempre demostrándolo con sus actitudes esquivas y sus miradas furtivas cuando algo le molestaban, como el silencio y los secretos. Hoy se acercó a mí con la intención de saberlo todo... todo de todo.
- Así es, hay cosas que me he tenido que enterar por otras personas - Dijo poniendo mala cara.
- Lo siento, es solo que... - La tome del brazo volviendo a los pasillos para ir a clases - Te lo diré todo, ¿está bien?, pero no ahora.
- Esta bien, está bien... pero si no lo haces... - se giró para a verme.
- Lo hare, si no es posible hoy después de clases... te llamare y responderé cualquier tipo de preguntas.
Ino se mostró más relajada y añadió...
- Vaya, es el último timbre. Sera mejor que vayamos a clase de Trigonometría antes que el sensei nos ponga sanciones.
Y tenía razón. El sensei estaba ante la pizarra cuando entramos, pero nos hizo ingresar sin problemas y me senté junto a Ino... ya que Sasuke no compartía la misma asignatura.
Una clase aburrida, para un día aburrido... al menos hasta que hoy salga con él, con Sasuke.
La clase transcurrió lentamente... cada segundo era un minuto, cada minuto era... ¡Maldición! ya toco la campana. Me puse de pie a toda prisa e Ino me miro entrecerrando los ojos con una expresión virtuosa, Solo quiere ver a Sasuke.
Mientras salía solo desee que fuera cierto, que nos topáramos en clases, pero no fue así... Clases de Arte, junto a Hinata.
Maravilloso, pensé. Normalmente no me entusiasmaba tanto la idea de salir por fin de clases, aunque para cualquiera era lo más normal del mundo.
- Ahí esta Sasuke - Me dijo Hinata cuando salíamos del edificio.
- Debe de estar esperándome - Le dije un poco avergonzada y ella sonrió ampliamente.
- Adiós Sakura-san, que disfrutes tu fin de semana - Y se alejó en busca de Neji.
Camine por entre la multitud de estudiantes mientras él me miraba fijamente y sonreía.
Al llegar a él y subir al Audi R8 me puse rápidamente el cinturón de seguridad.
- Te llevare a tu casa para que te cambies de ropa, luego volveré por ti - Me dijo con una sonrisa de medio lado.
- Por supuesto - Le dije entusiasmada.
Llegamos y baje a toda prisa indicándole que no se tardara tanto, el solo asintió y luego desapareció en la calle.
Subí a toda prisa a mi habitación, unos jeans y un top era perfecto, zapatillas... también.
Me puse un jeans oscuro y un top blanco que a contra luz daba tonalidades de arcoíris, al ver mi reflejo en el gran espejo de mi habitación me percate que de cierto modo mi cabello había crecido bastante, me llegaba hasta más abajo de los hombros Asombroso
Baje para prepararle la cena a Asashi, le deje una nota que decía:
Papá:
Fui a los Go Cars con Sasuke (no te alarmes, no es peligroso. Cuentan con bastante seguridad y reembolso en caso de daños jajajaja, broma)
Regresare temprano, te he dejado la cena preparada.
Sakura ^^
Me recosté en el sofá buscando alguna programación interesante, nada. Mire la hora un par de veces aunque solo pasaba uno, dos, tres minutos. Para mí fue eterna la espera.
Hasta que se escuchó que tocaban la bocina, ¡Sasuke!, Tome una chaqueta del mismo color de mis jeans.
- ¡Sasuke! - Grite mientras salía y él me abrió la puerta sonriendo.
- Iremos primero a los Go Cars - Dijo alegre.
- Claro - Le dije emocionada, y al llegar a la pista descendí de un salto. Él pareció complacido por mi entusiasmo.
- Espera, se te olvida algo, ¿no?
Entonces me sobresalté, ¿que faltaba? Me quede confundida y él se acercó a mí.
- ¿Qué cosa?
- Eres tan despistada - Dijo con una sonrisa y me besó en la mejilla oprimiendo sus labios fríos en mi piel.
Alcé la mirada y lo besé en los labios, posé mis brazos en torno a su cuello y me acerqué a él, sorprendido me tomó con delicadeza de la cintura y me acarició el cabello, nos separamos cuando nuestra respiración comenzó a fallar.
- ¡Wow! Que se te olvide más seguido - Puso una cara alarmada - ¿Qué?, no... Lo siento. Soy un irrespetuoso - Dijo sin contenerse y solté una risita nerviosa, era incorregible; entramos a la pista y después de que Sasuke se acercó a pagar un joven nos entregó unos autos, uno color rosa y otro color azul. Muy apropiado.
Sasuke me abrochó el cinturón de seguridad con timidez y una mueca de disculpa por la ansiedad. Sólo le sonreí.
- Te lo advierto - Dijo Sasuke - soy el campeón.
- Ya lo veremos - Le respondí en defensa y se nubló su rostro, me asusté. El bajó de nuevo del Co Car y se situó a mi lado.
- ¡Soy un Idiota!, ¿Sabes correr esta cosa? - Dijo con los nervios de punta.
- Si, mi madre y yo hacíamos esto cuando estábamos en busca de nuevos pasatiempos - Dije alterada por su reacción.
- Ah, en ese caso... ¿estás segura? - Dijo aun con dudas.
- ¡Si Sasuke! - dije poniendo los ojos en blanco. Él me miro desconfiado, luego observo el cinturón de seguridad.
- No vayas tan deprisa - Dijo con burla.
- ¿Y dejar que me ganes?
Me sonrió divertido y subió de nuevo al Go Car.
Era tan sencillo conducir este mini auto... de repente sentí la adrenalina correr por mis venas mientras estábamos situados en la línea blanca de salida. Me puse el casco rosa y pensé en lo ridícula que debía parecer.
- Te ves encantadora - Dijo con voz seductora y conteniendo una risa bajo ese casco, supuse que se estaba burlando de mí.
- ¡No te burles! - Dije señalándolo con el dedo.
- Lo digo enserio - Dijo bajando el protector de plástico negro del casco para que lo viera a los ojos.
Se veía como uno de esos tipos que salen en las películas de carrera, el ganador, el #1. El actor principal que se queda con la chica excepcional, con la chica atrevida que desafía a todos, con la que tiene una súper deportiva y pertenece a su mundo, o quizás se queda con la tímida, la chica corriente.
- ¿En qué piensas? - Pregunto curioso.
- ¿Eh?, en nada - Supuse que debí estar como una boba observándolo sin decir nada.
El Joven de los Go Cars hizo la señal con el banderín de "Se inicia la carrera", pise a fondo el acelerador.
- ¿Eso es todo lo que tienes? - Dije petulante en un gritito que escuchó a la perfección desde atrás.
Él no dijo nada, pero lo mire con una sonrisa radiante por el retrovisor, estaba acelerando más para acercarse a mí. Venía la curva, desaceleré para dar la vuelta adecuadamente pero bajé demasiado la velocidad y él me rebasó a la primera; lo escuché reírse de mi lenta reacción. Seguimos la curva y no me di cuenta de la destreza con la que conducía. Lo sabía, cada vez que alardeo de más algo sale mal.
- ¿Ahora quien va atrás? - Dijo en un grito burlón.
- No cantes victoria - Dije con la sangre hirviendo y me situé a su lado.
- Eso es Sakura, ahora estamos iguales - Dijo mientras miraba al frente y apretaba el volante.
Acelere, ya sólo quedaba una vuelta...
- ¡Maldición, me ganaras Sasuke! - Grite al ver que me adelantaba por un metro, pero él se descuidó al verme por el retrovisor. Esta es mi oportunidad.
Lo adelanté y sentí la victoria entre mis manos. Gane. ¡Gane!. Me sentí poderosa al verlo como quedaba cada vez más atrás, y atrás... y atrás.
La emoción me invadió y sentí el viento rozar mis manos sujetas al volante, la adrenalina se apoderó de mí, el vértigo, todo en absoluto... unos segundos más cruzaría la línea. Entonces viré a la derecha y él se movió zigzagueante hasta el lado derecho, adelantándose y acelerando a fondo... cruzando la meta.
Lo vi todo en cámara lenta, le vasto unos segundos para quitarme la victoria que había jurado era mía, rayos. Si tuviera cinco años hubiera hecho una rabieta.
Crucé la línea después y desaceleré. Él se bajó sonriendo del auto y se acercó lentamente mientras me quitaba el cinturón de mala gana. Salí del Go Car y lo miré con los ojos en blanco. Él me tomó por la cintura y me hizo girar tres pies por encima del suelo.
- Creo que has perdido - Dijo con burla.
- Lo admito, eres mejor conductor que yo - Dije asombrada por la facilidad con la que me levantaba del suelo.
- Pues claro - Dijo bajándome y sin soltarme.
- Que creído eres - Entrecerré los ojos - Pero me gusta que no me dejaras ganar, los chicos siempre hacen eso para agradar.
Él sonrió.
- No creí que esas cosas te molestaran.
Lo tome de la mano y dejamos los cascos con el joven.
- Ven, vamos a comer algo, ya es tarde.
Nos dirigimos a un restaurant, me agrado la idea de que no me dejara ganar, quizás si le pedía la revancha hubiera terminado haciéndose el tonto con las velocidades, lo sabía.
Al ver que ganar era tan importante para mí me lo hubiera concedido, y lo hubiera encontrado de lo más falso.
Sasuke era diferente a los demás chicos, y no es que los conozca a todos... pero eso es de lo más trivial y clásico, el chico se deja perder para que su novia se sienta feliz... con una falsa victoria.
Al llegar al restaurant solo pedí el postre, helado de chocolate con menta y galletas, fantástico. A Sasuke no le agradaban los dulces, pero siempre terminaba comiendo junto a mí, eso era de lo más chistoso, ver su rostro pálido y sus ojos desesperados y luego poniendo mala cara al comer las galletas.
Al finalizar pasamos el resto de la tarde en el parque de diversiones. Subimos a varios juegos mecánicos. La mayoría no le parecían para nada seguro, pero una vez que ponía mi cara de "Por favor" accedía de mala gana y me acompañaba. Me volví loca con los juegos. Todos bajaban con ganas de devolver lo que habían comido recientemente, caras verdes y personas desesperadas buscando recipientes de basura.
De solo recordarlo me hace explotar en risas...
- ¡Sasuke, levanta los brazos! - Le grite con emoción.
- No Sakura, no lo hagas que es peligroso - Dijo preocupado por mi bienestar; todos me miraban como a una maniaca por no tener una gota de pánico.
- No seas así, es divertido - Le grite eufórica.
Dio un suspiro y no me hizo caso, me sujetó de la cintura por si me lastimaba, lo encontré de lo más tierno. Él sabía que eso no era posible por el armazón ya que me sujetaba a la perfección pero aun así se sintió inseguro por mi bienestar.
Me dio risa al ver que el no alcanzaba a tocarme para sujetarme, no podía hacerlo.
- ¡Sakura, para ya! - Dijo enfadado cuando al quedar de cabeza en el juego mecánico yo seguía igual de hiperactiva.
- Ay Sasuke, no pasa nada. Estoy bien sujeta - Dije arqueando una ceja.
No dijo nada, todas las demás personas se nos quedaban viendo como si fuéramos bichos raros, por un lado yo... eufórica y todos muertos de miedo. Y por el otro... el, que tampoco se aterraba y charlaba de los más enfadado conmigo, yo y mi actitud irresponsable, éramos un dúo de locos.
- Ya no te enfades, no puedo creer que no te diviertas Sasuke - Le proteste y el solo miró mi cabello que estaba estirado hacia abajo por la posición del vagón y onduló al viento.
- Es que... fue mala idea - Dijo con voz calmada.
- Oye chico - Dijo un hombre tras de nosotros en el otro vagón - ¿Cómo lo haces? ¿No tienes miedo?
- ¿Qué?, No señor... - Le respondió con Naturalidad y oí como murmuraban por la respuesta de Sasuke.
- ¿Y tú chica? Vaya, eres valiente en verdad, yo estoy tumbando - Me dijo el mismo hombre.
- Esto es genial, Yujuuu - Dije volviendo a alzar los brazos. La ya no sabía cómo controlarme, la sangre borboteaba al cerebro y después de unos segundos más el juego arrancó de nuevo, solo vi su cara de alivio.
Al bajar todos tenían las caras verdes, literalmente.
- Finalmente - Dijo Sasuke con cara de pocos amigos.
- ¡Ay cielos! Sasuke... no estuvo tan mal - Dije mirándolo con incredulidad.
- Tienes razón pero, ¿Por qué alzabas los brazos así? - Me pregunto molesto.
- No lo volveré a hacer - Le prometí en tono cantarín.
- Pero al menos te gustó - Dijo aliviado.
- Sip, y tu igual eres valiente, sólo pusiste cara de fastidio; no gritaste de horror ni una sola vez, sólo para decir "PARA YA SAKURA, NO HAGAS ESO" - Dije imitando su tono de voz.
- Como sea... eso no viene al caso - Dijo avergonzado.
Me acerque a él y lo bese en la frente, se quedó estático.
- ¿Contento?
Puse mi sonrisa más cautivadora, ojalá eso interpretara... no quería parecer una idiota.
- Mmm casi - Respondió fingiendo resentimiento.
Puse los ojos en blanco y seguimos caminando por el parque de diversiones.
Al cruzar la muchedumbre vimos a un niño que lloraba con sus manos puestas en la cara.
- Oh mira Sasuke - Le dije mientras corrí para acercarme al pequeño desamparado.
Él fue detrás de mí, al llegar me puse de rodillas para verle el rostro... era un pequeño.
- ¿Que te sucede pequeñito?, ¿Te perdiste? - Lo alce en brazos al ver que no había nadie mayor a su lado.
- Si, no encuentro a mi Mamá - Dijo entre sollozos.
- ¿Dónde estará? - Dijo Sasuke mientras alzaba la vista entre la multitud para ver si lograba divisar a una madre preocupada por ahí.
- Tenemos que llevarlo a la taquilla, quizás tengan un altavoz para llamar a la Madre - Le dije y el pequeño se aferró más a mí.
- De acuerdo - Me dijo y me llevo hasta la salida del parque.
- Ya, no llores pequeño, la encontraremos, ¿Si? - Pase mi mano por su espalda para que se sintiera protegido.
- Gracias señorita - Dijo el niño limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano.
- A todo esto... ¿Cómo te llamas? - Le pregunto Sasuke.
- Sora... señor - Le respondió al percatarse de su estatura. Me eche a reír.
Lo deje en el suelo y luego lo tome de la mano, seguimos caminando a la taquilla ya que estábamos algo alejados de la salida.
- ¿Y no recuerdas donde fue que la perdiste de vista? - Le pregunte.
- En la casita de dulces - Dijo volteándose y apuntando el lugar entre la gente.
- Su Madre ya debe estarlo buscando - Dijo Sasuke apretando el paso.
- Después salieron muchas personas grandes, de este porte - Dijo alzando los brazos para mostrar lo grandes que eran - todos se ganaron muy juntos, me empujaron hasta allí - volvió a indicar el lugar - y ya no vi más a mi mamá.
- Descuida, cuando lleguemos a la taquilla la buscarán - Le sonreí para que no se preocupara más y acaricie su cabello marrón. Él se sonrojo un poco.
- ¿Cuántos años tienes Sora? - Le pregunto Sasuke mientras se inclinaba para quedar medianamente a su altura.
- Todos estos - Dijo mostrando toda su mano - cinco años, ¿Y usted?
- dieciséis - Le respondió algo contrariado por el "usted", le sonreí y él le dio una sonrisa de medio lado al niño.
- ¿Y usted? - Se dirigió a mí.
- Lo mismo, pero... llámame sólo Sakura, ¿Si?
- Eres muy bonita, Sakura - Me dijo sonrojándose y luego mirando a Sasuke - ¿Son novios?
- Así es - Le respondió Sasuke mientras me miraba.
Nos pusimos de pie y nos dirigimos hasta la taquilla. Llame al encargado mientras Sasuke se quedaba con Sora. Vocearon a la Madre y a los pocos minutos una mujer de semblante pálido apareció corriendo.
- ¡Mamá! - Grito Sora mientras corría y la abrazaba.
- Hijo, me diste un gran susto - Dijo a punto de llorar.
- Mamá, ellos me trajeron hasta aquí - Dijo soltándose de su Madre.
- ¿En serio?, oh... mil gracias, estaba tan preocupada - Dijo tocándose el corazón.
- No fue nada- Le dije complaciente mientras la mujer tomaba a su hijo en brazos y sonreía emocionada por encontrarlo.
- ¿Cómo se los podría pagar? Dijo insistente.
- De ninguna manera - Le indico Sasuke - solo estábamos de paso y lo vimos - Le dijo a la mujer y ella le sonrió.
- Adiós Sakura. Adiós Señor - Se despidió el pequeño haciendo señas con su pequeña mano y luego desaparecía entre la gente.
Decidimos que ya debíamos irnos pues se hacía tarde, el cielo se había puesto de un anaranjado rojizo, el crepúsculo se aproximaba.
Condujo hasta mi casa y charlamos todo el camino, el reviso su hora y luego me invito a cenar ya que aún no era tarde.
- ¿Y qué es lo mejor que te ha pasado? - Me pregunto a la luz de las velas, ya casi sabía todo sobre mí.
Por alguna razón desconocida mis historias de infancia le resultaban fascinantes; me encontraba una chica madura, el hecho que no me afectara el que mi madre se volviera a casar le llamaba la atención, pero me encontraba la razón al decirle que si mi madre era feliz yo igual lo era, independiente de lo que hiciera.
- Pues... lo mejor que me ha pasado es... - Me quede pensándolo un poco.
De seguro lo que espera siempre un chico es que lo incluyan en algo tan importante como "Lo mejor que me ha pasado en la vida", esa es la intención de la pregunta, siempre, pero esta vez es cierto, sin dudas Sasuke es lo mejor que me ha pasado en mi vida, una de las mejores cosas...
- ¿Aun no lo sabes? - Dijo buscando mi mirada.
- Hay un empate - Lo mire y este puso mayor atención - verás... conocer a dos personas en particular, ha sido lo mejor que me ha pasado.
- ¿Dos personas? - Pregunto curioso y se acercó más a mí sin importar la mesa que nos separaba.
- Si, una eres tú - Le aclare y él sonrió ampliamente.
- ¿Y la otra persona? - Pregunto dudoso.
- Pues... un amigo - Dije levantando los hombros y sonriendo - Se llama Yudai.
- ¿El chico del mensaje? - Preguntó mientras tomaba su celular para quitarle importancia al tema.
- El mismo - Asentí con la cabeza - él es mi mejor amigo de Yukazawa, es como mi hermano, nos conocemos desde el jardín de niños.
- Ya veo.
- Si, él es una de las razones por las que extrañé Yukazawa al venir a la cuidad. Somos muy unidos.
Se quedó pensativo, al parecer él le tomo el sentido a nuestra amistad, Sasuke se había percatado de lo resistente que era aquel vinculo.
- Recuerdo cuando me fui de Yukazawa, le di la noticia un día antes.
Sasuke se posiciono para escuchar atento y luego tomo mis manos…
- Cuando me llegó la carta de aceptación no cabía en mi felicidad, pero... luego pensé en mi madre y en Yudai. Mi Madre había sido quien me había incentivado con la idea de dejar los viajes para establecer una vida normal. Había vivido en Yukazawa cuando era pequeña, en ese momento había creado una amistad con Yudai que había resistido a los viajes que hice frente luego. Al pasar del tiempo había vuelto a Yukazawa y nuestra amistad siguió igual que en un principio, nada había cambiado hasta que llegó la noticia de que debía partir nuevamente. Aquel día visité a Yudai en su casa porque tenía que decirle que debía partir al día siguiente... él se sobresaltó al enterarse, fuimos a un parque a largas horas de la noche, solo para charlar una vez más, la última vez. El me deseó lo mejor... pero sé que no lo hacía feliz, admito que a mí tampoco, si al menos todos nos mudáramos a esta cuidad sería lo mejor, pero era un deseo egoísta y tenía que decidir... que era lo que en verdad quería para mí. Yudai me dio su apoyo pero... no me sentí bien... yo no sabía qué hacer. Al final todo fue muy dramático... lloré demasiado y él se contuvo lo sé... por su expresión. Nos despedimos que sé que lo herí. Recuerdo que...
- No llores Sakura, nos volveremos a ver - Dijo con gesto tranquilizador.
- Si, pero... es que, es tan difícil - Dije sin contener el llanto.
- Seremos amigos de todas formas, conversaremos por correos.
Me estrecho con torpeza en un abrazo que no rechacé, porque sería el último en mucho tiempo.
- En vacaciones vendré - Dije alzando la mirada, sus ojos azules brillaban y me sonreían amablemente a pesar de todo.
- Lo sé, además... quizás yo vaya algún día a la cuidad y te visite.
- De acuerdo - Lo abrase con más fuerzas aún, así estuvimos durante un rato más.
- Veras que te irá bien en esa escuela de ricos, demuéstrales que eres una cerebrito - Bromeo y me eche a reír después de llorar tanto tiempo.
- Lo intentare.
Nos separamos y observe su rostro para memorizarlo una vez más en mi mente, sus ojos castaños...
- Te llevo a tu casa, ya es tarde - Se levantó y me tomo del brazo. No me quedaba mucho tiempo...
Al llegar él se quedó de pie en la entrada mirando el suelo.
- Entonces... adiós - Le dije y me acerqué a él para despedirme definitivamente.
- Perdona que mañana no pueda acompañarte al aeropuerto... trabajaré en la tienda todo el día; ya ves que he pedido miles de permisos para cuidar de mi hermana - Dijo rascándose la cabeza con gesto de disculpa.
- Descuida.
Me alegre un poco por ello, si lo veía de pie despidiéndome en el avión sería más difícil para mí.
- Sakura yo... - Dijo debatiéndose por unos segundos.
- ¿Que sucede?
- Yo... yo... nada, que te vaya bien - Y me abrazo de nuevo, se fue con un paso acelerado y me dejo pensativa frente a mi cada, el viento movió su cabello y desde ahí... no lo volví a ver.
- Es difícil despedir a un amigo - Dijo Sasuke mirando su baso de refresco, no había que ser tan inteligente para darse cuenta que recordaba a Naruto, aún estaban distanciados.
- Lo es, después de eso sólo recibí un texto de su parte, me deseaba lo mejor y prometía que nada iba a cambiar, que seguiríamos siendo amigos... no importaba si estábamos lejos.
- Eso es bueno - Dijo apretando mis manos con fuerza.
- Lo es, pero no he hablado con él desde entonces.
Un gran cargo de conciencia me invadió, Yudai ni siquiera tiene la más mínima idea de cómo lo estoy pasando, no he sabido nada de él, ¿Qué clase de mejor amiga soy?, y por supuesto que nada sigue igual... y yo no hice "yo no he hecho" nada para remediarlo.
Sasuke se quedó pensativo durante un tiempo, se incomodó al verme triste por Yudai.
Quizás se preguntó si había pasado algo entre nosotros, por la cercanía... tenía que aclararle lo contrario si es que pensaba tales cosas.
- Y eso es todo - Dije para volver a hacer conversación.
- Ya veo - Dijo aún pensativo.
- ¿Sucede algo? - Lo mire con curiosidad y él negó con la cabeza.
- Todo está bien - Sonrió de medio lado.
Terminamos de cenar y me llevó hasta mi casa, mi padre aún no llegaba a pesar de que ya eran las nueve pm. La nota no había servido de nada.
- Gracias por la salida Sasuke, estuvo genial - Le dije cuando nos detuvimos frente a mi casa.
- No fue nada, gracias por aceptar - Dijo y me acerque a él, deseaba tanto besarlo pero él se adelantó, me tomo de las mejillas y me beso suavemente, cada vez apuraba más el ritmo, posé mis brazos sobre sus hombros y lo acerque más y más hasta quedar junto a él, era un posición incómoda al estar en el auto pero no importaba.
- Adiós - Le dije al bajar del auto y el me hizo señas con la mano una vez que estuve en la puerta.
Este día fue maravilloso, otro recuerdo más que agregar a los momentos felices de mi vida, una no muy larga por supuesto... pero sin duda eso estaba por cambiar.
Cada día que paso con él me siento mejor, y él se siente igual.
Subí a mi habitación después de quitar la nota que había dejado para Asashi, ya no era necesaria.
Me lance sobre mi cama mirando el techo...
Todo marcha más que bien, en la escuela no me puede ir mejor, aunque en varias ocasiones necesité la ayuda de mi profesor particular, Sasuke. Suena patético pero la geometría no es mi fuerte.
Mis ojos me comenzaron a pesar cada vez más, a tientas busque mi celular y le envié un texto a Sasuke antes de dormirme completamente.
Me encanto hoy estar junto a ti, mañana te espero aquí en mi casa. Buenas noches, que descanses.
Te quiero ^^
A mi igual me encanto pasar el día contigo, lamento contestar a estas horas de la noche. Mañana estaré ahí a las tres pm. Descansa Sakura y yo también te quiero, Adiós.
Sakura Haruno
