Queridas lectoras, en realidad lamento la demora en la actualización, pero me bloquee completamente y no sabía cómo terminarlo, si están siguiendo las otras historias, déjenme decirles que tendré que dejar uno por el tiempo, ese será Blanco Y Negro, Venganza y Amor. Lo siento, es por el tiempo. Pero si alguien me quiere ayudar con esto estoy dispuesta a recibir ayuda. Gracias y las dejo con la lectura.

Casi todo tiene un final feliz.

Nezumi no deseaba pensar que una vez que salvaran a Safu todo se acabaría, Sion se iría de su lado, ya que aparte de salvarla iba a poner fin a la horrible correccional, la cual era el vinculo que separaba a No.6 del Distrito Oeste, pero algo al interior de Nezumi le decía que con su destrucción se vendría la terrible separación de ellos, Sion ya estaba al tanto de todo, pero aun asi no podía hacer nada para evitar lo inevitable. Sion se encontraba hablando con un ciudadano de No.6 y le sacaba la información que necesitaban, no era completa y faltaba mucho para tener el plan terminado, pero mientras Nezumi lo escuchaba hablar no podía dejar de pensar en cómo sería volver a estar solo, el había estado acostumbrado a eso, pero durante el tiempo que Sion ha estado viviendo con el todo en su vida había dado un giro de trescientos sesenta grados, desvió la mirada de Sion y salió de la habitación, esperaría afuera, el solo había conseguido que Sion lo viera en su estado más salvaje y cruel contra una persona, una imagen que no había querido mostrar tras lo ocurrido con el hombre de los lobos, se sentó en el marco de una ventana abierta y dejo que el aire frio de la noche le enfriara la mente. Sus ojos se perdieron en la oscuridad de la noche, imágenes de Sion surgían en su mente, se sentía casi desamparado, escucho pasos, Inukashi se le había acercado.

-Y desde cuando el gran Nezumi se aleja de un interrogatorio, ¿Te dio envidia que Sion consiguiera la información más fácil y sin tener que lastimar como lo estabas haciendo tu?-Pregunto con un notorio tono de burla.

El chico suspiro-Solo pensaba que una vez que se consiga el objetivo, Sion regresara a su hogar, creo que para mi será mejor irme de aquí y crear mi propio camino-Comento sin quitar su mirada del cielo. Inukashi lo quedo mirando, era la primera vez que oía algo asi de Nezumi, jamás compartía cosas como esas con otros-Me voy a la casa, dile a Sion que estaré esperando allí-Añadió levantándose paso por el lado de Inukashi y se alejo. No deseaba que Sion lo viera asi de confundido por eso había decidido irse antes. En la habitación se sentó en el sofá y espero pacientemente que Sion apareciera por la puerta, tardo casi dos horas para que eso sucediera.

-¿Por qué te fuiste sin esperarme?-Pregunto Sion con el ceño fruncido.

-No tenía nada mejor que hacer-Nezumi lo miro-Sion te voy a decir lo que va a ocurrir cuando acabemos con la correccional y salvemos a tu amiga-Miro a los ojos de Sion-Nos vamos a tener que separar, tu deberás regresar con tu madre y yo tomare mi propio rumbo a donde el viento me lleve-Dijo con sencillez. Sion lo quedo mirando sin comprender-Sion es sencillo, una vez que acabemos con esa correccional el poder que tiene No.6 caerá y ya nada podrá salvarla, cuando eso suceda, podrás regresar a tu casa con tu madre, y yo simplemente me machare para continuar avanzando, eso es todo

-Pero yo no quiero separarme de ti, no quiero alejarme de tu lado-Replico Sion sin comprender como Nezumi lo decía tan fácilmente esas cosas, pero parecía que habían llegado al final de algo que sentía seria doloroso para ambos. Nezumi no dijo nada más y se levanto del sofá, se fue a recostar a la cama y poniéndose de costado, dándole la espalda a Sion cerró los ojos y espero que el sueño y el cansancio lo venciera, pero no llegaba, oyó a Sion salir de la habitación y unos minutos después el agua de la ducha correr, suspiro, no podía imaginar el dolor que sentiría cuando Sion ya no estuviera a su lado, cuando todo lo que habían pasado juntos se convirtiera en meros recuerdos, en simples hechos del pasado. Golpeo la pared con el puño, era lo único que podía hacer para liberarse un momento de la tensión que se estaba acumulando en él, de toda la confusión que se estaba armando dentro de su corazón y su alma. Tras unos minutos Sion salió del baño, entro a la habitación, Nezumi podía verlo incluso sin darse vuelta, como Sion lo miraba desde la orilla de cama, luego de sentaba y acercándose a él lo abrazo, pero Nezumi se hizo el dormido. Con eso ambos chicos se quedaron dormidos al fin.

Había pasado casi cuatro días desde que consiguieron la información sobre la correccional, Nezumi aun se sentía confundido y reacio a realizar el rescate sabiendo que terminaría con Sion lejos de él. Habían ido a comprar al mercado las cosas para la cena, Nezumi se sentía nervioso, había algo en el ambiente que le alertaba de que algo estaba a punto de ocurrir, hubiese preferido no ir a ese sitio ese dia pero Sion había insistido tanto que había terminado cediendo. Tras pagar las últimas cosas, un estallido lejano hizo que el suelo temblara, se comenzó a oír gritos y explosiones, Nezumi trago nervioso sabía que era el momento que habían esperado, por lo menos había sido precavido y llevaba consigo las cosas que necesitarían cuando ingresaran a la correccional.

-Tsukiyo ve donde Inukashi y entrégale esto-Dijo Nezumi entregándole una capsula a la pequeña ratita negra que salto de su mano y se perdió entre la multitud. Sonrió al menos le ayudaría a avisarle a Inukashi lo que estaba pasando y que el plan debía empezar ya, lo malo era que Cravat y Hamlet se encontraban con la madre de Sion y no los tenía con el por lo que en ese momento poseía una desventaja, esperaba que Tsukiyo fuera capaz de llegar a él mediante el túnel donde comenzaría con su plan como correspondía y sabia que allí se encontraba el hombre responsable aunque indirectamente de a conocer a Sion.

Durante el viaje que realizo el camión donde iban junto a otra gran cantidad de personas Nezumi miraba a Sion, sabía que lo que el chico vería al interior de este sitio podía ser la causante de un gran trauma psicológico para él, cosa que no quería que sucediera pero sabía que era inevitable, todos cambiaban con lo que veían allí, con él había pasado lo mismo. Pero estaría cerca de Sion para cuando eso sucediera fuera más sencillo de llevar, por el momento dentro del lugar.

-¿Qué tanto piensas Nezumi? Hoy no pareces tu-Comento Sion al ver al chico sumido en sus pensamientos, sentado al lado de él.

Este suspiro-Quédate como eres, no cambies por nada del mundo, es asi como me gustas Sion-Murmuro mas para sí mismo que para Sion, el chico frunció el ceño, notaba muy tenso a Nezumi, como jamás lo había visto antes, y eso que habían pasado por momentos difíciles últimamente.

De pronto el camión se detuvo y la parte donde iban ellos comenzó a elevarse, todas las personas dentro del lugar fueron empujadas a la orilla, apretados y con rostros de terror, vieron como la puerta se abría y comenzaron a caer, Nezumi sujeto a Sion y abrazándolo cayeron, el chico de ojos grises, cerró los ojos, ahora todo comenzaría, miro abajo, estaban a punto de chocar, Nezumi se movió para recibir toda la fuerza del impacto, pero sabía que nada les pasaría ya que estaban rodeados por la tela de superfibra, pero de todas maneras sintió la caída y se quedo sin respiración por unos momentos, regresando a la realidad, sabía que debían moverse antes de que otra horda de personas cayeran sobre ellos, se puso de pie y levantando a Sion lo llevo a una orilla, pero aunque no había querido que Sion viera la escena, ya era tarde, Sion veía con ojos llorosos y llenos de terror la escena presentada. Nezumi bajo la vista, sabía que algo en el interior de Sion comenzaba a cambiar.

-Debemos movernos antes de que sea tarde-Le insto y tomando su brazo lo saco de allí llevándolo por un largo oscuro túnel, mientras avanzaban el chico de ojos grises podía oír los sollozos suaves de Sion, quería abrazarlo, pero Sion tenía que darse cuenta que No.6 no es como él creía, que era una monstruosa ciudad disfrazada de mentiras y falsedades.

-Ahora comprendo tu odio-Murmuro Sion cuando se sentaron a descansar. Nezumi lo miro, no sabía que decir, no era por ese tipo de acto por lo cual odiaba a la ciudad, Sion lo sabia pero no comprendía la profundidad del daño que le habían ocasionado cuando mataron a toda su gente y el vio como su madre, su padre y hermano ardían frente a él, y no había podido hacer nada por salvarlos-¡Nezumi!-Exclamo de pronto Sion, Nezumi abrió los ojos, no sabía cuando se había dormido-¿Estás bien?-Pregunto Sion quien tenía la mano de Nezumi sobre la de él, y dos dedos debajo de su dedo gordo, ¿Le había estado revisando el pulso? ¿Por qué haría algo asi si solo se había dormido? ¿O había sido algo más que eso? Pensó el chico pestañeando para sacarse la imagen de una avispa gigante de su mente.

-¿Qué paso?-Pregunto levantando la cabeza, se dio cuenta que estaba recostado en el suelo, no comprendía que había ocurrido.

Sion suspiro aliviado-Te desmayaste de pronto, te ibas a levantar cuando caíste sin conocimiento al suelo, estuviste inconsciente unos cinco minutos-Contesto Sion con rostro aliviado.

-No me acuerdo de nada de eso-Murmuro sentándose, le dolía un poco la cabeza, y tenía una tonada dando vuelta en su mente, la había oído antes pero no sabía dónde-Estoy bien, tal vez fue producto de la caída-Comento poniéndose de pie-Bueno creo que será mejor continuar antes de que se nos haga más tarde-Comenzó a andar, Sion detrás de él lo observaba con preocupación, el sabia que el desmayo no había sido algo normal, lo sentía en su interior. Estaban regresando al punto donde habían caído-Debemos subir, en una parte hay una cueva, desde allí podremos entrar a la correccional-Apunto señalado la pared Sion asintió, no le agradaba tener que subir a través de los cadáveres de las personas que estaban allí, pero cuando vio que Nezumi comenzaba a subir, no pudo hacerse para atrás, y lo siguió, en varias ocasiones sintió nauseas y tuvo arcadas, el olor de la sangre era muy fuerte y esta estaba mezclada con el olor de los cadáveres que se estaba pudriendo debajo de otros cadáveres, era una escena increíble, tan horrible que cuando llego a la cima ayudado al final por Nezumi no pudo evitar vomitar, el chico de ojos grises lo quedo mirando, arrodillándose a su lado le acaricio la espalda-Ya paso, ahora solo nos toca subir esta pared-Dijo señalando la pared frente a ellos.

-Lo lamento, pero deben irse-Dijo Safu de pie frente a ellos-Yo ya no puedo salir de aquí, mi cuerpo desapareció, no poseo forma física, solo soy lo que Elyurias quiere que sea, una vez que todo este lugar desaparezca ella se liberara y me liberara a mi también, podre al fin descansar en paz-Añadió bajando la vista, Nezumi miro a Sion, el chico parecía estar el shock, era tal como había imaginado sucedería las cosas, pero temía el como Sion reaccionaria a eso, tomando a Sion del brazo comenzó a empujarlo al ascensor, el chico no opuso resistencia, estaba completamente ido, sus ojos fijos en la figura de Safu quien sonreía amablemente al poder por fin escapar de la prisión aunque fuera en una forma incorpórea. Ambos se encogieron en un rincón del ascensor mientras este se mecía de un lado a otro, Nezumi esperaba que no cayera con ellos en su interior, pero para su suerte se detuvo en el mismo sitio donde se habían subido, aun los cuerpo estaban allí, el de Rashi muerto a manos de Sion, eso lo había impactado, jamás había creído que Sion sería capaz de matar a otro ser humano, no como lo había hecho, sin dudar, su mano no tembló cuando había apretado el gatillo, sus ojos se habían puesto frio y eso hizo pedazos la esperanza de Nezumi de mantener bien a Sion, sabía que la mente del chico había sufrido un cambio permanente y con eso el no podía hacer nada, no podía ayudarlo, solo esperar que todo se calmara y decidiera hablar de ello por propia cuenta. Comenzaron a caminar, Nezumi aunque estaba herido en su pierna y hombro no le interesaba sentir los dolores que se propagaban en su cuerpo, nada le importaba más que sacar a Sion vivo de allí, mientras bajaban, no dejaba de mirar de vez en cuando el perfil del chico, este parecía estar en otro mundo, aunque caminaba a su lado, solo seguía el camino gracias a que Nezumi lo guiaba. Casi al llegar a las escaleras, sintió que algo no andaba bien, tenía el mismo sentimiento que algo malo sucedería, miro alrededor, un destello a la distancia lo alerto, era un rifle, y este apuntaba directamente a Sion, oyó el sonido del disparo, el chico a su lado no parecía despertar de su shock, lo empujo a un lado y antes de que pudiera el mismo hacerse a un lado, sintió que algo le atravesaba dolorosamente en su cuerpo.

Nezumi había caído tras recibir el disparo del rifle, había actuado sin pensar, simplemente su cuerpo se había movido sin que el diera la orden, mientras caía el rostro de Sion asustado y preocupado llenaron su visión, pero todo se había oscurecido y se había dejado llevar por la oscuridad. Cuando volvió a despertar, o al menos ser un poco consciente de su propio cuerpo, se dio cuenta que estaba lleno de dolor, debilidad y que apenas podía mantener sus ojos abiertos, pero oía que lo llamaban frenéticamente, que alguien estaba haciendo algo en el, escucho la voz de Sion a lo lejos, intento moverse pero su cuerpo no le respondía, se sentía muy pesado y terriblemente agotado, su cuerpo dolía horriblemente como nunca antes lo había sentido.

-No te muevas has perdido mucha sangre-Le decía Sion con ternura mientras terminaba de darle los primeros auxilios-La bala daño tu arteria subclavia izquierda, perdiste demasiada sangre, no podemos seguir aquí necesitas atención de urgencia-Nezumi ponía toda su fuerza de voluntad para continuar despierto mientras Sion hablaba, pero se le hacía cada vez más difícil escucharlo, la voz de Sion le parecía venir del otro lado de un túnel, todo se estaba alejando de su consciencia-No te duermas permanece despierto-Esta vez la voz de Sion sonaba más fuerte, puso lo poco de su fuerza para quedarse despierto.

-…Si…-Susurro pero no podía decir más, sus fuerzas eran drenadas de su cuerpo rápidamente, sentía húmedo y cálido debajo de su hombro izquierdo y en su espalda, mientras sentía que Sion lo medio cargaba por unos pasillos, mientras avanzaba sentía que su conciencia se desvanecía, pero no podía darse por vencido, aunque si recordaba que Sion ya no viviría mas con el tras salir de ese sitio, no le daba ganas de seguir adelante. La bruma y el sueño estaban ganando la batalla en su cuerpo, sintió que se hundía profundo mientras oía a Sion gritar frenéticamente su nombre, pero ya nada importaba, se dejo arrastrar y no se entero de más. Sion miro a Nezumi quien ya no respondía y lucia mas palido que antes, sabía que había perdido el conocimiento a causa de la enorme pérdida de sangre de la herida de bala, además que a pesar de que Sion había intentado detener el sangrado la herida seguía sangrando, en ese momento Sion sentía mojado su espalda, y podía percibir la débil e irregular respiración como latidos cardiacos del chico, no tenía mucho tiempo o sabia que lo perdería.

Sion miro a Nezumi recostado sobre su regazo en el auto que conducía Rikiga, no parecía que respiraba pero acercando su oído noto la leve y débil respiración del chico en su mejilla-Vamos Nezumi, sé que no eres débil, no te des por vencido ahora-Le murmuro al oído, el muchacho dio un leve gemido como diciéndole que no se preocupara. Cuando llegaron al hospital, Sion sintió que por fin Nezumi se salvaría y se quedaría a su lado para siempre. Pero en cuanto Nezumi despertó de la anestesia y esperaban sentados en el suelo a que los guardias de la ciudad se marcharan Nezumi sabía que ya no tenía cabida en la vida de Sion, que debería partir en cuanto se recuperara lo suficiente, que de esa manera todo seria más fácil para ellos. Pero se marcharía sin decirle a Sion sobre su decisión, eso lo había decidido, aunque le doliera y amara al chico, esa ciudad jamás seria su hogar, pero era el sitio donde Sion pertenecía y él no podía negarle eso.

Dos días después Nezumi miro a Sion tras haber salido de la correccional, estaban en el hospital, Nezumi se estaba atendiendo las heridas aunque habían sido atendidas necesitaban revisión y curaciones periódicas, las cuales obligado por Sion asistía, pero mientras hacían eso, en la mente de Nezumi surgía la idea de la oportunidad que tenia para irse y no volver jamás, deseaba ya irse de allí, no volver a aparecer nunca más en esa ciudad, el marcharse para nunca más dar vuelta atrás, todo parecía sencillo cuando lo pensaba pero no era asi, Sion era lo más hermoso que había conocido, era lo que más amaba en el mundo, era lo más importante en su vida, el quien le salvo la vida, pero sus vidas iban en rumbos diferentes y al fin decidió tomar el rumbo que sentía debía tomar. La mañana era fría, Sion aun dormía, lo quedo mirando unos instantes mientras una solitaria lágrima rodaba por su mejilla, tomando aire, abrió la ventana y salió de la casa. Sion no lo sintió irse. Ya era mediodía, cuando por una última vez se giro para ver atrás, aunque la ciudad ya no se veía, sabia y podía sentir el dolor que había provocado a Sion por su partida sorpresiva.

-Lo siento Sion, pero nuestro cuento de hadas termina aquí-Con eso se fue alejando aun más seguido por sus fieles ratitas y desapareció de la vista.

Sion no podía creer que Nezumi se hubiese marchado sin haberle dicho nada, ahora su corazón se encontraba herido con una profunda grieta que nadie sería capaz de sanar.

-No importa cuánto tiempo pase, siempre te amare-Sion lloro mientras miraba el exterior por su ventana, sus ojos repletos de lagrimas y una pequeña rata blanca sobre su hombro.

Fin

Lo siento mucho por el largo periodo sin actualizar este fic, pero me encontraba en un bloqueo tremendo. En verdad lo siento. Por favor dejen reviews. Y disculpen el final algo triste que hice.