Nuevamente un capitulo más y estoy por llegar al 30¡, obviamente ya estoy planeando en como se daran los acontecimientos que darán el descenlace de mi historia, la cual he disfrutado mucho narrar, y obvio espero que ustedes tambien la sigan disfrutando tanto como al principio. Obvio el capitulo final no será el siguiente, pero me gusta planear las cosas con tiempo, así que sigan dejando reviews y aqui la frase de la semana

Al final, no te preguntarán qué sabes, sino qué has hecho.

Jean de Gerson

Capitulo anterior:

No respondí, no había palabras existentes, ni mentiras suficientes para hablar con Tanya, así que hice lo esperado, besarla con aquellos deseos que había reprimido por el bien de Bella hasta que llegamos a mi habitación con pasos perfectamente coreografiados… y sin importarme el dolor que podría causarle ala mujer que se encontraba bajo mi cuerpo, imaginé que mi Bella es la que estaba debajo de mi estrechando su pecho contra el mío, recibiendo mis caricias, mis besos… abrir los ojos, sería romper la frágil burbuja a la que había decidido entrar por voluntad propia y aun así, al hacerlo, vi las facciones perfectas e imperecederas de Bella en el rostro de Tanya… mi mente estaba sucumbiendo a la lógica, y sin detenerme a escuchar aquella voz que repetía incesantemente que no era Bella, la callé de un solo grito e hice el amor con esta mujer a la que arrastraría a mi infierno personal por mero egoísmo… susurrandole palabras de amor que iban dirigidas a otra persona, pero ella no se detuvo a hablar… permaneció en silencio, rodeando mi cuerpo con caricias, besos y mordidas que durarían hasta el amanecer.

Fin Edward POV

Capítulo 28

Esme y Rosalie habían sido bastante meticulosas en la redecoración del estudio de Carlisle –ahora área de cuidados especiales– haciéndolo parecer ahora la habitación de un bebé… sustituyendo al sobrio color crema de las paredes, por un hermoso azul y amarillo pastel, mientras que cenefas de osos, sonajas, nubes y estrellas de color azul, verde y amarillo, se perdían entre mecedoras, vestidores que Jullien no usaba por el momento, juguetes, cómodas y esquineros con marcos de madera y metal, los cuales protegían celosamente fotografías de mis padres que los Cullen habían hecho el favor de traer… yo no tenía la fuerza para entrar a esa casa llena de memorias y recuerdos… aun era muy pronto.

Una pequeña parte de mi mente se preguntaba como habría tomado Carlisle este cambio tan drástico que había sufrido su estudio... por Edward sabía que este era el lugar preferido de Carlisle, donde almacena sus libros, sus investigaciones y guarda lo que a lo largo de sus años ha considerado útil y especial… sin querer seguía alterando las vidas de todos ellos.

Pero mientras mi mente continua analizando el hermoso trabajo que Rosalie y Esme hicieron con la decoración de esta habitación, así como quejándome de mi constante intromisión en la vida de los Cullen, mi mirada permanece fija en la incubadora que protege a mi hermano y lo ayuda a mantenerse con vida, imaginando ilusamente que soy transportada a una dimensión diferente, donde mis dolores y mis miedos no existen, mis padres sonrientes nos esperan con los brazos abiertos, y Charlie, portando una sonrisa franca y abierta que muy pocas veces usa, juega con Jullien mientras lo lanza una y otra vez al aire, Renée mientras tanto, los observa risueña y complacida… pero la caída era bastante dura al percatarme de la realidad… ese mundo paralelo solo existía en mi imaginación, jamás podría decirles una vez más cuanto los amaba.

Nadie podía culparme por querer huir de mi misma, anhelar ser otra persona y vivir otra vida… o de mi deseo constante de querer morir y desaparecer, ¿quién podría tacharme de cobarde y egoísta después de perder a mis padres de aquella manera tan inesperada?... nadie, no había ser humano, licántropo o vampiro que pudiera echarme en cara los pensamientos suicidas y desesperados que he venido cargando desde hacía poco más de un mes… tiempo que llevo lamentando la pérdida de mis padres y llorando su ausencia, así como deseando enormemente asesinar a Victoria y Lena con mis propias manos… anhelaba ser una criatura letal, a la cual sólo ellas dos temieran, quise ser capaz de rastrearlas yo misma y descuartizarlas lentamente, mientras disfruto escuchando la sinfonía que sus gritos y lamentos generaran en el ambiente oscuro y lúgubre que me rodea,… ser su pesadilla viviente… si, más que nada en el mundo deseaba eso, pero era imposible, jamás sería un vampiro, y al parecer, aunque si poseía una habilidad asombrosa –palabras textuales de Carlisle–, nuevamente era incapaz de controlarla así como el resto de las habilidades a medias que poseía… no era más que un humano que tenía exceso de veneno dentro de su organismo que no tenía clasificación existente en el mundo, o como Carlisle llegó a mencionar, un eterno neófito con las desventajas propias de un recién nacido… vulnerable y el blanco ideal para cualquier ataque, pero dos patadas en mi vientre me llevaron a alejarme de esos pensamientos oscuros por un instante, al parecer a mis bebés les disgustaba el estado de ánimo en el que estaba sumida y mientras abrazaba mi vientre, jalé una de las mecedoras y la coloqué a un lado de la incubadora… Jullien estaba dormido y envidié la paz que irradiaba, la tranquilidad que reflejaba, la cual quise hacer mía por unos minutos, solo eso necesitaba… unos minutos, donde fuese capaz de abrazar aquella paz robada desde que pusiera un pie en este lugar, ahora ajeno para mi, llamado Forks.

-deberías dormir, has estado despierta mucho tiempo… sabes lo que te pasará mañana si no duermes ahora-Jake tenía razón… no deseaba otra crisis más en estos momentos, pero dormir era sinónimo de pesadillas demasiado reales, imágenes que no deseaba ver, voces que de escucharlas me harían llorar lo que durara mi vida, y sin poder evitarlo, coloqué mis manos sobre mis sienes mientras cerraba fuertemente los ojos… quería evitar inútilmente que las lágrimas adornaran una vez más mis mejillas… otra patada… a los bebés tampoco les gustaba saber que me sentía triste, una parte de mi mente se regocijó al descubrir que ellos heredarían varios aspectos de la personalidad de su padre… para mi eso estaba bien, nada bueno resultaría si heredaban algo mío

Por inercia coloqué mi mano sobre mi vientre con demasiada fuerza, mientras estrujaba la ropa que me cubría.

-solo puedo dormir tranquila en tus brazos… pero a la vez no quiero alejarme de aquí, necesito a Jullien para no perder la cabeza en medio de todo este dolor… por el momento es el único que me ayuda a tener mis pies anclados al piso… no puedo lidiar con esta agonía que no desaparece, soy incapaz de controlar mis propias emociones, no me doy cuenta lo que digo ni lo que siento… perdóname-levanté la vista y observé fijamente el rostro de mi hermano, tan lleno de paz que me obligaba a sentirme de la misma manera

Sin previo aviso, Jake me tomó entre sus brazos, sentándose en el lugar de la mecedora, que hasta hacía unos momentos yo ocupaba y me acunó gentilmente contra su pecho al tiempo que los sonidos melodiosos de su corazón hacían eco en mis oídos y en mi mente.

-insistes en pedir perdón por las cosas más absurdas, pero dejarías de ser tu misma si no lo hicieras, te amo con todo lo que conforma a la persona llamada Bella, a ese ser maravilloso del que me enamoré hace tanto tiempo, la cual ama sin medida y reservas, y es capaz de morir por sus ideales y por proteger a las personas que ama… vez la belleza donde otros no ven más que peligro y oscuridad, y tu amabilidad es una característica que muy pocos valoran… no se que haría si no estuvieras en mi vida, ¿estoy siendo muy cursi?-preguntó mientras acariciaba mi rostro con su mirada tierna y amorosa

-no, más bien romántico-sonreí sin salir del trance que su mirada me provocaba

-duerme, estaré contigo toda la noche, susurrándote al oído que te amo, que no es tu culpa la muerte de tus padres y que esta bien sentirse triste por su ausencia… llora Bella, no me apartes de tu dolor… nuestros hijos odian que te hagas la fuerte todo el tiempo-susurró a mi oído mientras colocaba una de sus manos sobre mi vientre… otra patada más… a los bebés también les gustaba escuchar la voz de Jake y sentir su presencia

Nuestros bebés… se escuchó bien esa frase, hizo que todo lo vivido con Jake, haciendo de lado lo negativo, fuese más real… ahora el era mi familia, y añadiríamos a nuestro árbol genealógico a dos personas más… nuevamente lágrimas adornaron mis mejillas, no podía precisar porque lloraba, si de tristeza por la muerte de mis padres, o de felicidad al visualizarme al lado de Jake en un futuro que esperaba no estuviese tan lejano, formando una familia con nuestros hijos, finalmente alejada de todos los que algún día me causaron dolor… Victoria… pero bien podría estar llorando por las dos cosas, con el espacio extra que había en mi cerebro era bastante normal que pudiera hacerlo, aun así no podía dejar de ser confuso, y mientras me sumía en la inconsciencia, escuchaba claramente la voz de Jake repetir una y otra vez que me amaba, que mis padres no habían muerto por mi culpa y que para el yo era su todo… lo hizo hasta que me quedé profundamente dormida en su cálido abrazo.

-te amo Bella… -en la lejanía escuché la voz de Jake… me jalaba nuevamente hacia la superficie sin que pudiera oponer resistencia, ¿no había cerrado hacía un instante los ojos?, ¿por qué se empeñaba en despertarme si hacía solo unos instantes me había pedido lo contrario?

-si no deseabas que durmiera, pudiste haber evitado acunarme entre tus brazos cálidos y tu pecho ardiente… han pasado unos minutos desde que cerré los ojos, ¿por qué cambiaste de opinión?-pregunté sin abrir aun los ojos al tiempo que escuchaba una ligera carcajada de Jake

¿Qué era tan gracioso?, ¿mi cabello acaso?, ahora que lo recuerdo, no he prestado atención a mi arreglo personal últimamente, pero, ¿cuándo lo había hecho?, ¿que es diferente ahora?... Jake, el siempre marcaría la diferencia.

-¿unos minutos?, Bells, has dormido más de 12 horas… abre los ojos y lo comprobarás por ti misma, es más de medio día-no podía creer lo que escuchaba, y aun así al abrir los ojos pude ver que era cierto, seguíamos sentados en la misma mecedora, yo sentada sobre el regazo de Jake, aunque ya no era de noche, sino de día, parecían ser más de las doce-¿desde cuando tienes el sueño tan pesado eh?... pero me da gusto ver que descansaste un poco, te hacía falta-sonreí mientras me acurrucaba nuevamente contra su pecho, no deseaba dejarlo ir, quería que se quedara conmigo… no pude evitar reprenderme a mi misma al visualizarme en esta escena un tanto infantil, me sentía como una niña caprichosa que deseaba solo se hiciera su voluntad, es obvio que Jake no podía quedarse a mi lado, él tenía deberes que cumplir-si gustas me puedo quedar más tiempo… no quiero dejarte sola, me quedaré el tiempo que desees, aunque no sea este mi lugar preferido-golpeé suavemente su pecho

-… necesitas irte, Sam y los demás seguramente te necesitan… se que te preocupas por mi, y que mi estado de ánimo últimamente no ha sido el mejor, pero estaré bien, te lo prometo-repuse mientras me separaba de su cuerpo y me ponía en pie aunque todo mi ser gritaba que no lo hiciera

Tómale la palabra, que se quede contigo cinco minutos más, y después le pides otros cinco más hasta que el día finalice.

Giré mi rostro hacia la incubadora antes de comenzar suplicarle a Jake para que no se fuera y vi que Jullien continuaba dormido

-Carlisle lo vino a visitar durante la noche varias veces… dice que esta bastante bien, al parecer lo dará de alta en un par de días… los últimos datos que me dio fueron muy buenos, pesa 2 kilos 100 gramos y mide 48 centímetros-por primera vez desde hacía un mes estaba feliz, inmerecidamente feliz-dice que con el peso que tiene ya no es necesario tenerlo dentro de la incubadora, respira y come por el mismo, pero prefiere extremar precauciones

La felicidad que sentía era agridulce, por un lado mi hermano estaba fuera de peligro, viviría tal cual Renée y Charlie habían deseado, pero por otro lado ellos no estarían presentes para ver culminado su sueño, Jullien jamás escucharía sus voces, ni ellos conocerían el rostro de su hijo, Renée no le cantaría la canción de cuna que tantas noches susurró en mi oído durante las noches de tormenta, tampoco sentiría los apapachos torpes de Charlie mientras intenta ser tierno, era injusto saber que solo yo poseería memorias de ambos y que el sólo se tendría que conformar con historias, narraciones y fotos. No pude evitar sentir un nudo en mi garganta al tiempo que Jake colocaba sus brazos alrededor de mi pecho, pegando mi espalda contra su cuerpo caliente al tiempo que recargaba su barbilla sobre mi cabeza.

-me parte el corazón verte así Bella… ¿dime que puedo hacer para ayudarte?-susurró mientras estrujaba suavemente mis brazos con sus manos

-ya me estás ayudando, estando conmigo, procurándome todo el tiempo, abrazándome… amándome… - giró suavemente mi cuerpo para que estuviéramos frente a frente y me besó… aunque más bien era un roce suave y gentil el que ahora se posaba sobre mi boca… palabras de amor que no necesitaban ser dichas en voz alta las podía sentir en cada caricia que creaban sus labios sobre los míos y también estaba la calidez que su amor inmenso y desinteresado dejaba en mi corazón, marcando mi alma con su nombre una y otra vez

Te amo, te amo… te amo Bella

Jacob se fue después de 10 minutos, no estaba muy convencido en dejarme "sola", para el, los Cullen y nada eran exactamente lo mismo, aunque se contradijera constantemente al percibirlos como un peligro mortal, el cual, desde su perspectiva tarde o temprano nos daría la espalda… no importaban las circunstancias, ni la ayuda desinteresada que ellos nos brindaran, para Jacob, jamás sería suficiente… ¿podía culparlo?, si me pusiera un instante en su lugar y fuese yo la que hubiese vivido el daño psicológico y emocional que ellos le causaron al ser más importante en mi vida, quizás podría compartir su sentir… no, ni aun cuando eso sucediera podría ver a los Cullen como mis enemigos, pero Jacob era Jacob, no podía amarlo como lo amo si fuera de otra manera.

-buenos días Bella-no se si algún día me acostumbraría a la sonrisa de Carlisle, era casi tan deslumbrante como la belleza de Rosalie, la cual, venía unos pasos atrás sosteniendo un biberón, al parecer era hora de alimentar a Jullien-por lo visto este jovencito ya no necesita estar dentro de esta incubadora, pero preferiría mantenerlo en observación unos días más-repuso sin dejar de observar a Jullien, el cual ya estaba despierto, es como si supiera que ya era hora de comer

No había tenido suerte de ver a Jullien con sus ojos abiertos sino hasta ahora, ya que una línea negra de pestañas largas y tupidas me impedían ver el color que adornaban las iris de mi hermano, pero ahora, dos estrellas perfectamente redondeadas y brillantes me observaban con fijación y un poco de curiosidad… eran azules, los ojos de mi hermano y Renée son exactamente del mismo color. Pero más allá de eso, era su expresión lo que me dejó anonadada y sin respiración… podía ver a Charlie en sus facciones, en los hoyuelos que adornaban sus mejillas regordetas, al igual que en los anillos rubios platinos que comenzaban a formarse en el cabello de Jullien, pero Renée estaba ahí también… en su mirada, en el color de sus ojos, en su piel... y también en el color de cabello, era finalmente herencia albina de la familia de mi madre… sentí como si no se hubiesen ido del todo.

Carlisle había dejado de hablar, y Rosalie se quedó a un lado de el, ambos inmóviles como estatuas, mis pies, sin esperarse a recibir una orden de mi cerebro, me acercaron con pasos lentos a la incubadora abierta de Jullien, al cual, tomé entre mis brazos como si estos hubiesen sido hechos exclusivamente para cargarlo… de pronto, el tiempo se concentró en este instante infinito, sus ojos azules clavados en los míos, recuerdos de mis padres recorrían mi mente una y otra vez en el transcurso de cada segundo que pasaba, y sin saber cuando mis pies me habían guiado a otro lugar de la habitación, ahora me encontraba sentada en una de las mecedoras que Esme y Rosalie seguramente usaban cuando alimentaban a Jullien.

Cuantas veces vi escenas similares en una de las tantas películas que Renée y yo vimos juntas… una mujer sosteniendo amorosamente a su bebé contra su pecho mientras se mece suavemente hacia adelante y hacia atrás al tiempo que un tenue rayo de sol se asoma por entre las espesas nubes y choca contra la piel de la madre y el bebé… jamás creí que yo sería protagonista de una escena que hasta hace poco creí jamás experimentaría.

No era dueña de mi misma, aunque no estaba haciendo nada que no deseara hacer en este segundo que marcaba el inicio y el fin de muchos instantes en mi vida… susurraba canciones de cuna que no sabía conocía, adornaba mi rostro con sonrisas que hasta estos momentos desconocía… caricias tiernas y sutiles llovían sobre la piel suave, frágil y cálida del bebé que se encontraba acurrucado entre mis brazos fríos… parecía no incomodarle mi temperatura, al fin y al cabo estaba acostumbrado al abrazo de unos brazos más duros y gélidos que los míos, de pronto su rostro comenzó a pegarse contra mi pecho, y por instinto, conocimiento o inercia quizás, descubrí uno de mis senos sin importarme que Carlisle, Rosalie, Alice y Esme estuviesen presentes, y como si Jullien conociera el camino, pegó su boca contra mi pecho y comenzó a succionar la leche con bastante fuerza… era una sensación extraña, un dolor agradable que comparado con lo que he tenido que vivir en mis últimos años, se convertía en una sensación adorable que se alejaba de todos los placeres carnales a los cuales era fiel adicta, esto era diferente… esta emoción en particular no pertenecía a este mundo.

-… Jullien Elijah-sonreí al recordar ese momento con Renée, su expresión llena de vida y esperanzada ante la expectativa de que sería nuevamente madre dentro de unos meses, la tenía clavada en mi mente como si hubiese sucedido todo hacía unos minutos-es el nombre que mamá deseó que tuvieras… ¿sabes?, siempre supo que serías un niño, jamás la vi tan feliz como cuando me anunció que daría a luz a un bebé en un par de meses…

Y como si comprendiera cada una de mis palabras, comencé a narrarle la historia, al tiempo que el seguía alimentándose, le platiqué todo lo que era apto para un bebé escuchar, de cómo nuestros padres lo esperaban con ansias, del desmedido amor que ambos, pero especialmente Renée le profesaba antes y después de su nacimiento,... le conté la historia una y otra vez hasta que finalmente volvió a quedarse dormido en mis brazos.

Cuando levanté la mirada pude observar que los Cullen seguían de pie en la habitación, esperando y escuchando pacientemente mis palabras… parecían estar viendo la más fascinante de las escenas.

-parece que este pequeño comió bastante bien… es un angelito-dijo Esme mientras se acercaba a mi, y me ayudaba a acomodar mi sudadera, el color se me subió a las mejillas al imaginar que todos los presentes y Edward a través de la mente de todos, me habían visto desnuda de la cintura para arriba, lo cual me hizo recordar que hacía días no lo veía, ¿acaso estaba huyendo de mi?... tonta Bella, nuevamente crees que todo gira alrededor tuyo, obviamente no lo has visto porque desea pasar más tiempo con su prometida… sonreí involuntariamente ante esta idea

-¿dónde esta Edward?-pregunté un poco por curiosidad, y otro poco porque deseaba alejar de mi mente mi imagen desnuda frente a todos ellos de mi cerebro

-salió a cazar con Tanya, Emmet y Jasper-repuso Rosalie sin dejar de observar a Jullien

-llegarán en 23.5 segundos-Alice no pudo evitar acercarse a mi y sonreír al ver el rostro apacible de Jullien-se parece mucho a ti Bella

-Jullien es perfecto… no tiene nada de mi, salvo el color de las mejillas, el resto es reflejo de Renée y Charlie-susurré mientras observaba el rostro de mi hermano con la misma adoración que los demás

-como siempre eres incapaz de apreciar tu propia belleza, no debería extrañarme… siempre has sido así-sonrió, pero al dirigir mi mirada hacia el marco de la puerta, nuevamente vi a Rosalie impaciente… me daba la impresión de que quería acercarse pero no se atrevía a hacerlo

-¿quieres cargarlo Rose?-pregunté y de pronto su mirada adquirió luz propia al tiempo que adornaba su rostro con aquella deslumbrante sonrisa que hasta hace poco había comenzado a estrenar

-si-fue incapaz de ocultar su emoción, y como un impulso, sonreí igual que ella… era difícil resistirse cuando veías a un ser tan hermoso como ella tan alegre, podría decir que en este momento no le faltaba nada. Fue imposible que los demás ocultaran su gozo de verla tan feliz… desde la llegada de Jullien para todos era bastante común verla sonriente

Con movimientos expertos, tomó a Jullien entre sus brazos, y como lo esperaba, el ni se inmutó por el cambio de temperatura, continuó profundamente dormido, pese que se encontraba abrigado en el pecho de Rose, pero seguramente las mangas largas y afelpadas que estaba usando, lograban mantenerlo cálido... tenía la impresión que ella estaba usando ropa más abrigadora a propósito.

Como un imán, Alice, Esme y Carlisle se acercaron a ella sin apartar su vista ni un instante de mi hermano… es como si cada uno de ellos quisiera poner una mano sobre el cuerpo de Jullien y acariciarlo… el hijo que jamás podrán tener… estrujé con fuerza mi vientre ante esta idea, no visualizaba mi vida sin Jullien o mis bebés, de solo imaginarlo un profundo dolor se apoderó de mi pecho casi inmóvil.

Rápidamente el estudio se vio abarrotado por todos los Cullen, incluida Tanya, los cuales observaban absortos a mi hermano siendo incapaces en ocultar la adoración que ya sentían por el, el cual era completamente ajeno a la situación.

-se que todos estamos encantados con el bebé, pero por el momento necesita estar dentro de la incubadora…-repuso Carlisle sin moverse de su lugar mientras sus ojos continuaban observando con adoración a Jullien-al menos solo un par de días más… no debemos olvidar que para alguien tan pequeño como él, nuestra temperatura es peligrosa-su voz se apagó poco a poco en esta última frase

El rostro de Rosalie se ensombreció por completo, crispándose levemente sus manos sobre uno de los brazos de Jullien al tiempo que la hermosa sonrisa que adornaba sus facciones, desapareciera por completo de su rostro… no vi molestia o enojo por lo que Carlisle había dicho, sino algo más intenso… es como si alguien la hubiese sacado de una profunda ensoñación y sin ninguna consideración, la hiciera enfrentarse a su cruda realidad… no pude evitar sentir tristeza al ver la expresión que Rosalie tenía dibujada en su cara mientras metía a Jullien en la incubadora, o al percibir como un ligero temblor recorría su cuerpo mientras que su mirada la mantenía fija en el rostro dormido de mi hermano… tuve unos deseos desesperados de correr y abrazarla así como de llorar por ella, ya que fisiológicamente para Rosalie eso era imposible, pero ni yo, Emmet, o ningún otro miembro de los Cullen tuvieron tiempo de consolarla con un abrazo o un gesto cordial, ya que la mirada de Alice súbitamente se posó en la nada al tiempo que los ojos de Edward parecían querer salirse de sus órbitas mientras veía aterrorizado las imágenes que en este momento se dibujaban en la mente de Alice.

-¿Alice, que sucede?, ¿qué vez?-preguntó Jasper

No hubo respuesta, sólo silencio

-¡Alice!-Jasper zarandeó levemente sus hombros, pero ni así consiguió que ella hablara, aunque si pudo lograr que sus ojos asustados se posaran sobre los suyos

-Edward… ¿que es lo que Alice vio?-preguntó Carlisle con su característica serenidad, aunque con un toque de angustia que no pasó desapercibida por nadie. Tanya colocó una de sus manos sobre el pecho de Edward sin apartar sus ojos de su rostro inmóvil

-Aro, Jane, Alec, Demetri y Felix vienen hacia acá… están cerca-susurró y la mirada de todos fue de absoluto terror.

¿Quiénes podrían ser esas personas que provocaban tanto miedo a seres tan fuertes como ellos?... no comprendía la reacción de los Cullen, y menos la ansiedad que reflejaban sus ojos al posarse sobre mi y Jullien, es como si estuviera de pronto en peligro sin yo saberlo.

-no hay tiempo para esconderla, ellos estarán aquí en 3 minutos-respondió Edward una pregunta que aun no había sido formulada en voz alta por nadie

-no puedo saber con exactitud que pasará si Bella se queda… ¡no la veo!-repuso nerviosa Alice mientras me observaba, parecía estar intentando averiguar la forma de protegerme de algo que desconocía, y no solo ella, todos me observaban de la misma manera… comencé a sentir como un ataque de ansiedad se apoderaba por completo de mi

-Bella, ¿recuerdas que un día te conté acerca de los Volturi?-… estaba demasiado nerviosa como para concentrarme en buscar dentro de mi mente aquella plática que Edward mencionaba, pero algo me decía que tenía que esforzarme y recordarlo… era un dato importante

Los Volturi son el clan más antiguo que existe en nuestro mundo… son lo más cercano que tenemos a la realeza… son muy pocas cosas las que respetan… como las artes y la ley, sobretodo la ley

¿Los vampiros tienen leyes?

Solo una, la más importante… proteger el secreto de nuestra existencia

Esta bien, ahora comprendía el porque del nerviosismo de todos, por si fuera poco una amenaza de muerte, ahora añadía una más a mi espalda… existía la posibilidad de morir en manos de otros vampiros, los cuales para colmo de males, resultan ser la ley absoluta dentro de este mundo sobrenatural, por la sencilla razón de que conozco y convivo con vampiros… ¿acaso me era imposible mantenerme alejada del peligro?... eso parecía, pero ahora no estaba sola, no me importaría ser condenada a muerte si fuera solo yo, pero, ¿por qué mis bebés debían pagar por mis errores?, ellos no tenían la culpa de nada… debía protegerlos

-no te preocupes Bella, solo te pido que te quedes aquí arriba-no podía darle voz a mis palabras, así que aferré mis manos alrededor de mi vientre, intentando protegerlos de los seres que aun no entraban a la casa y asentí rápidamente-no permitiré que te hagan daño, te lo juro-Edward estaba determinado a cumplir su juramento y eso me angustió tanto o más que la idea de morir a manos de los Volturi

-¿y el bebé?-estaba tan angustiada por los Cullen que no me puse a pensar en Jullien, ¿qué sucedería si ellos percibían su aroma?, ¿lo matarían aunque era tan solo un bebé?, comprendí a la perfección que Rosalie se mostrara abiertamente preocupada mientras se acercaba a la incubadora, donde Jullien dormía tranquilo, ajeno completamente al peligro

-estará más protegido aquí arriba con Bella… no dejaremos que nada le pase, Rosalie-inquirió Carlisle mientras colocaba una de sus manos sobre el hombro de Rose… ella suspiró, dirigió una última mirada a Jullien, después a mi y salieron rápidamente de la habitación al tiempo que Alice posaba sus ojos sobre los míos una vez más, para después desaparecer de mi vista

Me dejé caer sobre la mecedora que estaba a un costado de la incubadora de Jullien y puse una de mis manos sobre mi pecho, ahora más que nunca agradecía los latidos tan espaciados de mi corazón, de ser la de antes, temería segundo a segundo que cada latido delatara mi presencia en esta casa… ¿cómo funcionaba mi habilidad?, ahora necesitaba ser invisible y desaparecer, tenía que proteger a mis bebés y a mi hermano. Me abracé a mi misma esperando que algo sucediera, pero no percibí nada diferente, estaba intentando aprender a ciegas una habilidad que no podía siquiera controlar… ¿cómo esperaba ganar el control de esta habilidad, si era incapaz de manejar mis propias emociones?, lo único que podía hacer era no moverme de esta mecedora y esperar que mi presencia pasara desapercibida por los Volturi…

Eres una cobarde, ¿los Cullen arriesgan su vida y tu prefieres quedarte en la comodidad de esta habitación?...

Estaba decidida a permanecer inmóvil, ser un mueble más dentro de este lugar, después de todo, el miedo que sentía me incapacitaba para moverme de aquí, pero a pesar de todo, mi cerebro siguió analizando la única vez que pude hacer uso de la habilidad que Carlisle me dijo tenía días atrás, esperaba poder encontrar en la repetición de la escena que mi mente creaba una y otra vez, la manera de hacer uso de ella a voluntad… ¿y si podía proteger a los que amaba?… ¿qué haría si pudiera ser útil en algo?… ¡tenía que hallar la clave que activaba esta habilidad!, no importa que todo indique que soy incapaz de hacerlo, nada perdía con intentar demostrarme lo contrario, de pronto mi atención se distrajo por completo y se centró en esa voz que no conocía, era un hombre el que saludaba afectuosamente a Carlisle, poseía el mismo repicar de campanas que caracterizaba al resto de los vampiros.

-Carlisle, mi viejo amigo, hace épocas que no te veía-escuché claramente la voz de aquel hombre, aunque solo un leve suspiro salía de su boca, era como si estuviese parado a un lado mío estrechando la mano de Carlisle, sin problemas podía imaginar cada detalle de esa escena tan solo con escuchar los pasos que daban o bien por la brisa que envolvía sus cuerpos perfectos-veo que sigues comprometido en llevar ese… estilo de vida tan inusual, así como en darle la espalda a tu verdadera naturaleza-la voz del hombre nunca cambió, al contrario se tornó más dulce, incluso tierna y comprensiva, no parecía en lo absoluto que estaba criticando severamente el estilo de vida de los Cullen

-valoro a cada ser humano que ignora y sabe de mi existencia, no puedo tomar la vida de aquellos a los que deseo salvaguardar de mi naturaleza como la llamas… este camino me ha dejado más satisfacciones que sufrimientos y he aprendido que estamos maniatados a un estilo de vida que creemos es el único, te aseguro, que incluso seres congelados como nosotros, tenemos la oportunidad de elegir como vivir-admiraba a Carlisle, su serenidad, su objetividad y sobretodo la paciencia con que trataba a todo tipo de personas… parecía estar respondiéndole con sus propias palabras

-mi querido amigo, perspectiva, todo es perspectiva… pero dejemos esta charla y permíteme saludar a tu talentosa familia-pude escuchar pasos ligeros, incluso parecían ser mucho más gráciles que los de Alice, lo cual creía hasta este momento imposible-parece que fue ayer cuando encontraste a Edward muriendo en un hospital y sabiamente lo adentraste a nuestro mundo… ¡vaya hijo tan talentoso que posees, yo he sido incapaz de encontrar a alguien como él y mira que lo he intentado!, es práctico poder leer los pensamientos de los que te rodean sin tener la necesidad de tocarlos, y con beneplácito veo que esta felizmente comprometido con Tanya Denali, ¿cómo están tus hermanas querida?-al parecer el hombre detuvo su andar al mismo tiempo que personas, que quizás lo seguían de cerca, hacían lo mismo

-espléndidamente-la respuesta de Tanya fue seca, me dio la impresión que estaba incómoda por la presencia de los Volturi

-espero un día cercano visitarlas, siempre es grato codearse con personas más jóvenes que nos ayuden a comprender estas olas modernas, ¿no te parece?... por cierto, ¿han superado ya la trágica desaparición de su madre?-pude escuchar un gruñido amenazador, ¿de quien era?

-tranquilos hermanos míos, no hay que usar la violencia en este día donde me reencuentro con un querido amigo… es culpa mía la reacción de esta joven, no tuve la suficiente delicadeza para tratar un tema tan delicado como la ejecución de su madre-nuevamente la voz de este hombre era un leve susurro, no perdía su cordialidad y dulzura… y aun así no podía evitar sentirme intranquila, como si todo fuese una farsa perfectamente ensayada

-dinos Aro, ¿qué haces en Forks?-preguntó Carlisle para aligerar la intranquilidad que había crecido en el ambiente… casi podía percibir la tensión emanando del cuerpo de todos los Cullen, a Emmet con sus puños fuertemente apretados mientras protege a Rose, a Jasper midiendo el clima emocional mientras toma fuertemente la mano de Alice entre la suya, a Esme… simplemente no podía imaginarla con el más mínimo deseo de pelear, aunque estaba segura que su rostro hermoso estaba adornado por una angustia creciente al pensar que entre los Cullen y los Volturi se podía desatar una pelea… compartía su sentir-de haber sabido que nos visitabas, habríamos estado preparados como mereces para la ocasión

-decidimos realizar una visita sin importancia a un hermano nuestro que es aficionado a realizar experimentos que ponen en riesgo nuestra sociedad, ¿no es así Jane, querida?-preguntó Aro a una persona que hasta este momento desconocía

-así es maestro-esta voz era diferente, tan aguda y angelical como la de una niña pequeña, no podía calcular la edad con solo escucharla, pero intuía que oscilaba entre los 11 y 13 años, no sabía que estaba permitido convertir a personas tan indefensas en vampiros

-pero ¡mejor abordemos temas más interesante!, veo a mi amigo Carlisle después de siglos sin vernos-de pronto Aro se escuchó bastante extasiado… emocionado, como si le hubiesen ofrecido el mejor regalo de su vida-y pese las ideas que puedan tener, me congratula que sea feliz con el sistema de vida tan ortodoxo que lleva… pero permíteme recorrer tu casa… no debería sorprenderme el exceso de luz que hay, siempre fuiste afecto a vivir lo más humano posible… supongo que el diseño de esta magnífica mansión es obra de tu maravillosa y adorable esposa-masculló sin perder la emoción de su voz

-es un placer que todo sea de su agrado, siéntase como en su casa-musitó Esme cordialmente

-no me hables de usted, llámeme Aro… de otra manera sentiré el peso de mis 3500 años sobre mi espalda-susurró excitado-¿qué sucede Demetri?, no pareces compartir mi felicidad que es demasiada al contemplar esta obra de arte que la esposa de mi viejo amigo creo con esta mansión-escuchaba pasos gráciles desplazarse por la estancia… pero no podía estar segura que era una persona caminando, más bien, parecía estar deslizándose a través del piso… flotando podría ser una descripción más exacta… por primera vez me percaté que el aroma a rosas y flores se había hecho más intenso

-percibo un fuerte aroma a sangre humana en la parte de arriba maestro… y hay otro aroma que no puedo distinguir como humano pero…-dejé de respirar

¿Cómo era posible que pudiera percibir el aroma de mi hermano y el mío si estábamos completamente quietos?, no había ni una ráfaga de aire que delatara nuestro aroma… me limité a seguir escuchando al tiempo que mi mente preparaba alguna idea inútil que pudiera ayudarme a proteger Jullien, pero estaba lo suficientemente aterrada como para pensar en algo, mi mente la tenía en blanco

-pero le puedo asegurar maestro que este exquisito aroma jamás lo había percibido… me pone sediento aunque nos hayamos alimentado de unos viajeros desafortunados que salían de Forks-escuché varios gruñidos, aunque uno sobresalía de entre todos, ¿Edward, Alice… o quizás Rosalie?... un nudo se había instalado en mi garganta, más doloroso que la sed que carcomía mi cuerpo cada segundo desde que mi embarazo diera inicio

-paz hermanos, recuerden el propósito de nuestra visita, no hemos venido a irrumpir la tranquilidad de este hogar…-una prolongada pausa se escuchó… ni un susurro, ni una respiración, solo el acompasado sonido del viento… y también un pequeño tamborileo agitado pero sutil… muy cercano a mi, ¡Jullien!... este sonido era el que escuchaban los Volturi desde la planta baja-puedo percatarme que el agudo sentido de mi hermano Demetri es tan asertivo como siempre… y también puedo escuchar el acelerado sonido de un corazón humano… ¿un bebé quizás?-esta vez pude escuchar un gruñido más fuerte y feroz, no podía equivocarme, provenía de Rosalie-constato por la furia de esta joven que mi teoría es cierta… no creo que les moleste que desee conocer a esa criatura tan encantadora ¿verdad?, Félix, ¿puedes subir y traerme al bebé?, hace siglos que no sostengo uno entre mis brazos

Después lo que pude escuchar fueron gruñidos, golpes y movimientos tan rápidos que rompían el viento a su paso… el sonido era estremecedor, parecido al agitar de la rama de un árbol por un humano, sólo que 10,000 veces más rápido y lo que era peor, letal… todo era confuso y a la vez claro en mi mente, abajo se estaba iniciando una pelea por culpa mía, y si no hacía algo los Cullen quizás podrían… ¡no!, ¡tengo que hacer algo!, no puedo permitir que esta situación continúe

-intenta ponerle una mano encima a Rosalie y mi rostro será lo último que veas cuando dejes este mundo-algo se estaba resquebrajando, ¿el piso quizás?.

La voz de Emmet detuvo el rumbo de mis pensamientos… sea lo que sea que haya pasado, la pelea se había detenido por unos momentos, era poco común escuchar a Emmet enfurecido, solo existía un motivo para verlo de esa manera… que alguien osara lastimar hasta con el pensamiento a Rose… suspiré involuntariamente al saber que la pelea había sido interrumpida… ¡maldición!, he convivido suficiente con los vampiros y aun así me atreví a hacer el más mínimo ruido que sabía delataría mi presencia… esperé que en cualquier momento se escucharán estruendos, gritos de los Cullen que impedirían que llegaran los Volturi a como de lugar a esta habitación, pero nada… solo silencio

-tranquilos hermanos… reitero mi idea primaria, no hemos venido el día de hoy a destruir la paz de este hogar que mi amigo Carlisle ha creado con el paso de los años, sino a congratularnos de su éxito… esta es una visita pacífica a un querido amigo mío… Felix, Demetri, atrás-ordenó con voz seca y dura, completamente opuesta al tono de voz que hacía unos momentos usaba-… ¿no se dan cuenta que esta será una historia más que añadiremos al libro de nuestra existencia?, un clan de vampiros capaces de sobrevivir bebiendo únicamente sangre animal-qué acababa de suceder, ¿porqué este hombre extraño seguía conservando ese tono de falsa felicidad y tranquilidad cuando hacía unos instantes había deseado conocer a Jullien?... algo no encajaba dentro de este falso cuento de hadas

-tienes razón maestro… es de aplaudirse semejante hazaña-replicó la niña con voz angelical-Carlisle posee las virtudes que durante años nos recalcó en sus pláticas, me da gusto conocer a un amigo suyo tan querido por usted

-¡sabía que tu compartirías mi felicidad Jane!, me congratula tanto tenerte a mi lado-masculló emocionado Aro mientras se deslizaba nuevamente por la estancia ignorando completamente mi presencia, ¿acaso no habrá escuchado el suspiro que descuidadamente solté hace unos momentos?

-te pido disculpas amigo mío, no es mi intención corromper la paz de tu hogar… pero me encantaría conocer tu historia

Nuevamente silencio, el cual se prolongó durante segundos… minutos, ¿qué pasaba ahora para que nadie pronunciara una sola palabra… para que todos y cada uno de los Cullen hubiesen dejado incluso de respirar?, por unos momentos el temor que me había paralizado a esta mecedora había desaparecido, y ahora solo podía sentir curiosidad… no sabía hasta que punto era benéfico que nadie dijera nada, por eso necesitaba bajar y saber que sucedía, pero antes de mover un solo músculo me recordé a mi misma porque estaba inmóvil en esta habitación, no era para proteger mi existencia insignificante, sino algo más grande e importante… Jullien y mis bebés…

-increíble… ¿ven lo fácil que es conseguir la información que deseamos sin la necesidad de usar la violencia hermanos?-nuevamente fui capaz de escuchar voces, señal de que no se había suscitado una pelea, ¿eso era motivo acaso de felicidad o de más angustia?, no lo sabía con certeza

-Aro…-susurró Carlisle con una voz tan silenciosa que por un momento dude que fuese él, el que hablaba-por favor no…

-calma amigo mío... paz…-nuevamente silencio-deseo ver a Bella…-susurró deleitado, como si un ciego estuviese admirando la magnificencia del sol por primera vez-¡me has dejado fascinado con todas esas imágenes!, jamás creí posible la existencia de un ser como ella… ¡tantos años esperando toparme con un caso único como este y tu lo has hecho accidentalmente!, ja ja ja, las ironías de la vida que jamás entenderé pese mi longevidad-rió emocionado… nuevamente usando ese humor extraño y escalofriante que comenzaba a caracterizarlo-sigo extasiado con tu historia, ¡y vaya teoría tan acertada querido Carlisle!... un transformación imperfecta, y que haya sobrevivido a ese proceso es aun más extraordinario que su existencia misma. ¡quiero verla!

¿Cómo es que conocía mi nombre?, ¿de donde me conocía?, ¿porqué estaba tan interesado en verme?... quise respirar acompasadamente y evitar dejarme llevar por el pánico pero no pude, el aire en mis pulmones estaba paralizado como mi cuerpo.

-¡no!-gritó Edward-no permitiré que le pongas un dedo encima a Bella

-¡Edward!, por favor-imploró Tanya y nuevamente silencio

¿Acaso Edward prefería enfrentarse a ellos antes que permitirles conocerme?

-calma Edward, no planeo hacerle daño a tu… querida Bella, comprenderás que mi curiosidad es grande… jamás creí posible la existencia de un ser semejante a Isabella

Escuché gruñidos que indicaban que más de uno estaba en desacuerdo con la idea de Aro, y estaba segura que sus acompañantes refunfuñaban también amenazadoramente contra los Cullen.

Pese la resistencia de mis pulmones para inhalar y exhalar aire, me obligué a mi misma a hacerlo una y otra vez, hasta que tuve las fuerzas de bajar y enfrentar a los Volturi, no permitiría que los Cullen arriesgaran sus vidas por proteger la mía.

Me resistía a dejar sólo a Jullien con tantos vampiros amenazadores abajo, pero, ¿qué no era más peligroso permanecer a su lado en este momento cuando el motivo de la disputa era yo?... procurando no despertarlo, le di un beso en la frente y salí de la habitación cuidando que mis pies se movieran uno detrás de otro… tenía deseos de salir corriendo de este lugar, tomar a Jullien en mis brazos y proteger a mis bebés… sabía sin tener la habilidad de leer la mente que estaba en peligro, esta nueva amenaza era más oscura y aterradora que la misma Victoria… abracé mi vientre mientras bajaba las escaleras, con la mirada fija en el suelo que mis pies tocaban aunque con la firme idea de proteger con mi vida a las personas valiosas de mi vida… los Cullen.

Notas de la autora

¿que les pareció?, ¿esperaban que esto sucediera? o definitivamente no se lo imaginaban siquiera... ojala este capitulo no las haya cansado y que sigan pendientes de cada actualización. No saben lo emocionada que me pongo cuando leo un mail que me alerta de un review o bien de otra persona que ha añadido mi fic a sus favoritos, GRACIAS A CADA UNA DE USTEDES DE VERDAD¡

Avance del capitulo 29

y mientras el silencio se extendía lo que creí fueron minutos, me di cuenta que ella no me observaba a mi sino a Jullien, estaba demasiado sorprendida de verlo, hasta ahora ella es la única que ha reaccionado de esa manera, ¿acaso había confusión en sus ojos?, ¿o era idolatría?, de pronto me pareció ver en sus ojos la misma devoción que Jared le profesaba a Kim, ¿por qué?.

No sabría decir que predominaba en los ojos negros de Leah, si la adoración que no podía esconder por mucho que lo intentaba, o la confusión que se dibujaban en sus hermosas facciones. Todos dirigieron desconcertados su mirada hacia ella, y quizás había algo más en la expresión de Leah que yo no entendí, pero que el resto de la manada si supo descifrar mucho antes que yo.

Nos leemos la siguiente semana¡