-Declaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen.

-Dialogo-

-"Pensamientos"-

...


29-TRES MINUTOS, TRES HORAS, TRES DÍAS


En cuanto Madara pronunció el nombre de su hermana pequeña, Nayumi fue consciente que Sakura estaba más muerta que viva. Y eso la asustó. Cuando la mirada jade desenfocada se situó sobre ella y vio sus pasos tambaleantes hacia ella, no esperó. Salió en su dirección antes de que ella cayera en la inconsciencia. No llegó a tiempo antes de que Sakura cayera al duro y frío suelo, pero notó como una chica rubia de ojos azules también se acercaba con la mirada llena de preocupación.

Le era conocida.

-¿Ino...?- pregunto en voz baja cuando creyó reconocerla. No podía estar equivocada. Recordaba que Sakura siempre estaba con una niña rubia y ojos azules. De echo eran mejores amigas, casi como hermanas. No podría haber cambiado mucho.

La rubia la miró y sonrió tristemente.- Nayumi...-

El quejido de dolor que profirió Sakura las hizo ponerse en movimiento.

-Todo está bien, Sasuke.- oyó que decía Itachi. Sasuke... Sasuke, el hermano pequeño de Itachi y la persona que había ayudado a su hermana pequeña. No le guardaba rencor por haber matado a Itachi, las cosas habían sucedido de ese modo y después de todo solo era un niño cuando todo ocurrió. Y aún después de saber la verdad - ella sabía que lo sabía - no la había dejado atrás. Había estado allí, apoyándola.

No le pasó desapercibido, a pesar de estar concentrada en Sakura, que todos los que estaban allí - incluyendo a Sasuke que seguía abrazado a su hermano - miraban con preocupación a su hermana. Al parecer, a pesar de que su carácter antisocial, tenía a gente que la querían.

Nayumi se tensó de golpe y jadeó bruscamente cuando sintió que el corazón de su hermana empezaba a detenerse y los ojos de Ino se llenaron de lágrimas conteniéndose para no llorar.

Moría.

Sakura estaba muriendo en sus manos y no podían hacer nada.

Sasuke se estremeció y sin saber exactamente porque sus ojos empezaron a nublarse.

Itachi miró a las dos médicos que curaban a Sakura notando los ojos aguados de la rubia y aquello no le gustó nada. Temía que hubieran llegado tarde, otra vez.

Kakashi y Naruto sentían una opresión en el pecho que no los dejaba respirar tranquilos.

Suigetsu tenía el ceño fruncido y apretaba los labios en una mueca, tratando no mostrar más preocupación.

Juugo miraba con preocupación, esperando que todo se arreglara.

Karin a pesar de no tener casi nada de chakra, aún podía sentir el de Sakura. Cada vez desaparecía más y sabía lo que eso significaba. Contuvo la respiración mientras se dejaba caer al suelo con la vista en Sakura.

-Karin...- Suigetsu estaba a su altura, mirándola preocupado.

-Su chakra está desapareciendo...- informó soltando el aire que había cogido.

-Lo que quiere decir que...- Suigetsu se detuvo incapaz de continuar.

Nayumi no se dio cuanta de que había contenido la respiración hasta que sintió su propio corazón golpear con fuerza y rapidez su pecho. Tenía los labios fuertemente apretados y sentía los ojos calientes. Sin poder evitarlo las lágrimas empezaron a salir, cayendo por sus mejillas y su mentón hasta llegar al suelo.

No podía evitarlo. Llevaba nueve años sin saber nada de ella, sabiendo que estaba sufriendo y sin poder ayudarla. Y ahora que la había encontrado, irremediablemente ella estaba muriendo. Tal vez hubiera sido mejor presentarse delante de ella cuando se encontraron en aquel pueblo. Tal vez las cosas hubieran sido diferentes.

-¿Por que?- se pregunto Nayumi cuando el corazón de Sakura se estaba deteniendo.- ¿Por que ahora que te e encontrado?-

Pum-Pum Pum-Pum

-Por favor... no me hagas esto...- rogaba con la voz entrecortada, apretando los ojos anegados de lágrimas, con fuerza.

Pum-Pum Pum-Pum

-Sakura... no te va-yas... no me de-jes...- suplicaba con una voz llena de dolor.

Pum-Pum Pum-Pum

Juugo, Suigetsu y Yamato entrecerraron los ojos con dolor, Karin con la cabeza gacha y su cara llena de lágrimas, Kakashi desvió la mirada del cuerpo de Sakura y cerró su único ojo con dolor y tristeza. Naruto tenía un brazo tapando sus ojos los cuales caían lágrima con libertad y algún que otro sollozo se oían de su parte.

Itachi ladeó su cabeza al sentir como Sasuke temblaba y no tardó en sentir en su mano izquierda - que estaba en su regazo - como se mojaba. No tardó en comprender que estaba llorando.

Sasuke tenía la frente apoyada en el hombro de Itachi, todo su cuerpo temblaba. Las lágrimas cristalinas bajaban por su mentón y su nariz con abundancia, pero aún así no se oía ningún sollozo, ni nada por el estilo. Sin embargo, sus manos se aferraban con fuerza en la espalda de su hermano mayor.

En aquel momento no le importaba que le vieran llorar. El hecho de que Itachi estuviera vivo y el que Sakura estuviera muriendo era demasiado para él.

Recuperaba uno... pero perdía a otro.

¿Por que? ¿Por que le pasaba aquello a él? Pensaba que una vez Danzou muerto, podrían descansar tranquilos. Ella le había prometido que viviría... Que no moriría... Sin embargo... ella no reaccionaba. Y aquello le dolía más que cualquier otra cosa. La mujer que amaba estaba muriendo.

Pum-Pum Pum... Pu-

-Na-yumi...- Ino la miró asustada en cuando el corazón de Sakura dejó de latir definitivamente.- No...-

-¿Sakura?- abrió los ojos asustada.- ¡Sakura!-

Nayumi dejó de emanar chakra curativo en cuanto se dio cuenta de que Sakura había... muerto. No era que se estuviera dando por vencida. Pero sabía que era inútil. Sakura había muerto por una enfermedad y eso no se podía remediar.

-Ha...- Ino tragó con dolor.- muerto...-

-Nayumi...- llamó Itachi con tristeza a la vez que apretaba a Sasuke hacía su cuerpo. Entonces no habían llegado a tiempo.

-Sakura-chan...- murmuraba con dolor Naruto llorando libremente. Al final no había conseguido salvar a nadie.

-"Sakura..."- pensó Kakashi con dolor. Un miembro de su equipo había muerto.

Nayumi estaba en shock. Sakura estaba muerta. Su hermana pequeña... La que entrenaba no para superarla, si no para no causarle molestias a ella, la que evitaba siempre molestarla, la que era feliz cuando simplemente pasaban un rato juntas. La persona que había muerta en sus manos...

Muerta.

Era lo único que se repetía en la mente del Uchiha menor. No podía ser ¿verdad? Sakura no podía estar muerta. Ella le había prometido que volvería con vida... que no moriría... ¡Que estaría con él! ¡No podía estar muerta!

-Me prometió que volvería...- su voz salió forzada y sorprendentemente tranquila a pesar de que su mente le gritaba todo aquello.- Que no moriría...- Itachi le apretó más fuerte.- Que estaría conmigo... Lo prometió...- su voz acabó saliendo monótona.

Después de esas palabras se quedaron en silencio. Nadie dijo nada. Solo se oían los sollozos de Naruto y Karin en el lugar. Ino tenía los ojos cerrados, no los abría por miedo a encontrarse con la cruda realidad. No podía ser cierto... Sakura no podía estar muerta. Sin embargo sus manos en su pecho le decía que si, que estaba muerta.

Al final no había servido de nada. Había sido débil de nuevo.

Por una vez... había creído que realmente podría ayudarla. Que podría salvarla de la muerte... pero se equivocó. No había podido salvarla, su mejor amiga... su hermana estaba muerta.

Pum... Pum

Ino abrió los ojos atónita, sin estar segura de lo que estaba escuchando. No podía ser...

Pum-Pum

Jadeó sorprendida y entonces se dio cuenta de que no había dejado de emanar chakra de sus manos, hacía su corazón.

Pum-Pum Pum-Pum

Y allí... aunque débil, el corazón de Sakura empezaba a latir de nuevo.

-Nayumi...- llamó temblorosamente aún sin creerlo.- Nayumi... tien-e pulso...-

-¿Que?- preguntó preguntándose si había oído bien. Alzó la mirada encontrándose con la mirada atónita de la rubia que miraba el cuerpo de Sakura.

-Esta respirando...- dijo sin aire a causa de la emoción y el cansancio al mismo tiempo.

Con las manos temblorosas comprobó si lo dicho por la rubia era cierto.

Pum-Pum Pum-Pum

Y lo sintió. Era débil, pero ahí estaba.

-Respira...- susurró igual de sorprendida.- ¡Esta respirando!- exclamó emocionada y feliz.

Absolutamente todos se quedaron sorprendidos. Es decir ella había muerto, pero... ahora estaba viva. ¡Que rayos! ¡Eso no importaba! Sakura estaba viva. Todos suspiraron aliviados al ver en el rostro de las dos muchachas la incredulidad y la felicidad.

Sasuke lentamente se separó de Itachi y miró hacía donde se encontraba Sakura. Ya no lloraba, pero los rastros de lágrimas seguían en su cara. Se sintió aliviado, sentía como si un gran peso se hubiera quitado en su corazón.

Sentía que ahora todo estaría bien.

-¿Que fue lo que pasó?- preguntó Kakashi minutos después y haciendo referencia al hecho de que estuvieran vivos.

Itachi suspiró sentándose de una manera en las que sus piernas estuvieran cómodas.

-La noche en la que Nayumi debía morir, justo en el último momento, planeó su muerte.- comenzó a explicar.- Utilizando el cadáver de un Haruno que ella misma había matado, utilizó un jutsu médico propio de los Haruno para hacerse pasar por ella.

-Pero aquello me dejó tan exhausta que tuve que quedarme quieta por bastante tiempo.- continuó Nayumi.- Sabía que los Haruno no se salvarían y quería ayudar a Sakura con lo que sabía que tendría que hacer.- todos escuchaban atentos.- Pero cada vez que intentaba acercarme a Konoha, Madara aparecía, aunque sabía esconderme antes de que estuviera frente a mi.-

-Cuando Sakura abandonó Konoha, era prácticamente imposible encontrarla, pues ella estaba escondida en una guarida que hicimos Nayumi y yo.- prosiguió Itachi.- Misma razón por la que Nayumi no pensó que estuviera allí.-

-Hace un tiempo, cuando estaba en el bosque sentí la presencia de Madara, pero también sentía la presencia de dos chakras que se estaban enfrentando. Supuse que el día de la batalla entre Uchiha había llegado, así que fui allí, con la esperanza de llegar a tiempo, pero fue demasiado tarde.- Nayumi puso expresión triste de solo recordarlo.- Y hace como un mes me encontré a Sakura en un pueblo,- ellos se sorprendieron.- pero ella no me reconoció puesto que llevaba una capa. Cuando estuvo lo suficiente alejada, la seguí.-

-¿Seguiste a Sakura y no te detectó?- preguntó Kakashi extrañado. Sakura siempre era la primera en detectar si alguien la seguía.

-Si, en aquel tiempo su chakra estaba muy bajo, tenía un aspecto muy enfermizo.- respondió recordando con tristeza aquel momento.

Karin asintió.

-Seguro que fue cuando no dormía y no comía casi nada.

-En realidad aquel día quise presentarme frente a ella, pero...- sonrió con tristeza.- me entró el pánico.-

-¿Temes que ella te odie?- pregunto Kakashi entendiendo la situación.

-La dejé sola cuando más me necesitaba.- entrecerró los ojos con dolor.- A cargado con tanto...-

Itachi la miró con un mueca.

-Ya te dije que ella sería incapaz de odiarte.

Sasuke asintió sin decir nada.

-Cuando abandonaron Akatsuki,- siguió Nayumi.- yo me adentré en la guarida y me llevé el cuerpo de Itachi e hice un jutsu prohibido para revivirlo.-

-¿No había nadie en la guarida en aquel momento?- preguntó Suigetsu mirando a sus compañeros de Taka.

Juugo negó con la cabeza.

-Creo que en aquel momento estaban sellando el Hachibi.

Karin asintió.

-Y no fue hasta ayer que no desperté.- finalizó Itachi recordando que había pasado.

En una cabaña bastante lejos del País del Hierro, Nayumi se encontraba sentada al lado de un futton el cual ocupaba Itachi, que seguía inconsciente. Había pasado dos semanas desde que había sacado a Itachi de la guarida de Akatsuki y había aplicado la técnica prohibida de los Haruno, pero aún así, Itachi no daba señales de que despertara pronto.

Su mente se mantenía ocupada pensando en su hermana pequeña. Cuando la vio en el pueblo ella lucía muy mal. Tenía un aspecto enfermizo y eso le preocupaba.

Además...

-Sus ojos se veían vacíos...- susurró para si, encogiéndose un poco. Los ojos de Sakura siempre habían sido de un hermoso color jade - heredado de Megumi, su madre - pero los ojos que ella había visto no tenía nada que ver en el pasado.

No debería extrañarle, pero le dolía. Le dolía el hecho de que su hermana pequeña cargara con algo que en un principio ella debió hacer. Aquella misión no la hizo para que Sakura siguiera con vida, pero aún así, ahora creía que Sakura había aguantado mucho dolor.

Sus ojos le pesaban y sentía el cuerpo cálido, cosa que le extrañó, pues se suponía que estaba muerto y suponía que a estas altura su cuerpo ya estaría frío. Era imposible que hubiera sobrevivido y por eso estaba confundido con respecto a sentir la calidez de su cuerpo. Sin embargo, sentía su cuerpo muy pesado y con muy poca energía, ni siquiera podía moverse. Pero quería saber donde estaba y que estaba haciendo vivo.

Con gran esfuerzo entreabrió los ojos y no veía mucho, solo borroso, volvió a cerrar los ojos con fuerza y luego volvió a abrirlos despacio, esta vez pudiendo ver el techo de lo que parecía una cabaña. Intentó incorporarse, pero lo único que consiguió fue que un quejido saliera de sus labios y volviera a cerrar los ojos con fuerza.

Así que de echo si estaba vivo.

-¿Itachi?- Nayumi se acercó a él al instante que sintió el quejido esperanzada de que ésta vez despertara.- ¿Puedes oírme?- pregunto ansiosa, viendo como el chico cerraba los ojos con fuerzas. Él había despertado.

Itachi sentía esa voz que extrañamente se le hacía conocida y volvió a abrir los ojos para quitar sus dudas. Al abrirlos se encontró con un rostro conocido, pero se fijó en sus ojos y su cabello.

Tal vez, realmente estaba muerto.

Porque la que estaba allí no podía ser Sakura. Su cabello rosa era más oscuro y sus ojos verdes oscuros estaban llenos de sentimientos y se encontraban nublados. Sakura sin duda no mostraba sentimientos en sus ojos.

-¿N-ayumi?- preguntó débilmente, observando a la chica como si fuera un fantasma.

Nayumi sonrió mientras las lágrimas salían de sus ojos. Realmente estaba despierto. Antes de que sus emociones afloraran y se abalanzara sobre el chico, Nayumi decidió que revisaría su estado, suponiendo por como él no se había movido, que no podía siquiera mover un músculo.

Itachi levantó una mano y tocó la cara de Nayumi, sorprendiéndola.

-Realmente eres tu...- susurro con fascinación al ver que ella era real.

Nayumi sonrió mientras las lágrimas volvían a sus ojos, sollozó y apoyó su frente en el pecho del chico sin llegar a hacerle daño, mientras Itachi cerraba los ojos dejando su mano en el pelo de la chica.

Seguía igual de sedoso.

Diez minutos más tarde, cuando Nayumi se tranquilizaba e Itachi conseguía sentarse en la cama, sin dolerle el cuerpo fue que empezaron a hablar de lo que había pasado.

-Me reviviste.- afirmó mirando a la chica que ahora se ocupaba de movilizar sus piernas. Lo había pensado, era imposible que viviera, de haber sido así, Sakura le hubiera curado, en cambio era Nayumi quien tenía a su lado.

-Te he estado buscando durante todo este tiempo, pero no te encontré hasta el día en que luchaste contra Sasuke.- comenzó a explicarle.- Ha pasado un mes y medio de eso y por ese tiempo aproximadamente me encontré con Sakura en un pueblo.- le miró con tristeza e Itachi la miró con un poco de sorpresa.- Chocamos, pero ella no me vio.- bajó la mirada.- Ella se veía muy mal. Tenía un aspecto enfermizo.- lo miró dolida.- La seguí y así fue como encontré la base de Akatsuki,- Itachi sabía que Sakura debía estar realmente mal si no había notado que la seguían.- Hace dos semanas ellos se fueron y fue ahí que entré y te llevé conmigo.- terminó su relato.

Así que de echo ya había pasado tiempo de aquello. Sasuke ya debía saber la verdad y si no se equivocaba Akatsuki ya habrá atacado Konoha, por lo tanto seguramente Danzou será ahora el Hokage y eso significaba que tanto Sakura como Sasuke serán enviados directamente al libro Anbu. Sabía que ahora que él no estaba allí, Akatsuki atacaría la aldea, después de todo nunca la atacaron porque él no quería.

-Ya veo...- se quedó pensativo, pensando en aquello.- Sakura...- dudó en decirle, después de todo aquello le haría mucho daño.- ella está enferma, Nayumi.- los ojos oscuros de Nayumi se abrieron sorprendidos y segundos después se llenaron de lagrimas.- Escuchame...- posó una mano en la mejilla.- ¿Has sabido algo de Konoha o algo por el estilo?-

Nayumi asintió.

-Hoy me enteré de que se llevará a cabo una reunión con todos los Kages. Y que Danzou...- su nombre salió ira.- es ahora el nuevo Hokage.-

-Como pensaba...- asintió pensativo.- Si ese es el caso... iremos hasta allí. Estoy seguro que Sakura se presentará allí.- miró a Nayumi con seriedad.- Ya a esperado muchos años para matar a Danzou.-

Nayumi no dijo ni preguntó nada, Itachi siempre tenía la razón, además, era él quien había estado con Sakura durante todo el tiempo que ella estuvo ausente, él ahora la conocía muy bien. Tampoco le sorprendía el echo de que Sakura quisiera matar a Danzou.

-Dijiste ir allí... ¿Donde es allí precisamente?- preguntó pues ella no sabía donde se llevaba a cabo la reunión.

-Al país del Hierro.- sonrió Itachi.

-Eso queda muy lejos, Itachi.- abrió los ojos sorprendida.- ¡No llegaremos a tiempo!- se angustió.

-Entonces saldremos de aquí a primera hora y no nos detendremos hasta haber llegado.- dijo Itachi.- Y no me importa haber despertado hoy y casi sin poder moverme, mañana nos vamos.- dictaminó al ver que Nayumi quería replicar.- Yo también quiero verla. A ella y a Sasuke.- añadió sonriendo un poco.

Nayumi sonrió con resignación. Cuando Itachi quería hacer una cosa no se le quitaba esa idea por nada del mundo.

Y así lo hicieron, luego de hablar y aclarar todo, la mañana siguiente salieron cuando el sol aún no había salido. Fue bastante difícil, pues Itachi estaba cansado y le costaba moverse. Al final solo se detuvieron para comer algo. Ya estando en el País del Hierro se encontraron con el Raikage y sus guardaespaldas no sin cierta sorpresa por ambos lados. Ellos porque pensaron que las cosas se dificultarían más y los otros porque se suponía que estaban viendo a dos personas que estaban muertas.

Fue allí que supieron lo que había pasado en la asamblea y el porque ninguno de ellos les había atacado y al ver que estaban tan agotados el Raikage había ordenado a Shee que les ayudara un poco. Así que después de eso pudieron ir más deprisa hasta encontrarlos.

-Ya no puedo... más...- jadeó Ino dejando de emanar chakra hacía Sakura. Había llegado al límite.

-Creo que ya has echo mucho, Ino...- le dijo Nayumi sin apartar la vista de su hermana.- Es gracias a ti que esta viva.- la miró agradecida.

Sasuke y Naruto se habían apartado un poco del grupo. Ahora ambos se miraban sin siquiera pestañear.

De pronto el rubio frunció el ceño, se adelantó unos pasos y tumbó al pelinegro de un puñetazo.

Taka se sorprendió ante la agresión hacía su líder, pero notaron que ninguno de los ninjas de Konoha parecía estar sorprendidos.

Sasuke en el suelo, se incorporó un poco y con una mano limpió el hilo de sangre que salía de sus labios. Podía haberse apartado, vio claramente sus movimientos y podía haberlo esquivado con facilidad, pero no lo hizo. Solo por esa vez. Él había cometido muchos errores, causándole daño a mucha gente, Naruto principalmente, pues él le había despreciado cada vez que iba a buscarle.

Se lo merecía.

Naruto le miró en el suelo, él sabía que pudo esquivar perfectamente aquel golpe, pero no lo hizo, y Naruto sabía que aquello era lo más parecido a una disculpa por parte del Uchiha.

Volvió a levantar el brazo y Sasuke esperó el golpe, un golpe que nunca llegó.

Sasuke miró la mano del rubio tendida ofreciéndole un apoyo para levantarse. El pelinegro alzó la vista mirando a Naruto con curiosidad ¿Esa era toda la furia contenida de Naruto?

Sasuke sonrió de medio lado, después de todo el Dobe no había cambiado tanto. Seguía teniendo ese estúpido concepto de inquebrantable lealtad a la amistad. Alzó la vista y se encontró con que el rubio tenía los ojos empañados en lágrimas.

-Hmp…sabía que llorarías como una nena, Dobe.- se burló el pelinegro agarrando el brazo que le tendía y poniéndose en pie.

Naruto rió limpiándose los ojos con la otra mano y dándole después una palmada en el hombro. Sus ojos quedaban a la misma altura ahora que ambos habían crecido hasta igualar sus estaturas. Se miraron en silencio, comunicándose sin necesidad de palabras como siempre habían hecho.

-Teme.

Sasuke sonrió de medio lado y le palmeó el hombro de vuelta. Definitivamente, no había cambiado.

Taka observaba todo sintiéndose sorprendidos. Ese chico rubio había golpeado a Sasuke y luego le llamaba teme, y encima el Uchiha no lo freía a Chidoris. Era simplemente muy difícil de creer, y algo les decía que si cualquier otra persona, que no fuera el muchacho de ojos azules, lo intentaba no sobreviviría para contarlo.

Itachi y Kakashi sonrieron. Ahora todo estaba bien.

-Hn... por cierto, vuelve a golpearme y será lo último que hagas, Usuratonkachi.- amenazó componiendo su peor mirada.

-¡¿A quien llamas Usuratonkachi, Teme?- Naruto le miró feo.

-Bueno, bueno, tranquilos...- intervino Kakashi alzando las manos en son de paz.- Ahora... Sasuke... me gustaría saber si tu equipo también vendá a Konoha con nosotros.-

-Taka se disuelve.- soltó a bocajarro mientras Naruto murmuraba algo que sonó como "Teme sin tacto"- Pueden ir por su cuenta... o pueden ir conmigo. Es su decisión.- se encogió de hombros.

-Yo voy contigo.- Juugo fue el primero en hablar.- Ya sabes que tu y Sakura sois los únicos que podéis controlarme.-

Sasuke asintió y miró a los otros dos.

-Yo también voy.- dijo Karin, pero no dio explicaciones.

Suigetsu se quedó callado, con los ojos cerrados y los brazos cruzados, pensativo.

-¿Suigetsu?- insistió Sasuke.

Suigetsu abrió los ojos.

-Yo también voy. Para ser sincero me estaba cansando eso de andar de un lado a otro.- se encogió de hombros.

-Si quieres estar cerca de Karin, solo dilo, no pongas excusas.- dijo Sasuke sonriendo con maldad.

Karin se sonrojó al igual que Suigetsu y a Juugo y a Ino le salieron una gota de sudor en la nuca.

-¿Que te pasa? Últimamente no haces otra cosa que decir cosas como estas.- dijo Suigetsu con una aura depresiva.

-Hmp.- Sasuke volteó el rostro.

-Creo que él se está vengando por todos tus comentarios acerca de él y Sakura.- le dijo Juugo con tranquilidad.

-Oh,- sonrió nervioso, luego se encogió de hombros.- bueno, tenía que haberlo supuesto... Sasuke es vengativo.-

-Eso no es novedad, 'ttebayo.- murmuró Naruto.

-Eso me recuerda...- habló Yamato por primera vez.- ¿Como lo haremos para entrar a Konoha? Digo, no creo que sea problema, pero aún quedan dos de los consejeros.- se explicó.

-Eso no será problema.- sonrió Kakashi.- Bien ahora solo nos queda la Hokage.- dijo con la mano en la barbilla pensativo cuando notó las miradas sobre él.- ¿Que sucede chicos?- pregunto inocentemente.

-¿Sabe? Tsunade-sama pensaba que usted haría un excelente trabajo…igual que Jiraiya-sama.- dijo son una sonrisa traviesa Yamato.

-¡¿Qué? ¡No, no, no, no! Yo no sirvo para eso, están en un error muchachos, debemos pensar en alguien más.- dijo Kakashi alzando ambas manos y retrocediendo.

-Pero…pero…- balbuceo Naruto.- bueno ahora que lo pienso yo sería un gran Hokage, porque Kakashi-sensei nos haría leer el icha-icha como lectura obligatoria.- Kakashi sonrió ante la idea pero en cuando los demás vieron esa sonrisa macabra palidecieron.

-Tienes razón.- dijo Yamato.- pero es él o despertar del coma a Tsunade-sama.-

-Mmm...- Itachi se puso pensativo.- Nayumi...- miró a la chica que terminaba con Sakura.- ¿Crees que podrías hacerlo?- le preguntó.

-Tendría que ver como está.- respondió la chica mirándolos.

-No es justo, no es justo.- replicaba Kakashi como niño chiquito.- No quiero ser Hokage, no quiero ser Hokage, no quiero ser Hokage…-

-Pues como lo siento, jeje.- rió el capitán Yamato con pena ajena.

-¡Ese es un honor Kakashi-sensei! Debería sentirse halagado! Yo si quiero ser Hokage! Buaaaa- lloraba Naruto.

Sasuke rodó los ojos fastidiado y centró su atención en Sakura. Ella se veía mucho mejor. Había recuperado el color natural y se veía una expresión tranquila. Sonrió aliviado.

Nayumi sonrió en cuanto vio la mirada del menor de los Uchiha, estando segura que Sakura no pudo elegir mejor chico que él.


Kiba se encontraba sentado en el pasto aburrido y Akamaru esta a su lado. Lee estaba en el camino dando golpes a la nada, entrenando y Sai estaba sentado un poco más alejado de Kiba dibujando. Hacía ya bastante tiempo que ellos se habían marchado y aún nada y eso empezaba a aburrirles y también a preocuparles. Sin embargo Sai sentía como si algo hubiera cambiado.

De pronto Akamaru levantó el hocico y se levantó haciendo que Kiba le mirase.

-¿Que pasa, Akamaru?- preguntó mirando al can.

-Guau guau ¡guau! [Alguien viene]- ladró el perro

-¿Ah?- miró al camino haciendo que Lee se detuviera y que Sai parara de pintar.

-¿Que pasa, Kiba-kun?- preguntó curioso Lee.

Kiba olfateó.

-Están llegando.- informó sonriendo.- Y Sasuke y Sakura van con ellos y más personas que no conozco.-

Diez minutos más tarde aproximadamente, las sombras de los ninjas se hacía presente en el lugar. Ino y Karin iban al frente, Juugo estaba a un lado admirando el bosque, Suigetsu estaba al otro lado peleando con Naruto sobre alguna cosa Yamato estaba un poco atrás con una gota de sudor en la nuca ante tal discusión, Kakashi estaba detrás de estos con Sakura en la espalda, Sasuke iba a su lado echándole mirada furtivas a la chica y Nayumi llevaba a Itachi que aún no caminaba bien.

-Bueno...- empezó Kakashi sin saber que decir.

Kiba, Lee y Sai - aunque no lo mostraba estaba realmente interesado en aquello - miraban sorprendidos los dos últimos, pues se suponía que ellos dos habían muertos hace ya un tiempo. Los tres habían notado ya que se parecían a Sasuke y a Sakura por lo que deducieron que eran sus hermanos.

Kiba se dio cuenta de algo y olfateó para estar seguro.

-¡Ah! ¡Tu eres el aroma que sentí aquella vez!- exclamó mirando a la chica con sorpresa.

-¿Te refieres aquella vez cuando Madara os impedía el paso?- preguntó suavemente con una leve sonrisa.- Entonces sí, era yo.-

-Descansaremos un poco.- avisó Kakashi acercándose en el pasto para dejar a Sakura allí.- Aprovecharé para informar a los demás Kage lo que pasó.-

Todos estuvieron de acuerdo.

-¿Que pasa, Sai?- preguntó Ino curiosa al ver al chico más pensativo de lo normal.

-Nada solo...- se calló.- ¿Puedes ver esto?- y sacó la lengua.

-¿Que pasa?- pregunto Naruto confundido mirando al chico.

-Yo no veo nada raro.- dijo Kiba sin entender.

-Pero... la marca de maldición desapareció, ¿verdad?- le preguntó a Ino.- Danzou-sama colocó esa marca en mi lengua.- explicó a Kiba.

-Danzou es ese tipo que...- pero Kiba se calló considerando mejor no decir nada más.- ¿Que pasó con él?- preguntó en cambio.

-Si la marca desapareció...- miró a Ino buscando respuestas.

-Si...- Ino desvió la mirada y la posó en Sakura.- Sakura se hizo cargo de él.

Sai asintió sin preguntar nada.

-Entonces...- titubeó Kiba.- ¿Todo está bien?- completó mirando a Sakura.

-Podría decirse que si, 'ttebayo.- se rascó la nuca.

-¿Que sucede, Karin?- pregunto Juugo minutos después cuando vio a la pelirroja pensativa.

-Pensaba...- miró a Sakura.- su chakra...- un escalofrío recorrió su cuerpo.

-Su chakra era frío, oscuro y hasta malvado, ¿Verdad?- afirmó Itachi, sentado apoyado en un árbol.

-Si...- asintió mirándolo confundida.- yo me preguntaba si eso tiene algo que ver con el Susano.-

Itachi sonrió con algo de tristeza.

-El nuevo poder de Sakura no cambia su chakra.- dijo mirando a Sakura que estaba acostada a su lado.- Su chakra siempre fue así, solo que lo ha estado reprimiendo.-

-El Susano... ¿Era el tuyo verdad?- intervino Sasuke a su lado.

-Si. Tomó otra forma, ¿verdad? ¿Cuantos cambios hizo?- pregunto interesado.

Miraron a Karin.

-Pues... primero salió la ballesta, la espada y la manos en los hombros.- dijo pensativa.

-Tres en total.- se quedó pensando.- Es cierto que el Susano debió salir igual que el mío... pero dado el odio que ella guardaba era evidente de que cambiaría.-

-No sabía que el chakra podía cambiar.- comento Kiba confundido.

-Lo hace.- respondió Nayumi que estaba sentada al lado de Sakura agarrando con suavidad una mano.- Si los sentimientos de una persona cambian, el chakra también lo hace.-

Justo en ese momento, sin que nadie se percatara, Sakura entreabrió los ojos, miró a su derecha donde estaba Itachi y luego a la izquierda donde estaba Nayumi. No podía hablar y no tenía fuerzas para nada, pero sentía la leve presión en su mano. Imaginando que era la mano de Nayumi y usando la poca fuerza que tenía mientras volvía a cerrar los ojos, la apretó.

Nayumi la miró con sorpresa, pensando que ella había despertado.

-¿Que pasa?- pregunto Itachi que había notado su gesto.

-Nada... pensé que...- estaba confundida. ¿Acaso lo había imaginado?

Cuando Kakashi llegó volvieron a ponerse en marcha.

-Aahh...- suspiró Naruto.- Quiero Ramen ¡Ramen!-

-Tsk, cállate ya, Dobe. Tu voz me irrita.- replicó Sasuke con un tic en el ojo. Naruto llevaba diciendo eso por más de cinco minutos.

-Tu siempre estás irritado.- se burló el rubio.- Y no me digas Dobe, Teme-llorica.-

-Naruto,- llamó Ino pacientemente.- por tu vida, será mejor que corras.-

-¿Eh? ¿Por que?- pregunto inocentemente.

-Dobe,- gruñó Sasuke rodeado de una aura oscura y tenebrosa y tronándose los dedos de la mano. Naruto sonrió nervioso.- Te mato. Juro que te mato.-

-Va-mos Te-me.- Naruto retrocedía con las manos en alto sudando a mares y las piernas le temblaban como gelatina.- Era broma, jejeje, ya sabemos que eres machín.- reía de forma nerviosa.

-Cosa que no podemos decir lo mismo de ti, Naruto.- intervino Sai, haciendo un gesto con la mano, dando a entender que Naruto la tenía pequeña.

-¡¿Que dijiste, Sai?- reclamó el rubio rojo de ira. Sai se rió.- ¡¿Desde cuando puedes reír de forma espontánea?-

-Gracias.-

-¡No era un cumplido!-

-Oye Naruto,- Sasuke le llamó olvidando su furia.- ¿Como sabe él esas cosas sobre ti?- alzó las ceja mirándolo burlón.

-¡Ese no es el tema!- exclamó Naruto fulminando a Sai con la mirada el cual sonreía como si nada.- ¡Estábamos hablando de la masculinidad del Teme! ¡Auch!- y Naruto recibió un golpe de Sasuke, el cual estaba con un tic en el ojo y una vena en la cien.

-Nee, Sasuke,- se metió Suigetsu con los ojos brillando de maldad y Sasuke tuvo un mal presentimiento.- ¿Que pasó entre tú y Sakura cuando fuisteis al pueblo juntos?- sonrió con perversión.

Sasuke notó la miradas de todos. Los que no sabían sorprendidos y los que sabían - Ino y Taka - le miraron con interés.

Y Sasuke se sonrojó.

-No pasó nada- dijo tratando de sonar normal, lo consiguió, más o menos. Ellos siguieron mirándole con incredulidad.- ¡No pasó nada!- exclamó sonrojado y acelerando el paso.

-Definitivamente pasó algo.- fue lo que dijo Itachi con una gota de sudor en la nuca y los demás, aún sorprendidos, asintieron.

Sasuke caminaba más adelante con la cabeza gacha y aún con la cara roja, aunque una leve sonrisa adornaba su rostro al recordar lo que había pasado aquel día.

Ambos chicos se encontraban sentados en una mesa, uno delante del otro, esperando a que el camarero les trajese la comida que habían ordenado. Al lado de Sakura había una bolsa con todo lo que necesitaba.

Era de noche y se habían entretenido un poco. Al estar paseando por el pueblo, los hombre miraban de forma morbosa a Sakura y las mujeres miraban de forma soñadora y coqueta a Sasuke, cosa que les molestaba a ambos y se la pasaban fulminando con la mirada al sexo opuesto.

Así que llevado por los celos, Sasuke aprovechaba cada vez para besarla, tomar su mano o en caso extremo abrazarla, dejando en claro a esos idiotas-pervertidos que ella era suya. A Sakura no le molestaba, de echo, eso dejaba en claro que el pelinegro era suyo. Y fue ahí que descubrió que estaba celosa.

Sasuke sonrió arrogante en cuando el hombre les llevó la comida y le coqueteó a la Haruno la cual ignoró por completo al chico. Una vez que terminaron de cenar, Sasuke decidió pasar la noche en una posada, visto que ya era tarde y Sakura parecía cansada.

La muchacha que estaba en la recepción se quedó embobada mirando al pelinegro que de echo la miraba con indiferencia y frialdad, cosa que Sakura notó y frunció el ceño celosa.

-¡Piensa atendernos o piensa dejarnos aquí toda la noche!- dijo Sakura cortante haciendo que la muchacha se diera cuenta ahora de su presencia y que la fulminara con la mirada por interrumpirla. En cuanto vio a la joven que lo acompañaba toda su furia se desvaneció al ver la mirada intimidante de la pelirosa.

Sasuke la miró algo sorprendido, pues normalmente no se molestaba en hablar. Sakura notó que la miraba y le miró notando su curiosidad, ella solo se alzó de hombros. No estaba dispuesta a decirle que estaba celosa. No estaba preparada para decirle algo así.

-Aquí tiene joven.- dijo con falsa amabilidad, extendiéndole una llave a Sasuke, la cual tomo rápidamente.- ¡Es la habitación doscientos dos! ¡Que tengan una linda estancia!- dijo con algo de nerviosismo. Ambos se dieron media vuelta sin decirle nada y caminaron en busca de su habitación, mientras que la nerviosa recepcionista solo los miraba alejarse envidiosa de la pelirosa por estar acompañada por aquel sexy pelinegro.

En cuanto llegaron a la habitación, Sakura se dirigió a la ventana mirando al cielo, notando con tristeza que había luna llena. Mientras Sasuke dejaba la bolsa que había estado cargando, en un rincón, para luego mirar a la pelirosa y notar su rostro nostálgico.

A ninguno de los dos les incomodaba el dormir juntos, no era la primera vez que lo hacían. A Sasuke le gustaba mucho dormir con ella, sentía que la protegía y Sakura había notado que cuando dormía con Sasuke las pesadillas no la atormentaban.

-Las noches de luna llena... no me gustan.- dijo Sakura sin mirar a Sasuke.

Sasuke lo pensó dándose cuenta ahora que todo lo malo que le había sucedido a ella había pasado en luna llena.

-Entonces...- se acercó a ella y la abrazó por la espalda.- tendremos que darle otro significado a esas noches.- le habló al oído con una voz sensual.

La giró y la besó. La besaba de forma lenta y suave recargándola en la pared y apoyando sus manos al lado de su cabeza mientras ella llevaba sus brazos en sus hombros para acercarlo más a ella.

La pelirosa abrió su boca gimiendo levemente al sentir como el pelinegro mordía su labio inferior, lo que aprovechó el chico para adentrar su lengua disfrutando el sabor de la pelirosa. Poco a poco ambos dejaban de besarse con torpeza para empezar a besarse con maestría sabiendo cómo moverse y como usar sus lenguas.

-Quiero que me prometas algo.- susurró con voz ronca por la excitación cuando cortaron el beso y se pegó más a ella para hablarle al oído.- Prométeme que no morirás, que regresarás conmigo.-

-Sasuke...- dijo débilmente, no podía prometérle algo así.

-Promételo.- se apegó más a ella.

-Yo...- lo abrazó con fuerza.- Lo prometo.-

Sasuke la miró a los ojos y volvieron a besarse esta vez más apasionadamente aprisionándola entre la pared y su propio cuerpo. Ella por su parte hundió las manos en su cabello oscuro revolviéndolo.

El muchacho acariciaba sus piernas, e hizo que las alzara rodeándole la cintura con ellas. Sakura se abrazó a él y comenzó a besarle el cuello llegando hasta donde antes tenía la marca de maldición, delineando con la yema de los dedos delicadamente mientras mordía suavemente la sensible piel de su cuello, debajo en la esquina de la mandíbula del chico, logrando arrancar roncos suspiros a Sasuke.

La llevó en brazos y la depositó suavemente sobre la cama, recostándose encima de ella con cuidado de no aplastarla y la besó con pasión, juntando sus lenguas en una desesperada danza, en la que se decían, sin necesidad de palabras, lo que significaban el uno para el otro. El pelinegro descendió por su cuello dejando un camino de besos que incendiaban la piel de Sakura a su paso.

La ropa empezó a sobrarles y ambos quedaron en ropa interior. Sin esperar demasiado, Sasuke le quitó el sostén negro dejando al descubierto su blanquecinos pechos.

Sakura se sonrojó al ver como Sasuke la miraba y se cubrió con los brazos apenada y desvió la mirada avergonzada.

-No me mires así.- susurró apenada sin atreverse a mirarle a la cara.

Sasuke sonrió con ternura cuando la miró, notando que estaba sonrojada y que no le miraba porque estaba avergonzada.

-Mírame...- ordenó agarrando con suavidad su rostro para que lo mirara. Ella lo hizo y ambos notaron los ojos oscurecidos del otro.- Eres hermosa...- separó los brazos de la chica y los llevó hacía sus hombros.

Sin esperar más Sasuke tomo un pezón entre sus labios y comenzó a succionarlo mientras que su mano izquierda masajeaba el seno izquierdo de la chica sacándole leves suspiros de placer.

Al sentir ya muy erecto el pezón que tenía en su boca el pelinegro dejo de lamerlo y comenzó a hacerle lo mismo al otro sacándole gemidos más altos a la mujer que tenia debajo de él.

El pelinegro rápidamente se arranco el bóxer sonriendo de medio lado al ver como la pelirosa miraba sorprendida y aún más sonrojada su miembro, aprovechando la distracción de la pelirosa le arrancó las bragas con algo de brusquedad provocando que ella dejara de ver su erecto pene y lo mirara nerviosa a la cara. Sasuke se inclino nuevamente recercado sus manos en la cama al costado de la cabeza de la chica para no aplastarla.

-S-Sasuke... ¿Como lo digo?- dijo Sakura nerviosa y el pelinegro la miró interrogante.- S-supongo que lo sabes... solo ve con cuidado...- intentaba decirle que era virgen pero no podía.

-¿Eres virgen?- pregunto Sasuke como si nada, aunque estaba enternecido al verla tan nerviosa. Sakura asintió tímidamente.- Entonces somos dos, porque seamos sinceros nunca he vistos las demás mujeres como tal, tu eres la única para mi.- dijo mientras la mejillas se le sonrojaban más y veía como ella le sonreía con ternura.- Entonces... ¿Lista?- pregunto sin dejar de mirarla en los ojos y Sakura asintió moviendo levemente la cabeza.

Sasuke poco a poco se fue adentrando en la pelirosa mientras que esta se abrazaba mas fuerte al pelinegro apretándolo contra ella mientras su rostro reflejaba la incomodidad y dolor que sentía.

El pelinegro tenia apretado muy fuerte los parpados ante el placer que sentía por la estrechez de la pelirosa y trataba de mantener la mente fría para no dejarse dominar por el placer y lastimar a la chica, pero es que al sentir lo húmeda y estrecha que estaban las paredes de la chica mientras se deslizaba le era muy difícil mantener la cordura sumándole el echo de que hacía tiempo quería hacer algo así, descubriendo que la realidad era mucho mejor que los sueños y las fantasías.

El pelinegro se topo con una barrera que le impedía pasar y sonrió complacido al saber que pronto la rompería, siendo el primero, haciéndola completamente. Siendo lo más cuidadoso que podía empujó su cadera con un poco mas de fuerza rompiendo completamente la barrera sacándole un gemido de dolor a la chica y Sasuke se adentro completamente en ella, mas no se movió y comenzó a repartir besos en el rostro de Sakura tratando de tranquilizarla para que se relajara.

Cuando dejo de sentir ese dolor y molestia la pelirosa abrió los ojos sintiendo como Sasuke no dejaba de basarla, Sakura llevó sus manos a las mejillas del chico y cerró los ojos acercándolo a sus labios y Sasuke no dudo en responderle el beso, el cual de ser tierno y delicado se fue convirtiendo en apresurado y apasionado.

Entre el beso la pelirosa comenzó a mover sus caderas dándole a entender al chico que ya podía moverse. Sasuke al sentir que Sakura movía sus caderas hizo que un ronco y leve gemido se atorara en su garganta a causa del beso. El pelinegro rompió el beso y llevo su rostro al cuello de la chica empezando a besarlo y succionándolo dejando una que otra marca mientras empezaba mover sus caderas de forma lenta.

La incomodidad y dolor poco a poco fue desapareciendo y la pelirosa acariciaba la nuca del pelinegro sintiendo como él poco a poco aumentaba la velocidad de las estocadas mientras sus labios jugaban con su cuello.

Sakura no lo resistió mas y sintió un espasmo en su cuerpo mientras apretaba sus paredes vaginales y un gran cosquilleo sintió en su estomago nublándole completamente la mente a causa del placer y no pudo evitar que un fuerte gemido saliera de su garganta mientras pronunciaba el nombre del pelinegro.

Sasuke al sentir como la pelirosa aprisionaba su miembro y al oír la forma en la que pronunció su nombre le nubló completamente la mente así que dio una par de profundas y fuertes estocadas más hasta derramarse completamente dentro de la pelirosa.

Sasuke salió de su interior con cuidado sacándole un gruñido a la pelirosa y con algo de cansancio se dejo caer a la cama y con un brazo atrajo a la pelirosa hacia él abrazándola de la cintura con posesión y besó su cabeza para después mirar el techo tratando de regularizar su respiración mientras que la pelirosa algo cansada se acurrucaba en su pecho y comenzaba a dormirse.


Sasuke estaba sentado en la cama recargado en la pared mirando el rostro de la pelirosa, la cual estaba acostada boca abajo con el rostro volteado hacia donde estaba Sasuke completamente dormida, mientras que el pelinegro pasaba una y otra vez su dedo por la columna de Sakura en una suave caricia. A pesar de ser cerca de las dos de la mañana el pelinegro no podía dormir, al estar la chica a su lado se le hacia un desperdicio dormir, siempre prefería quedarse mirándola y acariciarla.

Sakura fue abriendo los ojos despertándose y cuando enfoco la mirada se encontró el cuerpo desnudo del pelinegro, solo estaba tapado de cintura para bajo, lo que hizo que se sonrojara al recordar lo que habían echo. Al levantar la mirada se encontró con los ojos del pelinegro, los cuales la miraban con intensidad, haciendo que sintiera un cosquilleo en el vientre.

-Quiero preguntarte algo.- habló tranquilo y suavemente el pelinegro y Sakura le miró confundida. Sasuke le agarró la mano haciendo que se incorporara y la agarró de la cintura y la metió entre sus piernas agarrando la sabana tapándolos a ambos.- ¿Como era Nayumi?- pregunto segundos después de estar en silencio.

Sakura se sorprendió ante la repentina pregunta que le hacía el pelinegro. Se estremeció de solo oír su nombre. Sintió como una de las manos de Sasuke acariciaba la espalda con lentitud como si tratara de calmarla. La pelirosa le miró notando que él la miraba con algo de arrepentimiento al hacer esa pregunta pues sabía que todo relacionado con su pasado le hacía daño. Sakura sonrió levemente y negó imperceptiblemente con la cabeza.

-Una persona amable, tranquila y cariñosa que siempre defendía a los demás si lo necesitaban.- respondió ella recordando como solía defenderla de las burlas de la niñas cuando era pequeña.- Alguien que solía amar y que era incapaz de odiar. Esa era Nayumi.-

-¿Nunca la odiaste?- pregunto interesado y Sakura le miró sin comprender.- Quiero decir... ella decidió dejarte a ti con toda la carga. ¿Nunca la odiaste por eso?-

-No. Porque yo sabía que lo único que ella quería era que yo viviera.- respondió mientras sus ojos mostraban tristeza.- Ella no se hubiera perdonado haberme matado, como también se que ella no se perdonó el hecho de que yo hiciera todo. ¿Por que me preguntas eso?- le pregunto intrigada.

-¿Hace cuanto que no hablas de ella?- le pregunto con una pequeña sonrisa y Sakura abrió los ojos sorprendida.- Yo quería que sacaras todo lo que guardas dentro y te hace daño.- Sasuke le acariciaba el pelo.- Realmente quería saber como era tu hermana, pero también sabía que hablar de ella te duele. Más que cualquier otra cosa. Quería aliviar un poco más tu corazón.- finalizó sonrojado y apenado, aún así no dejaba de verla a los ojos.

Sakura se sorprendió por lo que dijo y no pudo evitar pensar que su corazón se sentía un poco mejor desde que Sasuke sabía su pasado. De pronto la idea de morir en el combate contra Danzou sin decirle a Sasuke que lo amaba, le hizo sentir culpable.

-Sasuke...- susurró con algo de nerviosismo.- Yo te...- sin embargo el pelinegro cortó sus palabras colocando un dedo sobre sus labios.

-No lo digas.- pidió en un susurro adivinando sus intenciones.- Quiero que lo digas cuando te sientas lista. No quiero que lo hagas por presión. ¿Volverás, verdad? Tu lo prometiste y nunca rompes tus promesas. Así que... quiero que me lo digas cuando te sientas libre de esa carga que llevas en tus hombros.- le dijo con seriedad y algo sonrojado.- Para poder...- sin embargo su palabras murieron por el repentino beso que la chica le plantó. Se sorprendió pues era el primer beso que ella le daba, así que se dedicó a disfrutarlo.

-...Diciendo...- dijo Sakura con las mejillas rojas, cuando rompieron el beso.- ...palabras tan monas. En verdad no eres consciente de eso, ¿Verdad?-

-¡¿Eh?- exclamó nervioso con un gran sonrojo en el rostro.- ¡Solo estoy diciendo cosas normales!-

-¿En serio?- parecía que se estaba burlando de él, pues tenía una sonrisa burlona en el rostro y sus ojos le miraban divertido. Si, en realidad acababa de descubrir que le encantaba poner nervioso al pelinegro.

Sasuke suspiró, tratando de que su corazón dejara de latir de aquella forma desenfrenada que solo pasaba cuando Sakura estaba cerca. De echo no le molestaba en lo más mínimo que ella se estuviera burlando de él, le gustaba que ella mostrara esa nueva cara ante él, y era por eso que no necesitaba que ella le dijera que lo amaba, porque con esos pequeños detalles, ella ya se lo demostraba.

-¿Sabes?- habló de golpe el pelinegro.- Se supone que nos quedamos aquí porque necesitábamos descansar, pero...- se acercó y le habló al oído sensualmente.- hemos echo de todo, menos dormir.- y mordió el lóbulo haciendo estremecerla y sacarle un jadeo sorprendida.

-¿Y de quien es la culpa?- dijo aparentando tranquilidad, pero su sonrojo en las mejillas dejaba ver que estaba más nerviosa de lo que en realidad aparentaba.

-Mmmm- ronroneó el pelinegro dándole cortos beso en el cuello.- Pero yo no escuché que querías que parara.- dijo juguetón y lamió la marca de maldición para luego morderla suavemente, sacándole suspiros de placer.

Sakura se sonrojó aún más. Era verdad, ella había consentido aquello sin pensarlo realmente. Solo se había dejado llevar por lo que sentía y no se arrepentía de haberlo echo. Pero ahora, la voz sensual del pelinegro la ponía nerviosa y no podía hablar.

Sasuke se separó para mirarla y sonrió enternecido al verla sonrojada y con los ojos entrecerrados por el placer que estaba sintiendo. Le encantaba la timidez que ella mostraba y eso hacía que quisiera protegerla siempre. Sakura le miró al notar que había parado y su rostro se tornó de un rojo más intenso al ver como la miraba el pelinegro.

Sasuke le tomó el rostro entre sus manos, entrecerró los ojos mientras se acercaba para besarla y ella recibió gustosa sus labios. Ambos se besaron de forma lenta demostrando cuanto se amaban. El beso lo rompieron ambos y pegaron sus frentes mirándose de forma cálida.

Sasuke sonrió cuando recordó aquello. Recordaba que cuando ambos despertaron unas horas después, volvieron hacer lo que hicieron la mitad de la noche anterior.

-¡TEMEEE! ¡Despierta de una vez!- el grito de Naruto lo sobresaltó y soltó un grito ahogado. ¡Kami, casi se muere de un infarto!

-¡¿Que rayos te pasa, dobe?- preguntó mirándolo de forma asesina.

-¿Que te pasa a ti? Llevo quince minutos hablándote.- respondió mirándolo con los ojos entrecerrados, ofendido.

Sasuke gruñó y miró al frente.

Naruto le miró atentamente y luego sonrió burlonamente.

-¿Por que estás tan sonrojado?- preguntó con malicia.

-Eso no te incumbe, dobe.- respondió los más tranquilo que pudo.

-Ya...- le miró sospechosamente.- A saber que cosas pervertidas habrás recordado.- negó con la cabeza soltando un suspiro.

Sasuke se detuvo de golpe haciendo que Naruto también parara y de la nada le soltó un capón.

-¡Auch! ¡Teme!- Naruto le miró furioso pero se encontró con que Sasuke había vuelto a caminar y Naruto no tardó en seguirlo.

Observó con cierta gracia que Sasuke tenía un mohín y se había puesto más rojo. En cierta forma le sorprendía aquello, pero se daba cuenta de que Sasuke si había cambiado y esta vez era para mejor.

-Ahora hablando en serio,- dijo Naruto y rodó los ojos al oía a Sasuke gruñir.- debías esta pensando en Sakura-chan.- y Sasuke le miró sorprendido y aún con el sonrojo.- ¿Que?- se encogió de hombros restándole importancia.- ¡Estamos hablando de ti! ¡De la persona que nunca muestra nada ante nadie! Quieras o no, Sakura-chan siempre a sido la única persona que logra sacarte algo.-

Sasuke estaba muy sorprendido de que Naruto supiera algo así, pero luego se dio cuenta de que él realmente lo conocía.

-Eso es porque ella es la única que merece la pena.- admitió Sasuke volviendo a mirar al frente.

Naruto sonrió y decidió no hablar más.


-¿Que pasó aquí?- pregunto Suigetsu con las cejas alzadas mirando el cráter y una media aldea de Konoha construida.

-Fue la destrucción de Pain, 'ttebayo.- dijo Naruto con una sonrisa nostálgica.

Itachi y Nayumi miraban la aldea con tristeza.

-Al fin llegaron.- dijo una voz con cansancio.

-¡Shikamaru!- exclamó Ino antes de salir corriendo hacia el chico para abrazarlo.

-Ino.- sonrió el chico abrazándola.

-Ejem, ejem- tosió alguien, un hombre.

Ino se bajó de Shikamaru, pues prácticamente se había abrazado a él con piernas incluidas.

-Otou-san...- se sorprendió Ino.

Inoichi sonrió. Al lado de este se encontraba Hyuga Hiashi y Nara Shikaku. De pronto se fijaron en las personas que estaban atrás de todos y pensaron que se pondrían en guardia o reclamarían alguna cosa, pero se sorprendieron cuando Inoichi se acercó a Nayumi con paso tranquilo.

-Nayumi...- se sentía un poco desconcertado.- no entiendo eso,- la señaló diciendo que no entendía el echo de que estuviera viva.- pero me alegro de que estés viva.- le sonrió.

-Inoichi-san...- Nayumi sonrió levemente.

-Itachi...- llamó esta vez Shikaku y todos pusieron su vista en el.- Creo que te debemos una disculpa.- e inclinó su cabeza al igual que Inoichi y Hiashi solo asintió.

Itachi se mostró sorprendido y Sasuke sonrió complacido de que a su hermano le pidieran disculpas.

-¿Lo saben?- pregunto desconcertado.

-Encontramos esto.- dijo Inoichi sacando unas carpetas.

-Los informes...- miró aquellas carpetas sorprendido.

-Gracias a la carta que Ino envió, supimos lo que Danzou hizo y supusimos que los informes de esa misión estarían resguardados en un lugar seguro.- explicó Shikaku.- Gracias a Hiashi lo encontramos.

-¿Y Danzou?- pregunto Hiashi de golpe y luego miró a Sakura en la espalda de Kakashi.- Está muerto.- afirmó mirando a Kakashi el cual asintió.


Llegando casi en la pequeña casa que ahora estaba Tsunade, sentados en montón de vigas se encontraban, los restos de los ex-novatos, Neji y Ten-Ten. Todos ellos preocupados, pues sabían que Kiba, Lee y Sai habían ido a decirle a Naruto acerca de lo decisión sobre Sasuke y Sakura.

Neji se giró de repente trayendo la reacción de todos los cuales miraron al igual que él dicho lugar. A lo lejos pudieron ver a Kiba, Lee y Sai, también veían a Yamato, otras personas que no conocían y que los desconcertaron, Naruto que sonreía y a su lado estaba... ¿Sasuke? Todos se sorprendieron y siguieron mirando, Ino también y a su lado Shikamaru, Kakashi estaba allí y a su espalda cargaba una chica de pelo rosa, ¿Sakura? Y por si fuera poco una chica que se parecía a Sakura y al que suponían era Uchiha Itachi.

Cuando llegaron se detuvieron.

-¿Que ha pasado?- fue lo que pregunto Ten-Ten mirando recelosa las personas que no conocía.

-Bueno, todo se sabrá en su debido tiempo.- sonrió Kakashi y empezó a caminar de nuevo.-Voy a llevar a Sakura en un lugar cómodo.-

Sasuke alzó una ceja.

-Seamos sinceros, simplemente le da flojera explicar de nuevo todo lo que ha pasado.- dijo Naruto con resignación y Sasuke asintió estando de acuerdo con él.

-Sigamos.- dijo Nayumi siguiendo el camino de Kakashi, no sin antes sonreír a los desconcertados chicos.- Supongo que querrás estar en el mismo lugar que Sakura.-

-Supones bien.- afirmó con una leve sonrisa.

-Chicos,- llamó Yamato.- no habléis de todo lo que sabéis.- avisó y luego desapareció en una nube de humo.

-¿Pasó algo malo?- preguntó tímidamente Hinata.

Naruto al oír esa voz el corazón empezó a latirle más rápido y cuando sus miradas se encontraron se sonrojó todo y empezó a ponerse nervioso, tan nervioso que incluso sudaba.

-Ehm... este... yo creo que voy con Kakashi-sensei...- retrocedió unos cuantos pasos como si estuviera asustado.- ¡Si con Kakashi-sensei! ¡Nos vemos!- y salió corriendo.

Hinata bajó la mirada triste.

Sasuke levantó una ceja ante el extraño comportamiento del rubio, supuso que había pasado algo. ¡Prácticamente huyó del lugar! Se encogió de hombros y siguió el mismo camino que todos los demás, Taka le siguió.

-¡Voy a ir con Sakura!- exclamó Ino.

-¡Pero si has estado con ella todo este tiempo!- dijo con cansancio Shikamaru, pues no sabía que Sakura estaba enferma.

-¿Que? ¿Durante todo este tiempo desaparecida estuviste con ella?- pregunto Neji con el ceño fruncido.

-¿Eh? Si, pero eso es diferente.- y salió disparada del lugar.

-Shikamaru, ¿Tu sabes algo?- pregunto Ten-Ten.

Shikamaru soltó un suspiro de pesadez.

-Si, pero no es algo que pueda decirse en un lugar como este. De todas formas todo se sabrá muy pronto.- y se metió las manos en los bolsillos y caminó siguiendo a todos los demás.

Kiba suspiró.

-Lo único que podemos decir es que Sakura ha matado a Danzou.

Lee asintió.

-Y que Itachi-san no es lo que parece.Pero esto debe quedar en secreto.


-Naruto,- había llamado Sasuke caminando hacia quien sabe donde. La verdad la aldea había quedado bastante dañada y no reconocía nada.- ¿Ha pasado algo entre Hinata y tu?- pregunto con las cejas alzadas.

Estaban obviamente en la calle, algunos por no decir todos se sorprendían de ver allí al último Uchiha. La verdad era que habían quedado que Sasuke sería el único que podría andar por la aldea, todos los demás debían esconderse.

-¿Eh? N-no, ¿Po-porque lo preguntas?- dijo nervioso rascándose la nuca con nerviosismo.

Sasuke se cruzó de brazos soltando un bufido.

-Porque prácticamente has huido de allí.

Naruto se detuvo y suspiró sabiendo que no podía mentirle a Sasuke.

-Hinata-chan se me declaró.- y al decir esas palabras pareció sentirse más aliviado.

Sasuke se detuvo abriendo los ojos sorprendidos y si no fuera por su autocontrol que últimamente se estaba yendo a la mierda, Sasuke hubiera abierto la boca.

-¿Hinata? ¿La chica tímida que se desmayaba cuando te acercabas mucho a ella?- pregunto como si quisiera confirmarlo. Hinata era una persona muy tímida, al menos cuando él se fue la recordaba vagamente así y dudaba que hubiera cambiado mucho, por lo que había visto seguía igual de tímida que antes.

Miró a Naruto que parecía incluso aliviado de haber dicho aquello y se preguntó si no le había dicho a nadie sobre aquello.

-¿Así que se atrevió a confesar sus sentimientos por ti?- pregunto Sasuke mirándolo atento a sus reacciones.

-¿Tu lo sabías?- pregunto mirándolo sorprendido.

-¿Que?- dijo haciéndose el desentendido.- ¿Que Hinata se ponía nerviosa o roja cada vez que tu te le acercabas demasiado y que en casos extremos se desmayaba porque la tocabas?- el rubio asintió varias veces con la cabeza, ya se había dado cuenta de que el comportamiento de la Hyuga para con él era por eso.- No, no lo había notado.- dijo con indiferencia y el rubio cayó estilo anime.

-¡No juegues conmigo, Teme!- gritó enojado sentándose de golpe.

Sasuke suspiró.

-Toda la aldea sabe que Hinata esta enamorada de ti, dobe.

-Oh.- Naruto bajó la cabeza pero Sasuke logró ver como sonreía.

No se lo diría pero se alegraba de que el rubio encontrara a alguien que lo amara de verdad y sabía que Hyuga lo hacía desde que eran niños, así como él amaba a Sakura desde pequeños, lo mismo iba para ellos dos.

-¡Allá voy mi amor!- gritó de golpe Naruto levantándose de golpe y con una aura decidida y Sasuke casi se cae por la impresión.

-Espera, ¿Que piensas hacer?- pregunto entre sorprendido y espantado. ¿De verdad pensaba ir a...

-¡Ramen, Ramen! ¡Ichiraku Ramen!- gritó y salió corriendo hacia su izquierda donde había el nuevo puesto de Ramen.

Sasuke cayó estilo anime, su pierna derecha se convulsionaba tenía los ojos cerrado y un tic en su ceja derecha. Entonces Naruto consideraba más importante al Ramen que a la chica.

-"No se porque me sorprendo u.u Empiezo a creer que su obsesión con el Ramen es verdaderamente insana u.u Aunque... mi adicción a los tomates es igual o peor que el dobe "- Sasuke pensaba eso mientras se levantaba del suelo suspiraba con resignación y caminaba hacía el puesto en el que estaba Naruto con cara de paciencia.


Sus ojos se abrieron, veía todo borroso, de primera la luz le cegaba. No hizo mas que llevarse una mano a la cara para aplacar un poco la luminosidad y poder enfocar. Sus ojos se abrieron de par en par, se sentó de un momento a otro.

-¡Shizune!- se escuchó un grito de mujer y casi al instante entró por la puerta la pelinegra que la miró asombrada y feliz.

-¡Tsunade-sama! ¡Ha despertado!- la abrazó y lloró.

-Shizune, me haces daño.- dijo Tsunade algo desorientada.

Acababa de despertar sin embargo sentía todo diferente.


-Deberíamos esperar.- anunció Koharu, solemne.- Pienso que es una decisión demasiado precipitada.

Shikaku Nara, cansado de su hipocresía y falsedad, no pudo mantenerse callado por más tiempo.

-¿Elegir a Danzou como sexto Hokage no fue una decisión precipitada?- inquirió, intentando, en vano, parecer amable. No podía serlo después de descubrir la clase de monstruo que eran.

Koharu entrecerró sus ojos, analizando fríamente al patriarca del clan Nara.

-Tranquila Koharu, no pierdas la calma.- aconsejó Homura, aferrando su mano, en clara seña de apoyo y afecto.

-Estoy más que convencido de que, Kakashi, desempeñará su papel a la perfección.- aseguró Shikaku, desafiante, circunspecto a bajar la mirada ante los altos cargos de Konoha.

-El hijo de Colmillo Blanco es un buen candidato, no hay duda, pero creo que…

-Tsunade estaría de acuerdo en que Kakashi fuera su sucesor.- insistió el Jounin.- La villa no puede estar en mejores manos.

Y entonces las puertas se abrieron, dejando paso a Kakashi, en cuya mirada, podía leerse claramente, la templaza y el desconcierto. Tanto Shikaku como el resto de los presentes, no pudieron hacer otra cosa que guardar silencio, atentos. En cambio, el peligris, sereno, se acercó hacía la gran mesa, presidiendo la reunión. Koharu y Homura hicieron un gesto de desagrado ante éste último hecho. Hatake, definitivamente, no era persona de su agrado.

-He de suponer que han sido informados sobre la huida de Danzou, en plena reunión de Kages.- comunicó, hierático, carente de emociones.- Así, también, de que Uchiha Madara- pronunció, mordaz- ha declarado la cuarta Guerra Ninja.-

-Todavía no logro comprender porque Danzou hizo…

-¡Danzou es una vil rata rastrera!- exclamó Shikaku, alterado.- El no…

-Shikaku, está bien.- indicó el peliplata, interrumpiendo su discurso.- Danzou no es el Hokage que Konoha necesita.-

Los ancianos consejeros, suspiraron, frustrados.

-Es por ello que, ante la evidente indisposición de Tsunade, acepto la oferta. Acepto ocupar el puesto de Hokage.

El Señor Feudal del País del Fuego asintió, conforme a sus palabras.

-Ahora hay algo que deben saber... Haruno Sakura a matado a Danzou y Uchiha Sasuke a vuelto a la aldea.- informó Kakashi mirando especialmente a ambos consejeros.

En respuesta solo se miraron con complicidad, tanto Shikaku como Kakashi lo notaron.

-Uchiha Sasuke es solo un traidor, tenerlo aquí es peligroso.- espetó la anciana Koharu.

-No lo creo,- interrumpió Kakashi controlando su ira.- Sasuke prometió que ayudaría en la guerra. Se lo prometió a Sakura.- estaba mintiendo por supuesto, pero de momento ellos no debían saber que Sakura estaba en la aldea.

-¿Que se lo prometió? ¿Que le prometió a una asesina...?- Koharu no terminó y sonrió con cierta burla.- ¿Donde esta ella ahora?-

-Ella murió. Estaba enferma y no lo aguantó.- y Kakashi vio como ambos viejos del consejo sonreían con satisfacción.

Kakashi y Shikaku observaban llenos de suspicacia, a los ancianos consejeros. Aún no podían asimilar que aquellos que se hacían llamar los altos cargos de Konoha fueran, a fin de cuentas, simple escoria.

Porque si, Kakashi cuando supo la historia contada por Madara, no pudo evitar creerle, era evidente el dolor de Sakura. No necesitaba mirarlos dos veces para saber que era cierto.

-¿Nadie tiene entonces ninguna objeción?- cuestionó el Señor Feudal.

La respuesta fue un rotundo NO.

-En ese caso, no hay nada más que hablar. Kakashi Hatake es...-

-¡Noticias urgentes!- interrumpió entonces un Jounin entrando precipitadamente por la puerta.

Y entonces supieron que Tsunade había despertado.


Naruto y Sasuke seguían en el puesto de Ramen cuando el grito de Ino les sorprendió.

-¡Naruto, Sasuke-kun!- gritó la rubia y se detuvo apoyándose en la puerta jadeando y buscando aire.

-¿Ino?- se extrañó Naruto.

Sasuke la miraba curioso.

-¡Tsunade-sama ha despertado!- informó sonriendo radiante y ambos chicos se sorprendieron.

-¡¿En serio? ¡¿La vieja Tsunade ha despertado?- pregunto Naruto con felicidad.

-¡Sip!- Ino sonriendo con felicidad.- ¡Ahora va a ir a revisar a Sakura!-

-¡Eso es genial!- Naruto se levantó del asiento y Sasuke también lo hizo.- ¡Vamos a ir!-

Y sin esperar los tres salieron corriendo dirección hasta Sakura. Cuando llegaron Tsunade ya estaba revisándola y en la habitación estaban Shizune, Kakashi, Nayumi e Itachi.

-¿Como la ve?- pregunto Nayumi preocupada una vez terminó de examinarla.

-Realmente está muy mal.- dijo Tsunade mirando a Sakura.- Según me habéis contado estuvo muerta al menos tres minutos, de echo ella debería haber muerto hace semanas, meses si no me equivoco.- todos escuchaban con un nudo en la garganta.- Pero, creo que si la operamos ahora podría funcionar.-

-¿Operar?- dijo Nayumi.

-Si, esta es la única solución.- asintió Tsunade.- Esperaremos a ver si mañana despierta, si no es así entonces operaremos.- miró a Nayumi la cual asintió.

Sasuke hizo una mueca y luego se dirigió a Kakashi.

-¿Que pasó en la reunión?- pregunto con lago de brusquedad.

Todos menos Tsunade que ya estaba enterada de todo lo que había pasado y Shizune le miraron interesados.

Kakashi suspiró.

-Nada de real importancia.- miró a Sasuke.- Les informé de que habías vuelto a la aldea y que ayudarías a derrotar a Madara.- no dijo nada de la Guerra porque Naruto era el único que no sabía aquello.- Digamos que estuvieron de acuerdo y que Sakura había muerto.-

-Creo que has hecho bien en decir eso.- dijo Tsunade.- Nos encargaremos de los otros viejos del consejo cuando operemos a Sakura.-


Itachi estaba sentado, recargando un codo en la rodilla y con la mejilla apoyada en una mano mirando fijamente fuera la ventana. En la misma habitación, acostada en un futon estaba Sakura que estaba tapada por una sabana.

A esas alturas toda la aldea debía saber todo lo que hicieron los consejeros, lo que hicieron él y Sakura. Era él único que se había quedado aquí.

Todo le parecía aún irreal. El echo de que Nayumi estuviera con vida le parecía aún una ilusión, pero aún así aquello le había quitado un peso que antes sentía en el pecho. Ahora después de que Sasuke hablara con ella el día antes, había hecho que Nayumi no dudara tanto sobre el odio que Sakura supuestamente le tendría, ahora estaba más tranquila. Itachi nunca pensó que eso estaría pasando.

-I-ta-chi- una voz rasposa de mujer le había llamado.

Itachi abrió los ojos sorprendido y giró para ver a Sakura, la cual tenía los ojos entreabiertos y le miraban sin nada de sorpresa.

-Sakura, has despertado...- Itachi se acercó a ella con torpeza. Aún no podía moverse con normalidad.

-¿Donde está?- pregunto Sakura con algo de ansiedad, pero cuando Itachi la miró sin entender aclaró:- Nayumi...-

La miró sorprendido, ¿Como sabía ella aquello?

La ayudó a sentarse. Sakura respiraba con tranquilidad, cosa que lo tranquilizaba de alguna forma.

-¿Como sabes eso?- pregunto con incertidumbre.

Sakura suspiró.

-La vi.- se limitó a decir. Sakura recordaba claramente haberla visto en aquel momento, y al momento de despertar y ver a Itachi allí con vida no le quedaron dudas. Estaba ansiosa y nerviosa por ver a Nayumi.- ¿Donde está?- volvió a preguntar.

-Espera... antes debes saber que han pasado tres días desde tu lucha contra Danzou.- le informó Itachi y Sakura hizo una mueca cayendo en cuenta ahora que debería estar muerta por la enfermedad. Sin darse cuenta con una mano se agarró el pecho.- Tsunade despertó ese mismo día y hoy temprano te han operado.- dijo cuando vio su acto.- Ahora todos están reunidos, explicando, lo que ellos nos hicieron hacer.-

Sakura repasó todo lo que Itachi le dijo.

-Entonces fue Nayumi quien 'robó' tu cuerpo.- analizó Sakura.- Madara creyó que había sido yo.- explicó cuando Itachi iba hablar.- Ahora... quiero ir hasta allí.-

Itachi suspiró.

-Decirte que no es una pérdida de tiempo.- Itachi negó con la cabeza con una pequeña sonrisa.- Bien, solo temo que vamos a tardarnos lo nuestro en llegar hasta allí.- dijo con una sonrisa forzada y una gota de sudor en la nuca.

-¿Por que?- pregunto mirándolo curiosa.

-Aún no puedo caminar del todo bien.- suspiró Itachi.- En fin, ¿Puedes moverte?-


La mitad de la aldea estaba reunida alrededor de Tsunade. Todos se habían sorprendido cuando vieron a los nuevos ninja que ahora formaban parte de Konoha, los que habían visto a Sasuke y a Ino - sabían del regreso de Sasuke pero no muchos le habían visto, creían que era un rumor, y a Ino porque supuestamente estaba muerta o otros rumores - lo que si les sorprendió fue ver a Nayumi. Algunos la habían confundido con Sakura pues el parecido era increíble.

Tsunade había explicado todo lo que los consejeros habían echo. La inocencia de Itachi, lo que Sakura tuvo que hacer, y el hecho de que Nayumi estaba con vida. La gran mayoría estaba indignados y furioso con ellos incluso algunos podían entender los actos que el Uchiha menor pudiera llegar hacer.

En medio de todo aquello, Itachi y Sakura se acercaban con lentitud. Nadie lo había notado aún. Sakura pasaba un brazo por sus hombros e Itachi la tenía agarrada de la cintura, iba con la cabeza agachada desde que habían salido. Itachi en cambio iba con la mirada en frente y miraba con serenidad.

Cuando estuvieron lo suficiente cerca de ellos, los shinobis y aldeanos los miraron sorprendidos, y todos los demás sin comprender se giraron. El primero en hacerlo fue Sasuke que al ver quien estaba viniendo sonrió de medio lado aliviado de que ella hubiera despertado, Naruto e Ino sonrieron alegremente, Tsunade negó con la cabeza pensando en que hubiera sido mejor en que Sakura se quedara quieta.

Nayumi se giró con lentitud y cuando vio que Sakura se acercaba con Itachi se paralizó. Sintió como se quedaba sin aire y le entró un ataque repentino de pánico. ¿Por que Sakura tenía gacha la cabeza? ¿Sería que no la quería ver? ¿La odiaría? Nayumi siempre fue una persona sentimental, y solía llorar cuando se trataba de su hermana, eso ya lo había demostrado. Las lágrimas se llenaron en sus ojos.

Sakura de repente alzó la cabeza, su rostro en realidad se veía sereno, pero sus ojos se veían ansiosos, buscándola a ella. Y entonces justo al lado de Sasuke, la vio. Sakura dejó de caminar haciendo que Itachi también parara. No había cambiado nada en nueve años, solo estaba más alta. Más madura, más mujer.

Los ojos de Nayumi no había odio, ni rencor, ni decepción, como pensaba que habría, solo estaban cristalizados y la miraban con ¿Miedo? ¿Acaso Nayumi le tenía miedo? ¿O quizás ella se culpaba de algo y temía que ella la odiase?

Se separó del Uchiha y comenzó a dar pasos por si sola con algo de torpeza, sin apartar la mirada de su hermana mayor. El Uchiha mayor quiso decir algo, pero lo dejó pasar visto la situación, así que caminaba detrás de ella.

La Haruno mayor no sabía que hacer, se sentía paralizada, fue cuando sintió como alguien la empujaba levemente, haciéndola reaccionar al fin. Miró al causante, encontrándose a Sasuke que le indicó con un gesto de cabeza que se moviera hacía Sakura.

Así, tragando saliva con nerviosismo, Nayumi empezó a ir con dirección a Sakura. Los pasos que daban casi los daban corriendo, bueno Sakura caminando rápido, y Nayumi respiraba con rapidez ante la emoción. Ahora sentía que Sakura no la odiaba como ella pensaba.

En cuanto estuvieron la una frente la otra no se detuvieron y se abrazaron con fuerza, enterrando la cabeza en el cuello de la otra, pues ambas eran casi de la misma altura. Hacía ya un tiempo que Nayumi lloraba, desde que había empezado a caminar, aunque ella no se había dado cuenta, Sakura sentía como las lágrimas caían por su rostro pero no le importaba.

Su hermana estaba viva, con ella.

El lugar se había quedado en silencio, todos contemplando aquella escena con un nudo en la gargantea. Pero el silencio fue roto por una explosión.

Una explosión muy cerca de allí.

-¡¿Que rayos...?- se preguntaron casi todos. Y Nayumi y Sakura se separaron mirando la nube de polvo que había creado la explosión.

-Es Raíz...- informó Neji que había activado el Byakugan y veía como varios de los Anbus venían a atacarlos.

-Era previsible que esos dos no se quedarían de brazos cruzados...- dijo Tsunade con el ceño fruncido.- Al parecer Raíz trabaja también para ellos...- y luego miró a Sai.

-Solo algunos le son leales.- dijo Sai con tranquilidad.

Finalmente los Anbus salieron y empezaron a atacarlos. Los shinobis procuraban proteger a todos los civiles que había allí.

Itachi y Sakura tenía serios problemas para luchar y se mantenían alejados de las luchas, Nayumi había ido a ayudar. Era la primera vez que se veían en una situación así, sin poder hacer nada. De un momento a otro, sin saber como se habían separado y Sakura se encontraba corriendo y tratando de defenderse de un Anbu que la atacaba a diestra y siniestra.

Cayó al suelo y miró como el Anbu levantaba su espada para darle el golpe final, ni siquiera parpadeó cuando lo hizo, no apartó su mirada sobre él, cuando de repente cayo al suelo, muerto. Con tranquilidad Sakura alzó la vista encontrándose con Sasuke, que tenía espada inclinada.

-Siempre quise hacer algo así...- comento con satisfacción.

-¿Asesinar a un Anbu?- pregunto mirándolo sorprendida y confundida.

-No...- negó con la cabeza divertido mientras la ayudaba a levantarse.- lo que siempre quise hacer es... protegerte.- la miraba fijamente a los ojos.

-¿Protegerme?- repitió con un leve sonrojo en la mejillas.

Sasuke sonrió y luego se encogió de hombros.

-Siempre eras tu la que nos protegías a mi y al Dobe. Y yo siempre quise protegerte.

-Sasuke, Sakura...- Itachi venía hacía ellos con expresión cansada.- Creo que hay algo extraño...- miró a su alrededor.- No hay demasiados Anbus aquí, si su objetivo era eliminarnos...-

-Yo también lo había pensado...- admitió Sakura con seriedad.- No creo que eso sea para eliminarnos... más bien...-

-Una distracción...- completó Sasuke con el ceño fruncido.

En medio de la lucha, los tres miraron con completa sincronía y sin saber porque a Nayumi, que estaba parada mirando hacía un lugar en específico. Cuando siguieron la mirada la lucha pareció detenerse. Encima de un tejado, estaban Homura y Koharu.

No les dio tiempo de nada cuando ellos lanzaron una bomba de humo para escapar. Los dos habían visto a tanto a Nayumi, Itachi y Sakura, a tres personas sumamente fuertes y que se suponía que los tres estaban muertos.

Así que huyeron.

-¿Que pasó?- fue lo que pregunto Naruto cuando estuvo a su lado, solo allí se dieron cuenta de que la lucha había terminado.

-Nada...- suspiró Sasuke.


En lo alto de las cataratas del Valle del Fin, justo en la cima de la estatua que representaba a Uchiha Madara había una figura portando una capa negra de nubes rojas que se mecía con el viento, una máscara naranja cubría su rostro dejando ocultos sus rasgos. El hombre contemplaba cómo el Sol se ponía sobre el país del Fuego perdido en sus pensamientos.

-Los consejeros se han ido y Sakura ha despertado.- informó una voz distorsionada.

Junto al hombre de la máscara surgió del suelo un ser con rasgos de planta, vestido también con la capa de la organización Akatsuki.

-Tsunade ha podido curar su enfermedad.- prosiguió el recién llegado.- Toda Konoha ya sabe que Itachi es inocente.-

-Ya veo.- dijo con desgana el Uchiha.- Como sea, me encargaré de capturar al Kyuubi, de asesinar personalmente a Itachi, Nayumi y Sasuke y torturar y matar a Sakura por atreverse a desafiarme de esa manera.- declaró con notable odio en la voz.

Oh si, lo haría. Ellos pagarían por lo que hicieron. Dejaría que disfrutaran su momentánea paz, antes de la guerra y los mataría a todos. Capturaría al Kyuubi, Itachi moriría por desafiarle, Nayumi por atreverse a meterse en su camino, Sasuke por traicionarle de esa forma y Sakura por hacer que todo le fuera mal. Por que así era, si Sakura no estuviera en medio, Sasuke sería otro peón para sus planes, pero eso el no lo notaría, estaría tan metido en su dolor y rencor que no notaría nada.

Como fuera, Madara se encargaría de llevar a cabo su plan Ojo de Luna.


Okay. Creo que tardé un poquito, no lo sé. En fin, ¿que les pareció? Sobre el título son los tres minutos que Sakura pasa muerta, tres horas para que Tsunade despierte y tres días es lo que tarda Sakura en despertar desde su lucha contra Danzou.

¿Que tal el Lemon? Es la primera vez que hago uno y la verdad no se como quedó. ¿No fue tierno Sasuke? Por cierto ese recuerdo es de la vez en que Sasuke y Sakura se fueron al pueblo juntos, justo el dia en que Taka encontró a Ino.

Si, Sakura es algo... extraña, aunque me gusta hacerla así. Porque con Sasuke es el único que muestra como és realmente. Su personalidad no va a cambiar ahora, si, puede que se ablande un poco por la repentina llegada de Nayumi y con el cariño y mimos de Sasuke pues... no será en seguida, no después de todo lo que sufrió.

Ahora, después de tanto drama, llegará la calma.

Ahora, tengo algo más que decir. Empecé a escribir otro fic que se llama "Sombras del Pasado" que es el que hubiera pasado si Sakura no se hubera ido. Solo tengo el Prólogo subido y espero que realmente les guste. Esa historia no contendrá tando drama - suficiente hay en este - pues ya todos saben el pasado de Sakura, Nayumi y lo que vivió Itachi. Así pues, creo que habrá más humor - o un intento de ello - y más romanticismo. Y creo que tendrá un final abierto.

Eso es todo. ¡MUCHAS GRACIAS POR LOS REVIEWS *_*! ¡ME HACEN FELIZ!