Capitulo 27
La sala del trono aún seguía en silencio, todos los presentes estaban en silencio, ya que aun en sus mentes se imaginaba esos días, Kiara lloraba en silencio, porque ella también la vio por última vez con vida, ya que fue a recoger a la pequeña Almeta, le echó un vistazo en silencio, ya no era esa niña tan pequeña y aventurera como lo fue su madre, tenían miedo de que la misma historia se repitiera acabara como su madre, unificada con el mar, sin vuelta atrás, pero el otro miedo que tenía era sobre su padre, no sabían nada de él, Ellen jamás dijo nada, de quien era ni una sola pista, solo sabían que era de la tierra y lo achacaron a un humano, pero cuando le dijo que era la nación de Dinamarca, el océano tembló de miedo, pensando que se la podría llevar a la tierra para que viviera con él y no le permitiría regresar nunca al océano, el cual era su hogar y era donde se había criado desde ese día, pero al parecer era todo lo contrario a sus miedos, Mathias siempre quiso lo mejor tanto para la madre como para la hija y era la felicidad de ambos.
- Muchas gracias Danmark-dijo el Rey de los mares
- ¿Por qué su alteza? -dijo el danés-No salve a vuestra hija, y es algo que me culpo cada noche de mi larga vida de inmortal-
- Por darme una nieta idéntica a su madre y con rasgo de su padre-dijo el Rey- Y porque sé que hiciste todo lo posible por salvarla, no puedo culparte ni odiarte, porque sin ti jamás hubiera teniendo a mi hermosa Almete-
Dinamarca le miro y enseguida comprendió todo, puede que aun se culpe de ese día, pero si no se hubiera enamorado jamás hubiera hecho lo que hizo y nunca Almeta hubiera visto el hermoso océano ni el mundo de los humanos, jamás hubiera bailado con su padre, tal vez no cumplió esa misión, pero esta vez no repetiría por segunda vez, no puedo salvar a Ellen, pero salvaría a su hija, aunque tuviera que dar su vida para ello.
Mathias miraba el atardecer desde su barco, seguía pensativo después de todo lo que había pasado, jamás pensó que tenía que recordar ese momento amargo de su vida amorosa, esa era otra, tanto amores que ha tenido a lo largo de nación y ningún es correspondido, Ellen se enamoró de su príncipe y murió por eso; luego estaba Hans, también se había enamorado y no era correspondido; y por último, estaba el noruego, se suponía que eran pareja, pero no lo parecía, solo decía que era suyo cuando estaba con otras personas.
- ¿Se puede saber por que Danmark está serio? -oyó una dulce voz, se giró rápidamente y vio en su barco el fantasma de Ellen, con un hermoso vestido azul como el océano
- ¿Me he dado algún golpe con una roca? -dijo el
- ¿Acaso no ves que estoy delante de tuyo? - dijo ella
Mathias soltó el volante del barco y salió abrazarla, sabiendo que la traspasaría, pero no fue así y eso le sorprendió bastante, pero la rodeo entre sus brazos con amor.
- No parece sorprendido de que me puedas tocar- dijo ella mirándole alejándole
- Ya nada en este mundo puede sorprenderme-dijo serio y tomándola de la cara- Ellen te amo, te amé y seguiré haciéndolo, por nuestra hija, por Almeta-
- Me amabas- dijo ella mientras sus lágrimas caían- Creí que no, que solo te daba pena por lo que estaba pasando y me lo demostrabas así-
- Jamás-dijo el firmemente-Ese día en el baile, cuando te bese, lo supe, supe que te quería y quería pasar mi vida eterna contigo e incluso hubiera hecho lo posible para que estuvieras en ambos mundos-
Ellen abrió los ojos tras esa confesión, Mathias acariciaba el bello rostro de su amada sirena, este tomo la mano con ternura, se acercó a él y le beso con ternura como jamás hubiera besado a otro hombre ni siquiera del príncipe que se enamoró tras salvarle de la tormenta, a veces la persona correcta no es la primera que vemos.
Por otro lado, Noruega leía tranquilamente, cuando de repente tuvo un escalofrió como si alguien estuviera besando a SU danes y eso no le gustaba nadie, porque nadie podía tocarle excepto él y tenía la ligera sospecha de que era ese maldito holandés que estaba besando esos bellos labios con sabor a mantequilla, cerro su libro de golpe y suspiro-
- ¿Qué pasa, Norge?-pregunto Suecia que estaba con el
- Nada-dijo él quitándole importancia-Era un escalofrió nada más
El sueco asintió sin añadir nada más cuando la puerta se abrió de golpe, dejando de ver al fines se quedó por unos momentos dudativo si entrar o no, pero enseguida dio la vuelta con intención de irse, Lukas le hizo un gesto al sueco.
- Fin-dijo Suecia llamándole
- ¿Pasa algo Routsi? -dijo él con una sonrisa que no le gustó nada al sueco
- Puedes quedarte-le dijo rápidamente- No me importas que estés aquí-
- No gracias-dijo de golpe-Te he visto que estas con Norja y no quería molestar para nada-
- Fin, por lo que dijimos lo siento-se disculpó él- Pero no entiendes nada-
- Claro, Suomi no entiende nada de que la persona que dijo que la protegería le dejara a mecer de Rusia-dijo el fines aprontando los puños- ¡No sé nada! No sé lo que es estar día y noche baja mandato ruso, ver como mi gente se muere y recibir una carta diciendo que Routsi no pensaba venir ayudarme, porque estaba ocupando salvando a otra persona, siempre pensé que no tenías soldado o problemas económicos, pero son tres veces lo que lo haces, esa vez y en las dos guerras mundiales…-
- Fin...-dijo Suecia acercándose a él-
- ¡NO! -grito serio- No quiero estar al lado de una persona que ni se molesta en luchar por mí, recogeré mis cosas y me iré a mi casa necesito tiempo para pensar-
Con esas palabras se fue dejando al sueco de piedra y al noruego, era la primera vez que veían al fines así, todo esto estaba yendo a peor. Islandia estaba parado en la puerta escuchando todo si en ningún momento a ver intervenido ni cuando Finlandia salió de ahí rápidamente con los ojos llenos de lágrimas, saber la verdad duele y más cuando es algo de tu pasado, él solo era un niño cuando todo paso, pero le afecto como al que más.
Volvi! (Se oye el canto de "Aleluya") Después de mil siglos volvi con este fanfic, la inspiración se me apareció como el angel se le apareció a la virgen XD
no se cuando podre subir otro capitulo, espero que pronto y no tarde otros mil siglos XD
Este fanfic significa mucho para mi, porque uno de los deseos de Dinamarca es tener hijos y no puede por su condición de nación y por su historia como su amor, por personas que no le corresponde pero que os haya gustado esta apareción y estos hechos que Mathias a narrado y no solo el si no como viven los nórdicos su situación entre ellos sin que Dan lo sepa.
Nos vemos en el próximo ^^
