Al parecer dormí
mucho, pues, cuando desperté seguía siendo de día y el Sol estaba
más grande, entró por la puerta y me sonrió, y
tengo que admitir que tiene una hermosa sonrisa.
-Bueno
días.-
-Buenos días.-
-Tu desayuno.-
-¿Mi
desayuno?-
-No, creo que tendremos que llamar a Joe.-
-¿Mi
papá regresó?-
-Me llamó hoy que platicará con él y
que después nos llamará.-
-¡Oh Dios! Gracias Kevin, eres lo
mejor. Primero me salvas, después me traes a tu casa y de paso me
cuidas.-
-No tienes nada que agradecer.-
-Claro que sí.-
-No,
para nada.-
-Sí, te digo que sí.-
-En ese caso de necedad, de
nada.-
Le sonreí. Después pensé en por qué Kevin no había
visto a su hermano...Nick me dijo Kevin menor que se llamaba.
-¿Por
qué?-
-¿Por qué qué?-
-Nada, es algo incuerente.-
-No,
dime.-
-No creo que tú quieras responder, aparte no es
necesario.-
-Dime, yo respondo.-
-¿Por qué no has visto a tu
hermano?-
-Haa, pues, teníamos una banda, Jonas Brothers ¿la
escuchaste alguna vez?-
-Si sí la escuché, no
recuerdo.-
-Mmm...el caso es que hubo problemas, y más problemas.
Entonces se peleó con la familia y ya no lo hemos vuelto a ver. Pero
sólo manda regalos de Navidad o en los cumpleaños de nuestros
hijos.-
-¿Hijos? ¿Hay más como el tuyo?-
-¡Jajaja! Sí,
sólo un ejemplar más.-
-Lo siento, no quise sonar extraña.-
-No
te preocupes.-Dijo risueño.
-¿Y es de tu hermano Joe,
supongo?-
-Sí, un niño, pero es más pequeño. Tiene apenas un
año.-
-Que tierno.-
-Sí, asi lo es.-
Me quedé pensando en
cómo sería el otro hijo de los hermanos. ¿Tambíen tendrá uno
Nick? Eso no importa, ahora importa lo que no recuerdo. ¿Tendré
hermanos o hermanas? ¿Cómo se llamará mi mamá? ¿Y mis amigos? ¿Y
mi escuela? ¿Tendré novio...talvez un amante? Lo que sea que sea,
lo recordaré.
Kevin se sentó a un lado mio y sacó su
celular.
-¿Ahora qué?-
-Ya te dije que llamaremos a
Joe.-
-¿Ya es otro día?-
-Sí, has dormido demaciado.-
-¿Y
tu hijo?-
-Está en su habitación; después de esto, si quieres,
le puedo decir a Joe y a su esposa Michelle que vengan con su hijo,
para que lo conozcas.-
-Gracias.-
-De nada.-
-Michelle...-
-¿La
conoces? ¿Recuerdas algo?-
-No, bueno no la conozco, pero si
recuerdo algo.-
-¿Qué?-
-Una tonadita, eso es todo.-
-Está
bien.-
Marcó un número y después se pasó el celular a la
oreja. Caminó un poco, de un lado a otro.
-Joe...sí, ¿podrías
decirme? No, ¿por qué no? ¿Directamente a ella? Está bien.-
Se
sentó a mi lado, y puso el celular en la cama después de apretar
algo para que se pusiera en alta voz.
-A ver, quería grabar todo
lo que me dijo tu papá.Peor no pude asi que te digo lo que me dijo.
Primero, se sorprendió por lo que te pasó; bueno, me dijo que te
dijera que asi empezó. Vivías con tu mamá y tu hermana en México,
pero cuando tenías quince años, ellas murieron en un accidenete; te
viniste a vivir con él, tenías una amiga Leena, ella se suicidó
cuado tenías diéciseis. Bueno, todo fue creo que según él, normal
después. Pero te corrió de su casa hace dos semanas porque estaba
de viaje, llegó y cuando entró a tu habitación estabas desnuda con
otro hombre. Al parecer, según tu papá, te fuiste a vivir con él.
Eso es todo.-
-Haa, bueno Joe gracias.-
-De nada Kevin. ¿Has
sabido algo de Nick?-
-No; ¿oye podrías venir mañana en la
tarde, ella quiere conocer a tu hijo?-
-Claro que sí. Oye lo
siento por todo lo que me han dicho, dile que la apoyamos.-
-Sí
Joe, adios, gracias.-
-De nada, adios.-
Kevin colgó y yo
estaba en un shock total. No podía creer cada palabra. ¿Estaba
completamente sola o qué? ¿Quién es ese hombre? Seguro que lo
amaba como para irme con él. ¿Y mi amiga, y mi mamá y mi hermana?
¿Por qué no recuerdo nada? ¿Por qué me pasó esto a mi? ¡¿Quién
era yo maldita sea?!
Comencé a llorar y después Kevin me abrazó
muy fuerte.
-No Kevin, seguro te doy asco. Déjame.-
-Para
nada, ya tranquila.-
-Kevin... ese hombre y yo... y mi
papá.-
-Tranquila, no creo que sea de mal gusto.-
-Lo es, lo
es. Me acosté con alguien que ni siquiera recuerdo.-
-Pero en su
tiempo lo conociste. No te preocupes, lo vamos a encontrar.-
-Y
ahora, eso de mi mamá y mi hermana. Kevin estoy perdida.-
-Me
tienes a mi. No estás perdida.-
-Lo estoy.-
-No lo estás.
Tranquilízate.-
Me fui al baño y cerré la puerta. Me bajé los
pantalones y me había llegado la regla. ¡Genial! Para cabarla de
rematar. Esto es lo peor... de mi vida no sé, pero si sé que de
estos momentos.
-Hey, _______, abre.-Dijo Kevin mientras tocaba la
puerta.
-Espera.-
Me subi de nuevo los pantalones y le abri la
puerta.
-¿Qué tienes?-
-Kevin, sé que eres hombre.
Pero...¿tienes toallas sanitarias?-
-No, definitavemente no. Pero
voy por unas.-
-Gracias Kevin, te lo agradecería mucho.-
-De
nada, cuida que Kevin no salga de su habitación.-
-Si.-
Se fue
y yo hize la cama. Me sentí tan apenada, pero si no ¿qué iba a
hacer? Esperé a Kevin unos minutos y después llegó
jadeante.
-¿Estas están bien?-Me las dió.
-Si,
gracias.-
-También te traje ropa.-
-Gracias Kevin, no
debiste.-
-Claro que sí.-
-Bueno, es verdad, gracias.-
Me
metí al baño y me desvestí. Entré a la ducha y me bañé. Después
salí, me vestí y salí a la habitación.
-¿Ya?-
-Sí, ya,
gracias por todo. Debo de ser algo frustrante para ti.-
-No lo
eres, cuando Kevin estaba pequeño. Comprar pañales y cambiarlo y
bañarlo y todo eso, si que era frustrante.-
-¿Pero valió la
pena no?-
-Claro que sí. Voy a verlo. Baja a desayunar.-
-Si,
gracias.-
Me arreglé un poco y después bajé a
desayunar.
Kevin me habia comprado ropa, la acepté, pues,
hasta que no supiera en dónde esá mi ropa, no iba a tener. Mi mente
estaba un poco más clara y estaba algo entretenida con las manitas
de el hijo de Joe, Joe.
-Hola, hola...¿cómo estás?
Joe.-
-Mande.-
-Este Joe, Joe.-
-Haa, es que no me
dices.-
-Ahi Joe.-Dijo Michelle.-Siempre de gracioso con el nombre
de tu hijo.
-¿Qué? Lo que pasa es que me siento muy orgulloso de
el nombre de mi hijo.-Dijo mientras lo quitaba de mis piernas y lo
cargaba. Comenzó a moverse de un lado a otro mientras subia y baja
el cuerpo como pequeños movimientos de entretenimiento para el
pequeño Joe.
-Nos tenemos que ir Kevin.-Dijo Michelle.
-Si
hermano, nos tenemos que ir.-
-Está bien.-
-Nos vemos
_____.-
-Adios, fue un gusto.-
-Para nosotros también.-
Se
despidieron de el pequeño y el grande Kevin y se fueron. Ya era
tarde, talvez eso de las subió a acostar a Kevin y
después volvió a bajar.
-Gracias Kevin, me sentí muy bien.-
-De
nada, ¿ya quieres dormir?-
-Supongo.-
-Te veo mañana...haa,
no no, voy a trabajar. Olvidé que ya era otro día.-
-Si, jaja.
Yo cuido a Kevin. Porfavor, ¿sí?-
-Sí claro. Llegao temprano,
asi que no hay problema.-
-Si claro. ¿Va a la escuela?-
-Lo
olvidé...sí, sí va. ¿Podrías ir a dejarlo?-
-Si,
claro.-
-Gracias.-
-De nada.-
-¿Quieres ya subir? ¿O
quieres algo más?-
-¿Cómo qué?-
-¿Comer?-
-Haa, no no
gracias.-
-De nada.-
Subimos y fuimos a la habitación donde yo
dormí quedamos en la puerta y después me abrazó muy
fuerte.
-¿Qué pasa?-
-Gracias, desde hace seis años que no
me siento tan feliz.-
-De nada.-Tembién lo abrazé.
Nos
separamos y me sonrió.
-Hasta mañana.-
-Hasta mañana
Kevin.-
Entré a la habitación, me cambié y me metí a la cama
para entrar a un profundo sueño. Algo extraño, eso si. Me vi en un
salón de fiestas, enfrente de unos viejitos; alguien estaba a mi
lado, pero no lo vi. Creo que bailé con la misma persona que estaba
ahí. Me dió algo de miedo en la mañana cuando lo recordé, pues,
no sabía si había ocurrido o no.
