Capítulo 28 BEGA
Rachel estaba en el estudio de Boris imprimiendo basta información sobre algo llamado BEGA. Boris no estaba así que aprovecho la oportunidad. Imprimió aproximadamente once hojas. Las tomo todas y se fue a su habitación. Entro en ella y estaba leyendo, se sentó en la cama estaba demasiado concentrada cuando.
-Hola
Rachel pego un grito y lanzo los papeles muy asustada. Miro sentado en la ventana a Kai.
-¡¿Kai?! –pregunto sorprendida
-Hola –insistió seriamente
No supo que decir solo se hinco a recoger los papeles.
-¿Qué haces aquí? –le pregunto mientras recogía los papeles
Kai se levantó y se acercó a ayudarle, ambos comenzaron a recoger los papeles, cuando Kai puso su mano sobre la de Rachel, ella extrañada lo miro. Ambos se miraron fijamente. No lo resistió más, Kai puso sus manos en su cara y la beso. Rachel estaba sorprendida, pensaba quitarse del beso pero no, se dejó llevar. Separaron sus labios.
-Necesitamos hablar –le dijo Rachel
-Lo sé… te escucho…
Ambos se sentaron en la cama, y Rachel comenzó a contarle del por qué acepto al invitación de su abuelo. Le dijo que al principio dudo mucho, pero le gano la tentación de ver la obra de Mag, ya que ella jamás la había visto cantar en vivo.
-Debo admitir que mi fanatismo me gano…
-Sí, lo veo…
-Bueno pero si tú me hubieras dicho que ella es tu tía, no hubiera aceptado la invitación de tu abuelo…
-No te lo dije porque quería que fuera una sorpresa… -dijo un tanto serio
Rachel suspiro.
-Pero déjame decirte algo más… Tu abuelo, me trato bien. Jamás me faltó al respeto o trato algo más…
Kai lanzo una leve risa
-No te confíes de él... –dijo entre la sonrisa
-¿Y si ha cambiado?
-Dime algo Rachel, ¿Boris ha cambiado?
Ella se quedó pensativa.
-Pues… un poco… solo un poquitito
-Igual mi abuelo, solo un poquitito –dijo imitando la voz de Rachel- No te confíes Rachel, puede que él y Boris aún se hable y tengan negocios…
En eso Rachel recordó.
-Hablando de negocios –dijo sorprendida- necesito que leas esto –le decía mientras le daba los papeles que habían recogido
-¿Qué es esto? –pregunto curioso
-Boris… Compro la BBA –le dijo muy seria
Kai alzo su mirada sorprendido.
Kenny iba caminando muy contento se encontraba tarareando una canción. Iba tan feliz que ni siquiera noto que en su camino pasaron Tyson y Hillary Tachibana.
-¿Kenny? –pregunto Hillary muy sorprendida
El detuvo su caminata y volteo a mirarlos.
-¡Hola Chicos! –exclamo muy contento
Tyson y Hillary se miraron extrañados.
-Veo que saliste de tu etapa de internación –dijo Tyson en modo de chiste
-Así es –menciono mientras alzaba la cabeza- logre terminar unas investigaciones y estoy muy contento
-Eso es bueno jefe –dijo Hillary con una sonrisa- ¿Quieres ir a comer un helado con nosotros?
-Gracias Hillary pero no puedo…
Los dos se extrañaron
-¿Por qué? –pregunto Tyson muy curioso
-Iré a la tienda de discos, a comprar uno
-¡Ah! –Exclamaron a la vez- ¿De quién?
-De alguien –dijo con una sonrisa
Kenny se dio la media vuelta y continuo caminando y a la vez tarareando. Tyson y Hillary se miraron extrañados y continuaron su caminata rumbo a la heladería. Kenny seguía tarareando la canción cuando comenzó a cantar.
-Itsudemo doko demo kimi no tatakau basho wa sutajiamau mai michi doki doki shitai nan demo honki no batoru –Cantaba muy feliz
Llego a la tienda de discos entro y miro al primer empleado que encontró.
-Disculpe, ¿Tiene el nuevo disco de Ming-Ming?
-¡Claro! –exclamo muy alegre el empleado
Kenny iba detrás del empleado muy contento.
Kai caminaba de un lado para el otro en la habitación de Rachel, no paraba de maldecir mientras leía los papeles, Rachel lo miraba, se desesperó y solo suspiro; así fue como Kai salió de su trance, volteo a mirarla y la miro jugando con los papeles.
-Si –menciono de repente- Que buen cambio ¿Verdad?
Rachel alzo la mirada un tanto molesta
-Yo no me imaginaba eso… ya entiendo porque Hiro Kinomiya ha estado aquí…
-¿¡Que!? –pregunto sorprendido
Alzo Rachel sorprendida.
-Si –dijo algo nerviosa- el hermano de Tyson ha venido aquí y platica con Boris…
-¡Ja! –Exclamo Kai- Malditos bastardos….
-Kai, tranquilízate –dijo Rachel mientras se levantaba de la cama- Mira. Boris compro la BBA sí, pero aún no quitan de su puesto al dueño de la BBA… tal vez no la han vendido completa
Kai solo se sentó en la cama de Rachel y agacho su mirada, ella suspiro y fue a sentarse junto a él. Se sentó y recargo su cabeza en su hombro y comenzó a hojear los demás papeles.
-Oye mira esto -dijo sorprendida
-¿Qué? –pregunto muy seco
-Hay datos de cinco jugadores…
Kai alzo su mirada hacia los papeles.
-¿Quiénes son? –pregunto extrañado
-Son… Garland Siebald, Brooklyn Masefield, Ming-Ming, Crusher y Mystel…
Kai le arrebato los papeles y comenzó a leerlos.
-¿Y esto? –pregunto mientras veía los papeles
-Venia en una carpeta que decía "Top 5", supongo que son sus favoritos…
-Maldito infeliz –dijo Kai con una sonrisa- Quien lo viera
-¿Quieres llevarte los papeles? –pregunto curiosa
-No –dijo aun con su sonrisa- le regreso los papeles y se recostó en la cama.
-¿Y Hiro que hace con él?
-No lose, solo platican…
-¿Te ha hablado?
-Kai… -dijo algo seria- Hiro sabe que tú y yo somos novios
El volteo a mirarla sorprendido
-¿Cómo lo sabe? –dijo sin poder asimilarlo
-Nos vio besándonos en la calle…
Kai se quedó sin habla. Rachel volteo a mirarlo.
-No te asustes, me prometió que no le diría nada a Boris... Podemos confiar en él, ¿O él también es malo?
-No, no. Si podemos –dijo aun sorprendido
Kenny iba muy contento por la calle con su nuevo disco de Ming-Ming.
Ming-Ming era una cantante pop que tenía poco en el medio pero su fama exploto rápidamente, Kenny escucho a Ming-Ming en sus momentos de aislamiento, cuando necesitaba recordar que era la música.
-¡Si, si, si! –exclamaba en voz baja- al fin te tengo, solo necesito que me lo autografíes y seré feliz
Iba caminando con su vista apegada al CD, contento como si el mundo no existiera y todo se le olvidara cuando choco con Daichi Sumeragi.
-¡Oye fíjate! –le grito Daichi
-¡Perdón Daichi! –dijo Kenny mientras tomaba su CD con mucha desesperación
-¿Kenny? –Pregunto curioso- viejo perdón no te vi, venia tan distraído
-Si lo note… -dijo algo serio mientras pulía el CD
-¿Qué es eso? –pregunto mientras apuntaba al CD
-Es un disco, de una cantante que me gusta
Daichi lo miro sorprendido.
-En mi idioma jefe
Kenny lo miro seriamente
-Olvídalo Daichi, ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estás con Tyson?
-¡Bah! –exclamo furioso
Kenny se quedó extrañado
-¿Por qué ese mal humor?
-Por nada –dijo molesto
-Dime –le insistió
-¡Tyson tiene mucho crédito que yo y no es justo! –exclamo furioso
Kenny lanzo una leve sonrisa
-Oye ¿Por qué no vas hablar con el Sr. Dickenson?
Daichi volteo a mirarlo curioso
-Sí, dile que te ayude con publicidad tuya y eso, así serás feliz
Kenny decidió seguir su camino y Daichi lo miro extrañado mientras se alejaba
Kai seguía recostado en la cama de Rachel muy pensativo con respecto a esa noticia. Rachel entro a su recamara con dos vasos de jugo de manzana.
-Pensé que era jugo de naranja –dijo- pero no es de manzana, ¿Está bien?
No dijo nada. Rachel puso los vasos en su peinador y se acercó a la cama, se sentó a su lado y lo miro.
-Oye, ¿Y tú y yo, como quedamos?
Kai alzo la mirada
-¿Seguimos juntos o ya no?
-No entiendes con acciones ¿Verdad? –pregunto un tanto serio
Kai la tomo de su brazo y la atrajo a él, Rachel se quedó sorprendida tanto que se puso muy colorada.
-Entiendes con palabras –dijo mientras la miraba a los ojos- lamento haberme enojado contigo, pero me molesto que me mintieras.
-Te prometí no mentirte más, lo siento
-Lo sé, no quiero separarme de ti
-Yo tampoco…
Ambos se dieron un beso.
Después de su reconciliación ambos estaban sentados en la ventana leyendo las biografías de aquellos cinco chicos que estaban en un Top extraño de Boris. Kai solo abrazaba a Rachel y ella tenía los papeles en sus brazos.
-Mira… Ese Brooklyn es inglés, Garland parece ser hindú, Ming-Ming es japonesa, Crusher también y Mystel pues, mitad americano y mitad griego
-Es extraño –dijo Kai en un susurro pero Rachel lo escucho
-¿Qué es extraño?
-Nada, cosas mías
-Kai, dime
-Nada, solo me extraña es todo
-Kai, prométeme que no harás nada
El la miro extrañado
-Sí, que de repente quieras cambiarte de bando o algo así.
-Rachel yo…
-Por favor, no quiero que Boris te haga algo o te use como su juguete
Kai suspiro y alzo su cabeza diciendo sí.
-Solo es cuestión de ver que pensara el tricampeón con respecto a esto
-Conociendo a Tyson, se volverá loco… le darán mucha cuerda con esto
-Boris está pensando todo muy cuidadosamente, si tan solo pudiera sacar más información sabría mejor que trama
-Déjalo así
Rachel lo miro extrañado
-¿Por qué? –pregunto confundida
-Así como no quieres que yo me una con él, yo no quiero que tú te arriesgues sacando información, conozco a Boris si sabe que le estas imprimiendo todo sabrá que se la estas filtrando a alguien, y puede hacerte algo.
-No te preocupes, estaré bien –dijo mientras le daba un beso
Tala Ivanov estaba sentado en un cómodo sofá viendo el televisor, cuando Margarita Lébedev entro en la sala y le tapo la vista en el televisor. Tala movía la cabeza de un lado a otro y Margarita se movía al mismo movimiento de Tala.
-¿Podrías quitarte? –le pregunto un tanto molesto
-¿Podríamos hablar?
Tala suspiro amargamente.
-¿De qué?
-De tu papá
Volvió a suspirar.
-No iré –le respondió con mucho coraje
-Tienes que hacerlo
-No
-Hazlo, Ivanov… Sera una sola vez y ya no volverás
Tala muy amargado alzo su cabeza diciendo sí, se levantó del sofá y fue a la habitación por un abrigo.
Kai ya iba a retirarse.
-Prométeme que ya no sacaras nada de información
-Lo hare –dijo Rachel un tanto seria- pero cuando se publique oficialmente que la BBA fue comprada, investigare mas
-Bien, pero por el momento mantente al margen ¿Si?
Rachel se acercó a él y le dio un beso.
-Si… -dijo mientras separaba sus labios
-Te quiero mucho –le dijo mientras la miraba a los ojos
-También te quiero –respondió con una sonrisa
Y Kai se retiró. Al salir del terreno iba por la banqueta cuando en ello miro a Hiro quien se dirigía hacia la casa de Boris.
-Hola Kai –le dijo muy tranquilo- ¿Ya solucionaste tus problemas con Rachel?
Kai lo miro muy seriamente
-Tranquilo Kai, le prometí a Rachel no decir nada y así lo he cumplido
Kai alzo la cabeza diciendo sí.
-Me alegro, porque la pobre de ella estaba devastada. Ella te quiere mucho.
-Yo igual –respondió
-Nunca creí verte enamorado, me sorprendes pero al a vez me alegro por ti
-¿Por qué estas con Boris? –le pregunto de repente
Hiro suspiro
-Me extrañaba que no me preguntaras eso… bueno Kai esos son asuntos míos
-Quiero involucrarme en ellos
-Pues no –le dijo con una sonrisa- Si quieres esperar sabrás por qué…
Hiro le paso de lado a Kai y el volteo a mirarlo sorprendido, ¿Qué diablos planearía Hiro?, y más que nada ¿Era capaz de traicionar a su hermano, a Tyson?
Tala caminaba rápidamente entre una tormenta de nieve, al frente del estaba un gran edificio antiguo que decía: "Instituto Mental y Sanación de San Petersburgo" rápidamente entro en él y se dirigió a recepción.
-Buenas tardes joven, ¿En qué puedo ayudarte? –pregunto al recepcionista
-Quisiera ver a Yaroslav Ivanov –dijo un tanto serio
-Claro –dijo la enfermera mientras tomaba el teléfono- ¿De parte de…?
-Su hijo…
La recepcionista miro a Tala sorprendida.
-¿Su hijo? –pregunto sin creerlo
-Si –dijo muy serio
-Perdóname es que nunca había visto que vinieras a verlo, llegue a pensar que no tenía familia
Tala no dijo nada.
Espero a que una enfermera llegara y lo condujera hacia la sala de descanso, la enfermera abrió la puerta y Tala miro a su padre sentado en una silla de ruedas frente a un televisor el cual ignoraba completamente.
-Tienes veinte minutos –le dijo la enfermera
Ella abrió la puerta y se retiró. Tala suspiro profundamente y se acercó hacia su padre.
-Papá –le hablo mientras tomaba una silla y se sentaba frente a el
Yaroslav alzo solo la mirada y vio a Tala frente del.
-¿A?… ¿Anna? –pregunto con dificultad
-No papá, soy Tala
-¿Ta…la?
-Sí, papá –dijo algo serio
Yaroslav alzo su mano derecha con dificultad y acaricio la mejilla de Tala.
-Eres… ig…ual, a… Anna –decía muy torpemente- Tus… oj…os, son los… de… ella…
Tala tomo la mano de su padre y la acomodo en el mango de la silla.
-Supongo papá –dijo muy serio
-Anna, era… bella… y yo… y yo… -sin terminar la oración Yaroslav comenzó a llorar
Tala no sabía qué hacer solo tomo unos pañuelos de la mesa y le limpio las lágrimas.
-Ya papá
-No… tu... madre… nos dejó… por mi culpa
-Olvídalo papá
-Perdóname hijo… por mi culpa… eres así…
-He cambiado papá… no soy el mismo, y yo lamento no venir a verte, yo soy un mal hijo…
El padre de Tala no dejo de llorar por unos diez minutos, Tala estaba con el calmándolo diciéndole que no había nada malo en él y que todo lo olvidara. El padre de Tala hace unos seis años sufrió una sobredosis de droga que lo dejo si poder hablar bien y también en ocasiones olvidaba cosas, fue por eso que ingreso en el instituto. Tala lo visitaba una o dos veces por año pero cuando Margarita se encargó de él, le insistía que visitara a su padre más seguido. En el fondo Tala le tenía un rencor muy profundo, pero al ver a su padre así como estaba decidió mejor ya olvidarlo y cuidarlo en sus últimos días.
-Papá, te perdono –dijo mientras su padre lloraba
Yaroslav alzo la mirada, sus ojos estaban aún inundados en lágrimas, miro a su hijo y lo abrazo. Tala quedo sorprendido así que solo decidió corresponder el abrazo.
Pasaron unos minutos y ambos miraban el televisor cuando un anuncio apareció. Salió una niña morena de cabello azulado claro y cantaba una canción muy pegajosa.
-¡Quiero invitarlos a todos a la nueva sede de BEGA, el nuevo líder del beyblade! –exclamo esa niña
-¿BEGA? –pregunto sorprendido
