Ni ouat ni sus personajes me pertenecen, por el contrario la historia sí es mía.
Este fic va dedicado a mis chicas del whatsapp swanqueen, a las del grupo evil regals, al grupo de las reinas, a mi petita, a mi morena, a Irina, a amandis la tetis y por supuesto a mi manager adorada.
Va especialmente dedicado a mi amada esthefybautista porque la quiero con todo lo que soy, con cada centímetro de mi.
A mi Miss Swan tata favorita, porque vivió un secuestro, a mi cuñadita Tamii porque no hacemos más que llorar últimamente, a mis hijas Kath, Valen, Esther y Regina jr, a mi tatita Vero porque todo le saldrá bien, a Bego porque no le da la gana salir de mi cabeza y a Natalia porque es la mejor del mundo.
Va muy especialmente dedicado a Andreja, pelleja, pequeñaja, ricitos sexys porque HOY es su cumpleaños y yo la quiero mucho.
Gracias a los que me leen y comentan, ayuda mucho saber vuestras opiniones. Sin más os dejo disfrutar del capítulo no sin antes recordaros que debéis leer a franchiulla, my dark queen, MaryMontoya17, Leylay, EvilSwanQueen21, Erpmeis, el lado ciego del amor y por supuesto a mi amada esthefybautista
CAPÍTULO 29 LAS BASES DE UN MUNDO NUEVO
La moto volaba mas esta vez su experta conductora portaba una sonrisa radiante, con una mano conducía esa mole de metal y motor y con la otra mantenía sujeta a su hija, completamente abrazada a su cuerpo observando como se movía el mundo a su alrededor con los ojos cargados de dudas, sintiéndose segura en ese fuerte abrazo mientras a su espalda firmemente sujeta a su cintura viajaba su esposa, su rostro congestionado de miedo ya que odiaba la extrema velocidad, a pesar de que Anto y su pequeña parecían disfrutar en extremo del viento golpeando sus rostros de camino a su hogar.
Las salidas de Toletum estaban anegadas de gente, Anto escrutaba los rostros de aquellas personas buscando a sus inesperadas compañeras de aventuras mas no había rastro de Emma o de Regina en ninguna parte. Ante el sonido del motor todos se hicieron a un lado para dejar pasar a la asesina del Gobernador, guardando silencio ante ella con un desmesurado respeto.
Una vez fuera del edificio, en el callejón, Anto detuvo el vehículo bajando de él. Tefh sujetó su brazo, en sus ojos incógnita, miedo a perderla cuando acababan de encontrarse. Sus ojos claros se cubrieron de ternura mientras depositaba un suave beso en los labios de su mujer.
-Tranquila Tefh, solo voy a hablar con Mery a ver cómo se presenta la situación
-"Está bien amor, te esperamos aquí"
Un nuevo beso y con su andar tan característico, el mismo que la había enloquecido hacia años, Thef vio a su mujer entrar una vez más en el edificio mientras su rostro se cubría con una hermosa sonrisa, volverían a casa las tres juntas, era un sueño que su Anto había conseguido hacer realidad.
Silbando alguna melodía sin nombre, encendió un cigarrillo mientras sus ojos brillaban de dicha y, sin anunciarse, entró en el cuartito dónde unas horas antes se había despedido de su hermana.
Mery la miró, su rostro mostraba el orgullo desmedido que sentía por su hermana pequeña, por aquella niña cuyos sueños siempre estuvieron por delante de todo, aquella que no creía en la palabra imposible, aquella que había liberado al mundo de la tiranía en un segundo.
La estrechó entre sus brazos, por mucho que la joven se quejó e intento librarse de ese gesto cariñoso en cuanto tuvo oportunidad.
-Suéltame anda, me estás espachurrando
-"Estoy orgullosa de ti ¿Sabes?"
Sí, sí orgullosa y todo eso ¿Dónde está el resto? No las he visto salir
-"Si te refieres a Regina y Emma se fueron en la furgoneta"
-¿A dónde?
-"A tu casa… ¿A dónde iban a ir sino?"
-Bueno tiene sentido, me encontraré con ellas ahí
-"No solo con ellas… Iban con Cora, los reyes Swan y con Diana y Luci"
-¿Toda esa gente está en mi casa?
-"Sí, toda esa gente está en tú casa porque no tienen dónde ir… ¿Las vas a echar?"
-De una patada en cuanto llegue, esa morenita quién se cree que es para invadir mi casa con su gente
-"Creo que se considera tu amiga"
-Entonces hay confianza, tengo el derecho a pegarle una patada en su real trasero. Me voy hermanita ¿Te reunirás con nosotras más tarde?
-"Dale un beso a Thef y la niña Antonella"
-Hasta ahora…
Encendiendo un nuevo cigarro y con una sonrisa carente de sarcasmo e ironía, una sonrisa sincera, salió de ese edificio y de un salto montó en su moto una vez más, sujetando con fuerza a su hija que nada más verla se había lanzada a su cuello gritando de alegría.
-Vamos a casa señorita
-"Y en cuanto lleguemos te deshaces de esta máquina infernal Anto"
-Ni en sueños me desharé de mi pequeña, es una Harley Davidson
-"Prefiero tu antigua vespa"
-Sin duda mi amor esto no está abierto a discusión, la moto se queda conmigo
Aceleró, provocando que su mujer se aferrase a su cuerpo y sonriendo, la velocidad era su aliada, el viento su bandera y, mirase donde mirase, el mundo había cambiado, era el momento de empezar de cero, de fundar las bases de la libertad.
Al llegar a su casa frenó en seco derrapando sobre la tierra roja, provocando que su hija soltase una carcajada mientras aplaudía con pasión la hazaña y su mujer la asesinase con la mirada. Bajaron de la moto, ante ellas la casa sencilla que Anto había convertido en un hogar y de su interior el barullo de las voces, sonido que quedó apagado en cuanto hizo su aparición la dueña del lugar, barriendo a los presentes con su mirada mortífera, deteniéndose en Regina que le sostuvo la mirada.
-¿Quién te ha dado permiso para traer a todo el mundo a mi casa morenita?
-"¿A dónde pensabas que iríamos?"
-Eso es cosa tuya, no a mi casa
Ignoró el agarre de su esposa, entre inquieta y asustada por la reacción de Anto frente a la invasión, se acercó a Regina mientras esta se enderezaba preparándose para frenar el golpe que se avecinaba. De pronto abrió os ojos incrédula y su rostro se cubrió de sorpresa en cuanto Anto Devil, en lugar de golpearla, le regaló un profundo abrazo. Un gesto que duró apenas unos instantes, provocando una sonrisa en la joven Swan. Emma había convivido con esa muchacha volátil a solas durante días y sabía que todo en ella era máscara, que a la hora de la verdad era noble y dulce
-¿Tomamos una cerveza? Creo que nos la merecemos todos
-"Nadie más que tu Devil, lo mataste, mataste al Gobernador"
-Llámame Anto
Las horas siguientes pasaron entre risas, esperando a que el resto se presentase en su casa para poder proceder a planear el futuro, Mery y Ruby parecían haberse perdido mas con el caos que reinaba en los estudios de Toletum no les pareció extraño que aun estuvieran ahí. Debían llevar con ellas a August, Tamara y los niños, estos se habían quedado para ayudar a coordinar la salida del lugar, llevando a los nacidos en Toletum a habitaciones en un hostal, reuniendo familias separadas etc.
La cerveza corría en esa improvisada celebración, Emma contaba los días pasados a solas con Anto, su entrenamiento, como cuidó de ella, las anécdotas y las viejas historias corrían de boca en boca, las risas cada vez más audibles. Las sonrisas cargadas de ternura y afecto de todos los presentes al constatar que Anto Devil había perecido, que ante ellas estaba Antonella Scott, esposa y madre, jugando con su hija como si no hubiese nada más, demostrando que no tenía ojos para nadie, solo para esa pequeña que en cuestión de segundos se había ganado el corazón de todos los asistentes.
Cuando ya anochecía, el resto del grupo se presentó en la residencia Scott, Ruby corrió a abrazar a su hermana, provocando las burlas y muletillas de la dueña del lugar. Una vez todos reunidos, mandaron a los niños a jugar fuera mientras se sentaban en círculo. Ninguno sabía qué decir, mas Anto llevaba tiempo rumiando una idea en su mente.
-Creo que sé quién puede traer luz a las sombras, poner orden en el caos…
-"¿Tú? Tiene sentido que seas tú Anto, lo mataste…"
-No, yo no, dame el poder morenita y este caos no sería nada comparado con el que puedo originar, a mi déjame tranquila con mi familia y mis tierras
-"Entonces ¿En quién pensabas?"
-En alguien que ha sido capaz de llevar a las masas a una rebelión en cuestión de minutos… Llevo años en la resistencia y nunca vi algo así
-"¿Yo? Dudo que pueda, solo soy una ex convicta…"
-Una ex convicta muy egocéntrica por lo que veo, no hablaba de ti Regina
Todos callaron, los ojos claros de Anto fijos en una persona, Emma Swan, nacida para ser princesa y la única que fue capaz de movilizar a las masas por un ideal, tiró las vendas que cegaban a la sociedad.
-Emma Swan, toda tu vida te educaron para gobernar, es lógico que seas tú quién nos dirija, al menos mientras creamos algo parecido al gobierno
Todos estuvieron de acuerdo en que tenía lógica, las palabras de Anto cayeron sobre la rubia como un peso mas al sentir como su amada tomaba su mano regalándole fortaleza se sintió fuerte y capaz de cualquier cosa.
-"Yo creo en ti Emma, creo que puedes con esto, puedes darnos a todos un futuro mejor"
-¿Te quedas a mi lado?
-"Toda mi vida princesa, siempre a vuestro lado"
Un leve asentimiento, mientras un murmullo recorría el lugar, mirase donde mirase veía rostros felices, rostros serenos, rostros que agradecían la libertad. Anto besando a su mujer, con el rostro brillante, los ojos llenos de vida, la música encendida, canciones prohibidas por un hombre que ya no existía.
No pudo evitar sonreír con ganas, habían vencido, la mano de Regina sobre su cintura demostrándole que jamás volverían a separarlas. Sus labios buscando su cuello, sus besos. Sus sueños a punto de realizarse, simplemente todo seguía su curso, empezaba a restablecerse la paz.
