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Tomé la estaca y la clavé otra vez en el cojín, había improvisado algo para practicar con una silla apoyada en la pared y cojines, por lo que la habitación estaba repleta de plumas y relleno, mi pieza estaba empezando a ser un desastre a todo momento. Estaba concentrada en ello, me había saltado la cena sólo porque tenía el estómago revuelto de pensar en la Reina Tatiana, bueno si ella supiese algo me habría mandado a llamar también? Ella era una persona extraña, nunca se sabía cómo iba a reaccionar a las cosas, y bueno, probablemente me tendría encerrada en algún calabozo húmedo y lleno de ratas cuando supiese que su sobrino estaba conmigo, me lancé en la cama y puse los brazos sobre mi cara, estaba pensando en clavarme la estaca a mí misma para detener mis pensamientos, de pronto alguien golpeó la puerta... Me levanté de la cama como un rayo y abrí la puerta, allí estaba Adrian.

- Por San Vlad! - le dije y lo abracé

- Me has extrañado? - me dijo caminando al interior de la habitación conmigo entre sus brazos

- Moroi malvado - le dije dándole un golpe en el pecho

- Ouch! - se quejó - que hice? - preguntó con inocencia

- Y tienes el descaro de preguntar?! - dije medio desesperada, le apunté con la estaca que aún tenía en la mano - luego de todo lo que pasó hoy me entero de que te ha llamado la Reina, nada más y nada menos que la Reina - respiré para tranquilizarme - y no me avisas, y yo pensando que no volverías porque se había enterado de lo nuestro y...

Me calló con un beso, al principio me paralicé, pero luego me dejé llevar, sus besos me hacían olvidar lo que pasaba a mi alrededor y en el mundo, me quitó la estaca de la mano y la dejó sobre el escritorio mientras me empujaba hacia la cama... nos desnudamos en cosa de segundos y nos entregamos el uno al otro, besé su cuello con desesperación, ansiaba su dulce y real sangre, por lo que no me frené y enterré mis colmillos en su cuello, sentí que soltó un gemido, cuando me alejé le di un suave beso en los labios y le ofrecí mi sangre, obviamente no se negó... terminamos exhaustos sobre la cama.

- Fue una buena forma de disipar mis temores - le dije cuando luego del éxtasis del sexo y la sangre pude hablar

- Tía Tatiana no sabe nada - dijo para tranquilizarme y me aferró más cerca de su cuerpo - era para hacerme una invitación

- Una invitación? - quise saber, aunque pensándolo bien se acercaba fin de año y sus celebraciones - es por Navidad?

- Sí, pero le dije que no iría - me dijo relajado

- Y ella no puso reparos? - pregunté extrañada de que hubiese podido negarse a una petición de la Reina

- Me preguntó las razones y le di evasivas - explicó - aunque le prometí que iría a la cena de Año Nuevo

- Wow... una cena real - le dije con un escalofrío

- Me dijo que podía invitar a alguien y...

- Para Ivashkov! - le interrumpí levantándome un poco para mirarlo directamente a la cara - si esto es un secreto no creerás que me apareceré contigo en una cena así - estaba al borde de la histeria

- Sería una buena forma de dejarlos impactados - me dijo aferrando mi cara y dándome un beso

- No me convencerás de esta forma - le dije alejándome

- Bueno, sabía que dirías que no, por ello pasaré aquí Navidad, para estar contigo - me miró a los ojos intensamente

- Te adoro... eres una ternura cuando quieres serlo - le sonreí

- Eso fue una especie de cumplido? - me preguntó divertido

- Es lo más cerca que estarás de uno - dije con su mismo tono

Nos quedamos un rato más descansado, le conté lo que había pasado con Izz más temprano, y recordé el por qué lo había buscado, con todo el trauma que me había generado el pensar que la Reina sabía todo, se me había olvidado.

- Tenemos que ir a ver a Izz, ahora no debe de estar ocupada - le dije con una risita recordando que había estado con Mason

- Ocupada? - quiso saber Adrian comenzando a vestirse

Le conté lo que pensaba, sospechaba, sabía con claridad, que había pasado con Mason, Adrian pensaba lo mismo que yo con respecto a que estaba bien que pasaran al siguiente nivel.

- Ya ha pasado el toque de queda - me recordó Adrian antes de salir

- Pues, habremos de irnos con cuidado, y tendrás que ocupar la compulsión si nos pillan - le dije tomándolo de la mano y abriendo la puerta

- A sus órdenes Sevyis - me dió un beso en el cuello

Observado a todos lados y escondiéndonos en los rincones para no ser vistos es que llegamos al dormitorio Moroi, tocamos la puerta de Izz y esperamos

- Estará ocupada aún? - le dije a Adrian al ver que no abría

- Si fuésemos nosotros no querríamos ser interrumpidos - me respondió él apretando mi mano

Unos segundos más tarde una somnolienta Izz nos abrió la puerta, nos dejó pasar, muestra clara de que Mason ya no estaba allí

- Prima me han contado tus aventuras - le dijo Adrian nada más entrar

- Que cosa? Lo de Paloma? - dijo Izz perdida

- Seehhh... Eso - le dije a Izz comprendiendo que no captó la indirecta - como está tu cara?

- Espero que mejor - dijo ella tocándose la mejilla

- Estaba pensando que tu querido primo podía hacer algo al respecto - le dije mirando a Adrian

- Quieres que la cure? - me preguntó

- Sí, así nos ahorramos más especulaciones - sonreí

Ambos me miraron y luego Adrian se acercó a Izz, puso su mano en la mejilla y activó la magia, a los pocos segundos el moretón de ella había desaparecido

- Eso está mucho mejor - dije con una sonrisa

- Gracias - le dijo Izz a Adrian

- Ahora quería hablarte de algo más - le dije sentándome en un sillón

- Qué cosa? - preguntó Izz sentándose en la cama, Adrian se sentó a su lado

- Quiero enseñarte a pelear - solté sin más

- Qué?! - dijeron ambos

- Bueno, tienes esa ligera tendencia a estar en medio de las peleas, o lanzarte a ellas - le dije recordando la lucha con el Strigoi y con Paloma - y no siempre puedes depender de tu magia - expliqué - sería bueno que aprendieras a usar la fuerza física

- Pero... si nos pillan? - dijo Izz

- Es ilegal – reconocí - pero eso es un detalle, una cosa más fuera de la ley en mi vida no me importa - le dije guiñándole un ojo a Adrian

- No me parece una mala idea - dijo él

- Te quieres anotar? - pregunté levantando una ceja

- No gracias, las peleas se las dejo a ustedes, no quiero arruinar mi hermosura - dijo él acomodándose en la cama

- Claro - le dije - que piensas? - pregunté a Izz

- Me parece una buena idea - me dijo con una amplia sonrisa

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En cada momento que teníamos libre, a pesar de las clases y mis sesiones con Danila, nos reuníamos con Izz en una parte del bosque de la Academia para practicar lucha, bueno, por ahora era lo más básico como tener más resistencia, por lo que nos dedicábamos a trotar, correr y a elongar, luego de unos cuantos días comenzamos con golpes de puño

- Vamos Izz - le dije - no vas a hacerme daño

- Pero es que no puedo golpearte - me dijo un tanto indecisa

- Deja a un lado tu bondad Moroi - le dije paciente - además, puedo con tus golpes, no es como que me fueses a noquear o algo así

- Pero igual no me gusta - me dijo seria

- Es lo que tenemos que hacer, si quieres que salgamos a escondidas y continuar con tu loco plan de que beba de un Strigoi y todo eso - le dije - si quieres estar cerca me sentiré más tranquila si sabes defenderte

- Tienes razón - me dijo mirándome decidida

- Esa es la actitud - le dije enseñándole como dar un golpe - me sentiré orgullosa cuando dejes con un ojo morado o la nariz quebrada a Paloma

- Seremos dos - dijo segura

Seguimos en esa dinámica los días que siguieron hasta que llegó Navidad, como también se avecinaban las vacaciones nos dimos un descanso, pero aún me quedaban las sesiones con Danila, y las clases, pero nada de lo cual no se pudiese sobrevivir

- Tengo esto para ti - me dijo Danila entregándome un libro en clases de magia, Adrian miraba con cara de pocos amigos

- De qué trata? - le dije empezando a ojearlo

- Es de lo que hablamos la otra vez, sobre poderes psíquicos, acaba de llegar, creo que lo encontraras interesante - me sonrió

- Gracias - le dije y le devolví la sonrisa - estos días de descanso lo estudiaré

- Espero que sea de utilidad - me dijo caminando fuera de la sala

Tomé el libro y me fui al índice, lo leí con avidez, un capítulo llamo mi atención de inmediato

- Dreamwalkers - dije mirando a Adrian

- Que pasó con eso? - quiso saber él, aun miraba el libro con cara extraña

- Hay un capítulo sobre eso - le dije mostrándoselo

- Que bien - me dijo sin mucho interés

- Eres terrible - le dije cerrando el libro con fuerza

- No me gusta que este tan "buena onda" contigo - me dijo con celos notorios en su voz

- Tendré que explicarte todo otra vez? o podemos saltarnos tu inseguridad? - quise saber

Me miró dolido, no me dijo nada y se fue, rodé los ojos y comencé a guardar las cosas en mi bolso, me estresaba cuando estaba en plan de novio celoso e inseguro, si bien había sido un poco dura al decírselo, ya era hora que entendiera que no estaba en plan de nada con Danila, aparte de que era mi profesor

- Estas bien? - me preguntó Izz al llegar a mi lado cuando salimos del aula

- Tu primo es un niño - le dije exasperada

- Solo está celoso - me dijo intentando calmarme

- Lo sé, pero no tiene de que estarlo, sólo lo quiero a él, y eso no se le mete en su dura cabeza - dije un poco triste

- Lo sabe, pero siempre ha estado con chicas que son superficiales - me explicó

- Algo me dice que no quiero conocer la lista de sus amoríos - le dije segura a Izz haciendo una mueca

- Era solo para que supieras - me dijo ella con una sonrisa