Disclaimer: Frozen ni sus personajes no me pertenecen. Si lo hicieran, se habría desatado el caos sobre Disney xD

La suerte es como si te balancearas sobre la cuerda floja. No sabrás si caerás al vacío o te mantendrías firme hasta cruzar al otro lado sano y salvo. Para mal momento de la joven integrante de la casa Ravenclaw, le había tocado caerse a la nada luego de enfrentarse al astuto miembro de Slytherin luego de haberse confiado de sus habilidades. Se dió cuenta de que la suerte suele ser traicionera.

Día 29

Prompt: Hechiceros

Género: Fantasy, Adventure

Palabras: 970

Rating: T

Propuesta:


No juegues con la magia

La mirada azul observaba fulmínate a la esmeralda en frente suyo que reía a carcajadas. No era nada raro esperarse eso de semejante idiota como Hans Westergaard, aquel que le había hecho la vida imposible desde que ingresó a Hogwarts. –Espero que hayas tomado tu decisión definitiva, gusano ambicioso –escupió Elsa mirándolo con agrietad.

—Mi decisión está hecha, mi querido copo de nieve –soltó el pelirrojo con astucia. -¡Te reto a un partido de Quidditch!

El grito atrajo la atención de otros estudiantes que circulaban por el lugar. La joven miró decida y aceptó el reto en frente de todos a su alrededor. –Acepto, idiota. Si yo gano, dejaras de molestarme para siempre. Ya estoy cansada de tus constantes acosos –replicó. –Ah, y dejarás hacerte el hechizo de levicorpus en frente de toda la escuela, sin rechistar.

Hans hizo una mueca de disgusto. –Está bien podrás hacerlo. Sin embargo, si yo gano… -exclamó acercándose al oído. –Dejaras que te de un beso en frente de todos y actuarás como mi novia por una semana –susurró.

Un estremecimiento corrió por la espina dorsal de la joven hechicera que tragó en seco y dedujo sus probabilidades, típico de una estudiante de la casa Ravenclaw. Al final, extendió su mano dignando a cerrar la apuesta peligrosa con su némesis. –Trato hecho.

El pelirrojo sonrió victorioso mientras apretaba con fuerza la débil mano de Elsa. Llamó a sus compañeros y se dirigió hacia el campo de Quidditch para ingeniar su estrategia.

Elsa comenzó a arrepentirse de lo que había hecho pero ya no había marcha atrás. Debía dejarlo todo en la cancha y evitar perder esta apuesta.

Lidiando con su trabajo de Buscador, Elsa trataba de agarrar la escurridiza snitch dorada antes que su contrincante pelirrojo que volaba veloz en su escoba cometa, dejándola comiendo polvo. No permitiría que él se saliera con la suya mientras sus compañeros sudaban la gota gorda desempeñando sus papeles de Cazador y Golpeador. Su fiel amigo Kristoff protegía el aro de los contrincantes que deseaban introducir las quaffles para conseguir puntos. Realmente sus amigos estaban dando todo lo que daban por su amiga rubia.

Así que ella no podía quedarse atrás y dejarse ver la cara de tonta de nuevo por ese estúpido integrante de la casa Slytherin. Debía por fin ponerle fin a esto.

—¡Esa snitch es mía, bastardo! –gritó llamando la atención del pelirrojo, deteniendo su camino por la pelota dorada.

—Si la quieres, ven a buscarla –exclamó alzando el vuelo dándola atrás.

Elsa apretó los puños que agarraban su escoba y voló por detrás del pelirrojo tratando de alcanzar la escurridiza pelotita con alas que revoloteaba como un colibrí por todo el campus. Elsa llegó hasta su lado y golpeó con su cuerpo al joven justo antes de que lograra atraparla, mandándolo a volar algo lejos de ella.

Mientras tanto los otros jugadores tomaban las quaffles y hacían todo lo posible por anotar puntos y defender sus respectivos aros. Kristoff detenía la gran mayoría de quaffles que se les eran lanzadas mientras su novia y hermana de Elsa, Anna, gritaba eufórica desde la audiencia enloquecida ante tal grado de igualdad entre ambos equipos.

Al ver que el equipo de su hermana estaba perdiendo por una mísera cantidad de puntos, Anna realizó un hechizo de confusión para despistar al guardián del equipo contrario, permitiéndole que le metan algunos puntos en sus aros.

La pequeña risa que se escapó de los labios de Anna alertó a Kristoff y la miró extrañado. Ella le devolvió un pequeño guiño haciéndole saber lo que había hecho en realidad.

El pelirrojo golpeó el costado de Elsa haciéndola tambalear en su escoba mientras se acercaba victorioso a la snitch. –Es una lástima mi querida Elsa, espero que disfrutes nuestros futuros momentos como novios porque ¡La snitch dorada es mía! –exclamó agarrando la esfera en su mano dando por fin el partido.

Elsa observó con horror como había perdido todo. La apuesta, su orgullo y su libertad había recaído sobre esa serpiente mentirosa con lindos ojos hechizantes. Ahora, como la apuesta había predicho, debía besarlo y ser su novia por una semana. La semana más larga de toda su vida.

Luego de recibir las condolencias y perdón de sus amigos, Hans se le acercó cantando un himno de victoria, burlándose de ella. –Bueno copo de nieve, como has perdido la apuesta, es hora de reclamar mi premio.

Le dispuso una mirada cortante y se encaminó a los pasillos principales donde su sentencia sería por fin dada como un anuncio más en frente de todos. La humillación total era lo que ese idiota buscaba en un principio de todo.

—Escúchenme todos –gritó el pelirrojo llamando la atención de los presentes. –Desde ahora, Elsa Matthews y yo somos oficialmente una pareja muy feliz. Quisiera demostrárselo a todos los que están presentes para que no crean que estoy mintiendo y esta es la mejor manera –exclamó rodeando la cintura de la joven sin borrar la sonrisa pícara de sus labios.

—Quita esa porquería de sonrisa de tu cara. No quiero que se vea real.

—Recuerda la apuesta amor, debes actuar como si fueras mi verdadera novia por una semana –susurró recalcando la palabra "verdadera".

Chasqueó su lengua y lo miró con desdén. –Está bien, pero que sea rápido. No quiero humillarme tanto.

Dicho esto los labios de ambos se unieron en un cálido y largo beso que hizo que todos aplaudieran emocionados. Incluso algunos de ellos comenzaron a chiflar.

Al separarse Elsa rodó los ojos ante la babosa mirada de su supuesto novio. –Elsa, ¿Lista para tener la mejor semana de tu vida? –dijo mientras reía. –Y no te olvides de decirme amorcito, mi flor de invierno.

La rubia suspiró derrotada y dijo sin ganas. –Lamentablemente si, amorcito –dijo entre dientes sin mirarlo a los ojos.


La ambientación de Helsa en Harry Potter fue muy difícil para mí, ya que, a pesar de haber visto algunas peliculas de la saga, no tengo mucho conocimiento sobre esto. Tuve que ir corriendo a pedir socorro a algunas amiguitas de por ahí para alguna idea para este prompt que fue de los que me costo hacer. Gracias a lachule por hacerme sudar la gota gorda xD

F: Gracias pequeñuela no puedo creer que ya se acaba. Agradezco todo.

Lamentablemente mañana se dará fin a este pequeño reto que me atolondró por meses xD pero saben que? al final de todo se siente un alivio ya que estoy super cansada por esto. Por lo que tuve que bajar la intensidad de mis otras historias, me he podido concentrar en esto y me ha encantado esta experiencia. Sin embargo, todo lo bueno se tiene que acabar :'(

Ahora a acariciar a mi gato para evitar que se interponga entre la computadora y yo e.e ¡Hasta luego!