:)
YAY!
bien, creo que les debia una actualizacion!
antes de que mi agenda sea consumida, tengo que dormir asi que posteo rapido!
LOVE!
ALY
Brown eyes - Lady GaGa
. com/watch?v=akvkcAi_LhY
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Capitulo veintinueve: Lo siento
Mis ojos se encontraron con unas pupilas color caramelo. Los segundos parecieron una eternidad de años luz mientras miraba aquellos ojos entristecidos. Quise dejar de verlos pero resulto imposible, hacia tanto que no los apreciaba de aquella manera. Me dolió ver que ya no brillaban como antes y estaban tan opacos que parecían pertenecer a un muerto.
Suspire mientras él se acercaba a paso lento, no supe que hacer, ni siquiera supe si debía seguir mirándolo. El estaba frente a mi escritorio y nuestras miradas permanecían conectadas. No hubo ni un solo dialogo, ninguno fue necesario para que escuchara lo que estaban diciéndome a gritos sus ojos.
No quería aceptar que en mi mundo lo más bello que conocía eran sus ojos. Sus ojos café que me torturaban al no poderle gritar lo mucho que lo odiaba y amaba a la vez. Lo mucho que los odiaba por hacerme querer verlos día a día, que brillaran por mí, que soñaran por mí.
Sus estúpidos ojos café…
- Me… - comenzó, reaccione mientras me miraba apenado –. Estaré en el estudio, por si necesitas que yo cierre.
Asentí con la cabeza al no poder pronunciar una palabra, se alejo cabizbajo hacia la puerta del estudio. Si eso hubiera sido una alucinación no estaría a punto de salir corriendo. Deje mi cabeza caer sobre el escritorio, no tenía ni la más mínima idea de que hacer, ni siquiera sabía si era correcto hacer algo.
¿Qué tal si ya no había nada que hacer? Existiría en verdad la frase "Nunca es tarde" ahora ni siquiera la simple teoría de la relatividad tenía sentido en mi mundo. Mi vida se había vuelto peor que estudiar algebra en la universidad, mi vida no tenia formula, no había algo que seguir. No sabía que hacer.
Quería negar todo lo que había pasado, todo lo que habíamos sido. Pero era como querer negar que 2+2 es cuatro. No existía algo que lo cambiara, desgraciadamente. La música que provenía del estudio interfirió en mis pensamientos. Los acordes deprimentes de la guitarra me hicieron hundirme en mi silla.
Era divertido como intentaba engañarme a mí misma, y como era capaz de creérmelo. Que todo estaba bien, que él no estaba sentado a una puerta de distancia llorando. Tratar de ocultarlo, tratar de aguantar las ganas de llorar, definitivamente lo hacía peor.
Deje mi cabeza caer sobre el escritorio horriblemente frustrada. El golpe ni siquiera me dolió, había partes de mi cuerpo que me dolían más como para preocuparme por eso.
A veces necesitaba dejar de pensar, pero mi cerebro difiere tanto conmigo que no nos podemos poner de acuerdo en cuando apagarse.
Agite mi cabeza al no escuchar nada en el estudio, me resulto un tanto extraño ya que si Tom estaba ahí, no separaría sus dedos del piano o la guitarra. Comencé a preocupare ¿Qué tal si había cometido un suicidio? Aquel simple pensamiento me puso histérica, pude imaginarme su cuerpo yaciendo en el piso del estudio, intoxicado o algo aun peor.
Me levante velozmente de la silla y corrí por el pasillo hasta el estudio, abrí la puerta escandalosamente, revelando el silencioso estudio de grabación. No localice a nadie, pero un suave sollozo capto mi atención. Entre y revise atrás del sillón, contuve mi respiración, jamás había sentido tanta pena por alguien, ni siquiera por mí misma.
Pensar que pensé en reírme en su cara, mofarme de el y de su dolor. Nunca me imagine esto.
Tom sentado con la guitarra sobre sus piernas, encorvado y llorando sobre ella. Esa imagen remordió mi conciencia, me hizo sentir una basura. Incluso quise tener una aguja para poder enmendar sus heridas.
- Tom – dude al hablar, levanto su cabeza y me miro.
- Si vienes a tomar venganza, la espero con los brazos abiertos – replico con un tono sarcástico, pero sonó tan muerto que hirió escucharlo.
- No, no vengo a molestarte, al menos que mi simple presencia lo haga.
No dijo nada, escondió su rostro sobre sus brazos, me agache para quedar a su altura. Ojala fuera capaz de disfrutar lo que el Karma había hecho, pero no. Estaba lejos de disfrutar al verlo sufrir
- ¿Estás bien? - pregunte, no quería que me contestara.
- Excelente, mejor que nunca.
- ¿Quieres que me vaya?
De nuevo no respondió, asi que tome su silencio como un simple "si" comencé a levantarme, pero aun no desdoblaba mis rodillas cuando me tomo del brazo haciéndome regresar a mi antigua posición.
- No te vayas… porfavor – suplico entre sozollos. Suspire sentándome frente a él, nada de esto se veía prometedor.
Lo mire en silencio, jamás lo había visto así, en verdad nunca había visto a un hombre así. En verdad desee tener hilo y aguja, porque parecía tener una herida abierta a carne viva. No se cuanto tiempo me quede contemplándolo llorar, el tiempo parecía volar mientras disimulaba no sufrir al verlo. Me rendí, el esperar no estaba funcionando. Incline mi cuerpo hacia adelante donde quedaba un hueco entre su brazo y rostro, sabía que podía verme ahí.
- Hola – susurre, dándole una sonrisa de lado. Una sonrisa sin esperanzas.
Abrió uno de sus ojos y me observo detenidamente, supuse que estaba analizado que responder. Alcé mi mano para tocar su hombro, pero cuando estuve a punto de rosar la tela encogió a un más su espalda. Regrese la mano sobre mis piernas, resople desilusionada.
- En verdad, no tengo palabras para hacerte sentir mejor, hace un tiempo que el positivismo salió de mi vida.
- Es bueno saber que no soy el único – dijo rodando los ojos, torcí la boca algo incomoda.
- Lamento lo que paso, pero probablemente no quieres escuchar que me siento mal por ti – solté de pronto.
- Se llama lastima, no estoy seguro de merecer tu lastima.
- No creo que la merezcas y no te la estoy dando. Solo lamento que tuvieras que pasar por eso.
- Megan – suspiro.
-¿Si?
- ¿Por qué no lo vi venir?
- Tal vez, tenías una lección que aprender. El amor no es juego Tom, no es algo que puedes elegir o algo que puedes olvidar de un día al otro. Y el amor no muere al amor lo matan.
- Se que te costo… tu nunca habías amado a alguien… y.
- El punto es, que tu jugaste con fuego Tom y al final te quemaste – lo interrumpí irritada.
- Lo siento.
- Yo también…
In your brown eyes If everything was everything but everything is over
I walked away
In your brown eyes
Couldn't stay
In your brown eyes
You watch her go
Turn the record on
And wonder what went wrong (what went wrong)
Everything could be everything if only we were older
Guess its just a silly song about you
And how I lost you
And your brown eyes
