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Sasuke tarareaba mientras secaba los platos, volvió a limpiar las encimeras ya limpias, luego dobló la bayeta húmeda y la dejó sobre el soporte. Le costó resistirse a no entrar en el dormitorio, pero no quería que Sakura sintiera que no tenía intimidad. Colocó la mesa de café y ahuecó los cojines del sofá.
Una mirada alrededor le aseguró que la habitación estaba ordenada. Cogió su mochila del suelo y la puso en el interior del armario para mantenerla fuera de la vista, por si eso le recordaba que planeaba mudarse aquí.
Sakura no le había replicado cuando mencionó que había traído ropa suficiente para unos días. Una hembra de las Especies habría cogido su mochila, se la hubiera tirado y le hubiera enseñado la puerta, ordenándole que se buscara otro sitio, y cerrando con llave la puerta con él en el otro lado para evitar que volviera a entrar.
Sonrió, agradecido de que Sakura fuera humana.
El suave sonido del clic cuando se abrió la puerta atrajo su atención y se quedó mirando a Sakura, cuando apareció por el pasillo de baldosas. La camisa abotonada que llevaba se ceñía a sus pechos y sus costillas. Había pensado que le quedaría bien, pero no había imaginado que iba a llevar un par de botones en la parte superior abiertos enseñando el inicio del escote.
Su mirada fue bajando hasta llegar a la ajustada falda negra que le llegaba hasta la mitad del muslo, y le acentuaba las redondeadas caderas, provocándole ganas de acariciarlas.
Sakura era baja de estatura pero los tacones hacían que sus piernas parecieran más largas de lo que realmente eran.
"¿Me sienta mal?" Su mirada fue a su cara.
No llevaba maquillaje y se había recogido el pelo en una cola de caballo. Sasuke negó con la cabeza.
"La falda es un poco corta y la camisa me queda estrecha, he intentado abrocharme los botones hasta arriba, pero se me abrían a la altura del sujetador."
"Estás perfecta."
El elogio puso color en sus mejillas y eso le irritó. Era como si los machos humanos no le hubieran dicho que era atractiva, cuando deberían haberlo hecho. No iba a cometer el mismo error.
"Eres muy hermosa, Sakura."
Tenía las manos entrelazadas sobre el vientre y al oír eso enderezó los hombros.
"Gracias. Es muy amable de tu parte que digas eso."
Él dio unos pasos acercándose más.
"No soy amable." Su mirada fue a la uve de la camisa y se pasó la lengua por los labios. "Ninguno de mis pensamientos lo son."
Sakura le miró fijamente. "No comprendo."
La cogió suavemente las manos.
"Estás muy sexy y nada me gustaría más que quitarte esa ropa, echarte sobre mi hombro y llevarte de vuelta a la cama… si no fuera porque un todoterreno nos está esperando fuera. Pero más tarde sí que lo voy a hacer. Cuenta con ello."
Eso pareció sorprenderla.
"Si ni siquiera llevo maquillaje. Quiero decir, me veo mucho mejor con él."
"No, no lo haces. Te prefiero tal y como estás."
Su mirada bajó hasta su boca y él deseaba besarla, pero sabía muy bien que si lo hacía terminaría llevándola al dormitorio. Por muy tentador que fuera, no necesitaba que Itachi, Shikamaru o Naruto le patearan el culo por haber arruinado los planes para acabar con los rumores que la iglesia Wood había iniciado.
A él no le importaba lo que los humanos pensaran de él, pero habían dañado la reputación de Sakura
"Tenemos que irnos."
Ella asintió con la cabeza y por fin dejó de mirar su boca. "De acuerdo."
"Va a salir todo bien. No voy a separarme de tu lado."
"Confío en ti."
Un cálido sentimiento se instaló en su vientre. Eso era un obstáculo en el camino para lograr que ella fuera su compañera.
"Bien. No perdonaría al que intentase hacerte daño." Sus ojos se agrandaron. Él se limitó a sonreír. "Eres mía y tengo que protegerte, no voy a fracasar."
Le soltó las manos y dio un paso atrás, ofreciéndole el brazo como había visto que lo hacían los caballeros en las películas.
"Permíteme acompañarte al todoterreno, preciosa."
Sakura puso los dedos alrededor de su antebrazo y deseó que se hubiera puesto una camisa de manga corta para poder disfrutar de su tacto. Le gustaba el contacto de piel con piel.
Sasuke bajó la mirada mientras caminaban, para ver mejor su escote. Su polla se agitó dentro de sus pantalones con el pensamiento de poner su boca allí. Hizo un esfuerzo para contener su deseo lo suficiente como para controlar sus reacciones físicas. Tener ahora una furiosa erección sería muy evidente.
La guió fuera. Gaara, Naruto, Shisui y Suigetsu eran los cuatro Especies que había solicitado para el equipo de respaldo. Sasuke le dirigió una mirada de advertencia a Shisui, que se quedó mirando demasiado tiempo las piernas de Sakura. Shisui frunció el ceño, pero desvió la mirada de inmediato. Sasuke se detuvo junto a ellos.
"Ya conoces a Shisui, Sakura. Sé que te presentaron a Naruto ayer. Estos son Gaara y Suigetsu. Son amigos míos y han sido asignados al servicio de protección. Viajarán con nosotros en nuestro coche. Otro vehículo llevará al resto del grupo de trabajo humanos."
"Hola." Sakura sonrió a los dos hombres. "Encantada de conoceros."
Observó su rostro de cerca con la esperanza de que ninguno le resultara atractivo. Sakura no miró a ninguno de ellos más que unos pocos segundos.
Sasuke se dio cuenta de que echó un segundo vistazo a Naruto. El macho le había dicho que sus ojos la asustaban. Sasuke la atrajo hacia sí, acercándola más a su cuerpo.
"Me alegro de conocerte." sonrió Suigetsu. "Tenemos que ir de compras, esa es la cuestión de todo esto, además de demostrar a los humanos que Sasuke no es un monstruo al que odias."
Sasuke gruñó. No le gustó la manera en que la sonrisa de Sakura se desvaneció con el comentario de Suigetsu. Suigetsu retrocedió.
"Lo siento, solo pretendía hacer una broma."
"No se ha reído."
Sasuke intentó controlar su temperamento, pero le estaba resultando difícil, sabiendo que Sakura se había ofendido.
"Simplemente conduce, Suigetsu… en silencio."
"Está bien."
El macho huyó y dio la vuelta a la camioneta. Naruto abrió la puerta del copiloto.
"Por favor entra, Sakura. Y siéntate en el asiento del medio, al lado de Sasuke. Yo me sentaré al lado de la puerta."
Sasuke la ayudó a subir y la vio luchar con la falda para evitar que se subiera. Naruto puso una mano sobre su hombro cuando intentó ir detrás de ella.
"Cálmate." murmuró el macho.
Sasuke no estaba seguro de qué quería decir.
"Te comportas de una manera irracional. Eres Sasuke, no un gruñón, listo para arrancarle la cabeza a cualquier hombre que mire a su mujer. Todo el mundo sabe que es tuya."
Sasuke se sacudió de su agarre y se subió a la camioneta. Naruto cerró de golpe la puerta y él se estremeció. Su amigo tenía razón. No se estaba comportando como normalmente lo hacía. Sakura le volvía loco. Pero Shisui no tenía por qué mirar sus piernas y Suigetsu no debería hablar con ella en absoluto.
Sasuke se puso el cinturón de seguridad e intentó relajarse, no quería que viera el estrés que sentía. Ella le tocó la mano, y él la miró a los ojos.
"¿Estás bien?" Parecía preocupada.
"Sí."
Se abrió la puerta y entro Naruto. Ocupó el otro asiento al lado de ella. No le gustó que su amigo estuviera tan cerca y luchó contra el deseo de quitarse el cinturón y ponerla sobre su regazo. Aunque era irracional y estúpido, sentía ese impulso. Sakura le acarició el dorso de la mano.
"No tengo miedo. Me siento segura, puedes relajarte."
Deseaba que fuera así de simple. Los celos eran una emoción nueva y no le gustaban en lo más mínimo. Sin embargo reconoció que no tenía derecho. Sakura no era su compañera, así que podía atraer la atención de otros machos.
Tuvo que resistirse a echar un vistazo a su vientre. Su hijo podría estar creciendo allí, pero no era por eso por lo que la deseaba. Si eso fuera así significaba que tendría una razón válida para luchar contra cualquier macho lo bastante tonto como para coquetear con ella.
"Escúchala." le ordenó Naruto. "Relájate. Contamos con dos equipos para esta misión. Es una salida sorpresa y será breve. No creemos que surja ningún problema, pero estamos preparados por si algo sucediera. Incluso tenemos un helicóptero preparado, por si necesitamos una evacuación aérea si surge una emergencia."
Nadie le había mencionado esto último.
"¿Por si hay una urgencia médica?" preguntó Sasuke con un nudo en el estómago.
¿Pensaban que alguien podía disparar a Sakura? No iba a correr ese riesgo.
"Voy a llamar y cancelar esto ahora."
El rojo-azulado en los ojos de Naruto brilló más de lo normal. Era una muestra su ira. Se había dado cuenta inmediatamente de lo que estaba pensando Sasuke.
"Es para el caso de que las carreteras estén congestionadas, Sasuke. Nadie espera que haya violencia. Esta salida es necesaria para demostrar a los humanos que no hemos hecho daño a uno de los suyos. Tal vez tengamos que usar el helicóptero si estamos atrapados en el tráfico y los medios de comunicación tienen una oportunidad de alcanzarnos. Sabes que esos bastardos conducirían por los laterales de la carretera para llegar hasta nosotros."
"Oh." Se tranquilizó un poco. "Ese es un buen plan." Naruto cruzó los brazos sobre el pecho.
"Sólo pégame un tiro."
Sakura miró boquiabierta a su amigo. "¿Qué?"
Naruto no la miró ella, pero fulminó con la mirada a Sasuke.
"Él ya sabe a lo que me refiero. Prefiero que me peguen un tiro que sufrir de insensatez."
Sasuke miró al frente, giró su mano, y entrelazó sus dedos con los de Sakura. Se estremeció por dentro, pero agradeció que Sakura no le preguntara nada, dejándolo pasar.
Él sabía lo que Naruto quería decir. El macho prefería que le pegaran un tiro a enamorarse de una mujer.
No estaba siendo un buen ejemplo para su amigo. Había estado de mal humor y explotaba por nada desde que había conocido a Sakura.
Todo el mundo apreciaba su buen humor y lo que necesitaba era demostrarlo más. Respiró profundamente varias veces para ayudarse a calmarse.
Haría gala de su mejor humor cuando estuvieran de compras, e iba a demostrarle lo divertido que podía llegar a ser. Las hembras apreciaban mucho que un hombre pudiera hacerlas reír.
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