Saludos lectores de esta historia. Aquí les dejo el capítulo final de la saga de Laxus y la apuesta, le puse de todos los géneros que se escribir, ojala les parezca un final interesante.
Disclaimer; Fairy Tail y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima
Anteriormente:
El conflicto entre Fairy Tail y Laxus ha llegado a ser intenso, sin embargo la situación se ha tornado crítica para los que buscan rescatar al instituto;
Natsu ha encontrado en los animales guardianes de Laxus un enemigo poderoso.
Loke ha sido derrotado por Bixlow y sus Bickslows. Evergreen tras entrar en razón gracias a Jellal y Erza ha provocado que Elfman sea atropellado. Fried ha vencido a sus contrincantes y ahora amenaza a Lisanna.
Gajeel ha capturado a la mayoría de los pandilleros de Eisenwald pero Erigor y sus mejores hombres han huido y capturado a Juvia. Jellal y Erza por otra parte se han encontrado con los miembros del consejo escolar Lahar y Doranbalt quienes amenazan con detener el plan.
Por otro lado Cana se ha decidido confesársele a un emocionalmente afectado Laxus quien ha caído en un misterioso ataque de desesperación.
Instituto Fairy; Capitulo 29, "Laxus vs. Fairy Tail pt. 3 (Wake up)"
La fría lluvia otoñal se precipitaba con todo en la ciudad de Magnolia, volviendo las calles en auténticos riachuelos, creando charcos lodosos y obligando a grandes y pequeños a buscar refugio en sus hogares. Para muchos de los que pensaron que este día era un día perfecto para divertirse, todo se les había arruinado; con esta lluvia tan dura nadie debería de estar afuera, a menos que tuviera algo realmente importante por hacer…Algo como asegurar el futuro de su escuela y de sus amigos, eso era por lo que luchaban los estudiantes de segundo grado en estos momentos. El destino de Fairy Tail estaba en sus manos.
En la mansión Dreyar, sala de fiestas, 6:22 p.m
Casi todos los invitados al a fiesta seguían bailando música romántica. No obstante, la misma persona que había pedido esa música ya no estaba bailando, solo estaba sentada junto a una mesa con la sola compañía de una copa de vino blanco.
El día de hoy ella se había venido vestida con elegancia, dándole una apariencia que contrastaba con su personalidad alocada, fiestera y poco refinada. Aunque el vestido rojo en corte strapless y los tacones plateados le quedaban de maravilla, no era su estilo. Pero había elegido usar esa vestimenta por motivo de que hoy era un día especial.
Desde hace horas se había venido preparando para cumplir con un complicado cometido, quizás de lo más difícil que habría hecho en toda su vida. Le había costado mucho hacerlo, pero se acababa de animar a llevarlo a cabo; declarársele a un chico.
Hace un minuto
Ambos bailaban juntos, sus cuerpos tan próximos se movían al lento y placentero ritmo de la música romántica que Tono había puesto a petición de ella.
¿Qué podía decir? Increíble, hacer esto con el chico del que estaba enamorado era una experiencia diferente, aun cuando ella solía bailar con infinidad de hombres en los bares y antros frecuentaba en su vida nocturna, esta era la primera vez que un baile le causaba algo agradable en el pecho, la ponía a sudar de las manos y le hacía entrar en un trance.
Observó la cara de Laxus, el también parecía nervioso, pero aun retenía parte de esa dureza de siempre, era complicado saber que era lo que él estaba sintiendo, no podía saberlo con exactitud.
Su cuerpo empezó a moverse más despacio debido a que se concentró en cómo le haría para sacar eso que llevaba guardando desde hace tiempo.
Inhaló y exhaló aire lentamente para sacarse los nervios, apretó la mano de Laxus con más fuerza y entonces se volteó para un lado –"Si no lo veo me será más fácil decírselo"-
En eso Laxus le hizo una pregunta -¿Ya te cansaste?-.
¡Era ahora o nunca! El momento especial que había estado esperando para declarársele era este.
Pero una cosa es pensar y otra es decirlo, aun cuando ya estaba decidida en su corazón sus labios no estaban sincronizados con su resolución, esto tuvo como consecuencia que en vez de ser directa y extrovertida como de costumbre, se portara como toda una colegiala enamorada –Laxus, yo me preguntaba si yo te agrado- le comentó toda nerviosa.
Laxus tardó unos cuatro eternos segundos en responder y lo hizo con una voz casi tan nerviosa como la de ella inmediato –Claro que si me agradas, me agradas mucho, de hecho creo que contigo me siento más cómodo que con Lu…- le dijo cortando la frase de golpe, pero rápidamente se corrigió –Lo que quiero decir es que contigo me siento mejor que con nadie, porque me caes muy bien-.
Fue una respuesta inesperada, no fue una mala contestación, de hecho debería de serle agradable que él la viera de esa manera tan diferente, pero aun así la decepcionó, quería ser "más especial" para él, no solo caerle bien.
Al parecer Laxus estaba atento a sus expresiones corporales, porque le hizo una pregunta que dejó claro que notaba la decepción de ella -¿Dije algo malo?-
La canción llegó a su clímax, no había tiempo para andar pensando ¡Era el momento de actuar! Ya no le importaría nada mas, necesitaba ser Cana, esa chica abierta y sin inhibiciones.
Ahora si lo volteó a ver a los ojos y quitándose la pena de encima se le dirigió con confianza como solía hacerlo -Laxus, yo también quiero decirte lo que pienso de ti- le dijo acercando su cuerpo hacia el de él –Laxus yo…- le susurró, entonces pausó para regañarse a sí misma y darse valor para decirle las palabras con claridad y convicción -Estoy enamorada de ti-
La cara de Laxus se transformó en sorpresa y su cuerpo empezó a alejarse del de ella, entonces miró a un lado y dio su respuesta con voz baja y apagada –Cana discúlpame, yo…necesito un minuto-
Sintió una sacudida en el corazón. ¿Así nada mas era la respuesta de Laxus? ¿Eso era lo único que podía decirle tras la confesión que tanto le había costado hacer?
Pero en si la respuesta no fue lo que más le dolió, sino la manera en que lo hizo; desganado, indiferente, sin la más mínima chispa de felicidad.
-Necesito un momento a solas- le dijo él soltándola para entonces marcharse bastante cabizbajo provocando que una sombra le cubriera los ojos.
El decía necesitar unos minutos para asimilarlo, pero ella no necesitaba más que una fracción de segundos para entender el significado de sus palabras.
Regresando al presente
El no me quiere…
Cana ya tenía su triste conclusión que destrozaba con su ilusión de amor, debería haberse puesto en la mente que esto podría haber pasado, mas nunca lo había contemplado –"Creí que al fin había encontrando alguien a quien amar y dejar de sentir tanta soledad, tenemos tanto en común, pero aun así él no me ama ni lo hará"-
La Alberona no contaba con que las hechos eran muy distintas a como creía.
En otro cuarto de la mansión
En que me he convertido…
Laxus tenía ambas manos sobre su cabeza, casi se jalaba los cabellos de impotencia, su rostro estaba sumamente perturbado. Su mente estaba abriéndose a la realidad, su conciencia se encontraba acribillándolo con pensamientos, provocando que viera las cosas de una forma distinta. Todo en su cabeza se estaba uniendo y esa negación a la que siempre acudía en los momentos difíciles no era más…ahora podía ver toda la realidad de su vacía vida. Recordaba su pasado y al compararlo con su presente se daba cuenta de algo muy duro para él, una idea que ya le había estado empezando a rondar en la mente, pero que no había querido aceptar…hasta este momento -He perdido el rumbo de mi vida-.
¿Por qué se sentía tan alterado? Simple; porque hace unos momentos Cana le había confesado que estaba enamorada de él ¿Qué no era eso lo que tanto anhelaba? Por su supuesto que sí ¡Cana le agradaba un montón y no había por qué negarlo! Se llevaban muy bien y parecían estar hechos el uno para el otro, todo indicaba que podrían ser una pareja feliz y encontrar la dicha de ser amado.
Lamentablemente había un enorme problema.
Desde antes de que empezaran a bailar el ya se había sentido demasiado nervioso e inusualmente torpe en todo el sentido de la palabra y cuando empezaron a danzar música romántica la sensación incomoda en su pecho se intensificó, a partir de ese momento las cosas empezaron a complicarse; ella lo tomó con la guardia baja actuando de manera muy extraña, luego le preguntó si ella le era de agrado. Entonces el dio respuesta afirmativa, pero estuvo a punto de cometer un error ¡Estúpidamente le iba a revelar que anduvo tras Lucy!
Esa Lucy Heartphilia, no podía sacársela de la cabeza, pero contrario a como había sido desde el principio del curso, ahora no pensaba en ella con deseo, ahora de tan solo imaginar que ella hubiera quedado tan destrozada al punto de desear irse de la ciudad era para causarle remordimiento en la conciencia, jamás había pensado que sus acciones llegarían provocar algo tan crítico -La lastimé demasiado-.
Y Lucy era tan solo el principio, había demasiadas cosas que le molestaban dentro de su cabeza, tantas que le tenían con un peso insoportable sobre la espalda y lo estaban volviendo miserable ¿Cómo es que nunca se había dado cuenta? Quizás es porque se había comportado demasiado egoísta.
Había dominado a los alumnos de primer grado en base a amenazas, violencia y bullying.
Se había dejado cegar por la venganza al punto de atacar cobardemente a Natsu, explotándolo y arruinándolo hasta dejarlo hecho pedazos.
Por entretenimiento había manipulado a Gray para arruinar su relación con Juvia.
¡Ni siquiera sus amigos se habían salvado! Egoístamente le había puesto trabas a Fried impidiéndole acercarse a Mirajane y conocer el amor, había dejado a Bickslow en rienda suelta ¡Hasta había pensando en sustituir a Evergreen como si fuera un objeto reemplazable! ¿Cómo le había pasado eso por la cabeza?
¡Se suponía que todo debería de cobrar sentido! El había invertido tanto tiempo, esfuerzos y recursos ¿Para esto? ¿¡Para convertirse en… en esto! No era el rey de la escuela, no era el mejor de Fairy Tail, no era lo que siempre quiso ser; un ejemplo, un modelo.
Todo lo contrario, era un infeliz, envidioso y posesivo, un hombre vacio y sin destino que se la pasaba humillando y destruyendo emocionalmente a los demás con el único fin de alimentar su orgullo.
Se acercó al muro y sin pensarla le dio un puñetazo lleno de frustración -¡Que hecho!-
La declaración de Cana le había traído de vuelta a la realidad, despertando ese ser interior que antes había ido cubriendo con una capa de odio hasta enterrarlo por completo.
En el momento en que la joven le había informado que estaba enamorada de él, lo dulce se transformó en amargo y la voz en su cabeza le hizo saber que no podía aceptar, porque era un patán, ella inocentemente lo trataba como si fuera grande y bueno, cuando él no lo merecía, no quería seguir viviendo en la mentira y menos jugando con ella…así no tenía sentido.
-Cana, yo no merezco a alguien como tú-
Por otro lado
La ventana del cuarto adyacente a donde se encontraba Laxus sonaba chirriantemente al ser abierta desde afuera con una palanca. Unos instantes después, el invasor entraba al oscuro cuarto manchando el piso con sus enlodados zapatos, mientras que el sonido de su resollar irrumpía la aparente calma. Tras observar de reojo todo el oscuro cuarto, dio un par de pasos al frente pero se desforzó y estuvo a punto de caer, sin embargo se limitó a encorvarse y apoyar las palmas de sus manos en sus rodillas, para tomar aire y retomar fuerzas –"tengo que resolver este asunto"- se dijo para motivarse y entonces fue hasta donde se encontraba el interruptor y encendió las luces.
Su figura fue iluminada; tenía sus ropas parcialmente rasgadas, en su mojado cuerpo había marcas de violencia como rasguños, magulladuras y mordidas, su postura denotaba cansancio y su cabello rosado estaba tan impregnado de agua que le cubría la frente.
Volteí a ver la puerta, tenía que llegar con el propietario de la mansión antes que los demás. Entonces comenzó a caminar, pero apenas y dio tres pasos y se resbaló con un objeto cayendo torpemente al suelo, quiso renegar por ello, pero se contuvo, acto seguido se reclinó y observó que lo que lo había derribado era una pluma, la presencia de ese objeto despertó su curiosidad provocándolo a observar con detenimiento el cuarto; no estaba muy aseado y además su inmobiliario era para llamar la atención -¿Pues qué es esto? ¿Una biblioteca?- habló para sí al notar la presencia de dos libreros y un escritorio sobre el cual yacían unos papeles y una carpeta, además de que en la pared había varios cuadros en los que al parecer se mostraban Laxus y sus familiares en distintas etapas de su vida.
El Dragneel se puso de pie y entonces fue y se acercó al escritorio, su rostro se tornó en sorpresa al darse cuenta de que la pila de hojas y papeles eran cartas y que la carpeta era un álbum familiar. El chico tomó la carta que estaba en lo más alto y en cuanto leyó el primer párrafo se quedó boquiabierto –"Son cartas que nunca envió"-.
Natsu era el primero en infiltrarse en la mansión, le había costado un sufrimiento el tener que enfrentar a vencer a los perros y el ganso negro. Pero aun cuando su éxito presentaba una nueva esperanza para Fairy Tail, allá afuera habían acontecido o acontecían una serie de acontecimientos que de una u otra manera se relacionaban con el mismo objetivo.
A ocho cuadras al este de la mansión, 6:19 p.m
No llores…
Evergreen estaba reclinada en el suelo, observando estupefacta al inerte cuerpo que yacía tirado boca arriba a unos cuantos metros de ella -¿Elfman?- le llamó con voz quebrada, esperanzada en que él respondiera, pero era mucho pedir, ya que el hombre acababa de ser atropellado por salvarla, una vez mas Elfman era víctima de la imprudencia de ella -E-Elf… ¡Elfman!- gritó mientras la lluvia que recorría su rostro escondía un par de gotas provenientes de sus ojos, ocultando que estaba llorando.
El coche que había impactado a él chico aun seguía en el pavimento. Allí dentro, un par de jóvenes observaban la escena a través del vidrio que era limpiado constantemente por el parabrisas.
–Bueh ¿A-ahora qué?- tartamudeaba el que iba en el asiento de copiloto, estaba asustado ¿Qué persona no se sentiría estremecida tras participar en un accidente?
Por más burdo que pareciera, la respuesta a esa última pregunta estaba a su lado: El conductor del auto estaba sereno, aun con las manos en el volante y con una expresión de indiferencia, aun siendo el que había atropellado al desafortunado transeúnte, no mostraba estar afectado en lo más mínimo.
-E-estamos en problemas ¿q-que h-hacemos?- preguntó el pasajero.
El conductor apretó el volante con una mano y con la otra se reacomodó sus lentes de conducir –Que el mundo esté lleno de ineptos no es nuestro problema, Kain-.
-Rustyrose, tengo miedo-
El conductor del auto, Rustyrose sonrió mientras ponía una mano en la manivela de la puerta –El temor nos mueve, cuando estamos bajo la influencia del miedo nuestra verdadera persona interior sale a flote… Pero entonces ¿Temer nos hace fuertes o débiles?-
Afuera Evergreen ya estaba sobre el cuerpo de Elfman, sacudiéndolo enérgicamente mientras le gritaba asustada – ¡Elfman, ya basta de juegos, abre los ojos!- era incapaz de aceptar que el hombre hubiera muerto, tenía que ser una broma, seguro que él lo estaba haciendo a propósito ¡No podía morir! No de esta manera…no por ella.
En eso Rustyrose, bajó del auto, observó la escena frente a sus ojos y empezó a hacer unas poses dramáticas de lamento mientras se expresaba poéticamente-Ah pero que dolor en mi corazón, es tan triste ver como los idiotas terminan teniendo fines tan trágicos, eso mueve la fibra de mi ser, llevándome a repudiar el mundo en que vivimos-.
Evergreen aun estando totalmente fuera de control, volteó a verlo y le reclamó a gritos histéricos -¿Qué has hecho? ¡Mira que chingados has causado!-.
–Analiza tú subconsciente, deja las lágrimas y sentimentalismos a un lado ¿Quién fue el verdadero responsable de la tragedia? Tú-.
Evergreen sintió que el estomago se le comprimía -¡Cállate! ¡Mejor llama a una ambulancia, tenemos que salvarlo!- le dijo sacando su propio celular, pero sus dedos temblaban tanto que no atinaba a las teclas – ¡Mierda! Ayúdame por lo que más quieras-.
-Los asesinos han de pagar por sus errores. Mis manos están limpias, yo solo fui la herramienta del destino que tú creaste para esa alma que ahora descansa en paz. Contempla tus manos ¿Qué ves en ellas? sangre…tú lo mataste-.
-¡Basta!- exclamó Evergreen con voz afónica tapándose los oídos, como si no quisiera escuchar mas las insensibles palabras de Rusty –El no está muerto, no puede morir ¡No puede morir ¿me escuchas?- exclamó y entonces siguió tratando de marcar, pero esta vez el celular se le resbaló y cayó en un charco de agua que estaba a un lado de ella. Su desesperación siguió creciendo y volvió a sacudir el cuerpo del Strauss, tratando de hacerlo reaccionar –Elfman, tú no puedes morir ¿Quién cuidará de tus hermanas? Vamos, ya abre los ojos…por…por favor-.
Rustyrose se quedó viendo con indiferencia por unos cuantos segundos y entonces regresó al auto, abrió la puerta, entró, prendió el motor y habló a su compañero –Kain, mi corazón roto tiembla y se pregunta ¿Cómo es que puede haber tanta gente patética? Pobres almas, para ellas es mejor la muerte que la vida-
-Rusty ¿Que hacemos ahora? El jefe se va a enojar con nosotros-
-¿Cómo que "qué"? Todo seguirá igual, no le digas nada al maestro Hades - Entonces mientras empezaba a reír maniacamente, Rusty torció el volante y se fue como si nada, negándole ayuda a su víctima, sin siquiera sentir empatía por aquellos dos –"No la merecen"-.
-¡Elfman!- gritó Evergreen lo más fuerte que pudo mientras continuaba sacudiéndolo aun más fuerte, ya no sabía qué hacer, estaba consumida emocionalmente – ¡Eres el hombre Elfman, tu nunca te rendirías, no por esto!- le dijo sintiendo que sus brazos se cansaban de tanto intentar, en estos momentos de angustia recordó su cálida sonrisa, su sentido del humor, rememoró como él se había esforzado tanto por conocer a su "chica especial", como fue tan bueno, aun cuando ella lo trataba mal y le gritaba toda suerte de malas palabras -Elfman- lo volvió a llamar ahora con una voz resignada y quebrada por el dolor y la culpa. En vida ese joven la había animado en sus momentos difíciles, abriéndole el corazón y mostrándole que los hombres no son "animales", cambiando así la mentalidad de ella. El había sido tan agradable, la había tratado como nadie.
Las lagrimas empezaron a desbordar, superando por un momento incluso a las gotas de lluvia que resbalaban por sus mejillas –Elfman, es mi culpa- confesó como si él la escuchara, al fin hacía lo que debió hacer desde un principio, ahora que era demasiado tarde –Nunca nadie había hecho tantas cosas buenas por mí, nadie me había aguantado tanto como tú y te lo pagué de las peores maneras posibles, soy terrible. Tu merecías a alguien mejor que yo…lamento haber jugado contigo Elfman…yo… ¡Lo siento tanto!- exclamó, pero su voz a duras penas logró salir. Al observar el pacifico rostro del chico, ya no pudo más y estalló en lagrimas, mismas que empezaron a caer sobre el pecho de aquel hombre tan singular al que había perdido.
-No llores-
Abrió los ojos bien grandes. No sabía si debía creerlo, seguro era la voz de su subconsciente queriendo excusarse.
-No llores, no soporto que una mujer llore- le volvió a llamar la misma voz.
Evergreen sintió que un dedo recorría su pómulo derecho, limpiándole una lagrima de su rostro. Sus pupilas se dilataron, sus parpados quedaron bien abiertos, su garganta enmudeció, pero las lágrimas no pararon de brotar.
-Por que cuando una mujer llora, yo me vuelvo débil y no sé qué hacer- decía Elfman mientras abría levemente los ojos y contemplaba a la chica –Evergreen-.
Evergreen lo miró a la cara y se sintió en el momento más feliz de su vida, casi de forma instintiva se echó a llorar en el pecho de Elfman, desahogando toda la tensión que había acumulado, no había palabras que decir, solo emociones que transmitir.
-Vamos no llores, me haces sentir como un hombre malo- se quejó Elfman con voz débil –Por cierto, disculpa que te haya empujado, sé que no te agrada eso- le dijo alzando la cabeza para verla, pero solo vio la cabellera de ella esparcida sobre todo su pecho –Ever, todo está bien, solo no llores- le pidió con más convicción para entonces poner su brazo en la espalda de ella y darle unas palmaditas, haber si eso la consolaba.
-¡No!- gritó Evergreen alzando la cabeza y observándolo con pena, sintiendo gran lastima por el hombre – ¡Nada está bien, te he hecho mucho daño!- le aseguró arrepentida.
Elfman a pesar de que acababa de ser atropellado dejó salir una leve risa –Je ¿Es broma? Tan solo conocerte ha sido de lo mejor que me ha pasado, si no fuera por ti mi corazón estaría triste por no saber que se siente amar. Estoy en deuda contigo-.
Era demasiado bueno como para creerlo, ella era la culpable y no había hecho nada bueno por el chico de cabello blanco -Pero Elfman ¿Qué no entiendes lo que te hice? Todo empezó como una broma ¡Llegué a jugar contigo!-.
-A un hombre no le importa como empiezan las cosas, sino como terminan, por que el deber de un hombre es esforzarse por comprender a una mujer- aseguró Elfman –Así que deja de lamentar, no estoy enojado contigo, al contrario estoy feliz de ser amigo de una chica tan genial como tú, me agradas tanto que lo todo demás no me importa- le dijo dedicándole una sonrisa sincera.
Evergreen sacudió la cabeza ¿En serio no era un sueño? ¿Cómo podía existir un hombre así? Era exactamente el tipo de hombre con el que ella siempre había soñado –Elfman, no sé qué decirte- le dijo evitando verlo a los ojos.
-No digas nada, solo sonríe…y ayúdame a levantarme. Ouch, mira la lluvia cesó- dijo el fortachón ya con un buen humor, parecía que ni siquiera lo habían atropellado.
¿Y qué tal si no lo habían atropellado? Evergreen abrió los parpados bien grandes y apretó los puños –Espera un momento ¡Tú te estabas haciendo el muerto!-le reclamó furiosa poniéndose incluso roja de enfado, aguantándose las ganas de agredirlo.
-Eh bueno, he he- rio Elfman reclinándose y sobándose la nuca –Ya sabes cómo soy-.
Evergreen se le echó encima haciéndolo caer de espaldas de nuevo -¿Tienes idea de cuánto me asusté? ¡Por dios, casi me infarto!- le reclamó subiéndose arriba de él para verlo a la cara poniendo su rostro muy cercas del de él, el Strauss estaba pálido esperando otra ráfaga de insultos y cachetadas como de costumbre, así que cerró los ojos esperando el castigo, después de todo si se había pasado con la pesada broma. Pero lo que recibió no fueron agresiones ni palabrotas; fueron unas gotas caer sobre su frente.
Abrió los ojos -¿Empezó a llover? Ay no, eso no Evergreen-.
-¿Evergreen? A partir de ahora soy Ever para ti- Evergreen estaba llorando mientras sonreía cálidamente –Y tú castigo será soportar verme llorar…Elfman estoy tan feliz. Gracias por ser el hombre que siempre estuve buscando. ¡Gracias por hacerme tan feliz!- exclamó desbordando en lagrimas de felicidad.
Que le otorgara el privilegio de que la llamara "Ever", era una prueba de que al fin le abría el corazón a Elfman y este lo sabía muy bien, ya no había por qué ocultar nada. La abrazó con cuidado y le dijo suavemente –Vaya que soy muy bruto hehe, creo que mi única defensa contra tus lagrimas son un par de palabras muy clichés…te amo-.
En la entrada oeste de la mansión, 6:16 p.m
Brilla…
Estaba tirado de espaldas observando el cielo. La lluvia caía sobre el sin misericordia mojando su traje negro y arruinándole su peinado espigado. Por un instante juraría haber visto la imagen de Aries en ese cielo triste y nublado, pero ni eso lo motivaba a levantarse. Su espíritu de león estaba hecho más trizas que su malherido cuerpo, ya no se sentía como si fuera Leo, era de nuevo como aquel indeciso y débil Loke de antaño.
Bixlow daba vueltas alrededor de Loke una y otra vez, dando brinquitos como caperucita roja mientras los cuatro Bixlows, lo seguían en fila india festejando la victoria con canciones que proclamaban la grandeza de su maestro
-Suficiente my babies- dijo el Raijinshu deteniéndose súbitamente, entonces volteó a ver a su rival caído –Loke, Loke, Loke, nunca debiste de haber hecho esto-.
-Yo golpee a una chica- respondió casi como si estuviera traumado, no se lo podía sacar de la cabeza, le era imperdonable haber hecho algo tan deshonroso.
Bickslow tres, la pecosa que había recibido el "Regulus Punch" de Loke se le acercó y le mostró su hinchada mejilla –Me pegaste muy duro papacito y ahora tendrás que compensarme; quiero una cita en un restaurant más elegante, luego me has de llevar a bailar reggaetón y finalmente me llevarás a un hotel donde me harás el amor hasta el cansancio.
Bixlow empezó a reírse maniacamente -Mwahaha, no es tan mal castigo, vaya que tienes suerte Loke, ahora tienes a tu disposición a Bickslow tres y a la "solterona" de Lucy-
Loki tosió y respondió con voz débil –Ya te dije que yo soy el protector de Lucy-.
-Otra vez con tus ridiculeces ¿Cómo puedes estar tan tonto? Consuélala, tienes que aprovechar que ella está vulnerable después de lo que le hizo Natsu, de eso se trata la vida-.
Loke se explicó con calma -Te equivocas, la vida se trata de amar, por amor dejé ir a Lucy y por amor la protegeré no solo a ella sino a todas las mujeres de bien que están sufriendo. Hacer el bien a los demás sin esperar nada a cambio, es lo que hace que valga la pena vivir-
Bixlow apretó los puños y fue a ponerle una patada en el costado -¡Eso no puede ser! ¡Deja de hablar del estúpido amor! No me engañas, eres un hipócrita- el Raijinshu por alguna razón estaba muy furioso y parecía estar loco y se reflejaba en su voz desesperada –Jeje, cubres muy bien todo, sé que es una táctica, tu y yo somos iguales, estamos corrompidos ¡Ajá! Quieres reformar tu harem personal con lo mejor de lo mejor, te vas a hacer amigo de las chicas y cuando llegue el momento las harás tuyas ¡Y las explotarás!-.
-Bixlow ¿Qué sucedió en tu pasado? ¿Por qué no puedes aceptar que el amor puro existe?- le cuestionó Leo, pero entonces recibió otra patada más fuerte.
-¡Basta! Ya me cansaste ¡Mírate! Dices que quieres defender a Lucy, a Juvia, incluso al instituto entero, pero no te puedes ni defenderte a ti ¡Estás acabado!-.
Leo cerró los ojos y suspiró –Lo sé. Pero el amor existe- dijo casi a modo de reto.
Bixlow ya se estaba colmando la paciencia y ordenó a los Bickslows que junto a él empezaran a agarrar a patadas al ya acabado Leo -¡Golpeaste a una mujer! ¡Fallaste tu misión! ¡Caíste ante mí! ¿Crees que alguien te va a valorar por eso? Eres tonto, nadie te quiere y nadie te querrá jamás, ¡Dejaste morir a tu hermana! ¡Jugaste con sentimientos de muchas chicas! Ríndete, admite que eres un desgraciado y cede a tu naturaleza-.
Leo era resistente a ataques físicos, mas no era inmune a palabras hirientes –Es verdad ¿a quién engaño? nada va a cambiar…Aries lo siento- se expresó cubriéndose la cara con una mano.
Bixlow se sintió satisfecho de que su rival cediera, eso lo hacía sentir más seguro –Eso es Loke, cae en los mismos vicios de antes, anda toma a Bickslow tres y desahógate en el sexo. Lo estás deseando- empezó a decirle de forma subliminal, tratando de corromperlo.
Pero en esos momentos una salvadora apareció en el momento preciso para rescatar a su atormentado amigo – ¡No lo escuches Loke!-
El pelinaranja dejó de llorar al reconocer la voz, Los cuatro Bickslows pusieron caras pervertidas al ver quien los visitaba y Bixlow sacó la lengua.
Lucy Heartphilia estaba de pie cargando la enorme maleta de Virgo en una mano y sujetando un látigo en la otra, mostrando una mirada de determinación -Todo lo que Bixlow dice es pura basura, en el instituto te valoramos por lo que eres, no nos importa cómo fue tu pasado, tu eres el león que brilla para todos y nos infunde ánimos ¡Eres Leo de Fairy Tail!-.
Loke se sintió reanimado, además olvido sus preocupaciones, consternándose más por la aparición de la rubia -Lucy ¿Qué estás haciendo aquí? Es peligroso-
-Me perdonaras pero no pienso seguir escondiéndome- le dijo Lucy con valor –He venido a derrotar a Bixlow de una vez por todas, me cueste lo que me cueste-.
-Pero si es la reina del cosplay, en serio que soy muy popular- comentó el loco Bixlow.
Loke sonrió una vez más y la motivación regresó a su interior, encendiendo su voluntad otra vez más –En ese caso permíteme tener el honor de pelear a tu lado, amiga mía-.
Lucy asintió alzando el pulgar. Luego se agachó y colocó la maleta en el suelo -Traje los objetos de Virgo, quizás nos puedan servir-.
Leo se acercó batallando por el dolor -Veamos- el chico se sorprendió levemente al ver el contenido -Esa Virgo está desquiciada- comentó tomando un par de objetos –Pero estos objetos nos servirán- tras guardar los objetos entre sus ropas, suspiró y volteó a ver a los enemigos.
-Vamos Lucy "Cosplayphilia" y Leo "Playboy" ¡Sorpréndanme!- invitó el soberbio Bixlow –Si es que pueden hacerlo ¡Formación Line!- ordenó a sus secuaces.
-¿Cuál es el plan?- preguntó Lucy viendo de reojo al montón de depravados.
-Tú te encargas de la chica, sabes que no puedo tocarla- le dijo en voz baja, entonces dio un paso al frente y habló más fuerte –Lucy, ponte a saltar-
La rubia arqueó la ceja confundida -¿Cómo dices?-.
-Solo ponte a saltar dónde estás- le dijo el pelinaranja asumiendo una posición de expectativa.
-O-Ok- asintió la Heartphilia extrañada y entonces empezó a dar saltitos. Lo que sucedió a continuación fue inesperado, tanto los Bickslows como el mismo Bixlow cayeron en una especie de hechizo, sus cabezas se movían de arriba hacia abajo, al ritmo que saltaba Lucy, sus miradas estaban fijas en el gran busto que rebotaba con el movimiento.
-Eso es, cayeron hipnotizados- sonrió Loke corriendo hacia los Bickslows que ni siquiera estaban atentos a sus alrededores, solo estaban allí de pie frente a su líder, dejando caer la baba como retrasados mentales.
-¡Loke esto es humillante!- se quejó Lucy entendiendo el propósito de tener que saltar.
El "león" ya estaba frente a B-2 y B-4 -Hola- les saludó, pero para cuando estos reaccionaron el chico de FT ya tenía en sus manos un par de botecitos de líquido y les estaba apuntando a la cara –Y adiós-.
-¡Wah!- gritó B-2 al recibir un chorro de jabón líquido en los ojos.
-Achoo, achoo- empezó a estornudar B-4 al ser rociado con gas pimienta.
-¡Tramposo!- exclamó B-1, pero también fue muy tarde para el.
-Lion kick- Leo le dio una patada alta a B-1 y lo derribó de un golpe.
B-3 se dio cuenta de lo que había hecho el maltrecho muchacho y se decidió a atacar, sabiendo que no le podía hacer nada -Papacito, ya te las verás conmigo-
-Y tú te las veras conmigo, pequeña pervy- le dijo Lucy saliendo detrás de la B-3 ya con un costal preparado, la adolescente solo alcanzó a gritar mientras Lucy la atrapaba en el costal para entonces usar el látigo de Virgo y usarlo para sellarla.
Bixlow tenía ambas manos sobre la cabeza, incapaz de creerse que sus discípulos cayeran como cucarachas fulminadas -¡My babies!-.
Loke se le dejó ir aprovechando que estaba atontado -Las distracciones salen caras, Bixlow. "Regulus Punch"-.
-Ni lo creas- Bixlow reaccionó y le detuvo con una patada en el pecho. El pelinaranja cayó al suelo y ahí se quedó adolorido –Ya no traes energías para pelear cuerpo a cuerpo- le recordó y entonces fijó su atención en Lucy –En cuanto a ti, quiero tu ropa interior como ofrenda, entrégala ¿O quieres que te la quite con mis propias manos?- demandó sacando su lengua y entonces empezó a acercársele mientras alzaba las manos y movía los dedos de forma bizarra –Creo que la tomaré yo mismo- dijo excitándose por la rubia.
Lucy sintió repugnancia y temor -Espera ¡Kya!- gritó al tropezarse con B-3 quien gritaba y se retorcía como gusano dentro del costal.
-No temas, no te lastimaré, solo quiero tu ropa interior, cosplay girl- dijo Bixlow y entonces al igual que Lucy terminó cayendo al suelo por motivo de que Leo lo trompicó barriéndosele por un lado de último momento.
-Lucy ¡retirada!- indicó Loki con un grito y entonces Lucy se levantó y corrió hacia donde descansaba la maleta, entonces él se levantó y fue con ella lo más rápido que pudo.
-Ya verán ustedes dos- amenazaba Bixlow parándose y yendo a auxiliar a sus cuatro Bickslows que estaban en problemas.
Lucy suspiró y su corazón dejó de latir tanto –Me paralicé, es que ese Bixlow es tan enfermo-.
-Comprendo tu temor- dijo el de traje, hurgando en la maleta –Nos fue bien en la primera ronda, pero hay de acabarlos de un solo movimiento- dijo mientras empezaba a sacar múltiples objetos de Virgo; un libro de motivación personal, una lámpara de alta potencia, un reloj de pared, un enorme espejo, un PlayStation, un álbum de fotos, una pelota, un manga de Rave Master, una película para adultos con referencias al sadomasoquismo, una cuerda larga, un delantal y finalmente una tanga demasiado indecente –No entiendo por qué Virgo trajo todo esto, es muy rara- comentó alzando el ultimo objeto.
-De verdad lo es- concordó Lucy y entonces se quedó bien callada mientras sus orbes cafés inspeccionaban rápidamente todo lo que estaba regado en el suelo – ¡Eso es!-.
Leo vio el brillo en los ojos de Lucy y supo que tenía un gran plan – ¿Qué propones?-.
Pero Bixlow no pensaba darles oportunidad -My babies, vamos a acabar con esto ¡Formación Victory!-.
Lucy actuó rápido y lanzó la película cochina adonde estaban los Bickslows, estos olvidaron las órdenes de su líder y se tiraron al suelo para empezar a pelearse entre ellos como perros tras un hueso. Esto dejó pasmado a Bixlow y compró el tiempo necesario.
-Sostén esto y toma esto también- le dijo Lucy amarrándole la soga en un hombro y entregándole el espejo –Y usarás esto, tal como hace Happy- le indicó poniéndole la tanga en la cabeza, como si fuera un gorro.
¿Una tanga en la cabeza? ¿Una soga? ¿Un espejo entre las manos? Loki no entendía nada, pero cuando vio que Lucy recogía la lámpara de alta potencia lo entendió –Ya veo-.
Lucy sonrió confiada y muy valientemente llamó a sus oponentes –Hey Bixlows-.
Los cinco enemigos voltearon, pero solo vieron a Lucy un segundo, ya que se quedaron mas impresionados con la prenda que traía puesta Leo – ¡Pero que corona tan gloriosa!- exclamaron los Bickslows y Bixlow, incapaces de evitar maravillarse con la prenda interior.
Lucy y Loki se voltearon a ver, asintieron y exclamaron al unisonó –"Light of Regulus"-. La maniobra fue sencilla; Lucy le tiró la potente luz al espejo que Loki cargaba, esto intensificó el haz y lo reflejó a los cinco Bixlows, estos como estaban viendo la tanga en la cabeza de Loki, recibieron el reflejo de la luz y quedaron cegados.
-¡Vamos!- exclamó Lucy. Loki se le adelantó y fue a con los Bickslows, entonces usando la soga los empezó a rodear hasta atarlos, los cuatro no pudieron hacer nada por la ceguera.
Bixlow como traía casco se recuperó más pronto -¡Babies!- exclamó al ver a sus discípulos atados juntos y Leo junto a ellos, precisamente este le estaba haciendo señas de que volteara a otro lado, el pervertido lo hizo y vio que Lucy corría hacia él –Uy que miedo, un par de bubis parlantes ¿Qué me pueden hacer?- se expresó soberbio.
-Lucy Kick- la Heartphilia sorprendió a propios y extraños al tirarle una fulminante patada a Bixlow quien al no espérasela fue derribado y derrotado de una vez por todas.
-¡Lord Bixlow-sama!- exclamaron los Bickslows fuera de si tras ver caer a su jefe.
Loke y Lucy se acercaron y chocaron sus manos, con esfuerzo y trabajo en equipo habían triunfado frente a enemigos superiores. Era para sentirse orgullosos. Curiosamente en ese momento dejó de llover, como si representara la victoria y una nueva esperanza.
-Lucy, siento haberte alejado de esto. Gracias a ti hemos ganado la batalla-.
-Vamos amigo, tú hiciste casi todo y siempre creíste en tu convicción del amor-
Pero la cosa no había terminado aun…
–Ustedes dos- decía Bixlow con voz oscura, llena de odio y rencor –No los soporto-.
Lucy sintió que su rostro se ponía frio y Leo quedó boquiabierto al ver como Bixlow se levantaba con dificultad y alzaba la cara muy pero muy enojado.
-Ustedes hablan del amor una y otra vez, todo se les hace tan fácil y sencillo- dijo con voz ronca mientras jadeaba pero de enojo –Solo por que son atractivos ¡Solo por estar bien caritas!- gritó fuertemente con una enorme frustración.
-Lucy, atrás de mí- le dijo Leo a la rubia, poniéndose serio y nervioso.
Bixlow ahora puso sus manos sobre su casco –Ustedes no saben lo que se siente ser feo, que los chicos se burlen de sus caras y que las chicas huyan de ustedes- explicó con rencor y entonces se quitó el casco mostrando así su rostro.
-¡Kya!- gritó Lucy llevándose un enorme susto, nunca había visto el rostro de Bixlow y la impresión era muy dura; enormes ojos verdes llenos de odio, pestañas extrañas, un peinado estilo punk en tono azul y negro y una gran mancha en toda la nariz.
-¡Mírenme! hasta Lucy grita por lo feo que estoy- se expresó ardiendo de enojo, que la rubia hubiera reaccionado así, alimentó su deseo destructivo.
-Lo siento- se disculpó Lucy toda intimidada, buscando refugio detrás de Leo.
-Las disculpas ya no valen para mí. En la secundaria todos me hacían a un lado, yo quería tener una novia, pero todas las muchachas huían de mí como si tuviera lepra ¿Tienen idea de cuánto sufría por ello? ¡No! ¡Por que ustedes son señor guapo y señorita sexy! Yo nunca tuve ninguna oportunidad por causa de mi cara ¡Y por eso se que el amor no existe, todo es pura conveniencia!- gritó tan fuerte que hizo eco.
Lucy tragó saliva y entendió todo –"¿Acaso será lo que pienso? Como nadie le hacía caso se hizo pervertido, desquitó su frustración dando rienda suelta a sus deseos más bajos. Él lo único que quería era una novia que lo quisiera pero su corazón fue roto, por eso no cree en el amor"-.
-Solo Laxus me dio una mano, por eso yo solo creo en él y no me importa que me corran de la escuela, me voy a hundir junto con él- dijo una vez más y entonces empezó a acercarse amenazadoramente –Pero no me iré con las manos vacías-.
Esa cara de psicópata ¡Ahora si estaba enojado e iba en serio! Loke dio un paso al frente – ¡Lucy, huye! Te compraré tiempo, ya es imposible ganar esto-.
Lucy salió de detrás de él y se colocó a un lado de él –No huiré, soy una hada también-
Bixlow no se detenía, el odio era su motor -Mugrosos niños bonitos, los acabaré-
-¡Lord Bixlow!- llamaron los Bickslows mientras observaban algo detrás de Lucy.
Bixlow se molestó-¿Qué quieren? Que no ven que estoy maldiciendo y amenazando…ay mama mía- terminó diciendo mientras caía de rodillas y dejaba caer la mandíbula.
-¿Uh?- Loke y Lucy se extrañaron con lo sucedido y entonces se dieron la vuelta -¡Virgo!-.
Así es, la chica con complejo de sirvienta hacía su aparición, acababa de llegar y como siempre andaba despreocupada e inexpresiva, como si nada le importara–Hola ¿Por qué me miran así? ¿Me quiere castigar señorita Lucy?- preguntó sacando un látigo.
-No puede ser, es idéntica al personaje de la novela de Lord Bixlow- balbuceaba B-1
-La sirvienta- pronuncio B-2
-que le gusta que la castiguen- complementó B-3
-¡Existe!- exclamó B-4
Bixlow estaba llorando a cascadas, a sus ojos Virgo brillaba como el oro, era lo más hermoso que había visto en su vida, su mayor fantasía materializada en un solo punto.
Virgo inclinó la cabeza a un lado -¿Qué pasa con ese hombre? ¿Querrá castigarme?-
-¡Mi diosa!- exclamó el Raijinshu al fin y entonces salió arrastrándose por el suelo hasta ella, ignorando por completo a Lucy y Loke. Se postró a los pies de Virgo y empezó a hacerle un homenaje –Oh mi señora, su servidor está aquí a su disposición para cumplir sus más enfermos deseos sadomasoquistas- el chico volteó atrás y gritó a sus secuaces -¿Qué esperan? ¡Alábenla!- tras la orden los Bickslows empezaron a rendir homenaje.
-Vaya- se limitó a decir Virgo con su voz monótona, sin siquiera exaltarse un poco.
Loke tenía una enorme gota de sudor y una cara de incredulidad –Lucy, esto es demasiado bizarro ¿Puedes creer que para algunos Virgo sea una deidad?-.
Lucy también tenía una gota de sudor en la cabeza y un tic en el ojo –Y pensar que la carta del triunfo era la sola presencia de Virgo- la rubia ahora llamó al Raijinshu –Um Bixlow-.
Bixlow aun estando postrado, volteó hacia atrás y renegó -¿Qué quieres? ¡Mira que estoy rindiendo servicio a mi reina, no molestes reina cosplay! ¿Ah quieres las llaves? Pues tenlas y déjame en paz con Virgo-sama- concluyó sacando las llaves del portón y tras lanzárselas agresivamente a la rubia, se acercó a los pies de Virgo, le quitó un zapato y la calceta y entonces le besó el pie con delicadeza. Era obvio que le importaba mas complacer a Virgo que proteger la entrada a la mansión.
-Lucy, quiero vomitar- dijo Loke observando como Bixlow besaba y lamía una y otra vez el pie de Virgo quien cerraba los ojos, disfrutando del acto.
-Yo también estoy perturbada. Mejor entremos a acabar nuestra misión- dijo Lucy, enseguida fue al portón y empezó a abrir el candado.
De la nada, un sujeto llegó a interrumpir cuando estaban a punto de entrar – ¡Esperen! ¿Es esta la residencia de Laxus Dreyar?-.
Lucy observó al hombre, era un empleado de mensajería y se veía cansado, además de que traía cargada una larga caja rectangular.
-Ustedes ven a entrar dentro ¿No es así? ¡Entréguenle esto! Yo no quiero volver a ser atacado por ese maligno ganso negro- dijo el hombre muy asustado obligando a Lucy a que tomara la caja, para entonces salir corriendo desesperado.
-Un encargo ¿Pero qué será?- preguntó Leo acercándose a ver.
Lucy ya estaba abriendo el paquete de una orilla –Esto es un vestido caro, mira que tela purpura más fina- exclamó al ver parte del contenido, entonces al mover la caja, una carta salió de allí, por fortuna la alcanzó a atrapar, entonces en esa carta vio algo que la dejó sorprendida –No puede ser, trae mi nombre…Laxus compró este vestido para mí-
En la entrada este 6:18
Creo en mi camino…
Erza con ver el rostro de Jellal era capaz de ver la inquietud que le causaba la aparición de esos dos misteriosos hombres –"Jellal, no te dejaré"- pensó retomándolo de la mano.
-Lahar- pronunció el Fernandes observando a uno de los dos visitantes, un joven de cabello largo recogido en una coleta, con expresión seria y unos lentes que lo hacían ver intelectual -Doranbalt- dijo a continuación al posar su mirada sobre el otro chico. La diferencia entre aquellos dos era abismal, mientras Doranbalt hacia la mirada a un lado, como si quisiera no estar allí, Lahar le miraba a los ojos retadoramente como si quisiera imponerse.
-Jellal Fernandes. Exijo una explicación de que está pasando aquí- demandó Lahar sin perder su compostura, calmado aunque indignado con lo que se había encontrado.
El peliazul muy apenas estaba asimilando la presencia de sus compañeros de trabajo, por lo cual no encontró que responder. Comprendía que un paso en falso podría ser fatal y echaría a perder la misión por completo.
Doranbalt estaba incomodo con esto, no decir distraído, a veces pensaba "Jellal-san se va a meter en problemas, Lahar-san es muy estricto" pero también se quedaba viendo a la pareja y divagaba "Como quisiera estar como Jellal-san está con Erza-san, si Ultear-san fuera mi novia y tuviera la dicha de tomarla de la mano, sería el hombre más feliz de Magnolia. Es que Ultear-san es tan linda y buena. Que no daría por ella".
Lahar vio el titubear interno de Jellal, por lo que decidió aclarar primero las dudas de él –Vi a Erza Scarlet manejando tu auto a toda velocidad por las calles. Eso despertó inquietud en nosotros, intentamos seguirlos pero les perdimos de vista. Me sorprende encontrarlos aquí fuera de la mansión Dreyar. Aunque en cierto grado lo entiendo, ya que los problemas de Fairy Tail están ligados a ese alumno Laxus Dreyar-.
-Lahar, esto es ajeno a ti- le dijo Jellal con seriedad.
-¿Y no lo es para ti también? Un miembro del consejo no puede mostrar parcialidad a favor de una escuela- respondió acusándolo indirectamente.
Jellal bajó la mirada. Esto no le agradó a Erza quien ardía de ganas de hacer algo al respecto –"Dejen de hostigarlo ¿Acaso no son amigos?"-.
-Jellal, no puedes meterte y arreglar los asuntos de Fairy Tail por tu propia mano, eres del consejo y tus acciones pueden manchar nuestro nombre y credibilidad. Si quieres tomarte tantas libertades, entonces deberías de renunciar a nosotros-.
Doranbalt tragó saliva y se angustió –"No pueden despedir a Jellal, el es muy trabajador y siempre da todo por encontrar soluciones a los problema, es de lo mejor que tenemos"-.
-Lahar…- dijo Jellal volviendo a verlo a la cara, mostrándose tenso.
Erza apretó con fuerza la mano de su novio, no quería que renunciara a sus sueños por Fairy Tail-"No Jellal, no lo hagas, tu amas tu trabajo, te has esforzado mucho por llegar tan lejos"-.
Jellal dejó de sentirse intimidado y ahora si impuso su pensar, expresándolo con claridad -Lahar, tú dices que no podemos mostrar parcialidad a favor de una escuela ¿Entonces si podemos mostrar parcialidad en contra del instituto Fairy Tail?-.
Lahar frunció el ceño y se molestó -¿Qué estás insinuando?-
-¿Qué estoy insinuando? ¡Tú lo sabes más que nadie!- gritó furioso de solo recordar la hipocresía que recientemente había empezado a dominar al consejo escolar –Lahar, tu eres la mente más brillante del consejo escolar, sería ridículo que aun no lo hubieras visto-.
-No te atrevas- amenazó Lahar clavándole la mirada.
-"Jellal, Lahar. En serio que quisiera estar en otro lado en este momento"- se decía Doranbalt a sí mismo, deseando no tener que presenciar una pelea verbal entre quienes más que sus compañeros, eran sus dos mejores amigos.
-Lo diré por qué no tolero la injusticia; ¡El consejo quiere hundir a Fairy Tail!-
El generalmente tranquilo Lahar esta vez sí perdió los estribos -¡Jellal! ¿Estás poniendo en duda las decisiones de Guran Doma? Lo acabas de llamar corrupto ¡Inconcebible!-.
-Yo no creo en Guran Doma- reveló Jellal con firmeza –Yo creo en la justicia, porque eso es lo que debe guiarnos como los responsables de mantener el orden en la educación. No lo entiendo Lahar ¿Desde cuándo centraste toda tu confianza en una sola persona? Tú eres conocido por tu orden, racionalidad, sagacidad y sentido del honor y justicia-.
-Jellal, tus acciones te pueden costar que pierdas tu privilegio. Te estás poniendo en contra del consejo- respondió Lahar cerrando los ojos.
-Jellal- dijo Erza en voz baja, sabiendo que su novio iba a sufrir del despido.
-No retractaré mis palabras y acciones. Mi conciencia está tranquila- dijo Jellal.
Pero Lahar al abrir sus ojos mostró ser una persona muy distinta -Pero aunque te opongas, esta vez admitiré que tienes la razón. Guran Doma ha mostrado ser muy duro con Fairy Tail- dijo frustrado –Hace una semana mandó fondos a Blue Pegasus y Mermaids Heel, pero no quiso mandar un apoyo monetario o académico a Fairy Tail-.
Doranbalt se exaltó tanto que abrió la boca y al fin dio opinión -¿Uh? No puede ser que Guran Doma hiciera algo así-.
-No he cambiado Jellal, mi deseo aun sigue siendo que la justicia se lleve a cabo- admitió Lahar mientras el reflejo de sus lentes cubría sus ojos –Guran Doma me ofreció la oportunidad de que me encargara del instituto Fairy Tail, personalmente me siento capacitado de mejorar la escuela, pero mi meta no es obtener beneficio personal. Jellal, esta vez pasaré por alto tus acciones, tu pareces entender cuál es la mejor solución a lo que está pasando. Solo por hoy dejaré esto en tus manos-.
Los dos miembros del consejo se marcharon sin decir más, aunque Doranbalt echó una última mirada a las manos entrelazadas de Erza y Jellal, convenciéndose en ese momento de que se le confesaría a Ultear en cuanto surgiera un buen momento.
Erza y Jellal tenían el camino libre. El peliazul sonrió y volteó a ver a su amada –Se equivoca, yo no soy quien sabe cuál es la mejor solución. Eres tú, mí Scarlet-.
Erza se enterneció, pero guardaría las palabras y muestras de afecto para otra ocasión mas adecuada -Jellal, esos dos chicos no son malas personas- comentó sobre los del consejo.
-El consejo aun no ha sido corrompido por completo. La influencia de Guran Doma es lo que ha cambiado todo; Michello ya ha caído bajo su influencia, Lahar estuvo a punto de hacerlo y a veces pienso que Ultear también odia a Fairy Tail. Espero un día poder cambiar todo eso- explicó Jellal desanimado.
Erza le dio su apoyo -No te cargues con eso. Si las cosas no salen como deben, en Fairy Tail te estaremos esperando con los brazos abiertos-
Jellal reveló su pensar sin pensarlas dos veces -No hay nada que me haga más feliz que ayudar a Fairy Tail. Quizás ese día llegue más pronto de lo que imagino-.
-Se gustaaan- exclamó Happy despertando en los brazos de Erza.
-Happy-sensei- se alegraron los dos jóvenes, contentos de que el azulado volviera.
-¿Qué esperan flojos? Hay que entrar a la mansión- les regañó el gato feliz.
Jellal le sonrió a Erza y soltó su mano -Ve Erza, yo esperaré aquí-
-Jellal, gracias por haberme apoyado tanto- le agradeció, entonces se puso a pensar a todos los sacrificios que sus estudiantes habían hecho hasta el momento y se sintió motivada –No fallaré, es hora de acabar con todo de una vez por todas-
Prefecta pelirroja y gato azul entraron por la entrada norte. Dejando al Fernandes solo.
Jellal observó al cielo –Ni me di cuenta de cuando dejó de llover. Parece ser que el sol saldrá una última vez, espero su brillo nos de esperanza-.
Sin embargo, en una zona cubierta por las sombras se escondía una figura, nadie lo había visto a él, pero él si lo había visto todo, en su rostro se pintaba una sonrisa sádica y en su mano había un cuchillo –"Ha quedado solo hombre del consejo escolar"-
A duras penas se podía contener, su instinto era fuerte y la ansiedad insoportable
Necesitaba matar…
Y allí tenía a su víctima, indefensa como una rata y él era el gato. El consejo escolar era el enemigo de su padre ¿Qué problema habría si mataba a ese sujeto?
Solo uno, un poco de sangre derramada y su sed de matar quedaría satisfecha…
Sus manos temblaban de la emoción, al fin podría hacerlo de nuevo, nadie se enteraría de que había sido él, no había riesgos, tenía la situación perfecta para hacerlo, para disfrutarlo.
¿Cómo lo haría? Quizás podría apuñalarlo por la espalda, mmh pero sería muy aburrido ¿Qué tal degollarlo? ¡¿Apuñalarle en el corazón? ¡¿ESTRANGULARLO? Oh tantas opciones y solo una oportunidad, era tan difícil saberlo.
Justo cuando ya se había decidido a satisfacer su deseo, la mujer le salió por la espalda y le puso una mano el hombro y con la otra le detuvo de la muñeca –Midnight no lo harás-
Se sintió decepcionado, Angel lo había seguido después de todo –Por favor, solo este, llevo meses sin matar- le suplicó desesperadamente, sintiéndose como si fuera un perro encadenado.
Encadenado a la locura…
-Ya hemos hablado muchas veces de tus tendencias psicópatas ¿No te tomaste tu medicamento hoy verdad? regresemos con tu padre, seguro te está esperando-.
Era cierto, no debía alejarse tanto, eso decepcionaría a su padre y eso era lo que menos quería hacer, su padre era todo ¡Todo! Pero ¿Y matar? No…no ¡No! ¡No! ¡No! Su padre, si su padre ¡Su padre! Lo único que debería necesitar era a su padre y las drogas…Pero ¿y matar? Necesitaba matar a alguien, ver sufrimiento, pero eso decepcionaría a su padre ¿No querría decepcionarlo o sí?
-Midnight, por las expresiones faciales que estás haciendo me parece que estás por entrar en otra de tus crisis. Volvamos con los demás, Cobra te dará tus medicamentos y Racer consiguió un nuevo cargamento de heroína para ti solito, además Brain te ha de estar esperando-
Sonaba bien, la droga lo mantendría entretenido y su padre Brain lo ayudaría a sentirse mejor. Guardó su cuchillo y siguió a su compañera, no sin antes voltear a ver una última vez a ese chico de cabello azul, había tenido suerte que no fuera le media noche; la hora en que sus instintos asesinos se intensificaban mas, ese tal Jellal Fernandes viviría por hoy, pero algún día iría por él, por qué una vez que Midnight elegía su víctima, no descansaba hasta terminar con su vida –"Nos veremos de nuevo y cuando eso suceda será la última vez que respires, hehehe…ugh, p-padre ¡Tienes que ayudarme!"-
Y así el mentalmente inestable Midnight de los Oración Seis se esfumó en la oscuridad.
En una calle a unas quince cuadras de la mansión, 6:20 p.m
Gajeel estaba muy inquieto, observaba a través de la empapada ventanilla como la lluvia inundaba las calles provocando que la poca gente que había por el lugar se refugiara en sus hogares. Suspiró pesadamente y observó las palmas de sus manos, mismas que estaban cubiertas por sus guantes mitones, entonces la frustración lo consumió y le hizo cerrar los puños con fuerza y maldecir en sus adentros.
Cáncer quien iba manejando la patrulla, lo miró de reojo –Los encontraremos-ebi-.
El de Fairy Tail respondió con un gruñido, como ex pandillero sabía de lo que Erigor era capaz, lo conocía bien y no había duda de que el líder de Eisenwald buscaría venganza; atacaría a los ex element 4, a Fairy Tail y en cuanto se enterara de que Levy es lo más importante para él en la vida, entonces iría tras ella y se le arrebataría para así saciar su sed de venganza. ¡Eso si que no!
Capturar a Erigor era de vital importancia. Más Gajeel no imaginaba cuan urgente era dar con él.
No muy lejos, en un callejón húmedo y deshabitado, 6:22 p.m
Yo vivo para ti…
El leve ruido de su sollozo era lo único que rivalizaba con el sonido de las gotas de agua que caían de los techos mojando el sucio callejón. Juvia Loxar estaba tirada de rodillas completamente asustada, era rodeada por cuatro pandilleros que se reían de ella mientras la observaban entretenidos, como si disfrutaran de su temor y sufrimiento.
Erigor se acercó y la tomó del brazo, entonces la jaló bruscamente obligándola a que se pusiera de pie –No tienes salida, Juvia Loxar de los element four-.
-L-los e-element four ya no existen, e-eso es del pasado- dijo Juvia entre sollozos, tartamudeando de lo aterrada que estaba.
Erigor frunció el ceño y la jaló hacia él acercando sus rostros -¿Qué ya no existen? Aparte de estúpida eres mentirosa ¡¿Me crees idiota? Tu líder me provocó y tu pagaras por ello- le amenazó, pero Juvia se estaba volteando a otro lado, evitando verlo a los ojos, esto lo hizo enojarse tanto que le apretó los cachetes y la hizo que volteara -¡Mírame desgraciada! ¿Ya no quieres hablar? Ya veras, nosotros te vamos a hacer gritar hasta que quedes afónica-
Erigor empujó a Juvia a un lado y ella fue atrapada por Byard, este sonrió perversamente –Juvia ¿Qué tan sexy es tu cuerpo?- le preguntó observándola de abajo hacia arriba, entonces le rasgó la blusa con una mano –Exquisito- dijo viéndole el sostén azul que vestía.
-¡No, déjenme!- gritó Juvia con voz llorosa cubriéndose el pecho con un antebrazo, entonces Byard la empujó hacia Karacka quien la atrapó entre sus brazos.
-Despiertas mis malos deseos- dijo el obeso deslizando sus manos por las caderas de la chica y entonces empezó a acercar su rostro al de ella queriendo besarla a la fuerza.
-No, p-por favor, deje de tocar a Juvia, por favor d-dejen a…- dijo la Loxar forcejeando con lo que le quedaban de fuerzas, pero entonces no pudo más e irrumpió en llanto.
Karacka se aburrió y la aventó a Rayule, este la atrapó por la espalda –Llora más, a Erigor-sama le gusta que sus víctimas lloren y supliquen por piedad- le dijo en el oído y entonces acercó su boca a la mejilla derecha de Juvia y lamió descaradamente la lagrima que rodaba por el rostro de la chica.
-¡No! ¡Ya por favor!- gritó Juvia desesperada mientras el pervertido deslizaba su lengua por el cuello de ella con total descaro. El pandillero rió cruelmente y entonces la empujó por la espalda, haciéndola llegar al pecho de Erigor.
-¿Ah lo ves? Gritaste y eso que apenas fue la primera vuelta- le dijo poniendo sus dedos sobre el mentón de Juvia haciendo que lo viera a la cara, el psicópata se deleitó al ver sus lágrimas y su miedo, entonces la lanzó bruscamente contra el suelo, la pobre chica cayó sobre sus rodillas y sus manos y entonces empezó a llorar desconsoladamente cayendo en una crisis nerviosa. Erigor se frotó las manos y exclamó – ¡Chicos ha llegado el momento de declararle la guerra a los element four!-
-Cuando Gajeel y los element four se enteren de cómo te ultrajamos se van a poner furiosos. La guerra será dura, pero valdrá la pena porque hoy vamos a divertirnos a lo grande contigo- le dijo Byard a la pobre de Juvia que no paraba de llorar.
-No por favor, por favor no…no, no, no lo hagan, no…por favor- empezó a repetir Juvia en voz baja y con dificultad, esto debido a que sus labios temblaban.
-Yo quiero estrenarla, voy primero- decidió Erigor relamiéndose los labios al verla, entonces ordenó –Chicos, sujétenla para mí-.
Los tres empezaron a acercarse amenazadoramente a la chica viéndola con lascivia, eran monstruos insensibles y sin la más mínima moralidad. Ella intentaba gritar pero su garganta estaba cerrada, era su final, la iban a abusar de la peor manera posible despojándola de su dignidad, la dejarían marcada con un trauma que la atormentaría por toda su vida.
-Nunca había estado mas enojado en toda mi vida- se expresó una grave voz llena de coraje que procedía de detrás de ellos.
Erigor ya se imaginaba quien era el visitante –Gajeel, así que has venido-.
-Jefe, ese… ¡Ese no es Gajeel!- exclamó Karacka señalando al hombre.
-¿Cómo?- preguntó Erigor y al fin se dio la vuelta, observando al chico, mismo al que logró reconocer, ya se habían visto hace poco en el convivio de Laxus y habían estado al punto de pelear entre sí –Tú eres el idiota de la otra vez- le comentó con rencor.
Gray Fullbuster estaba de pie, no traía puesta la camisa, por lo que mostraba su musculatura, una sombra cubría su rostro imprimiéndole un aura de misterio, su respiración era tan acelerada que era audible a los pandilleros y su misma postura denotaba una tensión y una furia que a duras penas lograba contener. En su mano derecha sujetaba el paraguas de Juvia, objeto que había encontrado tirado y que lo había movido a buscar a la chica –Desgraciados, aléjense de ella- tras decir las palabras, alzó el rostro mostrando unos ojos que ardían, una mirada aun más aterradora que la de Erigor, la más asesina que los de Eisenwald habían visto en su vida como delincuentes. Tanto les impactó que se hicieron hacia atrás y Karacka incluso se tropezó y cayó de espaldas, revelando así a la vista de Gray a la chica que estaba sufriendo un ataque de nervios, esto lo provocó aun mas –Ustedes pusieron sus manos sobre Juvia ¡Sobre mi Juvia! No los puedo perdonar ¡Malditos ****, hijos de ****!- gritó enrabiado, consumido por la ira como nunca antes en su vida.
-Gray- pronunció Juvia mientras sus ojos vidriosos se posaban sobre el chico.
-Jefe, ya vámonos, este tipo está loco y seguro que nos matará a sangre fría- sugirió el asustadizo Karacka, empezando a atemorizarse mucho con el enfadado Gray.
Erigor no estaba asustado en lo más mínimo –No, es solo un exhibicionista. Nosotros somos cuatro y estamos armados ¡A él!- ordenó señalando al Fullbuster con el dedo índice.
Los rufianes dudaron un poco, pero al final agarraron confianza y sacaron sus armas de entre sus ropas, Byard se armó con una cadena, Karacka con un bat de beisbol y Rayule con unas nudilleras de metal. Entonces se le dejaron ir.
Gray observó a Juvia quien le miraba con sus ojos que estaban enrojecidos por las lagrimas, la angustia por la que ella estaba pasando lo hizo sentir terrible, se sentía responsable.
-Hey bobo, fíjate donde miras- le gritó Karacka saltando listo para darle un batazo.
-Perdóname por esto Juvia- dijo observando el paraguas rosado y con corazones que pertenecía a la peliazul, entonces interceptó a Karacka parándolo el seco tras golpearlo con el paraguas en la cara, por lo que el objeto terminó destrozado por completo.
-Ackh- Karacka terminó en el suelo inconsciente y con unos cuantos dientes menos.
Byard y Rayule se hicieron para atrás, Erigor no se dejó intimidar –Interesante. Vamos cabron*s, aun son dos contra uno, tras él-.
Los delincuentes cargaron a con Gray, Rayule empezó a tirarle puñetazos, pero Gray lo empezó a esquivar, así duraron uno segundos hasta que el pandillero vio una oportunidad y le quiso dar en la cara, Gray detuvo su puño con la palma de su mano, misma que empezó a sangrar por motivo de las nudilleras.
-Jeje, te duele ¿No es así?- le presumió Rayule, pero entonces el Fullbuster empezó a apretar el puño haciéndolo soltar un quejido de dolor.
-No tendré piedad- aseguró el Fullbuster derribando a Rayule con un potente puñetazo que reflejaba su incontrolable furia.
-Ni nosotros tendremos misericordia por ti- respondió Byard tirándole con las cadenas, Gray se cubrió con el antebrazo, pero esto solo provocó que la cadena se le enredara –Te tengo- exclamó Byard jalando las cadenas para atraer a Gray y plantarle un rodillazo en el estomago, provocando que el Fullbuster se encorvara y Juvia gritara preocupada.
Gray recuperó la postura y soltó un gritó potentemente para reanimarse-¡Ah!- acto seguido golpeó en el mentón en Byard aturdiéndolo. Entonces hizo el puño hacia atrás preparándose para rematarlo con un derechazo.
-Aun estoy aquí- exclamó Rayule apareciendo detrás de Gray y entonces le dio un batazo en la espalda que lo hizo gritar y caer boca abajo en el suelo.
-Jajaja ¿No que muy fuerte?- se burló Erigor del chico que estaba en el suelo adolorido –Chicos, ya saben que hacer- le dijo a sus dos hombres quienes sonrieron sádicamente y se acercaron a Gray.
-¡Gray, váyase, lo van a matar!- le pidió Juvia, sintiendo incluso más temor por el bienestar del chico al que una vez amó, que su propia integridad moral.
Gray abrió los ojos y la observó –Pero si Juvia, tú eres ¡Gah!- gritó al recibir un cadenazo en la espalda que le dolió mucho y le dejó una marca.
-Déjate de estupideces- le gritó Byard y entonces le empezó a dar de patadas en el costado, aprovechando que estaba tirado. Rayule se le unió y empezó a agarrarlo a batazos.
-Ya déjenlo ¡Déjenlo por favor, lo van a matar! ¡Basta!- empezó a gritar Juvia como no lo había hecho en todo el día, con cada golpe que le daban a Gray sentía que su corazón era estrujado.
Después de medio minuto Byard y Rayule se cansaron de repartir golpes y observaron con desprecio a su maltrecha y sangrante victima -¿Pensaste que podrías con todos nosotros?-.
Gray estaba tirado boca abajo, inmóvil, parecía estar acabado, pero no fue así ya que aun sacó fuerzas para hablar en voz baja –Ustedes tocaron a Juvia-.
-¿Preguntas qué si la tocamos? Jaja, díselo a mi lengua, su piel sabe deliciosa- rió Rayule.
-Y la vamos a tocar más, no puedo esperar a manosearla en cada rincón de su cuerpo, que digo cuerpo ¡cuerpazo!- le dijo Byard observando con una mirada perversa a Juvia quien se cubría el rostro y lloraba desconsoladamente.
-Malditos- dijo Gray formando puños, sintiendo como el coraje le daba unas fuerzas extras para ponerse de pie-¡Los odio!- les gritó pero entonces empezó a toser.
-Mira, ya no puedes hacer nada al respecto ¡Hasta nunca!- le gritó Rayule dándole con el bat en el pecho, mas esta vez el Fullbuster absorbió el golpe y se rehusó a caer -¿Cómo?-
Gray puso sus ojos negros en los pandilleros –Los acabaré- les dijo con voz fría y entonces le arrebató el bat a Rayule y lo atacó dándole un batazo en la mera cara que le dejó KO.
-Eres un monstruo ¿De dónde sacas fuerzas?- preguntó Byard aterrado y entonces empezó a tirarle con la cadena, algunas veces Gray cubría, pero otras veces recibía latigazos, pero todo lo aguantaba, no daba ni un paso atrás -¡Qué demonios eres!- exclamó frustrado.
-Un hombre enamorado- respondió Gray y entonces contraatacó y le rompió el bat en el pecho al último de los hombres de Erigor, rompiéndole unas costillas, acabándolo al instante. El de Fairy Tail se quedó parado e inmóvil, entonces miró a su dama -Juvia-.
Juvia quien se había rehusado a seguir viendo la pelea, dejó de cubrirse el rostro y llorar. Entonces contempló al victorioso joven, él estaba muy golpeado y herido, incluso tenia raspones y sangre en el labio inferior, pero a pesar de su estado, en su mirada se veía una voluntad inquebrantable -¿Gray?-.
-Tú eres mi ilusión, el agua que descongeló mi frio corazón. No te puedo dejar de querer, solo me importas tú, no me importa lo que tenga que arriesgar, te amo tanto- le dijo con sinceridad y una dulzura que contrastaba con su decaído aspecto físico.
-¿Incluso tu vida?- preguntó Erigor saliendo a espaldas de Gray ¡Lo habían perdido de vista! Tanto Juvia como Gray lo habían olvidado y este había aprovechado para esconderse y esperar este momento…para apuñalar a Gray por la espalda.
Gray sintió un frio recorrer su cuerpo que se mezcló con el punzante dolor de tener una navaja clavada en el costado, su visión se empezó a volver borrosa -Juvia- balbuceó alzando el brazo como si quisiera alcanzarla y entonces su cuerpo se rindió.
Juvia dejó salir un alarido; un grito desafinado y desgarrador. No pudo más y perdió la fuerza que la sostenía, había perdido a Gray y le dolía a un grado insoportable.
Erigor observaba insensiblemente la escena mientras limpiaba su navaja con un pañuelo. No sentía la más mínima compasión, de hecho la adrenalina de quitar una vida era algo que le causaba satisfacción, desde la otra vez que había asesinado a un comerciante se había quedado con las ganas y ahora al fin lo hacía de nuevo. Ahora bien, ver a Juvia destrozada llorando de esa manera lo hizo emocionarse –Juvia Loxar, tu novio ha causado daño a mi pandilla, así que ahora tú pagarás por sus errores y los de Gajeel-le dijo tras acercársele. Juvia no reaccionaba, estaba perdida en su mundo de sufrimiento. Erigor la agarró del cabello –Y lo harás con tu cuerpo una y otra vez- le dijo el pandillero empezando a arrastrarla de los cabellos mientras ella se quejaba y veía el cuerpo inmóvil de Gray. Empezó a observar a los lados, buscando un lugar para cometer su gran maldad.
Una mano se posó en hombro del peligris haciéndolo palidecer – ¿Uh? K-Kageyama ¿A-ahora qué?- preguntó engañándose a sí mismo, cuando sabía exactamente quién era.
Gray estaba atrás de él, respirando entrecortadamente, con la postura caída pero con una determinación moviéndolo –Si, hasta mi vida- respondió a la pregunta que le había hecho Erigor hace unos instantes -¡Por ella doy mi alma!- recalcó en un grito dándole la vuelta a Erigor para darle un gancho al hígado.
Erigor escupió saliva al recibir el trancazo y se encorvó –Deberías de estar muerto-
-No hasta que mi muñequita blanca este a salvo- Gray le dio una patada en el mentón que obligó al cruel pandillero a alzar la postura, entonces lo empezó a rafaguear a puñetazos, hasta que en un momento dado, Erigor pudo dar un solo contraataque, le tiró con la navaja y clavándosela en el tórax deteniendo las agresiones del pelinegro.
-¡Ya! No arriesgue tanto su vida por mí, Gray-sama- gritó Juvia sintiéndose mareada por tanta tensión.
Gray ni siquiera estaba viendo a Erigor, sus ojos cansados a punto de llorar estaban puestos en Juvia –Extrañaba que me llamaras así, nunca creí que una palabra pudiera ser capaz de hacerme llorar- le dijo a la Loxar, contento de que le llamara "Gray-sama" como en los momentos más felices que había vivido junto a ella
-¡Vamos ya muérete de una vez!- le dijo el frustrado a Gray, clavándole aun más la navaja, esperando a que el chico cayera al suelo para no levantarse jamás.
Gray la agarró de la muñeca, deteniendo el avance del arma –Nunca le quité valor a mi vida- le dijo con voz grave y entonces sacó de sus últimas fuerzas y le torció la muñeca a Erigor rompiéndole el hueso, el pandillero gritó desgarrador, pero su alarido se interrumpió cuando Gray lo agarró del cuello y lo alzó –Mi vida es para asegurar el futuro de Juvia-.
-No, por favor- suplicó el cobarde peligris, indefenso ante el Fullbuster.
-Cuantas veces les suplicó Juvia que dejaran de tocarla ¡¿Eh? No hay perdón para ti- le gritó Gray y entonces lo estrelló contra el suelo, Erigor recibió el impacto en la mera cara fracturándose la nariz y la mandíbula, por lo que no pudo volver a levantarse. El gran líder perdió ante simple pero imparable estudiante de Fairy Tail, el cual debido al amor que sentía por cierta joven de cabellos azules desafió los límites de su cuerpo para rescatarla.
Juvia estaba muda, sus ojos ya no eran capaces de producir más lágrimas. Observó boquiabierta como Gray caía de espaldas al mojado suelo, cediendo a sus heridas tan horribles que ya habrían acabado con la vida de más de uno. Ella se quedó incapaz de reaccionar como por diez segundos hasta que al fin se acercó rápidamente y se tiró de rodillas a un lado de él y empezó a verlo moviendo sus ojos de acá para allá sin saber que hacer, entonces vio la navaja que tenía clavada en el área del bazo –Gray-sama ¡Oh dios, Gray-sama!- exclamó y entonces le retiró el arma punzocortante, la Loxar aventó la navaja a un lado y al ver la sangre le cubrió la herida con una mano –¡No se me muera!- le dijo asustada viéndolo a la cara, pero él tenía los ojos cerrados. No obstante, la Loxar sintió como una mano se posaba sobre la mano con la que ella cubría la herida.
Gray abrió un poco los ojos y habló débilmente –Me duele verte llorar, una vez más-.
-¿Por qué lo hizo?- preguntó ella con voz temblorosa. Gray apretó su mano con un poco mas de fuerza.
-Por ti todo vale la pena, tu eres todo- dijo una vez más con tal convicción que Juvia llegó a sentirse convencida hasta el fondo de su corazón de que el la amaba de verdad.
-Juvia lamenta haberle dicho que usted era como los demás. Juvia se equivocó-se disculpó ella evitando verlo a los ojos.
Gray pasó su mano libre por la mejilla de Juvia –No Juvia, yo soy el que debe de lamentarlo, hice las cosas mal, quise acelerar todo, la desesperación me volvió errático. Pero al fin comprendo lo que es tomar en cuenta los sentimientos de quien más quiero-.
-Gray-sama yo-
-No digas nada, no te apresures a nada, esta vez que sea como tú quieres…con tiempo- le dijo Gray con voz aun más débil y entonces su mano cayó al suelo –Juvia, gracias- suspiró una última vez antes de cerrar los ojos.
Juvia sintió como la presión de la mano de Gray sobre la de ella desaparecía. Un desconsuelo indescriptible se apoderó de su ser y cuando alzó su mano y observó como la palma estaba llena de sangre empezó a temblar y balbucear –No, no se me vaya…Juvia…Juvia lo perdona, Juvia lo quiere… ¡No me deje Gray-sama!-
Afuera del callejón
Gajeel y Cancer corrían por la calle, buscando desesperados a Erigor – ¡Maldita sea! ¿Dónde se metió ese malnacido?-renegaba el Redfox, cuando a sus oídos llegó un sonido como de un sollozo –Oficial ¿Escuchó eso?-.
Cancer volteó a verlo y asintió, los dos pusieron su mirada en el callejón y salieron corriendo para ver que había pasado y entraron al callejón –Mire Gajeel-san, esos son los pandilleros de Erigor-.
-Alguien los noqueó. Un momento ¿No es esa Juvia?- se preguntó al ver una chica llorando sobre el pecho de alguien caído -¡¿Qué demonios estás haciendo aquí Juvia?-.
-Gray-sama- pronuncio entre su lloriqueo, sin siquiera ver a Gazille.
-Es el desnudín ¿Qué demonios pasó aquí?- preguntó el Redfox todo confundido, entonces Juvia se hizo a un lado y pudo verlo – ¡Ching***s, está herido!-.
-Tenemos que llevarlo a urgencias de inmediato-ebi- dijo Cáncer al acercarse a ver lo que pasaba –señorita, acompáñenos- le dijo a Juvia.
-Se va a morir, se va a morir, se va a morir- repetía la Loxar que estaba en una crisis nerviosa mientras Cancer la ayudaba a ponerse de pie y la cubría con su chaqueta.
-Esos desgraciados-maldijo Gajeel observando a los pandilleros, entonces cargó a Gray.
-Gajeel-san, llamaré al oficial Danny para que se los lleve, nosotros tenemos que llevar a estos dos al hospital. La chica está en crisis y parece haber sido víctima de abuso sexual y ese joven incluso puede morir si no se atiende, apresurémonos Gajeel-san- dijo provocando que Juvia estallara en lagrimas.
Gajeel se sintió culpable, si esos desgraciados le habían hecho algo repugnante a Juvia, la culpa lo atormentaría para siempre y si Gray llegaba a morir no podría ver a nadie del instituto a la cara. Los dos abandonaron el callejón y se dirigieron a buscar la patrulla, por desgracia la habían estacionado lejos, el tiempo era vital y avanzaban lentamente. Por fortuna un auto lujoso derrapó y se apostó a media calle llamando la atención.
-¿Necesitan transporte?- preguntó la conductora Levi, quien incluso ya hasta traía unos lentes oscuros, disfrutando de la experiencia de manejar el esplendoroso auto de Jellal.
Gajeel se quedó boquiabierto por unos instantes, ver a su chaparra en ese súper-auto era algo que desafiaba su propia imaginación –Chiquilla, eres…wow-.
-En ese auto llegaremos más rápido al hospital, vamos Gajeel-san- comentó Cancer abrazando fuertemente a Juvia, quien lloraba en la camisa del oficial.
-¿Qué pasó? Ah entiendo, no es momento de preguntas, suban y vámonos al hospital- les dijo Levi pisando el acelerador mientras el auto estaba aun en neutral, calentando los potentes motores. Había una vida en juego y se envalentonaría como nunca.
Entrada norte, 6:15 p.m
Siempre hay una oportunidad de elegir…
Lisanna ni siquiera sentía el dolor de la cortada que tenía en la palma de una de sus manos, estaba impactada por lo que acababa de suceder; había sido agredida por el joven que en tanto aprecio tenía su hermana mayor.
Hace unos segundos atrás, la muchacha había tratado de motivar al chico de largo cabello verde a dejar su camino de sufrimiento y rendirse ante el amor que tenía por Mirajane, desde su punto de vista, había concluido que el chico aceptaría sus sentimientos y dejaría de causarse tanta pena y obedecer las irracionales ordenes de Laxus. Pero Fried nunca ha sido alguien fácil de comprender, sus motivos iban más allá de la comprensión de la menor de los Strauss, quien había cometido un error fatal, la falta mayor en el protocolo del espadachín; romper las reglas. El resultado no se había hecho esperar, ahora tenía la punta de la espada de Fried apuntándole amenazadoramente.
-Lisanna intentaste explotar mis sentimientos para con la directora Mirajane para conseguir tu objetivo. Aún cuando en dos ocasiones advertí que no toleraría las trampas, tú lo hiciste-.
La joven se sintió intimidada con la cara inexpresiva del joven, se veía tan sombrío ¡Pero si hace menos de un minuto él había mostrado un tan lado humano! Pareciera que había enterrado todos esos sentimientos volviéndose despiadado. Ella ya había visto lo que le había hecho a Elfman cuando rompió las reglas y no negaría que temía por su integridad propia –Lo siento, yo me equivoqué-.
-Todo el que hace trampa merece castigo- dijo con dureza apuntándole con la espada a la cara, la jovencita automáticamente reaccionó acurrucando su cuerpo y cubriéndose el rostro, Fried podía escuchar su respirar acelerado, estaba indefensa y temerosa, lo cual no era de su agrado –"No quiero hacer esto, pero las reglas son las reglas"- se dijo a sí mismo, pero aun así se sintió incapaz de mover un solo musculo–"Laxus confía en mí y hoy es el día en que saldaré mi deuda con él, tengo que actuar"- su mano empezó a hacer titubear a su espada, se encontraba en una encrucijada mental, era el momento en que sellaría su futuro, en cinco segundos su destino quedaría decidido de una vez por todas y ya no habría vuelta atrás.
5… ¿Eres Fried el indeciso?
4…No Laxus, no lo soy
3… ¿Qué eres entonces?
2…Creo que nunca lo he sabido realmente
1…Eres Fried el oscuro, si no lo aceptas entonces tus emociones te controlan… eres débil
0…
-¡Fried! ¡¿Qué crees que estás haciendo?-
Fried se quedó pasmado y todo lo que estaba en su mente se desvaneció, su ritmo cardiaco cambió y la mano con la que sujetaba su rapier perdió fuerzas. Al mismo tiempo Lisanna abrió los ojos y dejó de cubrirse el rostro, la esperanza regresó al escuchar esa voz imposible de confundir.
Mirajane Strauss estaba en la calle, a unos diez metros de los dos jóvenes en conflicto. Su siempre alegre expresión facial no estaba presente, su radiante mirada ahora era la de una fiera desafiante, sus generalmente alegres cejas estaban fruncidas y qué decir de su marca distintiva, aquella sonrisa que cautivaba a propios y extraños, hoy estaba ausente.
-Fried, aleja esa espada de mi hermana- dijo Mira casi a modo de orden, mientras empezaba a acercarse más y más a los dos presentes.
Fried no podía quitarle los ojos de encima; su cara, su manera de caminar, todo su ser indicaba una sola emoción, una de las consideradas más fuertes y peligrosas; el enojo. La albina estaba tremendamente indignada y él lo podía ver y eso la hacía ver tan diferente al punto de que él decía -"Esa no es Mirajane"- sin duda que el enfado era una emoción capaz de transformar a una persona y ya lo había visto en Laxus ¿Pero ver a Mirajane ceder tanto frente a esa emoción negativa? Era tan difícil creérselo que sencillamente no lograba reconocerla como aquella dulce chica que le cambió la vida para siempre
–Deja de apuntarle a Lisanna con esa arma, ahora mismo-.
La mano de Fried temblaba, no tanto como su ser interior; la batalla principal entre sus voluntades, esa misma que llevaba días haciéndolo trizas estaba en su máxima intensidad; el deber contra las emociones, cualquiera podía ganar, lo único que estaba asegurado es que a partir de hoy ya nada sería igual, fuera para bien o fuera para mal.
Mirajane ya estaba a solo dos metros del Raijinshu -Fried, ahora-
Fried observó su rapier Francesa "precisa, directa y nunca duda" era la descripción del arma y desde ayer la portaba en señal de lealtad a Laxus, rendir el arma correspondería a fallar a la confianza de Laxus una vez más –"Ni a Fairy Tail ni a ti Laxus, creo que ya no tengo lugar adonde pertenecer"- razonó al ver su situación -"Aun cuando no hay mas futuro para mí yo"- pensó cerrando los ojos y alzando la cara al cielo, dejando que las gotas de lluvia resbalaran –"Yo no puedo con ella"-
La fría espada de Fried caía al mojado suelo, ensuciándose con el poco barro que se había acumulado en el concreto. No confrontaría a Mirajane aunque eso significara debilidad y fuera una deshonra a sus reglas, porque solo ella era mayor a todo lo demás.
- ¡Mira-nee!- Lisanna se levantó olvidando el dolor de sus heridas y abrazó fuertemente a su hermana mayor, tan contenta que empezó a llorarle en el hombro.
-Tranquila, no llores, alguien tan alegre como tú no debería llorar- Mirajane le correspondió con un abrazo casi maternal, dándole palmaditas en la espalda mientras observaba sus alrededores viendo a Jet, Droy, Alzack y Bisca inconscientes.
Fried se percató de que la mayor de los Strauss observaba en muchas direcciones, pero se negaba a verlo a él, era obvio y natural que estuviera molesta con él, no era la primera vez que ella se enojaba con él, en su mente aun estaba fresco el recuerdo de aquella vez en que la hizo enojarse tanto que lo corrió de su oficina, esa ocasión el se mostró inafectado por su actitud, pero hoy era tan difícil de aceptarlo, ahora que sentía todo era tan distinto.
-Lisanna, no debieron de haber hecho las cosas así ¿Dónde está Elfman?-
-Fried lo ahuyentó, intentó herirlo y por poco yo también corro la misma suerte, ambos rompimos las reglas del juego y casi nos cuesta caro-.
Mira apretó los puños con coraje y entonces separó a Lisanna para ponerle las manos en las mejillas -No vuelvas a hacer cosas imprudentes, Elfman y yo te queremos tanto que no soportaríamos perderte de nuevo- le pidió casi queriendo llorar.
Lisanna se esforzó por sonreír -Mira-nee, no te perturbes, mírame estoy bien-
Mirajane la soltó y se limpió los ojos con el antebrazo –Lo siento, es que estoy tan sentimental…y decepcionada- finalizó posando sus ojos azules en Fried entonces se acercó a confrontar a Fried muy directamente -¿Qué crees que estás haciendo?-
Emociones negativas tomaron por sorpresa a Fried, de un momento a otro el desconsuelo, la decepción consigo mismo, la culpa y una sensación de derrota se apoderaron de él-"Es tarde para mí, no hay perdón, lo inevitable ha ocurrido, Mirajane al fin ha visto mi oscuridad. Es duro pero es lo que tenía que pasar tarde o temprano"- se dijo a sí mismo y entonces se atrevió a dar respuesta –Directora Mirajane, esto es lo que soy, le advertí que yo no era lo que usted creía, no puedo ser lo que usted espera de mí-
Los labios de Fried se disponían a seguir en movimiento, cuando una bofetada en la mejilla derecha lo interrumpió, Mirajane estaba enojada y triste a la vez, apretaba los labios, estaba un poco roja y tenía un par de lagrimitas en los lados de sus ojos -¡Lastimaste a mi hermano Elfman!- le reclamó con resentimiento.
-Mirajane, nuestros caminos son diametralmente opuestos, nuestras convicciones distan al punto de que nuestra amistad no puede ser más, es el único destino que hay para nosotros-
Mira nuevamente le dio una cachetada esta vez en la otra mejilla y le hizo saber por qué lo había hecho – ¡Hiciste llorar a mi hermana Lisanna!-.
Fried comprendió que cada bofetada representaba el desquite de la directora por cada uno de sus hermanos, o al menos eso creyó hasta que recibió una tercera bofetada aun más fuerte que las anteriores ¿Qué representaba? ¿Acaso era por los demás hombres y mujeres caídos? La respuesta fue tan impredecible que lo dejó helado.
-Y esto es por decir cosas tan horribles…me lástima que digas que todo lo nuestro tenga que desaparecer ¿Qué no entiendes cuanto vales para mí?- le decía sumamente afectada y entristecida la albina. Ese último bofetón iba por ella, era un reclamo de sus sentimientos que presentaba por el esgrimista de Fairy.
-¿Q-que?- se preguntó Fried atónito, ni siquiera se esperaba la mínima consideración después de lo que había hecho y esa maravillosa hada le recalcaba su aprecio.
La guerra emocional aun no terminaba, de hecho entraba en su apogeo.
Mirajane notó que su hermana aun seguía presente –Lisanna, ve y busca a Elfman, yo me encargo de esto-
Lisanna al percibir la determinación de su hermana, asintió con confianza y se retiró, dejando solos al Raijinshu y a su hermana la directora.
Un silencio ocupó la zona que apenas hace unos diez minutos se había llenado de escándalo. Mirajane tenía una expresión tan neutral que hasta el analítico Fried no era capaz de descifrar que pasaba por la cabeza de esa agradable mujer que el ahora reconocía como su "Julieta". No quiso contemplarla más, se agachó y recogió las llaves y enseguida tomó su espada y la guardó en su embalaje, se reacomodó unos mechones que estaban sobre su cara e inhaló aire llenando sus pulmones y tras exhalar lentamente, se expresó con resignación –Mirajane, usted también me importa mucho, por eso tiene que retirarse, luz y oscuridad no pueden desarrollarse juntos- le dijo muy frio e inexpresivo, dándole la espalda. Le incomodaba hacerlo, portarse de esa manera, pero no podía ofrecer lo que estaba fuera de sus posibilidades, ella la directora y él un rebelde ¿Cómo podrían estar juntos? ¿Qué podría ofrecerle alguien como él?
-¿Por qué me estás hablando otra vez de "usted"? ¿Por qué quieres que me aleje?- le preguntó ella, para darse la respuesta de inmediato –Es por Laxus, tú quieres protegerme de él y por eso haces esto-.
Aguardó cinco segundos antes de responder –Hoy el destino ha planteado un escenario, no hay vuelta atrás, le agradezco todo lo que ha hecho por mí, usted enriqueció mi existencia-.
Mirajane le alzó la voz-¡Suficiente Fried! Tú te estás encerrando de nuevo ¿Qué habíamos concluido sobre los sentimientos? Hay que disfrutarlos, pero también enfrentarlos. Deja de decirme "usted", deja de poner el destino en medio, eso no existe, el futuro está en nuestras manos-.
¿Para qué intentar creer en vanas esperanzas? Los pasos estaban dados, había enfrentado y lastimado físicamente a seis Faeries. Peor aún, había sido en parte culpable de que una relación no hubiera podido arreglarse al arruinar la última esperanza para Gray de obtener el perdón de Juvia y ahora ella estaba destrozada, al punto de que le había rogado a él que le dijera como no tener sentimientos. Había ido demasiado lejos, no merecía otro camino, desde el momento en que había portado su rapier, jurando así proteger a Laxus, su futuro había quedado resuelto y cargaría las consecuencias, muchas de ellas duras, como el no pertenecer a Fairy Tail, el estar solo, pero de entre todas, perder a Mirajane sería la más insoportable de todas –"Aun así no me arrepiento de sentir, porque al sentir llegue a amarte Mirajane"-
-Fried-
-Mirajane, el futuro está en sus manos, no en las mías. Aproveche su libertad y sé lo que quiera ser, porque usted es una persona que sabe muy bien quien es realmente, en su corazón no hay duda ni cadenas- le dijo Fried aun sin verla –Váyase y se feliz, lejos de mí, yo no soy lo que usted piensa- se expresó resignando, evitando llamarla de "tú", aun cuando eso ya le requería un esfuerzo.
-Fried, no pongas una pared en medio de nosotros dos, no te culpes por Laxus, el tomó una elección y tu puedes tomar la tuya ¡Eres libre!- insistió enérgicamente.
-No se trata solo de Laxus- afirmó al recordar sus propias acciones -Ahora bien, yo se que ustedes van a ganar esto, comprendo que a Laxus y a los Raijinshu nos espera un duro castigo, la justicia sin duda prevalecerá- admitió y entonces por una última ocasión le habló de esa manera que a ella le agradaba, sin dirigirse a ella por "usted" -Aléjate de mí, no hay más en mí de lo que ves, el futuro te pertenece a ti y debes usarlo de la mejor manera-
-En ese caso, yo usaré mi libertad para decidir mi futuro- dijo Mirajane para luego agregar –Y elijo que ese futuro sea contigo a mi lado, sin importar que Laxus este de por medio, sin importar lo que digan los demás y sin importarme en lo más mínimo lo que crees que eres, porque te conozco y no eres lo que piensas ¿Y el destino del que tanto hablas? Pues lo desafiaré me cueste lo que me cueste, porque tú lo vales-.
La supuesta calma de Fried se derrumbó, las dos fuerzas en su corazón reanudaron el combate, haciéndolo garras más y más, apenas y podía controlarlo. Se dio la vuelta y exclamó intensamente -Mirajane, por favor no lo haga, conmigo no le irá bien, he hecho cosas que ni se imagina, simplemente no hay manera de que sea lo que esperas-.
Mirajane sonrió ¡Con esa sonrisa que maravillaba a Fried! Con voz reconfortante soltó las palabras que dieron directo al corazón del Justine –No… tu ya eres lo que espero; un chico que aunque sufre por causa de sus acciones, en lo más profundo de su ser, es una de las personas más nobles que puede haber y el único que puede…- pausó dejando la última frase a la duda.
Fried ya la tenía enfrente, sonriéndole, dándole animo ¿Pero cómo era posible que lo considerara tanto? A él, alguien que había cometido tantos errores, tan inestable, débil y vulnerable por dentro, alguien que andaba en mal camino y que apenas y aprendía a enfrentar sus emociones. . Eso iba más allá de la razón y para él solo había una cosa que era capaz de superar todo y explicar hasta lo más difícil de comprender: el amor.
-No te culpes ni te juzgues tanto. En el instituto hay personas que te valoran y entre ellas está una que te quiere mucho y que jamás dejará de creer en ti- le aseguró Mirajane dándole un conmovedor abrazo –Nunca te abandonará, su nombre es Mirajane Strauss y te quiere en una forma distinta, como a nadie en el mundo-.
Fried estaba que iba a estallar, no podía contenerse, toda una gama de emociones mezcladas aprovechaban su momento de vulnerabilidad para atacarlo, la guerra de voluntades se tornaba impredecible. Era demasiado para él, tanto que unas ansias se presentaron en sus ojos, mismas que sentía cuando leía Romeo y Julieta; las ganas incontenibles de llorar -¿Por qué Mirajane? ¿Por qué me has ayudado tanto, aun cuando soy lo que soy?-
-El amor es tan fuerte que domina a todas las demás emociones, supera los límites de lo imposible. Yo me enamoré de un chico algo desorientado y extravagante, pero que al fin y al cabo es una buena persona, un respetuoso estudiante de tercer grado que por primera vez me hizo sentir un verdadero amor romántico. Fried, no solo yo desperté emociones en ti, tú lo hiciste en mí, solo por ti he sentido algo tan intenso-.
¡Explosión! Demasiada bondad, una fuerza más grande que sus reglas, el amor de Mirajane era el catalizador que hacía reaccionar sus sentidos. Adiós protocolo, bienvenido Fried Justine. Hoy a las 6.21 de la tarde sucedía algo sin precedentes; Fried lloraba por primera vez en más de cinco años y su corazón se abría por completo, destrozando aquellas cadenas que le impedían expresar su verdadero pensar y sentir –Mirajane, yo no quería hacer esto, nunca quise dañar a los demás ¡Lamento tanto haberlo hecho!- confesó cubriéndose la cara con una mano, incomodo, incluso avergonzado con llorar.
-Fried, tu…estás llorando-
-Soy débil-
Mira soltó una leve risilla –No, al contrario, estás demostrando madurez, llorar es la prueba de que tienes fuertes sentimientos y que no eres oscuro. Además si te sientes vulnerable ¿Cuál es el problema? Lo estas siendo ante mí, quien te ama tanto- le consoló abrazándolo de nuevo y apoyando su barbilla en el hombro de él.
Fried quedó fuera de sí, una gama de sensaciones empezó a fluir libremente dentro de sí y entonces se sintió libre, algo así como si despertara de un largo sueño y tuviera un nuevo futuro…nunca se había sentido tan feliz y tan vivo. La frustración de sentirse vulnerable desapareció por que ante Mira no había un solo motivo para temer estar indefenso, ella era bondad pura y alguien a quien se le puede confiar todo, incluso su existencia –Yo…no sé qué decir-
Mirajane si estaba segura de sus palabras–Te admiro, cargaste con mucho peso. Pero a partir de hoy yo te ayudaré, no dejaré que te pase nada, cuidaré de tus emociones-.
La culpa y el miedo cesaron, sus lágrimas no fueron mas, Mirajane lo había sanado, no había palabras para explicarlo, aun cuando su seriedad no lo mostrara, estaba desbordando en felicidad. Pasó sus brazos por la espalda de ella correspondiéndole al abrazo, toda su voluntad de proteger a Laxus se fue, ahora estaba con su futuro, su nueva razón de ser, pero su lealtad no estaba muerta y aun le pesaban las acciones de su mejor amigo –Yo creí que Laxus se recompondría-.
-No te culpes, a veces se intenta y no se puede, quizás tienes que dejar que Laxus se enfrente a las consecuencias y aprenda la lección, es lo mejor para él- le dijo ella, pero al ver que el joven bajaba un poco la mirada, decidió no dejar que se arruinara el momento y se animó a hacer lo que desde hace mucho tiempo habían deseado los dos –Fried, yo recuerdo que tú querías saber que se sentía besarme ¿No?- le cuestionó.
-"Lo recuerdo, con ello quería confirmar lo que sentía por Mirajane"- razonó el Justine, pero antes de poder dar respuesta, Mira se le abalanzó y le robó un beso.
Por fin sus labios se unían en un profundo beso y con ello compartían sus sentimientos mutuos, probando el amor, cumpliendo ese deseo que tanto confundía a Fried, en ese acto sus emociones negativas se esfumaron y su ser se fundió en el amor de Mirajane, amor puro.
Se separaron, y los dos se quedaron mirándose los ojos, aun estando abrazados. Esta vez Fried supo lo que quería decir –Al fin entiendo el amor, no hay duda, yo te amo Mirajane- le confesó sonriendo, abundando en felicidad y agradecimiento por quien lo sacó de la oscuridad dándole un motivo, una vida libre y un futuro que vale la pena.
-Ay que tiernos- interrumpió una voz femenina.
Esa vocecilla, Mirajane enrojeció y Fried simplemente alzó una ceja, entonces al mismo tiempo voltearon a un lado y vieron a Lisanna salir de detrás de uno de los arboles.
-¡Lisanna niña traviesa!- gritó la avergonzada Mirajane al darse cuenta de que su hermana los había estado espiando todo el momento.
-Ya no soy una niña, hehe. Por cierto, dime que yo seré tu dama de honor en la boda, por favor, por favor, anda por fas- empezó a suplicar la jovial muchacha.
La chica de cabello corto estaba yendo demasiado lejos y Mira en serio que estaba apenada, dejó de abrazar a Fried demasiado tarde y regañó-¡Lisanna basta!-.
-Jaja, creo que ya tendré a quien molestar en la casa, solo cantaré "Fried y Mira se aman, se besan, se quieren casar y tener como treinta hijos"- cantó Lisanna.
Mira suspiró -¿Qué no fuiste a buscar a Elfman?-.
La sonrisa de Lisanna no desaparecía, era romántica por naturaleza y ver el súper-mega papel de su hermana con Fried le había reconfortado el corazón -Pues mi papel principal no es buscar a Elfman ¿recuerdas? Tengo algo más vital que hacer-.
Fried por su parte, estaba meditando. La batalla había cesado gracias al interés y compasión de una admirable joven que ahora ocupaba el primer lugar en su nuevo corazón, corazón de carne, humano y no un corazón frio y mecánico como aquel que tuvo por tanto tiempo. Su mente estaba clara y su conciencia sanada, por lo que lograba ver más allá de las reglas y comprender verdaderamente la situación y encontrar una respuesta que se podía resumir en una sola relación "Mirajane tenía la razón y Laxus estaba equivocado". Tener en cuenta ello lo hizo romper el silencio –Hermanas Strauss, esto ya va mas allá de quien gana o pierde, pero mi anterior voluntad se ha rendido, tengan las llaves y cumplan con su misión, porque estoy convencido de que ustedes saben que es lo mejor para Laxus-.
-Fried, esto es difícil para ti y lo aprecio mucho, gracias- le sonrió Mira mientras ponía sus manos sobre las de él, sin tomar las llaves de inmediato.
-No sé cómo se lo vaya a tomar Laxus, si me irá a odiar por haberle fallado en este último encargo. Pero el es mi mejor amigo y quiero que vuelva a ser el Laxus de antes- pausó mientras recordaba brevemente aquellos años y entonces concluyó –Aun debe haber algo de luz en medio de esa oscuridad. Por favor, Mirajane haz que se levante, aunque el proceso sea doloroso, cúralo como hiciste conmigo-.
-Esa es la actitud, Laxus lleva ya poco más de dos años en el instituto y créeme que solo por eso te garantizo que debe de haber algo bueno escondido dentro, porque Fairy Tail no pertenece a la oscuridad, brilla radiantemente- terminó la albina tomando las llaves.
-Sabes Mirajane, tengo fe en tus palabras, creo que te acompañaré-
Las nubes despejaban más y más los cielos, iluminando a Magnolia con la rojiza luz del atardecer por una última ocasión. De igual manera los Raijinshu habían sido irradiados con la luz de la voluntad de Fairy Tail, eliminando la oscuridad que los tenía atados.
Con Laxus, 6:24 p.m
-Padre ¿Acaso me he vuelto como tú?- se preguntaba un ya más calmado Laxus, recordando otra de esas ocasiones que tan marcado lo habían dejado.
-Esto no está funcionando Iván, no nos atiendes ¡No nos quieres!- gritaba la mujer mientras el pequeño Laxus observaba asustado.
Ivan mantenía una expresión fría e insensible –Otra vez quejándote, no puedo ser lo que aspiro contigo a mi lado mujer, elegí mal-.
-¿Cómo puedes decir eso? ¿Qué crees que soy un robot sin sentimientos?- gritó la señora de Dreyar y entonces se marchó dolida.
Iván suspiró y luego se dio la media vuelta para encontrarse con su hijo -¿Qué pasa? Otra vez llorando Laxus, tienes que ser fuerte, la vida es dura y la única manera de sobrevivir es siendo el mejor-.
Laxus se dio un palmazo en la frente y se expresó frustrado –Egoísta, insensible y con el único propósito de ser el mejor, así era el- pausó para toser y quitarse de encima unas molestas flemas que se le habían formado en la garganta –Y yo me he convertido en lo mismo-
El rubio ya sentía como si un enorme peso emocional lo estuviera aplastando, sin darse cuenta se había vuelto en lo que más detestaba –"Yo quería ser un ejemplo y aunque muchos me vean así, no lo soy"-
Dejó de recargarse contra la pared y se puso de pie, entonces dejó salir una pesada exhalación –Así no tiene sentido-.
El Dreyar fue y abrió la puerta del cuarto y salió al pasillo, por unos momentos su mente se quedó en blanco hasta que recordó un asunto pendiente; Cana Alberona.
La chica no tenía la culpa de nada y ella merecía saber las cosas, tenía que darle su respuesta y hacerle saber cuál era su decisión final, la que solo había revelado a sus Raijinshu. Pero ¿Debería de revelarle toda la verdad? Ella lo odiaría por ello y eso sería algo que si lamentaría en serio –No puedo hacerlo-.
Cana era un caso especial para él, ella si lo quería de verdad y no era siquiera parte de un plan, todo había surgido de manera natural y sin mañas. No quería destruir eso, gracias a Cana había despertado y sinceramente en estos momentos solo le importaba lo que ella pensara de él.
-"¿Qué hago? Me he quedado solo en esto, no tengo nadie con quien hablar"-
Soledad, ese monstruo que siempre lo había atormentado, contra el cual había luchado tanto tiempo lo tenía atrapado. La desesperación lo consumió al darse cuenta de que tarde o temprano tendría que enfrentarse a todas sus decisiones -¡No puedo hacerlo!-.
Cuando Laxus gritó, la puerta del cuarto de al lado empezó a abrirse lentamente y de allí salió alguien que jamás habría imaginado encontrarse.
-¿Qué es lo que no puedes hacer, eh Laxus?-
El Dreyar se enojó al ver a Natsu en su mansión -¿¡Qué estás haciendo aquí!-.
Natsu se veía muy sereno y entre sus manos traía unos papeles –Ahora entiendo que es lo que pasó contigo y por qué cambiaste tanto-.
Laxus se dio cuenta de que el Dragneel había leído todas esas cartas que había dejado encerradas en el olvido y eso lo molestó en demasía – ¡Maldito!-
-Tienes miedo, estás inseguro y vulnerable, como cuando te dejaron tus padres-
-No hables de eso, te advierto que cierres la boca y te largues de aquí antes de que te mande al hospital-
-Lo único que siempre has querido es el calor de una familia- le comentó Natsu -¡Pero eres un cabeza dura, siempre lo tuviste a tu alcance!-.
-¡Cierra la boca!- Laxus se le dejó ir a Natsu y le derribó de un puñetazo haciéndolo estrellarse contra la puerta que acababa de abrir, provocando que esta se embollara.
Natsu sintió que se le calentaba la cabeza y no se contuvo más -Mira lo que has hecho Laxus, esa familia siempre ha estado frente a ti ¡Y has llegado al punto de atentar con destruirla!- le gritó y entonces cargó para devolverle un ataque que le dio al Dreyar en el estomago –"Lo siento Lucy, se que te preocupa que pelee tanto, pero también sé que entenderás que esta vez lo haré por salvar a Fairy Tail, a Makarov y…a Laxus-
Un minuto después, en el cuarto de fiestas
Ya pocos de los invitados seguían bailando y el DJ Tono ya estaba poniendo la música a un volumen más bajo debido a que la gran mayoría de los presentes estaba ocupando las mesas para conversar amenamente mientras disfrutaban de bebidas.
Hablando de bebidas, en una mesa en particular se encontraban un montón de botellas, latas y tarros vacios, detrás de todo ese cumulo de recipientes se encontraba Cana recostando su cara, brazos y torso sobre la mesa mientras que permanecía sentada sobre una silla. Sus ojos estaban cerrados y sus labios estaban sellados.
No obstante, su dormitar se vio interrumpido cuando alguien le tocó en el hombro un par de veces. Cana empezó a hacer muecas y a fruncir las cejas –Mmh, una botella más- balbuceó mientras empezaba a despertarse –Ugh, um ¿Mmh quien? ¿Laxus? ¡Eh!-
Quien estaba a un lado de ella no era Laxus sino una mujer que por un motivo se cubría la cara y la cabeza con una prenda y además traía un saco cubriéndole la espalda. Esa misteriosa mujer se descubrió un poco el rostro y habló –Cana, soy Lucy-.
Cana se alegró de verla -Lucy, que gusto me da verte. Llegas tarde a la fiesta-
-Amiga, ven conmigo, tengo que decirte algo sobre Laxus- respondió la Heartphilia estando muy en expectativa de sus alrededores, asegurándose de no convertirse en el centro de atención de los presentes, por fortuna los invitados parecían estar muy ocupados en sus asuntos.
-Me asustas Lucy- le comentó Cana, mas entonces Lucy la tomó de la muñeca.
-Tenemos que salir de aquí. Vamos a otro cuarto para que te explique de que se trata todo- le dijo la rubia haciendo que fuera con ella hacia la salida del cuarto de fiesta.
-Por cierto Lucy, te ves mucho mejor, me alegra verte mas relajada- le comentó Cana sonriéndole mientras la apresurada Heartphilia la guiaba.
-Es por que ya descubrí toda la verdad de las cosas, con ayuda de mis amigos por supuesto- explicó recordando las palabras sabias de Mystogan –Y finalmente he podido volver a quien me ama y a quien yo amo, Natsu-.
Cana se frenó impidiendo que Lucy siguiera indicándole el camino -– ¡Lucy estás cometiendo el error de tu vida! ¡Natsu es un total desgraciado!-.
Lucy pareció quedarse en shock, a simple vista hacia parecer que estuviera tomando en serio la advertencia de Cana. Pero ya pasando a su mente, la razón de su inquietud era su propia compañera que estaba en ignorancia de los designios de Laxus –"Cana no sabe nada y si le digo toda la verdad sobre Laxus le va a doler, en serio no quisiera hacer esto. Pero puede que Laxus no tenga la intención de serle honesto. Tengo que mostrarle que es lo que pasó"-.
-Natsu no es alguien de bien como Laxus, tienes que romper todo vinculo con el antes de que siga destruyéndote mas-.
-No Cana, el que no es un hombre bueno es Laxus- le corrigió Lucy –Hay algo que debo mostrarte- agrego indicándole que la siguiera una vez mas. En esta ocasión la curiosidad atrapó a la Alberona y ya no puso más contras, algo sabía Lucy y seguramente la implicaba.
Erza, Leo y Lisanna estaban ocultos detrás de una puerta observando como se iban alejando el par de chicas.
-¿Continuamos Erza?- preguntó Leo.
-Aun no- respondió la prefecta esperando el momento adecuado para seguir con el plan.
Lisanna le puso una mano en el hombro a la pelirroja -Prefecta Erza, es muy considerado de su parte el decidir que Cana lo supiera primero y con más calma, por que debido a sus sentimientos por Laxus ella es quien será mas afectada por la verdad oculta-.
-Laxus ha sido muy cruel, el buscó atacar a Natsu y Gray utilizando sus novias. Nosotros no nos rebajaremos a su nivel- respondió la Scarlet –No deseo humillarlo, solo quiero que entienda que es lo que ha hecho- añadió sintiéndose tensa.
Con Laxus y Natsu, 6:26 p.m
Laxus tiraba un puñetazo que Natsu esquivaba sin mucho esfuerzo, el Dreyar sabía que estaba peleando mal, demasiado mal, porque en realidad no tenía una razón ni motivo para hacerlo, ninguna esperanza de obtener algo, solo quería escapar de su presente.
-Te ves diferente a antes Laxus, estás decaído- le comentó Natsu haciéndose para atrás para tomar distancia –Y estás así por qué te has dado cuenta de lo que has hecho-.
No quiso aceptarlo y se cerró -No me importa lo que digas tú, solo quieres vengarte de mí-.
-La apuesta que creaste ya es cosa del pasado, he enfrentado las consecuencias de mis acciones de frente- respondió seguro de sí mismo.
Laxus quedó estupefacto con la afirmación del Dragneel -"¿Cómo es que está tan recuperado? Lo hice pasar por demasiadas cosas, manipulé para que su relación con Lucy quedara hecha añicos y que todo el mundo lo odiara. No puede ser que esté tan sereno"-
–Cometí muchos errores y de ellos aprendí a cambiar y a ser una mejor persona no para mí, sino para quien es tan especial en mi vida- relató Natsu sonriendo levemente –No sé si hay alguien especial en tu vida, pero también deberías de empezar de nuevo-.
-"Cana"- Laxus sintió que las palabras de Natsu le daban donde más le dolía, si había alguien que le estaba importando cada vez mas y mas, pero no quería aceptar las palabras de Natsu –No necesito consejos de ti, no creas que eres mejor que yo ¡Te falta mucho para sermonearme!…por qué yo… ¡Yo soy el mejor!- exclamó tratando de huir de su realidad.
-No te oyes convencido ¡Tienes que admitir que ya no puedes mas con esto!- le incitó Natsu mostrando los colmillos.
Laxus estaba bajo demasiada presión y en su desesperación hizo lo de siempre; amenazar -Estás poniendo a prueba mi paciencia, no me provoques más-
Natsu se le quedó viendo aumentando la tensión, pero entonces suspiró y con calma pronunció una palabra -Soledad-
-¿Qué dices?-
-Ese siempre ha sido tu problema, es lo que te hizo obsesionarte con ser el mejor-
Laxus puso una mirada asesina y empezó a alterarse –No hables más, aunque hayas leído todas mis cartas no podrás entender nada-.
-Entiendo más de lo que imaginas, por que al igual que tú yo fui abandonado por mi padre Igneel- reveló Natsu con cierto pesar y resentimiento.
Laxus fue tomado por sorpresa y sintió un temblor en su corazón –"Abandonado por su padre. No puedo creer que él también haya pasado por eso"-
-También me llegue a sentir enojado con él, pero no por eso me volví insensible- dijo Natsu para entonces señalar a Laxus con el dedo índice -En tus cartas escribías que extrañabas a tu madre y que tu padre lo único que deseaba para ti es que fueras el mejor y eso te frustraba. Tú querías ganarte a tu padre, te sentías culpable por la partida de tu madre, pero te frustrabas porque a los ojos de Ivan Dreyar, eras débil y llorón-.
-Ese hombre ya no me importa, deja de pronunciar su nombre-.
-¿Por qué no quieres que hable de él? Por qué muy dentro de tu corazón nunca te ha dejado de importar, solo encerraste todo dentro de ti y te convenciste de que debías odiarlo ¡Por que te sentías culpable de la separación de tus padres!-.
-¡Calla!- Laxus se le dejó ir y le tiró un predecible puñetazo pero Natsu se quitó y el rubio le dio a la pared lastimándose los nudillos accidentalmente – ¡Gah!-.
-¿Qué pasó con ese Laxus de hace cinco años? Ese joven que quería ser un modelo para los demás, que seguía un camino opuesto al de Ivan Dreyar; dar sin esperar nada a cambio-.
Laxus volvió a cargar a con Natsu y le tiró una patada que el pelirosa detuvo, esto lo sorprendió al punto de hacerlo desesperar-¿Cómo es que puedes estar tan tranquilo? ¡Rompiste con Lucy, en el instituto te aborrecen, tu padre te desechó como basura y mis guardianes te arrasaron! No deberías estar aquí de pie-.
-Por qué tomé el camino que tú rechazaste y gracias a ello he recuperado el amor de Lucy y la confianza de mis compañeros- explicó Natsu aun deteniendo la pierna de Laxus –Y también logre superar el desaliento de haber sido abandonado por Igneel ¡Incluso me dio las fuerzas para derrotar a todos tus guardianes!-.
-"¿Cómo es que ha hecho todo eso? No hay manera"- pensó antes de arremeter verbalmente y acusarlo -Mientes, no es posible que hayas hecho todo eso, no eres un superhombre para hacer todo eso, espera ¿dijiste que volviste con Lucy? Entonces ella…-.
-Ella no se fue, porque aquí es adonde pertenece, con su familia de Fairy Tail- explicó para enseguida soltarlo –Te ves un poco aliviado, te estaba molestando en la conciencia la idea de que ella se fuera por tu culpa, eso es bueno, entonces si te importan los demás, es un buen inicio-.
-¡No te pongas tan chulo conmigo!- gritó tirándole un puñetazo en la cara que dio en la mejilla del Dragneel.
Natsu dio un par de pasos hacia atrás y cuando parecía que iba caer, se sacó de la manga un ataque y golpeó a Laxus en el estomago -¡Despierta de una vez Laxus!-
El Dreyar cayó de sentón en el suelo y se quedó sujetándose el área estomacal tras el tremendo impacto, nunca habría imaginado que Natsu fuera capaz de hacerlo caer así.
-¿Quieres saber qué es lo que me ayudó? Que nunca hice las cosas solo, siempre hubo personas en quien apoyarme- dijo mientras imágenes mentales de Happy, Gray, Lisanna, Gildartz entre otros recorrían su cabeza –Solo nunca hubiera logrado salir adelante, los lazos y vínculos que tengo con mis amigos es lo que me mueve, ese es el poder de la familia ¡Y el rasgo principal del instituto que estás destruyendo!-.
Laxus sintió que algo hacia clic y se dio cuenta de algo –"Una familia"-.
-Mis dolores del pasado, mis debilidades del presente, todas ellas han sido quitadas de encima de mi gracias a mis vínculos. No tengo padre, pero tengo una gran familia en Fairy Tail- dijo Natsu mientras sus ojos empezaban a cerrarse y comenzaba a tambalearse un poco tras tanto reñir, esta semana se la había pasado desgastándose y la verdad a estas alturas su cuerpo ya no daba para más.
Laxus en cambio tenía una expresión distante en su rostro, recordaba el día en que entró a Fairy Tail lleno de esperanzas, de ser alguien en la vida –"La soledad me volvió en esto"-.
-Nunca te pudiste quitar de encima ese añoro de ser amado, de ser aceptado por tu padre. Inconscientemente empezaste a comportarte como él, yendo en búsqueda de la grandeza, te volviste obsesivo y olvidaste todo lo demás; ideales, amistades e incluso vivir en falsedades y mentiras te robaron la felicidad- explicó el maltrecho Natsu–Tu solo buscabas amor-.
Entonces el salamander cayó de espaldas al suelo, al parecer inconsciente, dejando a un reflexivo Laxus recargándose sobre la pared –"Así que es cierto"- admitió en su mente mientras recordaba cierto enfrentamiento con su abuelo, ese día en que se convirtió en un autentico rebelde.
Hace dos años
-Abuelo Makarov, estoy cansado de esto, nadie me respeta y a nadie le importo ¡De seguro es por qué soy débil!-
-¿Débil? Pero si eres muy fuerte, la fortaleza está en tu interior, solo ten paciencia y veras como las cosas se van poniendo mejor-.
-Siempre dices eso ¡Es justo lo que me dijiste cuando papá se fue! A ti no te importa nada más que tu instituto Fairy Tail ¡Yo nunca te he importado!-.
-¡Laxus!-
-No me regañes viejo, yo tengo la razón, a ti no te importó ni papá ni mamá ni nadie-.
-Laxus, yo no podía hacer nada para evitarlo, tu padre era demasiado terco. Pero ¿Por qué sigues pensando en eso? No fue tu culpa ni la mía, hay que seguir adelante, aquí en Fairy Tail puedes encontrar lo que buscas y ser feliz-.
-Mentiroso, tú no quieres que sea feliz ¡Quieres controlarme!-
-Laxus cálmate, estás fuera de control, solo escúchame-
-Ya he tenido suficiente de escuchar, a partir de ahora voy a actuar y créeme que no te equivocas en que aquí encontraré lo que busco, esta escuela será mía, te la voy a quitar y entonces al fin abrirás los ojos-.
-No sabes cómo me duele que pienses eso de mí, yo si te quiero y aquí en Fairy Tail es donde puedes encontrar el amor que buscas-.
-No necesito eso, alcanzaré la grandeza y no seré "Laxus el nieto del director", seré un hombre de verdad y lo verás tu, lo verán todos en la escuela y lo verá ese maldito de mi padre dondequiera que esté…todos sabrán quien es Laxus Dreyar-.
Regresando al presente
Laxus se cubría la cara con una mano mientras dejaba salir un suspiro -"Es verdad, me desquité con el mundo, me desesperé y en la soledad y aislamiento me volví ambicioso"-,
Volteó a ver a Natsu, en su rostro se reflejaba tanta paz mental y felicidad, ese chico que había odiado tan intensamente había salido adelante frente a muchas dificultades y presiones gracias al poder de sus vínculos con los demás –"Viejo, creo que al fin entiendo todo lo que me dijiste aquella vez, al tenerme a tu lado en el instituto me querías acercar a una familia enorme, un lugar donde hay luz…yo si te importaba"-.
Sentía que quería llorar, lo cual era inesperado para él, se sentía como su yo anterior; el Laxus sensible y hacedor del bien. Le pesaba mucho haber perdido el camino –"He despertado de un largo sueño profundo, yo solo quería ser alguien"-.
Apretó los puños, contuvo la respiración y una gota de frio sudor recorrió su frente, sus pupilas se contrajeron y su pulso aumentó –"Viejo, Raijinshu, Cana, todos ustedes"-
Entonces dejó salir el aire, relajó sus músculos y se alzó de pie, luego miró al inconsciente Natsu, enseguida cerró los ojos y dejó que una especie de fuego interior empezara a consumir su ser, rehaciendo y reacomodando todo lo torcido.
Aquella vez en que discutió con su abuelo el dejó una última afirmación al aire, algo por lo que se esforzó en grado desmedido y hoy era el día de demostrar su verdadero significado –"Hoy todos sabrán quien en verdad es Laxus Dreyar"-
Con una firme decisión en su cabeza, el anfitrión de la fiesta reanudó su camino rumbo a la sala de fiestas y por alguna razón traía una expresión de paz y serenidad en su faz. Todo esto lo vio Natsu quien disimuladamente abría levemente un ojo mientras sonreía –"Todos cometemos errores, pero hay que levantarnos. Creo que hay algo de luz dentro de ti, fuiste un cabeza dura, pero para mí que por dentro no eres una mala persona…nadie en nuestro instituto puede pertenecer totalmente a la oscuridad, Laxus"-.
Momentos antes con Lucy y Cana
Ambas chicas estaban solas en uno de los tantos cuartos que componían la mansión Dreyar, sentadas en un sillón mientras una caja descansaba debajo de ellas. Cana observaba con unos grandes ojos como Lucy sacaba un muy costoso vestido purpura de la caja de mercancía.
-Esa ropa debe costar una fortuna ¿Cuál es el significado de esto?-.
Lucy tenía una expresión triste en su rostro –"No quiero hacerlo, pero creo que esta es la manera de hacer las cosas que menos le impactará"-.
-Lucy-
-Laxus encargó este vestido- habló al fin –Para mí-
Cana se sobresaltó instantáneamente -¿Cómo? Hey Lucy, eso no puede ser ¿Por qué te lo obsequiaría? ¡Ah sí puede! Ya lo entiendo, te lo regaló para que te sintieras mejor-.
Lucy observó a Cana a los ojos mientras sacaba una carta del paquete –El dejó por escrito sus intenciones, esto es algo que debo mostrarte- añadió para luego empezar a leer con voz triste:
"De Laxus Dreyar para Lucy Heartphilia.
Querida Lucy. Te obsequio este vestido purpura como una muestra de lo que siento por ti. Entiendo que esto sea algo repentino para ti, pero es algo que debo de decirte, yo te amo Lucy, a ti y a nadie más. Yo seré lo que el maldito Natsu no fue, espero que un día podamos graduarnos juntos y uses este vestido, seremos rey y reina de Fairy Tail"
-No…no puedo creerlo- dijo la Alberona poniéndose una mano sobre el pechoo y aguantándose las ganas de sollozar, era una cuchillada a sus sentimientos.
Fue en ese momento cuando empezó a recordar brevemente algunas cosas que le habían llamado la atención.
"Lucy no será tuya, de ninguna manera tendrás éxito" había dicho Natsu el día después del convivio.
"El no es lo que aparenta" había advertido Levy, pero ella no la había escuchado.
"Tu prometiste que te encargarías personalmente de curar a Lucy" había afirmado Erigor.
"Contigo me siento más cómodo que con Lu" había dicho incluso el mismo Laxus ¿Lu-quien? ¡Pues Lucy! Las pruebas eran contundentes, Laxus siempre había deseado a Lucy Heartphilia. Que coraje y decepción le dio el apenas darse cuenta de la verdad.
Lucy siguió explicándose con tacto y con un tono de compasión por su amiga -Cana, se de tus sentimientos hacia Laxus. Pero lo que te estoy diciendo es la verdad que tenias que saber, el ha puesto en riesgo a la escuela y ha engañado a todos-.
-No digas nada más, no quiero escuchar una sola cosa más- le interrumpió Cana mientras bajaba la cara y parecía estarse alterando emocionalmente.
-¿Perdón?- A Lucy le extrañó que Cana reaccionara de tal manera, así era como reaccionaba cuando se enojaba de verdad ¿Estaba enojada con ella o con Laxus?
-No quiero oír una sola cosa más- dijo mientras dejaba salir un par de lagrimas, Lucy se sintió muy mal por el dolor de su amiga y también sintió que iba a ceder a lagrimas, pero nunca sucedió ya que sorprendentemente Cana se le echó encima para darle un fuerte abrazo –Fui una tonta, lo siento amiga-.
Lucy le correspondió el abrazo –Cana, no lo lamentes que no fue tu culpa, estamos contigo-
En la sala de fiestas 6:29 p.m
Oculta con maestría tras una columna y cruzada de brazos, Erza observaba lo que acontecía en la sala de fiestas sin que nadie de los invitados se enterara de su presencia.
Desde el momento en que llegó y vio la escena se llegó a dar cuenta de que en este lugar no se había llevado a cabo una fiesta convencional;
botellas y latas por todos lados, alguno que otro borracho recargado en la pared, el olor del humo de los cigarros apestando el ambiente incluso en el suelo había pastillas y cigarros de marihuana que ojala y fueran sido traídos por los malhechores de Eisenwald. Aunque fuera como fuera, Laxus y su gente habían ido demasiado lejos y habría que tomar medidas inmediatas.
Afortunadamente en este preciso momento, Loke, Happy y Lisanna explicaban a los presentes la verdad de las cosas.
Lisanna detallaba la verdad –Natsu no engañó a Lucy conmigo ¡Nunca salimos desde que desperté del coma!-¿Creen que estoy mintiendo? Miren, aquí traigo mi documento de alta del hospital ¿Recuerdan el día en que Laxus se convirtió en un héroe? Pues vean cuando fui dada de alta ¡tan solo un día antes del convivio que hizo Laxus! ¿Cómo habría sucedido lo que les dijo Laxus?-.
-Laxus manipuló a todos con mentiras ¿Supieron de mi pelea con Natsu? Pues sepan que Laxus la fomentó moviéndome como una pieza de ajedrez ¡Ustedes también han caído en sus engaños!- añadía Loke mientras subía a la plataforma del centro.
Happy en realidad lo único que hacía era asentir -¡Aye!-
La reacción fue la que se esperaba, los seguidores de Laxus empezaron a negarlo, a acusar a los dos de mentirosos, llegando incluso al punto de llamarle a Leo envidioso y a Lisanna cómplice del "malvado Natsu". Se les hacía imposible que su héroe Laxus hiciera males como los que le estaban atribuyendo.
Leo se enfadó con la actitud de los de tercero y no se aguantó la ganas de decirles sus verdades –Se han vuelto una deshonra para el instituto ¿Cómo es que han caído tan bajo? Mírense, son unos rebeldes murmuradores-.
-Cállate mentiroso- gritaron y entonces empezaron a lanzarle basura a Leo y Lisanna, furiosos como una violenta turba de fanáticos.
Erza ya sentía que le hervía la sangre, iba a explotar sin duda. Les hacía falta una buena disciplina a todos esos rebeldes y se las iba a dar pero bien buena.
Erza no era la única persona que estaba observando la situación, justo en la entrada del cuarto venia llegando Laxus, quien al ver el caos endureció su rostro y ordenó en un grito -¡Suficiente!-.
Las pupilas de Erza se contrajeron de golpe al oír la voz de quien era el responsable de tantos problemas -"Es Laxus"- entonces pudo notar que los revoltosos se calmaban y empezaban a festejar el regreso del chico y a contarle las acusaciones que acababan de lanzar los invasores.
Laxus empezó a caminar al frente, sin expresión en su rostro y ni una sola muestra de confianza y pomposidad. Miró a Leo y Lisanna y ordenó que se alejaran de ellos y continuó camino rumbo a la plataforma central.
-Laxus castiga a estos dos mentirosos-
-Queremos una explicación-.
-¿Por qué estás tan aplastado de ánimo?-.
Toda serie de comentarios y preguntas le eran lanzados uno tras otro, pero él no contestaba ni uno solo, por que respondería a todo de un solo golpe, teniendo en su mente las palabras que alguna vez le dijo su abuelo.
"Lo que nos hace mejores es lo que somos por dentro, cuando somos buenas personas no falta quien nos quiera"
-"Ahora es el momento de volver a ser verdadero, al menos una última vez"- Laxus subió a la plataforma y en su rostro se pintó una leve sonrisa.
Erza ya empezaba a sospechar de la sonrisa de Laxus, tan acostumbrada estaba a relacionar las sonrisas de Laxus con su malicia engañosa que se preparó para entrar en acción –"Una sola mentira mas y me tendrás al límite Laxus. Solo atrévete y verás"-
Laxus tomó el micrófono y tras darle un vistazo a todos los que se congregaban alrededor de la plataforma habló –Veo que estos dos se han metido sin permiso y han hablado cosas de mí, asuntos como que yo fui engañoso y destrocé a Lucy a propósito mediante tretas-
Una gota de sudor recorrió la frente de Leo, estaban en peligro –Lisanna, pase lo que pase no te alejes de mí-.
Happy dio un paso al frente -Yo los protegeré a ustedes dos-
Laxus suspiró y habló a su gente -Y ahora todos ustedes quieren respuestas. Está bien se las daré-.
Erza ya estaba lista para presentarse -"No lo dejaré contaminar mas a Fairy Tail"-.
Laxus cerró los ojos por un par de segundos y al abrirlos habló con determinación -Es cierto, todo lo que les han dicho estos invasores es verdad; yo entrampé no solo a Natsu sino también a Gray, yo planee todo para hacer pedacitos el corazón de Lucy, yo los engañe a todos ustedes bola de estúpidos para que se unieran a mi rebelión haciéndolos creer que mis intenciones eran buenas. Jamás fui un héroe, ni hice nada bueno por nadie, me he comportado falsamente con ustedes y a los alumnos de primer grado los he sometido con bullying... esa es la verdad sobre mí-.
Leo y Lisanna se quedaron tiesos, Erza enmudeció –"Increíble, el lo admitió todo"-.
Los alumnos de primero sentían que un gran peso de encima les era quitado y los de tercero ¿Qué mas había de esperar que hicieran? Comenzaron a insultar, a maldecir y a acribillar con basura a quien los engañó, al que hasta hace unos segundos habían llamado, líder y héroe, defensor de los indefensos y el hombre más noble y ganador de Fairy Tail.
Laxus no decía nada, ni siquiera intentaba evadir los proyectiles, solo se limitaba a absorber las agresiones físicas y verbales, aun cuando era desagradable, el Dreyar sentía algo en el centro de sus emociones; una sensación de paz -"Y así termina todo viejo"-.
Erza estaba que no entendía a Laxus, tan rebelde e insolente que se había portado antes y ahora de la nada se rendía a la verdad sin oponer resistencia. Algo debía de haber pasado que lo hubiera hecho razonar y darse cuenta que seguir siendo un engañador no lo llevaba a ningún lado. No obstante, aun había asuntos por sellar, era su momento de darle uso a su autoridad como prefecta y terminar con los problemas de una vez por todas.
Los ya anteriores seguidores de Laxus se cansaron y tras maldecirlo unas cuantas veces más se dispusieron a irse de una vez por todas, pero no contaban con que la pelirroja estaba cubriendo la salida, cruzando los brazos y haciendo una mueca –Nadie se va de aquí hasta que yo diga-.
Leo, Lisanna, Happy y los de primero sonrieron de verla, los de tercer grado palidecieron y Laxus puso la mirada a un lado incapaz de verla a la cara.
–Todos ustedes defendían a Laxus y sus acciones en una actitud rebelde, les quise advertir de todo lo que implicaba su comportamiento, pero nunca quisieron escuchar, solo se burlaron de mí- les recordó la Scarlet –Les importaron más sus propios deseos que el bienestar de su instituto, miren a su alrededor y díganme a la cara si están orgullosos de esto que han hecho ¡Anden díganmelo a la cara!- exclamó dejando pálidos a todos.
-Esa es nuestra Erza, siempre dando en el blanco- comentó Happy a sus amigos mientras se fijaba en como los rebeldes de Fairy Tail quedaban apenados por sus pasadas acciones.
Erza sacó su barra de hierro y señaló al grupo congregado alrededor de la plataforma -El instituto ha estado en peligro y eso en parte se debe a que ustedes han apoyado a Laxus, ahora que han visto la verdad estoy en mi derecho de aplicar disciplina, así que cada uno de todos los alumnos de tercer grado que se unieron a esta fiesta realizaran trescientas horas de servicio social en el asilo para ancianos. Los de primer grado quedan exentos de castigo y ya han de saber por qué-
Laki, Tono y los demás alumnos de primer grado suspiraron aliviados, ellos habían sido obligados por Laxus a actuar contra sus propias voluntades. Afortunadamente al fin eran libres de la opresiva mano del Dreyar.
La pelirroja ahora torció su barra de hierro y se expresó amenazadora – ¿Alguna queja?-.
Primero darles baños de esponja a ancianitos que enfrentar a una salvaje pelirroja enfadada. Todos los insurrectos asintieron con su castigo sin poner ni un pero.
Erza señaló a la salida del cuarto y ordenó con autoridad –Ahora salgan de aquí, no quiero que ningún invitado esté en esta sala ¿Entendido?-
Entonces como si de una estampida se tratara, los alumnos salieron corriendo para no provocar la ira de la pelirroja. Al final Laki fue y le dio un fuerte abrazo a Erza para agradecerle entre lagrimas –Gracias por todo, prefecta, gracias-.
-Agradéceselo a tus compañeros que dieron todo por hacer esto posible- le sonrió.
Laki les devolvió el gesto y entonces se fue contenta. De modo que ahora solo quedaron en el cuarto Laxus, Erza, Happy, Leo y Lisanna, estos últimos tres bajaron de la plataforma y fueron adonde estaba Erza.
Erza dio seis pasos al frente reduciendo su distancia a la plataforma sobre la que se encontraba Laxus, entonces posó sus penetrantes ojos en el chico -Laxus-.
El Dreyar se negaba a verla a la cara o a pronunciar una sola palabra, parecía estar perdido en sus pensamientos.
-¡Laxus, mírame a la cara!- le insistió dando unos pasos al frente, hasta que pisó algo que tronó, al mirar en el suelo se dio cuenta de que eran unos cristales de droga, entonces cogió un trozo y lo alzó al frente, para luego hablarle con seriedad –La posesión de drogas es un crimen que no solo amerita la expulsión, también conlleva graves problemas con las autoridades ¿Acaso puedes ver en qué problemas te has metido? Esto va mas allá de un simple engaño a tus compañeros, de esa "apuesta" que pusiste entre Gray y Natsu, has puesto en riesgo el nombre y la credibilidad de Fairy Tail- le explicó para luego hacer trizas el estupefaciente entre su puño –Como prefecta no me dejas opción más que tomar severas medidas disciplinarias-.
Como ya se estaba haciendo costumbre en este día lleno de sorpresas, alguien apareció en el momento preciso para intervenir -¡No, espere!-.
Laxus abrió los ojos bien grandes al reconocer la voz y alzó la mirada a la entrada para verle y esta vez sí hubo reacción de su parte – ¡Fried! ¿Qué estás haciendo aquí? ¡Claramente di instrucciones a ti, Bixlow y Evergreen!-.
Fried quien venía acompañado de Mirajane, dio su respuesta –Pues desobedeceré esas órdenes, he venido a aceptar mi carga en el asunto-.
-No Fried, no lo hagas- le dijo Laxus mirándolo de manera que denotaba inconformidad, cuando en su mente se guardaba su verdadera razón –"No amontones más culpa sobre mi"-.
Fried dirigió la palabra a Erza –Como representante de los Raijinshu admito que participamos en todos los planes de Laxus y somos responsables al igual que él, por lo que cual aceptaremos cualquier castigo que usted y Mirajane consideren adecuado- comentó con calma mientras Mirajane suspiraba entristecida.
Laxus apretó los dientes y exclamó -¡Mentira! Erza no lo escuches, yo soy el responsable de todo, Fried, Ever y Bixlow solo seguían mis órdenes ¡Yo acepto toda la responsabilidad y lo que conlleve!-.
-Laxus- el mismo Fried se quedó sorprendido, esa forma de ser era la del Laxus que conoció años atrás; uno que siempre ponía a sus amigos por delante.
Erza explicó su postura –No se trata de asumir responsabilidades, las acciones hablan y los Raijinshu llevaran castigo al igual que los alumnos que acabo de disciplinar-.
-En ese caso ¡Que sea yo quien lleve mi castigo y el de ellos tres a la vez!- insistió el Dreyar, el había sido el que había provocado el caos y solo él debía de cargar con los resultados, sus amigos no…ya había afectado a demasiadas personas y eso le molestaba, ahora perturbar el futuro de sus mejores amigos a los cuales ya había tratado con desconsideración sería algo que lo dejaría acabado ahora que seguramente era su fin como estudiante de Fairy Tail.
Erza no negaba que había un enorme cambio en el joven, pero un reglamento siempre ha de cumplirse y lo sabía muy bien –Fried, Bixlow y Evergreen realizaran seiscientas horas de servicio social como asistentes de maestro y además no podrán participar en ningún concursos intra o inter escolares durante el resto del curso- la prefecta esta vez aprovechó que Mirajane estaba aquí y quiso saber su opinión respecto al castigo disciplinario ¿O qué dices tú directora suplente?-.
-Uh, c-creo que es lo más justo- respondió poco convencida, era muy obvio que la alegre albina a veces se dejaba llevar por sus sentimientos, era demasiado bondadosa como para castigar y más aun cuando se trataba de un castigo para Fried Justine.
Fried percibió la expresión triste de la chica -Está bien Mirajane, no es nada- le consoló tomándola de la mano.
Laxus se le quedó viendo a ambos con interés -"Entonces ya se aceptaron"-
No obstante la distracción de Laxus no duró mucho, por qué Erza fue muy rápida en hablar –Ahora Laxus, sin duda tu eres el que más daño causó, ya has de saber que es lo que te espera-.
Todo se volvió tenso, Fried al parecer se entristeció, Mirajane se quedó en expectativa y los alumnos de segundo grado enmudecieron. Solo Erza sabia y por la mirada en su rostro se sabía que no temía aplacar al mismo nieto del director -Laxus-.
-Lo sé- respondió el rubio dando la cara, aceptando sin resistirse –"Creo que al final si me convertí en un modelo para los demás. Pero un modelo de lo que no hay que hacer"-.
-Has causado muchos problemas, me parece que ya te has dado cuenta, pero no por eso puedo rebajar tu sanción- le dijo la pelirroja –Mas por consideración a tu abuelo que está en el hospital, he decidido…-
-¡¿Qué?- Laxus interrumpió a Erza con un grito –El viejo ¿q-que le ha pasado?- preguntó a la vez que sentía como se le estrujaba el corazón y se le iba al aliento.
-No lo sabía ¿Cómo es posible?- comentó Happy.
-Pero si Makarov es su propio abuelo- añadió Leo.
Erza se puso las manos en la cintura y sin dudar explicó la cruda realidad –Estuvo a poco de sufrir un ataque al corazón, fue hospitalizado de emergencia, casi lo perdimos. Me decepciona que tú apenas te enteres, por qué él es tu pariente más cercano y por qué tú, si, tú fuiste el que le llevó a estar cerca de la muerte-
Laxus palideció y su voz perdió temple, estaba casi en shock -¿C-como? N-no, yo no le haría eso al viejo-.
-Con tus acciones le hiciste eso, la decepción de verte dar tan malos pasos le dio directo al corazón- dijo Erza refiriéndose al corazón literal y al corazón emocional del director.
Laxus se quedó unos segundos asimilando las palabras de Erza –"El viejo siempre ha estado velando por mí, si le importo"-
Erza se sorprendió al ver como el Dreyar bajaba de un salto de la pequeña plataforma y sin decir nada mas empezaba a caminar rumbo a la salida, cabizbajo y con pesadez en su paso –¡Espera! Nuestra discusión aun no ha terminado ¡No me ignores!-
Pero el joven siguió caminando hasta que se detuvo al quedar justo a un lado de la intendente, fue entonces cuando habló con voz amarga –Solo di que estoy expulsado y la discusión terminará. No quiero más conflictos, solo quiero ir a ver al viejo-.
-Laxus tú- pronunció la mujer aun más sorprendida que antes, el rebelde alumno se estaba portando tan distinto, casi como si fuera otra persona –Desafortunadamente las cosas no son tan fáciles, pero propongo que acabemos con todo de un tiro, vayamos con Makarov los dos, el es mi superior y también tu abuelo- le sugirió.
Laxus cerró los ojos y asintió con un ligero movimiento de cabeza y entonces reanudó el camino, Erza se quedó atrás observándolo al igual que Mirajane, Fried, Leo, Lisanna y Happy quienes jamás se habrían esperado que el chico cediera tan fácilmente.
Laxus se abrió paso entre el grupo y antes de salir volteó a ver a Fried y le sonrió levemente, para entonces salir.
-"Esa sonrisa sensible y verdadera, ya la he visto antes"- se quedó pensando el Justine, cuando Mirajane le preguntó qué pasaba, el sonrió y se expresó con felicidad –Creo que el verdadero Laxus ha despertado, finalmente mi amigo ha regresado-.
Erza por su parte contempló a sus camaradas que le habían ayudado en la misión –Ha terminado, sé que muchos no están presentes, pero les doy las gracias a todos, Fairy Tail está a salvo- la prefecta ahora sacó su teléfono y marcó un numero al que ya estaba más que acostumbrada a teclear –Jellal, anuncia al consejo que la crisis de Fairy Tail ha sido solucionada por el mismo instituto Fairy Tail… todo ha terminado-
En otra parte de la mansión
Lucy observaba consternada a Cana, la Alberona llevaba ya minutos muy seria y pensativa, lo cual le hacía pensar que le había afectado mucho saber la verdad sobre Laxus -¿Estarás bien?-.
-Me recuperaré de esto, solo necesito un poco de tiempo para asimilarlo-.
Cuando Lucy iba a darle unas palabras de consuelo, un ruido perturbador la sacó de concentración, provenía de un cuarto cercano al pasillo en el cual se encontraban las dos -¿Qué fue eso?-
-Ugh, grr- se volvió a oír, parecían ser los ruidos clásicos que hace un zombie además de que eran acompañados por un rugido.
-C-Cana, mejor vámonos, no vaya a ser un pandillero borracho o un…-
-¿Zombie?- añadió Cana atreviéndose a sonreír a pesar de su estado anímico.
-¡Kya! ¡Cana no digas eso!- le regañó Lucy, definitivamente ya no andaría viendo películas de zombies antes de dormir, su imaginación era sensible.
-Comida- gruñó la voz mientras sus pesados pasos se volvían más frecuentes hasta que sorpresivamente una puerta salió volando y del cuarto salió un… ¡Zombie!
-¡Kyaaaaaaaaa!- Lucy gritó aterrada abrazando a Cana al ver a un sujeto lleno de magulladuras y rasguños, con el cabello desaliñado y sus ropas bastante rasgadas ¡Como un zombie!
-¡Tengo hambre! ¿Uh, Lucy?- el zombie o más bien dicho Natsu reconoció a esa espantada rubia que tenía al frente.
-¿Natsu? Oh por dios, menos mal que eres tu ¿Pero qué pasó contigo? Pareces zombie-.
-Y te asusté, jajaja- empezó a reír el Dragneel.
-¡No es gracioso!-.
Cana estaba muy atenta -"Definitivamente han vuelto a ser los mismos de siempre. Están completamente arreglados entre sí, entonces es cierto que el amor olvida y perdona todo"-
De repente el chico de cabello rosa dejó de reírse y apuntó con el dedo índice a espaldas de las chicas mientras ponía una expresión de sorpresa.
-No caeré en el mismo truco ¿Qué vas a decir que viene un zombie detrás de mí?-
Pero Cana ya se había girado y contemplaba a quien se les acercaba -Laxus-.
El dueño de la mansión venia acercándoseles cabizbajo sin siquiera verles, pero al oír que pronunciaban su nombre alzó la mirada y la vio a ella acompañada de Natsu y Lucy, en los ojos de la mujer veía que estaba decepcionada con él, dolida y ofendida –Cana-.
-Mmh- Natsu se quedó viendo la escena con interés y los ojos bien abiertos, a simple vista parecía ser un metiche como Max.
Lucy comprendió que una discusión era inminente, la tensión entre esos dos era clara –Vámonos Natsu, necesitan tiempo a solas- le dijo al chico jalándolo de la bufanda.
-Pero Lucy, ngh bueno, como tú digas- respondió y entonces la siguió no sin antes voltear a ver una última vez al rubio-"Por experiencia he descubierto que ser deshonesto con quien es especial para uno es la peor decisión que se puede tomar. Espero y Laxus sea sincero"-
Ni Cana ni Laxus se dirigían palabra, casi era como si se comunicaran con la sola mirada. Pero al final fue la de segundo grado la que rompió el hielo –Tu nunca me tomaste en serio-
Con solo oír esas pocas palabras, el Dreyar pudo saber que Cana ya sabía todo sobre él, aun así no quería perder su amistad, estaba dispuesto a dejar ir tantas cosas pero a ella no -Dame un minuto, solo déjame explicarte un par de cosas-
-Las acciones hablan, tú siempre fuiste tras Lucy y lastimaste a mucha gente-
–Cana no es lo que crees-.
-¿Qué vas a decir ahora? ¿Qué me amas?- le preguntó dolida apretando los puños, acto seguido alzó la cara y se expresó furiosa –Ya no puedo creer en ti, no seré mas tu tonta, jugaste con mis sentimientos-.
-"Cana ya no quiero ser así, dame una oportunidad de empezar de nuevo"- pensaba Laxus, entonces se acercó más a la chica, pero esta ni siquiera le dio la oportunidad de expresarse.
-No sé cómo llegue a enamorarme de ti- le dijo dándose la vuelta, pero Laxus la detuvo de una muñeca.
-Lamento haberte hecho daño- le dijo el rubio con gran pesar, totalmente arrepentido de sus acciones, estaba siendo honesto como nunca había sido con ella. Pero ya era demasiado tarde.
-¡Se acabó Laxus, no quiero verte nunca más!- gritaba la herida Cana mientras le daba una bofetada que dejaba enrojecida la mejilla derecha del rubio.
Fue entonces cuando Laxus sintió que una nube de desconsuelo lo cubría, estaba viviendo lo mismo que habían vivido Natsu y Gray, aquellos a los cuales él se había encargado de meter en problemas –"Esta desilusión y tristeza ¿Es lo que hice que Natsu y Gray sintieran con la apuesta? Como pude hacerlo, se siente tan…tan terrible"-
Ahora si entendía más que nunca lo que había provocado, al sentir lo mismo que sintieron alguna vez las personas a las que hizo sufrir comprendía la gravedad de sus acciones.
Erza llegó, sin saber lo que acababa de pasar le indicó a Laxus que era tiempo de que ambos se fueran, el rubio miró una última vez a la chica que tan especial se había vuelto para él en tan poco tiempo y entonces se retiró –"Ni siquiera me pude despedir de ella"-.
Cana se estaba aguantando las ganas de llorar, tenía tantas emociones mezcladas –"¿El amor perdona y olvida? Sí. Pero yo no puedo hacerlo"-
Los minutos transcurrieron y poco a poco los que lucharon por la libertad de Fairy Tail (Y algunos que hicieron lo contrario) fueron regresando al punto de reunión.
Ya eran las seis de la tarde con cincuenta minutos y la gran mayoría de los estudiantes de segundo grado ya estaban reunidos en la banqueta de la calle que hace algún tiempo estuvieron cubiertas por elementos policiacos de los cuales solo quedaba uno, el perezoso oficial Timmy.
El ambiente era agradable en general, se respiraba un ambiente de paz y reconciliación.
Lucy observaba a todos con detenimiento; Jet se quejaba constantemente mientras el malherido Droy le ayudaba a limpiarse todo el montón de salsa picante de la que estaba cubierto, Alzack y Bisca estaban sentados en la banqueta juntos pero sin hablarse ni un poco, en sus rostros se percibía una coloración rojiza ¿Pues que había pasado con ellos?
También los que se veían muy sospechosos eran Elfman y Evergreen, la chica estaba curándole las heridas y el hombre cada vez que hacia una mueca de ardor al sentir el alcohol penetrar sus heridas recibía un cómico regaño de la Raijinshu, los dos eran el contrario de Alzack y Bisca, andaban muy comunicativos, demasiado para ser un hombre rudo y una mujer feminista. Detrás de los ya mencionados se encontraban Fried y Mirajane, ambos recargados sobre una pared, conversando muy amenamente, si que era raro ver al chico de cabello verde hablar con tanta libertad, parecía como si hubiera abierto su corazón a la mayor de los Strauss.
Continuó observando sus alrededores, podía ver a Loke dándole la mano a los Bickslows quedando en buenos términos con ellos, aunque la Bickslow tres lo miraba de una manera muy perturbadora como si quisiera desnudarlo con la mirada. A la derecha de ellos se encontraba Lisanna riendo alegremente al ver como Bixlow hacia todo tipo de locuras con tal de tener la atención de Virgo quien a su vez parecía estar ignorándolo cruelmente, pero que locura con esos dos.
Ya más alejados estaban Jellal y Max, el chismoso al parecer le estaba tratando de sacar secretos sobre su vida personal con Erza pero el Fernandes miraba en todas direcciones confundido ¿Confundido solamente? ¡¿Debería de estar en pánico por causa de su lujoso auto extraviado? Al parecer no le preocupaba tanto. Finalmente ya muy alejada del grupo estaba Cana observando al cielo.
Entonces haciendo el conteo, solo faltaban Erza, Gajeel, Levy y Natsu, un momento ¿Dónde estaba Natsu? Pero si hace algunos momentos lo tenía a su lado, empezó a buscarlo, vio al a izquierda, vio al a derecha, en la banqueta, en la calle ¿Pero donde se había metido?
"¿Buscas a esta cosa, uh Lucy?" le llamó la aguda voz de Happy proviniendo de detrás de ella, por lo que volteó viendo el único lugar del que se le había olvidado buscar y allí estaban los dos, Natsu estaba acostado en un cartón durmiendo como si fuera un vagabundo mientras Happy le picaba la cara con una rama, la Heartphilia no pudo evitar sonreír al oír a su novio balbucear algo sobre un ganso negro mientras empezaba a patalear como un perro que tiene pesadillas, a veces era difícil saber qué pasaba por la cabeza del chico, pero le quedaba la satisfacción de saber que al menos en una parte de ese pequeño y simple cerebro había un lugar para ella –"Cada día que pase nos iremos conociendo y queriendo más, mi vagabundo"- pensó viéndolo una última vez antes de partir a atar algunos cabos sueltos.
Pensó en ir a hablar con Cana, pero por lo visto necesitaba tiempo a solas, pobre Alberona.
Por tanto se decidió a ir a investigar con el oficial Timmy que es lo que había sucedido con los que faltaban. Se acercó a la patrulla y se encontró con un semidormido policía –Oficial Timmy ¿Sabrá donde están Gajeel y Levy?-.
El policía gruñó y le pasó la radio para luego quedarse dormido de nuevo, una gota de sudor apareció en la cabeza de Lucy, nunca había visto un oficial tan irresponsable. En fin, llamó por la radio –Bueno, oficial Cáncer ¿me oye?-
-Ebi, aquí Cáncer ¿Con quién me estoy comunicando?- respondió por radio.
-Lucy Heartphilia de Fairy Tail-
-Ah ya recuerdo, discúlpeme señorita, no había tenido tiempo de informar a nadie hemos estado muy ocupados-
-Entiendo-
-He de suponer que quiere saber cómo resultó la misión y conocer el estado de Gajeel y Levy, ah precisamente ahí viene Levy, se la pasaré para que ella explique- habló Cancer, a continuación se escuchó la voz de la McGarden – ¡Lucy!-
-Qué tal Levy ¿Cómo estás?-.
-Pues estamos bien, Gajeel logró cumplir su objetivo y ahora todos los de Eisenwald están dando declaración en la estación de policía ¿Cómo les fue a ustedes?-.
-Todo bien, la pesadilla ha terminado, Fairy Tail está a salvo-.
-¡Qué bien! Por cierto Lucy, no todo salió bien, Juvia estuvo cercas de ser abusada por los de Eisenwald pero Gray la salvó, sin embargo terminó muy herido y justo ahora está en el hospital-.
Lucy sintió un calambre en el pecho -¿Pero cómo pasó?-
-Ni yo lo sé amiga, pero ambos están fuera de peligro, Juvia la darán de alta tras un tratamiento con el psicólogo y Gray se quedará algunos días recuperándose. Tranquila todo estará bien-.
-Gracias por la información, iré a verlos lo más pronto que pueda junto con Natsu-
-Muy bien Lu-chan. Por cierto, dile a Jellal que tomé prestado su coche. Te dejo que tengo que ir a firmar unos papeles-
-Nos vemos Levy- se despidió Lucy, enseguida suspiró tras el susto que se había dado con lo de Gray, a continuación fue a informarle a Jellal sobre lo que le había dicho Levy, no hubo problemas ni malentendidos, Jellal era un joven muy tranquilo y razonable.
Entonces fue a sentarse en la banqueta y se quedó observando a los techos tras los cuales ya se estaba ocultando el rey sol, la rubia no podía verlo, pero en uno de esos techos estaba de pie el hombre enmascarado de Fairy Tail, debajo de esa mascara estaba esbozada una sonrisa –"Bien hecho Fairy Tail, nuestra luz seguirá brillando"-
Por otro lado, Fried y Mirajane platicaban sobre el futuro de Laxus.
-Mirajane, no sé qué castigo le espera a Laxus, pero he de agradecerles por qué han hecho que despierte y vuelva a ser el mismo de antes, además de que lo han salvado-
-¿Cómo está eso?-
Fried empezó a recordar y relatar esas palabras que el Dreyar les había dicho a los Raijinshu.
Hace más de dos horas
Laxus se veía cansado, su rostro denotaba pesadez y en su voz no estaba reflejada la confianza en sí mismo que siempre solía demostrar.
–Tengo algo que decirles a ustedes tres antes que a nadie; hoy es mi último día como miembro de Fairy Tail-.
-¿Qué? ¿¡Por qué has decidido eso!- exclamó Evergreen.
-Creo que de admitir que cometí un error en mis planes y ese error ha afectado todas mis perspectivas a futuro. Necesito empezar de nuevo…en otro lugar-.
Todos se quedaron pasmados, para empezar Laxus estaba admitiendo que se había equivocado ¡Pero si jamás aceptaba errores y fracasos! ¿Y ahora quería renunciar a Fairy Tail después de tanto esfuerzo por ser el mejor alumno? Su decisión tan repentina no tenía una explicación plausible.
-Tribu Raijin, ustedes me han acompañado a través de todo esto, pero ahora ya no hay razón para que sigan conmigo. Ayúdenme a despedirme por esta última ocasión, hoy quiero anunciar a todos de mi partida y quiero hablar con Cana mi invitada especial-
-¡No digas eso, nosotros somos tus mas grandes camaradas, te seguiremos adonde sea!-
-No les conviene, la renuncia es mía, ustedes no deben abandonar sus expectativas por causa de mí, ya han hecho demasiado por mí-
Fried trataba de no sobre reaccionar, pero cada momento le era as difícil controlarse-¿Y vas a revelar la razón por la que estás renunciando?-
Laxus guardó silencio, nunca quiso responder a la pregunta –Chicos, hoy es el ultimo día en que harán algo por mí, a partir de mañana son libres de hacer lo que quieran, ya no tendrán ninguna "deuda" ni ninguna obligación para conmigo-.
-¡No juegues Laxus, no puedes estar hablando en serio!- exclamó Evergreen a gritos.
-¡Nos necesitas y te necesitamos, ya déjate de bromas, nada tiene que cambiar!- gritó Bixlow mientras se sujetaba la cabeza con ambas manos.
-Los juegos ya se acabaron para mí, sé que esto les puede resultar perturbador ahora e incluso difícil aceptarlo, pero es mi decisión final- dijo Laxus.
-¿Estás seguro de esto Laxus?- preguntó el confundido Justine.
-Es lo que tiene que pasar- dijo resignado dándose la vuelta de nuevo a ver esa pintura la cual era de su padre, nunca había entendido por que le agradaban tanto los cuervos –Chicos…no, he de decir amigos, gracias por todo-.
Regresando al presente
-Laxus se iba a retirar, pero cargaría para siempre con la culpa además de que habría dado la victoria al consejo escolar y eso le atormentaría en la conciencia, por qué pienso que en lo más profundo de su corazón si le interesa el instituto- terminaba de explicar el Justine.
-¿Y qué crees que sea de él?-
-No lo sé, pero estoy seguro de que finalmente encontrará lo que siempre ha necesitado- concluyó el Justine con una leve sonrisa de satisfacción
Por último, en el hospital general de Magnolia, hora; 7:03 p.m
Los tres estaban presentes observándose entre sí; recostado en una cama se encontraba un tenso Makarov teniendo frente a si a la prefecta Erza y al alumno de la discordia, su nieto Laxus. Ninguno de los tres parecía sentirse cómodo en la situación. No obstante Erza era la que se sentía fuera de lugar, sabiendo que lo más razonable era dejar a los dos familiares se limitó a entregar al director un documento.
-Director, cuando firme este documento el consejo sabrá que usted autoriza y efectuará las medidas disciplinarias que se muestran por escrito- le dijo la pelirroja y entonces salió del cuarto dejando solos a los dos Dreyar.
-Laxus ¿Al fin te has dado cuenta de la gravedad de lo que has hecho?- preguntó Makarov alzándose sobre su cama para verlo con más claridad.
El Dreyar volteó hacia un lado, tratando de no verlo. Quizás no lo demostrara abiertamente pero estaba avergonzado por sus acciones, no tenia excusa.
-Pusiste en peligro al instituto y no me refiero a la institución en sí, hablo de quienes lo componen, su gente- explicó el anciano con seriedad –En Fairy Tail todos somos amigos, tenemos lazos de amor y amistad, somos como una gran familia-.
Laxus recordó las similares palabras de Natsu y está vez no trató de negarlo –Lo sé-
-Siempre deseé que sintieras lo que era pertenecer a esa familia, sabía que extrañabas a tus padres y me sentía incapaz de suplir la atención y el afecto que ellos te negaron. Yo no quería que fueras el mas fuerte, ni el más listo y menos el más exitoso, solo anhelaba verte sonreír de nuevo, que fueras feliz, hicieras amigos, te enamoraras- le explicó Makarov dejando desbordar sus más profundos sentimientos.
-"Y no te equivocaste viejo, eso es lo que necesitaba"- pensó Laxus bajando la mirada.
-Laxus, fuiste demasiado lejos y el reglamento escolar tiene que ser aplicado- le recordó Makarov endureciéndose un poco, entonces empezó a leer el documento que Erza le había dejado, en cuanto llegó a la parte en que venía la pena para su nieto se quedó pasmado –"Si firmo esto Laxus no…no logrará…yo no puedo hacerlo"-
Laxus cerró los ojos –Hazlo abuelo, es lo que un buen director debe hacer-.
Makarov se impresionó por la actitud responsable de su nieto, enseguida tragó saliva y tomó una pluma, su mano casi temblaba al momento en que firmaba el documento, sentía que quería llorar pero se aguantaba, ambos tenían que ser fuertes –Laxus Dreyar, como director del instituto Fairy Tail declaro que estás suspendido por el resto del curso escolar actual- dijo con todo el pesar de su corazón.
Laxus naturalmente se sintió algo sorprendido, desde antes ya sabía que le esperaba un castigo fuerte pero ya enfrentarlo y oírlo salir de los labios de su abuelo era algo muy distinto.
Ya no tenía sentido estar aquí, su abuelo ya estaba bien de salud y eso es lo que más le importaba, por qué ese pequeño anciano era demasiado importante para él, se había tardado en darse cuenta, pero lo apreciaba como a nadie -¿Sabes abuelo? No pudiste suplir a papá y mamá, en realidad hiciste más que eso, los superaste a los dos juntos-
-L-Laxus- Makarov se cubría el rostro con el antebrazo, ahora si llorando sin parar, estaba tan contento de oír esas palabras pero a la vez triste por haber castigado al único pariente que le quedaba a su lado.
Laxus se dio la vuelta y se dirigió a la salida, pero antes de abandonar el cuarto volteó a verlo de lado –Gracias por todo, viejo cuídate mucho-.
Makarov quedó derramando lagrimas de a montón y el antes rebelde estudiante de tercer grado se fue como una persona buena, al final la oscuridad y soledad de su corazón resultaron eliminadas por la luz de Fairy Tail, por los fuertes lazos del amor y la familia, derrotado pero agradecido no podía evitar abrir su corazón y ser sincero consigo mismo:
-Solo necesitaba amor y atención-.
Continuará…
Aquí finaliza la larga saga de Laxus ¿Me extendí mucho no creen? Me disculpo por ello, pero quise desarrollar bien a varios personajes de manera simultánea además de que me dio por experimentar con el drama.
En cuanto a este capítulo, pues dejé algunas incógnitas a futuro, por ejemplo puse a Rustyrose y a Midnight porque sus respectivas afiliaciones (Grimoire Heart y Oracion Seis) irán teniendo un papel muy importante en el desarrollo total de esta historia.
Ya estoy planeando la siguiente saga, solo les puedo decir que tendrá otro ambiente, voy a usar otro enfoque muy distinto y quizás utilice otros géneros.
Pero en vista de esto, quisiera saber cuál es su opinión sobre cómo ha estado el fic y si hay algo que les gustaría ver agradecería que me lo dijeran, ya saben, para identificar fortalezas y debilidades y mejorar.
Gracias por acompañarme hasta este punto, veintinueve capítulos ¡Y ya llegué a medio millón de palabras! Créanme que si no fuera por su apoyo ya habría dejado el fic.
Nos vemos en el siguiente capítulo.
