Bueno, otra historia que está llegando a su final... por eso la actualizo luego de unos días... espero que les guste!
Capítulo 29
Varias veces se despertaron durante la noche por el ruido de los truenos y el viento azotando las paredes de la cabaña. Todo lo que hacían era sonreír y dedicarse algunas caricias, que a veces culminaban en un apasionado encuentro que los volvía a dejar exhaustos…
A la mañana siguiente sonrieron al darse cuenta de que la luz había vuelto, estaban encendidas las del living y la cocina y el sol había salido también, luego de la impresionante tormenta…
-Buenos días…- dijo ella acomodándose en sus brazos con una sonrisa imborrable.
-Hey…- dijo él y besó la punta de su nariz con ternura.
-¿Viste que podríamos sobrevivir a la tormenta?
-Hemos sobrevivido a cosas peores… pero la tormenta me daba algo de temor… supongo que tiene que ver con algo de cuando era pequeño…- dijo Rick reflexivo.
-Bueno, pero ya pasó… y no creo que te haya dado tanto temor durante la noche, al menos no cuando nos despertábamos y…- dijo y alzó las cejas, seduciéndolo.
-Mmmm… no… por supuesto que no… a tu lado no le tengo miedo a nada, Capitana…
-¿Es porque duermo con un arma?- intentó ella…
-Es porque eres la mujer de mi vida…
-Wow… Castle… ¿de verdad piensas eso?
-Por supuesto… ¿por qué mentiría? ¿porque estoy seguro de que saldrías corriendo si pudieras?
-No lo haría… no lo hago… ya te dije, me costó adaptarme a la idea de que no estoy más sola… pero lo que siento por ti es muy sólido… eres lo más lindo, lo más real, lo más intenso que me sucedió en la vida…
-Entonces…- dijo él orgulloso- supongo que también soy el hombre de tu vida…
-Si tú lo dices…- dijo ella jugando con él y su orgullo.
-¿Crees que no?
-Por supuesto que sí…- dijo y se colocó sobre él para besar sus labios en un delicioso abrazo lánguido, tierno…
-¿Qué dices? ¿Volvemos ya a la ciudad?
-¿Quién te corre, Castle?- le preguntó ella divertida.
-Nadie… no lo sé… quizá quiero comenzar a hacer planes contigo, Capitana…
-Podemos hacer planes en cualquier lado… pero ahora me temo que tendremos que quedarnos al menos un día más…
-¿Un día más? ¿por qué?
-Bueno… digamos que con lo que llovió ayer, no creo que podamos salir fácilmente… el fango nos tapará si lo intentamos… si deja definitivamente de llover, como yo creo que sucederá, nos podremos ir mañana temprano…
-¿Quieres decir que estamos atrapados aquí?
-Exacto…- dijo ella sonriente y besó sus labios otra vez.
-¿No te da un poco de vergüenza haberme engañado así, Capitana?
-Para nada… además, creí que te habías dado cuenta… ere peligroso salir conduciendo en medio de la tormenta, pero ahora también lo es, nos podríamos encajar en medio del camino… y tendríamos que pasar la noche en medio de la nada… esta zona no es demasiado transitada…
-Sí, claro… entonces haremos el esfuerzo y lo pasaremos aquí…
-¿Qué pasa contigo? ¿Lo pasaste mal anoche? ¿Acaso no te gustó cuando te…?- dijo y se interrumpió.
-Eso fue casi lo que más me gustó…- dijo él y sonrió alzando las cejas con interés.
-¿Entonces?
-Lo que sucede es que quiero volver porque quiero hacerte una propuesta… que espero te interese y…
-¿Quieres que vivamos juntos?- soltó ella y él abrió la boca, sorprendido.
-¿Cómo… cómo te diste cuenta?
-Bueno… ahora soy Capitana, pero antes fui Detective…- bromeó ella.
-No, en serio…
-No importa… lo supe… y el hecho de que yo te confesara que ahora tenía las cosas en claro te dio alas para decírmelo aquí… ¿verdad?
-Quería esperar a llegar a casa… pero sí…
-Escucha, si tienes problemas económicos… yo no sé si estoy en condiciones de…
-Espera… ¿tú crees que es por eso?
-Creo que hay un poco de todo… estamos bien, enamorados, y la renta de dos departamentos es cara…
-No, no… la idea es otra…- dijo él y la miró un momento a los ojos y pudo ver en ellos algo de ansiedad.
-Te escucho, entonces...
-El tema es que comencé a escribir una novela basada en ti, eso lo sabes…
-Una novela de la que leí poco y nada…
-Y ya leerás… porque saldrá publicada en poco tiempo…
-Pero ¿ya la terminaste?
-No… pero falta poco y como todo está en mi mente… acepté un MUY buen adelanto… y planeaba que compráramos algo juntos… para mudarnos e iniciar… lo que sea que queramos iniciar… ¿qué te parece?
-¿Qué me parece?- preguntó ella con lágrimas en los ojos.
-Sí, te estoy preguntando exactamente eso…- le dijo con ansiedad él.
-Pues me parece una excelente idea… algo arriesgada… pero digna de tomarse en cuenta…- dijo ella feliz.
-Entonces… ¿eso es un sí?
-¿Tú crees que podría funcionar?
-Kate… escucha… yo… conozco el negocio de la editorial a la perfección… sé que esta idea les encantará a todos… y me propondrán un trato por más libros y yo… si estoy a tu lado, siento que podría escribir cien… y tendríamos suficiente dinero para dejar de preocuparnos…
-¿Y si sale mal?
-Si sale mal… trabajaría de mesero con tal de estar contigo… pero eso no sucederá… estoy seguro… así como lo estaba de que esa última novela patética que escribí no funcionaría… pero me estaban presionando y estaba muy fastidioso… por eso permití que la editaran… y así me fue…
-¿Tú sabes lo que significa para mí el hecho de ser tu inspiración, verdad?
-Me lo imagino, pero no estaría mal escucharlo…
-Me enorgullece, me sensibiliza hasta las lágrimas… aunque a veces no entienda que fue lo que viste en mí…
-Todo… todo… el amor, la entrega, la tristeza, la pasión… estoy seguro de que aunque no escribiera sobre ti, seguirías inspirándome… y supongo que eso es lo que le ocurrió al Richard Castle del otro mundo… y cuando me pongo a pensar en eso, me da un poco de envidia de que ellos se hayan conocido antes… de que se hayan dado cuenta antes de todo esto… y que ahora estén casados, felices…
-Bueno, nosotros no estamos casados, pero tenemos planes y somos felices… ¿no crees?
-¿Tú te casarías conmigo?
-Alguna vez creí que yo no era de las personas que se casaban… después comprendí que era porque no había encontrado al hombre indicado para hacerlo… no te lo tomes a mal, pero soy de las que se casan de una vez para siempre…
-Bueno, yo creí que también… pero estoy seguro de que contigo será la última…
-¿Crees que te quedarás sin ganas de volver a hacerlo?
-Creo que moriré a tu lado, como el hombre más feliz de la tierra…
-Por segunda vez en el día... wow… me están dando ganas de casarme…- dijo Kate y sonrió cuando él simuló un ataque cardíaco.
Besó sus labios y se levantó para buscar algo en el cajoncillo de su mesa de noche… volvió a la cama, a su lado y le entregó un par de anillos enormes, parecidos a alianzas, algo labrados, sencillos… parecían hechos a mano…
-¿Qué es esto?- preguntó él.
-¿No es evidente? Son nuestras alianzas de compromiso… las hice yo misma hace años… no es que las tuviera para esto… pero recordé que estaban allí guardadas y me pareció que servirían… ¿qué dices? ¿nos comprometemos?
-Dios mío… ¿te quieres casar conmigo?
-Después de todo lo que dijiste ¿qué mujer enamorada, en su sano juicio podría negarse?
-Te amo, Kate…- le dijo él y le colocó el anillo más pequeño en su dedo anular.
-Yo te amo más…- le dijo ella y le colocó el de él, y luego besó sus labios con ternura…
Parece que las cosas se están encaminando y el final será feliz... veremos como termina esta historia! Gracias por seguirla!
