EDWARD POV

En cuanto abrí el mail, lo primero que me saltó fue un link para ver un video, y conociéndola a Bella, probablemente era uno más de sus detalles. Acepté el enlace, sonriendo por la originalidad de ella, y me mando directamente a un video. Era musical. Jamás lo había visto o escuchado. Presté atención a la letra.

Olvídame, déjalo así, ya, no hay más,
Olvídame juu, yo cambiaré de lugar,
No recuerdes mi nombre,
O si un día fui quien,
No pienses en nada,
Que quizás nunca fue.

Y si un día quieres,
Acordarte de mi puedes,
Sabes bien que nuestra historia,
Tatuada se ha quedado ahí en tu piel,
No mienten la locura de tus ojos,
Que sabrán si yo te amé,
Lo que te amé…

¿Qué demonios es eso? Cruzó por mi mente. ¿Qué la olvide? ¿¡Es eso?!

Y si tú lo ves ah,
Después olvídame, olvídame,
Y no busques donde,
Nada encontrarás,
Y si escuchas voces,
Sólo son los ecos de tu soledad,
No recuerdes mi nombre,
O si un día fui quien,
No pienses en nada,
Que quizás nunca fue.

Y si un día quieres,
Acordarte de mi puedes,
Sabes bien que nuestra historia,
Tatuada se ha quedado ahí en tu piel,
No mienten la locura de tus ojos,
Que sabrán si yo te amé,
Lo que te amé…

Me borras tú, me esfumo yo,
Mejor así, nada pasó,
Que todo se consume en un adiós,
En un adiós.

No pude seguir viendo el video, aunque aun le faltaba poco más de un minuto a la canción creo, cerré el video y fui directamente a ver lo que había escrito con un dolor palpitante en mi pecho y mi cabeza, que me estaba empezando a doler horrores. No puede pedirme que la olvide así como así, no después de lo de ayer, fuimos uno solo nuevamente, el amor que transpiraba por su piel, el latir de nuestros corazones como si fueran uno solo, ella no podía creer que podía regresar con el energúmeno de su novio como si nada después de eso, era imposible. Ella no puede creer algo así.

Las primeras palabras que leí del mail, no me ayudaron a saber nada. Tuve que leer despacio todo, porque o si no, me perdería.

Lo Menos Esperado

Estuve tranquila conversando contigo, sin ninguna malicia en mente…

Eras solo mi amigo… un amigo al que he querido desde siempre…

Al que he querido toda la vida… desde que lo conocí.

Estábamos conversando… hasta que salió un tema que nos incitó, nos invitó a hacer lo que sabíamos que no era correcto.

Mi forma de pensar, mi respeto por otra persona involucrada me controlaba…

Mi parte lógica me decía que no, que debía de controlarme… a pesar de lo mucho que te quiero.

Pero mi corazón no quería entender razones, y empezaba a ganarle a mi lógica…

Mi corazón solo quería sentir cerca al ser que tanto ha amado.

No podía ya resistir las ganas de besarte… Ya no podía.

No tienes idea de lo reconfortante que encontré tus besos… Sin malicia, sin morbo… Un simple beso, un gesto puro de cariño, un tipo de beso que hace tiempo no sentía… que solo contigo sentí.

Al tenerte tan cerca, todo mi mundo se paralizó… No había nada más que nosotros en ese momento…

Mi corazón recordó todo lo que había tenido guardado desde hace tiempo, todo el amor que nunca demostró, que nadie ha visto.

Si ese amor alguna vez salió a la luz, solo TÚ pudiste tener un bizarro presente de él, siempre lo guardé.

En un beso tuyo encuentro el mundo, así como en un adiós tuyo encuentro el infinito abismo oscuro…

No quería dejarte ir, solo eso te puedo decir.

No entendía lo que me quería decir con eso, si no me quiere dejar ir, ¿Cómo me puede pedir que la olvide? Me dolía respirar. Seguí leyendo.

Edward, lamento mucho lo que te estoy pidiendo, y no te estoy mintiendo al decirte que no te quiero dejar ir, pero honestamente, es lo mejor que puedo hacer por mí, y por ti…

Aunque debo de decirte por si llegas a creer que voy a poder estar con Jacob después de lo que pasó esta tarde, no, no voy a poder. Viajo mañana a primera hora a Forks, lo había decidido antes de verte en la casa de Emmett. Y luego paso todo esto, y me hiciste sentir nuevamente completa, pero a la vez con culpa.

Te amo Edward, y Dios sabe cuánto, y también cuánto me está doliendo escribir en estos momento esto, pero honestamente, no vamos a poder superar la distancia, y tu tienes tu vida allá, en Volterra, mientras mi vida está aquí.

Lo que soñamos anteriormente, cuando lo intentamos, no fue más que eso, un sueño, que no es posible. Estamos separados por miles de kilómetros, y con unas vidas que no pueden congeniarse.

Edward, por favor… sigue tu vida, y déjame intentar una vez más seguir la mía. Ten la relación con aquella chica de Volterra que pueda estar contigo y te ayude a sentirte bien.

Yo intentaré esta vez de hacer lo mismo, pero sin perderme en el proceso.

Ten por seguro que de cualquier manera, tú recuerdo lo llevaré siempre conmigo, y para ello no necesito ni la cadena, ni la carta, que de tantas veces leerla, me la sé de memoria, y podría recitarla sin problema. Guárdalas y mantenlas como un bonito recuerdo de mí, de una chica que siempre te tendrá en alguna parte de su mente y su corazón, pero que en esta ocasión ella misma se alejó de ti por tu bien.

Pero por favor Edward, si piensas volver a buscarme, no lo hagas, por favor, que no harás más que dañarme nuevamente, y peor aún cuando vuelvas a irte. Esta vez me voy yo, y si te hago daño, te juro que lo lamento, pero no puedo, no puedo sufrir nuevamente.

Si llegas a querer buscarme, simplemente mejor "OLVIDAME".

Te amo.

Bella.

Isabella

Las lágrimas no salían de mis ojos, pero las sentía en ellos, golpeándolos, haciendo mucho más doloroso el mantenerlas ahí, pero no lograba hacer que salieran.

Dios, ¿Fue acaso esto lo que sintió Isabella cuando yo decidí alejarme por su "bien"? ¿Cómo es que no logró odiarme por hacerla sufrir así?

Sentí como poco a poco toda la alegría que sentí al levantarme se alejó, y una espesa nube gris se posaba sobre mí, preparándose para soltar su tormenta sobre mí.

Sin querer moví la pantalla cuando iba a cerrar el mail, y pude ver que más abajo había un poema.

"Nadie más lo tendrá"

Te volviste el imposible más imposible de la vida para mí.

No puedo saber de ti,

No debo saber de ti.

Es un peligro para mí.

Debo mantenerte alejado,

Eres mi gran amor

Pero también mi perdición.

No puedo volver atrás,

No quiero volver atrás

No lo soportaría una vez más.

El amor que te tuve,

En el pasado lo voy a dejar

Mi corazón una vez te entregué

Y nunca nadie más lo tendrá.

Yo, como me conociste,

Ya no existirás

¡Hoy! Con estas palabras…

Desaparecerá.

Pd: No intentes buscarme.

Si cualquier remanso de esperanza había tenido anteriormente en mí, con esas últimas palabras, con su posdata, se murió.

Pero me lo merecía, yo empecé con esto, yo lo inicié, cuando yo la lastimé y le hice creer que no debíamos de seguir. Yo lo busqué, y ahora debo de pagar el precio, y cumplir la promesa de respetar lo que ella decidiera.

Pero cuando estaba aceptando ese pensamiento, algo dentro de mí se negó rotundamente, y sin siquiera decirle algo a mamá, salí de casa corriendo hacia la de ella.

Corrí con todas mis fuerzas, sintiendo como mis pulmones empezaban a arder, a quemar por la falta de aire, por el esfuerzo, por todo. Mi pecho más que dolerme por el esfuerzo que hacía el músculo encargado de bombear la sangre, dolía por la sensación de perder a la única persona que me hace sentir feliz, que hincha y llena mi pecho de alegría.

Corrí estando consciente de cierta forma, mi vida dependía de ello. Corrí, pero cuando llegué a su casa, y por más que golpeé la puerta, es más, por poco la tiraba abajo, no había nadie.

Sin querer darme por vencido, me dirigí hacia su ventana, y empecé a aventar guijarros sin parar. Al no encontrar respuesta, me atrevía a trepar hasta ella, pero al asomarme, por ella, pude confirmar lo que me negué a creer. Era demasiado tarde.

Su habitación estaba vacía, su cama bien tendida, no había ropa por ningún lado, y sobre su escritorio, no había nada, no estaba su computadora, que siempre la acompañaba a todas parte. Era demasiado tarde.

Bajé sin ganas, sin ánimos, sin fuerzas.

Por unos momentos me quedé en el piso, sin saber qué hacer. NO quería cumplir lo que había dicho de respetar si decisión, pero era lo que debía de hacer.

Regresé a la casa, y me recibió mamá molesta nuevamente, pero no podía con eso en este momento, y por verme callado, debe de haber asumido o que aceptaba sin queja lo que me decía o que algo me había pasado y no era el momento.

A partir de ese día, por mucho que deseaba intentar poner una mejor cara para mamá, no lo lograba. Me sentía vacío, pero cuando estaba a punto de hundirme en mi tristeza, recordaba que Bella estuvo igual, y que ella aunque sea lo intentó, y debía de intentar ser como ella. No podía estancarme, ya que Esme se imaginaría lo que pasa, Bella podría enterarse como lo hice yo que estaba mal, y no podía permitirme el causarle más daño o dolor del que ya he hecho.

A pesar de querer permanecer el mayor tiempo posible en casa con mamá y papá, al tercer día solo decidí regresar a Volterra. Era menos probable de que Bella se enterara de lo patético que era estando allá.

Aquí estoy ahora, tres semanas después, en las que me he pasado prácticamente encerrado, y saliendo únicamente al trabajo, y a las tocadas con Eleazar, ya que debía de mantener este proyecto en pié aunque no me sintieran con ánimos. Era lo único que me podría ayudar a salir delante de momento, y la verdad es que debía de intentar dar solo un paso a la vez.

Tanto me he alejado y aislado de todo el mundo, que incluso después de las tocadas no me he vuelto a quedar con el grupo usual.

No es posible con mi humor relacionarse con la cantidad de personas que están asistiendo ahora gracias a la promoción y circulación de videos de nosotros en la red.

Estábamos tocando una de las nuevas canciones que escribí últimamente, una que iba dedicada a ella, aunque no la escuchara, o no lo supiera.

Cuando terminamos la canción. Estaba dejando mi guitarra, e iba a retirarme, cuando se me acercó Tanya.

-Hola ingrato Edward. – La escuché que me saludó a mi espalda.

-Hola. – le contesté secamente, siendo lo mejor que podía fuera de no contestar como en otras ocasiones.

-Me gustó la nueva canción, algo triste, pero me gustó. – Comentó al momento de ponerse frente mío intentando de captar mi mirada, pero yo la fijaba en mis manos mientras guardaba la guitarra.

-Mmmm… - Una vez puesta, me disponía a irme, cuando me agarró del brazo.

-Quédate hoy, hace semanas que nos tienes olvidados a todos, Edward. – Dijo cuando me voltea a verlo incomodo por su tacto y dispuesto a de un solo movimiento alejarla, pero me contuve. Esme me había enseñado a ser un caballero.

-No tengo ganas Tanya. Deseo irme a casa. – Dije sin vida ni emoción en las palabras. Que era la única forma de mantener una conversación ahora.

-Vamos, al menos inténtalo. Solo 10 minutos. ¿Está bien? – me miraba como lo haría un niño rogando que le compren su dulce favorito y esperando una respuesta afirmativa. – Por favor. – me hizo una carita de perrito mojado.

-Ok, por esta vez ganas, ya que no me he quedado en semanas.

Ella pegó un brinquito mientras aplaudía, y pude observar su cabellera rubia alzarse con sus saltos.

La observé por unos segundos, y pude por primera vez notar que era hermosa, con una tez blanca, casi al extremo, con unos labios carnosos, unos hermosos ojos con forma almendrada y una nariz perfecta. Un cuerpo que a más de uno haría perder la razón, con las curvas justas en cada lugar, y una piernas que cualquier otro hombre moriría por acariciar y besar, pero yo, yo solo veía a ella saltar sin sentir ningún tipo de emoción o atracción hacia ella. No me inspiraba nada.

Llegamos a la mesa, y todos se sorprendieran que lo hiciera. Desde que había llegado de Jacksonville, ni siquiera me había acercado a ella, sino que directamente me iba.

En cuanto nos sentamos, empezaron sus risas y bromas, mientras que yo me limitaba a estar ahí y darles una pequeña sonrisa cuando creía que lo ameritaba.

Empezaron a llegar rondas de trago, y yo tomé como nunca lo había hecho aquí.

Ahora en este momento me arrepiento de haberlo hecho.

Son cerca de las tres de la mañana, y me encuentro aquí, en esta cama en medio de la oscuridad, con el brazo de Tanya descansando sobre mí. Si bien es cierto que el alcohol tuvo mucho que ver, deseaba con toda el alma arrancar el recuerdo de Bella de mi mente. Y debo de decir, que en lugar de hacerlo solo la recordaba más y más.

Ahora entendía la letra de la canción "Te Quise Olvidar" que escuche hace años. Y mi mente inconscientemente empezó a hacer que la escuche en mi cabeza.

Estuve con otra queriendo olvidarte
Y me fue imposible de mi mente arrancarte
Era tan hermosa perfecta buen amante
Que no dude un minuto con ella enredarme
Era obsesionante ver su cuerpo sobre el mío
Respirando el mismo aire
que no llenaba este vacío sin final

Tanya es perfecta físicamente, y la verdad es que sabe moverse muy bien, a más de uno lo dejaría loco, pero no a mí. No a mí porque ella estuvo en mis pensamientos todo el tiempo.

Te quise olvidar
tus besos borrar
Estuve con otra y me quedo la soledad
Y yo la hice mía
En ella te veía
Que absurdo y que tonto pensar
que con otro cuerpo te iba olvidar

Cuando ella me abrazaba, y me besaba, yo solo veía a Bella, cómo ella lo hacía, lo que sus besos provocaban en mí, en mi cuerpo, en mi piel, en mi corazón.

Aun no sé porque te fuiste de mi lado
llore tu partida como un niño abandonado
sigo noches frías buscándote en mi cuarto
y no encuentro más que un alma hecha pedazos
Mi cuerpo te grita que regreses otra vez
Quiero abrigarme en tu piel
y contigo amanecer de nuevo

Demonios, la quiero a ella, solo a ella… siempre será ella quien consiga algo de mí, siempre ella… Quiero poder volver a velar su sueño, quiero que sea su piel la que me cubra, ya que solo ella puede quitar este frío que me hela desde dentro.

Quité suavemente el brazo de Tanya de encima y empecé a vestirme.

Mientras me entregaba
en ti yo pensaba
y es que yo te llevo grabada en mí ser

Debía de encontrar alguna manera de solucionar a esto, no podía seguir así. Como en estado zombi, y gracias a eso, a estar como fuera de mi mismo, vine a parar a la cama de una amiga, que con suerte si Dios lo quiere, no me odiará después.

Salí del departamento de Tanya y empecé a vagar por las calles de Volterra. Caminé pensando, pensando en lo que debía de hacer, en cómo hallar una solución, o mejor dicho, una que aceptaría llevarla a cabo, porque definitivamente el olvidar a Bella no era algo viable, aún si lo deseara hacer, no era posible, lo que tengo con ella, lo que siento por ella, no es algo que se pueda olvidar o dejar de sentir, y sé que ella tampoco, aunque se quiera hacer la fuerte.

Pero para ello, honestamente, necesitaba conversar con alguien, alguien que nos conociera a los dos, pero la única persona en definitiva me va a dar un tremendo sermón en cuanto sepa todo, y el porqué estoy en este punto. Aunque siendo honesto, no me interesa, necesito hablarlo, y realmente me merezco ese sermón.

A pesar de ser las tres de la mañana, me dirigí su casa. No podía soportar un día más así.

En cuanto llegué, empecé a tocar la puerta con insistencia, ya que por la hora lo más probable es que estuviera dormida, y toqué hasta que se vio por debajo de la puerta que habían prendido la luz dentro.

-Demonios, ¿Quién toca así a esta hora? – Habló a la par que abría un poco la puerta para ver hacia donde estaba.

-Necesito hablar contigo…

-Edward. Mira la hora que es. ¿Qué pasó? – me comentó al abrir completamente la puerta. Traía puesto un salto de cama celeste.

-Necesito que me ayudes Alice…

Hey, hola a todas, ¿Cómo están? Espero que bien. Pues yo aquí estuve aprovechando esta tarde que tuve libre, y quise escribirles este pequeño cap. Espero que les guste.

La verdad es que si, debía de ser este cap más largo, pero lo vamos a dejar hasta ahí esta primera parte. Si todo sale como yo quiero mañana les podré estar subiendo el siguiente la segunda parte.

¿Quién quiere saber la reacción de Alice al enterarse de la historia de nuestra amada parejita?

Ahora:

Karen ILC: Pues sí, la universidad está absorbiendo demasiado de mi tiempo, y la verdad, espero poder terminar la historia antes de tener que empezar a hacer las guardias, ya que una vez en ellas, a duras penas si tendré tiempo para dormir durante algo así como mes y medio y ahí si sera imposible para mí ponerme a actualizar, o al menos extremadamente difícil hacerlo.

Sí, es Alice. Cómo crees tú que será esa charla?

De nada, seguiré escribiendo la historia hasta el final, no la pienso abandonar.

Rosh bernal: Hey, que gusto leerte de nuevo por aquí, pero tranquila, entiendo que a veces el tiempo es lo que menos tenemos. Pues sí, por fin lo dejó. Nos estaremos leyendo.

Mariana 524: Aish, si, para que mentir, la universidad es pesada, y de remate, es verdad, pareciera que justo todas las pestes decidieran caerte encima. Jejeje, sí la venganza de Rose fue única, y pues, si así fue controlándose, imagínate si no.

Pues, para qué indicar lo claro, si, era Alice, ya era hora que volviera a la historia.

Sobre lo de las 50 sombras de Grey, déjame decirte que la leí el año pasado cuando quedé inmovilizada por la espalda, y es I-N-C-R-E-I-B-L-E esa historia, la amé.

Bueno mis queridas lectoras, espero saber de ustedes pronto, y crucen los dedos, ojala y todo salga bien para poder subirles mañana el siguiente cap, caso contrario creo nos estaremos leyendo el fds…

Nos estaremos leyendo

XOXO

Wichi0705