28. POR FIN LA FELICIDAD

El dolor que embargaba cada una de las personas que amaban a Serena era desolador, todos permanecían después de casi dos horas con el dolor en su alma sabiendo que su hija, hermana, amiga y mujer podría estar muerta, aun no se retiraban hasta que no tuviesen la seguridad de lo que pasaba. Todos estaban a la expectativa de la descripción final que daría Saori con respecto al accidente.

- señores Tsukino – la jefe de la policía llamo la atención de todos los presentes – tengo una noticia buena y otra no sé cómo la tomaran – explico la pelirroja –

- Saori habla de una vez… por favor – fue la súplica del señor Kenji –

- en el auto se encontró totalmente calcinado un cuerpo – el sollozo de varias personas se escuchó, al mismo tiempo que la alarma de varios, y el completo silencio de un pelinegro que se mantenía ajeno a lo que sucedía a su alrededor –

- Saori no…me…digas…que – el señor Kenji no pudo terminar con la frase por el dolor que eso le ocasiono –

- el cuerpo calcinado según los análisis de los expertos forenses es de un hombre, más exactamente de Diamante Blackmoon - la sorpresa no se hizo esperar, y aunque para muchos era imposible pensar eso dieron gracias porque ese miserable por fin haya muerto y de qué manera –

- Saori ¿Dónde está Serena? – fue la pregunta de Darién que reacciono por la última noticia recibida –

- los forenses encontraron sangre a unos metros del auto y por lo que han analizado esa sangre puede ser de la señorita Tsukino –

SERENA POV

Sentía que todo mi cuerpo me dolía, no me podía mover, mi respiración era escasa y la oscuridad era lo único que podía ver. Poco a poco fui abriendo los ojos y cuando los abrí me pude encontrar aun en el auto donde viajaba con Diamante, tarde un poco en recordar todo lo sucedido pero cuando lo logre, me asuste y lo único que pude hacer fue llevar mis manos a mi vientre, pude respirar tranquila al ver que no me había golpeado, pero en ese momento por esa fuerza que utilice sentí un fuerte dolor en mi cabeza, me lleve mi mano derecha a mi frente y lo único que pude ver después fue mi mano totalmente manchada de sangre y aunque me dolía todo mi cuerpo el cinturón de seguridad me protegió de un golpe más grave… pero eso o evito que mi cuerpo fuera mal herido, las esquirlas de vidrio estaban incrustadas en mis piernas y brazos…todo mi cuerpo me dolía de manera espantosa y mas que todo mi cabeza y la parte baja del abdomen.

En ese momento escuche un quejido muy cerca de mí y fue cuando voltee a ver y me encontré con una imagen que me aterro, la parte superior del cuerpo de Diamante totalmente desvanecido encima del timón del auto, con su rostro totalmente cubierto de sangre a causa de algunos fragmentos de vidrio del parabrisas, pero lo peor no fue eso, lo peor fue ver un tronco bastante grande incrustado en su abdomen, suena cruel pero ver ese final de ese hombre me liberaba de mi odio y de mi miedo.

Pero mi preocupación no termino ahí lo peor de todo fue el olor a gasolina que pude sentir y eso me alarmo y me obligo a empezar a buscar la manera de salir de ahí en ese mismo instante.

- Sere… na… ayu…da… me… – su voz eran cortada, mis manos temblaban del nerviosismo y también del dolor que sentía en todo mi cuerpo – ayu…da...me – en ese momento como nunca en mi vida sentí temor, pero al mismo tiempo me pude dar cuenta que no podía hacer nada por él. Fue cuando muy cerca de donde estaba escuche varios gritos y fue como vi que la puerta del copiloto era abierta –

- oh por dios Henry – fue la expresión de la mujer que vi a mi lado – es una jovencita y está embarazada…tenemos que llevarla ahora al hospital, puede pasarle algo a su bebe – que dijera eso me alegro de sobre manera, mis bebes era lo único que podía pensar – señorita no se preocupe le ayudaremos -

- tenemos que llamar a la policía para que venga, la situación del hombre es peor…llama ahora mismo Maoli, este auto está a punto de estallar, el olor a gasolina es cada vez peor y cualquier chispa lo incendiara ¡ven te sacare de aquí! – eso era lo que decía un hombre no mayor de cuarenta años, mientras me sacaba del auto y me llevaba en brazos a otro que se encontraba cerca – a ver linda tienes que aguantar hasta llegar al hospital, no está muy lejos aguanta por tu bebe – esa era la voz de alimento del señor que muy lejos podía escuchar ya que mi dolor de cabeza no me dejaba muchas opciones –

- ya llame a la policía y a una ambulancia no tardan en llegar para ayudar a ese pobre hombre – y sin decir nada más esas dos personas y yo en la silla trasera del auto nos dirigimos no se ha donde, solo pude sentir el auto encenderse y comenzar un recorrido, no se cuánto tiempo había transcurrido dentro de ese auto, el dolor en mi cuerpo se hacía más presente y me estaba atormentando, fue cuando sentí como si algo se rompiera dentro de mí y lo único que pude hacer fue gritar llamando la atención de las dos personas presentes – OH DIOS MÍO HENRY ESTA NIÑA ROMPIÓ FUENTE VA A DAR A LUZ, APÚRATE – eso me aterro aún más, solo pedía a Dios que mis pequeños resistieran el llegar al hospital, y así otro pequeño trayecto fue el que recorrimos cuando…-

- AYUDENME POR FAVOR, TENEMOS A UNA CHICA EMBARAZADA QUE YA ROMPIO FUENTE – ese fue el grito que dio el señor presente mientras me sacaba del auto –

- doctor ¿qué sucedió? – vi a una joven con vestimenta de enfermera referirse al señor a mi lado –

- hubo un accidente y ella estaba dentro del auto ya rompió fuente, llévenla a la sala de partos, prepárenla que estoy en un momento con ustedes – fue la orden del señor que por lo que vi era el medico de ese pequeño hospital –

- vamos señorita, vamos que será madre – la joven me sonreía mientras me llevaba en una camilla a un pequeño cuarto – señorita ¿se acuerda de lo que paso?, sabe ¿quién es usted? – eran las preguntas de la joven una vez dentro de ese quirófano, en ese momento me preparada quitándome mi camisón sucio y empezando a limpiar mis heridas, después de asearme y curarme colocándome una bata limpia, mientras las contracciones en mí se hacían más fuertes y desesperantes –

- auch – fue el quejido que di mientras la enfermera me lavaba y curaba la herida de mi frente –

- lo siento mucho señorita – vi cómo me aplicaba un líquido en mi frente – este golpe fue muy fuerte y necesitare dar alguna puntadas para cerrar la herida – fue lo último que escuche, antes de que ella se encargara de cerrar mi frente, sentía un poco de dolor pero no era nada con el que sentía en mi vientre, casi diez minutos después – listo señorita – vi entrar al mismo hombre que me ayudo a llegar con una bata y guantes –

- señorita como se encuentra –

- muy mal, me duele todo y…AHHHHHH – fue el grito desgarrador que di al sentir un horrible dolor dentro de mí –

- vamos a revisar cual es el punto de dilatación que tienes… - se inclinó frente a mí para revisar lo que dijo - Susan ¿cada cuánto son las contracciones? –

- son cada cinco minutos doctor Henry - aclaro la enfermera mientras chequeaba mis signos vitales –

- bueno tu dilatación aun está en el punto seis, aun tienes tiempo a pesar de que ya rompiste fuente... – me sonrió el joven doctor – vamos a esperar un poco más, tu bebe está en buena posición, tus signos vitales se han normalizado, es un milagro que estés tan bien después del choque en que te viste involucrada, esperaremos un poco mas ¿ya sabes qué será? –

- si son mis dos angeles – el medico me vio impresionado - una niña, se llamara Rini y un niño, se llamara Darién – mi sonrisa no se detuvo al mencionar a mis hijos –

- bueno, entonces esperaremos a que estos dos angeles por si solos quieran salir de su escondite…¿ya estabas de tiempo? –

- me faltaban dos semanas –

- bueno no es mucho tiempo… así que señorita…. –me vio y supe que quería saber –

- Serena… Serena Tsukino – al decir mi nombre pude ver como los ojos del doctor y de la enfermera se abrían como platos y se ponían muy nerviosos –

- ¿usted es Serena Tsukino?, o por Dios debemos llevarla a otro hospital que este a su altura, aquí no puede dar a luz, es un pequeño hospital de pueblo… nada mas – dijo el doctor

- no se preocupe doctor Henry – le sonreí y tome su mano, mientras sentía otra contracción – auch… no se preocupe por eso por favor, solo ayúdeme a que mis hijos nazcan bien, es lo único que deseo, por favor… además quiero que el hombre que me salvo la vida a mí, traiga a la vida a mis hijos…por favor – el doctor se impresiono por mis palabras –

- de verdad eso es lo que usted desea – yo solo afirme con mi cabeza –está bien… pero desea algo, en que podemos ayudarla –

- quiero al papá de mis bebes a mi lado, por favor llámamelo y díganle que estoy aquí –

- al señor Darién Chiba – fue el comentario de la enfermera y cuando se dio cuenta de sus palabras se sonrojo – perdón –

- si, al el por favor llámenlo, que venga pronto lo necesito conmigo – en ese momento la enfermera escribió el teléfono que yo le di y salieron los dos de la habitación dejándome a cargo otra joven-

DARIEN POV

Después de la noticia de Saori con respecto a que solo había un cuerpo fallecido en el auto pudimos respirar tranquilos, eso quería decir que mi princesa estaba viva, pero ahora la pregunta era ¿Dónde estaba?, estábamos esperando cualquier otra noticia con respecto al paradero de mi princesa en ese mismo lugar sin movernos ni un solo metro, cuando mi celular personal empezó a sonar….

- hola - conteste

- buenos días, el señor Darién Chiba - escuche la voz de una joven –

- si con él, para que me necesita – fui directo, no necesitaba que me hicieran perder el tiempo –

- mire Señor Chiba, le hablo del hospital de Yokohama, para decirle que en este momento la señorita Serena Tsukino está a punto de dar a luz y me pidió que lo llamara a usted – eso me sorprendió –

- ¿Qué está diciendo? – subí la voz y todos los presentes me voltearon a ver – está segura de lo que me dice –

- sí señor, ella llego hace poco después de sufrir un accidente de auto, fue rescatada por un doctor y traía aquí, está a punto de dar a luz a la pequeña Rini y al pequeño Darién, como ella los llamo – esa era mi Serena –

- ya voy para allá, dígale por favor que en poco tiempo estoy con ella – colgué y casi corriendo fui a mi auto, pero antes de abrir Haruka me detuvo del brazo y con su mirada me pregunto todo – Serena está en el hospital, está a punto de dar a luz, necesitamos llegar allí cuanto antes… VAMOS – les grite a todos mientras entraba al auto y lo encendía sin esperar a nadie, lo único que me importaba era estar con ellas en ese momento ¿cuánto tiempo fue mi trayecto hasta el hospital?, no lose pero para mí fue muy largo, cuando entre allí solo quería una cosa y vi a una enfermera en la recepción – señorita por favor ¿cómo esta Serena Tsukino? –

- ¿usted es Darién Chiba? – yo solo afirme – sígame por favor, ella lo espera – me sonrió y camino hasta un lugar yo lo seguí y entre a dicha habitación – por favor póngase esta bata, cubre bocas, gorro ah y lávese las manos…yo lo espero afuera – ella salió dejándome solo, solo hice lo que ella me dijo en pocos minutos y Salí – venga por acá señor Chiba – nuevamente la seguí y en pocos minutos entramos a un legar que parecía un quirófano y fue cuando la pude ver, en una camilla toda rojita con los ojos cerrados, su carita cubierta de sudor y reflejando mucho cansancio, además de eso un fuerte golpe en su frente – en pocos minutos comenzara el parto – me señalo la enfermera, me acerque poco a poco a mi princesa y con cuidado la tome de la mano, ella volteo a verme y cuando nuestras miradas se cruzaron los dos nos pusimos a llorar –

- princesa… estas… bien…. – era lo único que podía decirle debido a mis lágrimas – pensé que los perdía –

- mi...Amor…mi…Darién…- sus lágrimas me dolían tanto – tu…tuve…mucho…miedo… - pude ver como sus signos vitales se estaban alterando, así que necesitaba calmarla y yo también –

- por favor amor cálmate, no pensemos en eso, ahora lo único que nos importa es que estas aquí conmigo y que vas a dar a luz a nuestros bebes – le bese los labios – eso es lo único que importa, nada más; ellos, tu y yo nadie más….está bien – le sonreí y la bese –

- sí, solo nosotros – me devolvió la llamada – AHHHHHHHHHHHH – ese grito me alarmo y fue como pude ver a un doctor y dos enfermeras ingresar a la sala de partos –

- buenos días – me saludo el doctor – bueno Serenita – un momento "serenita" de cuando acá tanta confianza, si hasta ahora la conoce – el punto de dilatación está completo así que ahora vamos hacer nacer a la pequeña Rini y al hombrecito Darién – ¿Qué se cree este doctorcito? – lista, señor Chiba ayúdela en todo por favor – yo solo asentí y tome la mano de mi preciosa princesa – listo cuando te diga pujas…1…2…3…puja Serena – y así de manera muy obediente mi princesa hizo caso, después de casi diez minutos de su labor por fin escuche el llanto de uno de mis bebes, lo único que pude hacer fue besar a Serena y llorar por la felicidad que sentía en ese momento – señor ¿desea cortar el cordón del pequeño Darién? El primero en nacer – esa pregunta me aterro, cuantas veces yo había recibido a bebes en mis practicas sin ninguna alteración nerviosa y hoy mis nervios me estaban traicionando de la peor manera…tome las tijeras y con mis manos temblorosas pude cortar ese delgado cordón. Tan solo pude tratar de ver a mi bebe por unos segundos antes de que se lo llevaran para revisarla – bueno Serena nació tu hijo, ahora un esfuerzo mas para traer a la pequeña Rini…así que 1…2…3 puja otra vez – y sin mas unos minutos después escuche llorar de una manera mas escandalosa que mi pequeño Darién a mi hija, a Rini nuevamente me permitieron hacerme cargo del cordón de mi bebecita – bueno Serena has hecho un gran trabajo, felicitaciones a los dos son unos bebes hermosos, en unos minutos la enfermera los traerá para que los conozcan –

- doctor mil gracias por todo lo que hizo por mí – fue el suave susurro de la voz de Serena, ya que su cansancio ya se estaba haciendo presente –

- fue un placer ayudarte Serenita – otra vez con eso – me retiro, cualquier cosa me hacen llamar – y así sin esperar nada más el doctor ese salió de cuarto –

- oye como es eso de "serenita" – intente sonar lo más molesto posible aunque la alegría no cabía en mi pecho –

- estas celoso – eso si no fue un susurro me sonó mas a una burla –

- pues yo no es… - no pude terminar porque fui interrumpido por la enfermera que me recibió en el hospital y otra que la acompañaba –

- señores les presento a la pequeña Rini – en ese momento pude ver un pequeño bultico en una cobijita rosa muy linda, pero que sin duda no era de las que nosotros le teníamos preparada… mi Serena recibió a mi hija con ojos llenos de lagrimas – como los pequeños no tenían ropa, nos tomamos el atrevimiento de ponerles una cositas que tenemos aquí en el hospital de reserva, espero que no les moleste nuestra actitud –

- como se le ocurre señorita, muchísimas gracias por todo lo que han hecho por mi princesa y mis hijos – cuando termine de decir eso las enfermeras me sonrieron y la segunda enfermera me entrego el bultico en mis brazos…tenia tantos nervios que no sé cómo pude sostenerlo, cuando muy delicadamente levante un poco la cobijita pude ver la carita de mi ángel, él bebe más hermoso del mundo de eso no había duda – mira mi princesa nuestro hijo – le dije a Serena mientras me acercaba a ella y fue cuando pude ver a mi Rini…los dos estábamos llorando de felicidad…el amor de mi vida era lo mas hermoso que podía ver, su hermosa sonrisa y sus ojos llenos de lágrimas – si los bebes te ven llorando van a decir que te ves fea – recibí una mirada no muy bonita que digamos para después una hermosa sonrisa –

- es hermosa – tomo su pequeña manito – mi bebe, por fin los tenemos con nosotros… eres la bebe más preciosa que he visto, no es porque seas mi hija, pero eres hermosa – sonreí bajito - ¿Qué te causa tanta gracia? – me regaño, definitivamente para eso si tenía energías –

- pues que Darién es mucho mas guapo – le enseñe mi hijo – digno hijo de su padre – pero estoy totalmente de acuerdo contigo es hermosa, y al parecer no solo son parecidas en lo divinas, sino en lo dormilonas – en ese momento sonreímos y mi bebe capto toda mi atención, mientras la veía y la acariciaba mis lágrimas caían de manera incontrolables, ver a mi bebe en manos de su mamá es el mejor regalo que me han dado, y tener a mi Darién en mis brazos es lo mejor… el mejor regalo que mi Serena me pudo haber dado – soy el hombre más feliz del mundo – Serena aun con sus ojitos pequeños por el cansancio me miro – por tenerlos a mi lado, porque me ames y por amarte como lo hago, gracias mil gracias mi amor por darme la dicha más grande del mundo – bese sus labios que cada día me parecían más deliciosos, vimos como la bebe se movía poco a poco y abrió sus ojitos, esa imagen nunca la olvidare, esa hermosa carita rosada, esos pocos cabellos que se asomaban en su cabecita que a simple vista serian rubios al igual que Serena, la pequeña naricita hermosa pero los ojos sin duda eran ….-

- mira tiene tus mismos ojos – fue el comentario de mi Serena sacándome de mis pensamientos, que decían exactamente lo mismo, eran muy parecidos a los míos, igual de expresivos y del mismo color – eres igual de preciosa que tu papá –

- ¿preciosa yo? – intente burlarme ganándome un pequeño golpe – ya, ya entendí no te molestes, pero tiene tu cabello y tus facciones –

- pero Darién tiene el color de tu cabello y es igualito a ti – en eso si tenia razón, mi hombrecito tenia el cabello negro igual al mío – nos toca esperar a que abra sus ojitos para saber y poder ver sus ojos –

- disculpe doctor Chiba – un nueva enfermera me llamo – tenemos que asear a la señorita Tsukino, podría esperarnos en la sala de espera por un momento – el separarme de mis amores no eran exactamente mis planes, pero debía hacerlo por su bien –

- está bien…mi amor estaré afuera esperándote – le di un beso en los labios a mi rubio tormento y a mis pequeños y Salí directo a la sala de espera después de haberme quitado todo el equipo médico que tenía en mí, cuando Salí de ese lugar en la sala de espera pude ver a toda "mi familia" y amigos hay, nerviosos, ansiosos, preocupados y fue cuando la escandalosa de Mina me vio –

- DARIÉN – sin el más mínimo cuidado y olvidado donde estaba la señorita, grito mientras se acercaba a mi corriendo – DARIÉN ¿COMO ESTA?, ¿ESTA BIEN?, ¿NO TIENE NADA?, ¿DIME COMO ESTA?, HABLA DE UNA VEZ POR DIOS – definitivamente no sabía que era respetar un hospital -

- amor por favor déjalo hablar, sino te callas como esperas que te dé una respuesta – maravillosa intervención de Yaten, aún no se cómo ese par son novios – ¿Darién como estas? Todo está bien con Serena – otro con sus preguntas –

- si todo está perfecto – les sonreí y abrace a mi hermanita – ya soy papá, mis bebes ya nacieron – mi sonrisa y mi cara no reflejaba otra cosa que solo felicidad, al igual de las de todos los que estaban esperando alguna noticia – Serena está muy cansada y algo golpeada, pero gracias a Dios en el choque no les ocurrió nada malo a ninguno de los tres, según el doctor y lo que yo revise están en perfecto estado, mi princesa debe descansar mucho para recuperarse hizo un excelente trabajo – ese comentario lo hice más que orgulloso de mi princesa –

- Darién me juras que mi hija no tiene nada malo, júramelo por favor – esa fue la petición y suplica de la señora Ikuko, la entendí a la perfección –

- se lo juro señora, su hija y sus nietos están perfectamente, no le voy a negar que tiene varios golpes y heridas, pero son simples no le traerán problemas… ya todo el peligro paso no hay nada que preocuparnos – ella me abrazo de manera muy tierna que solo me hizo sonreír, después de eso solo recibí todos los abrazos de mis amigos y hasta del mismo Seiya que estaba igual de preocupado que todos y me dijo con mucha sinceridad porque lo note "muchas felicidades Darién, hazla feliz y tú también se feliz, se lo merecen" –

- señor Darién – me llamo el doctorcito – he revisado a Serena – ahora si es Serena – y está en perfectas condiciones como ya se lo había dicho, y pues debido a todo lo que sucedió y a lo que me he enterado hace unos minutos con respecto a su secuestro para mí y creo que para ustedes lo mejor sería llevarla a su casa – eso me lleno de felicidad – por lo que me entere ustedes son prácticamente una familia de doctores y estoy seguro que Serena estará en las mejores manos y descansara de todo mejor con ustedes –

- doctor créame que es lo mejor que a ellos les puede pasar – fue mi comentario – cuando nos la podemos llevar –

- sé que es demasiado pronto, pero si lo desean llevársela ahora mismo no hay ningún problema –

- ¿mis nietos como están? – pregunto el señor kenji –

- ellos están perfectamente…nacieron tan solo una semana antes de lo planeado así que no tienen ningún problema, ya fueron chequeados y estas totalmente sanos…el embarazo fue perfecto así que su nacimiento no debía ser diferente…así que con permiso – sin esperar a nada más, preparamos todo para que dieran de alta a mi princesita y mis bebes, después de casi media hora de papeleo y todo lo relacionado; la señora Ikuko, Hotaru y yo ingresamos a la habitación de Serena – está muy cansada – fue lo que dije al verla totalmente dormida, mientras que a su lado en una cunita igual de dormida estaba mi hija, pero mi hombrecito estaba despierto lo cargue en brazos y pude ver sus ojos igual de celestes a los de Serena – hola mi amor – voltee a ver a mi suegra y se lo entregue, ella simplemente se puso a llorar -

- gracias Darién – no entendí nada – por amar a mi hija, por darme estos nietos tan bellos, por todo – yo simplemente la volví abrazar junto a mi hijo –

- yo soy el que le tengo que dar las gracias a usted, por haber traído a este mundo a la mejor mujer y el ángel que es Serena – me sonrió – por criarla como lo hizo y por amarla como lo hace –

- disculpen – nos distrajo la enfermera – ya es hora, ya se puede llevar a la señorita Serena y a sus hijos doctor Chiba – y así, con mucho cuidado para no despertar a mi princesa la tome en brazos, mi hermana se hizo cargo de Rini mientras lloraba con gran felicidad… y me fui directo con ella hasta la camioneta que estaba ya preparada en la entrada del hospital al igual que los coches de toda la familia y amigos, pero lo que nunca espere era el alboroto que armaron todos para conocer a mis hijos, casi no dejan ingresar a mi pobre suegra y a mi hermana al auto, lo único que yo hacía era reír por las ocurrencias de mis amigos –

- vaya esta señorita sí que es dormilona – fue el comentario de Haruka mientras abría la puerta de la camioneta – nos vemos en la casa – fue lo último que escuche ya que en ese momento ya estaba dentro de la camioneta junto con Serena, mi suegra, mi suegro, Hotaru, Kelvin y mis hijos –

- felicidades doctor Chiba – fue el comentario de Kelvin mientras iniciamos el viaje de regreso a Tokio – todos estamos muy felices por los niños y por el conejo

- gracias Kelvin, y créeme que yo soy el más feliz de todos, soy papá y tengo a la mujer más bella del mundo mi lado…¡que más le pido a la vida!

MANSION TSUKINO

En los años que recordaban los habitantes de la familia Tsukino, nunca habían tenido tanta dicha y tanta felicidad, y en mayor razón era a los dos nuevos integrantes de la familia. A pesar de la rápida dada de alta que tuvo Serena y los bebes del hospital, eso no era motivo para preocuparse; todo lo contrario, con las recomendaciones dadas por el doctor Henry, y la manera de sobreprotección de los doctores Tsukino "Haruka y Nicolás", Furuhata y el más terco de todos el doctor Darién Chiba, en mejores manos no podía estar Serena y sus hijos.

Todos los integrantes de esta gran familia llegaron a la mansión con nuevas esperanzas y con nuevos deseos, los primeros en arribar fueron Haruka, Michiru y Amy, esto para preparar la llegada del resto de la familia más exactamente de Serena y los niños. Darién había pedido que ellos fueran recibidos en la mansión, para mayor tranquilidad y mejor cuidado de los bebes, claro está que por poco tiempo ya que ya estaba haciendo planes para su nuevo hogar junto a su familia y con respecto a eso él le estaba preparando una gran sorpresa a su prometida y madre de sus hijos…la alegría no se hizo esperar de parte de todos por saber que tendrían a Serena varios días con ellos, y así con un poco tiempo de diferencia llego el auto donde venía Darién y su familia.

- al parecer ni siquiera el viaje despertó a la bella durmiente – fue el comentario de Haruka al ver a su hermana aun dormida en brazos de Darién mientras este iniciaba el viaje al cuarto de Serena –

- está muy cansada… la labor que hizo para traer a mis bebes al mundo fue frenética y la dejo agotada – fue el comentario de Darién, que para todos los que lo escucharon sonó de una manera que reflejo el inmenso orgullo que siente por Serena –

Una vez Darién ya ha dejado a Serena en su cama, pudo sentir que su alma volvía al cuerpo….para el ese día ha sido uno de los peores de su vida… pensar en la sola idea de haber perdido a la mujer de su vida y al fruto de su amor, llego a enloquecerlo. Pero ahora al verla y sentir su olor ha sido de la mejor manera recompensado todo su sufrimiento.

- Darién te traje esto, debes comer algo – fue la orden de la señora Ikuko – mira ya son casi las nueve de la noche. Y no he visto que hayas comido en todo el día…ahhh y no acepto un no por respuesta – le sonrió –

- créeme que no voy a negarme a este manjar – lo recibió – además estoy seguro que mi princesa se molestaría si ustedes le dicen que me he descuidado de nuevo –

- en eso tienes mucha razón –

- ¿Dónde están mis hijos? – pregunto un poco intrigado – deberían traerlos a sus cunas a que duerman un poco –

- hijo…créeme que esos bebes están muy felices con sus tíos, no quieren ni siquiera dejarlos ni un minuto… además los están alimentando ya que mi hija no pudo por falta de energías…además si ella los escuchase llorar no podría descansar como se lo merece – se detuvo en el umbral de la puerta – así que tu encárgate de cuidar a mi hija, que el resto de la familia se encargara de tus hijos, mientras esa hermosa madre despierta – y sin decir mas no espero a que Darién dijera nada, y se fue –

- ahí mi amor… por fin las desgracias han terminado – suspiro feliz al ver a su prometida dormir – no sabes lo feliz que estoy de tenerte aquí conmigo, sentir tu calor, tu olor, tu ser – con mucho cuidado beso los labios de la rubia aun dormida –

- ! oye no abuses¡ - fue el cometario de Sammy – está dormida así que cuidado, te estaré vigilando – al igual que su madre cerró la puerta en medio de una risa reprimida y dejo a Darién con la boca abierta y riendo divertido –

- ves amor, tu familia no ha asimilado que ya tienes dos hijo, y que no precisamente fueron traídos por la cigüeña – sonrió divertido y empezó a comer, ya que hasta ese momento su cuerpo estaba sintiendo el cansancio del día –

No paso más de quince minutos para que Darién terminara con su labor y con mucho cuidado de no despertar a Serena se fue directo al baño, necesitaba una ducha que lo relajara y quitara la pesadez de su cuerpo… el baño duro varios minutos después de eso salió con una toalla envuelta a su cintura, cuando estuvo ya cerca de la cama pudo ver que en ella había una pijama suya y el resto de implementos para poder cambiarse.

- pensé que te quedarías aquí por eso te traje ropa limpia – fue el comentario de Hotaru desde la puerta –

- gracias hermanita – Darién le sonrió – no sabes ya me estaba asustando –

- me lo imagine – se acercó y le dio un beso en la mejilla – descansa, han tenido muchas emociones hoy… nosotros nos haremos cargo de los bebes esta noche, no te preocupes por ellos ¿está bien? –

- está bien – la abrazo – gracias Hot, por todo – los ojos de Darién de repente se llenaron de lágrimas –

- ahí no seas llorón – lo regaño pero igualmente llorando – me voy para que te cambies… te amo hermanito – y sin más salió de la habitación –

- yo también te amo mi pequeña… ahí Dios no sabes lo agradecido que estoy por haber escuchado mis suplicas y poder tener a mi familia a mi lado – fue el comentario en voz alta de Darién sin darse cuenta que era vigilado de manera muy detenidamente por unos ojos celestes, mientras se quitaba la toalla y empezaba a ponerse su ropa interior, hasta que una constante energía que lo envolvió lo hizo detenerse y mirar hacia la cama donde encontró a su amor viéndolo divertida – ¿oye y tú que me ves? – le pregunto feliz de verla despierta y así se acercó a la cama, pero no contaba con que su mujer se pusiera rojita como un tomate - ¿Por qué te sonrojas mi amor? – fue la pregunta mientras levantaba las mantas y se acostaba junto a Serena -

- Darién ¿Dónde están mis hijos? – pregunto Serena ignorando la primera pregunta y disimulando su sonrojo y todo por la proximidad de su Darién –

- están con tu mamá y mi hermana – la abrazo – ellas los cuidaran esta noche para que tu descanse como se debe…mañana iniciaras esa faceta de madre de esos dos angelitos –

- Darién…tuve…mucho…miedo… - de un momento a otro rompió en llanto, contagiando a Darién – no..sabes…lo..que…que…sentía…te…necesite…te…pensé….pense…que…no…te…volveria..a…ver – sus sosillos no la dejaban hablar de manera tranquila –

- mi amor, por favor cálmate – le decía mientras limpiaba sus propias lágrimas y besaba a su novia – tuve esa mismo miedo, ese mismo terror…pero debemos olvidar todo, ya no hay de qué preocuparnos, estamos juntos con nuestra familia, y lo más importante con nuestros hijos….ya no hay porque tener miedo –

- ¿Qué…que sucedió con…? – no pudo terminar su pregunta –

- murió – dijo sin rodeos – murió ese infeliz calcinado – el odio en sus palabras se sintió y Serena aún más – por fin nos libramos de ese monstruo mi amor, por fin estar segura de el – la abrazo aún más fuerte con más amor, con más pasión –

- puede sonar cruel lo que diré pero… – se detuvo – me alegra saber que nunca más volveré a verlo…que por fin me libre de ese terror y viviré tranquila –

- no es cruel lo que piensas…después de todo lo que te hizo es lo menos que puede esperar – en ese momento tomo el rostro de Serena en sus manos – prométeme que a partir de hoy olvidaras todo lo que te paso con ese infeliz…que solo vivirás las maravillas que la vida nos traerá desde el momento en que nacieron Rini y Darién – la beso tiernamente – prométeme que de hoy en adelante solo serás feliz…y déjame encargarme de eso especialmente junto a nuestros hijos –

- Darién – dijo entre lágrimas – te lo juro…olvidaremos todo lo malo e iniciaremos de nuevo junto a nuestros hijos –

- gracias amor – la beso, y se alejó de ella en un momento mientras sacaba algo de sus chaqueta – sé que esto debería ser en un lugar más romántico… con velas a la luz de la luna, algo hermoso…pero creo que no poder soportarlo más –

- ¿Qué… que quieres decir Darién? – fue la pregunta extraña de la rubia al no entender las palabras que le decía el pelinegro –

- Serena…mi amor, sé que he sido el mayor infeliz y miserable en tu vida por todo lo que he hecho y dicho – tomo aire mientras se arrodillaba frente a la rubia – me perdonaste y aun siento que no soy digno de tu perdón ni de tu amor…lo único que te puedo decir para sanar tus heridas, es que te amo…te amo y te amo más que a mi propia vida – los ojos de Darién nuevamente se llenaron de lágrimas – mi amor, mi vida ¿aceptarías casarte con este miserable que no merece tu amor? – le pregunto en medio de sollozos de dolor –

- Darién… mi amor – fue lo único que dijo Serena mientras hacia un gran esfuerzo para moverse a pesar de su cansancio y maltrato después de haber dado a luz para abrazar a Darién – si…si y mil veces si….claro que quiero casarme contigo…pero acepto la propuesta del hombre más maravilloso del mundo, del hombre que me hizo aprender amar de verdad, el hombre que amo y el hombre que me dio la dicha más grande de una mujer…ser madre – lo beso mientras lloraban juntos saboreando el sabor de sus propias lagrimas – amor, mi Darién ahora es momento de que tú me jures algo – dijo separándose de Darién –

- ¡ lo que quieras ! – pregunto aún más conmovido por las palabras de Serena –

- que hoy será el último día en el que tratas de esa manera…nunca…nunca más quiero escuchar que te tratas mal y menos que no mereces mi amor…por favor júramelo y júraselo a los niños -

- lo hare Serena…lo hare – suspiro y la vio a los ojos, tomo su mano izquierda y con mucho cuidado saco una hermosa sortija de oro con un rubí en forma de corazón y la puso en el dedo anular de su mano – ahora eres oficialmente la futura señora Chiba – le dijo con una hermosa sonrisa y con un brillo en sus ojos que Serena nunca había visto –

- me haces muy feliz mi querido Darién – fue lo único que dijo antes de ser besada de manera urgente por Darién….en ese momento la pobre de Serena se estaba perdiendo en las sensaciones que su cuerpo había guardado por más de nueve meses por la lejanía de Darién – mi…amor…para…por…favor… - eran las únicas palabras que podía decir al sentir los besos desesperados de Darién en su cuello y su pecho, pero para su gran molestia sus palabras tuvieron efecto en Darién –

- per… perdóname…mi…princesa…- su voz era entrecortada por el nivel de excitación que su cuerpo alcanzo en tan poco tiempo – pero…estoy…muriéndome…en…vida...por...estar...contigo – revelo sin el mayor pudor ni vergüenza –

- Darién… yo me siento igual… - fue el comentario que hizo sonrojar a Serena – por eso te estaba viendo cuando te cambiabas – y con una actitud de adolecente se tapó su rostro con las mantas para evitar que Darién la viera – una enorme carcajada fue lo que escucho de Darién - ¿de qué te ríes? –

- de tu sonrojo princesa…te ves más hermosa – le dio una tierna sonrisa y un pequeño beso en los labios – tendré que esperar un poco de tiempo para poder amarte como lo deseamos – y sin pedir permiso la volvió a besar de manera desesperada y cuando termino – solo con mis besos puedo demostrarte lo mucho que te necesito –

- y…y. Yo - eran las pocas palabras que Darién le podía hacer decir en ese momento – sabes…eres…muy malo conmigo – hizo un puchero –

- pero así me amas – se levantó de la cama y se puso su pijama ahora si completa, ya que solo estaba con sus bóxer –

- si así te amo – le decía mientras veía el ritual masculino que para su enojo era poniéndose no quitándose ropa – Darién – le dijo después –

- dime amor – se acercó a ella –

- quiero a mis hijos conmigo – el tono en que pidió fue imposible para Darién resistirlo –

- voy por ellos mi amor…ya vuelvo – y sin decir más salió del cuarto para ir por sus hijos –

DARIEN POV

Al mismo instante que sali del cuarto de mi princesa, me tuve que acercar a la pared para poder tomar aire y aguantar con todas mis fuerzas el tomar a mi Serena y hacerle el amor en ese mismo instante, creo que después de todos estos meses la abstinencia está haciendo desastres conmigo y lo peor de todo es que no se cuánto poder aguantar y aun mas, teniéndola tan cerca y viendo como en tan solo medio día la maternidad la había hecho más hermosa, mas voluptuosa y aun más mujer de lo que la recordaba…

- Dios dame toda la paciencia del mundo para soportar esta tentación – en ese momento tome rumbo a la sala de la mansión donde pude escuchar varias risas demasiado ruidosas para mi gusto, ya que empezaba a darme el más terrible dolor de cabeza que tuve en meses…-

- Darién – fue el llamado que hizo el señor Kenji a penas me vio – que gusto verte –

- si cuñado… no abras hecho maldades con mi hermanita...no queremos ser tíos de nuevo en nueve meses – ese comentario de Sammy me hizo asesinarlo con la mirada…que se cree, yo sufriendo y el burlándose de mi dolor – perdón…era solo una bromita –

- de muy mal gusto, te informo – fue mi respuesta - ¿dónde están mis hijos? – les pregunte a los aun presentes en la casa: Mina, Andrew, Lita junto a mi suegro y mis cuñados –

- están en la habitación de mi madre – respondió Haruka – están Michiru, Amy y Hotaru con ella a y por supuesto Luna –

- mi hija ya despertó – pregunto Kenji –

- sí, hace un momento…pero me está pidiendo ver a los bebes y no puedo negarle su derecho – le sonreí a mi suegro y el entendió mi felicidad –

- bueno hijo, pues ve por tus retoños para que se los lleves a la señorita Tsukino…no la hagas esperar, ya sabes cómo se pone – me abrazo de repente y eso me sorprendió – gracias

- ¿Por qué me da las gracias? – pregunte confundido –

- por demostrar que más a mi hija y a mis nietos…por sobre todas las cosas, gracias hijo, gracias –

- no tiene por qué darlas…lo que hago lo hago más que feliz y dichoso, amo a su hija más que a mi vida y ni que decir de mis hijos…ellos tres ahora son mi mundo –

- ¿hasta cuándo mi hermanita dejara de ser "señorita"? – ese comentario fuera de lugar de Sammy me dejo aterrado, que le habían dado a ese jovencito en los últimos días, para que estuviera tan impertinente –

- Samuel Tsukino te comportas por favor – fue el regaño que le dio mi suegro a ese idiota que tengo por cuñado, pero al final me decidí a contestarle-

- pues esta misma noche le pedí a Serena que fuera mi esposa y acepto – dije de manera orgullosa –

- DE VERDAD – el grito de mi querida amiga Mina, no se detuvo – QUE EMOSION….ASI QUE TENDREMOS VARIAS BODAS DESNTRO DE POCO QUE EMOSIONNNN –

-¿Cómo que varias bodas? – pregunte intrigado y divertido al ver a mi hermanita saltar como una niña –

- pues sí, esta misma noche se han hecho planes para varias bodas – se detuvo – la primera es la de Haruka y Michiru, la segunda es de mi hermanito con mi cuñadita favorita –

- es la única que tienes Mina- otra vez Sammy burlándose y enseñándole la lengua a Mina –

- tonto – hizo el mismo gesto de mi cuñado – bueno sigo, ahhh ¿Quién falta?, ah si Taiki le pidió matrimonio a Amy y ella acepto…. Ah y por su puesto Nicolás con Hotaru – eso si no me gusto –

- ¿cómo que se van a casar? – voltee a ver a Nicolás que se estaba escapando – tu quédate ahí Jumada… ¿cómo que te vas a casar con mi hermanita? – me acerque a el – y a mí nadie me ha dicho nada y menos me has pedido mi aprobación –

- y de cuando aquí tiene que hacerlo Darién – fue la respuesta burlona de mi hermana cuando bajaba por la escalera…junto a las mujeres y mis bebes – ya no soy una niña, y además estamos en el siglo XXI, eso ya no se usa –

- en eso mi Hot tiene razón – si mis miradas mataran ya serian dos los muertos – cuñado no te molestes, en fin ya te enteraste y si quieres que hagas las cosas bien entonces así lo hare – lo vi tomar aire y llevar su mano a un bolsillo, acercándose a mi hermana – señorita Hotaru Chiba, aquí delante de todos y de una manera más formal y como lo quiere tu hermano – me vio con burla yo solo cruce mis brazos – aceptaría a este pobre hombre, solitario y con muchas ganas de amarte hasta el fin de mis días – fue cuando lo vi arrodillarse frente a mi hermana que estaba llorando como una magdalena -¿te casarías conmigo? –

- ahí. Mi Nicolás, mi Nicolás – no sabía que decir, ni que hacer solo lloraba mi hermanita, y aunque mi intención era molestarlos no podía estar más feliz al ver la cara de alegría y añoranza de mi hermana – claro que acepto ser tu esposa, es lo que más deseo – y sin esperar más se lanzó a los brazos de Nicolás y lo beso eso me hizo sentir un poco incómodo pero no les iba estropear el momento…así como no me hubiere gustado que me molestaran al momento de pedir la mano de Serena –

- ya no son unas niñas ¿verdad? – ese comentario de Haruka me saco de mis pensamientos –

- no ya no lo son…ahora son todas unas mujercitas – le respondí sonriendo -

CONTINUARA…

Bueno mis adorados lectores, creo que por fin pueden suspirar tranquilos, espero que les haya gustado…cualquier comentario que deseen escribir con gusto los recibiré…

Creo que es muy triste para mi decir esto pero quedan tan solo dos capítulos para el final de esta historia que me ha dejado tantas dichas…

Mil y mil gracias por sus comentarios un beso para todos…..