JURASSIC PARK
CAPÍTULO VEINTINUEVE: A SOLO UNOS PASOS DE LA SALVACIÓN
Los sobrevivientes no tenían salida alguna ya que no solo estaban rodeados por las llamas del Infierno, sino que los depredadores más mortales y aterradores que alguna vez han existido, de nuevo iban a dar inicio a otra de sus titánicas peleas, la última entre ellos mejor dicho.
-¡¿Cómo se les ocurre quedarnos aquí y esperar a que esas bestias se maten entre ellas?! ¡DEBEMOS IRNOS YA!- apresuró el piloto viendo como el fuego se intensificaba.
-¡Ya lo sé, ya lo sé! Pero si tratamos de irnos ahora mismo, podrían fijar su atención en nosotros ¡Hay que esperar a que peleen y cuando se presente la oportunidad, la aprovecharemos para irnos de ese horno!- volvió a explicar Stan ya aterrado.
-Espero que… la cámara no se derrita por este puto calor…- Alarcón de nuevo no se comportó de acorde a la situación ya que sacó su fiel grabadora para filmar lo que iba a ocurrir.
Los grandes terópodos caminaban lentamente en círculos viéndose fijamente y analizando la situación. A pesar de que su instinto de supervivencia les decía que dejaran la lucha para otro momento y corrieran por sus vidas para no terminar carbonizados, el odio mutuo que compartían, sumado a que esta podría ser la última vez que se toparan, los impulsó a combatir para darle fin de una vez por todas a su rivalidad, deshacerse de la competencia y levantar la corona del máximo depredador no solo de la isla, sino del mundo entero.
Si los T-Rex estuvieran sanos, Scar no se atrevería a desafiarlos ya que tendría todas las de perder (Sobre todo porque él posee grotescas heridas por todo su cuerpo) pero como ellos también están heridos de gravedad y agotados por su pelea contra los Raptores, vio que tenía una posibilidad de salir triunfante en este enfrentamiento.
-¡RUOARG!- soltó un ensordecedor rugido desafiándolos dando un paso al frente. La pareja le devolvió el grito, y después de dejar a su hijo en un rincón libre de fuego, fueron a luchar.
La T-Rex hembra quiso hacer el primer ataque abriendo sus poderosas mandíbulas para morder a Scar, pero este la apartó de un zarpazo con su brazo izquierdo haciendo que casi cayera de bruces al piso y aplastara a los sobrevivientes. Pero no pudo detener al macho que le mordió el hombro derecho y lo empujó haciéndole retroceder y chocara contra un árbol en llamas derribándolo.
Scar le mordió la nuca y lo jaló haciendo que su cabeza se estrellara contra la loma que les había impedido el paso, haciendo que se le formaran unas grietas y temblara. Amañó con darle un arañazo, pero la hembra le mordió la cola y de un fuerte jalón lo tiró contra el suelo y quiso morderle el vientre, pero él se incorporó moviendo hacia arriba su mano derecha rasguñándole la cara para enseguida morderle el lado derecho del cuello, rodeárselo con sus mortíferas garras para desnucarla haciendo un movimiento de palanca al hacer que se inclinara.
Pero el macho le embistió el costado izquierdo alejándolo de ella y de un mordisco, le arrancó una parte de su vela sacándole un grito de agonía. Pero después rugió de la ira, le mordió la pata izquierda y le hizo graves y profundas cortaduras lastimándosela mucho haciendo que cogiera casi cayendo y que también gritara agonizante.
Vio como la hembra quiso morderle de nuevo la cola, así que reaccionó rápido y le pegó con esta en la cara desorientándola para arrancarle de una mordida, un pedazo de su muslo derecho haciendo que cogiera y casi cayera al igual que su pareja soltando un gemido de agonía.
El padre del bebe T-Rex movió hacia arriba su maciza cabeza dándole un fuerte golpe la quijada haciendo que retrocediera de nuevo para volver a morderle el brazo, pero Scar le rasguñó el hocico y después el lado derecho de la cara para darle una certera mordida en la garganta, haciendo que salieran muchos chorros de sangre y que su rugido de agonía se volviera agudo, para azotarlo contra el piso a punto de desgarrársela.
-¡GUO, GUO!- para la sorpresa de todos, en un increíble acto de valentía, el pequeño tirano se le acercó para atacarlo y defender a sus monstruoso, pero amoroso padre.
El asesino de Sheila al verlo, soltó a su rival y fue tras él para asesinarlo. A pesar de ser mucho más rápido y ágil, el pequeñuelo no tenía por donde más ir y se encontraba acorralado.
-Esta es nuestra oportunidad ¡Vámonos rápido!- avisó Stan al darse cuenta de que con los tiranos heridos y Scar distraído, era el momento para retirarse del grotesco e infernal campo de batalla.
Sin embargo, el tirano bebe pasó cerca de ellos y dio un giro brusco. El Espino al intentar hacer lo mismo, perdió el equilibrio y se tropezó contra unos árboles derribándolos cerca de los jóvenes y adultos que ya estaban a punto de cruzar por la única salida que había y fueron separados.
-¡MIERDA!- gritaron algunos al mismo tiempo. Se dividieron en varios grupos. Stan estaba con su madre, hermana, Craig, Ruby y Jack. Kyle estaba con su padre, Ike, el piloto, Mark y Eric. Kenny está junto a Karen, Luis, Damien y Bebe. Wendy estaba con sus amigas. Por últimos están Caos, su mamá, Bradley y primitos.
-¡¿Están todos bien?!- preguntó el menor de los Marsh tosiendo mucho y tratando de apartar el humo. Por fortuna, nadie murió aplastado o quemado.
-¡Creo que sí!- afirmó Kyle también moviendo una mano para apartar la espesa humareda.
-¡¿Qué hacemos ahora?!- preguntó Linda de nuevo pasando por una crisis histérica.
-¡Préstenme atención!- Caos habló con voz firme -¡Hay que seguir moviéndonos! No podemos perder tiempo en tratar de reagruparnos. Sigan andando para reunirnos en la playa- aconsejó.
-¡Si nos separamos nos podríamos perder y morir!- grito ahora Sharon tan histérica como Linda.
-¡Y si nos quedamos aquí, moriremos quemados!- Caos se molestó por tanta quejadera, hasta que otros árboles casi los aplastan de nuevo -Ya todos saben que hacer ¡EN MARCHA!- tomó a su mamá de la mano y comenzó a correr seguido de los que estaban junto a él.
-Rayos…- Stan apretó los dientes resignado -¡Hagan los mismo!- también dirigió a los suyos.
-¡Por aquí!- Kyle trató de hacer lo mismo, pero cuando quiso correr, Scar se puso en su camino ya que la T-Rex hembra lo había empujado, para salvar a su hijo, y casi los aplastan -¡MALDITO HIJO DE PERRA!- le apuntó con su Magnum y comenzó a dispararle cuando se separando rugiendo.
-¡Kyle cálmate y tratemos de buscar otra salida!- le pidió su pequeño hermano.
La tirana le dio un fuerte cabezazo a Scar en la cara, pero este enseguida dio media vuelta dándole un coletazo a ella en la pata derecha haciendo que perdiera el equilibrio y cayera de medio lado para poder morderle el cuello otra vez, levantarla un poco y hacer que su duro cráneo diera contra una gran roca, partiéndola, y haciendo que quedara tendida en el piso inconsciente.
Le pisó la cara con su pata izquierda para poder morderle el cuello como lo hizo con el macho, pero el T-Rex bebe volvió a mostrar su valía al tirársele encima de la cabeza arañándole la cara haciendo que se incorporara zarandeándose alejándose de su víctima y con las pezuñas de su mano izquierda se lo quitó de encima tirándolo contra la pared de esa misma loma y abrió sus enormes fauces de barracuda para devorarlo.
-¡AUARRGG!- el padre de él agarró su segundo aire, y a pesar de esa grave herida en su garganta, se levantó y le mordió el brazo derecho con todas sus fuerzas, dejándoselo peor que el izquierdo cuando lucharon por primera vez, y al mover su cara a la izquierda, lo tiró a un lado.
-¡SÍ, QUE LO HAGA SUFRIR!- Kyle volvió a regocijarse con los gritos del carnívoro mayor.
-¡Puto judío loco! Busquemos la forma de irnos de este Infierno- le exigió el culón de Cartman.
Scar apenas se pudo levantar casi cayendo al piso, apoyándose en su brazo izquierdo que apenas y estaba mejor que el derecho, y estaba tan agitado como el tirano. De nuevo eran solamente ellos 2 y nadie más, para ellos no había fuego a su alrededor, ni peligro de muerte, no se oían los gritos de los otros dinos que morían quemados, ni la vegetación quemándose, nadie más interferiría y el que resulte ganador, será porque es la mejor máquina asesina o el que esté en las condiciones menos precarias.
Soltando otro rugido que indicaba que iban a darse el todo por el todo en el siguiente movimiento, se acercaron a pasos firmes a pesar de las lesiones en sus fornidas patas. Ambos se mordieron el lado izquierdo de sus cuellos con todas las fuerzas que aún les quedaban y comenzaron a caminar de forma errática derribando con sus colas algunos pequeños árboles incendiándose y por poco aplastan otra vez a los humanos.
-¡MIREN!- Ike señaló hacia adelante -al derribar esos árboles, crearon un camino ¡Pasemos por ahí!- intentaron ir por esa ruta, pero los carnosaurios volvieron a impedirles el paso.
-¡No vamos a ir a ninguna mierda por culpa de las gallinas escamosas!- Eric volvió a gritar molesto.
El T-Rex estaba comenzando a ganar esa lucha de mordidas ya que su mandíbula es más poderosa e hizo que Scar se inclinara, hasta que este le rasgó el rostro con su brazo bueno haciendo que lo soltara y como él lo sigue sosteniendo, lo azotó de nuevo contra la loma, no una, sino varias veces.
Cuando el tirano también iba a perder el conocimiento al igual que su pareja, fue tirado con violencia contra el piso y el sonido de su caída resonó por todos lados, no podía ponerse de pie y gemía adolorido con la respiración entrecortada.
Su enemigo mortal le puso el pie izquierdo en el vientre y soltó otro rugido mirando hacia arriba en señal de que había salido ganador de la pelea de titanes declarándose el depredador supremo del mundo y estuvo a punto de dar la mordida final ahora sin prestarle atención al pequeño T-Rex.
-¡NOOO! ¡Él no puede ganar!- Kyle volvió a enfurecerse -¡¿Qué se necesita para matar a ese condenado animal?!- miró de un lado a otro algo que le sirviera para acabar con el gran reptil. Hasta que notó el rifle de Jack, que se le había caído, y sin pensarlo dos veces lo cogió -Por favor… que esta vez sí pueda darle- después de apuntar a la cabeza, jaló el gatillo.
Hizo eso al mismo tiempo que otro árbol cayó cerca suyo haciendo que perdiera el enfoque. Todo otra vez se puso en cámara lenta cuando la bala salió del cañón del arma y se dirigió al gran terópodo dándole no en la cabeza como el judío quería darle, sino en el muslo izquierdo.
-¡KRANK!- se escuchó perfectamente el sonido del fémur rompiéndose.
-¡IAAHHH!- Scar enseguida soltó un grito de agonía alejándose del Rey Lagarto Tirano caminando con la pata derecha, prácticamente dando saltitos, y arrastrando su pierna herida que le quedó inservible y de la que salían cataratas de sangre.
Ante eso, al T-Rex macho le llegó un tercer aire y con dificultad alzó y volviendo a usar su cabeza como ariete, lo embistió por el costado izquierdo empujándolo contra una gran concentración de árboles quemándose y lo tiró al piso haciendo que todos ellos le cayeran encima.
-¡IAH, IAH, IAH!- Scar soltaba continuos alaridos de dolor que provenían de lo más profundo de su salvaje y despiadado espíritu depredador a la vez que se retorcía agonizante quemándose todo su descomunal y maltratado cuerpo, y por más que lo intentaba, no podía ponerse de pie.
Ike enseguida abrazó a su papá para no ver semejante escena temblando del miedo, Eric exclamó divertido: "¡Ahora ya sé cómo se comportan los pollos al ser asados!" el piloto se tragó un nudo que se le formó en la garganta y Mark susurró: "Eso si tiene que doler" también divertido. Kyle no se regocijó como antes, sino que se limitó ver eso en silencio sin ninguna expresión en su cara y sin parpadear hasta que los gritos del carnívoro cesaron lentamente hasta desaparecer por completo indicando que ha muerto de una vez por todas.
-"Mamá… haz sido vengada. Ya puedes descansar en paz"- pensó soltando un suspiro ya que sintió como se le quitó un gran peso de encima y su espíritu lleno de odio y rencor, se calmó -ahora sí, podemos irnos- fueron hasta el camino que se produjo por la pelea. Pero se detuvo un momento y vio hacia atrás al T-Rex macho que estaba ayudando a la hembra a ponerse de pie ya que recuperó el conocimiento y el hijo de ellos chillaba ya emocionado.
Los ojos verde esmeralda del pelirrojo chocaron contra los amarillos del vencedor del combate. Ninguno parpadeó y a pesar de ser un animal salvaje, con su mirada le dijo: "Gracias" a lo que él sonrió de medio lado y con la suya le respondió: "No, gracias a ti" y siguió a los demás.
-¡Sigan, sigan, sigan!- Caos corría jalando a su madre. De nuevo se tuvo que poner su máscara de gas para no intoxicarse y poder ver bien por dónde iban.
-¡¿Seguro que es por aquí, Butters?!- le preguntó Bradley tosiendo mucho y con ojos enrojecidos.
-¡SIEMPRE ESTOY SEGURO! Y no me llames Butters, recuerda que ahora soy…- iba a regañarlo el rubio mayor ya molesto.
-¡JASHA!- apareció de repente un Raptor… que estaba envuelto en llamas y corría gritando siendo seguido por otros Raptores. Algunos tenían leves quemaduras, pero otros también ardían.
-¡SON ESOS MONSTRUOS!- gritó aterrada la pequeña Brittany, que estaba siendo jalada por Ed.
-¡NO LES PRESTEN ATENCIÓN! Recuerden que están corriendo por sus vidas al igual que nosotros- les afirmó del chico de doble personalidad.
-¡MUO!- ahora se les acercó un Triceratops también quemado de gravedad dirigiéndose hacia ellos
-¡SALTEN TODOS!- Caos brincó por una bajada que estaba a la izquierda de ellos llevando consigo a su madre. Los rubios menores hicieron lo mismo y todos rodaron mientras caían lastimándose mucho; sus primitos terminaron alejados de ellos.
-Carajo…- se quejó levantándose lentamente sobándose la cabeza -Mamá… Ed… Brittany… maricón… ¡¿Dónde están?!- se exasperó viendo las llamas a su alrededor.
-¡HIJO!- le llamó su madre, que se lastimó la pierna derecha -ayúdame… por favor…- le pidió sobándosela y derramando unas cuantas lágrimas adolorida.
-¡MAMÁ!- fue hasta ella y la sostuvo -¿Te encuentras bien, no te duele nada más?- la miró de un lado a otro de forma desesperada.
-Descuida… esto no es nada- le aseguró parándose gracias a su ayuda -¿Pero dónde están mis sobrinitos y tú amigo…?- preguntó antes de que él le pusiera la máscara de gas.
-¡BUTTERS!- gritó Bradley acercándoseles cojeando siendo perseguido por unos Raptores. Parece que algunos de ellos siguen teniendo la intención de comer humanos a pesar del peligro que corren -¡AYÚDAME!- suplicó estallando en llanto cuando uno de ellos se le tiró encima y le hizo una larga cortadura en la espalda con una de las garras en forma de hoz de sus patas.
-¡MARICÓN!- enseguida corrió hacia él disparándole en la cabeza a su atacante y después llenar de plomo a los otros dos antes de que le devolvieran el ataque -¡Arriba!- lo tomó de un brazo e hizo que se levantara, él apenas podía mantenerse en pie.
-¡JONIA!- aparecieron unos cuantos Raptores, tanto ilesos como quemados, y fueron tras ellos.
-¡AÚN ESTANDO EN EL INFIERNO SIGUEN CAUSANDO PROBLEMAS!- el orate comenzó a disparar varias veces tratando de mantenerlos a raya a la vez que caminaba de espaldas seguido de su amanerado amigo moribundo -¡BRADLEY! Quédate con mamá y protégela de cualquiera que intente ponerle las garras encima ¡Oh si no…!- lo empujo para que estuviera junto a Linda -ahora a hacer lindas correas, botas y billeteras con la escamosa piel de esos pollos- después de recargar su escopeta automática y coger la metralleta del rubio rizado, fue guiado por su escaso sentido común que lo impulso a ir a luchar contra ellos ignorando por completo los gritos de su madre que le pedía que no hiciera esa misión suicida.
Se acercó a uno de ellos que se le tiró encima, arqueó su espalda hacia atrás y cuando la bestia estaba a punto de clavarle sus mortíferas garras, le puso la escopeta contra el pecho y ¡BRUAM! Le despedazó la caja torácica de un disparo manchándose con su sangre. Al incorporarse, vio a otro que estaba a unos escasos metros de distancia y abrió su boca llena de pequeños y filosos dientes para hacerlo carnitas.
Caos esperó quieto en su sitio y cuando el cazador iba a brincar encima de él, le metió la escopeta a la boca y le voló la cabeza de un tiro. Le apuntó a otro con la metralleta y comenzó a dispararle, pero las balas no lo hacían caer enseguida, así que tuvo que saltar a la derecha evitando que sus filosas garras y antes de que hiciera otro movimiento, le puso la escopeta contra la nuca y también hizo volar sesos.
-¿Cuántos hombres armados se necesitan para acabar con toda una horda de bestias malditas? La respuesta es: Uno solo- rió un poco -ahora el úl…- el último Raptor que quedaba lo tomó por sorpresa saltando hacia él listo para cortarlo con las cuchillas en sus pies.
Él apenas pudo reaccionar y se corrió hacia atrás evitando que lo hiriera de gravedad, pero una de las hoces le rozó el lado izquierdo de la cara dejándole una profunda y larga cicatriz, para enseguida tirarlo al piso, morderle el hombro derecho.
-¡MALDITO HIJO DE PERRA, SUÉLTAME!- sacó de uno de los bolsillos de su chaleco negro, un cuchillo de guerra, que estaba en la caja de municiones, y ¡SHIK! Se lo enterró con todas sus fuerzas en el lado izquierdo de su cabeza matándolo.
-¡MI NIÑO!- Linda se le acercó junto con Bradley y le quitaron de encima el cadáver del Raptor -¡¿Te encuentras bien?!- ahora le tocó a ella mirarlo de arriba abajo.
-Sí mamá… esto es solo un rasguñito- se sujetó el hombro y lo movió de forma circular haciendo una mueca de dolor para luego sobarse la cara -esa puta… ¡Me flageló mi bello rostro!- se quejó -no perdamos más tiempo ¡Busquemos a mis primitos para irnos a la costa!- rápidamente retomó el asunto principal. Volvió a demostrar que a pesar de sus grandes defectos, quiere a sus seres queridos y es un buen líder… en cierto aspecto.
-Hay… hay… he-hermana… primo… tía Linda…. ¿Dónde están?- preguntó Eduard parándose a la vez que se sobaba el brazo derecho.
-¡HERMANO, VEN!- le gritó ella que al igual que su tía, se lastimó una pierna -¿Qué-qué hacemos?- preguntó viendo de un lado a otro aterrada y enrollando su cabello con el índice derecho.
-Pu-pu-pu…- su mellizo no sabía que decir, hasta que vio a otro Raptor que enseguida fue tras ellos -¡CORRE, CORRE!- la tomó de la mano volviendo a jalarla.
Los pequeños rubios corrían derramando lágrimas de horror absoluto que al dar contra el piso, se evaporaron por el endemoniado calor que los rodeaba. Se detuvieron por culpa de una gran roca en su camino, no tenían otra ruta de escape y vieron como el Raptor se les acercaba más y más.
-¡HERMANO VEN Y AYÚDANOS!- suplicó Brittany temblando del pánico esperando que por algún milagro, Jack hiciera acto de presencia y los salvara. Tanto ella como Ed se orinaron del miedo.
-¡YOAH!- el mensajero de su muerte extendió sus brazos como si fuera un ave de rapiña tirándose encima de unos indefensos conejitos. El chico abrazó a su hermana de forma protectora, desviaron la mirada y justo cuando iban a ser despedazados y de forma horrible…
-¡NOOO!- gritó de repente Mark saltando de entre unas plantas y cayendo encima del Raptor, que como si fuera un toro de rodeo, se agitó violentamente para quitárselo de encima, pero él se aferraba con una fuerza que parecía ser sobrenatural -¡Ahora recibe una cucharada de tu propia medicina!- sacó la garra en forma de guadaña que posee y con ella le desgarró la garganta.
Se tiró a un lado cuando el animal comenzó a agonizar, parecido a como le pasó a Scar, hasta que estiró la pata también.
-Esto es por ustedes, Josh y Trent- vio de mala manera el cadáver para luego fija su vista en los mellizos -¿Te pasó algo, preciosa?- le preguntó a la pequeña rubia.
-Eh… sí-sí. Gra-gracias por salvarnos- le agradeció ya sonriendo de forma tierna.
-De nada, muñeca. Por ti yo sería capaz de partirle la madre hasta a un T-Rex- ella se avergonzó por este cumplido haciendo reír a su hermano, como si no hubieran estado en peligro de muerte hace tan solo unos instantes atrás.
-¡¿Qué crees que estás haciendo, Stomper?!- le preguntó Kyle acercándosele junto con los que estaban acompañándolo.
-Me topé con estas dos gotitas de agua y las salvé matando a uno de esos gallinazos con mis propias manos- fanfarroneó.
-Bien por ti ¡Ahora sigamos moviendo el culo!- lo apresuró el panzón de Cartman.
-¡¿Pero y nuestro primo, tía y Bradley?! Ellos estaban con nosotros- Ed se volvió a angustiar.
-Disparemos al aire para llamar su atención y vengan hacia nosotros- sugirió Ike muy inteligente.
-¡Cómo digas, enano!- Mark empezó a disparar hacia arriba junto con los demás -espero que esto los atraiga hacia nosotros y no se pierdan.
Enfocándonos ahora en Stan y sus acompañantes, también corrían de forma desesperada hasta que se cansaron y decidieron descansar en una pequeña cueva para alejarse del humo y fuego.
-Rayos…- suspiró Jack gimiendo no del cansancio, sino por las heridas que posee.
-¿Ya estamos más cerca de la playa?- preguntó Sharon secándose el sudor de la frente.
-Creo que estamos cerca, pero…- Stan no estaba seguro y de repente vieron pasar a unos saurópodos que se movían lo más rápido que sus fornidas patas podían ofrecer. Como pasa con los demás animales, algunos eran bolas de fuego andantes y otros estaban rostizados.
-¡No hay tiempo para descansar! Tenemos que seguir en movimiento- alentó Shelli.
-¿Por dónde, Marsh?- le preguntó Craig ya que él tiene el mapa.
-Es que yo…- el otro pelinegro lo miró fijamente -no… no sé si sea el indicado para esto- todos lo vieron sorprendidos -¿Qué pasaría si de nuevo tomo malas decisiones que cuesten la vida de alguno de nosotros? ¡YO NO PODRÍA VIVIR CON EL PESO DE OTRA MUERTE POR ALGUNA MALA DECISIÓN MÍA! Así que por favor, no pidan que sea yo el que los dirija- les suplicó.
-Pero hijo…- Sharon no podía creer lo que él acababa de decir.
-Marsh- Tucker se paró frente a él -tienes razón. Muchas de las decisiones que has tomado, han sido perjudiciales para nosotros. Sabes que me consta totalmente- estas crudas palabras hizo que se sintiera peor -pero a pesar de todo… reconozco que también has elegido decisiones que nos han sacado de más de un aprieto- le puso una mano en el hombro sonriendo de forma amistosa -lo único que necesitas es recuperar la confianza sobre ti mismo para así saber qué hacer en estos momentos tan cruciales.
Stan se quedó anonadado por el apoyo que estaba recibiendo por parte de él. Pero todo lo que le dijo, hizo que se sintiera seguro de sí mismo y sus ojos brillaron con una determinación que no han tenido desde hace tiempo.
-Gracias, Craig- le devolvió la sonrisa -ahora veamos…- volvió a ver el mapa -sí… ¡Ya sé por dónde ir!- todos sonrieron por eso y se puso una máscara de gas que se habían traído -ahora necesito que todos se tomen de las manos para no separarse ni perderse- tomó la mano de su madre y el resto hicieron eslabones humanos.
-Tú eres el que manda, hermanito- ahora fue Shelli quién lo motivó y todos salieron de la cueva adentrándose otra vez en la pared de humo que se encontraba fuera.
Capítulo veintinueve de esta historia completado el 03/10/2015.
Espero que les haya gustado la última y titánica pelea entre Scar y los T-Rex. Sí que la tuvieron muy difícil ¿Cierto? al menos esta vez Kyle si logró cumplir con su venganza e hizo que él sufriera como se lo merece (A ver si así se le quita lo energúmeno XD)
Y vaya que la situación crítica se pone peor cuando todos se separaron ¿Pero todos llegaran con bien a la playa o uno que otro morirá en el camino?
Otra vez Caos mostró su gran valía al enfrentarse él solo a los Raptores, lo mismo hizo Mark para salvar a su princesa en apuros XD. Al menos Stan recuperó la confianza en sí mismo ¿Pero los guiará en la dirección correcta o la cagará de nuevo?
Y desgraciadamente, el capítulo siguiente puede que sea el último D: pero les aseguro que no se decepcionaran con el final del fic ;D
