Vieeeeeeernes… Finalmente llego el fin de semana y el final de la segunda parte de este fic, ya se, ya se, estuvo un poco flojo esta segunda parte y todo lo demás, pero no se molesten estoy empezando a escribir la tercera parte de esta historia donde finalmente el género de romance pasa a primer plano, así es un gran reto para mi está a punto de comenzar, además para que sepan lo que se viene pondré un pequeño capítulo como pequeño prólogo de lo que está por venir. (Pude que la tercera parte sea el final de esta historia, pero quien sabe)

Capítulo XI

Un corazón envenenado

– Sabes lo peligroso que es hacer esto Serena sin la ayuda de Kalm – Barry caminaba junto con Serena por las alcantarillas de la ciudad preocupado por el peligro al que se exponían.

– Guarda silencio Barry – susurraba la joven. – Se lo peligroso que es esto, pero Kalm sufrió muchas heridas por intentar protegernos, además seria mejor no molestarlo cada que necesitemos comida o medicamentos – Serena llevaba consigo uno corto negro, un par de botas militares, una chompa de mangas cortas y cuello largo con un par de guantes negros que sostenían una linterna intentando ubicar la escalera.

– Sabes muy bien que tanto el como yo podemos recuperarnos rápidamente – Barry llevaba las mismas botas negras, un pantalón plomo, con una casaca negra y una bufanda.

– Crees que no me di cuenta de esa debilidad que tiene ustedes – Serena volteo a mirarlo seriamente mientras le iluminaba con la linterna.

– Vamos no es para que lo tomes así Serena, además no se de que debilidad estas hablando – el joven se puso nervioso y evito el contacto visual con su compañera.

– No tienes por qué esconderlo Kalm me lo conto todo, pero no puedo dejarlo así, el me necesita y también necesitas las medicinas, aparte de el hay muchos que se encuentran enfermos – Serena buscaba con la linterna una de las escaleras que conectaba con uno de los hospitales de la ciudad.

Aquel edificio maltratado y debilitado se encontraba el borde de la destrucción, la estructura rechinaba por los fuertes vientos que la azotaban, un pequeño incendio que ocurrió en aquel día que comenzó todo logro consumir parte de ella, pero aun con todo lo ocurrido barias gavetas y cajas mantenían las medicinas que tanto anhelaban encontrar.

Barry estaba bastante preocupado por lo que estaban apunto de hacer, el haber roto la alianza con el C.I.K. no era tomarlo tan a la ligera, eran perseguidos constantemente por aquellas personas que simulaban ser sus amigos, aunque no le preocupaban tanto como encontrarse con Cintia y Dianta las lideres de aquellos grupos, su presencia eran aterrorizante y el tan solo pensar en aquellos nombre le inquietaba.

Serena por otro lado sentía mucha incertidumbre, no podía creer que de un momento para otro se había metido en un mundo tan ajeno al que conocía, el hecho de ver aquellas batallas de Kalm y Barry la dejaba sin palabras. Serena recordaba en momento en el que llego a Kalos junto con Yellow, ni en lo más profundo de su mente abría logrado imaginar lo que realmente ocurría en la secundaria Kalos, nada más que una mascara que cubría experimentos con personas casi ilegales, pero mas allá los mismos estudiantes habían sido parte de aquellos experimentos, aun recordaba la vez que caminaba por los pasillos en busca de su casillero cuando vio a Lysson pasar en frente de ella, aquel sentimiento de temor y miedo no era una alucinación suya o un mareo repentino ella había sentido la fuerza de aquel hombre influía en todo lo que le rodeaba.

Luego de una exhaustiva búsqueda lograron ingresar al interior de aquel hospital, telarañas polvo y humedad era todo lo que cubría el interior del hospital, para su suerte el almacén se encontraba en la planta baja, empezaron a subir desde el sótano que conectaba con las alcantarillas, enormes estantes llenos de objetos como frascos de extracciones, maquinas, tubos de ensayo, libros, etc. A medida que llegaban a las escaleras se empezaron a escuchar rechinidos y goteos, Serena ocultaba su temor del lugar que era bastante aterrador pero en esos momento solo miraba aquel brazalete que Ash le entrego en su despedida, toda su fuerza se encontraba ahí y el temor se perdía en tan solo sentirlo entre sus manos

– Oye Serene siempre me he preguntado por que miras ese brazalete que tienes en la muñeca como si fuese un reloj – Barry se preguntaba por que en varias ocasiones la veía a ella observando fijamente el brazalete que llevaba.

– Porque siempre que veo este brazalete me da fuerzas para seguir adelante, me recuerda a alguien especial – dijo Serena recordando a aquel joven que cautivo su corazón.

– Como quisiera tener a alguien especial en mi vida, ya que desde que naci mis padres no me prestaban atención y en la escuela fue mucho peor por que no podía tener amigos ya que viajaba constantemente – Barry narraba lo solitaria que era su vida. – aquella vida era aburrida y molesta, desde ese entonces decidí que yo solo me bastaría.

– Porque decidiste entrar al C.I.K. Aquel lugar que te uso para aquellos experimentos – Para Serena tanto Kalm como Barry eran un total misterio, ninguno de los dos hablaba de su vida, pero no tenia que saberlo sentía que podía confiar en ellos. Recordaba aquel día que junto con Yellow fueron a buscar comida, Shauna se quedo a cuidar aquel pequeño refugio que tenia de vecinos y familiares.


Nunca en mi vida llegue a pensar que salir a la calle seria lo mas peligroso que aria en mi vida, podía sentir la inquietud de mi amiga Yellow mientras corríamos a toda prisa por las calles, el echo que hace un par de días todos lo bosques hayan desparecido me mantenía bastante angustiada, pero ya estábamos a pocos metros de entrar a la entrada del refugio cuando un monto de rocas cayeron del cielo cerrándonos el paso.

¡Alto ahí! – se escucho una voz provenir de arriba del muro de piedras. – Pero miren que preciosuras no acabamos de encontrar, ji, ji, ji – sentí el miedo invadirme por completo, así que lentamente empezamos a alejarnos del muro, cuando en ese instante cayeron mas rocas rodeándonos pero completo y encerrándonos en una especie de circulo.

Pero mira bien, no solo nos encontramos a dos bombones, sino que también encontramos a las ladronas que robaron nuestra comida – Una segundo voz se escucho en lo alto del muro, las intenciones de esas personas no eran nada buenas tanto Yellow como yo estábamos en peligro.

¡Tenemos gente con hambre y enferma, por favor déjenos ir! – Grito Yellow aferrándose más a la comida que tenía en sus manos, Yellow era la más preocupada por todas las personas que se refugiaban por el peligro de las calles, por alguna razón sentía que era su responsabilidad cuidar a esas personas.

Hablas de esas ratas, que hurtan nuestra comida como si fuera suya – continuo hablando la segunda voz, pero aquellas palabras molestaron mas a Yellow que empezó a hacer rechinar sus dientes que los frotaba unos contra otros.

¡Esas personas son como yo y tu, todos somos iguales, no tienes por que despreciarlas! – Yellow estaba totalmente iracunda.

Esas personas de las que tu hablas me encerraron en una cárcel para que me pudra toda mi vida, se creen los dueños del mundo con sus normas y reglas… ¡Pero te tengo una noticia, en este nuevo mundo! ¡Yo mando! ¡Me vale mierda lo que le sucedan a esas ratas! Pensaron que me detendrían cuando me encerraron pero ahora, solo me divierto al ver como se ocultan, ja, ja, ja, ja… – la voz de aquel hombre no era mas y nada menos que un demente, lo que lo hacia aun mas peligroso, pero me preocupaba mas como Yellow discutía con este.

Solo eres un criminal, no vales na… – me quede perpleja al ver como en un parpadeo parecía el hombre en frente de Yellow para propinarle tremenda cachetada en el rostro arrojándola varios metros atrás, solté todo lo que llevaba en mis manos y corría a socorrerla.

¡Yellow! – cuando estuve a punto de llegar el hombre apareció en mi frente tapándome el paso.

Tu amiga ya me arto, pero tu no estas nada mal – el hombre con uno de sus brazos me sujeto el cuello, y con su otra mano empezó a acariciar mi cabello y rostro. – Que piel mas suave, creo que llegaremos a divertirnos mucho.

Suel… tame, mal… dito… – el hombre con su fuerza me asfixiaba, al punto de empezar a debilitarme.

¡Garra dragón! – Se escucho una fuerte voz, luego desde lo alto del muro cayo el otro hombre fuertemente estrellándose con el suelo, en ese instante el hombre me soltó, caí al suelo bastante agitada intentando recuperar el aire perdido, una sensación de mareo nublo mi vista, cuando finalmente caí al suelo.


"Solo recordaba haber despertado, Shauna me abrazo y me conto todo lo que paso" Barry junto con Serena encontraron todas las medicinas necesarias, cuando se empezaron a escuchar una voces acercándose. – Rayos esto no esta bien, Serena escóndete – susurro Barry bajando la cabeza ocultándose en un montón de cajas, mientras que Serena solo pudo retroceder y apegarse a la pared mas cercana.

La voces se hicieron mas agudas a medida que se aproximaban al lugar, se trataban de dos chicas que con una linterna en mano alumbraban todo a su alrededor, tanto Barry como Kalm no eran las únicas personas que renunciaron a seguir ordenes del C.I.K. aquellas dos personas conversaban sobre el tema, Barry no dejaba de estar inquieto temía mucho que pudiesen sentir la presencia de Serena.

– Por culpa de esos desertores no obligan a hacer guardia todos los días, como si esos cuatro fueran un peligro para nosotros… – aquel par de chicas no lograron percatarse de la presencia de Serena y Barry pasándose de largo, en ese instante Barry dio señales de que ambos tenían que retroceder, pero la falta de visibilidad hiso que Serena tropezara con un frasco.

– ¡Que fue eso! – aquel par de chicas dieron la vuelta y con la linterna divisaron a Serena tirada en el piso. – ¡Miren tenemos un intrusa!

– ¡Maldición, Serena tenemos huir! – Barry ayudo rápidamente a Serena en ponerse de pie y ambos empezaron a correr a toda prisa.

– No podrán escapar, látigo cepa – una de las chicas levanto sus manos de donde salieron unas lianas, estas salieron a toda velocidad intentando alcanzar a Serena y Barry, mientras tanto esta su compañera corría a toda velocidad intentando alcanzarlos.

– ¡No te dejare hacerlo, corte! – Barry sostuvo una especie de espada brillosa en sus manos cortando la liana que los seguía.

– Pero miren nada mas que tenemos aquí, si es Barry el desertor… no lograras escapar, toxico – aquella chica libero una gran cantidad de humo venenoso de su boca, pero Barry fue mas rápido esquivando aquel ataque y teniendo la oportunidad de golpear unos estantes que estaban a su lado haciendo que estos cayeran encima de su enemigo.

– ¡Serena! – rápidamente Barry cargo a Serena en su espalda. – ¡Sujétate fuerte! – llego a acelerar e incrementar su velocidad, pero es ese instante llego la otra que creían haber dejado atrás.

– ¡Creíste que te habías librado de mi, púas toxicas! – De entre sus brazos libero cientos de agujas moradas, estas agujas estaban apunto de impactar con Serena, cuando rápidamente Barry volteo.

– ¡Protección! – Una especie de escudo invisible recibió los ataques anulándolos a todos. – Y con esto nos dejaran en paz ¡Destello! – Barry libero una fuerte luz, tan intensa que segó a sus enemigos lo suficiente para que pudieran escapar.

Barry recorría las alcantarillas a toda velocidad, no quería arriesgarse y encontrarse de nuevo con ellas, pero Serena le obligo a detenerse. – Barry creo que no nos podrán seguir, será mejor que te detengas no querrás agotar tus energías.

– Esta bien Serena, tienes razón, no creo que sean capaces de seguirnos hasta aquí – Barry bajo a Serena y esta de su mochila saco una linterna alumbrando e intentando reconocer en donde se encontraban.

– Vaya, creo que estamos perdidos… espera un momento – Serena se acerco a una de las paredes reconociendo sus marca. – Esta es una de las marcas que deje, no estamos muy lejos – ella había reconocido una de la huellas que dejo cuando avanzaban por las alcantarillas.

– Estuvimos a punto de ser atrapados y te veo mas tranquila que el agua – Barry no dejaba de impresionarse como Serena tomaba la situación.

– Pudimos escapar y eso es lo… – Serena se desvaneció en frente de Barry, como si de un trapo se trace esta cayo al suelo, su compañero corrió a socorrerla cuando la luz de la linterna que se reflejaba en la pared hizo que lograse ver tres agujas clavadas en la espada de Serena.

– Oh no, esto no esta bien, Serena responde, por favor responde – Barry la cargo entre sus brazos al notar como estas aguas desaparecieron, su cuerpo llegaba a parecer de tela este parecía colgarse entre los brazos de su compañero que a toda velocidad corría intentando llegar al refugio. – Por favor resiste Serena – El miedo invadió al joven no sabia que hacer en estos casos "Maldición, tienes que recuperarte, rayos Kalm me matara por esto"

Barry logro llegar al refugio la antes posible, la primera que los recibió fue Yellow que quedo aterrada al encontrar a Serena inconsciente en los brazos de Barry, su piel se torno un color gris y su temperatura había descendido drásticamente, la llevaron a una habitación urgentemente donde se encontraron con Shauna que luego de una explicación breve de lo que había sucedido, pudo recordar que en el refugio una de sus vecinas era enfermera.

Barry se quedo afuera de la habitación, Yellow, Shauna y la enfermera se quedaron adentro intentando hacer todo lo posible para ayudar a Serena, mientras la enfermera seguía el protocolo de envenenamiento Serena empezó a arder en fiebre agresivamente, su cuerpo llego a temblar agresivamente entre quejidos pero ella aun seguía inconsciente, llegaron a desvestirla pero no encontraron ni una solo herida o hendidura en la espalda.

Kalm llego al lugar y se encontró con Barry. – Hola Barry que estas haciendo aquí, y sabes donde esta Serena.

Barry trago saliva, ni siquiera pudo dirigir su mirada. – Por favor Kalm tienes que perdonarme, yo no quería que, esto pasara – intento retener las lagrimas que empezaron a caer de sus ojos.

Kalm sintió como su pecho intentaba aplastar a su corazón. – Que esta pasando Barry ¡Donde esta Serena! ¡Dímelo! – Kalm sujeto a Barry de su ropa y lo sacudía con toda su fuerza, Barry no tenia el suficiente valor para mostrarle el rostro a su amigo, mantenía la cabeza inclinada para que no lograse ver su rostro y aun estando sujetado por Kalm empezó a narrarle lo sucedido.

Kalm escuchaba cada una de las palabras de su compañero, sin perderse el mínimo detalle de lo que decía, fue en ese entonces cuando llego a la parte en donde Serena fue envenenada, sintió como su corazón fuese aprisionado y apuñalado, la cólera lo invadió y arremetió un golpe con toda su fuerza en el rostro de Barry, una hilera de sangre salió de su boca. – ¡Te dije que la protegieras! – mantenía el agarre con uno de sus brazos y con el otro le arremetía golpes en el rostro de su compañero, este no intentaba protegerse sabia muy bien que era su culpa. – ¡Confié en ti! – luego de varios golpes dejando el rostro de Barry empapado de sangre y con varios moretones, termino todo con un cabezazo arrojándolo al suelo.

Barry intento levantarse del suelo, pero sus movimientos empezaron a fallar cayéndose nuevamente en cada intento, dejando debajo de el un charco de sangre que el mismo se embarraba en cada intento de levantarse, mientras tanto Kalm tenia el rostro y manos lleno de sangre de su compañero, su mano temblaba por tanta fuerza que uso en cada golpe, fue en ese entonces que Yellow salió de la habitación y al observar a panorama, alejo lo mas rápido a Kalm de Barry que aun no lograba ponerse de píe.

– Kalm, estas loco, por que golpeas así a Barry… Serena esta muy delicada y te dedicas a golpear a tu amigo – Yellow se enfrente de el intentando calmarlo. – En estos momentos tenemos que estar unidos para ayudarla, y no separarnos más, crees que ella hubiera querido esto.

– Esto es un problema entre nosotros dos – Kalm desviaba la mirada.

– Serena es también mi amiga y se muy bien que no hubiese querido esto – Yellow estaba dispuesta a detener esta pelea.

– Yellow, no es necesario que me protejas… Aah, se muy bien, que todo, es mi… culpa – Barry se tambaleaba de un lado para el otro intentando mantenerse de pie.

Shauna salió en ese instante del cuarto, cuando vio a Barry todo golpeado. – Barry, esta bien ¿Qué paso aquí? – miro a Yellow que tapaba el paso a Kalm que estaba también cubierto de sangre.

– Shauna lleva a Barry a otro lugar junto con la enfermera para que lo curen, yo tengo que hablar con Kalm – Yellow dijo aquellas palabras sin retirar la mirada ni un segundo de Kalm, a lo que Shauna abrió la puerta para llamar a la enfermera y llevársela a otro lugar junto con Barry.

– Que es lo que quieres – pronuncio Kalm fríamente.

– Escucha bien lo que diga y no cometas ninguna imprudencia. Logramos evitar que el veneno se esparza por su cuerpo con un suero, pero este dura solo un par de horas, la enfermera me dijo que esta clase de envenenamiento esta fuera de sus conocimientos – Yellow empezó a sentir un nudo en la garganta.

– Crees que no conozco la capacidad de ese veneno – sus palabras estaban llenas de molestia y frustración. – no tienes que decirme nada Yellow, ya que cuando ese suero se termine Serena dejara de respirar.

Continuara…

Ya deje todo arriba así que sin más que decir, me despido y nos volveremos a encontrar en la tercera parte… cuídense y saludos.

Tercera Parte

Capítulo I

"Un conflicto de sentimientos"