Cap.29

-Adelante- Murmure sin moverme. Mi mirada finalmente capto la atención del paisaje que divisaba atreves de dicha ventana. Oí que la puerta se abría y a alguien entrar a la habitación, cerró la puerta con suavidad.

-¿Cómo te encuentras?- Pregunto.

-Bien… supongo- Respondí escogiéndome de hombros. Gire sin mirarla, me apoye en el marco de la ventana; el suelo se convirtió en mi punto de atención, no tenía valor de mirarla.

Nos quedamos en silencio un par de minutos hasta que tentativamente fui levantando mi mirada lentamente para observarla. Ella me miraba atentamente, intentando comprender hasta que su mirada cambió a compasivo y compresivo.

-¿Quieres hablar?- Pregunto Esme.

-Es que no comprendo porque… ¿por qué no me cree cuando le digo que la amo?- Hable confundido y dolido- ¿Qué debo hacer para que me crea?- Cuestione llevando mis manos a mi rostro. Esme camino rápidamente hacia mí ya que me estaba desmoronándome, coloco sus manos en mis brazos.

-Tranquilo- Hablo Esme suavemente- Tal vez debes demostrarle tu amor. Busca la forma en que te crea, no pierdas la esperanza- Aconsejo.

-Sí, tienes razón- Razone, levante la vista para observarla; sus ojos demostraba dolor, pero sus labios se ensancharon en una sonrisa- Te lo agradezco- Agradecí, abrazándola.

-No tienes por qué agradecerme, solo quiero verlos feliz y la única manera es que estén juntos- Dijo con sinceridad mientras deshacíamos el abrazo. Le sonreí con amabilidad y ella me imito.

Alguien toco la puerta y la abrió, asomo la cabeza.

-Vamos a jugar baseball, ¿se unen?- Hablo Emmett emocionado; podía notar sus ojos brillar de la diversión y alegría.

-Claro- Dije sin mucha alegría, no era porque no me gustará ese deporte, de lo contrario, estar con Emmett mucho tiempo provoco que me encante ese deporte; pero el hecho de mi afligimiento no era de mucho ánimo. Emmett cerró la puerta luego de darnos una intensa sonrisa.

-Esto te puede ayudar a levantar el ánimo- Dijo Esme sonriéndome.

-Sí, supongo- Dije. Esme salió de mi habitación para cambiarse, yo me quede pensando si ir o no ir hasta que me percate que Heaven estaría y comencé a cambiarme emocionado de que podría hacer algo para que ella notará que la ama con todo mi ser, tanto que no podía sacarla de mi mente.

Cuando ya estaba listo baje las escaleras con emoción pero toda aquella alegría que ocupaba mi cuerpo desvaneció al ver a Alison junto a mis padres políticos; los cuales se les notaban en sus rostros que no estaban muy complacidos por su visita.

-Alison, ¿qué haces aquí?- Pregunte algo molesto y sorprendido por su visita.

-Vine a verte después de que me dejaste planteada ayer en la noche- Dijo algo enfadada.

-Oh, lo siento- Me disculpe al recordarlo, lleve mi mano a mi nuca al sentirme avergonzado- Aunque no creo que sea buen momento para que vengas, estamos por irnos- Informe tratando de ser sutil.

-¿A dónde?- Cuestiono curiosa.

-A—

-Es una salida familiar- Le respondió Rosalie interrumpiéndome; su rostro estaba endurecido y la miraba con recelo.

-Oh- Fue lo único que emitió Alison- Entonces nos vemos pronto- Dijo con una voz muy obsceno, se acercó a mí y me beso mi mejilla, gracias a que mis reflejos no le permitieron a que me besará en mis labios, no pareció gustarle ya que bufó de enfado- Adiós- Saludo yéndose de la estancia. Mis cuñados me observaban con desaprobación.

-¿Qué?- Pregunte extrañado.

-Espero que no se te ocurra estar con ella- Manifestó Rosalie.

-Por supuesto que no. Yo no la quiero a ella y me di cuenta desde que llegó… ya sabes, fue solo un acto al sentir solo, supongo- Declare encogiéndome de hombros. Ellos me miraron con comprensión.

Tomamos los materiales para jugar baseball, corrimos por el bosque; me sentí tan bien correr y apreciar aquella brisa que impactaba en mi rostro, despeinándome. Cerré los ojos y distinguí los olores; musgo, corteza, tierra, el agua que se aproximaba en las nubes, el aroma de mi familia y el que más destaque; la fragancia embriagadora y sorprendente de todas, fresias, ese aroma que emanaba de la persona que amaba tanto. Recordé la sorprendente vida junto a ella hasta la mágica noche que pasamos entre nuestros brazos, la había extrañado tanto durante esos años en los que ella no estuvo presente.

Abrí mis ojos para encontrarme con el prado, fui desacelerando. Ordenamos el campo de juego, Carlisle eligió los equipos para evitar una pelea entre sus hijos; me tocó el equipo contrario de Heaven pero eso no significo que no la mirará. Era tan hermosa.

Emmett bateo primero, demostrando su gran fuerza; la bola voló fuera del prado, entre los árboles, Edward la recogió y la bola llego rápidamente en las manos de Bella, Ness sentenció a Emmett fuera. La siguiente fue ella, se acomodó; sus brazos flexionados a un lado, sosteniendo el bate, sus piernas separadas y flexionadas levemente, su mirada se depositó en Alice y asintió con una dulce sonrisa, bateo lo más lejos posible aunque no se salió del prado, la alcancé enseguida. Se la lance a Ness, y Heaven no puedo anotar.

Siguió el juego y mi equipo; Edward, Alice, Jasper, Esme y yo; ganamos, obviamente por Alice, quien estaba gustosa de ganarle a Emmett. Nos sentamos unos minutos en el prado, compartiendo el momento en familia; Jay se apoyó en mi espalda y rodeo mi cuello con sus pequeños brazos.

-¿Mami y tú se separaran?- Me susurro en el oído. Todos se quedaron callados al escuchar eso; mire a Heaven, estaba quieta enfrente de mí. Me miro y luego miro a Jay, pero se notó que no supo que decir y yo tampoco- Yo no quiero que lo hagan- Dijo con la voz quebrada. Sentí que una lágrima caía en mi camisa, me gire y lo tome en mis brazos, abrazándolo.

-No tienes por qué llorar- Dije tratando de tranquilizarlo.

-Es que… yo nunca… los vi juntos- Hablo entre sollozos. Ahí caí de la cuenta que él tenía pocos meses desde que Heaven se había ido o mejor dicho que se había quedado. No tenía idea que decirle a mi hijo, mire a Heaven, ella nos miraba entristecida y rápidamente bajo la mirada al suelo.

Mi hijo quedo dormido en mis brazos, fuimos a nuestra casa. Deposite en la cama a mi hijo, bese su frente y lo observe mientras tenía sus ojos cerrados y su pecho subía y bajaba. Escuche a alguien entrar a la habitación, Heaven se acercó a Jay, beso su frente y lo arropo.

Nos quedamos en silencio cuando de repente me miro, levante mi mano y le acaricie la mejilla, por ella se encamino una lágrima.

-Lo siento- Hablo casi sin voz.

-No tienes que lamentarte, sé que fue una decisión difícil para ti pero gracias a esa decisión estamos bien, ¿no lo crees?-

-Tal vez pero sigo creyendo de que pudo haber una alternativa para ello- Manifestó.

-Tal vez- Dije pensándolo- Aunque Alice dijo que no había otra forma-

-Debía haberla- Murmuro firme en su pensamiento.

-Lo entiendo pero ya es pasado deja de pensar en ello, ahora estas aquí-

-Cierto- Afirmo pasando su manga por sus mejillas, limpiando el rastro de lágrima. Me observo y me sonrió, luego su sonrisa se esfumo- Lo siento por lo de la mañana, no debí irme de aquella forma-

-No te preocupes-

Ella me sonrió, luego se colocó en puntillas y beso mi mejilla, se encamino a la puerta. Escuche que entro a su habitación y se disponía a ducharse. Suspire, al menos no estaba lejos para poder darle a entender que realmente la amaba.


Hola gente, perdonen mi retraso tuve un momento difícil, estuve refriada y algo engripada, y además estuve cerca de no seguir con esta historia ya que no tiene muchos vistos y comentarios pero luego pensé que debía terminar la historia ya que iba a quedar incompleto. Así que dicho esto, es muy probable que no haya secuela, lamentablemente, pero es una probabilidad, solo si ustedes me presionan para que siga, yo haré lo que les plazca a ustedes.

mary mustang cullen: Gracias, sí, debo colocar más momento de Carlisle y Esme. Gracias por siempre apoyarme, es más vos inconscientemente me impulsaste a seguir, así que gracias.

brisher: Gracias, espero que te siga sorprendiendo al paso de los capítulos. Gracias por comentar, espero que te guste este ;)

Bueno, gracias por leer mi historia, se los agradezco de corazón.

Besos! x3